Harry Potter y sus personajes son propiedad de JK Rowling
Misterio
Harry estaba sentado en el alfeizar de la ventana con un libro en la mano, la noche era hermosa, la luna creciente iluminaba tenuemente pero esa luz era más que suficiente para el joven nosferatu y mientras Draco dormía el moreno leía entretenido tal como se lo explicó a Hermione muchas veces pues él era un hijo de la noche y mientras la luna y las estrellas estuviesen allí arriba él se sentiría muy cómodo en esa oscuridad y silencio aunque este último no fuera absoluto pues se oían las voces de algunos vecinos. Harry se pudo en pie y miró la hora, eran las tres de la madrugada, Draco se hallaba profundamente dormido. Harry sonrió antes de salir de la habitación e ir a revisar a los niños.
Estaba por abrir la puerta cuando el medallón que llevaba al cuello se calentó y soltó un leve destello, extrañado Harry se alejó de la habitación de los infantes y se dirigió al estudio, sacó su medallón y extendió sus manos, el medallón entonces flotó entre ellas y se agrandó hasta transformarse en un enorme espejo de obsidiana de medio cuerpo.
—Vaya, hasta que decides aparecer Chris —reprendió observando a su gemelo.
Chris se rio nervioso mientras Harry lo fulminaba con la mirada, a través del espejo el castaño miraba a todos lados menos a su hermano que tenía el ceño fruncido y esa mirada que decía claramente «espero que tengas una buena excusa».
—Hola hermano —saludó finalmente el castaño.
—¿A qué debo que te dignes a comunicarte después de tres meses? —preguntó el nosferatu, aunque su mirada estaba analizando el entorno que rodeaba a Chris.
—Yo, bueno… —Harry arqueó una ceja.
—Chris… —se oyó entonces la suplicante voz de Carrie.
—¿Qué ocurre? —el moreno dejo el juego y su mirada se volvió más intensa.
—Necesito tu ayuda —finalmente soltó el castaño.
—¿Dónde están? —Chris quiso sonreír, sabía que con Harry siempre contaría, no importaba el problema si pedía ayuda Harry acudiría sin hacer preguntas.
—En el bosque de Chamberlain Maine, está muy lejos de Inglaterra y no puedo aparecerme además…
—Bien, no se muevan de allí —lo cortó Harry, el espejo se puso negro y volvió a ser un medallón.
El moreno se giró y sus ojos se cruzaron con los de Aurel que se había acercado cuando oyó las voces, Harry le dio un leve asentimiento mientras se dirigía hacia su habitación, el guardián convocó una capa y se preparó para salir.
Draco sintió una leve caricia y después unos labios se posaron sobre su frente, el rubio abrió los ojos y se encontró con los ojos verdes de su pareja.
—¿Qué pasa? —preguntó somnoliento.
—Voy a ir por Chris, me ha pedido ayuda.
—¿Qué hizo tontoPotter ahora?
—No le pregunté, pero no tardaré no te preocupes.
Draco terminó de despertarse y vio la preocupación y el temor en los ojos de su pareja así que antes de que él se alejara lo tomo de la muñeca.
—Harry, todo va estar bien —el vampiro lo miró a los ojos y asintió levemente.
—Aurel irá conmigo, Amón y Sakura salieron en la madrugada y no sé a qué hora llegaran, pero Jasper estará aquí por si necesitas algo —explicó, Draco suspiró, pero le dio una leve sonrisa a su paranoico vampiro.
Se inclinó sobre el rubio y le dio un casto beso antes de salir de la habitación, Draco se estiró en la cama y se puso en pie ya que el sueño se le había pasado.
Aurel y Jasper estaban esperando a Harry y en cuanto lo vieron el ruso se acercó.
—Estoy listo.
—Bien, vamos —dijo Harry, Aurel puso entonces una mano en el hombro del moreno y los dos se desvanecieron envueltos en una capa de sombras.
Draco fue a la habitación de su hijo pero al ingresar se encontró con la cama vacía, suspiró y miró la otra cama donde dormía Sho, y allí envuelto como una oruga vio a Rigel mientras que el otro niño dormía en una esquina de la cama cubierto sólo con una pequeña esquina de la sábana, el rubio sacudió la cabeza, sacó una de las colchas de la cama de Rigel y cubrió con ella a Sho.
—Son muy unidos —comentó Jasper desde la puerta.
—Sí, Rigel está muy apegado a Sho —el guardián arqueó una ceja al percibir cierta inquietud proveniente del mago.
Jasper quería preguntar qué era lo que estaba incomodándolo, pero Draco parecía algo distante así que uso su poder para calmar la ansiedad del joven mago, su manipulación fue sutil y Draco no notó como poco a poco se calmaba.
Harry se apareció en un claro junto con Aurel, el moreno recorrió el sitio con la mirada y viejos recuerdos le llegaron como flashes, cerró los ojos alejando esos pensamientos de su mente y se centró en su hermano, Amón había estado enseñándole a buscar a los miembros de su casa mediante las sombras, el egipcio le explicó que mientras más cercano fuese el vínculo más fácil sería hallar al vampiro que buscaba.
—Así que esto es Chamberlain —comentó Aurel observando la jungla que los rodeaba— no sé, me imaginaba este lugar un poco diferente —agregó.
