Capítulo 6

Kurt dejo las flores sobre la tumba de su madre, Blaine estaba a su lado mirando la lapida, la imagen de Elizabeth, quien era una mujer realmente hermosa, Blaine siempre pensó que Kurt se parecía a su padre, pero ahora comprendía que se parecía físicamente más a su madre.

-Ella estaría feliz por mí...me hubiera gustado...en fin...ella seguro está feliz.- dijo Kurt con un dejo de tristeza.

Blaine tomo su mano entendiéndolo perfectamente.

-Era muy hermosa.-

-Si, recuerdo su cabello, el olor a vainilla, ella no usaba perfume, pero su cabello siempre olía a vainilla.- Kurt tenía un nudo en su garganta pero recordaba a su madre con alegría en su corazón.

Blaine podía imaginársela, Kurt olía igual, hasta en eso se parecían.

-Adiós mamá.- dijo Kurt tocando la lapida.

Blaine miro por última vez la imagen con una promesa en su mirada, algo que guardo solo para él, camino con Kurt hasta el auto donde estaban los hombres de seguridad, tomados de la mano y en silencio, sabía que su esposo necesitaba de ésto, y él también.

Regresaron a la casa de Burt, los hombres de seguridad se quedaron cerca de la casa, ellos regresarían a New York ese día, Kurt suspiro dejando de lado su nostalgia a la hora de hablar con su padre, no quería que lo viera así.

Se despidieron con la promesa de regresar y Blaine invito nuevamente a Burt a la mansión, no habían hablado de lo sucedido en New York, Burt no quería preguntar.

Ni bien se sentaron en el avión Kurt se aferro a Blaine con una sonrisa, regresaban a su hogar, ese pensamiento era algo nuevo, y le gustaba, le agradaba mucho sentir la mansión como un hogar, tal vez antes no lo sentía así o no lo veía de esa manera pero era muy cálido ese sentimiento.

-Estas bien?.- pregunto Blaine.

-Si...- respondió Kurt mirándolo con una sonrisa. -Y tú?.-

-Muy bien.- dijo Blaine depositando un beso en sus labios.

El viaje se hizo corto, ni bien llegaron Wes y Jeff estaban esperándolos en el aeropuerto, Kurt saludo a Jeff con un abrazo como siempre lo hacía, Blaine los miro un instante y desvío su mirada, sabía que la amistad de ellos había crecido mucho éste último tiempo, le agradaba que Kurt se sintiera cómodo aunque a él le incomodaran sus celos.

Llegaron a la mansión y Kurt deseaba darse un baño, era pleno verano y él sentía que estaba pegajoso todo el tiempo, Blaine sabia que tenia cosas que atender pero decidió seguir a su esposo.

Kurt se interno en la ducha cuando Blaine entro en la habitación, éste se quito la ropa y fue a hacerle compañía a su esposo quien sonrió al verlo.

-Quieres darte una ducha?.- pregunto Kurt sonriéndole.

-Entre otras cosas.- respondió Blaine.

Kurt sonrió y lo abrazo, no habían intimado desde antes de lo sucedido en la cafetería, hacia muchos días de eso y ahora sus cuerpos reclamaban con necesidad.

Se besaron con deseo y ternura, adorándose con caricias, haciendo danzar sus labios por el cuerpo de su amado, disfrutando de cada roce, cada beso, sintiendo ese momento como algo único e irreemplazable, demostrándose mutuamente todo lo que sentían, y lo importante que eran el uno para el otro. Luego de hacer el amor se dedicaron a bañarse, entre más besos y sonrisas, en esa comunión que nunca desapareció a pesar de todo lo sucedido, Kurt estaba tranquilo y feliz, al igual que Blaine, al menos por ese momento, quería dedicarle a su esposo el tiempo que se merecía.

-Quieres cenar afuera?.- pregunto Blaine terminando de alistarse.

-No lo sé, prefiero hacerlo aquí.- respondió Kurt mirándose al espejo y asegurándose que su cabello estuviera como él deseaba.

-Si quieres podemos ir...no quiero que te limites de hacer algo que te guste, se que antes te pedí muchas cosas, y prácticamente no te dejaba salir, y lo lamento, soy un poco paranoico en ese sentido, e intentaré amoldarme mejor a ...las situaciones que se presenten...-

-Se que lo haces porque quieres protegerme, y cuando algo me incomode te recordare ésto que acabas de decirme, pero hoy quiero cenar aquí, contigo y los muchachos, y luego...comer el postre en la habitación...- dijo Kurt besando suavemente sus labios.

