Capítulo 8
Estaba dormido en su cama, hacía frío para ser verano, podía sentir una brisa helada.
-Blaine.-
Abrió los ojos cuando escucho a Kurt llamarlo, la habitación estaba en penumbras pero aun así podía ver, miro a su lado pero su esposo no estaba, había algo extraño de ese lado de la cama, una mancha en las sabanas, las corrió para ver que era y se encontró con una mancha de sangre.
-Blaine.-
Miro hacia la puerta de su habitación y Kurt estaba de pie mirándolo, tocándose la playera con sangre en el frente.
-Blaine que me sucede?.-
-Kurt...-
Blaine se puso de pie y camino hacia la puerta pero su esposo ya no estaba.
-Kurt!...Kurt!.- dijo casi en un grito.
-Blaine?.-
Oyó a su esposo hablarle y todo se ilumino de pronto, él estaba de pie en medio de la habitación y Kurt en la puerta del baño mirándolo preocupado con el cepillo de dientes en su mano.
-Estas bien?.- preguntó Kurt preocupado.
Blaine lo miro y luego a la cama, no había nada, la luz del sol entraba por la ventana iluminado todo y no había sangre por ningún lado, se acerco a Kurt tomándolo por los hombros asegurándose que estuviera bien, no tenía sangre en ninguna parte, no entendía que había sucedido.
-Amor que sucede?, estas bien?.- pregunto Kurt más preocupado que antes.
-Si...si...creo que tuve una pesadilla.- respondió Blaine mas aliviado.
-Estabas de pie en medio de la habitación llamándome a gritos...que soñaste?.- pregunto Kurt tomando de la mano a su esposo.
-No sé...fue confuso...- mintió Blaine, recordaba bien el sueño. -lamento haberte asustado.-
-Estás seguro que estas bien?.-
-Sí, ve, termina de alistarte...yo iré en seguida...no te preocupes.- respondió Blaine.
-Ok.- Kurt le dio un beso en los labios y regreso al baño aun preocupado.
Blaine se sentó en la cama una vez solo, necesitaba tranquilizarse, fue tan vivido el sueño que aún tenía la sensación en el cuerpo, esa sensación de muerte.
Ambos bajaron a desayunar, Blaine estaba muy callado y Kurt preocupado, aunque ese ambiente desapareció al oír la voz de Pam.
-Vaya, pero si son los flamantes esposo!.- dijo ésta acercándose a ellos.
-Pam!, cuando llegaste?!.- pregunto Kurt con una sonrisa enorme.
-Hace una hora...- respondió ella mirando a su hijo, notando algo extraño en él. -como estas querido?.-
-Bien mamá, como estas tú?.- pregunto Blaine con una sonrisa aunque no era la habitué.
-Muy bien...- respondió ella observándolo. -y tú?, como estas?.- le pregunto a Kurt mirándolo a los ojos.
-Bien, esperando la cita con la publicista.- respondió Kurt.
-Ammm...si, será esta tarde no?, yo iré contigo.- Pam miraba a su hijo, sabía que algo no andaba bien. -Tengo regalos para ti, están en la sala de vídeo, dime si te gustan.-
Kurt sonrió y salió rumbo a la sala contigua, Pam tomo el brazo a su hijo y caminaron hacia el mismo lugar.
-Que sucede?.- pregunto ella a Blaine.
-Nada...-
-Si me vas a mentir que no sea hoy, deseo pasar un lindo día, que sucede?.-
Blaine se detuvo suspirando pesado.
-Tuve una pesadilla, horrible...y creó que mis miedos se apoderaron de mis sueños.-
-Sabes que los sueños solo se cumplen si uno quiere?, tu eres el dueño de tu destino, tu pones o quitas lo que desees, no dejes que los miedos te paralicen, ni siquiera en sueños.- le dijo ella.
-Lo sé, temo por él...- Blaine miro hacia la sala de vídeo, Kurt era su gran miedo, temía perderlo.
-Kurt es más fuerte de lo que crees, ya lo demostró, y seguirá haciéndolo, él no será tú talón de Aquiles, será tu muro, tu escudo, y tu apoyo, como lo fui yo para tu padre, solo dale tiempo, él encontrara sólo el camino, y tú deberás dejarlo, no lo sobreprotejas, él es fuerte, más que cualquiera de nosotros.-
Blaine le sonrió de lado, él sabía bien eso, pero el miedo lo desarmaba.
-Es divino!...Blaine ven a ver ésto.-
Blaine sonrió y siguió camino con su madre, noto una cantidad de libros importante dentro de una caja enorme.
-Es toda la colección!. Toda!.- dijo emocionado Kurt.
-Ok.- respondió Blaine sin entender.
-Aun no lanzaron las últimas, pero conocí al escritor y le comente que mi yerno era fanático de sus obras, me las regalo autografiadas.- explico Pam.
Blaine miro sorprendido a su esposo, precia que había entrado a Disney.
