-Aisha- Dya Maiju... usted sabia desde el principio que Hanako era un espectro de Hades, ¿verdad?

Kali sonrió tristemente mirando hacia sus manos que jugueteaban nerviosamente con un pedazo de su túnica carmesí.

-Kali- Lo sabia. Pero en una cosa te equivocas, Aisha. Hanako siempre estuvo destinada a ser una de las siete guerreras celestes del cúmulo de las pléyades. Fui yo quien le concedió la armadura de Mèrope a sabiendas que también poseía una sapuri del ejercito del inframundo.

Samira miraba incrédula a la pequeña que viajaba entre los brazos de la de rizos negros.

-Kali- Debo admitir que Hanako me fue sorprendiendo una y otra vez, creí que las voces me lo habían dicho todo de ella. Sabia que era un instrumento de Chronos el dios del tiempo que la había enviado con el fin de obtener el néctar para asesinar a Hades y salir del Tártaro.

-Samira- ¡El padre de los dioses!

-Kali- Y conforme los eventos se fueron desarrollando noté que el poder de Hanako era mucho mas grande de lo que pensé. Evidentemente debía ser muy cuidadosa de mantenerla de nuestro lado el mayor tiempo posible y por eso utilicé al caballero de piscis como un escudo en caso de que Hanako decidiera mostrar sus verdaderas intenciones. ¡La verdad me sorprendí mucho al verla con una sapuri alada! por un momento pensé que se trataba de un juez del infierno!

La pequeña soltó una risita nerviosa mientras continuaba arrugando su elegante vestimenta con ambas manos.

-Kali- No cabe duda que la voluntad de los dioses es absoluta y a veces incomprensible para mostros los humanos... El oráculo me dijo que el rey del inframundo deberá abrir los ojos en esta época para cerrarlos eternamente y para eso la chispa debía ser encendida por el heredero de la casa de virgo, esa primera chispa seria provocada nada mas y nada menos que por Aphrodite de piscis.

-Samira- Entonces... ¿Por que las voces le pidieron darle el néctar de los elíseos a Hanako y no al caballero de Piscis?

-Kali- ¡Porque la voluntad divina es perfecta! El oráculo me dijo que la estrella de Merope debía cumplir una vez mas su deshonra, esa que lleva desde la era del mito.

-Samira- ¿Su deshonra?

-Aisha- Ya veo! Dya Maiju esta usted hablando de la razón por la que Merope es la estrella apagada del cumulo de las Pléyades?

La Guerrera de Electra detuvo su paso y las tres jóvenes se sentaron plácidamente una roca para admirar el estrellado cielo nocturno ubicando con sus delicados ademanes la constelación de Tauro y el cúmulo de las Pléyades.

-Kali- Como ustedes saben, las Pléyades eran hijas del Titan Atlas, y eran las ninfas que conformaban el séquito de la diosa Artemisa. Las siete ninfas eran tan bellas que eran cortejadas por divinidades y mortales, pero ellas deseaban conservarse célibes como la diosa de la luna. Orión las perseguía una y otra vez y fue por eso que Zeus las convirtió en palomas y posteriormente en estrellas. Sin embargo ni así pudieron salvarse de la eterna persecución de Orion.

-Aisha- Vaya... definitivamente nuestras vidas están trazadas por el destino que dictan las estrellas.

-Kali- Pero los seres humanos tenemos el gran poder de la voluntad, y nuestra convicción. Por eso es que en casos como el tuyo somos capaces de reescribir nuestro destino y cambiarlo.

No muy convencida Aisha suspiró dolorosamente y nuevamente poso sus ojos violeta en las siete estrellas guardianas que protegían al pueblo que no va a la guerra.

-Kali- Sin embargo con el tiempo Las ninfas pléyades se rindieron al amor con divinidades o semidioses, dando a luz a grandes héroes de la mitología. Es por eso que todas ustedes resultaron ser fieles a sus convicciones ya sea a mi, Athena o Apolo. Todas excepto...

-Aisha- Merope...

Kali sonrió emocionada por descifrar finalmente las palabras del oráculo y finalmente poder explicarles a sus ultimas y mas fieles protectoras.