-Ok.- Blaine siguió el beso hasta que se separaron sonriéndose.

-Te amo.- dijo Kurt.

-Te amo mas.- le dijo Blaine.

-No, yo te amo mas.- contradijo Kurt sonriendo y depositando otro beso en sus labios. -vamos, tengo hambre.

Blaine sonrió y siguió a su esposo tomados de la mano, ni bien bajaron oyeron a los muchachos en la sala de vídeo, estaban mirando un partido de fútbol y se notaba que alguno apostó al equipo que estaba perdiendo.

Kurt sonrió al oír a Tom despotricar, Blaine solo negó con la cabeza, pidieron algo de comer, Kurt quería cenar uno de esos platos que hacia Jean Pierre, así que busco un número de algún local que hiciera comida francesa.

-No sabe igual...- dijo Kurt al probar la comida una vez que llego.

Blaine pidió lo mismo y estaba cenando junto a su esposo.

-Si, sabe diferente.-

-Sabe a plástico.- dijo Kurt desconforme.

Blaine río al ver el rostro de su esposo.

-Ponle de esa salsa.- dijo señalando un pote sobre la mesa.

Kurt hizo eso y cambio el semblante.

-Sabe mejor pero no vuelvo a pedir allí.-

-Deberíamos buscar algún lugar donde cocinen comida tradicional.- dijo Blaine.

-Si, o traer a Jean.-

-No podemos amor, mi madre no lo va a soltar así como así.- respondió Blaine con una sonrisa.

Kurt hizo una mueca, los muchachos seguían mirando el partido, habian pedido pizzas y los cadetes llegaban uno tras otro.

-Donde está Wes?.- pregunto Kurt.

-En el club, se está ocupando de todo.- respondió Blaine.

-Cuando tú vayas quiero ir contigo, hace mucho que no voy.-

-Ok.- Blaine lo miro de soslayo, tenía la sensación que su esposo planeaba algo.

-Mañana vendrá el abogado, quiero que firmes los papeles para las acciones de la firma, y también quiero que separen tus ganancias.-

-Mis ganancias?.- pregunto Kurt sin entender.

-Si, quiero que tus ganancias sean aportadas aparte, además quiero que midan tu imagen, para saber cuánto perderé si deseas algún día dejar de trabajar como modelo de la firma.- respondió Blaine mientras seguía comiendo.

-Porque?, yo quiero seguir trabajando para tu firma.- dijo Kurt mirándolo serio.

-No digo que vayas a dejar de hacerlo, pero si eres socio debes saber cuánto aportas, y cuanto puedo perder yo, así evito que los demás socios pongan el grito en el cielo.- le explico Blaine.

-No entiendo, porque tus socios estarían en desacuerdo?.-

-Porque cuando tengas las acciones seguro alguno dirá que tienes privilegios por ser mi esposo, pero en realidad creo que tú aportas más que cualquiera de ellos, por eso y porque eres mi esposo y tienes derecho sobre lo que es mío, es que quiero que separen tus ganancias.-

Kurt lo pensó y entendió el punto de Blaine, pero quería pedirle algo.

-Me gustaría que Cooper también sea un socio.-

-Que?!.- pregunto Blaine mirándolo. -no, él no puede ser socio.-

-Por qué?.-

-Porque él no aporta, despilfarra dinero, no puedo nombrarlo socio si se que va a llevarme a la ruina.- explico Blaine.

-Él sabe lo que hace.- le dijo Kurt intentando convencerlo.

-No, no sabe, y si lo sabe no lo hace.-

-Dijiste que me darías cualquier cosa que pidiera, me gustaría que él este como socio, creo que es bueno para él.- dijo Kurt sin mirarlo y terminado de cenar.

Blaine suspiro pesado, miro a su esposo, venían de una situación difícil, enfrentaron una separación aunque no fue por causas propias, era una situación delicada, se habían reencontrado y vuelto a armonizar su matrimonio y ahora Kurt le pedía algo descabellado según su concepto, pero no podía negarse, no ahora.

-Ok, lo hablare con mi madre y con Valentine, fijare una reunión y asistirás también.- respondió Blaine.

Kurt sonrió y lo beso en la mejilla, Blaine negó con la cabeza, ésto le costaría mucho.

