Hola a todos! antes de comenzar con el capìtulo quiero pedirles una gran disculpa debido a la tardanza en publicar. He tenido un poco mas de trabajo del habitual por lo que tengo menos tiempo libre, además que también ya estoy trabajando en los primeros capítulos de las versiones ilustradas de las tres historias mas avanzadas: "Arte y Cosmos" "La luz de tus ojos" y "La danza de las mariposas".

Muchas gracias por su apoyo al seguir estas historias que de verdad les estoy poniendo alma y corazón.

Los dos jueces del infierno se dirigieron al salón principal del palacio, Pandora tocaba tranquilamente su gran arpa, cuando de pronto una de las cuerdas se rompió sin aparente razón tomando eso como una mala señal, un mal presagio para sus planes. Athena había llegado a su mundo. Oficialmente la guerra santa estaba empezando.

Suikyo y Vermeer llegaron justo en ese instante, reportándose servilmente ante la dama de negro.

-Pandora- Parece que Athena apareció en el santuario. Sin embargo no hemos podido confirmarlo. Pude sentir un cosmo increíblemente poderoso a punto de caer en el santuario. Pero parece que desaparecio inmediatamente.

-Suikyo- ¿desapareció?

-Pandora (en sus pensamentos)- No lo entiendo. ¿Qué demonios le habrá ocurrido al cuerpo de Athena?

En ese instante uno de los espectros llegó con un mensaje enviado por los multiples espias que tenían distribuidos en el santuario.

-Espectro- Señora Pandora. Nos han reportado que Athena ha llegado al santuario, pero en forma de una bebè.

-Pandora-¿Que dices? Athena es un bebè y por eso su cosmos se ha hecho pequeño.

-Vermeer- Señora Pandora, tomemos su cabeza inmediatamente. Por favor deje que yo, Vermeer me haga cargo.

-Pandora- No. Suikyo ve y hazte cargo.

El juez de Grifo estaba tan furioso como sorprendido por la decisión que la hermana de Hades había tomado.

-Pandora- Tratandose de ti has de conocer el santuario. Eres el mas indicado para tomar la cabeza de Athena.

-Suikyo- Entendido...

El espectro de Garuda salió inmediatamente de la estancia dejando a Vermeer de Grifo a a solas con Pandora.

-Vermeer- Señora Pandora...¿Por que Suikyo? El fue un caballero de Athena. Si llega al santuario posiblemente vuelva a cambiar de bando.

-Pandora- Todavía hay otros peones en el santuario... aun asi esta bien

-Vermeer- imposible, entonces hay otros además de Suikyo

-Pandora- Antes de que Suikyo llegue al santuario, seguramente la cabeza de Athena ya habrá sido tomada.

Reia suavemente la bella joven del vestido negro mientras se acercaba nuevamente a el enorme arpa que tenia en medio de la estancia.

-Pandora- El mismísimo patriarca será quien asesine a Athena... es solo cuestión de tiempo que se produzca la destrucción del santuario desde el interior

-Vermeer- Ciertamente seria una victoria para nostros, el ejercito de Hades sin la necesidad de pelear.

-Pandora- Sin embargo no debemos bajar la guardia Vermeer. El que Athena haya descendido como un bebe fue algo inesperado. Tengo la impresión que una gran voluntad comenzarà a moverse.

-Vermeer- Una gran voluntad?

Pandora- Sin embargo trasiende a Athena y también al señor Hades... no hay duda de que es una gran existencia.

Mientras tanto El ex santo de copa se dirigía hacia la salida del palacio encontrándose en uno de los largos corredores con la espectro de Ker a quien ignoró pasando de largo. La japonesa dio la media vuelta para seguirle el paso al juez de Garuda a pocos pasos de él, manteniéndose en silencio.

-Suikyo- La guerra santa ha empezado...

-Hanako- Suikyo Dono... estoy a su disposición junto a mis 25 estrellas terrestres...

-Suikyo- No será necesario Comandante. Iré solo.

-Hanako- Sin ofender, Señor... insisto que para sus objetivos será mejor visto por Pandora Dono y Vermeer Sensei que se haga acompañar por un grupo de espectros.

El juez de Garuda suspirò pesadamente, la joven espectro tenia razón, no debía levantar sospechas, no ahora que estaba tan cerca de comenzar su verdadera misión.

-Suikyo- Llevaremos a cabo su estrategia B, comandante. Yo haré un ataque frontal, acompañado con tus 25 estrellas terrestres.

-Hanako- ¡Iré con usted, Suikyo Dono!

-Suikyo- No...

-Hanako- ¿Acaso cree que soy un estorbo Suikyo Dono? tengo lo necesario para enfrentarme a los santos de Athena.

-Sukyo- No...

-Hanako- Suikyo Dono! hare lo que me diga para evitar esta guerra! es lo ultimo que me queda para purgar mi culpa, para limpiar mi pecado...