-Kali- Merope se enamoró de un mortal, Sísifo. Es por esa deshonra que es la que menos brilla y parece apagada entre sus brillantes seis hermanas. Cuando vi a Hanako arrastrarse entre todos esos arbustos llenos de espinas lo comprendí todo. Hanako no le era devota a Chronos, ni Athena, ni a mi y mucho menos a Hades. Nuevamente la estrella de Merope había negado su amor a las divinidades para entregárselo a un mortal.

-Samira- ¡Vaya! ¡la historia se repitió como en la mitología!...

-Kali- SI hubiera entregado el néctar directamente al caballero de Piscis él hubiera revivido a Hanako. En ese ùltimo beso Aphrodite no sabía que ella estaba renunciando a su vida para salvarlo a él. En ese momento una vez mas ambos me sorprendieron. No tengo ni la menor idea de cuando fue que se enamoraron el uno del otro esos dos. Pero lo que finalmente importa es que ahora se podrá iniciar la guerra santa contra el dios del inframundo,¡la ultima! y después Athena regresarà victoriosa y con ella la paz del mundo.

-Aisha- Entonces... ahora que Hanako ha muerto regresará al infierno donde pertenece..

-Kali- Me temo que no será así. Cositos es el lugar destinado para los humanos que han cometido sacrilegios contra los dioses. Sin embargo Hanako no solo traicionó a Hades, también engañó a Chronos. Por lo que creo que su alma...

-Samira- ¿Dya Maiju, acaso crees que Chronos se llevarà el alma de Hanako al Tártaro?

-Kali- Es posible... y si eso sucede le espera una eternidad del peor de los sufrimientos. Al parecer Piscis no sabe lo de Chronos y me alegra que sea así, Enloquecería de tristeza si se enterara de ello...

Mientras la pequeña Kali pronunciaba esas ultimas palabras el cielo se clareaba color melocotón por los rosados rayos del alba que coronaban los frondosos montes del exótico Nepal.

Santuario de Athena, Grecia.

-Aphrodite- Aprhodite de Piscis, su excelencia.

Se anunció el sueco hincando una rodilla en el suelo del salón sosteniendo elegantemente su casco dorado en la mano derecha. Tras el ademán de aprobación del sumo sacerdote el caballero de piscis se incorporo batiendo bellamente su azulada caballera junto a su nivea capa al tiempo que colocaba la flor carmesí entre sus voluptuosos labios.

-Patriarca- ¿Y bien? has tardado bastante en la misión que te encomendé.

El falso pontífice se retiró el casco y la mascara mientras que descendía por los escalones para ponerse al nivel del caballero de las rosas.

-Aphrodite- Tuve un par de inconvenientes, pero para nuestra desgracia esa mocosa no era la diosa Athena, pero eso fue resuelto exitosamente.

-Patriarca- ¿Acaso es la razón por la que aquel cosmos divino que se podía percibir en esa región se ha esfumado completamente?

-Aphrodite- Los detalles son irrelevantes. Fui enviado para averiguar si se trataba de la misma persona que Aioros sacó de este recinto hace ocho años. He comprobado que no se trata de ella y tambien me he asegurado de que su cosmos ha sido borrado de este mundo. Saga, debes de estar complacido que al menos la Kumari de Patan no representará una amenaza para tus planes. Asi que...Si no desea nada mas"su excelencia" me retiro a mi templo.

-Patriarca- ¡Alto! Te conozco desde que eras un niño y se bien que hay algo mas, algo que me estàs ocultando.

El sueco dio la espalda con un fluido movimiento dejando destellar su brillante figura a través de las luces de los candelabros.

-Aphrodite- Vaya... Saga de Géminis el hombre que no puede dominarse a si mismo osa decir que me conoce a mi... no me hagas reir "Su excelencia". Si lo que te preocupa es que haya descubierto alguna otra intriga mas de tu plan, o algo que haga flaquear mi lealtad hacia ti, puedes estar tranquilo. A pesar de todo aun te considero con el suficiente poder para dirigir este santuario y al mundo. No, por el momento no tengo intención de traicionarte.

El ex caballero de géminis alzó una ceja asombrado ante la insolente respuesta del santo de los peces.

-Aprhodite- ¡Así que déjame marchar de una vez por todas a mi templo!.

Fueron las ultimas palabras que pronuncio el de cabellos celestes en el gran salón del patriara mientras dejaba a un molesto Saga respirando pesadamente ante la viperina lengua del santo de las rosas.

