Los personajes de la historia aquí presente no me pertenecen sino a Rumiko Takahashi. Los tomo prestado para crear esta historia ubicada en un universo alterno.

CAPITULO VI

Diario de Rin (24 años) –

25 de Abril

Para la cena en honor de mi hermana e Inuyasha, han llegado incluso los padres de Inu. Se quedarán solo el fin de semana. He notado que Sesshomaru y su padre no tienen buena relación, el señor Inutasho en un par de ocasiones ha querido acercarse pero Sessh no se queda mucho tiempo junto a él, con respecto a la señora Isayoi, usa la más fría de las cortesías. ¿Qué habrá pasado entre ellos? Sé que se fue a vivir con él cuando falleció su mamá y el tiempo anterior ¿no se veían? Es evidente que no.

Nosotros casi no hemos podido estar solos. En algunos momentos se acercaba a mí discretamente roza mis manos y yo me pongo nerviosa ¿así se siente vivir un amor clandestino?

Durante la cena mamá ha preguntado si estoy libre estos días.

Sí, no tengo llamado estos días – respondí -

Que bien… ¿recuerdas a Hiten el hijo de mi amiga Tsubaki? – pregunta casualmente-

Lo recuerdo vagamente ¿por qué? – cuando éramos niños y nuestras mamás se visitaban solíamos jugar pero siempre acaba peleado con Kohaku –

Está de visita y ha preguntado por ti, le he comentado que vendrías a la casa y me he tomado la libertad de aceptar por ti una salida… - miré a mi madre y no daba crédito, de verdad me estaba buscando un pretendiente – ¿Qué dices cariño, no me harás quedar mal, verdad?

Sesshomaru me miraba imperturbable, está sentado frente a mí en el comedor y todos al igual que él están al pendiente de mi respuesta.

Claro, mamá… más tarde si gustas podrías darme los detalles - acepté para zanjar el asunto -

Sesshomaru levanta ligeramente la ceja por una fracción de segundo ¿Qué podía hacer más que aceptar?

28 de Abril

Sesshomaru se regresó ayer, yo me he quedado un par de días más. La idea era que regresáramos juntos pero gracias a la cita que me contactó mamá, he tenido que retrasar mi regreso dos días. Le pregunté si podía esperarme y me dijo que tenía unos asuntos que atender por lo que no se podía quedar.

Vaya, me sentí rechazada.

05 de Mayo

Oficialmente hoy tuvimos nuestra primera discusión. Lo alcanzaría en su departamento, estaba a punto de tocar y de repente vi unos sobres que no había recogido y en uno de ellos estaba en el rotulo con el sello de un despacho de abogados, era un aviso.

Levanté los sobres y toqué en cuanto me abrió se acercó para besarme y me dejó entrar, le entregué los sobres y rápidamente identificó uno, supongo cual era porque su humor ha cambiado un poco.

Me pide que lo espere un momento y se mete a su habitación.

Regresa y su cara evidencia molestia.

¿Pasa algo? – pregunto preocupada –

No. Estoy listo, cuando quieras partir – me dice y camina hacia la puerta –

Me quedé parada y pensé que era una buena oportunidad para hablar.

Creo que lo ideal sería que nos quedáramos y habláramos sobre un asunto inconcluso que tenemos pendiente – Sesshomaru se detuvo y volteó a verme como si no entendiera lo que yo le estaba diciendo –

Sara – alzó su ceja – Creo que debemos hablar sobre ella…

Rin, yo no te pregunté cómo te fue con el tal Hiten o como te lo pasabas con Marc… no hablemos de nuestras relaciones pasadas – me dijo con tono cansino –

Eso es diferente Sesshomaru, Hiten ni siquiera era una cita que yo contactara ¡lo sabes! Y sobre Marc, recuerdo que te comenté que solo somos amigos… además ninguno de ellos es mi esposo aún - suelto finalmente -

Es evidente que viste uno de los sobres que recibí – me dijo con tono acusador –

Si lo vi, como vi los otros que te pasé. – Sentí la necesidad de justificarme - No leí el contenido si eso te preocupa, aún no tengo la habilidad de traspasar el papel.

No respondió mi comentario pero no pude describir su expresión, era velada, casi inalcanzable.

Sentí como aquella ocasión en la que Kohaku y yo descubrimos un bote de cristal con galletas que mamá había preparado, nos esforzamos para alcanzarlo y cuando ya lo teníamos y estábamos felices por probarlas de último momento se resbaló de mis manos y se rompió en pedazos. Ambos terminamos llorando de frustración, me estaba pasando lo mismo con la diferencia es que ahora no tenía a Kohaku para compartir la culpa por romper el bote y tampoco su consuelo por no comernos esas galletas.