-Suikyo- Comandante... tus pecados no se redimirán derramando mas sangre. Cuando todo esto termine quiero que vuelvas a tu tierra y vivas una existencia tranquila. Tu no eres un espectro joven Hanako... tu eres una Samurái...

El espectro de Garuda apresuró el paso y dejo muy atrás a la comandante de Ker quien furiosa y ofendida apretó los puños formando en cada mano una bola de llamas azules. Cuando de repente una fuerte mano apretó su brazo haciéndola girar para ver de quien se trataba.

-Vermeer- Asi que pensaba ir solo... Hanako...¿Cómo es que se abre ese portal que comunica el inframundo con la casa de Cáncer?

El corazón de la joven latía violentamente ante la duda de lo que su mentor pudo haber escuchado de su conversación con el espectro de Garuda. Asi que se serenò lo mas posible para no delatar su nueva alianza con el ex santo de copa.

-Hanako- La conexión se abre en un lugar cercano a los confines de la séptima prisiòn. El portal se ira abriendo conforme el cosmos de Hades Sama vaya tomando fuerza. Le mostraré donde se encuentra la entrada, Sensei.

Entonces la joven espectro llevo al juez de Grifo a un paraje cercano a la séptima prisión donde había un descomunal precipicio. Juntos se colocaron a las orillas mientras el gélido viento se estampaba en sus rostros y hacia ondear la cabellera azabache de la nipona.

-Hanako- Ahí es...

La mujer del sapuri alado señalo una especie de cueva incrustada en la escarpada ladera. El espectro de Grifo sonreía satisfecho al sentir como el lugar emanaba un aura especial, una sensación similar a la que se percibe en la puerta del infierno, un lugar que esta al filo de conectar dos mundos.

-Hanako- Aun no se encuentra completamente abierto por lo que para usarlo deberemos esperar un poco mas...

-Vermeer- Entonces... Suikyo rechazò todas tus estrategias, y en lugar de llevarte a ti que tienes un nivel comparable al de un juez del inframundo prefirió llevarse a 25 miscerables estrellas terrestres...

El juez del infierno cruzo los brazos mientras observaba atentamente la estrecha entrada del portal hacia el cuarto templo del zodiaco.

-Vermeer- ¿Cuándo podremos utilizar el portal? Debemos seguir a Suikyo cuanto antes...

-Hanako- En unas tres o cuatro horas, Sensei. Pero...

El espectro de Grifo miró con furia a su joven discípula quien continuaba actuando fría y estoicamente ante la tensa situación. Mientras su intimidante mentor caminaba alrededor de ella.

-Vermeer- ¡No me mientas Hanako!. Recuerda que me has jurado lealtad... Ese Suikyo no me engaña, tiene una doble intención. No me interesa lo que la Señora Pandora diga, ¡pero el ejército de Hades no va a perder esta guerra por causa de los engaños de un ex caballero de Plata y una niña estúpida que ha caído en sus juegos!.

Gruñò iracundo mientras dio una brutal bofetada en el rostro de la nipona mandando a volar varios metros de ahí el casco de la comandante de Ker. Luego acercó su rostro a la cara de Hanako que comenzaba a inflamarse a nivel de su mejilla izquierda por el terrible golpe que le había dado el juez del inframundo.

-Vermeer- Todos tienen razón: Pandora, Suikyo y el resto de los integrantes del ejercito... Tu, no tienes carácter, no tienes escancia de Espectro. Esa debilidad te impidió conseguir la surplice de Garuda y a causa de esa debilidad ese desgraciado de Suikyo te ha lavado el cerebro...

La joven oriental se inclino respetuosamente frente a su maestro.

-Hanako- Me disculpo una vez mas, Sensei. Lamento no haberle honrado con la surplice de Garuda.

El hombre hizo de un rápido movimiento la tomò de los cabellos iracundo por la actitud y respuesta obtenida de la joven oriental.

-Hanako- Maestro discúlpeme... discúlpeme pero...

La joven japonesa encendio las llamas azules de sus manos lanzándole una gran bola de fuego justo al pecho de su maestro quien al recibir el impacto de frente e inesperadamente no tuvo mas remedio que soltarla de su fuerte agarre.

-Hanako- no puedo dejarlo pasar...

-Vermeer- ¡Insolente!¿ te atreves a desafiarme a mi? conozco todos tus movimientos, tus técnicas, tus reacciones porque yo te entrené... no... yo te construí desde la ruina humana que eras...

El juez del inframudo deshizo la esfera de llamas con un rápido movimiento de su mano derecha.

-Hanako- ¡Hi no Huzumaki!

El hábil espectro de Grifo salio desde el ojo del huracán de llamas azules a una impresionante velocidad.

-Vermeer- Es inútil! conozco todos tus puntos débiles ¡Yo te cree!

Se acercò a ella acertándole un terrible golpe el el rostro que rápidamente le cerro su ojo izquierdo por la tremenda inflamación coloreando de un color negro y purpureo gran parte de la infantil cara de la guerrera, para luego abalanzarse e su contra atestándole una lluvia de golpes en el resto de su cuerpo. De no ser por la protección de la Sapuri de Ker, Hanako hubiese muerto molida bajo los inclementes golpes de su maestro.

