Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen. La historia le pertenece a Gigi256 y los personajes son de Richelle Mead. Yo sólo me encargo de traducirla.
Capítulo 6
Galina me mostró todo lo relacionado con su trabajo a la mañana siguiente. Iba a recibir a uno de sus clientes en la misma habitación en la que la había visto ayer, pero en lugar de ir vestida de la manera más informal que iba cuando hablamos antes, ahora llevaba una falda negra ajustada, el pelo lo tenía recogido hacia atrás en un moño apretado, y estaba flanqueada por dos guardias que parecían casi tan intimidantes como ella. Esperaba que su cliente fuera otro Strigoi, tal vez alguien con quien pudiera intercambiar servicios y programar otro gran ataque contra un objetivo de alto perfil, pero mis sentidos me advirtieron justo a tiempo para evitar que expusiera totalmente mi sorpresa ante nuestros huéspedes. Un Señor Moroi, uno a quien había visto antes en la Corte, aunque difícilmente alguien que pudiera ser de alto rango en la escena política, entró flanqueado por un guardián muy inquieto.
Se me erizaron los vellos al instante, preparándome para un ataque. Los guardianes y los Strigoi eran enemigos naturales, al igual que los Strigoi y los Moroi eran depredadores y presas. A pesar de ser severamente superado en número, era probable que atacara y se defendiera a sí mismo y a su cargo, incluso si no tenía la más mínima posibilidad de supervivencia. Sólo cuando vi que había sido debidamente desarmado, sentí una sensación de paz, sabiendo que no tenía ninguna posibilidad y que estaba en tal desventaja que tal vez ni siquiera se molestaría en hacer nada más que pedir misericordia.
—Stephan. Gracias por asistir. Escuché que estás interesado en nuestras pólizas de seguros.
La máscara del guardián se rompió por un momento, mirando al Moroi por un momento antes de pasear su mirada por la habitación y por cada uno de nosotros mientras su cargo hablaba.
—Sí. Varios de mis colegas han hablado bien de sus servicios. Dijeron que debería hablar con usted acerca de los términos, sin embargo.
—¿Te dijeron cómo funciona el acuerdo? —Ella caminó hacia él, incitando al guardián a dar un paso adelante y presionar a su cargo detrás de él. Galina sólo se echó a reír, poniendo una mano en su hombro como para demostrarle cuán impotente era. Sintiendo la tensión de los otros Strigoi en la habitación, sabiamente dio un paso atrás.
—Lee, compórtate. Somos invitados aquí y espero que actúes como tal. Perdónelo, Sra. Sinekopova. Es un guardián muy capaz, pero en ocasiones un poco brutal para estar en compañía de personas educadas. Esa es una maldición entre los guardianes. —La apresurada disculpa le valió una mirada de soslayo de parte de varios de nosotros, incluidos Galina y yo, que no notó mientras continuaba—. Pero sí, según tengo entendido, tengo que pagar una tarifa anual y con eso gano cierta cantidad de protección contra ataques Strigoi.
—Hay, por supuesto, multas si no paga. Otorgamos indulgencia una vez, con un aumento en su tarifa, y luego tú y tu contrato terminarán.
—¿Lo matarán? —El guardián, Lee, finalmente habló en shock.
—Sí. Son sólo negocios, sin intención maliciosa. Mientras pague, estará bien, y una vez que se cumpla el límite establecido de su plazo, se le permitirá unirse a nuestra organización una vez que despierte como Strigoi. Si no hay pago, no hay opción. Todo está en el contrato y él puede firmarlo por su propia voluntad.
—¿Y si no lo hace? ¿Lo dejarán irse de aquí? ¿Qué les impide matarnos ahora mismo?
Galina miró a algunos de sus guardias antes de poner sus ojos en mí—. ¿Tienes hambre, Dimitri? ¿Sientes la necesidad de alimentarte?
Me encogí de hombros, reclinándome contra la pared y cruzando mis brazos mientras observaba al guardián preparándose para mi ataque—. Puede que necesite algo de sangre. —La verdad es que me había alimentado tanto la noche pasada como esta mañana. No había podido drenar a ninguno de los humanos de los que me dejaban beber, pero fue suficiente para evitar que mi sed de sangre tomara el control.
