Capitulo 11
Blaine escucho su celular sonar, estaba durmiendo con Kurt, Wes estaba encargándose de la llegada de una mercancía y ese llamado no era buena noticia.
-Hola.- dijo Blaine ni bien tomo el celular. -que?...donde están?.-
Kurt se giro mirando a su esposo, por su rostro supuso que algo no andaba bien.
-Bien, llama a Charlie y que lleve los remitos originales, llama a... Ok...yo voy para allá.- dijo Blaine serio y preocupado.
Se puso de pie buscando su ropa.
-Que sucedió?.- pregunto Kurt.
-Algunos inconvenientes.- respondió serio Blaine.
-Pero que sucedió?.- Kurt lo veía alterado y era obvio que algo malo sucedió. -dime la verdad.-
Blaine lo miro serio y decidió decirle lo que sucedía.
-Wes y los muchachos están arrestados, les tendieron una trampa.-
Kurt se levanto y comenzó a vestirse.
-Que haces?.- preguntó Blaine perdido.
-Voy a ayudarte.- respondió Kurt poniéndose las zapatillas.
-No. Vuelve a la cama.- Blaine no quería que Kurt se vea implicado en esta situación.
-No, Wes no está, quien va a ayudarte, además crees que me quedare aquí sabiendo que están arrestados...voy a ayudarte.- dijo decidido Kurt.
Blaine lo miro serio, suspiro y volvió al hilo de su pensamiento, tenía que sacar a los muchachos de allí y averiguar que sucedió.
Ambos bajaron las escaleras y Blaine le pidió a Kurt que llamara a los abogados, este hizo eso mientras Blaine buscaba unos papeles, Jeff estaba en la mansión muy preocupado al igual que los demás hombres, Blaine salió rumbo a la jefatura de policía, los abogados ya estaban allí, y Kurt se quedo con Jeff y otro grupo de hombres esperando novedades.
Blaine entro en la oficina, pudo observar en otra oficina a Wes y a Nick sentados y esposados, los abogados hablaban con ellos, el resto de los hombres estaban junto a ellos, esperando que su situación se esclareciera.
-Porque no puedo hablar con ellos?.- pregunto Blaine a su abogado.
-Porque solo sus abogados pueden hacerlo.- le respondió el sujeto junto a él.
-Son mis abogados también.- dijo enojado Blaine caminado por la oficina en espera del fiscal. -no entiendo de que se los acusa.-
-Narcotráfico.- dijo un joven de cabello negro que entro por la puerta abierta. -Anderson?, era de usted el embarque?.-
-No respondas.- dijo el abogado junto a Blaine.
-Quiero hablar con el fiscal, es usted?.-
-Si. John Lorenzo.- respondió éste tendiendo su mano.
Blaine la tomo con desconfianza.
-Mis hombres no son narcotraficantes, estaban allí para buscar mi mercadería.-
El hombre le señalo el asiento frente al escritorio mientras se dirigía a su lugar, Blaine se sentó, y el abogado junto a él.
-Bien, entonces dígame que había en ese embarque?.- preguntó el fiscal.
-Mercadería para mi club, muebles, vitrinas, estoy remodelando mi club y traje todo de Italia...aquí está el número y ficha del embarque...- dijo Blaine, el abogado le entrego una carpeta. -mis muchachos recibieron la llamada de aduana que ya estaba todo para desembarcar, hicieron lo habitual.-
El hombre escuchaba y leía los papeles, busco entre otros papeles que tenía él y comparo la información.
-Este no es el número de embarque, no del embarque con el que los encontraron...usted está seguro de que sus empleados no lo engañaron?.-
-Confió plenamente en mis hombres, ese es mi embarque, pero no son drogas.- respondió decidido Blaine.
-Y entonces donde está su mercadería?.- pregunto el fiscal.
-No lo sé, alguien debió cambiar los embarques.- respondió Blaine.
