Capitulo 9

Ya había pasado unos días, Kurt no estaba a gusto definitivamente, llegaba con dolor de cabeza todos los días y Blaine estaba preocupado, no le gustaba eso.

Esa mañana decidió llamarlo para asegurarse que estuviese bien.

Kurt estaba en una sesión de fotos, le costaba hasta sonreír pero no le daría lugar a la publicista de llamarle la atención, aunque sus planes salieron por la puerta cuando su celular sonó.

-Que es eso?.- pregunto la publicista.

-Emmm...es mi celular.- respondió Kurt.

-Debes apagarlo. Te distrae y al equipo también.- dijo ésta en tono serio.

-Tiene un localizador, no puedo apagarlo.- respondió Kurt.

-Él sabe que estas aquí, apágalo por favor.- la publicista lo miraba como si fuera a fulminarlo en cualquier momento.

Kurt miro a Jeff un tanto desesperado.

-Apágalo.- pidió a su amigo.

Jeff lo miro mal, sabía que ésto le traería problemas.

Y fue así. Blaine intento llamar nuevamente a Kurt, estaba en su estudio con Wes terminando de firmar unos papeles y le llamo la atención que su esposo no atendiera, y más se alarmó cuando volvió a llamar y el celular estaba apagado.

-Está apagado.- dijo Blaine mirando a Wes.

Éste tomo el localizador y miro la ubicación de Kurt, efectivamente no aparecía en la pantalla, la posición de Jeff si aparecía, así que llamo al jóven.

Cuando el celular de Jeff sonó la mirada fulminante de la publicista recayó en él, salió hacia la habitación contigua casi en pánico, sabía que lo matarían por apagar el teléfono de Kurt.

-Jeff, donde está Kurt?.- pregunto molesto Wes.

-Sacándose fotos.- respondió Jeff.

-Y el celular porque está apagado?.- pregunto Wes nuevamente.

-Emmm...él me pidió que lo apague.- respondió Jeff con miedo. -la publicista no deja tener los celulares encendidos.-

-Y?, que importa!, Kurt tiene un localizador, el celular debe estar encendido.- dijo Wes enojado.

Blaine le pidió el teléfono a Wes, esto lo arreglaría él.

-Que sucede?.-

-La publicista...no quiere celulares, Kurt le explico que tiene un localizador y debe estar encendido, pero ella insistió en apagarlo, es...es realmente un dolor de cabezas.- explico Jeff.

-Bien. Voy para allá.- dijo Blaine, él en persona terminaría con ésto aunque a Kurt no le gustaba que interviniera.

Blaine termino la llamada, busco su saco y Wes llamo a los muchachos de seguridad.

Kurt intentaba poner su mejor cara, esa que le enseño Sam, pero la mirada inconformista de la publicista lo atormentaba, unos sonidos extraños se oyeron y la puerta de la habitación se abrió, Blaine ingreso mirándolo y luego al resto.

-Buenos días señores.- dijo Blaine con una media sonrisa.

-Señor Anderson, que agradable visita.- la publicista de acercó a él tendiendo su mano.

Blaine la saludo con todo el formalismo, y luego al resto del equipo.

-Espero no le moleste mi presencia.- dijo casi adivinando las palabras de la mujer.

-Emmm...no claro.-

Kurt se acerco a saludarlo, miro a la publicista casi pidiendo permiso y eso a Blaine le molesto mucho.

-Hola amor.- dijo Kurt dejando un beso en sus labios.

-Hola hermoso.- Blaine no iba a incomodarlo con preguntas, sabía que su presencia ya era perturbadora para la publicista y eso era lo que quería.

Kurt volvió a su lugar y Blaine se sentó en un sofá, mirando a su esposo, le pidió a Jeff que saliera y éste hizo eso mismo.

La mujer miraba a Blaine un poco desorientada.

-Espero no le moleste, me gusta ver a mi esposo trabajar, y ver como avanza la campaña.- dijo Blaine poniéndose cómodo.

-No...no hay problema.-

Ella volvió a su trabajo incomoda, eso le saco una sonrisa a Kurt, aunque disimulada, miraba a Blaine que parecía disfrutar y sonrió aún más.

-Tomen un descanso.- pidió la mujer. Se notaba que no estaba conforme.

Kurt no perdió tiempo y se sentó junto a su esposo, estaba agotado, Blaine lo notaba.