—Lo único que impide que estos hombres los maten a ambos es mi palabra. Si se los permitiera, estoy segura de que los matarían gustosamente, y confíen en mí cuando les digo que son más que capaces de hacerlo. Sin embargo, no es un buen negocio matar a nuestros huéspedes y socios comerciales, y si Lord Ozera, aquí presente, quiere echarle un vistazo al contrato y decide que el acuerdo no es para él, entonces es más que bienvenido a irse. Lo que perderá es la tarifa de la consulta.
—Nadie me dijo que habría una tarifa de consulta. —Esta era la primera vez que Ozera realmente se mostraba molesto por el acuerdo.
—No pensaste que te daría mi tiempo y ubicación gratis, ¿verdad, Stephen? Soy una mujer ocupada y no puedo permitir que cualquiera entre por mi puerta pidiendo mis servicios.
—Entonces dime, ¿cuánto es esta supuesta tarifa? —Ozera perdió toda la fachada de amabilidad con Galina y comenzó a tutearla.
—Un millón de dólares estadounidenses.
Lord Ozera habría gritado indignado si no estuviera jadeando. Incluso yo me sorprendí un poco por la cantidad que Galina estaba sugiriendo, aunque esto me ayudaba a entender un poco mejor las extensiones de su patrimonio. Algunos clientes como éste cada mes y ella tendría más que suficiente para cubrir los gastos de sus negocios.
—Eso es ridículo. No puedes esperar seriamente que pague tanto por una simple reunión. ¡Ni siquiera he revisado el contrato todavía! ¿Cuánto son los pagos anuales?
—$250,000 al año.
—¿Así que esperas que pague cuatro veces más sólo por la consulta de hoy?
—Puedo ofrecerte una opción para pagar menos en efectivo, pero debes ofrecerme algo a cambio.
—Cualquier cosa, sólo dilo.
—Lee.
La pausa fue larga, esperando que el resto de nosotros la entendiéramos.
—¿Disculpa? —El hombre mencionado en cuestión, fue el que realmente expresó su preocupación.
—Te quiero, Lee. Pareces un luchador capaz, o lo suficientemente adecuado para ser entrenado si es necesario. Creo que vales medio millón.
—Eso es ridículo. Ningún guardián vale tanto.
Galina prácticamente le siseó, y pude escuchar otros gruñidos bajos alrededor de la habitación, incluyendo uno que emanaba de mi propio pecho.
—Es tu elección. Puedes pagar un millón o renunciar a Lee. De todos modos, no me importa, pero tienes hasta el atardecer para decidir. Hasta entonces, ¿podrías acompañar a estos caballeros a sus habitaciones, Zachary? pronto te enviaremos un alimentador, lord Ozera, y también te enviaremos algo de comer, Lee.
Lee no peleó en absoluto cuando su cargo fue sacado fuera del estudio con violencia, y lo siguió sin preocuparse por el guardia que estaba a su lado, mientras los conducían escaleras arriba a las habitaciones de invitados.
Pronto sólo quedamos Galina y yo en el estudio, y ella hojeó unos papeles antes de dirigirse a mí.
—¿Aseguranza? Parece que te has convertido en una jefa de la mafia regular. —Estaba bromeando sólo a medias, y estoy seguro de que ella lo sabía.
—Quizás, pero trato de mantener las cosas lo más organizadas posible con los contratos adecuados y prácticas comerciales sanas. Si tengo que poner a algunos Moroi en su lugar, que así sea.
—¿Cuántos de ellos realmente escogen el millón por encima de su guardián?
Galina aún no había levantado la vista de sus papeles, pero finalmente se detuvo y los dejó a un lado para hablarme correctamente cuando le pregunté esto—. Uno de cada diez, tal vez menos. Probablemente sea más uno de cada quince, honestamente. Es por eso que las carreteras en esta área son tan peligrosas y propensas a los ataques de Strigoi.
Negué con la cabeza, disgustado por la forma en que estas personas trataban a aquellos que juraron protegerlos, pero no me sorprendió que las personas que vendían sus almas al diablo intercambiaran las vidas de otros también.
