Capítulo 3 – Una sorpresa de cumpleaños
Emma acariciaba a Max que estaba dormido en el asiento de al lado, mientras escuchaba la música que su madre había puesto en la radio. Hacía un par de kilómetros que la pequeña rubia se había despertado, su abuela realmente vivía lejos para el gusto de la niña
-Emma, ¿Tienes hambre cariño?
Mary extendió un paquete de galletas a su hija quien no dudó en tomar una.
-¿Aún falta mucho mamá?
-Lo siento pero todavía falta un poco cariño, puedes dormir un poco más después de terminar tu merienda ¿Qué dices? Así te será más rápido el viaje.
La niña asintió con su cabeza a su madre antes de comenzar a comer la galleta. Casi una hora después la pequeña familia por fin había llegado.
Una mujer mayor esperaba en la entrada de una gran casa cerca de la playa. La mujer corrió al encuentro en cuanto David paró el motor del auto y abrió la puerta de atrás tratando de obtener a Emma de su asiento
-¡Abuela! – Emma gritaba emocionada mientras extendía sus brazos para que la sacara de su asiento
-Mi niña, te he extrañado. Tengo tantos regalos para ti, incluso para ti Max
Le dijo al perro que estaba recostado ahora despierto y bostezando al lado de Emma. Eva no era una mujer de mascotas, de hecho odiaba tener animales en casa, eran sucios y hubo muchas discusiones por eso cuando su hija era menor y traía a todo animal que se cruzara en su camino. Pero Max era un perro especial para su nieta que no tenía amigos y ella aceptó hace mucho que si hacía feliz a su Emma, entonces podía soportarlo un par de días durante las visitas.
-Es bueno verte mamá – Mary le dijo a su madre mientras ayudaba a su marido con las valijas
-Me alegra que hayan podido venir querida, hace mucho que no los veo, estaba por terminar de preparar la cena, ¿porque no se acomodan y comenzamos? Yo llevare a Emma a que se lave un poco
Veinte minutos después todos estaban en la mesa del comedor hablando mientras cenaban
-Abuela, ¿Te hablé Regina?
-No cariño, me temo que no, ¿Quién es esa Regina? – Realmente Eva no hablaba mucho con su hija últimamente, ambas estaban ocupadas y sus llamadas no duraban mucho por lo que se centraban en la salud y educación de Emma y de vez en cuando sobre David y su trabajo
Emma abrió los ojos y tomo aire, emocionada de saber que tenía que contarle todo sobre su nueva amiga a su abuela
-¡Ella es mi amiga abuela! La conocí en el parque, unos niños la estaba molestando, pero yo hice que la dejaran en paz, entonces apareció mamá y su mamá y fuimos a comer algo y jugamos y después paso mucho tiempo así que le pedí a mamá ir a verla, entonces fuimos a cenar a su casa y mamá me obligó a usar un vestido, lo cual no me gustó y después seguimos jugando y después…
-Emma, mi amor cálmate, estas yendo muy rápido querida y te estas por quedar sin aire, Tienes todo el tiempo del mundo para contarme sobre Regina, ve más despacio amor – Eva estaba molesta por saber sobre esta Regina tan tarde, estaba realmente feliz de que su nieta al fin tuviese una amiga de su edad pero era algo que ella se estaba perdiendo por su estúpido trabajo.
Felizmente abuela y nieta estuvieron charlando toda la noche en la cama después de prepararse para dormir mientras los padres ya estaban durmiendo, cansados del largo viaje. Y aunque la pequeña también estaba algo cansada le encantaba hablar sobre Regina.
-Cabaña de la familia Mills-
-Tengo hambre mami- Zelena le dijo a su madre después de terminar de desempacar
-Lo se querida, por favor lleva a tu hermana a lavarse, la cena casi esta lista
Habían salido temprano para la cabaña pero habían hecho una parada en el camino para comprar un par de cosas por lo que llegaron para la hora de la cena. La nieve cubría las calles y por ello tenían que ir más despacio. Por suerte las niñas se habían dormido casi a la mitad del camino y no se habían despertado hasta llegar a la cabaña.
Después de la cena, Cora sabía que sería difícil que sus hijas se durmieran así que las preparo en la sala frente al televisor mientras que su marido revisaba el fuego de la chimenea.
Los cuatro Mills se sentaron para ver Frozen en la gran pantalla, Zelena apoyada sobre el lado derecho de su padre y Regina recostada en el regazo de su madre
-Mami… ¿Podemos llamar a Emma?
