CAPÍTULO 1: Conozco a la chica de la peluca en el Expreso de Hogwarts.[Me alegro que no hayas desechado el diario, se que desde el primer avance no he vuelto escribir desde el otro diario gemelo, pero con todo lo que ha sucedido, lo sabrás más adelante, lector/a. Ahora si ¡Comencemos!]

Ya habían pasado 3 años de aquel fatídico accidente, aún lloraba cada aniversario del accidente, hacía un año que había muerto mi tío a causa del accidente en Gringotts en un de las bóvedas antiguas, un dragón lo chamuscó es lo que dijo el Auror Potter. Días después cuando me calmé.

[Añado que nunca supere la muerte de mi tío y aún me duele mucho haberlo perdido]

Ahora ya había cumplido mis 11 años, ahora mismo como el sueño de cualquier mago o bruja sería estar en Hogwarts pero yo era la excepción, con una pequeña bolsa caminaba entre la gente del andén 9 3/4.

Nadie parecía reparar en mi y eso mismo prefería, que cada niño o niña disfruten de su familia,como yo no disfrute. Sin muchas ganas y a la vez algo preocupada disponía a subir al tren. Cuando la voz de una mujer dulce, armónica con un toque de dureza me llamo entre la gente. Un primer pensamiento fue que era mi madre, pero el amargo recuerdo chocó ella era muerta junto su familia. Esa voz la volvió a llamar.

-Alessandra-se pusieron enfrente de mi, un hombre rubio junto otra versión mini del hombre y una mujer de cabellos castaños que vestía de un traje azul, era la familia Malfoy.

-Malfoy's-incline la cabeza procurando que la boina holgada negra no se me cayera.

-¿Y tu baúl?-preguntó el niño que se escondía detrás de Astoria Malfoy que sonreía alegre ante las miradas de la gente chismosa.

-Alessandra Vitulo-me presente hacia el pequeño Malfoy.

[ La otra vez me olvide en decirles el porqué del cambio de apellido pero ahora lo aclarare]

Alessandra "Vitulo" es como ahora se llamaba en Londres, en el mundo mágico británico, con ese apellido estaría por lo menos lejos del ojo de los asesinos de mi familia. Desde la muerte de mi tío me había quedado sola y a la merced de nadie, Los Aurores tan solo me habían dado la noticia pero nada ni una ayuda después de quedar a la deriva. Sin ni un dinero que no podía tocar porque ella era muerta el de los Maccanti, su tío tenía una bodega en Gringotts pero no la había podido tocar hasta sus onceavo cumpleaños pero había lo suficiente para sobrevivir a la escuela durante eso 7 años de escuela. La única esperanza que nació en mi para no rendirse fue Draco Malfoy, le había conocido en el callejón Diagon donde había tenido que trabajar en varias tiendas para un salario bajo y pobre, además por no decir que había trabajado por un salario algo más alto en el callejón Knockturn pero allí los trabajos eran escasos y desagradables, pero había tenido que aprender a valorar lo que tenía.

[Para entender algo explicaré la razón de cómo Draco Malfoy y su esposa fue mi ancla hacia la esperanza]