—Honestamente, elijo verlo como un servicio, Dimitri. Están mejor aquí que con hombres como ese Moroi. Tal vez puedas ayudar a Lee a verlo de esa manera. Ve a hablar con él.
—¿Quieres que lo convenza de ser convertido?
—No depende de nosotros decidirlo, pero será mucho más fácil para nosotros tener a Lee como parte de nuestro grupo si Stephen decide escoger el camino barato. He visto a hombres como Ozera antes. Son unos imbéciles importantes que se sienten con derecho a todo. Probablemente sentirá que un nuevo Guardián será una mejora después de Lee, y nunca volverá a pensar en él una vez que se haya ido. Estoy rogando para que sea uno de los muchos que no pueden hacer su pagos y sea destrozado extremidad por extremidad.
—¿Dijiste que había una oportunidad de indulgencia?
Sus ojos se volvieron vidriosos, buscando un momento en la conversación pasada antes de recordar sus palabras—. Oh, sí. Pueden fallar en un pago, pero les cuesta mucho.
Mi silencio la empujó a seguir hablando.
—Duplica su pago anual y les cuesta otro guardián. —Ella lo dijo con tanta indiferencia, como si no fuera un gran problema, pero la cantidad de dinero de la que había hablado hoy era más de lo que nunca me hubiera atrevido a soñar, y mucho menos ver de una sola vez. Aun así, asentí como si fuera cualquier cosa—. Usualmente, no duran mucho después de eso. ¿Tal vez un año o dos? Entonces, si no pagan, su destino es la muerte y no es rápida ni indolora. Será bueno verlo morir.
Ya podía ver a Galina planeando su muerte, y había una parte de mí que quería participar en ella también. No tenía nada en contra del hombre, pero su desdén hacia Lee fue suficiente para que yo lo odiara.
—Voy a hablar con Lee, —le prometí. Estoy seguro de que él también querría probar la sangre de su cargo eventualmente si se llegara a ese extremo.
Mi habitación era la cima del lujo, más que cualquier otra cosa que hubiera tenido la oportunidad de experimentar antes. La corta estadía en el hotel en la Corte no era nada en comparación con lo que estaba disfrutando ahora, y cualquier cosa que alguna vez hubiera llamado mi hogar había palidecido con esa suite de hotel. Si bien aún no había dado ningún toque personal a mi espacio, además de los pocos libros que había comprado en San Petersburgo antes de llegar aquí, ya estaba equipada con una sala de estar, que incluía un sofá, una televisión de tamaño decente, una estantería con varios clásicos en ambos idiomas, Ruso e inglés, un área de oficina separada y un baño completo. Además, a pesar de que no necesitaba dormir, había un dormitorio que incluía una cama tamaño king. Si bien sabía que había varios hombres y mujeres que disfrutaban de la compañía de otros, no estaba interesado en conseguir ese tipo de compañía en este momento. Sin embargo, era un lugar decente para simplemente acostarme y soñar despierto, permitiendo que mi mente vagara cuando tenía un momento para mí mismo, y ocasionalmente necesitaba una ducha después.
Rose seguía en mi mente constantemente, pero Nathan había prometido un viaje a un club local cercano que era conocido por las prostitutas de sangre que no eran exigentes con sus clientes siempre y cuando obtuvieran su mordida. Y, como lo dijo Nathan, se tomaban en serio ambas partes de su etiqueta de prostitutas de sangre. Sabía que tendría que superar a Rose eventualmente, y tal vez tomaría una buena puta para finalmente sacarla de mi sistema. Si eso sucedía ahora o más tarde aún estaba por verse.
Hablando del diablo, éste estaba llamando a mi puerta un momento después. Tenerlo en mi espacio personal no era ideal. De hecho, me ponía nervioso cada vez que venía, lo que parecía animarlo aún más.
—Entonces, ¿qué piensas de la operación de Galina?
—Honestamente, es brillante, —admití—. El que su promoción sea de boca en boca la mantiene solicitada, pero también mantiene las cosas bajo el radar. Si alguien lo denunciara a las autoridades, o no lo creería o lo arrestaría por consorcio con Strigoi. De cualquier manera, es un ingreso continuo que entra a la organización con muy poco mantenimiento.