Cora no se sorprendió de lo rápido que su hija había pedido comunicarse con su amiga.
-Me temo que es muy tarde bebé, tal vez mañana podamos organizar una video llamada con ella ¿Qué te parece? Seguramente ya este durmiendo a estas horas
Regina frunció el ceño pero asintió a su madre. Extrañaba a Emma, quería jugar con ella.
Por suerte para la mujer mayor, Regina decidió concentrarse en la película y se distrajo lo suficiente hasta dormirse.
Al día siguiente Cora se levantó con la sensación de que algo estaba encima de ella y abrió los ojos para ver directo a los de su hija menor
-Regina, cariño que haces
-Ya es de mañana, ¿Podemos hablar con Emma?
La mujer mayor sonrió mientras permitía que su hija se meta entre las frazadas entre ella y su marido
-Aun es un poco temprano- El reloj apenas marcaba las 7 - Estoy segura de que Emma está durmiendo, sabes que le gusta dormir
-Es cierto, me dijo que le gustaba dormir
-Entonces, no queremos que este de mal humor porque la despertamos tan temprano ¿Verdad bebé?
La niña negó inmediatamente con su cabeza apoyada sobre el pecho de su madre
-La extraño
-Lo sé y estoy segura de que ella también te extraña y tiene muchas cosas que contarte sobre su viaje, te prometo que la llamaremos en un par de horas, trata de dormir un poco más
Le costó un poco a Cora pero pudo hacer que Regina volviera a dormir un par de horas
-Casa de Eva-
-¡Emma! Ven aquí por favor
La pequeña rubia estaba en la cocina ayudando a su abuela a preparar unas galletas, mientras terminaba de contarle todas las cosas que esperaba hacer con Regina cuando volvieran a casa, así que frunció el ceño un poco molesta cuando fue interrumpida en medio de una aventura por el zoológico cuando su madre la llamó
-Ve con tu madre, yo pondré las galletas en el horno – Eva no pudo evitar soltar una pequeña risa mientras veía como se formaba el ceño fruncido en la cara de su nieta
Emma salió corriendo a donde estaba su madre sentada en el sillón
-Mamá, estaba contándole a la abuela sobre lo que haríamos en mi cumpleaños
-Lo se amor, pero hay alguien que quiere hablar contigo
El ceño de la pequeña se hizo más grande que antes y era completamente adorable para su madre ver como luchaba para adivinar quién era
-¿Es la abuela Sara?
-No bebé, es Regina
Emma abrió los ojos graciosamente y comenzó a saltar un poco en el lugar
-¿Regina? ¿Dónde está? ¿Puedo hablar con ella? ¿Estás hablando con ella?
-Cora esta por llamarnos al celular, será una video llamada así que también podrás verla
La niña se sentó al lado de su madre esperando emocionada la llamada de su amiga.
Unos segundos después el celular comenzó a sonar y se podía ver el contacto de Cora en la pantalla
-No veo a Emma mamá
-Aún no han atendido el… ¡Mira ahí están!
Regina giró hacia la pantalla y de inmediato tomo el teléfono de las manos de su madre
-¡Emma! Te veo
-También te veo Gina – la rubia estaba ocupando toda la pantalla sin darle espacio a su madre. Pero ambas mujeres mayores estaban más que felices de dejar a sus hijas hablar entre ellas
-Mira, mi mamá me hizo una trenza ¿Te gusta?
-¡Te ves muy bonita!
Las niñas estuvieron hablando casi media hora, cada una había contado su experiencia de viaje y lo mucho que extrañaban a la otra
-Emma es hora de irnos cariño, tienes que prepararte para ir de compras con tu abuela
Parecía que la rubia estaba a punto de discutir con su madre pero escucho a Cora que estaba detrás de Regina
-También es hora de irnos, pero pueden hablar cuando ustedes quieran querida, les prometo que hablaran todos los días pero cuando decimos que hay que irnos es porque hay que irse, ¿Es un trato?
Mirándose por un segundo entre ellas Emma fue la vocera del pequeño dúo
-Bien, ¿Pero podremos hablar esta noche? Papá va a contarme una nueva historia sobre caballeros y tal vez Regina pueda escucharla también
-¡Si por favor!