—Sólo estamos en el bosque, el pueblo es más… pintoresco —comentó casualmente— Aurel vamos, Chris está casi en el corazón del bosque —dijo Harry cogiendo al ruso del brazo.
Chris casi salta cuando su hermano se materializo frente a él, el castaño trago saliva al ver esos ojos verdes examinando su alrededor y finalmente detenerse en él, los ojos de Harry lo recorrieron de arriba abajo haciendo que Chris diera un leve paso atrás ante ese escrutinio, pero entonces la trabajosa respiración de Scott lo sacó de su aturdimiento, enfrentó la mirada penetrante de su hermano.
—Harry, lamento no haberte dicho nada cuando me fui pero eso podemos hablarlo después, te llamé porque este chico necesita ayuda —dijo mirando al muchacho que se estaba poniendo ligeramente azul a pesar de los hechizos que lo estaban ayudando a mantenerse cálido— por favor ayúdalo —pidió.
Harry volvió su mirada a la joven rubia y rápidamente la observó en busca de alguna herida pero no parecía haber nada entonces cuando se hubo asegurado que ellos estaban relativamente bien se fijó en el humano cuyo corazón latía lentamente, se agachó y su mano se posó en la frente del adolescente, su temperatura estaba muy baja pero lo que lo alarmó fue el débil flujo de su energía, su vida se estaba extinguiendo, esa energía vital que todo ser viviente tiene estaba a muy poco de apagarse como una débil vela que luchaba por mantenerse encendida a pesar del fuerte viento. Frunció el ceño confundido, eso ocasionalmente les pasaba a los magos cuando se excedían y llevaban a la magia hasta los límites, algo como lo que él hizo cuando estaba en primer año pero ¿cómo un adolescente humano acababa en una situación así? Se preguntó.
—Su cuerpo se está rindiendo, no le queda suficiente calor y sus órganos están empezando a congelarse, además su energía de vida se está apagando no sé qué podría hacer yo, no soy especialista, pero creo que Cassy podría ayudar a reactivar su calor corporal, su energía por otro lado…
—Harry por favor.
—Chris, Carrie, esto no es algo que yo pueda solucionar, sé que Serena tal vez sepa que hacer, pero… es un humano así que no puedo decir que aguantará.
—Por favor —insistió la chica.
—Draco es un experto en pociones tal vez él pueda hacer algo —sugirió Aurel.
—Sí, supongo que eso puede funcionar —susurró Harry algo desanimado más levanto al chico y lo puso sobre su hombro—. Chris tú vienes conmigo, Aurel tú trae a Carrie. —ordenó.
Chris función el ceño pero no protestó. Carrie cogió al pequeño niño y a la mascota de los dos humanos al tiempo que Aurel la tomaba de la cintura y todos desaparecían. Aterrizaron en la limpia sala de la casa de California, Chris se tambaleó ligeramente pero luego se mostró contrariado viendo todo el lugar ya que no reconocía nada de aquello, todo era muy raro y diferente además del aroma que tenía aquel sitio.
—Harry ¿qué pasó? —preguntó Draco en cuanto los vio aparecer tan sorpresivamente.
—Tenías razón, ellos están bien sólo tenían un pequeño problema pero este chico se está congelando desde dentro —explicó el moreno poniendo al humano en un sillón.
El mago se acercó e ignoró a los demás incluso los ladridos del cachorro que tenía Carrie y empezó a examinar al chiquillo, sacudiendo la cabeza varias veces, finalmente se enderezó y salió rápidamente hacia el sótano regresando a los pocos minutos con tres diferentes viales.
—Vamos a darle esto, reactivará su corazón y le devolverá el calor —explicó, Harry asintió y levantó la cabeza del muchacho, Draco le hizo beber el contenido del primer vial y esperó unos minutos, luego procedió a darle los otros dos viales—. Ahora sólo queda esperar, debería tardar unos pocos minutos.
La mirada de todos estaba en el mago y el chico que tras unos largos minutos recobró algo de color y todos pudieron oír como su corazón empezaba a latir con más normalidad, aunque Harry aún notaba como la esencia de vida seguía débil.
—Llamaré a Serena —decidió, los demás aún estaban fascinados por la rapidez con que las pociones habían hecho lo que ellos no pudieron.
—Snape tenía razón —susurró Chris recordando vagamente una frase que su ex profesor de pociones dijo.
—Puedes embotellar la fama e incluso frenar a la muerte —recito Draco sonriendo— pero no todos tiene el talento para ser pocionistas —agregó.
—Eras su consentido Malfoy, y yo le caía mal —alegó desviando su mirada.
—Deberíamos mover al chico, no creo que Sho y Rigel se queden muy tranquilos si los ven cuando bajen a desayunar —intervino Jasper que hasta ese momento se había quedado algo alejado.
—Sí, tienes razón hay que llevarlos a la habitación del segundo piso antes que los niños despierten.
Chris parpadeo confundido pero sin decir nada movieron a Scott y después de acomodarlo y a su hermano pequeño junto al perro en una recamara del segundo piso el castaño se dirigió a Aurel que estaba por irse.
—Aurel ¿de qué niños está hablando Draco? —preguntó, el ruso lo miró unos momentos después sonrió.
—Lo veras en unas horas, te vas a sorprender —agregó riendo y sin más se marchó.
—¡Oye! ¿Por lo menos me vas a decir dónde estamos? —preguntó yendo tras él.