Este asunto con Sara, prefiero guárdamelo para mi, si no te importa - dijo secamente –

Comprendo – alcancé a decir en medio del silencio que se había instalado entre nosotros-

No – se apresuró a decir – no lo comprendes. Lo que…

Sí que lo comprendo. ¡Será mejor que regrese a casa! - Puse mi mano en mi bolso y pasé junto a él –

Que tengas buena noche –salí de su departamento herida, traté de llegar a él y él fue incapaz de hablar conmigo -

Por momentos como este me da gusto estar sola en el departamento, Kohaku inmediatamente me inundaría con preguntas y hoy no tenía ganas de hablar con nadie, abracé a patitas y solté a llorar… Sesshomaru nunca me prometió una relación idílica, fui yo quien fantaseó todo. Cachetada a la realidad.

7 de Mayo

Kohaku me llamó para recordarme a qué hora saldremos para visitar a nuestras madres, haremos junto a Kanna el viaje en automóvil.

Sesshomaru estuvo llamando hoy, no he tomado sus llamadas, no quiero verlo.

9 de Mayo

Abrazo a mamá en cuanto la veo, no he dormido bien estos días y ella se preocupa por mi apariencia.

¡Te estas desvelando demasiado! ¿Te parece si reservo una cita en el spa para que nos consientan? – Me preguntó - además jovencita debes decirme si Hiten te ha llamado o ¿qué pasó?

Ja ja ja ¡hay mamá! Le estuve contando a Kohaku en el viaje sobre la cita y mientras me escuchaba ponía sus mejores rostros aterrorizados… ¡no me conviene dice! Y yo hago caso a todo lo que me dice – le cuento –

¡Hay Rin! ¿Es que hay alguien que le parezca a Kohaku?– me pregunta - ¡No entiendo como no mejor terminaron juntos ustedes!

Por qué el encontró a Kanna y es muy feliz con su próxima boda –digo –

¿Y tú estás bien con eso? –Me pregunta de repente preocupada – ¡no quiero de último minuto quieras impedir esa boda!

¡Hay mamá! ¿Volviste a ver la boda de mi mejor amigo? - no tiene que confirmármelo, siempre que la ve termina llamándome para asegurarse de que no estoy enamorada de Kohaku y haya estado ocultando mi dolor al verlo con Kanna –

14 de Mayo

Solo un mensaje le contesté a Sesshomaru: Tengo cosas que pensar, necesito tiempo. Siento horrible, pero creo que es mejor.

Mereces un amor que de todo por ti, no te conformes con menos. Recuerdo las palabras de Kohaku y me las repito como mantra.

28 de Mayo

Tengo un contrato con la cadena de hoteles de la familia de Inuyasha, quieren filmar un comercial de algunos resort distribuidos en varios países.

Inuyasha y su padre insistieron en que les gustaría que yo aceptara ser la imagen, hacerlo implicaría que tendría que ir a esos lugares por aproximadamente 2 semanas.

Después de meditarlo hoy decidí aceptar; le pedí a Kohaku y Kanna que cuiden de patitas.

06 de Junio

Me levanté temprano para ir a correr, el clima era perfecto. De regreso a casa me encontré a Sesshomaru esperando en mi puerta.

¡Hola! – le saludé no tan entusiasta, un mes prácticamente después de esa pelea -

¿Podríamos hablar? - tenía la cara seria y los ojos se le veían sombríos -

Claro – abrí la puerta del departamento y lo dejé pasar, por su expresión no podía ser algo bueno y fuera lo que fuera a decirme era mejor afrontarlo de una vez –

¿Te importaría esperarme? Me doy una ducha muy rápidamente - No me gusta quedarme con la ropa mucho tiempo después de hacer ejercicio –

Ponte cómodo – le digo y veo que se sienta –

Regresé de asearme y lo veo sentado acariciando a Patitas, la perrita disfruta de sus caricias, la muy traicionera, regularmente me sigue al baño pero esta vez se quedó para hacerle compañía; el seguramente sintió mi mirada porque volteó hacia mi dirección.

¿Has terminado? – me pregunta y me acerco –

Te escucho Sesshomaru – me senté en el sillón opuesto al que estaba él-

He firmado los papeles de divorcio – me dice directo como siempre –

He venido a verte sin expectativas, sé que te lastimé al apártate cuando quisiste hablar conmigo. Fui injusto al decirte esas palabras, estábamos en una relación y por supuesto que estabas en derecho a saber lo que pasaba con mi divorcio.

¿Entonces por qué te pusiste frió y distante cuándo toqué el tema? – le pregunté midiendo mis palabras –

Es difícil de explicar – dijo pasado un momento –

Soy buena escuchando – le digo –

Yo no quería que estuvieras involucrada, apenas nos estábamos conociendo como pareja, lo que menos necesitábamos en ese momento era el fantasma de Sara en nuestra relación; mucho menos que se metiera contigo y te vieras involucrada en un escándalo, recordé lo mal que lo pasaron tú y tu familia con el escándalo del baterista. Sara, no hubiera accedido a darme el divorcio si se enteraba que estábamos saliendo. – declaró -

¿Por qué? – pregunté, sería muy cínico de su parte oponerse a que él tuviera una relación si ella lo había engañado -

Porque desde que te conoció ha estado celosa de ti. ¡Ni siquiera yo era consciente de las veces que te mencioné! De repente venía a mi mente recuerdos de aquella niña que me seguía a todos lados, que intenté cambiar cuando me di cuenta que por desidia tomaba malas decisiones en su etapa adolescente.