-Te llame por teléfono.- dijo Blaine en un tono bajo.

-Si, lo lamento, a ella no le gustan los celulares encendidos.- Kurt estaba apenado, Blaine seguramente se preocupó.

Acaricio su rostro con una media sonrisa.

-Quieres tomar un café?, si quieres puedo traerte.-

Blaine lo miro extrañado.

-Tú no traerás café, no eres un empleado.- dijo en tono serio. Miro a la mujer y le hizo una seña para que se acercara. -Dos cafés.-

Ésta lo miro entre el asombro y la indignación, asintió con la cabeza mirando a Kurt que ni siquiera quiso verla, sabía cómo debía estar.

La mujer se dirigió a una máquina expendedora y Blaine volvió su atención a su esposo.

-Te ves decaído.-

-Me duele la cabeza.- respondió Kurt.

-Quieres volver a la mansión?.- pregunto Blaine.

-No, quiero terminar estas fotos.- respondió Kurt.

Una asistente del fotógrafo llego con ambos cafés, Kurt le agradeció amablemente, Blaine también lo hizo pero mirando mal a la publicista, parecía haber olvidado con quien trataba.

Luego de unos minutos volvieron a su trabajo, Kurt estaba más animado, Blaine lo observaba con una media sonrisa, y él respondía de la misma manera, al terminar fue rumbo al vestuario a cambiarse, Blaine se quedo en el sillón esperándolo.

-Esperó este satisfecho con el trabajo señor Anderson.- dijo la publicista.

-Si, mi esposo siempre satisface a la firma...lamento que no tuviera tanto tiempo para trabajar, fue una desgracia lo que le sucedió a la anterior publicista, por todo lo sucedido mi esposo debe tener custodia permanente y ...a usted no le agrada que usen celulares aquí verdad?, él no puede apagarlo, el rastreador no puede cumplir su función si está apagado, estoy seguro que no sabía eso, y por eso lo hizo apagar, no es verdad?.-

-Emmm...si, es algo delicado, yo...suelo trabajar de una manera muy particular, para...-

Kurt se acerco y Blaine se puso de pie mirándolo con una sonrisa.

-Fue un placer señora.-

-El... Mío también...- dijo esta mirándolo.

Kurt se acercó a ellos despidiéndose del resto del grupo.

-Adiós.- dijo a la publicista.

-Hasta mañana.-

Blaine lo tomo de la mano y salieron por la puerta, Kurt se sentía mejor, aunque ya tenía un analgésico para tomar por que el dolor de cabeza parecía no querer irse.

Almorzaron juntos, Pam se reunía con unas amigas así que ellos decidieron almorzar afuera. Kurt estaba muy cansado pero de mejor humor, regresaron a la mansión a media tarde y Kurt fue a su habitación a descansar, Blaine debía ir al club, tenía una reunión con ciertas personas que no podía invitar a su hogar.

Pam llego casi rozando la noche, encontrando a Kurt en la cocina junto a Jeff colocándose unas gotas en los ojos.

-Hola.- saludo esta mirándolo con curiosidad.

-Hola. Como fue tu reunión?.- pregunto Kurt mas animado después de su siesta.

-Bien, hacia mucho no veía a mis amigas...que son esas gotas?.-

-Son para aliviar la irritación, me arden los ojos.- respondió Kurt.

-Porque?.- pregunto ella preocupada.

-Porque estar cuatro horas con la pantalla frente a mi rostro me está matando.- respondió Kurt un poco desganado.

-Debes tomarte unos días, y descansos en el trabajo.- dijo Pam como si fuera algo obvio.

-La publicista no da descansos, y es bastante estricta en eso.- Kurt puso una cara de desagrado que le llamo la atención a Pam.

-Pero tú no eres un empleado...tu eres el jefe.-

-Créeme que ahí dentro la jefa es ella.-

-No, tu eres un Anderson, más allá que eres Hummel, tu eres un Anderson, eres socio de la firma y por ende su jefe, además que tú no cumples ordenes de nadie...los Anderson no seguimos el ritmo del resto, imponemos el ritmo, no olvides eso. Tu eres Kurt Hummel, y estas casado con un Anderson, tú apellido tiene relevancia propia, y a eso súmale que eres un Anderson desde el momento que aceptaste a mi hijo como es, y tú siendo quien eres y lo que lograste no eres menos que nadie, mucho menos el empleado de alguien...- dijo Pam un tanto escandalizada. -Tu lugar no es negociable, nunca, recuérdalo bien, nosotros no seguimos a nadie, imponemos el ritmo.-

Kurt se quedo mirándola, habían muchas verdades en lo que su suegra decía, y tal vez él necesitaba darse su lugar.