Nathan asintió—. Además, aporta más que sólo nuevos ingresos. Aporta nueva mano de obra.
Como antiguo guardián yo mismo, me sentí un poco amargado de que un ex Moroi se refiriera a los guardianes intercambiados como "mano de obra"—. ¿Así es como terminaste aquí? ¿Eras uno de esos chicos ricos que no pudieron pagar? ¿O simplemente tuviste un contrato muy corto antes de que se agotara tu fondo fiduciario?
Nathan me miró con el mismo desprecio que yo sentía por él—. No del todo. Mi padre no tenía un segundo guardián que ofrecer cuando no hizo el pago, pero tenía un hijo recién graduado que había terminado la escuela de negocios. Galina lo consideró un intercambio decente. No soy un luchador increíble, aunque sí lo suficientemente bueno como para derribar al Gran Dimitri Belikov, si me permites recordarte, pero puedo ofrecerle un poco de consejos en sus negocios y consejos estratégicos cuando sea necesario.
Tal vez en una vida pasada, hubiera sentido pena por él, u ofrecido alguna forma de disculpa incluso si sólo hubiera sido medio sincero, pero ahora no me molesté en eso. La vida era lo que era, y no había nada que pudiéramos hacer para cambiarla. Él estaba donde estaba y yo también; ¿Por qué molestarse en sentir pena por nosotros mismos o por los demás?
—Ella quiere que hable con Lee, para hacerle saber que la vida aquí no será tan mala. Por si acaso.
—¿Vas a hacerlo? —No se molestó en mirarme mientras preguntaba, apenas apartando los ojos de su tarea de hojear las páginas de El Maestro y Margarita por Mikhail Bulgakov. Algo me dijo que en realidad nunca había leído el clásico ruso, especialmente porque no era tan popular como Guerra y Paz, Anna Karenina o Crimen y Castigo, pero me resistí a comentarlo.
—Dudo que realmente tenga una opción. Pareció más una orden que una sugerencia.
Cerró el libro con un chasquido, y me sonrió completamente para mostrar con orgullo todos sus dientes—. Eres más inteligente de lo que te doy crédito. Sólo hazlo rápido. También me sugirió que te llevara a cazar esta noche. Los alimentadores te satisfarán por un tiempo, pero estoy seguro de que te estás poniendo inquieto.
Mi lengua pasó por mis colmillos, casi enviando una emoción placentera a través de mí ante la idea de poder cazar realmente. La adrenalina de sentir la prisa de elegir a mi presa, acechar a mi víctima, sentir sus emociones a través del pulso de su sangre hasta que su corazón finalmente se detuviera y sentir verdaderamente el poder de lo que significaba ser el cazador que era. Ser alimentado con restos regulados como un animal enjaulado era necesario para el funcionamiento y la supervivencia del complejo por parte de Galina, pero era prácticamente humillante estar tan cerca de tener ese éxtasis satisfecho y de ser retirado como un niño adolescente enredándose con su crush. No era satisfactorio y la vergüenza apenas hacía que el esfuerzo valiera la pena.
—Vete, —ordené, dejando poco espacio para una discusión.
—¿Perd…
—Dije que te fueras. Prefiero que no estés husmeando mis cosas mientras no estoy.
Con un encogimiento de hombros despreocupado, arrojó el libro que había estado sobre la mesa de café, haciéndome estremecer cuando éste se deslizó precariamente cerca del borde antes de detenerse y luego salió por la puerta. Lo seguí afuera, probando el pomo para asegurarme de que estaba bloqueado antes de dirigirme a los cuartos de invitados. No me pasó por alto el hecho de que Nathan se dio cuenta de mi pequeño control de seguridad, y se aseguró de que no me perdiera la mirada que me ofreció en respuesta. Si él estaba esperando que yo bajara la guardia a su alrededor, tendría que esperar por mucho tiempo.
