Hanako se levanto del piso limpiando con el dorso de su mano derecha el delgado hilo de sangre que escurría de su comisura labial. Una vez en pie se despojo de las piezas de la surplice de Merope que estaba totalmente destrozada, elevo su cosmos y de entre las tinieblas de la noche las piezas de la surplice de Ker se fueron posando en cada una de las partes de su cuerpo, se trataba de un ropaje que cubría bastante mas área corporal, inclusive la parte inferior de la cara solo exponiendo los bellos ojos de la nipona que contrastaba con lo sombrio de los ornamentos de los que destacaban una gran cornamenta, colmillos y un par de alas que emergían de su espalda, todo le daba un conjunto bastante aterrador.

Los ojos de Aisha y de Samira casi se salen de sus orbitas al conocer la verdadera identidad de la nipona, ante la mirada de odio del santo de Orion quien al parecer ya estaba enterado.

-Albert: ¡Vaya!¿Que tenemos aquí? pero si es la perra de Hades...

Dogan quien estaba poseído por el espíritu de Apolo sonreía emocionado al ver la mujer vistiendo su verdadera surplice.

-Dogan- Con que una estrella celeste... una surplice alada, una masei de alto rango... esto va a ser interesante, en una noche tomare la vida de un santo de oro de Athena y una estrella celeste de Hades... ¡mi poder es supremo!

Grito el anciano poseído mientras lanzaba ataques de energía contra la espectro de Ker que apenas lograba esquivarlos, mientras contraatacaba lanzándole bolas de fuego, cada vez mas grandes y cada vez a mayor velocidad.

-Aisha- Increíble... esa es...

-Albert: Esa maldita zorra es capaz de moverse a la velocidad de la luz... todo este tiempo se estuvo conteniendo al luchar contra mi...

-Hanako- Ao Mamgano (Magma azul)

La portadora de las llamas azules lanzo un gran chorro de fuego liquido justo a la cabeza del sacerdote quien con su mano derecha contuvo el ataque del espectro femenino, pero la astuta jamponesa utilizando su gran velocidad se acerco a pocos centímetros del sacerdote poseído y le lanzo una gran bola de fuego en medio del pecho y abdomen, con lo que consiguió derribar al sacerdote.

Aphrodite quien no había perdido por completo la consciencia podía ver la borrosa figura obscura de la joven Hanako lanzando llamas desde sus manos, y podía sentir arder su cosmos a niveles insospechados y contra ella un enorme y hostil cosmos que luchaba contra la nipona.

-Aphrodite-(en sus pensamientos) Un cosmos... no es Kali, es agresivo y dominante, infinito e imponente... pero lo noto incompleto, no es una encarnación, por lo tanto no tendrá todo su poder... tal vez podamos detenerlo...

El viejo poseído se retorcia por el ardor de las quemaduras y sin darse cuenta soltó el pequeño frasco resultado de las profundas quemaduras que le había causado la de Ker que rodo por varios metros.

Mientras las pleyades y el santo de orion se abalanzaban para recuperar el jugo que rodaba en el suelo de la cueva el ex santo de Athena se admiro del gran poder de la de Ker.

-Albert- Esa maldita zorra ha conseguido herirlo... a Dogan que esta en posecion de Apolo. Pero moriras y regresaras al infierno a donde perteneces pero para ser castigada...

Se decía a si mismo en pensamientos Albert mientras logro recoger el pequeño frasco dorado para desgracia de las guerreras de Alcione y Electra sin quitarle los ojos de encima a la espectro de Ker en su batalla contra santo plateado se sentía sumamente humillado por la japonesa, su piedad era para el una burla. Un golpe seco en su costado y una peligrosa estocada que apenas logro parar con su espada lo sacaron de su ensoñación. Se trataba de la espadachina zurda de Alcione quien le atacaba nuevamente con el fin de recuperar el jugo de la estrella de los elíseos.

-Samira- ¡Tu pelea es contra nosotras! ¿no te distraigas!