-Señor Anderson... Realmente piensa que creeré algo así?...ese es su depósito verdad?, allí deja sus embarques?.- pregunto mirándolo serio.
-No, no es mi depósito, pero si lo uso habitualmente... Confió en mis hombres...la aduana llamo y dijo que allí estaba mi embarque.- respondió Blaine igual de serio.
-Cuando la policía llego ellos estaban en su depósito señor Anderson.- le dijo el fiscal.
-Mis hombres estaban bajando el embarque?.-
El fiscal lo miro descreído, buscó entre sus papeles la declaración de la policía.
-Cuando la policía llego, ellos estaban junto al embarque.-
-Junto, no desembarcando...- dijo Blaine acentuando la diferencia. -esa no es mi mercadería, ni ese mi embarque, mis hombres no lo tocaron porque no era mi mercadería.-
Un joven toco la puerta y el fiscal pidió que entrara, le dejo un papel y volvió a salir, el fiscal leyó lo que decía el papel y levanto las cejas.
-Bien, encontraron su mercadería...en otro depósito.-
-A mis hombres les avisaron que mi mercadería estaba en ese depósito.- respondió Blaine.
El fiscal miro los papeles de Blaine y los comparo con los de aduana, algo no le cerraba.
-Es cierto, entonces debo creer que unos narcotraficantes dejaron su mercadería en su depósito accidentalmente.- dijo el fiscal mirándolos a ambos.
-No, creo que dejaron esa mercadería allí para inculpar a mis muchachos, la policía sabia que eso estaba allí.- respondió Blaine con cierto enojo.
-La policía efectivamente sabía que había un embarque de drogas, ahora mi pregunta es...porque a usted?, según su teoría, dejaron esa mercadería para inculpar a sus hombres, porque?.- preguntó el fiscal mirándolo.
-No lo sé, eso deberá investigarlo usted, yo solo sé que mis hombres son inocentes de lo que los acusan.-
El fiscal lo miro pensativo.
-Puedes salir un instante?.- pidió Blaine a su abogado.
El fiscal los miro extrañado, el abogado salió de la oficina y Blaine miro al sujeto frente a él eligiendo sus palabras.
-El último tiempo mí vida está en el foco de todos, mi esposo fue atacado y dos veces casi pierde la vida, la policía llego a mi casa con una orden de allanamiento falsa, y ahora parece que soy un narcotraficante... Soy un empresario, trabajo desde que mi padre falleció en mi firma junto a mi madre, me va muy bien, aquí, en Los Ángeles y en Europa, no necesito traficar drogas, creo que le tendieron una trampa a mis hombres, alguien quiere dañarme...solo quiero llegar a la verdad y probar que mis muchachos no tienen nada que ver, la policía no me ayudo mucho, espero poder contar con su ayuda.-
-Usted es un hombre inteligente, sabe que su situación y la de sus empleados es complicada.- dijo el fiscal.
-Bien, entonces que debo hacer para deje de ser complicada.- Blaine solo quería llevar al fiscal a un terreno que él pudiera manejar.
-Que cree usted?.- pregunto el fiscal mirándolo.
-Mis contactos pueden sacar a mis muchachos de aquí, pero me gustaría poder confiar en la justicia, y decir que usted es el mejor fiscal de New York...-
El fiscal lo miro pensativo, Blaine sabía que ya lo tenía en sus manos.
...
Kurt estaba intentando no dormirse sentado en el sofá de la cocina, Jeff a su lado sostenía una taza de café, estaba pensativo, temeroso, no habían llamado desde que salieron a la madrugada, oyó el timbre del portón y miro el monitor, el auto de Blaine estaba en las rejas, apretó el botón para dejarlos pasar.
-Llegaron.- dijo poniéndose en pie y saliendo hacia la sala.