Si, Aphrodite de Piscis era soberbio e insolente, y definitivamente ocultaba algo. Algo realmente importante había ocurrido en ese lugar y el desgraciado de Aphrodite se lo estaba ocultando. Por el momento decidió dejar las cosas como estaban, no le convenía perderlo como aliado, el sueco había llegado transformado de alguna manera y ahora era como un animal herido, eso lo hacia aun mas peligroso. El patriarca impostor sonrió para si mismo, estaba convencido que era mucho mas astuto y poderoso que el de piscis, por lo que podría usar toda esa rabia y despecho a su favor.

Tras su regreso al santuario Aphrodite se tornó aun mas sombrío y solitario que de costumbre, no era mas que una especie de fantasma que rondaba por los jardines de rosas demoniacas, Inclusive sus temidos arranques de ira y violenta crueldad habían cesado extraordinariamente, tomando como victimas solamente a aquellos que eran condenados por orden del gran patriarca o a los que a sus ojos le parecieran débiles y viles dejando atrás los tiempos en los que mataba solo por diversión.

Asi pasò un año desde que el santo de las rosas regresó de aquella misión en Patan, hasta que cierto dia el resonar de unas botas metálicas le alertaron que un intruso intentaba cruzar su templo. Su corazón dio un gran vuelco al sentir la presencia de aquel hombre haciendo que su sangre hirviera con su sola presencia.

-Aphrodite- Así que has vuelto al santuario...

-He vuelto por orden del gran patriarca. Pido permiso para atravesar tu templo, Aphrodite de Piscis.

Dijo el invasor mientras esperaba cortés y pacientemente en el umbral de la entrada al decimosegundo templo. Su larga y rubia cabellera se balanceaba plácidamente al compás del viento y su armadura dorada reflejaba los rayos matinales en todas direcciones. Era él sin duda: Shaka de Virgo, "El hombre mas cercano a dios".

-Aphrodite- Vaya que fue una larga ausencia, Shaka. Si mal no recuerdo te marchaste a la India para entrenar a tus discípulos en el mismo sitio donde tu obtuviste tu rango y armadura. Me pregunto ¿Qué clase de situación habrá desviado el camino del hombre mas cercano al gran maestro de su empresa de formar a su futuro sucesor? o mejor dicho ¿Con que habrá comprado el gran Patriarca Arles el tiempo y presencia de Shaka de Virgo para alejarlo del rio Ganges?

El santo de virgo permaneció estoico e inexpresivo ante las filosas palabras del caballero de piscis y tras unos instantes de incómodo silencio, Shaka puso un pie dentro de la decimosegunda casa retando a su respectivo guardián.

-Shaka- Lo que yo tenga que tratar con el gran patriarca no es asunto tuyo. No me hagas perder mas el tiempo y déjame pasar o de lo contrario tendré que cruzar por la fuerza.

-Aphrodite- ¿Que cruzarás por la fuerza? eso me parece interesante y aun que lograras derrotarme ni siquiera tu podrías atravesar el jardín de rosas demoniacas, eso es prácticamente imposible para cualquier ser humano, inclusive tu... Shaka de Virgo que te jactas de ser "el hombre mas cercano a dios" sigues siendo ni mas ni menos que un ser humano tan vulnerable a los químicos como cualquier vulgar soldado, eso no tiene nada que ver con el cosmos, ¿sabes? se trata de resistencia biológica a través de mutaciones genéticas en los procesos bioquímicos de depuración de toxinas... y el único que posee tal habilidad en este mundo el santo de piscis...

El caballero de Virgo comenzó a contraer levemente el seño en un gesto de exasperación ante las presuntuosas provocaciones del caballero de piscis, logrando arrancar en este último una sonrisa triunfal.

-Aphrodite- Al parecer la charla no es lo tuyo, Shaka. Adelante, puedes cruzar mi templo y también el camino hacia el palacio del patriarca.

EL sueco extendió cortésmente su mano para ceder el paso al rubio con una encantadora pero macabra sonrisa y el santo de la sexta casa atravesó con paso firme el ultimo templo con una expresión molesta, podía sentirse la tensión entre ambos combatientes en el perfumado ambiente del templo de Piscis.