Conocí a Draco Malfoy en las navidades, el 25 de Diciembre había acabado el trabajo y conseguido dinero suficiente para comprar comida para dos semanas, contando que encontrará alguna oferta en las verduras al hora de comprar.Sin querer me quede mirando unas de las joyerías mágicas que había en el callejón, aún sin mirarlas fijamente podía ver defectos. Mi difunda madre era una joyera encantada. Era un arte perdido y ya nadie sabría que decir ni tan solo las familias de sangre Pura de donde yo había sido inculcada desde pequeña para ser la siguiente joyera encantada.-Maldicion-masculló al voz grave y autoritaria de un hombre. Hasta ese momento no me di cuenta que alguien se había posado a mi lado, giré la vista hacia el hombre y lo reconocí con rapidez.Draco MalfoyDespués de la guerra se supo que fue exiliado de Londres, se fue a vivir a Francia y aún vive allí aunque ya hacia tiempo que ese exilio se abolió. En Francia era conocido como ser un gran proveedor de joyas mágicas, un término vulgar para mi, aunque confieso que era el mejor entre las competencias. Pero no llegaba a ser una joya encantada.El hombre parecía algo enfadado sostenía con fuerza una caja de podría contener una collar.-Estafadores-Murmuró con ira tirando la caja al suelo abriéndose en el acto. Dejando ver un collar de pequeñas perlas muy diminutas y abajo tenía inscrito Astoria de la T donde una cadenita bajaba dejando ver un corazón de una piedra verde, que identifique como esmeralda. Recordaba haber visto esa joya en otro lugar o persona y de eso estaba segura. Así era ese negocio cada uno copiándose y la carrera de estrenarlo el primero.-Sabe-dije llamando su atención-Ya nadie aprecia el arte de joyas encantadas ni la gente sangre pura, si es un regalo para su esposa añádale un encantamiento brillantor y Splendor Ignis.- Le entregue el collar para irme de allí.El día siguiente de Navidad solo puede dormir 3 horas tenia que ir a esas tiendas a limpiar y preparar la nueva mercancía. Casi agotada ese día no me pase admirando las tiendas casi iba sin ver a nadie.-Espera-me agarro alguien del hombro.Aquella voz sería y algo agitada la reconocí era Draco Malfoy.-Necesito hablar contigo-me miró a los ojos con esos grises serios y sin emociones. No me dio tiempo a negarme porque de un momento a otro entramos a una cafetería, y me obligó a sentarme.-Ahora dime ¿como sabes las artes antiguas de la joyería mágica?-me preguntó ansioso. Le mire era imposible...caí en cuenta que había soltado la lengua en el escaparate de la tienda.-¿Joyería Mágica?-pregunte enarcando la ceja-Veo que nadie aprecia la joyería encantada y se inventan tonterías, señor Malfoy apreció que este ansioso de saber pero la joyería encantada como se llama correctamente es un arte que no muchos pueden aprender ya que eso se pasa en cada generación de sangre pura.-me levante sabia que perdía el tiempo.-Espera-me dijo sabiendo que ya me iba.-Te contratare tan solo necesito hablar con tus padres--No tengo padres, señor Malfoy-Le informe secamente.-Si me permite debo irme-me despedí.-Un cosa más no es el único con un pasado turbio-formé unos puños-Si aún está interesado acepto el trabajo, ja sabe dónde encontrarme-[Bueno un bonito recuerdo ahora que sabiamente puedo analizar ese momento creo que me hice de rogar]

-Soy Scorpius Malfoy-se presentó, el niño rubio platinado saliendo detrás de Astoria.

-Encantada de conocerte por fin.-sonreí haciéndole sonrojar.-Tus padres han mucho hablado de ti-añadí mire a Draco y Astoria le guiñe el ojo.- Me han contado que eres rubio teñido-

-¡Mi cabello es natural!-grito mientras tocaba su cabello con delicadeza comprobándose si todavía era rubio.

El tren sonó me aferré a la mochila.

-Escorpión es hora-Le dije dándole espacio para que se despida.-Gracias Señores Malfoy-me incline y entre a buscar un vagón.

Al entrar casi todos los vagones estaban llenos, Scorpius me alcanzó pero aún no encontrábamos sitios.

-Aquí está libre-dije pero alguien también lo dijo a la vez pero con la voz de niño.

Delante suyo habían una pelirroja de ojos azules sin olvidar su cara con algunas pecas, vestía con el uniforme pulcro y sin ningún defecto, a su lado la un chico un poco más alto que la primera, era de cabello azabache desordenado y impresionantes ojos verdes esmeraldas pero a diferencia de los que eran de color verdemar, vestía tremendamente ordinario igual que yo. En este momento me sentí incómoda con el pensamiento que tuve, ese chico era un replica mía en chico, rompiendo ese silencio y batallas de miradas, abrí la puerta del vagón vacío bueno había una chica de cabe...digo de peluca castaña y ojos azules oscuros. También de primer año.

Nadie habló en el trayecto y yo tampoco rompí el silencio. En algún momento Rose parecía harta se levantó y se fue.

-Ya nos acercamos debemos cambiarnos-avisó la chica levantandose y yo también la imite salimos para dejar ese ambiente pesado.

Ambas caminamos hacia los baños cambiamos. Al igual que otros estudiantes que volvían o que hablaban entre ellos, cosas como...