—Estamos En Florida, nos mudamos como hace unos dos meses y medio, pero como ustedes estaban de viaje no se enteraron —le respondió Draco.
—Eso explica porque Harry apareció tan rápido, a pesar de ser un nosferatu aún no puede aparecerse en el otro lado del mundo —reflexionó el castaño.
—Es cierto, pero estoy practicando, además hermanito aun si pudiera una aparición internacional sería detectada por el Wizengamot y no quiero darles más motivos para odiar a los vampiros —intervino Harry acercándose.
—Harry ¿qué pasó con Serena?
—Molly me respondió, Serena y Seiya están visitando a Cassy, pero Vald me dijo que él la traería en cuanto vuelva a Avalon—explicó, entonces su mirada se clavó en el castaño y la rubia—. Y bien ¿qué hicieron desde que dejaron Londres? —los dos chicos se sonrojaron.
—Estuvimos en varios sitios antes de llegar a Chamberlain —se apresuró a responder Chris.
—Bueno ¿porque no nos cuentan? —sugirió Draco sonriendo de lado.
—Es una larga historia y no quisiera aburrirlos, además…
—Tenemos tiempo hermanito —lo cortó Harry.
Chris suspiro cansado y Carrie lo tomó de la mano entrelazando sus dedos, aquella acción no pasó desapercibida para la otra pareja. Jasper silenciosamente se marchó al igual que Aurel dejando a ambas parejas solas.
Harry sonrió y le hizo una seña a Chris para que lo siguieran, caminaron hasta el estudio y Harry se sentó en un enorme sillón y Draco se sentó en el reposabrazos mientras los otros dos se sentaban juntos, Chris procedió a hablar entonces relatando todo lo que había pasado desde que dejaron Londres.
—Pensábamos ir a Chamberlain inmediatamente, pero Chamberlain no se iba a ir a ningún lado y antes queríamos…
—Quería conocer París, le dicen la capital de la moda y la alta costura y a mí siempre me llamó la atención, mi madre era costurera crecí viéndola transformar telas en hermosos vestidos, aunque nunca eran para nosotras, pero eran maravillosos aquellos vestidos —la rubia sonrió y Chris le apretó la mano.
—Después estuvimos en Italia, fuimos a Venecia, hay un gran grupo de sirenas y tritones viviendo bajo la ciudad y también varios pasajes al mundo mágico, aunque la mayoría son consideradas casas encantada, aun así, disfrutamos mucho del lugar y conocimos a una bonita sirena que resultó ser la madre de tu amigo Aldrichs, el mago blanco —rio el castaño recordando a la hermosa mujer y su melodiosa voz.
—Chris estuvo coqueteando con ella todo el tiempo hasta el señor Endimión apareció, sólo entonces se detuvo —comentó Carrie al tiempo que su mano estrujaba la de chico aunque Chris resistió y no hizo ninguna mueca.
—Eso no es cierto, bueno, talvez una parte, pero no estaba coqueteando, ella me estaba contando que la ciudad es realmente hermosa durante el carnaval donde los magos y los no magos se mezclan ocultos tras las máscaras, así que pensé que sería una buena idea llevar a Oriana y a Rigel el próximo año —Harry arqueó una ceja divertido por lo que estaba viendo entre su hermano y Carrie.
—Donde pasamos el resto del tiempo, pues, se resume a que nos unimos a un tour y visitamos seis países a lo largo de toda Europa antes de ir Chamberlain —Carrie soltó la mano de Chris.
El ambiente divertido se apagó y Chris suspiró, Harry fijo sus ojos en la chica pero ella mantuvo la mirada en sus zapatos el silencio reino unos minutos hasta que ella volvió a hablar.
—Visite la tumba de mi madre, también recorrí la ciudad pero muchas cosas habían cambiado, el tiempo ha seguido corriendo en el pueblo, los antiguos chicos que estudiaron conmigo ya están casados y con hijos, fue un poco sorpresivo porque a pesar de que sabía que el tiempo no se detuvo para ellos fue diferente verlo y creí que me olvidarían pero algunas personas creo que me reconocieron o me asociaron con Carrie White y las cosas se pusieron un poco difíciles cuando Sue Snell me vio, ella tuvo un accidente, afirmaba que yo era Carrie White pero logré hablar con Tommy, su esposo y los convencí de que era la hija de Carrie, Carson Black —susurró lo último y bajo la mirada.
—¿Qué paso después? ¿Cómo es que acabaron en el bosque con esos niños humanos? —Harry le habló suavemente.
—Pensábamos salir de Chamberlain en la tarde a la vista de todos para que no creyeran que me desvanecí en el aire, estaba esperando a Chris cuando una mujer se me acercó, me amenazó con un arma y la acompañé porque olía a sangre pero no era suya además tenía impregnado un aroma diferente, un aroma peculiar —la voz de Carrie se volvió fría— me llevó por el bosque, casi no hablaba pero podía sentir sus emociones, su alegría, entonces nos reunimos con unos hombres, todos ellos apestaban como los cazadores y Scott estaba allí, él lucía tan perdido, me recordó a mí, ellos alardearon de haber matado al hermano de Scott y no pude contenerme cuando intentaron tocarnos, los maté y Chris acabó con los que quedaron, después Scott nos habló sobre su poder y nos lo enseñó —Carrie se detuvo y Chris le pasó un brazo por los hombros atrayéndola hacia el mientras la chica apretaba los puños—. Los que son como yo no tenemos un buen destino Harry, ellos hablaron…, dijeron que había otros, dijeron que alguien nos está cazando —los ojos de la chica se cristalizaron y la sangre manchó su pálida piel.