-Aphrodite- (en sus pensamientos) Aun no es momento en el que me enfrente al heredero de la constelación de la virgen. Debo ser precavido e inteligente... y cuando ese momento llegue dejaré hasta mi vida en esa batalla... como te lo prometí mi pequeña flor...

Se dijo a si mismo mientras admiraba una magnifica rosa piraña que brillaba en su mano plena de rocío como si estuviera cubierta de numerosos diamantes.

Poco después fue por todos conocido que el patriarca Arles le había concedido dos armaduras de plata a los discípulos de Shaka con tal de que Virgo permaneciera en el santuario, lo que confirmaba las sospechas del santo de los peces: Ninguno de esos dos era el elegido para ser el sucesor del templo de Virgo, por lo que en algún momento tendría que enfrentarse a Shaka o en una mínima posibilidad se trataba de otro sucesor aun no reconocido por el mismo caballero de Virgo. Aunque era una remota posibilidad esta le danzaba molestamente en la mente recordando los rostros dibujados por el agua en aquella ocasión en la cueva de Patan.

A pesar del regreso de Shaka los siguientes meses parecían mas escasos de actividad en el santuario,las reuniones de los caballeros dorados eran extraordinariamente raras y Aphrodite con tal de toparse lo menos posible con sus compañeros de orden no les impedía el libre paso por su templo que era obligatorio cruzar para todos si querían audiencia con Arles.

Fue así que paso otro año sumido en la soledad de su templo, hundiéndose en estudios y meditaciones, el tema del heredero de la casa de virgo le perturbaba sobremanera y poco a poco se fue hundiendo entre libros y antiguos manuscritos sobre las reencarnaciones de los antiguos dioses olímpicos y sus portentosas batallas, Y tras esas largas horas de estudio e investigación llegó a conocer la verdad de su recién adquirida juventud eterna conferida también como regalo de Hanako a través de la estrella de los elíseos. Sonreía irónicamente al saber que su juventud eterna seria mermada por una violenta muerte en batalla, después de todo estaba mas que preparado para su destino como traidor.

Cierto día el santuario parecía tener mas movimiento que de costumbre, inclusive muy temprano por la mañana había recibido una misiva del mismísimo patriarca para que se presentase por la noche a la reunión de los caballeros dorados cosa que insufrible e inútil desde el punto de vista del sueco. Los últimos dos años enclaustrado en su templo le habían carcomido los nervios y deseaba ardientemente nuevamente salir de misión fuera de Grecia así que decidió hacerle una visita a Saga para hacerle la petición.

Eran alrededor de las dos de la tarde cuando atravesó a paso ligero los largos corredores del santuario cuando se acercaba a la entrada del salón principal se topo de frente con un alcholizado y semi desnudo Death Mask quien iba acompañado de una mujer también semidesnuda con ambos senos asomándose por la mal colocada túnica que vestía.

-Death Mask- ¡Hey Doce! creí que habías muerto en esa misión en Nepal o por fin se te había secado el cerebro de tanto aspirar la pestilencia de tus jodidas rosas.

Tanto el caballero de cáncer como la mujerzuela que le acompañaba reían escandalosamente ante la mirada asesina del sueco.

-Oh cariño no pongas esa cara por favor... solo bromeábamos. Debo de admitir que eres el hombre mas atractivo que he visto en mi vida. Angelo, por que no has invitado a tu amigo a nuestras fiestas?

El Santo de cáncer dio una violenta bofetada a la mujer quien salió volando varios metros de donde se encontraba cayendo al pie de uno de los inmensos pilares.

-Death Mask- Estúpida Zorra! como te atreves a llamarme asi? hazlo otra vez y te haré pedazos!

Ya fuerte fue el golpe que hizo escupir sangre a la mujer y del dolor y susto seguramente se le había bajado la borrachera.

-Death Mask- Si deseas una audiencia con "su ilustrísima" pierdes el tiempo. Ahora mismo esta celebrando una reunión con ciertas invitadas personales. Nosotros acabamos de abandonar la sala para poder estar mas... cómodos. Así que si no quieres encontrarte con una escena desagradable para tus afeminados ojos te sugiero que pidas audiencia mas tarde.

El sueco rodó los ojos con fastidio, dio la media vuelta desistiendo de su intento de tener una audiencia con el gran patriarca y comenzó a caminar por los largos corredores del gran palacio.