-De acuerdo Emma, esta noche antes de dormir aremos otra llamada para la hora del cuento, pero ahora cada una tiene que ir a prepararse para el resto del día
-¡Si señora Mills!, Adiós Gina, te extraño
-Adiós Emma, yo también te extraño…
Abuela y nieta pasaron todo el día de compras, el centro comercial estaba lleno de familias y parejas comprando cosas para las festividades que se acercaban, las vidrieras estaban decoradas con nieve falsa y adornos navideños. Después de casi dos horas de caminar por el lugar y una pequeña pausa para ir al baño, entraron a una gran juguetería donde Emma, después de estar buscando por todo el lugar algo para que su abuela le compre, había visto un suave y grande caballo de peluche y de inmediato comenzó a rogarle a su abuela comprarlo para Regina
-¡Por favor abuela! ¡Por favor! No te pediré más nada, puedes no comprarme más nada para mí pero a Regina le va a gustar mucho
Por supuesto que la mujer mayor había comprado el peluche e incluso compró otro para Zelena ya que Emma le había dicho que tenía que comprar para las dos así la otra no se sentía triste, como en el cumpleaños de Zelena. Después de comprar un par de cosas más para su nieta y otras tantas para su hija y su yerno al fin habían vuelto a casa para preparar la cena
-Cabaña Mills, hora del cuento-
-Y entonces la reina beso al caballero y gracias a su verdadero amor sus heridas sanaron, salvando al caballero de la muerte, permitiendo que vivieran felices para siempre.
Regina no podía apartar los ojos de la pantalla del teléfono de su madre, Emma y su padre estaban acostados frente a la cámara del celular del hombre mientras que éste les contaba una historia a las niñas. Bueno una segunda historia ya que las niñas habían pedido más de la reina y el caballero.
-Regina, es hora de dormir bebé
Regina se sobresaltó al olvidarse que su madre estaba con ella, se quedó mirando un rato a su amiga antes de sentir que el sueño la golpeaba
-Emma….
La rubia la mira con una pequeña sonrisa que apenas podía mantener a través del sueño
-Gina, Yo…- Un gran bostezo interrumpió a la niña-… Yo seré siempre tu caballero… Siempre voy a… Protegerte…-Emma ya no pudo pelear con el sueño y se quedó dormida contra el pecho de su padre
Regina del otro lado no tardó en seguirla, sin embargo ningún padre se apresuró a mover el teléfono o cortar con la llamada
-Estoy muy agradecida de que mi hija haya encontrado a la tuya David, sospecho que tal vez, solo tal vez…
-Lo sé Cora, es algo que no puedo explicar, pero tengo la sospecha de que Emma y Regina nunca se soltarán. Descansa Cora, envíale mis saludos a Henry y a Zelena
-Que descanses también David, tú también dale mis saludos a Mary y su madre
-Día antes de navidad, casa de Eva-
-Mamá, ¿Puedo comer una galleta que hicimos con la abuela?
Madre e hija estaban viendo televisión en la sala mientras David arreglaba las luces del árbol que habían dejado de funcionar esa mañana
-Solo una Emma, habrá mucha comida rica en la cena y no quiero que te llenes con galletas
-¿Hablaremos con Gina? ¡Tengo que contarle de su regalo y el de Zelena! Pero no puedes decirles que es, es una sorpresa
-Lo sé, lo sé. La llamaremos después de abrir tus regalos mañana temprano, ya hablé con Cora.
-¿Cuánto falta para volver a casa mamá?
-Solo unos días amor, pasaremos fin de año con la abuela Sara y el abuelo James, ¿No te gusta estar aquí?
-¡Si! Siempre extraño a la abuela, pero quiero ver a Gina y jugar con ella
-Bueno después de año nuevo tendrás todo el tiempo del mundo antes de que comiencen las clases ¡e incluso pasara todo un fin de semana contigo por tu cumpleaños!
Eso trajo una gran sonrisa a la niña
Eva estaba escuchando todo desde la cocina, ella realmente extrañaba a su familia, su trabajo en el hospital no le daba mucho tiempo libre para viajar a visitarlos y apenas podían hablar por teléfono. Así que decidió aprovechar cada minuto que le quedaba con ellos, y tal vez, solo tal vez, pensaría más adelante pasar por la oficina de su jefe y pedir una transferencia…
-Emma aquí tienes una galleta, ¿Por qué no me ayudas con la mesa cariño?
-De acuerdo…
-Mañana de navidad 7 AM cabaña Mills-
Cora y Henry Mills estaban muy confundidos con lo que pasaba a su alrededor, aún era de noche por lo que se veía por la ventana, no sabían exactamente qué los había despertado, pero cuando pudieron enfocar sus mentes se dieron cuenta de que había sido. Sus hijas, Regina y Zelena, estaban de pie al pie de su cama saltando con emoción
-¡Es navidad mamá!