El nosferatu se puso en pie y se acercó, ella se veía tan frágil a pesar de tener un poder capaz de destruir el mundo, era como una niña perdida, una pequeña asustada buscando consuelo, dolida con el mundo asustada, triste por lo que otros como ella estuviesen sufriendo. Harry miró a Chris pidiendo un silencio permiso y el castaño aunque algo renuente se retiró, el moreno entonces abrazó a la rubia y en ese momento Chris finalmente entendió el vínculo que su hermano tenía con Carrie, no era romántico era fraternal y protector tal como alguna vez Aurel lo había mencionado, el vínculo entre Carrie y Harry era casi como el suyo.
Draco se puso en pie, Chris lo intentó imitar pero su le sujetó la mano y le indicó que tomara su lugar, Chris estaba sorprendido pero entonces sintió como el peso de Carrie caía sobre él, ella estaba profundamente dormida, todavía sorprendido la sujetó con suavidad, Harry sonrió y con delicadeza quitó unos mechones del cabello del rostro de la chica dejando al descubierto su delicado rostro, el tiempo de Carrie se había detenido cuando fue transformada, no sabían porque era aquello lo que sí sabían era que así se quedaría por siempre y el vampiro castaño la amaba.
—Voy a cuidarla bien te lo prometo —dijo Chris.
—No espero menos de ti hermano, ella es muy importante para mí, si la lastimas…
—Te clavaré una estaca en el corazón si llora por tu culpa Potter —intervino Draco arrastrando las palabras y sorprendiendo a los gemelos— ¿Qué? Me agrada la chica, no es tan fastidiosa como la sabelotodo de Granger —respondió a la mirada sorprendida de ambos, Harry se rió.
—Ven te mostrare una habitación donde puedas dejarla descansar, después hay cosas que hacer —indicó el moreno.
Chris dejo a Carrie dormida y se dirigió al estudio. Harry y Draco estaban esperándolo, el nosferatu frunció el ceño al ver la mochila y las dos carpetas de documentos que Chris colocó sobre el escritorio.
—Esto es lo que encontré en la camioneta de los hombres que secuestraron a Carrie —explicó.
—Vamos a revisarlos, tal vez haya algo —dijo el moreno.
—¿Porque motivo creen que alguien esté buscando a las personas como Carrie? —preguntó el rubio atrayendo la atención de los gemelos.
—Por poder, tal vez…
—Para experimentar con ellos —intervino Jasper.
—¿Experimentar? —cuestionó Draco confundido.
—Sí, no sería la primera vez, los humanos siempre le han temido a lo diferente y cuando encuentran algo que no comprenden experimentan, queriendo saberlo todo, en la época de los castillos ya ocurrió, murieron muchas personas inocentes y la historia se repitió en la quema la brujas.
—Pero las brujas y magos verdaderos nunca murieron, era sólo cuestión de echar un hechizo y…
—Estaban salvados, pero Draco, había otras personas que no eran brujas ni magos, pero poseían talentos, poderes, tal vez no como Carrie, pero si había personas diferentes que murieron en la hoguera o encerrados en mazmorras sólo por miedo, por ser diferentes —Jasper tenía los manos echas puños, aunque el ambiente no vario ni tampoco la expresión neutra del guardián.
El mago se quedó en silencio nunca lo había pensado así, pues durante toda su vida siempre le pareció absurda la manera en que los muggle habían intentado cazar a la comunidad mágica, incluso en los libros de historia se mencionaba que hechizos usaban la brujas y magos para protegerse, pero el rubio nunca pensó en aquellos que no podían protegerse, en aquellos que eran inocentes y aun así fueron acusados de hacer magia.
—No va a haber otra quema de brujas Jasper, nos vamos a asegurar de eso —dijo Chris pensado en la chica rubia que dormía a solo unos metros de ellos. Jasper abrió las manos y una sonrisa floreció en su rostro.
—Bueno, quería ver si los puedo ayudar, he vivido entre América durante mucho tiempo —dijo él para cambiar de tema.
—Sí, tu ayuda nos vendría bien —estuvo de acuerdo Harry.
Una hora después. Draco tenía el ceño fruncido y la mirada fija en una carpeta que había encontrado dentro de la mochila, ahí se hallaban cuatro fotografías muggles y una pequeña descripción al lado de cada una de ellas, todas describían a cuatro individuos especiales, aunque todos tenían una gran equis roja sobre la cara pero lo más terrible eran que los cuatro eran niños, el más pequeño debía tener unos cuatro años y el mayor sólo aparentaba diez u once. Abrió la boca para hablar pero Jasper que estaba a su lado sacudió la cabeza negativamente y cerró la capeta, aquellas personas ya habían sido cazadas. Draco dejó los documentos horrorizado por lo que eran capaces de hacer los muggles pero entonces recordó a Voldemort y supo que no importaba el mundo siempre habría alguien que llevaba la maldad hasta el extremo, Jasper colocó una mano sobre el hombro del rubio mago y éste se relajó ligeramente, ya sólo les quedaba revisar el resto de direcciones apuntadas en aquellos documentos. Draco se giró para ver a su pareja, pero Harry tenía el espejo negro desplegado enfrente suyo y hablaba con el padre de Serena.