Los cuartos de invitados se encontraban en un piso propio, con varias medidas de seguridad que harían cuestionar su nombre. Estaban bajo vigilancia constante las 24 horas, tanto a través de un puesto de guardia en persona como de un sistema de seguridad en el pasillo. Permitíamos la privacidad en las habitaciones, pero cada habitación tenía una cerradura doble con dos códigos de acceso únicos.
Tomé el teléfono que Galina me había dado y coloqué mi pulgar en la almohadilla circular antes de ingresar mi código de seguridad personal para poder acceder a los registros de la habitación. Actualmente sólo teníamos a nuestros dos "invitados," aunque había capacidad para ocho. Según algunos, también había otros alojamientos que podríamos usar, pero eran mucho más primitivos y no permitían los mismos lujos. En lugar de servicio de habitaciones y sábanas de algodón egipcio, eran más como del estilo de cadenas en la pared y barras de hierro en un infierno subterráneo. Eran solo rumores, por supuesto. Dudaba que dieran la misma impresión por la que Galina luchaba tanto, pero podrían ser bastante persuasivas.
Entré en la primera puerta de la habitación de Lee, esperando dentro de la cámara central para que se cerrara y se bloqueara completamente antes de insertar el código de la segunda puerta que accedía a la habitación. Estaba en guardia al momento de entrar, especialmente después de ver cómo había reaccionado antes. Sabía que lo habían entrenado bien y que era más que capaz de defenderse si quería. Sin embargo, cuando entré, lo encontré recostado en la cama, con un brazo detrás de su cabeza, y cambiando los canales de la televisión hasta que encontró un partido de fútbol. Su único reconocimiento de que había entrado fue anunciar que "el Manchester United iba contra el Liverpool" y preguntarme si quería quedarme a mirar el partido.
Tan tentador como era ver la carnicería que estaba a punto de suceder, y sobre todo porque no había podido ver un verdadero partido de fútbol decente desde que me fui de casa hace unos años, había venido con un propósito. El fútbol soccer americano no estaba a la par con los juegos internacionales y el fútbol americano, aunque tenía su propia diversión no era lo mismo. Fue un poco desconcertante verlo tan relajado. No mostró ninguna preocupación ante mi presencia o el hecho de que no estaba en posición de defenderse de un ataque repentino de mi parte si elegía hacerle daño. De alguna manera, ya había sido abatido. Ya se había rendido a sí mismo y a su vida.
—Necesito hablar contigo. Hay una buena probabilidad de que este lugar termine siendo tu hogar.
Dejó escapar una tensa carcajada burlona, levantándose finalmente para enfrentarme—. Ya lo sabía. ¿Crees que a ese bastardo le importa un bledo? Al parecer, no he sido más que una molestia para él desde el día en que me asignaron a cuidarlo y él no ha sido más que un dolor de cabeza para mí. Dios sabe que he tratado de solicitar una transferencia, pero realmente no se aprueban a menos que ambas partes lo soliciten, y aunque me ha dicho que le encantaría sacarme de su camino más de una vez, nunca tuvo el sentido de pasar por el proceso de deshacerse de mí. Tomaría encantado un trabajo general en la Corte con tal de no seguir con él, un trabajo en una Academia, demonios, incluso tomaría un trabajo de escritorio si eso me sacara de debajo del pulgar de ese imbécil. Nunca pensé que él llegaría tan bajo como para tratar con Strigoi, pero sólo porque nunca pensé que alguien fuera realmente tan estúpido... —Sus ojos se abrieron cuando su perorata se detuvo de repente y se dio cuenta de con quién estaba hablando—. Bueno... Maldición. ¿Vas a matarme ahora?
—No. Estoy bastante seguro de que no puedo matar al método de pago sin enfrentar alguna forma de repercusión. —Su risa aliviada incluso me hizo reír un poco.
—¿Eso es todo lo que soy ahora? ¿No soy un guardián, ni siquiera un hombre? ¿Sólo una forma de pago?
Hice una pausa, porque si bien sabía que las habitaciones de huéspedes no se monitoreaban con video o audio, eso no significaba que lo que dijera no fuera a llegar a los oídos de Galina. Y tampoco le quería mentir. Merecía saber la verdad.