Albus Potter el segundo hijo de la familiaJames Potter han visto lo que ha hechoHan leído el corazón de bruja¡Si! La Maldicion PotterEnvidio a Sarah, Angelina, y Helena su cabello pelirrojo, la primera regla de la Maldicion

La chica parecía tensarse y yo también ¿Maldicion Potter? ¿Primera regla? ¿Pelirroja? Esas chicas entraron al baño y nosotras también.

La chica entró al cubículo yo le esperé afuera haciendo guardia no sabía lo capaces que serían las chicas.

-No hay que olvidar que también hay pelirrojas de curso mayores como las de tercero.-habló una chica con su uniforme puesto con un escudo de león. -Pero todas sabemos que el próximo año será el momento, James Potter se comenzará a fijar en las chicas y dejará de lado esas estúpidas bromas.-Ondeó su cabello castaño.

-También tenemos a Albus Potter-habló un chica rubia también con el emblema del león.

Entre en el cubículo con mi mochila y saqué mi uniforme de segunda mano, no tarde mucho en cambiarme pero se me hacía raro no escuchar ruido de ese trío de chicas. Salí cuando la vista no fue agradable pise la peluca de la chica y ese trío había salido huyendo, escuché un sollozo allí en un rincón dejando un camino de cabellos pelirrojos estaba ella.

-¿Que ha pasado?-pregunte recogiendo la peluca a la vez que busque la varita que compré en mi túnica.

-Ellas... se...rieron... de...mi...pe...lu...ca...y me...lo ..qui...ta...ron-sollozo cogiendo la película.

-Y vieron tu cabello pelirrojo decidieron jugar a córtatelo-deduje con algo de rencor hacia esas chicas.-Lanzaron un hechizo hacia donde estaba para no salir en tu ayuda.-suspiré, la apunte con la varita.

Por un acto de maldad,

Desdicha sembró,

Devuelve lo que rompió,

En lo que una vez fue- conjuré ese cabello de la chica creció.-Déjame tu peluca-cogí la peluca y con la varita toque la peluca, la punta de la varita brillo y la volví a tocar en el cabello de la chica convirtiéndole en marrón.

[Ahora si puedo decir que la cara de ella me hizo gracia]

Me miró con cara de alucinada y sorprendida con esos ojos azules grisáceos.

-Como..-comenzó a decir.

-Alessandra Vitulo, agente pelirroja infiltrada-Le dije en tono de broma, enseñe un mechón de m cabello y lo volví a esconder en la boina.

-Kayla Anderson-sonrió dejando de llorar. Le sonreí de vuelta y con un movimiento de varita todo el desordene que había desapreció. El tren paro no me había dado cuenta lo tarde que era, salimos entre empujones.

-¡Los de primer año aquí!¡Los de primer año aquí!-gritó entre la gente un semi gigante.

Nos acercamos y nos sonrió.

-Albus¿Disfrutaste el viaje?-preguntó mirando al chico que había aparecido de repente junto Scorpius.

-Si-dijo sonriéndole.

-¡Cuatro por bote!¡Cuatro por bote!-gritó al vernos reunidos todos.

Cada uno se subió en un bote, Kayla, Scorpius y Potter en un bote.

-Este es el lago donde reside el Calamar Gigante-Nos notificó al escuchar el grito de un niño.-Aquí a la vuelta veremos Hogwarts- en ese mismo instante pudimos verlo.

Allí era como si vida propia tuviera, el castillos inmensos y gigante de una arquitectura fantástica brillaba entre la noche estrellada. Sin darme cuenta todos bajaban del bote baje apresuradamente, cuando vi a Kayla llenada de lágrimas y delante de ella Albus Potter.

-Se metió con la persona equivocada-fruncí el ceño acercándome a paso decidido cogí del brazo a Kayla y posiblemente me choque con Potter haciéndole caer al suelo. Ambas nos cogimos del brazo avanzaron al ver un professor de cabello azabache.

-Soy Neville Longbottom, jefe de la casa Gryffindor y profesor de Herbología.-se presentó.-Ahora mismo seréis seleccionados entre las cuatro casas de Hogwarts Slytherin, Hufflepuff, Ravenclaw y Gryffindor, entrar en orden-pidió con tono amable.