—Chris y Carrie están bien Vald, pero estos documentos que encontraron… tengo un mal presentimiento y…
—Harry, voy a mandar a Milo y su equipo, ellos se encargarán de limpiar todo y buscar más información y en cuanto Serena llegue iremos contigo chico —aseguró el mayor.
—Me encargué de limpiar todo el lugar y me deshice de los cuerpos y de la camioneta, no creo que su guardián vaya a ser necesario —protesto el castaño que había estado siguiendo la conversación de los dos nosferatu.
—Eso está bien Chris, pero Milo es un experto y francamente es mejor que se elimine cualquier riesgo —respondió Vald tratando de tranquilizar al gemelo de Harry.
—Pero no creo que sea necesario —susurró el castaño.
—Nos vemos Harry, prepararé todo para que Milo se encargue.
—Nos vemos Vald —se despidió Harry y el espejo se tornó negro nuevamente.
Chris bostezo y se recostó en el sillón, se sentía muy casado y sus ojos fueron cerrándose lentamente, las voces de Harry y Draco hablando con Jasper pronto se volvieron susurros apagados hasta que se extinguieron minutos más tarde, Chris estaba completamente dormido mientras Jasper continuaba leyendo con detalle las pequeñas descripciones de aquellas personas y la variedad de dones o sospechas de dones, eran más de cincuenta personas, todas entre niños de ocho años y hombres y mujeres de hasta treinta que poseían alguna clase de habilidad que los hacia diferentes.
«Es inquietante» se dijo el rubio recordando que hace varios años atrás una baronesa de la casa Bathory había creado todo un ejército de neófitos para luchar por el territorio de caza, pero él se infiltro y María tuvo que huir cuando Jasper se encargó de aquel problema, más lo peculiar era que María sabía que existían personas con dones especiales y los buscaba para transformarlos y unirlos a su ejército. Jasper cerró los ojos recordando aquellos años en los que tuvo que eliminar a muchos neófitos y los lamentos aún podía oírlos pero en aquella ocasión no podía fallar, se tenía que hacer y él era el guardián de la condesa, él debía hacerlo. Aunque María logró escapar, por mucho que buscó la vampiresa lo evadió y aun hoy en día se ocultaba.
El sonido de pequeños pies corriendo escalera abajo y el ladrido de un animal siguiéndolos distrajo a los tres hombres y entonces Draco notó a Chris dormido en el sofá.
—Creo que tu hermano debería descansar en un lugar más adecuado —comentó.
—¿Qué? —Harry había estado tan concentrado que no noto como su gemelo había caído en los brazos de Morfeo.
Draco se acercó al durmiente y le dio un ligero empujón con la mano tratando de despertar al vampiro que sólo se giró y le dio la espalda, Draco arqueó una ceja y una sonrisa nada inocente surco su rostro.
—Ve a dormir a tu habitación Potter, estás arruinando mi sofá —dijo el rubio antes de lanzarle una maldición punzante al vampiro.
Chris abrió los ojos al instante y su mirada carmesí se posó en el rubio al tiempo que sus colmillos se desplegaban, Jasper se puso rápidamente entre el mago y el vampiro hasta que el segundo parpadeó y entonces cayó en cuenta de que estaba en la casa de su hermano, sacudió la cabeza y sus ojos y colmillos regresaron a la normalidad.
—No tienes que ser tan agresivo Malfoy —masculló molesto Chris mientras arrastraba los pies fuera del estudio.
Cuando el castaño desapareció la puerta se cerró, Harry suspiró y se sentó con la mirada algo ausente, Jasper guardo los documentos cuidadosamente y fijo su mirada en el moreno.
—¿Harry? —preguntó el mago cuando ya no oyó al castaño quejándose mientras subía por las escaleras.
—Chris y Carrie se toparon con algo más grande de lo que imaginamos, pero aún no se mucho…
—Creo que de nada sirve hacer conjeturas apresuradas, lo mejor es esperar a ver qué más encuentra Milo y la llegada de la princesa y el segundo rey —intervino Jasper mandándoles suaves oleadas de calma.
En ese momento hubo un suave golpeteo y luego la puerta se abrió revelando a Aurel que lucía algo estresado, aunque comparado con los demás se veía muy bien.
—Harry, Draco, los niños ya están despiertos, además esa mujer muggle dijo que vendría hoy —el moreno se pasó las manos por el pelo desordenándolo más.
—Iré a vigilar a los niños y tú Aurel encárgate de la mujer muggle —dijo Jasper dejando sola a la pareja.
—Estás preocupado por lo que pueda pasar con Carrie y con tu hermano ¿verdad? —cuestionó el rubio.
—Me conoces bien, pero la verdad no sé qué pensar no creí que habría más gente como Carrie, muggles con poderes que casi rivalizan con la magia y no sé cómo esto vaya a afectar nuestro futuro ni como los magos lo van a tomar, además… quiero saber quién esta tras las personas como Carrie y que buscan.
—Ve despacio Black, una cosa a la vez, primero encarguémonos de proteger a los nuestros, de lo demás creo que tus padres y Vald se pueden encargar de investigar quien esta tras los muggles —dijo Draco.