Pasados algunos años, me enteré que eras modelo porque te vi en una revista y me alegró ver que habías cambiado, siempre supe que serías una mujer hermosa.

Eso es mentira – lo interrumpí - recuerdo aquella vez que me comparaste con Kagome…

Y no me dejaste terminar porque me interrumpiste con tu vocabulario de albañil – me aclaró – Kagome es guapa pero no se aproxima a la belleza que tú irradias, no solo tus rasgos físicos sino también la luz que proyectas.

Te esperé el siguiente verano para mostrarte como había cambiado y tú no llegaste…– dije con voz queda al escucharlo decir eso –

Lo siento Rin, me hubiera gustado regresar pero padre me obligó a pasar ese verano con ellos a cambio de mi independencia. – Contó - Anhelaba y disfrutaba sinceramente de esos veranos con tu familia, me hicieron sentir parte de una, después de que murió mamá, no había vuelto a sentirme así ni siquiera con mi padre y su familia.

No sé si sepas que siempre me mantuve en contacto con Naraku, me fui al extranjero y empecé a trabajar en un despacho, quería forjarme un camino sin depender de mi padre.

Ahí fue donde conocí a Sara, salimos una temporada y nos comprometimos muy pronto. Yo estaba enamorado y convencido que con ella formaría una familia.

No había pasado ni el año cuando empezamos a tener problemas, primero porque estaba yo muy ocupado con el trabajo, ella quería ir a fiestas y rodearse con las amistades de mi padre y yo no me sentía cómodo con ellos, después las discusiones eran porque yo prefería pasar los días con tu familia y por último decía que yo te prestaba demasiada atención. Debo reconocer que tenía razón y eso me torturaba. Estaba actuando igual que mi padre a quien no le importó dejar a su esposa e hijo para casarse con la persona de la que se había enamorado. Luche, traté de evitar estos sentimiento pero siempre que coincidíamos te veía radiante, feliz, hermosa y en la fiesta de tu papá cuando llegaste con Marc, me di cuenta que un día de estos te irías y serías de otro hombre y eso me amargaba.

Aquella tarde que encontré a Sara con un compañero del trabajo más que rabia sentí alivio. Nos separamos para cada uno buscar su felicidad que evidentemente no la encontraríamos entre ambos.

Después de la separación, lo que seguía era conseguir tu atención. El día de la boda de Naraku, estaba en el despacho pensando en cómo llegar a ti sin que huyeras pavorida y mis plegarias fueron escuchadas, bajaste y la situación se dio.

El conflicto con tu familia sería algo que siempre y cuando tú estuvieras conmigo, yo podría recorrer.

Espero que este tiempo que has tenido haya servido para aclarar tus dudas… las mías están despejadas… Te amo – Cuando pronunció esas palabras las lágrimas brotaron y sin más me acerqué para besarlo –

Te extrañé Rin… - Me dijo y detuvo el beso para mirarme con adoración – ¿me perdonas?

Claro que lo perdono, es un ser humano, no el chico que yo había idealizado… se está mostrado como verdaderamente es y eso me emociona más que nada…no le contesto, no creo que sean necesarias palabras, una sensación de calor inundó mi corazón. Tomé su mano y lo guié hacia mi habitación.

¿Estás segura? – Asiento, estoy más que segura, estoy ansiosa -

Me levanta en brazos y entramos a la habitación. Me depositó en la cama y Patitas ladró.

Tendrás que esperar fuera – le dice, la guía fuera de la habitación y cierra la puerta –

Hoy solo seremos tú y yo – sus palabras me hace sentir deseada y amada –

Lo veo meterse al baño y pasado un par de minutos regresa a mí y vuelve a besarme, acariciarme, morderme quedamente. Levanté mis manos, acaricié su rostro, su pecho… estoy dispuesta a ser una pareja activa y Sesshomaru empezó a gemir al sentir mi contacto.

Dios, te deseo - Él detuvo mi mano y empezó a quitarme la ropa y yo me pierdo en sus caricias -

Hoy, sin dudas de mi parte, nos hemos entregado el uno al otro. Tal vez tengamos conflictos más adelante pero coincido en sus palabras, mientras esté conmigo, los enfrentaremos sin dudarlo.

...

...


¡Hola! Les dejo este nuevo capítulo. ¡disfrútenlo! ¡Ya saben, dejen sus reviews!

¡snif, snif ya casi acaba!

¡saludos!

Peyhana