Kurt se puso de pie y salió tras él, ya era de mañana y el sol entraba por los ventanales, Jeff salió por la puerta hacia la entrada ansioso, Kurt vio el auto de Blaine y otro más, Jeff bajo las escaleras y abrió la puerta de Blaine pero con la mirada en el auto de atrás, Blaine bajo al mismo tiempo que Wes, del auto de atrás bajo Nick con cara de pocos amigos, pero le dio una media sonrisa a su novio cuando lo vio tan preocupado.
Blaine subió las escaleras hasta la entrada de la mansión donde estaba Kurt mirándolo entre suspiros de alivio, éste miro hacia donde estaban Jeff y Nick, se dieron un beso en los labios y estaban hablando.
-Hola amor.- dijo Blaine.
-Hola...- saludo dándole un beso. -Hola Wes...me alegra verte.-
-Hola Kurt.- saludo Wes con evidente agotamiento.
-Ve a descansar, los demás muchachos también.- dijo Blaine.
-Ok.- Wes salió hacia su habitación.
-Como salió todo?.- pregunto Kurt.
-Bien, solo quedan algunas cosas por solucionar.- respondió Blaine mientras subían a su habitación.
-Y que fue lo que sucedió?.-
-Wes y los muchachos tenían que desembarcar mercadería para el club, y aparentemente en mi depósito no estaba el embarque de mi mercadería sino drogas.-
Kurt se quedo de pie en medio del pasillo mirándolo, no entendía como llego a suceder eso.
-Ya está solucionado, ven.- pidió Blaine en la puerta de su habitación.
-Como que drogas?, por eso arrestaron a Wes y a los demás muchachos?.-pregunto Kurt dentro de esta.
-Si, fue una trampa, mi embarque estaba en otro depósito, cuando Wes se dio cuenta la policía estaba sobre ellos.- respondió Blaine sentándose en el pequeño sillón que estaba a un lado de la cama.
-Y sabes quien hizo eso?.- pregunto Kurt sentándose en la cama frente a él.
-Tengo mis sospechas.- respondió Blaine pensativo.
-Y ellos?, no tendrán más problemas con la justicia?.-
-No, hable con el fiscal y le explique la situación, también lleve todos los papeles de mi mercadería, esta todo solucionado.- Blaine vio lo angustiado que estaba Kurt y se sentó a su lado. -todo está bien.-
-Pensé que podías quedar arrestado también.- dijo Kurt tomando su mano.
-Eso nunca sucederá.- Blaine sonrió y deposito un beso en sus labios. -descansemos, te ves fatal.-
Kurt sonrió de lado al igual que Blaine, sabía bien que era así.
Se desvistieron y descansaron abrazados, necesitaban dormir un par de horas al menos.
Cuando Blaine despertó Kurt aun dormía, se levanto en silencio y se vistió, tenia asuntos que atender y no podía dejar pasar más tiempo. En la cocina solo estaban los muchachos de seguridad, él se preparo un café, era pasado el mediodía, pero almorzaría con Kurt. Wes apareció unos minutos después, más descansado.
-Buenas tardes.- saludo Blaine.
-Buenas tardes.- saludo Wes.
-Descansaste?.- pregunto Blaine mirándolo y bebiendo café con el periódico en su mano.
-Si, mucho...es estresante estar allí...- dijo Wes preparando un café. -no puedo creer que no me haya dado cuenta que era una trampa...ni bien entramos y note que el desembarque no tenia número algo no me cuadraba, debí suponer que era una trampa, ni siquiera llegue a girarme cuando la policía estaba encima nuestro.-
-Nuestro contacto en la aduana nos traicionó, y la policía... hable con Trox anoche, me dijo que es el capitán nuevo el que estaba a cargo de ese operativo, que él no sabía nada...esto va a costarle...-
-Debe ser Montenegro...o Gabriel...- dijo Wes sentándose frente a Blaine.
-Montenegro trabaja con Gabriel, ambos están en ésto.-
-No entiendo porque a Gabriel se le ocurrió venir ahora...a menos que él éste involucrado en el plan post mortem de Sebastián.- dijo molesto Wes.