-¡Despierta papá santa trajo regalos!
-Mira eso, tus hijas están totalmente emocionadas
-Antes de que salga el sol, son tus hijas cariño
-De acuerdo ustedes dos, por lo que veo no volverán a dormir. Bajen con cuidado después de lavarse bien los dientes y espérennos en la sala, papá y yo bajaremos en un minuto para hacerles el desayuno, ¡Y no se abre ningún regalo hasta que bajemos!
Las niñas no esperaron más, saltaron de la cama de sus padres y corrieron al baño para cepillarse los dientes como se los habían mandado
-Vaya, no tienen ese entusiasmo para ir a la escuela
-Mejor nos apuramos antes de que decidan que no quieren esperar para abrir los regalos, llevaré la cámara, Henry tu lleva el teléfono, le prometimos a Regina que hablaríamos con Emma después de abrir los regalos
Las niñas estaban esperando impacientemente en la sala, había muchos regalos y todo lo que querían era lanzarse a abrirlos de una vez
Cuando vieron a sus padres bajar, saltaron del sillón y corrieron bajo el árbol.
-De acuerdo, pueden abrir sus regalos, Regina si necesitas ayuda solo dilo
Las hermanas comenzaron y pronto la sala estaba llena de papel de regalo por todos lados. Las hermanas estaban extremadamente felices ya que habían obtenido más de lo que pidieron, aunque Cora había obligado a mantener a raya los regalos para las niñas ningún par de abuelos quería quedarse atrás en estas épocas
Una hora después las niñas obedientemente llevaron cada regalo a su cuarto para que la sala no quedara desordenada y bajaron a desayudar mientras que su padre tiraba todo el papel de regalo
-¿Ya es hora de llamar a Emma? Quiero contarle de todo lo que santa me trajo mamá
-Lo sé, pero la llamaremos después del desayuno bebé, ya hablamos de como a Emma le gusta dormir, estoy segura de que todavía está abriendo sus regalos
La niña asintió mientras comía su fruta, pensando en todo lo que tenía que contarle a su amiga cuando la llamara
-Casa de Eva 8.30AM mismo día-
-Emma abre tus regalos y luego hablaremos con Regina
La niña estaba recién levantada y preparada para al día, estaba emocionada por navidad pero a ella le gustaba dormir lo más que pudiera, igual que a su padre. La familia estaba en la sala frente al árbol viendo como la niña abría sus regalos con Max al lado ladrando cada vez que la niña le mostraba un nuevo regalo, mientras David filmaba.
Feliz de recibir tantos regalos, Emma se apresuró al sillón con su nuevo juguete favorito, una espada que su padre había luchado por conseguirle a pesar de que su madre se negaba en un principio
"-Ella lo amara, ella jugara con seguridad y yo le enseñare, además es un juguete Mary, seguramente todo lo que hará es usarla contra mí y contra cualquiera que se acerque a Regina, pero no hará daño de verdad-"
-Mamá ya es hora de hablar con Gina- Emma llamaba a su madre mientras Max se sentaba a su lado en el sillón
-Si cariño, estoy llamando
-Unos días después, de vuelta en casa de los Swan-
Después de hablar en navidad y contarse todo lo que santa les había traído, las niñas pasaron casi una hora hablando de todo lo que podrían hacer cuando se vuelvan a ver, por lo que Emma estaba más que impaciente para que las fiestas pasaran y así poder volver a jugar con su amiga. Emma le había contado a Regina que le había comprado un obsequio de navidad que le daría cuando estén de nuevo juntas, por lo que su amiga la estuvo molestando un buen rato para que le dijera que era pero la rubia estaba totalmente decidida a que fuese una sorpresa
Año nuevo se pasó rápido para todos, por suerte los padres de David vivían cerca de ellos por lo que pudieron volver a casa después de festejar ya que David debía volver al trabajo el día después, Mary tenía trabajo que preparar para el comienzo de clases y Eva no veía la hora de quitar todos los pelos de Max de su sillón y alfombra.
-¿Cuándo vuelve Gina?
-En unos días amor, Cora dijo que el viernes vendrán a cenar
-¿Cuánto falta para el viernes?
Mary resistió el impulso de reír ante la impaciencia de su hija.
-Solo unos días, mantén la calma, ¿Quieres dibujar un poco mientras termino mi trabajo?