-Aisha- ¡Tunder punch!

El ataque especial de la de los rizos negros tumbo a su gemelo logrando que este soltara el pequeño frasco que rodo por varios metros mientras el santo de orion continuaba arrodillado sosteniendo su costado y esta vez Aisha logro apoderarse del jugo. Sin embargo no había sido en vano, el Caballero de plata alcanzo a herir con su espada el hombro izquierdo de Samira al jundir hasta la empuñadura su espada en el cuerpo de la mujer del Hijab y el sable plateado.

Cuando Aisha giro los ojos hacia su compañera los ojos se le empañaron de lagrigas de ira, Samira al igual que ella había sido una verdadera y fiel guerrera celeste del cumulo de las Pléyades, fiel y honorable, fría y hábil, y ahora estaba malherida y con su hombro izquierdo totalmente inutilizado.

-Aisha- Samira!

-Samira- Dejame! debes acabar con Orion! cumplir con la profecía es el único objetivo que hayamos vuelto al mundo...

Aisha Choco sus puños para sacar nuevamente chispas y relámpagos mientras se acercaba a su gemelo quien se dolía por un profundo corte en su costado justo igual al que Ganesh le había hecho a ella poco tiempo atrás.

-Aisha- Hermano... ¿por que has hecho esto?

-Albert- Porque el dios Apolo me prometio traer a la vida a nuestro padre si lográbamos conseguir el néctar de los elíseos. Ya perdi a mi amado padre por tu causa una vez y no pienso privarme de su amor otra vez por tu culpa...

-Aisha- Hermano... Apolo te ha engañado... los dioses no traen a la vida a los hombres, el solo te ha utilizado, henos aquí, hermanos de la misma sangre, peleando a muerte y te aseguro que no importa quien venza nuestro padre no regresara del otro mundo.

-Albert- Yo lucho por el, yo creo en la palabra del dios Apolo... y tu Aisha ¿Por quien luchas?

-Aisha- Por la Kumari Kali...

-Albert- Sabias que lo que quiere tu Kumari es que ese hombre que yace ahí (Señalando a Afrodita) ¿despierte a Hades? y esa mujer que lucha con Dogan... aun tiene un motivo aun peor que el de tu Kumari...

Aisha negaba con la cabeza, no era posible que Kali desease el despertar del rey del inframundo, eso siempre traía muerte y devastación, debía tratarse de un engaño de Albert para confundirla

-Aisha- Mientes

-Albert- Hermana, estamos a tiempo... dame el néctar de los elíseos y si se lo etregamos a Apolo el nos devolbera a nuestro padre. Si Dogan, tu y yo atacamos a Hanako la mataremos fácilmente y después remataremos al santo de oro, y estaremos los tres juntos... como antes...

-Samira- No lo escuches! Aisha, debes confiar...

-Kali- Aisha! Tu juraste servir al bien, debes confiar en mi...

-Albert- Cuando Hades comience a asesinar inocentes deberas saber que pudiste evitarlo todo y además de recuperar a papà...

Aisha se acerco mas a su hermano que sangraba profusamente del abomen arrodillado presionando su herida tratando de lograr hemostasia, y con la otra mano hacia le pedia a su gemela el frasco del preciado elixhir... La de los ojos violeta lloraba abundantes lagrimas y poco a poco acerco la mano a su gemelo quien sonreía leve y triunfalmente de lograr convencer a la portadora del rayo.

-Samira- Aisha! no!

Cuando ambas manos de los gemelos se tomaron un enorme rayo salio desde la mano de la Gemela mayor que atravesó todo el cuerpo de su hermano causando un fuerte ruido de relámpago que hizo estremecer toda la cueva. Debido a la gran descarga eléctrica propinda por la Pléyade de electra el ritmo cardiaco del santo de Orion se detuvo casi instantáneamente, cayendo parciamlente calcinado despidiendo delgadas columnas de humo de su cuerpo.

Aisha- Dya Maiju... yo sere fiel pase lo que pase