-Vermeer- ¿Cómo te atreves? ¿Cómo te atreves a desafiar la voluntad de nuestro señor Hades? ¿Cómo te atreves a interferir en su gran voluntad y a ser un obstáculo para la paz de este mundo?

-Hanako- Sensei... no podemos traer a punta de fuego y acero... no podemos...

-Vermeer- ¡El señor Hades se llevará a los malvados, y en el mundo reinara la verdadera armonía!...

-Hanako- Sensei... eso es lo que nos ha dicho Pandora Dono... lo que dice Hades... pero Sensei... ¿Qué es lo que piensa usted? ¿De verdad cree que masacrando inocentes se limpiara la maldad de este mundo?

El espectro de Grifo continuaba atacando a la joven Ker sin piedad que esta apenas y podía solo defenderse con escudos hechos de sus azuladas llamas y de vez en cuando bloquando los golpes del de grifo con ambas manos y antebrazos dejando totalmente agrietada su sapuri.

-Vermeer- Que pasa? ¿ya no piensas quemarme con tus llamas?

El hombre levanto ambas manos a la altura de su pecho y ejecuto su as grande técnica.

-Vermmer- ¡Marioneta Còsmica!

Una innumerable cantidad de hilos invisibles hechos del cosmos del juez del infierno trazaron el aire abalanzándose contra el malherido cuerpo de la japonesa quien apenas y se mantenía en pie. Tras varios giros y enredos Hanako fue completamente inmovilizada por los hilos de Vermeer quedando suspendida algunos metros por arriba del suelo.

-Vermeer- Alguien tan falto de carácter como tu jamàs entenderá que la voluntad del amo Hades es perfecta. Este mundo debe ser purificado para poder alanzar la grandiosa utopía. Debí dejar que Pierre de Gárgola te destrozara esa noche...

Apretò las ataduras de los hilos haciendo profundos cortes en la palida piel de la adolescente a ni vel dels cuello y muslos sitios donde no tenia la completa protección del ropaje de Ker. La sangre brotaba en delgados y escarlatas chorros que goteaban al piso y a su vez coloreaban parte de las trayectorias de los hilos invisibles.

-Vermeer- ¡No permitirè que concretes tu traición!...¡ Yo mismo repararè mi error matándote con mis propias manos!

Fueron las ultimas palabras del de grifo antes de lanzar un ultimo y descomunal golpe justo en el pecho de la oriental logrando extinguir en ese instante la llama azul que aun ardia débilmente en su mano derecha mientras caia por el presipicio que delimitaba la fontera de la séptima prisión. El juez del Grifo dio la espalda al precipiosio y se dispuso a juntar una buena tropa para atravesar el portal.

Vermeer estaba mas que furioso y ofendido Suikyo no conforme con ser un farsante le había arrebatado a su mayor orgullo. Con sus intrigas había envenenado la mente de su pipula a tal grado que traiciono la causa por la que todos los que portan un sapuri luchan, la voluntad del rey del inframundo, por culpa de Suikyo de Copa no solo había perdido la oportunidad de tener el poder de dos jueces del infierno, también le había obligado a acabar con su alumna que era su creación.

-Vermeer(en su pensamiento)- quiero probar la lealtad de Suikyo en el campo de batalla, y una vez que pruebe que no es mas que un farsante lo mataré yo è al inframundo con las cabezas de Athena y del farsante Suikyo de Crateris.

Pocos minutos después el espectro de Grifo ya había atravesado el portal para encontrarse con DeathToll de Cancer e Ikki de Fénix en el cuarto templo del Zodiaco. Mientras tanto Hanako yacia inconciente y malherida en el fondo del barranco.

Pasaron tal vez un par de horas desde que Su maestro la había vencido con su Marioneta Cosmica, sin embargo aun continuaba con vida. Poco a poco Hanako se fue incorporando y al mirar a su alrededor no encontró mas que una gran fosa de restos humanos... osamentas, huesos... y lo que parecían pedazos de lanzas y escudos, Tal vez pertenecientes a todos aquellos desgraciados que intentaron escapar de la séptima prisión pero como era lógico no habían logrado su objetivo. Pronto sintió la extraña energía que emanaba del misterioso portal y se dio cuenta que se hallaba al fondo del barranco...

-Hanako(en sus pensamientos)- Vermeer Sensei ya debe haber atravesado el portal en busca de Suikyo Dono... Debo... debo advertirle... debo ayudarle... no puedo quedarme aquí tendida si aun puedo luchar y contribuir en parar esta guerra que traerá solo muerte y desgracia.

La joven japonesa fue escalando el barranco acercándose cada vez mas a la entrada del portal, mucho le sorprendio no encontrar mas espectros esperando atravesar el portal. Algo había sucedido y definitivamente era por alguna intervension de su maestro. Penetro por aquel extraño pasadizo que le condujo hasta la terrorífica colina del Yomotzu.