Ella suspiro, sabía que Kurt necesitaba su tiempo, pero tampoco permitiría que lo traten como a un empleado.

-Sabes... haré un té y comeremos de ese pastel que hace Jeff, te contare algunas cosas de cuando me case, te dije que huí de mi casa con James?.- pregunto Pam buscando una tetera.

-Si, y también que James era mayor y ya trabajaba para la organización.- respondió Kurt sonriéndole.

-Ah, el grito en el cielo puso mi padre cuando supo que estaba embaraza...cuando James asumió un lugar de mas responsabilidad Blaine tenia meses, James quería lo mejor para nosotros, y trabajo duro, recuerdo que reunió a los muchachos, a los que les tenia más confianza, Tom estaba entre ellos, hicieron un plan, y le tendieron una trampa a un mafioso muy importante, durante meses fueron cavando en el territorio de su enemigo, hasta que lo dejaron solo y luego lo hicieron caer en una trampa, así James consiguió el favor de sus jefes, y su recompensa fue lo que le quitaron a ese mafioso...James compro éste terreno, no había nada aquí, nada, ni un árbol y sabes que hizo James?.- preguntó nostálgica Pam.

Kurt negó con la cabeza con curiosidad.

-Enterró en el terreno un par de escarpines de Blaine, en donde está la puerta de la mansión y dijo que Blaine haría un imperio de ésto, y fue así.-

Kurt quedo sin palabras, parecía un presagio de James.

-Blaine hizo su trabajo y yo el mío, junto a su padre y luego junto a él, construí un mundo que lo amparara de ese mundo en el que trabajaban, la imagen de un empresario millonario, la fabricamos de a poco, su reputación circulo por doquier en meses, y me encargue personalmente que también supieran de él en Europa, mi trabajo no termino, pero ahora también te tengo a ti, y te ayudare como lo hice con él, y luego serás tú el responsable de su imagen, ya eres la imagen de la firma, y le das ese toque fresco a Blaine, tú naciste para eso, como Blaine para manejar los negocios sucios, tu naciste para blanquear su imagen, humanizarlo, y no permitir que caiga ese imperio, porque mas allá de quien es él, no será nada sin ti, porque eres la razón de su vida.-

Kurt la miró un tanto aturdido, varias imágenes se acumularon en su mente, y ahora esa responsabilidad tan grande de la que hablaba con tanta naturalidad Pam, parecía un poco aterradora.

-Se que suena...un poco...-

-Aterrador.- dijo Kurt.

-Algo estresante...pero con el tiempo te será tan natural...será una manera de protegerlo, tú manera de protegerlo, de cuidarlo.-

Así se veía muy diferente la situación, él también quería ser de ayuda para Blaine y no un problema, quería ayudar, ser útil.

-Es cierto, yo quiero eso, quiero ser eso, ser su apoyo, lo amo y también quiero ayudarlo.- dijo decidido Kurt.

-Y lo harás, tienes mucho potencial, solo debes dejar que fluya, como tu empresa, tú impusiste un nuevo método para que hagan turismo los estudiantes, y cualquiera que diga que es algo menor, debería ver tu página web, y los avisos publicitarios de la firma, a ver quien se anima a criticarte.- dijo ella.

Kurt sonrió, eso era real, la gente lo trataba diferente ahora que era la imagen de la firma y también porque era el esposo de Blaine.

Tomaron el té juntos, Pam aprovecho para darle algunos consejos a su yerno, él tenía una visión fresca que ayudaría a ambos a ser mejores personas.

Kurt tenía muchas ideas en su mente, quería ser exactamente lo que Pam decía, ser el esposo de Blaine no solo significaba un titulo, sino ese sentimiento que llenaba su corazón, él quería ser su apoyo y hasta ahora solo fue su punto débil, necesitaba cambiar eso, deseaba hacerlo, no solo por Blaine, sino por él, porque necesitaba ese cambio, ser fuerte y tener el dominio que perdió trabajando con Puck, recuperar la dignidad que dejo en esa vida.

Sabía que Blaine estaba orgulloso de él, pero necesitaba ésto para estar en armonía con él mismo, y con su conciencia.