Emma asintió y se sentó al lado de su madre en la mesa del comedor mientras se le entregaba un papel y un lápiz
-¿Cuánto tiempo falta para mi cumpleaños?
-Dos semanas más, entonces tendrás-
-¡Siete!
-Exacto y comenzaras la escuela primaria
Un adorable ceño se hizo camino en el rostro de la niña
-¿Gina va a comenzar con migo?
-Me temo que Regina es un año más pequeña Emma, tardará un año más en sumarse. ¡Pero irán al mismo colegio! Podrás verla en los recreos y en la hora del almuerzo
-Si… ¿Tengo que conocer nuevos compañeros verdad?
Mary dejó lo que estaba haciendo y miró a su hija. Sabía que tenía que hablar con ella en algún momento, pero había esperado que fuese más adelante
-Sé que es difícil para ti conocer nuevos compañeros, y sé que es difícil no saber si harás amigos. Pero también sé que ahora tienes a Regina y hacerte su amiga te ha ayudado mucho y tal vez de ahora en adelante es el momento de que conozcas más niños que quieran jugar contigo como lo hace Regina, tal vez entre tus nuevos compañeros encuentres a alguien como ella
-No como ella mamá, ella es mi mejor amiga
-Seguro bebé, pero prométeme que si algo malo sucede vas a decírmelo de inmediato
-Te lo prometo mamá
-Viernes a la noche, casa de los Swan-
El timbre sonó cuando Mary estaba sacando la cena del horno, Emma corrió a la puerta y esperó mientras su padre se acercaba desde el sillón
-¡Deprisa papá!
David se rio ante la impaciencia de su hija y abrió la puerta alejándose un poco del camino de Emma sabiendo lo que pasaría
Ni un segundo después, David visualizo unos cortos cabellos negros volando hacia su hija tirándola al suelo
-¡Emma!
-¡Gina!
Cora, Henry y Zelena estaban todavía del otro lado viendo a las dos niñas más pequeñas tener su momento
-Pasen por favor- David terminó de abrir por completo la puerta y dejo que la familia Mills completa pasara
-Gracias por invitarnos David
-No hay problema, siempre son bienvenidos aquí Cora, además, estas niñas no nos dejarían vivir otro día, ¿Verdad?
-No tienes idea, Regina no ha parado de preguntar cuando vendríamos desde que llegamos ayer, tuve que leerle 3 veces anoche para que se duerma por culpa de la emoción
-Te creo, es la primera vez en años que Emma se levanta antes de las 8, quedo desmayada para la hora de la siesta
-¡Zelena, ven! Vamos a mi cuarto, tengo algo para las dos- Emma llamo a su amiga después de levantarse del suelo con Regina y las tres corrieron escaleras arriba
-¿¡Emma, que dije sobre correr en las escaleras!?
-¡Lo siento mama!
Mary había aparecido en la sala con cubiertos en la mano, mientras las niñas subían.
-Cora, Henry, buenas noches, estoy terminando de armar la mesa, ¿Les gustaría una copa?
-Suena maravilloso para mi Mary, ¿Qué tal si te ayudo con la mesa?- Cora se adelantó y tomó los cubiertos de la mano de la otra mujer y se dirigió al comedor
-Yo paso, muchas gracias, pero también puedo ayudar si me necesitan
-Estamos bien gracias, ¿Por qué no ustedes dos suben y ayudan a las niñas a lavarse y venir abajo?
-Seguro
Los dos hombres subieron para encontrar a las niñas en la habitación de Emma, estaban alrededor de dos grandes peluches, un caballo y un mono.