-Te extrañe mucho... con lo que sucedió en la cafetería, me sentí extraño, yo no lo sé, sentí que...no quería estar aquí.- dijo Kurt bajo la mirada atenta de Blaine. -Se que te amo, nos casamos hace casi dos meses, pero eso que sucedió fue tan...aterrador, me recordó a lo que me sucedió con Puck, ese miedo que sentía cuando estaba en el club, cuando me disparo...yo...sentí que no quería mas eso...no quería ser el que siempre se llevara la peor parte... te amo...no deje de amarte, cuando me fui a casa de mi padre, entendí que no puedo vivir sin ti, y que no soy el único que pierde...no me llamaste esa noche, ni durante la mañana y si no hubieras aparecido, yo regresaba a aquí, este es mi lugar, el que elegí, estar a tu lado, sin importar nada.-

-Si importa, me propuse que te sintieras como en tu casa desde el primer momento que pisaste la mansión, quería que conocieras otro mundo aparte del de Puck, pero no era un lugar para ti hasta que tu no lo hicieras tuyo, y si estas continuamente expuesto por mi culpa, jamás te sentirás a gusto, eso lo sé...-

-Es mi hogar...porque estás tú...y quiero ser tu apoyo no tu preocupación.-

-Siempre voy a preocuparme porque eres todo para mi.- respondió Blaine mirándolo.

-También lo eres para mí, tengo que superar mis miedos, y también debo amoldarme a las situaciones que se presenten, sé que no será así siempre, que esos momentos pasarán y quiero estar a tu lado cuando eso suceda.-

-Cada vez que te prometo que será la última vez, que jamás volverá a suceder, termina saliendo algo mal y tú expuesto, y en peligro, al final término defraudándote, y a mí mismo porque no puedo proteger a mi familia...-

-No es tu culpa, tengo veinte personas a mi lado siempre, un guardaespaldas y un auto blindado, no sé que mas podrías ponerme, un avión sónico?...sé que ésto no será siempre así, sé quién eres, y te amo así, y tu sabes quién soy, de mis inseguridades y mi pasado y así me amas...este es nuestro mundo...nuestro lugar.- le dijo Kurt mirándolo a los ojos.

Blaine sólo podía mirarlo y adorarlo aún más.

-Sabes que tú...generas dentro de mi algo tan fuerte e intenso que a veces olvido quien soy.-

-Eres el ser más hermoso en la tierra, mi príncipe en ese cuento de príncipes sin princesas.- Kurt le sonrió con amor.

Blaine le devolvió la sonrisa recordando que esas palabras las uso en sus votos matrimoniales, Kurt se acerco y se besaron con ternura.

-Te amo.- dijo Blaine.

-Te amo mas.- respondió Kurt.

Nick entro riendo y cambio el semblante al notar que había interrumpido.

-Lo siento.-

-Está bien.- dijo Kurt.

Jeff entro tras él riendo también junto a Max y a Víctor.

-De que se ríen manga de...- dijo Tom entrando tras ellos con mala cara pero callo al ver a su jefe y a Kurt. -hola, emmm...hay helado si quieren.-

Los demás muchacho rieron disimuladamente, Tom parecía odiarlos.

-Gracias.- comento Blaine pero se puso de pie y se acercó al oído de su esposo que estaba por ir a comer helado. -tengo el postre que te gusta, te espero en la habitación.-

Kurt lo miro con un brillo en sus ojos, se mordió el labio mientras veía a Blaine salir de la cocina.

-Vienes?.- pregunto Jeff a Kurt sentado en el sofá.

-No gracias.- respondió éste saliendo de la cocina también.