Kurt no podía ni hablar de la emoción, abrió un libro y leyó la dedicatoria.
-Me lo dedicó a mí!...no puedo creerlo.-
-Donde los pondrás?.- pregunto Blaine sonriéndole.
-En mi estudio...gracias Pam.- dijo Kurt mirándola. -muchísimas gracias y por la noche en la Torre Eiffel...eso fue increíble, jamás lo olvidare.-
-Lo sé, por eso decidí que era el regalo ideal...y...para ti...- dijo Pam caminado hacia un lado de la habitación y mostrándole una caja de madera. -Algo que se te interesa.-
Blaine camino hacia la caja bajo la mirada de su esposo, le quito las cintas de seguridad y la abrió.
-Vinos...- dijo Blaine tomando uno. -vaya...son añejos y de muy buen gusto, gracias mamá.- agradeció con una sonrisa.
-De nada, se que son tu debilidad, y el Whisky, también te traje, los deje en tu estudio.-
-Muchas gracias.-
-Yo también quiero probarlos.- dijo Kurt mirando a su esposo.
-El vino si, el Whisky no, es muy fuerte para ti.-
Kurt le hizo una mueca y siguió sacando sus libros.
-Voy a hacer lugar en mi biblioteca.-
-Kurt querido, llamaste al diseñador?, hay que cambiar la decoración.-
-Emmm...-
-Mamá... No hubo tiempo para eso, además tal a vez a Kurt no le moleste la decoración como está.- dijo Blaine.
Pam miro a su hijo y luego a Kurt que no sabía que decir.
-Hay que hacer la fiesta para los socios, si ven la misma decoración del año pasado, seremos el hazme reír de todos, nuestra...su casa, ahora de Kurt y tuya porque yo estoy de paso, es una de las mansiones que aparece en la revista de decoraciones, somos una de las cinco mansiones que lideran la lista de mejores decoraciones en toda la costa...hay que remodelar...- dijo ella mirando a su hijo.
-Mamá.- Blaine no quería que decidiera por Kurt.
-Le mostrare a Kurt los diseños y él elegirá porque tú no tienes buen gusto.- dijo ella mirando con una sonrisa a Kurt.
-Gracias.- dijo Blaine.
-Él es la imagen de la firma, de la empresa y de tu matrimonio, no reniegues porque sé lo que hago...- le dijo seria a su hijo. -y tu y yo vamos a imponer un nuevo récord, todos van querer vivir aquí.-
Kurt le sonrió de lado, esa idea le agradaba.
-Bien, intentémoslo.-
-Ok.- dijo sonriente y triunfante Pam. -llamare a los muchachos para que les ayude.-
Pam salió hacia la cocina, Blaine se acercó a su esposo mirándolo.
-No tienes que hacer lo que quiere.-
-Lo sé, pero quiero hacerlo, quiero aprender, además, es cierto lo que dice, yo soy la imagen de tu empresa y si hacen...hacemos una fiesta, no van a reírse de nosotros...-
-No es necesario hacer fiestas, eso es cosa de mi mamá.- le dijo Blaine.
-Si es necesario, es parte de tu vida como empresario y tenemos que mantener esa imagen, y tu estatus.-
-Y tu estatus también, no olvides que esta es tu casa, tú decides.-
-Lo sé...- dijo Kurt acercándose a su rostro. -todo esto es mío, incluyéndote.-
Blaine sonrió y se besaron con amor.
-En donde quieres los libros querido?.- pregunto Pam interrumpiendo, estaba con dos de los muchachos.
Se separaron y Blaine puso mala cara.
-Emmm en mi estudio, luego veo en que estante los ubico.- respondió Kurt.
-Mi caja en mi estudio.- dijo Blaine.
-Ok, tenemos que acordar algunas cosas, especialmente tu función como socio.- dijo Pam mirando a Kurt. -y eso de Cooper, porque cambiaste de idea?.- le pregunto a su hijo.
-Kurt cree que puede ayudar.-
Pam miro a Kurt un tanto perdida.
-Si, creo que será bueno para él, y para la empresa.- respondió Kurt.
-Ok...emmm...hablare con Valentine, pero primero desayunen, yo luego los alcanzo.-
Blaine negó con la cabeza, tomo de la mano a Kurt mientras los muchachos trabajaban, Pam se retiro hacia el jardín de invierno, Blaine sabía que a ella tampoco le agradaba mucho la idea de que Cooper fuese socio en la empresa.
...
Esa día se fue volando, para Kurt al menos, la reunión con la nueva publicista había sido un éxito según Pam, pero Kurt tenía la sospecha que no era del agrado de la mujer, ella era inglesa y lo miro con poco entusiasmo, sabía que algunos creían que él era solo el esposo de adorno, que era modelo por capricho pero no tenía potencial para ello, aunque otros lo veían como un diamante en bruto, eso vio en él su suegra, ella creía que él era una promesa a futuro, sabía que le dio muchas ganancias a la firma de Blaine, y firmo los papeles de la sociedad, no sabía que podía hacer siendo socio pero quería hacerlo, enfrentar el futuro, ese nuevo futuro.