-No creo que esté involucrado en eso, espero, aunque Puck les pagaba a ellos con dinero de Sebastián, dudo que ellos sepan quién era, además Sebastián no era idiota, Gabriel quiere New York para él, Montenegro quiere el negocio...tendré que seguir el camino de Isabella, no están funcionando nuestros métodos.-
-Mmm...no sé si incendiar la ciudad ayude.- le dijo Wes, sabia como terminaría todo si seguían las ideas de Isabella.
Blaine negó con la cabeza, estaba cansado, por primera vez estaba agotado de pelear con sus enemigos.
-Encontraremos la manera de sacarlos.- dijo Wes notando la molestia de su jefe.
Kurt apareció por la puerta bostezando, les sonrió a ambos, y se acerco a Blaine para besarlo en los labios.
-Hola amor.-
-Hola hermoso.-
-Como estas Wes?.-
-Bien, gracias por preguntar.- respondió éste con una media sonrisa.
-Descansaste?.- pregunto nuevamente Kurt mirándolo atento.
-Emmm...si, si descanse.- respondió Wes.
-Pido algo para almorzar.- dijo Blaine.
Kurt asintió con la cabeza, mientras Wes se puso de pie para dejar a la pareja sola.
-No quieres almorzar con nosotros?.- preguntó Kurt mirándolo.
-Emmm...no quiero incomodarlos.- respondió Wes un poco perdido.
-No incomodas.- dijo Kurt mirándolo.
Wes miro a Blaine quien sonrió mientras buscaba un número de teléfono.
-Almuerza con nosotros Wes.- pidió Blaine.
-Bien...gracias.- respondió Wes sentándose de nuevo.
-Hay algo que nunca te pregunte...tienes novia?.-
Wes se quedo mirándolo sorprendido.
-Emmm...no tengo.-
-Pero te gustan las chicas verdad?.- preguntó nuevamente Kurt.
-Si, si me gustan las chicas.- respondió sonriendo Wes.
-Tenias una novia.- dijo Blaine ocultando una sonrisa, sabía que Wes no hablaba de su vida privada y la curiosidad de Kurt lo descolocaba.
-Hace dos años.- respondió Wes.
-Hace dos años que no tienes novia?.- preguntó Kurt sorprendido.
-Estuve algo ocupado.- respondió Wes.
Kurt miro a Blaine que parecía ser el culpable, este se hizo el desentendido.
-Y que clase de chicas te gustan?.- pregunto Kurt.
Wes no sabía que responder, miro a Blaine quien sonreía por lo bajo.
-Las chicas...no lo sé, lindas.- respondió Wes sin saber que decir.
-Conozco una estudiante inglesa que regreso a la ciudad para trabajar aquí, si quieres puedo presentártela.-
Wes no sabía que decir, solo miraba a Kurt.
-Porque no vas a buscar las carpetas donde están los contratos de Kurt así, le explicó algunas cosas sobre la firma.- pidió Blaine para sacar a Wes de esa situación.
-Si.- dijo éste saliendo hacia el estudio.
-Amor...Wes es un poco reservado, y le es incomodo hablar de ésto.- le dijo Blaine a su esposo cuando estuvieron solos.
-Bien no hablo más, pero hay que buscarle novia a Wes, vive trabajando.- dijo Kurt en un tono quejoso.
Blaine lo beso con ternura, amaba como era su esposo, no solo con él sino con todo el resto de las personas que lo rodeaban.
Nick y Jeff entraron a la cocina sonriendo, ellos estaban muy bien y establecidos en su relación, se saludaron con ellos y Kurt le comento a Blaine que hablaría con Pam esa tarde, ella había viajado a Francia nuevamente días atrás, y quería un perfume que vendían allá. Wes regreso con la carpeta mientras la cocina se llenaba de gente, comenzaron a hablar de algunas cosas relacionadas a la firma, pronto habría una reunión con los demás socios y para Kurt seria la primer reunión, estaba algo nervioso por eso, pero sabía que Blaine lo guiaría en todo.