-Emma los vio en navidad mientras estaba de compras con la madre de Mary y decidió que no podía irse sin ellos, eran los favoritos de sus amigas después de todo
Henry Mills sonreía con amor hacia esta pequeña niña de un corazón tan grande
-Sabes, tenemos mucha suerte… Presiento que a partir de ahora, estas cinco mujeres manejaran nuestras vidas en todo sentido amigo mío
-Si… Y no desearía que fuese de otra manera
-Dos semanas despues. ¡Cumpleaños de Emma!, Viernes a la tarde-
El canto de feliz cumpleaños se escuchaba por toda la casa, los tres abuelos habian estado temprano para el almuerzo, Alex, el compañero de David, tambien habia venido ya que amaba a Emma como a una sobrina, al igual que Addison la mejor amiga de Mary que trabajaba con ella en la escuela, habia venido con su prometido Teo y por supuesto la familia Mills completa estaba cantando para la cumpleañera
Emma estaba en la punta de la mesa con un gran pastel de chocolate al frente, para disgusto de su madre el pastel consistia en chocolate con mas chocolate por dentro… Pero era el primer cumpelaños de Emma al que su hija tenia a quien invitar así que iba a tener lo que quisiera ese dia, trató de ponerle un vestido a Emma pero la niña habia sido muy clara
"-El vestido que use en casa de Gina fue le ultimo que me pondre en mi vida mamá. No puedo defender a Gina si estoy usando uno y ademas no me gustan, quiero pantalones para correr con papá-"
Así que la madre cedio y vistió a su hija con los pantalones mas bonitos que tenia y una linda camisa roja que tanto le gustaba a Emma
Regina estaba al lado de Emma, al ser un poco mas baja que la rubia, la morena se habia arrodillado en la silla para estar a la altura de su amiga
Cuando la cancion de feliz cumpleaños termino Emma soplo las velas y Regina se adelanto rapidamente para colocar un dulce beso en la mejilla de la rubia quien le sonrío con fuerza. Sin darse cuanta ninguna de las niñas, Cora tomó en fotografia el momento exacto del pequeño beso.
-Ellas son tan adorables… Cuando se casen haré que Emma use un vestido o morire en el intento-Mary Margaret le dijo a Cora
-Mary querida amiga… Yo voy a ayudarte con eso…- Cora le sonrio con malicia a su amiga
Henry y David que escucharon la conversacion entre sus esposas se quedaron viendo a sus hijas con asombro
-Pero…
-Ellas…
-Oh calmense utedes dos, apenas tiene años… Tenemos tiempo… Pero aún así nosotras tenemos una pequeña idea de lo que esto podría significar...
La fiesta termino no mucho despues del pastel, Zelena tenia que viajar al otro día muy temprano y Cora queria repasar todo lo que necesitaria antes de irse, los padres de David se despidieron y Eva se fue a acostar porque habia viajado ese mismo dia y estaba cansada del viaje tan temprano. Alex tomaria el turno de David mañana para que éste pudiera llevar a Emma y Regina al zoologico y el prometido de Addison debia ir al hospital por la mañana a trabajar.
-Regina, recuerda, tienes que hacer caso en todo lo que David y Mary te dicen, si quieres volver a casa tienes que pedirle a alguno de ellos que me llame ¿Si?
-Si mami
-Estaremos bien Cora, no te preocupes, te avisare cualquier cosa y te actualizare despues de la hora de dormir
Despues de que el ultimo invitado se retiró, los adultos terminaron de acomodar todo el comedor, mientras las niñas esperaban pasientes jugando con legos en la sala
-Hora del cuento niñas
David subio a Emma y Regina y las preparo para acostarse, las dos juntas en la cama de Emma, con Max en los pies, era un tierno espectaculo
-Queremos el cuento de la reina y el caballero papá
-Por supuesto, pero antes… Mamá y yo queremos decirte algo muñequita
-¿Estoy en problemas?
-No, para nada- Mary había elegido ese momento para entrar en ese momento- Emma tu papá y yo queremos decirte algo, pero es algo que no puedes decirle a los abuelos o a nadie más hasta que nosotros lo hagamos ¿Esta bien?
-Si mamá…
-Cariño… Vas a tener un hermanito u hermanita…
Los ojos de Emma y Regina se agrandaron comicamente
-¿Voy a tener un hermano?
-O hermana…
-¿Escuchaste Gina? ¡Un hermano!
-¡Un bebé!
-Asi es Regina, ¿Puedes guardar este pequeño secreto?
La morena asintió rapidamente y puso un dedo sobre sus labios en modo de silencio
-Gracias bebé, así que… Mañana cuando tus abuelos vengan Emma, vamos a contarles y entonces, cuando el lunes vengan a almorzar tus padres Regina, podremos decirles.
Las niñas estaban emocionadas por las noticias, Emma queria un hermanito con el cual jugar, y Regina estaba feliz porque Emma estaba feliz… Y tal vez deseaba que el nuevo bebé se uniera a su lista de amigos
Lo siento por el retraso… Pero si, a veces me cuesta escribir, mis sentimientos influyen mucho y… Bueno pasaron cosas en mi vida estas ultimas semanas que me abrumaron… gracias por leer! Un pequeño salto en el tiempo en el proximo cap. Después del adorable paseo al zoológico claro jajaja mucha ternura en mi mente jajaja