Camino hacia su habitación, Blaine ya estaba allí de pie quitándose la camisa, lo miraba fijamente, con esa intensidad cargada de deseo, le sonrió de lado y él solo pudo acercarse para besarlo, Blaine lo volvía loco, su perfume, esa voz sensual, o su mirada lo hacían perder cualquier vestigio de entereza mental y solo deseaba estar desnudo envuelto en sus brazos, algo que no tardó en suceder, se quito la ropa de un tirón mientras Blaine se desnudaba también, paso sus brazos por detrás de su nuca y lo beso con ansias, resistiéndose a que Blaine tomara el control del beso, mientras éste repasaba con sus manos sus glúteos y caderas, Kurt acerco mas su pelvis a la de su esposo rozando sus miembros, algo que incentivo mas a Blaine tomándolo con fuerza por las caderas y haciendo fricción entre ellos, provocando gemidos por parte de ambos. Kurt se separo de él con los labios rojos, y tiro de Blaine por su mano hacia la cama, recostándose y abriendo sus piernas, Blaine sonrió mirándolo, ambos estaban excitados, así que decidió llevar al borde a Kurt, beso sus genitales y repaso con su lengua cada pulgada de éstos, Kurt gimió fuerte cuando metió su miembro en su boca y acaricio con su mano sus testículos, hizo esto por varios minutos hasta que sintió a Kurt contraerse, se aparto mirándolo con una sonrisa, Kurt estaba despeinado y desesperado por demás, con la respiración agitada y mas excitado que nunca, buscó un preservativo y se lo colocó, se ubico entre sus piernas acariciándolas, se sentó entre ellas y comenzó a penetrarlo, Kurt tiro su cabeza hacia atrás en un gemido de otra naturaleza, Blaine espero a que su cuerpo se habituara a él y comenzó a embestirlo despacio, moviendo sus caderas hasta embestirlo con otro ritmo y más profundo, Kurt tomaba las sabanas en un puño, gimiendo sin reparó, le encantaba verlo así, sentirlo de esa manera, saber que era suyo y de nadie más, lentamente se inclinó hasta llegar a su boca y lo beso posesivamente, Kurt gemía sintiéndolo aun dentro de él, enroscó sus piernas en las caderas de Blaine y éste comenzó a embestirlo con fuerza, mordiendo su hombro y su pecho.

-Mío...mío.- susurro Blaine dejando marcas por doquier.

-Mas Blaine, mas!.- dijo fuerte y claro Kurt necesitando liberarse.

Blaine no se hizo rogar y lo envistió con más fuerza provocando todo tipo de sonidos por parte de Kurt y a todo pulmón, sintió a su esposo llegar al orgasmo mientras arañaba su espalda y él dejo todo su ser en las últimas embestidas antes de tocar el cielo.

Se hizo a un lado sin fuerzas, Kurt lo abrazo con los ojos cerrados y una sonrisa, él lo rodeo con sus brazos con una media sonrisa también, ambos se durmieron profundamente, cuando despertó nuevamente ya había salido el sol, Kurt seguía dormido, sabía que su esposo dormiría hasta el mediodía así que decidió levantarse y ponerse al día con Wes.

Bajo con una sonrisa plena, se preparo un café para despejarse pero desayunaría con Kurt cuando despierte, estaban los muchachos de la guardia nocturna, Wes los organizo mientras no estaban ya que la mayoría estaban en las calles buscando a la gente de Dimitri.

Fue a su estudio y comenzó a revisar los papeles, noto las listas de los clubes o casas que habían tomado los latinos, eran cada vez más, supuso desde un principio quien era, esperaría que pidiera una cita con él, mientras seguirían vigilando sus locales.

Wes entro con una taza de café y los periódicos del día.

-Buenos días.-

-Buen día.- saludo Blaine con una sonrisa. -que novedades hay?.-

-Depende de por donde quieres empezar.- respondió Wes entregándole los periódicos.

Blaine suspiro pesado, leyó el encabezado del primero y la palabra "varios cuerpos aparecieron en un local incendiado" le dio una pauta de por donde comenzaría su dolor de cabeza, miro otro y el encabezado "se presume que la mafia italiana se instalo en la ciudad", prácticamente arruino su día, tomo otro periódico y leyó "los comerciantes tienen miedo por la llegada de la mafia italiana".

Blaine dejo los periódicos mirando el escritorio mientras apretaba los dientes.

-Esta fuera de control.-

-Intente tapar sus huellas, pero tiene una fijación por el fuego.-

-Llámala, dile que la invito a mi club, esta noche.- pidió Blaine.

-Bien.- respondió Wes sentándose frente a su jefe.

-Que mas hay?...como va ésto?.- pregunto mostrando los papeles que tenía sobre el escritorio.

-Tengo a los muchachos en cada esquina, cerramos una casa y abren otra, siguen multiplicándose, no puedo encontrar al jefe...-

-Es Gabriel.- dijo Blaine serio.

-Estas seguro?...no lo han visto, ni hablaron de él.-

-Desapareció para estar en las sombras, debe tener un lacayo que le hace de espejo, él no se mostrara, si alguien va a caer no será él, hay que averiguar quién es la cabeza...y cortarla, eso llamara su atención y tendrá que presentarse solo.-

-Ok...- dijo Wes con algo de duda.

-Y con los rusos que quedan?.- pregunto Blaine.

-Encontramos dos, y ya no son un problema, faltan tres.- respondió Wes entregándole una carpeta.

Blaine la abrió y leyó su contenido, tenía los nombres de todos los que intervinieron en el ataque a Kurt, todos ellos muertos menos esos tres de los que hablaba Wes.