Ese día se dedico a buscar información sobre diseños de interiores, quería que la mansión estuviera reluciente para la reunión, y probablemente habría una fiesta días después, y eso era lo que más le aterraba, no tanto los socios sino sus esposas, ellas eran implacables y no quería estar en sus manos.
Blaine se interno en su estudio y planifico el próximo paso, debía estar seguro de cómo actuar, también tenía que hacerle un favor al fiscal, y así también tenerlo en sus redes, debía ser cauto, Isabella actuaria con él, así comenzarían a quitarles posibilidades a sus enemigos.
Ya de noche, Blaine fue al club, necesitaba revisar unos papeles y cerrar unos negocios.
Tom llego a la barra con dos mujeres muy hermosas, sonreía como si se hubiese sacado la lotería.
-Están preciosas niñas.-
Las jóvenes sonrieron mientras miraban a la gente moverse con la música.
-Es espectacular este club.- dijo una de ellas.
Nick estaba de pie a un lado, miro a dos hombres subir las escaleras hacia la zona VIP, observo a Tom y le hizo una seña, Tom miro a los sujetos sentarse en una mesa, volvió su vista a Nick y les sonrió a las jóvenes.
-Bien muchachas...ven esos señores que están allí?.- pregunto Tom señalando con cuidado a ambos hombres. -ellos son los clientes, vayan y compórtense.- les susurro con picardía Tom.
Una de ellas le sonrió y dio un pequeño beso en los labios, la otra hizo lo mismo.
-No olviden...grabar todo.- les dijo por lo bajo Tom.
Ellas salieron rumbo a la escalera, subieron bajo la vista de Nick, ambas se acercaron a los dos hombres y entablaron una pequeña conversación, Nick se acerco a Tom algo preocupado.
-Estas seguro que son de fiar?.-
-Mis chicas son increíbles.- respondió Tom mirando que ambas jóvenes terminaron sentadas junto a los hombres. -nadie se les resiste, ni tú lo harías.-
Nick negó con la cabeza mientras miraba a ambas mujeres y a los hombres, Tom le envió un mensaje a Blaine, su parte estaba hecha.
Miraba todo a través del vidrial negro, el mensaje de Tom llego a su celular, lo leyó y se quedo mirando a los hombres sentados junto a las jóvenes, eran dos fiscales que entorpecían su trabajo, ellos estaban con Montenegro y el fiscal Lorenzo quería ser juez, y lo seria, pero pagaría un gran precio por eso, Blaine se encargaría de que así fuera.
Tocaron a la puerta y se giro para ver a Kurt ingresar muy elegante, tenía un pantalón gris metálico, una camisa de seda blanca y una chaqueta de igual genero que el pantalón pero de color negro.
-Hola.- saludo Blaine, realmente le encantaba la visita de su esposo.
-Hola...- Kurt beso sus labios con una sonrisa. -no sabía si estabas ocupado.-
Blaine acaricio su rostro con cariño.
-Nunca estoy ocupado para ti.-
-Vine a buscarte para cenar.- dijo Kurt abrazándolo por la cintura.
-Perfecto...- Blaine volvió a besarlo. -te ves increíble.- susurro en sus labios.
-Gracias, me esmere mucho, tuve que pasar por tu tienda antes, no tengo mucha ropa de este estilo.-
-Nuestra tienda...-
Kurt sonrió y lo beso nuevamente.
-Vamos?.-
-Si, déjame darle algunas instrucciones a Wes y estoy listo.-
Blaine busco una carpeta con papeles de un cajón de su escritorio y lo dejo sobre éste, saco su teléfonos para enviar un mensaje a Tom quien estaba en el club aun, Kurt miraba a través del vidrial, el club era cada vez más exclusivo y concurrido, los millonarios elegían el club de Blaine para divertirse.
-Vamos?.- pregunto Blaine.