Al día siguiente tenía que levantarse muy temprano, Blaine se levanto con él, intento estar de humor para su primer día con la publicista, aunque los nervios lo comían por dentro.
En el estudio de publicidad estaban reunidos el fotógrafo con su asistente, la vestuarista y su ayudante y la publicista, había llegado en horario pero todos lo miraban como si hubiese llegado tarde.
-Señor Hummel, buenos días.- saludo la mujer.
-Hola, buen día, como están?.- preguntó Kurt con su mejor sonrisa y sentándose frente a ella.
-Muy bien.- dijo ella mirando a Jeff. -él tiene que quedarse?.-
Kurt miro a Jeff y luego a la mujer.
-Si, es mi guardaespaldas.-
-Y no puede quedarse afuera?.- pregunto ella.
-Emmm...no, debe quedarse aquí.- respondió Kurt.
-Mmmm...bien, sabes hay ciertas normas para trabajar armoniosamente, y una es que no entran visitas...-
-Él no es visita.- dijo Kurt con su estomago doliendo.
-Ok...- dijo ella suspirando.
La siguiente hora estuvieron hablando sobre pautas, objetivos y la forma de trabajo, cuando creyó que terminaba e iba a irse ella lo miro extrañada.
-A dónde vas?.-
-Emmm...no terminamos?.- dijo perdido.
-No, recién comenzamos, ahora debes probarte la nueva colección, y veremos con cual prenda comenzamos.-
-Bien...bien.- dijo Kurt su dolor de estomago se acentuaba.
...
-Ya es hora de almorzar.- dijo Blaine en su estudio. -que extraño que Kurt no llamo para decirme si quiere almorzar aquí o afuera.-
-Están en camino, Jeff me aviso que llegaran en unos minutos.- comentó Wes guardando unos papeles en la caja fuerte.
-Bien, cerramos con los croatas...los chinos...tenemos a los Franceses, los italianos...no pude hablar con mi tío cuando fuimos a visitarlos, con Kurt ahí no podía hablar de negocios tan plenamente, pero luego hable con Isabella y cerraremos algo nuevo cuando nos encontremos nuevamente... Como sigue lo de los latinos?.-
-Tenemos a Aguilar pero tiene miedo, la gente de Gabriel los tiene muy controlados, a todos, no deja a nadie al azar, los vigila a todos mucho, le temen, por sus familias, los tiene a todos amenazados con ellos, nadie va a traicionarlo.- respondió Wes.
-Y Aguilar?.-
-Dio algunos detalles, siempre y cuando saquemos a su hijo del país, y no a su país de origen, dice que Gabriel tiene los datos de todos los familiares de ellos, los que viven aquí y en el exterior.-
Blaine se quedo pensativo.
-Está preparado...busca a alguien en Miami, que busque información en las calles, o no, envía a alguien, a Tom no, lo quiero en las calles, envía a alguien nuevo.- dijo Blaine.
-Tenemos muchachos nuevos, pensaba ponerlos en la seguridad del club...-
-No, novatos no, envía a Dominic, él conoce a los latinos y como se manejan.-
-Bien.- respondió Wes.
Kurt entro a la mansión totalmente agotado mentalmente y físicamente, suspiro con un dolor de cabeza que no lo dejaba ni pestañar, subió las escaleras y entro a su habitación, dejo tirado su bolso y se recostó en la cama, era la primera vez que odiaba hacer ésto.
Blaine salió de su estudio y fue hacia la cocina en busca de su esposo, Jeff le dijo que Kurt subió a su habitación, supuso que estaba duchándose, pero cuando llego a ésta, lo encontró dormido en la cama, le llamo la atención verlo así, pero no quiso interrumpirlo aunque su esposo estaba despierto.
-Amor...quieres descansar?, te sientes bien.- pregunto Blaine observándolo con mal aspecto.
-Me mata la cabeza, y la publicista, es...Hitler...la odio.- dijo Kurt tendido en la cama.
-Ok, haremos esto...pediré comida y almorzamos en la cama, quieres?.-
-Si, por favor, me daré una ducha primero.- respondió Kurt.
-Muy bien.- Blaine depósito un beso en los labios de su esposo y éste sonrió de lado.
-Y tráeme un analgésico.- pidió Kurt.
Blaine asintió con la cabeza y salió de la habitación.
Kurt se ducho y volvió a acostarse, la cabeza parecía que se le partía en dos, Blaine llego con una fuente cubierta, sonrió al verlo y este le devolvió la sonrisa, destapo la fuente y dos porciones de su comida favorita estaba en ella.
Blaine se sentó junto a él y almorzaron, luego de un rato el analgésico hizo efecto y pudo descansar, Blaine lo abrazo y se durmió, necesitaba tanto descansar, pero solo en los brazos de su esposo pudo hacerlo, en esa paz que Blaine le brinda, la paz de su hogar.