-Este, vende drogas?.- pregunto señalando a uno que le era conocido.

-Si, era la mano de derecha de un narcotraficante, lo sacamos del área hace seis meses.- respondió Wes.

-Búscalo en su ambiente, dile a Isabella que debe estar en su territorio, no se arriesgara a regresar, cuando se le termine el dinero regresara por sus clientes, investiga quienes eran, allí lo encontraran.-

-Bien...que hago con la seguridad de Kurt?.- preguntó Wes.

-Llama a Jeff, lo organizaremos de nuevo todo.- respondió Blaine.

Wes asintió con la cabeza y salió hacia la cocina, Blaine suspiro e intento relajarse, ésto seria largo, solo esperaba poder almorzar con Kurt.

Casi cuatro horas después logro terminar la reunión, subió por las escaleras y entró a su habitación, Kurt seguía dormido, se acerco a él sentándose en la cama y acaricio su rostro, luego deposito varios besos en su mejilla haciéndolo despertar.

Kurt se removió y sonrió al sentir los besos de su esposo, abrió los ojos observando la luz que entraba por el ventanal y a su esposo vestido.

-Hola.- susurro Blaine acariciando su rostro.

-Hola... Qué hora es?.- pregunto con la voz ronca y pasando su mano por sus ojos.

-Las doce del mediodía.- respondió Blaine aún cerca de su rostro mirándolo con una sonrisa.

-Mmmm...porque estas vestido?, vas a salir?.- preguntó Kurt.

-No, voy a almorzar contigo.- respondió Blaine. Miro las marcas en el cuello de su esposo y sonrió.

-De que te ríes?.- pregunto perdido Kurt.

-Nada, estas hermoso.- respondió Blaine. -te preparo la ducha y pido algo para almorzar, que deseas comer?.-

Kurt se desperezo mientras bostezaba.

-Carne a las hierbas, como se llamaba el plato que comimos en el local francés?...cuando fuimos a la Torre Eiffel.-

-Mmmm...no recuerdo, pero pediré algo tradicional, para que no extrañes a Jean Pierde.- dijo Blaine mientras se dirigía al baño.

-Esta bien.- respondió Kurt aferrándose a la almohada de su esposo.

Cuando Blaine termino de preparar el baño Kurt se estaba levantando, sonrió al verlo despeinado, y completamente desnudo caminando hacia donde él estaba.

-Te espero abajo.-

-Tienes miedo de tentarte?.- pregunto Kurt con una sonrisa picara.

Blaine sonrió ampliamente.

-Si, eres el sexo personificado.- respondió Blaine saliendo de la habitación.

Kurt sonrió y se interno en la ducha, se quedó unos instantes dejando que el agua corriera por su cuerpo, Blaine sabia hasta la temperatura del agua que le gustaba a él, eso le agradaba, volver a la rutina, a ser el consentido y el centro de atención de su esposo.

Termino de ducharse y a la hora de mirarse al espejo noto las marcas de la noche anterior, Blaine había marcado su territorio nuevamente, cada vez que hacia eso recordaba porque Cooper lo llamaba el macho alfa, siempre tan posesivo.

Eso le recordó la conversación que tuvo con Blaine, él creía que Cooper mejoraría su conducta ahora que estaba con George y ser socio de la firma lo ayudaría.

Se vistió como siempre lo hacía, fiel a su estilo, con un jean muy a la moda y una playera de seda que era de la colección de verano, sabía que debía hablar con Pam para cerrar la nueva temporada ya que Blaine saco a Cooper de la campaña, quería hacer algo con George también, pero debía hablarlo con su suegra.

Bajo a la cocina y todos estaban almorzando, Blaine estaba mirando unos periódicos muy concentrado, los dejo a un lado cuando lo vio entrar.

-Llegó la comida?.- pregunto Kurt sentándose junto a él.

-Si.- respondió Blaine con una sonrisa bailando un su rostro.

-Te ríes de esto verdad?.- pregunto Kurt mostrándole las marcas en su cuello.

Blaine sonrió un mas.

Kurt negó con la cabeza, su esposo tenía una fijación con marcarlo.

Blaine sirvió la comida para ambos, los muchachos estaban en su mundo, comían mientras hablaban de los resultados de los partidos, Kurt se sentía en casa nuevamente, sonrió cuando Blaine se sentó a su lado, era el plato de comida que él quería, beso a su esposo en los labios con una sonrisa, definitivamente estaba en su hogar, con su familia.