-Si.- respondió Kurt.
Salieron de la oficina de la mano, los acompaño Víctor y Jeff, Wes se quedaba a cargo del club.
Cenaron en un local muy sofisticado, Kurt había hecho una reserva, normalmente tiene un mes de espera pero al parecer su apellido causo el mismo efecto que el apellido de su esposo porque lo atendieron con mucha amabilidad. Al terminar la cena les obsequiaron vinos y chocolates de la casa, Blaine estaba muy orgulloso de su esposo, Kurt se saco una foto con los dueños del local antes de retirarse y cuando llego a su hogar, subió la foto a las redes en forma de agradecimiento.
-Tu popularidad aumenta y yo me estoy poniendo un poco celoso de toda esa gente.- dijo Blaine mientras entraban a su habitación.
-Mmm...es mucha gente...- dijo coquetamente Kurt acercándose a él.
-Más aún.- Blaine lo tomo por las caderas atrayéndolo más hacia él. -eres muy sexy.-
Kurt pasó sus manos por detrás de la nuca de su esposo sonriéndole.
-Tú eres el sexy...desde el momento que te vi supe que eras un dios...-
Blaine río, recordó la primera vez que estuvieron juntos, a pesar de como se dieron las cosas en un comienzo, la atracción entre ellos se dio desde el primer encuentro.
-A mi me sucedió exactamente igual.- dijo con una voz sensual.
Kurt se apego mas a él sonriéndole, amaba ese tono.
-Ni en todos mis sueños pensé que iba a casarme con un hombre como tú, y no lo digo solo por el sexo...eres el amor de mi vida.-
-Y tu el amor de la mía...te amo tanto...tanto...- Blaine lo beso con ternura.
Kurt siguió el beso perdiéndose en el, cuando se separaron y se miraron con amor, Kurt se mordió el labio y volvió a besarlo pero mas intensamente, Blaine lo presionó mas a él por la espalda permitiendo que Kurt tuviera el control del beso, quien acariciaba sus cabellos metiendo sus dedos entre ellos, a Blaine le encantaba eso, y que acariciara su nuca, algo que Kurt sabía bien y lo hacía a menudo.
Kurt hizo fricción entre ellos, Blaine gimió en su boca, se separo de él y comenzó a desvestirlo entre besos, Kurt hizo lo mismo con su esposo, la vestimenta extremadamente costosa de ambos quedaron en el suelo, y ellos desnudos sobre la cama, besándose con pasión, recorriendo sus cuerpos con sus manos, Kurt estaba debajo de Blaine disfrutando de los labios de su esposo que recorrían su abdomen, dejando besos en su pecho y lamiendo sus pezones provocándole olas de placer. Blaine se alejo un poco para buscar lubricante y preservativos, regreso al cuerpo de Kurt que estaba impaciente, unto sus dedos con lubricante y Kurt abrió sus piernas para dejarle espacio y Blaine comenzó a prepararlo lentamente, mientras lo miraba disfrutar hasta que Kurt se retorcía de placer, se coloco el preservativo y se posicionó entre las piernas de su amado, Kurt estaba al borde de la desesperación y totalmente necesitado, Blaine se movió sobre él penetrándolo lentamente, haciéndolo suspirar y gemir, hasta que comenzó a embestirlo con suavidad, Kurt enroscó sus piernas en su cintura y Blaine aumento el ritmo de sus embestidas, moviéndose cada vez mas intensamente, hasta que Kurt se tenso, y enrosco los dedos de sus pies ante el mar se sensaciones, y se dejo llevar por el orgasmo mientras Blaine lo embestía mas rápido en busca de su propio placer, que llego unos segundos después.
Quedaron exhaustos uno sobre el otro, abrazados, Blaine tomo la sabana cubriéndolos a ambos, se abrazaron aun mas, entrelazando sus cuerpos, y descansando ajenos a todo, solos ellos y su amor, nada mas importaba.