Harry sonrió y apoyó su frente en la de Draco que puso una mano en el rostro del moreno y permanecieron así unos minutos, perdiéndose en los ojos del contrario, Harry agradecía tener a su dragón y Draco sonreía por tener a su tonto vampiro. Pero el instante acabó cuando el timbre de la puerta sonó y dos pequeños huracanes rubios interrumpieron en el estudio seguidos por el guardián de Elizabeth que tenía al pequeño perro prendido de su pantalón, Rigel corrió directo hacia su padre y le dio una tacleada en el estómago para luego reír abiertamente al ver la mueca de Harry.
—¡Papá! ¿Hoy que vamos a hacer, que nos vas a enseñar? —cuestionaba el imparable niño.
—Draco, Harry, la mujer del CPS acaba de llegar y quiere hablar con ustedes —interrumpió Aurel haciendo suspirar a los padres mientras los niños los miraban interrogantes.
—Esos estúpidos muggles metiches —masculló Draco y Harry le dio la razón.
Todo había comenzado como unas dos semanas atrás, cuando la chismosa vecina vio a los niños jugando fuera, después de la primera vez cada que los niños salían la mujer los espiaba desde la ventana hasta que un día se acercó hasta la barda que dividía el jardín trasero y comenzó a cuestionar a los infantes. Sho era bastante tímido así que cuando la vecina le sonrió de aquella manera el agachó la cabeza y se alejó lo más que pudo de aquella extraña, Rigel por otro lado era un loro al que sólo le hacía falta que le den cuerda y con toda su inocencia respondió a las preguntas de la chismosa mujer que se enteró que los niños no sólo eran criados por hombres solamente sino que también se enteró de lo que para ella era lo más grave, que aquellos sujetos no enviaban a los pequeños infantes a la escuela, afortunadamente Harry y Draco habían dado indicaciones a los pequeños sobre jamás mencionar la magia pero eso no evitó que la vecina hiciese varias llamadas al Child Status Protection denunciando lo que ella consideraba abuso contra los derechos de los menores y pronto los vampiros tuvieron en su puerta a tres representantes del CPS, Draco estuvo tentado muchas veces a hechizarlos y mandarlos lejos pero Jasper era el que más había lidiado con humanos y después de que Draco frustrado por las preguntas hechizara a los muggles el guardián intervino, lo mejor era que les dieran lo que querían aquellos pobres agentes del gobierno que sólo cumplían su trabajo, así los dejarían en paz.
—Creo que lanzarles un obliviate y desaparecer a la vecina sería una solución más permanente —opinó el mago con su varita en la mano.
—En algún momento volverán a menos que quieras seguir desapareciendo a todos lo que toquen a tu puerta, además creo que no estaría mal que los niños interactúen con otros pequeños de su edad —opinó el guardián de Lizzy.
—Jasper, ¡Rigel es una bomba de tiempo! Hace magia espontáneamente, no le importará si es ante nosotros o ante toda una escuela de niños muggles —dijo exasperado Draco.
—Pero tal vez eso es lo que los niños necesitan Draco, para que Rigel aprenda a controlarse debe interactuar con otros niños aparte de Sho —comentó Harry— y si te tranquiliza más creo que podría poner a dos tres vampiros dentro de la escuela.
—Yo creo que es arriesgado —opinó Aurel mirando a los dos niños que estaban trepados en la mujer petrificada— pero, también podría ayudar a que Rigel se controle y a que Sho se vuelva más sociable, además siempre podríamos probar a desaparecer si algo sale terrible.
—Podemos usar el método Scamander de borrado de memoria rápido —Harry rió alegremente.
—Bien, pero si los niños salen perjudicados ustedes tres se las verán conmigo —aceptó el rubio antes de devolver a la normalidad a los muggles.
De esa manera y con algo de compulsión Harry había conseguido que los del CPS afirmaran que el hogar era adecuado para los niños, aunque habían entrevistado a todos los miembros de la familia y la cosa había quedado algo rara, Amón y Sakura se hicieron pasar por los profesores particulares de los pequeños, Jasper quedó como el primo de Draco cuyo hermano mellizo era Aurel y los niños, pues eran hijos de Draco, y Harry era su esposo. Amón aporto su granito de arena diciendo que ambos niños habían sido fruto de «maternidad subrogada» aunque después tuvo que explicarles a los jóvenes vampiros que significaba aquello.
El encanto y poder de convencimiento de Amón y Harry fue tal que dejó a la mujer, que había sido la que los entrevistó, adorando a los dos educados y elegantes jóvenes, tan varoniles y tan sensibles, la pobre mujer estaba bajo el completo control del par de nosferatu y convenció a sus compañeros que habían entrevistado a los demás miembros de la casa que no había mejor lugar para los pequeños Rigel y Sho, que eran dos querubines tiernos y adorables a los ojos muggles así que lo único que quedo pendiente fue la inscripción de los niños en el Elementary School, afortunadamente la escuela quedaba a dos cuadras de la escuela de Bella.
Y aunque Rigel aparentaba cinco años y le tocaría ir al kínder Draco sugirió inscribir a los dos niños en el mismo grado.
Y ahora la mujer del CPS sólo estaba de visita y para saber cuándo iniciarían los niños la escuela.
—Bienvenida señorita Jones, es un placer verla nuevamente —saludó Harry sonriendo.
