Narciso y el Licántropo
07.- Despertar.
Lucius sentía una molesta presión en el lado derecho de su cabeza, algo así como una punzada constante. Con algo de desagrado, abrió los ojos y arrugó la nariz al notar que estaba en la enfermaría, le tomó alrededor de un minuto recordar lo sucedido y con rapidez se sentó en la cama, logrando que la molesta presión se volviese un dolor de cabeza como tal.
¿Dónde demonios está la enfermera?, se preguntó Lucius, sintiendo que la cabeza le iba a explotar.
.- Señor Malfoy, veo que está despierto –La enfermera entró portando una bandeja con distintos recipientes. –Beba esto y se sentirá mejor. –La mujer le entregó un vial que contenía una poción.
.- ¿Por qué estoy acá?
.- No le sé, cuando estaba por apagar las luces de la enfermería, me le encontré. Esperaba que al despertar me explicara qué le ocurrió. –La enfermera lo miró interrogativamente.
Lucius cerró los ojos y recordó con claridad los ojos del licántropo.
.- No lo sé, sólo recuerdo que estaba dando un paseo y nada más.
.- Es evidente que sufrió una gran conmoción y por ello no recuerda lo ocurrido, por precaución permanecerá unas horas en observación.
Lucius asintió y se recostó en la cama, sintiendo que su mundo daba vueltas. Aquella maravillosa criatura resultó ser un licántropo… no podía creerlo.
La siguiente vez que el rubio despertó, se encontró con su amigo Severus leyendo un gran libro de tapa oscura, estaba sentando junto a su cama.
.- Bonita manera de velar mi sueño.
El moreno cerró el libro ceremoniosamente.
.- Al parecer, la conmoción te dejó algo sensible, Lucius. He venido porque la enfermera me pidió que te acompañara a las habitaciones, una vez que te despertaras, pero te has tomado tu tiempo.
Lucius se sentó en la cama.
.- ¿Qué ocurrió, Lucius? Anoche no regresaste y hoy por la mañana la enfermera me informa que estás aquí.
.- No es el lugar para hablar. Deja que me vista para que nos vayamos de este lugar.
Varios minutos más tarde, los jóvenes llegaban a su habitación.
.- ¿Y bien? –fueron las primeras palabras de Snape.
El rubio se sentó en su cama y se tiró de espaldas en ella, sin mucha ceremonia.
.- Anoche debía verme con él, estaba ahí esperando verlo y lo vi… -Snape no dijo nada, esperaba que Lucius contara lo ocurrido. –Definitivamente, él no era como en mis sueños… él es un licántropo.
.- ¿Qué?
.- ¡Un licántropo, un hombre lobo, un monstruo!
Los ojos de Severus se abrieron por completo, él sabía que uno de los alumnos de Hogwarts sufría aquella maldición. Lo que no entendía era cómo él había dejado que Lucius lo descubriese.
.- Pero…
.- ¡¿Pero?! Pero nada. Aun no puedo creerlo, mi sueño se convirtió en una pesadilla. –El rubio se sentó en la cama para ver a su amigo directamente a los ojos.
.- Lucius, estás muy alterado.
.- ¿Y cómo se supone que esté? –Los ojos del rubio brillaron peligrosamente.
.- Como tú sueles decir: "Como un Malfoy". Tú ya deberías saber que un licántropo no es un monstruo, es sólo un mago con…
.- Un minuto, ¿un mago? ¿Cómo sabes que es un mago?
.- Es obvio que si está en Hogwarts, lo es. –Agitó una mano dando por terminado el tema. –Como decía, un licántropo es un mago con un problema, uno peludo, pero sólo es un detalle.
.- ¿Un detalle? Estás loco, Severus. Yo no puedo estar con un licántropo.
.- ¿Por qué? Creí que todo eso de las clases sociales y discriminación hacia otros magos no era lo tuyo.
.- Y no lo es, pero esto del licántropo es demasiado.
.- Creí que oírte decir que "él" era maravilloso, encantador, bla, bla y todo eso; no lo habías visto, no conocías su rostro, su apariencia, nada de eso. Además, viste ese lado peludo de su persona, no viste como se ve en realidad.
.- Tú no entiendes, Severus –El rubio se llevó sus manos hasta la cabeza, negando las palabras oídas.