—En este momento, eres parte de una transacción. Es humillante, estoy seguro, pero no más que darme cuenta de que como los guardianes somos educados, comprados y vendidos a su beneficio. Nos crían para morir como ganado. Me han dicho que hay algunos de nosotros que incluso han sido subastados después de la graduación, aunque, por supuesto, todo esto se hizo sin su conocimiento o permiso. Simplemente hacemos lo que nos dicen, ¿verdad? Eso es lo que nos enseñaron a hacer, lo que prometimos hacer, lo que nos obligaron a hacer. Creía que era nuestro "papel" en la vida. Entonces, sí, actualmente eres parte de una transacción, pero podría ser la última transacción en la que te encuentres, porque después de que te conviertan, no pertenecerás a nadie más que a ti mismo.
Sus ojos habían comenzado como rendijas, cuestionándome con vacilación y abriéndose lentamente en aceptación. Al final, él estaba asintiendo en silencio, de acuerdo conmigo y con la posibilidad de lo que podría esperarle—. Pero matando... no puedo...
—Lo harás. Probablemente ya lo has hecho, ¿verdad?
—¡Solo cuando tuve que hacerlo! —argumentó.
—Justifícalo como quieras, lo necesitarás para tu supervivencia. Mata a los que creas que merecen la muerte si te hace sentir mejor. No podrás matar a Ozera, al menos no ahora, pero tal vez encontrar a hombres como él te facilitaría el trabajo.
—¿Convertirme en algún Strigoi Vigilante?
Me encogí de hombros, sabiendo que incluso si él necesitaba esa muleta para sus primeras muertes, la necesidad de vivir acabaría por derribar sus barreras.
—Honestamente, este lugar no es tan malo. Sobrevivir por tu cuenta es mucho más difícil. Sí, hay reglas aquí, pero son principalmente para el bien del conjunto y no interfieren con tu vida cotidiana. A cambio, obtienes un lugar seguro donde quedarte, alimentadores a mano, comodidades y la oportunidad de ganar dinero con bastante facilidad. Vivir en el exterior tiene más libertad, pero también tiene el precio de amenazas de rutina, el hambre, y otras cosas.
—¿Y qué piensas de Galina?
—La conozco desde hace años. Ella me entrenó cuando era joven y es brillante. No me sorprende que haya construido un imperio por sí misma. —Todo esto era completamente cierto, sin revelar demasiado.
Pero Lee era más perceptivo de lo que esperaba, repasando mis palabras sobre las opciones no dichas detrás de ellas.
—¿Es una buena persona? ¿Confías en ella?
La primera pregunta era bastante fácil responderla—. Somos Strigoi, Lee. Ninguno de nosotros es bueno. En cuanto a confiar en ella... le di mi juramento de lealtad. —Sólo podía esperar que eso fuera suficiente para convencerlo.
—Lo haré. Me convertiré, voluntariamente, si Ozera acepta el trato. Demonios, parte de mí espera que acepte el trato para que finalmente pueda terminar mi trabajo con él.
Me acerqué, dándole una palmadita firme en el hombro como una bienvenida temprana a nuestras filas antes de que me interrumpiera.
—Sin embargo, me gustaría pedirte un favor: quiero que seas tú quien me convierta.
Chicas, por fin aquí está el capítulo que les debía. Quiero pedirles una disculpa por el retraso, pero he tenido ciertas dificultades con algunos asuntos personales que me hab atrasado un poco. Pero no se preocupen porque no dejaré de publicar tanto tiempo como la vez pasada.
En éste capítulo pudimos ver el negocio de Galina y a lo que se dedica. Me pareció una idea bastante original por parte de Gigi256 el crear algo así, me resulta interesante esta idea de los seguros que les ofrece Galina a los Moroi, ¿ustedes que opinan?
Pongánle mucha atención a Lee, porque él se convertirá en una parte importante de la historia más adelante.
Ya falta menos para que volvamos a saber de Rose, ¿están emocionadas? ¿Cuál es la escena que más esperan de éste libro? Díganmelo en los reviews.
Muchas gracias por su paciencia chicas, cuídense mucho y nos leemos en el próximo capítulo.