—¡Oh!, señor Black, el placer es todo mío —la mujer batió las pestañas y se ruborizó cuando Harry le dio un beso en el dorso de la mano, ella estaba completamente enamorada de Harry para diversión de Aurel y molestia de Draco.
—Adelante, pase por favor —Draco rodo los ojos al oír a Harry hablar.
—Claro, claro ¿y cómo está todo por aquí?, ¿los niños comenzarán ya la escuela? —preguntó tratando de parecer profesional.
—Por supuesto, todos los papeles están listos y Rigel y Sho comenzarán la escuela en dos días más.
—Cuanto me alegro, podría ver los papales por favor…
Aurel se rió por lo bajo al ver Draco rodando los ojos y despotricando contra la descarada muggle que le coqueteaba abiertamente al vampiro, Jasper sacudió la cabeza y se apoyó en la barra de la cocina.
—Harry logrará que en unos momentos más la señorita Jones comience a hiperventilar si sigue así —comentó el vampiro empático sin borrar su blanca sonrisa.
—No sólo va lograr eso, Draco lo va a castrar en cuanto ella se marche —opinó el ruso.
—No lo creo, eso lo perjudicaría más a él que a Harry —rió Jasper.
—¡No estoy pintado por si no lo han notado! —los ojos del mago destellaron haciendo a los dos vampiros desviar la mirada— Te vas enterar vampiro idiota —masculló.
Cuando el rubio se marchó la pareja se soltó a reír abiertamente, era muy divertido para ellos vivir bajo el mismo techo que el nosferatu y su temperamental pareja aunque no era el único, Sakura, la dulce y tierna youkai también había demostrado una vena celosa y posesiva después de ver a aquella humana tan pegada a Amón pues poco después de la primera visita del CPS la joven japonesa echó al egipcio de la habitación y no le permitió regresar por mucho que él rogo así que el nosferatu había estado haciendo muchos méritos durante casi dos semanas para que la castaña le permitiera volver a entrar a su habitación y la noche anterior finalmente Sakura lo había perdonado lo que ocasionó que la pareja estuviera ausente aquella mañana.
Chris abrió los ojos cuando el sol ya estaba a poco de ocultarse, buscó a Carrie con la mirada pero ella no estaba entonces oyó su voz proveniente desde la otra habitación así que se puso en pie y parpadeó confundido, luego recordó que estaba en la nueva casa de su hermano, se desperezó y salió de la habitación yendo directamente hacia el lugar de donde provenía la voz de Carrie, apenas se asomó se encontró con la chica que hablaba en voz baja con Serena, cuando ambas lo notaron lo invitaron a entrar.
—Hola Chris —saludó la señora del Avalon.
—Serena ¿cómo has estado?
—Muy bien gracias, pero ustedes por otro lado sí que gustan de crear caos a su paso ¿verdad? —rió.
—Creo que es un don —respondió el castaño.
—Ya lo creo, Harry fue un verdadero reto cuando estuvo en la academia, pero tu querido no te quedas atrás. Bueno, como le decía a Carrie, creo que lo mejor para esos dos chicos que trajeron es que los lleven a Londres, y antes de que protestes te diré que hay un lugar especial para personas como ellos, Cassy y Nadir se están encargando de dirigir el lugar, un aparente orfanato, pero es especial desde que lo abrimos hemos recibidos niños mágicos y dos casos especiales: dos niños muggle con poderes que no son de procedencia mágica.
—Como Scott —susurró el castaño mirando al adolescente que dormía profundamente.
—Sí. Chris, quiero que te unas al orfanato, tú y Carrie pueden ayudar a mantener a estos niños seguros, lejos de los que buscan aprovecharse de ellos y tal vez puedan enseñarles a usar sus dones.
—Serena, los magos y el gobierno inglés…
—Déjame la burocracia a mi Chris.
Harry los observaba desde la puerta en silencio.
Chris miró a Carrie y luego al humano, luego volvió su mirada hacia la rubia procedente de Avalon, si aceptaba estaría en Londres cerca de su padre y hermana pero Harry estaría al otro lado del mundo, además Chris no se consideraba el mejor ejemplo a seguir ¿y si se equivocaba?, él no era el mejor para tomar decisiones. Entonces Carrie enlazó sus dedos con los de él y le dio una pequeña sonrisa, ella quería hacer aquello, ayudar a los que eran diferentes pero también respetaría la decisión de Chris y si él no quería entonces Carrie apoyaría eso. Chris suspiró tomando finalmente una determinación y esperaba que fuese correcta.
—Harry, me quedare más cerca de casa —dijo mirando a su gemelo.
El moreno había estado pensando en eso desde que Serena llegó y se encargó del chico humano, ella le contó sobre el peculiar caso de dos niños que llegaron al orfanato, no eran magos pero tenían talentos especiales, el niño era capaz de caminar sobre el agua y la niña de siete años era telepática, Cassy había tomado especial interés en los pequeños y con ayuda de Nadir estaban encargándose de protegerlos, por ese motivo Serena se encontraba lejos de Avalon cuando él la contacto en busca de ayuda.
Harry miró a su hermano, Chris podía meterse en problemas más serios si había alguien tras esos humanos diferentes y él no quería que su hermano corriera ese riesgo más al ver a su gemelo Harry entendió que quien tenía que decidir era Chris y a él sólo le quedaba apoyar a sus hermanos en los caminos que eligiesen.