Todos obedecimos al entrar al Gran Comedor no exclamé de asombro al igual que otros, Italia era un lugar hermoso.Sin querer darme cuenta el sombrero ya había terminado de cantar y el profesor había comenzó a llamar.

-Kayla Anderson-nos separamos nerviosa cayó en la escalera muchos rieron, con la mejilla a coloreadas se sentó donde el sombrero no tardó en decir.

-¡Hufflepuff!-

-Benjamin Byrne-

-¡Hufflepuff!-

-Arthur Jones-

-¡Ravenclaw!-

Asi fue llamado a a cada uno hasta llegar al turno del rubio platinado. Tan solo deseaba estar en Hufflepuff.

-Malfoy, Scorpius-llamó el profesor Longbottom. El chico se despidió de Potter y de mi, cosa rara. Le disponían a poner el sombrero que no le llegó a tocar cuando gritó.

-¡Slytherin!-

Mire a la casa que había sido seleccionado su escudo era serpiente y el color verde y plateado, me recordó al sello de la familia donde había grabada una serpiente y una espada la atravesaba, sacudí la cabeza tenía que olvidar aquellos pensamientos de su vida antigua. No había aplaudido con mucho ánimo a Scorpius que parecía incómodo.

-Albus Potter-

El sombrero se tardó más en él, las únicas quedaban por seleccionar era yo y la pelirroja.

-¡Slytherin!- La casa nombrada sus integrantes comenzaron aplaudir sorprendidos al tener a un Potter.

-Vitulo, Alessandra-

Nadie reparó en mi solo esa pelirroja, Kayla y Scorpius.

-La gorra por favor-me pido el professor.

-Debe ser broma-Le mire suplicante.

-Nos e permiten gorras, regla del vestuario del uniforme.-respondió sin piedad.

-De acuerdo-Nadie me prestaba atención, me lo quité dejando caer mi cabello pelirrojo con temor. El sombreo tapó la vista del comedor.

-Eres trabajadora...has aprendido a sobrevivir tu sola ante los problemas que se te han plantado, tus padres puedo ver que tu padre con tan solo ver sería seleccionado en Slytherin pero tienes mas de tu madre, bondad, buena persona pero igual de estricta un digna Hufflepuff, pero la valentía es en ti, serías una noble Gryffin,..-

-No por favor quiero estar con Kayla-pedí rogándole.

-Entonces será ¡Hufflepuff!-pero la casa no aplaudió todos se centraban en Potter, lo cual agradezco ya que rápidamente me senté junto Kayla y me puse la boina antes de que volvieran en si.

-Rosebud Weasley-Todo volvieron a prestar atención al escuchar Weasley, el sombrero no tardó mucho en seleccionarla.

-¡Gryffindor!- la mesa estalló en aplausos, el professor recogió todo y se sentó en su lugar entre los profesores.

La directora dio inicio al discurso a lo que no presté atención, una vez apareció la comida me dedique a comer mientras conversaba con Kayla. Por una vez agradecí no cocinar como diariamente lo hacía. Una vez acabada la comida la directora McGonagall volvió a dar otro discurso, a los que no escuché tampoco.

-Los de primer año conmigo-gritó el prefecto de la casa del tejón, una tal Molly Weasley. Le seguimos donde explicó a varias cosas, caminamos por unos pasillos hacia abajo, hasta pasar un bodegón, allí se encontraba una pila de barriles de hueco oscuro en la parte derecha del corredor.

-Recordad la secuencia, es el ritmo de Helga de Hufflepuff, nunca cambia así que tened cuidado en enseñárselo a alguien que no sea de nuestra casa.-Nos advirtió mientras comenzando a tocar por segundo barril, por debajo y en medio de la segunda fila.-Si os equivocais se os duchara en vinagre-recordó mientras entrabamos en la sala común, muy acogedor y de colores amarillo y negro, la sala era circular, varias plantas colgaban y en lo alto había pequeñas ventanas donde entraban la luz, en frente de la entrada había la chimenea rodeada de sillones, en el lado derecho había un mesa de estudio y en el lado izquierdo había cojines donde se podían sentar, la paredes

estaban algunos cuadros de la fundadora, el castillo y el fantasma de la casa Hufflepuff.

-Chicos izquierda y chicas derecha-dio fin al tour.