.- Lo que yo entiendo es que ganó tu lado superficial, en vez de tus sentimientos. De aquello que sentiste por ese chico.
Lucius guardó silencio.
.- Bien, te dejo con tus demonios, yo tengo cosas que hacer.
.- ¿Qué puede ser más importante que un amigo que sufre? –gimió Lucius.
.- Por Merlín, Lucius, compórtate como un Malfoy. Suenas como una niñita pequeña.
El rubio respondió con un gruñido para nada "Malfoy". Él tenía cosas importantes que hacer, como pensar en su cita con Bill. Quizás si hablara con André, este le daría algún buen consejo.
A Malfoy no le quedó otra que quedarse en su habitación, dándole vueltas a todo lo ocurrido.
Esa mañana no sólo había sido agitada para el Slytherin, sino que también lo fue para la contraparte de esta historia.
Remus, después de dejar a Lucius en la enfermería, regresó a la cabaña. No logró dormir mucho, y al terminar su transformación volvió al castillo cabizbajo.
Sus amigos aun dormían cuando entró a la habitación. Si hubiese sido otro día, se habría dirigido a bañar y luego comenzado su día alegremente, pero en cambio se colocó su pijama y se metió en su cama. Se sentía cansado y muy triste.
La clara sensación de sentirse observado fue lo que lo despertó, al abrir los ojos, se topó con la mirada inquisitiva de Frank.
.- ¿Qué ocurre, Frank? –preguntó el castaño bostezando.
.- ¿Qué ocurre contigo, Moony? –devolvió-. Es tarde, según tu horario, y además me parece que tienes algo que contarme, ¿no? Es muy extraño que no hayas querido que te acompañáramos anoche y estoy seguro que algo pasó para que tengas esta actitud.
.- Frank –Lupin se cubrió con las mantas, intentando ocultar lo que sentía.
Longbottom intentaba quitar las mantas del rostro del lobito, cuando ambos fueron interrumpidos por James y Sirius. Ambos chicos saltaron a la cama, interfiriendo con las intenciones de Frank para sonsacarle la verdad a Remus.
.- Mmm, ¿qué ocurre aquí, James? ¿Acaso nuestros amigos se traen algo entre manos, eh?
.- No lo sé, Sirius. Sospechoso, diría yo.
.- ¿Quieren contarnos algo? –dijeron ambos morenos al mismo tiempo.
.- No es nada –habló Lupin, sentándose en la cama y mirando significativamente a Frank–. Es sólo que hoy quería remolonear, sé que nunca lo hago, pero hoy me sentía algo cansado. Ahora, viendo la invasión en mi cama, creo que lo mejor es levantarme.
Sirius y James no estaban dispuestos de dejar a Lupin salir tan fácilmente de la cama, por lo que uno atacó a Frank y el otro a Remus a bases de cosquillas, la guerra de cosquillas se transformó posteriormente en guerra de almohadas. Gracias a ello, Remus se libró de hablar con Frank, al menos por ese momento.
Durante la tarde, el castaño supo que no se salvaría al ver a su amigo al sentarse a su lado en la mesa de la biblioteca.
.- Estoy listo para oírte, Remus. –Frank colocó una de sus manos sobre el hombro del castaño. –Rem, sé que me oigo como un padre celoso con su hijo, pero me preocupas mucho. Somos como hermanos, ¿no?
Remus sonrió y le dio un ligero abrazo a Frank.
.- Bien, te contaré; de todas maneras, me hará bien hablar de lo ocurrido. Nunca creí que mi sueño terminase tan mal, esperaba una reacción adversa, pero… –Lupin inhaló todo el aire que pudo y comenzó a relatar lo ocurrido con Lucius.
.- ¿Y simplemente se desmayó?
Lupin asintió.
.- Sus ojos delataban el terror que sintió al verme, yo creí, estúpidamente creí, que entendería, pero ya ves… todo termino mal. –Remus suspiró.
.- Moony, tranquilo. Tú sabes que Malfoy es un estirado. Alguien debería darle una lección.
.- ¿Una lección?
.- Si, alguien debería mostrarle lo superficial, estirado y tonto que puede llegar a ser.
Remus le dio la razón a su amigo, pero ¿Quién le daría un escarmiento a Malfoy? ¿Quién?
Continuará…
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ANGELI MURASAKI