—Es tu decisión Chris, y creo que a Oriana definitivamente le gustaría tenerte más cerca para Navidad —respondió sonriendo, el castaño le devolvió la sonrisa.
—Yo voy a aceptar la oferta de Serena, quiero ayudar a los que son como yo y como Scott —dijo Carrie.
—Cuenta conmigo también —dijo Chris.
—Entonces no se diga más, prepararé todo para que se trasladen esta misma noche —se alegró Serena.
Chris se rió y Harry se alejó mientras Chris y Carrie hablaban, el moreno se encaminó hacia el sótano y cuando bajaba se encontró con Vald, el nosferatu mayor se enderezó y un amago de sonrisa apareció levemente en su cara.
—¿Cómo llevas encargarte de dos niños y de las chicas? —preguntó.
—Estoy sobreviviendo, nunca imaginé que ser padre fuera tan cansado —respondió apoyándose en la pared.
—Imagina lo que pase yo cuando tu apareciste, yo que jamás había tratado con niños —respondió Vald.
—Fui terrible ¿verdad?
—Las tormentas son terribles, tú fuiste un desastre a punto de ocurrir, todo el tiempo —Harry se rió nervioso, era la primera vez que hablaba con Vald a solas—. Lo estás haciendo bien Harry.
—¿Algún consejo en especial?
—Mucha, mucha paciencia sobre todo ahora que los niños entrarán a una escuela, con más diablillos con los que aprenderán más maneras de enloquecerte —la sonrisa de Vald era ahora muy grande y sus ojos brillaban divertidos.
—Supongo que el único consejo que…
—¡Papá! —el grito procedente del primer piso hizo suspirar al moreno y reír al nosferatu mayor.
Dos días después Sho y Rigel estaban parados frente a un grupo de veinte infantes que los miraban con curiosidad, Rigel compuso una gran sonrisa y Sho lo imitó, aunque en menor medida.
—Bien, vamos a por ellos —susurró el pequeño hibrido.
—Vale —respondió Sho mientras era arrastrado por el otro rubio.
Mientras, en la clase de Bella, la castaña estaba de pie con la mirada fija en su libro de español, definitivamente no comprendía nada y era probablemente porque no estuvo prestado atención y la pregunta de la maestra la tomó por sorpresa, alzó la mirada del libro ligeramente y miró desesperada a Evelin que estaba gesticulando exageradamente tratando de ayudarla.
—Señorita Swan —Bella se mordió el labio inferior y alzó la mirada deseando que la mujer no la castigase pero entonces sus ojos brillaron de manera extraña y en cuanto la maestra la miró a los ojos se quedó completamente callada.
Evelin miró a la estricta mujer que les enseñaba español con algo de temor, pero la maestra no podía apartar los ojos de Bella.
La mujer no sabía qué ocurría, sólo tenía en claro que su joven estudiante era la niña más hermosa que hubiese visto jamás y sus ojos, esos hermosos ojos eran únicos y ella no podía apartar la mirada de la chica, estaba completamente prendada de aquellos ojos tan bonitos, tan puros.
Bella se movió nerviosa pues la mirada penétrate de la mujer la puso muy incómoda, a pesar de todo aguantó el resto de la hora aun cuando su maestra no dejaba de verla.
En las demás clases Bella evitó mirar a los demás, no sabía qué estaba pasando, pero no quería que nadie más la mirara de esa forma tan rara, para el final del día se olvidó de evitar la mirada de los demás y cuando se despedía de los gemelos le sonrió a Evelin que se sonrojó antes de quedarse mirándola unos instantes para luego acercarse y abrazarla, Ivan, Alisa y Evana observaron sorprendidos la manera en que Evelin estaba prendada de la castaña.
—Eve, deja ya a Bella esto se está poniendo incomodo —dijo Ivan tirando de la mano de su hermana.
—¿Estás bien Evelin? —preguntó Bella confundida.
—Te quiero —le dijo la chica al oído.
—Sí, yo también, pero… —Bella se quedó petrificada cuando sintió los labios de su amiga sobre los suyos.
—¡¿Pero qué demonios?! —exclamó Ivan sorprendido.
—Evelin tú… —Alisa balbuceaba sin saber que más decir.
De pronto la adolescente parpadeó como si despertase de un largo sueño, miró a sus amigos y luego el rostro sonrojado de Bella además de su cercanía, sólo tardó un segundo en notar lo que había hecho, soltó a la castaña y se alejó corriendo dejando a todos más aturdidos aún.
Bella dio la vuelta y sin mirar a nadie echó a correr, Evana la siguió minutos después, cuando llegó a casa Reene aún no había regresado del trabajo pero Bella estaba encerrada en su habitación.
—Bella te toca preparar la cena hoy —dijo dándole suaves golpecitos a la puerta.
—Bajare en un rato.
—Vale, yo iré a casa de Harry, vuelvo más tarde.
No recibió respuesta y cuando ya iba bajando por las escaleras Bella la sujetó de la mano y ella giró la cabeza sorprendía, la castaña tenía puestos unos lentes oscuros y su rostro aún estaba ligeramente sonrojado.
—Ana… lo que paso hoy, no hay que mencionarlo —dijo casi suplicante.
La chica miró a su amiga y finalmente asintió, si Bella no quería mencionarlo Evana no diría nada y fingiría que nada pasó, después de todo qué podía pasar…
Continuará…
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