Capitulo 13

-Es celeste Jeff, que no entiendes?.- preguntó Kurt mirando a su amigo en el sillón de su estudio.

-Que clase de celeste es?, como vas a elegir las cortinas si no sabes que celeste elegiste para los muebles.- respondió Jeff.

-Son celestes, cuantos celestes pueden haber?.- preguntó Kurt mirando el catálogo de telas para las cortinas.

Una carta con más de veinte estilos de telas y de diferentes tonos de celestes apareció en el catálogo, Kurt miro de lado a su amigo que giro su ojos.

-Bien, cuando lleguen los muebles comparo los colores.- dijo Kurt cerrando el catálogo.

-Mmmh!.- Fue lo único que dijo Jeff.

-Kurt.- llamo Sanders desde la puerta. -llego algo para ti.-

Éste se puso de pie caminando hacia la sala, un hombre de seguridad entro a la mansión con una canasta repleta de chocolates y masas, Kurt abrió los ojos de par en par al verla, la recibió y noto lo pesada que estaba, la apoyo sobre la mesa de la sala, Jeff estaba junto a él mirándola con asombro.

-Wow...- dijo Kurt sacando una tarjeta que decía "Para endulzar tu día, te amo. Blaine.". -lo amo, es tan tierno...coman los que quieran pero las masas son mías.-

Jeff aprovecho a meter la mano y sacar un chocolate, Sanders lo miraba curioso, Kurt le dio uno y algunos más para que les llevara a los muchachos.

-Sanders, me traes un café?.- pidió Kurt.

-Y a mi.- dijo Jeff atorado con el chocolate.

Sanders los miro con el seño fruncido y siguió camino hacia la cocina.

-Ayúdame a llevarla a mi estudio.-

Jeff tomo la cesta, no parecía pesada para él, la dejo sobre el escritorio de Kurt, éste tomo la tarjeta leyéndola nuevamente, le encantaba que su esposo tuviera esos detalles con él.

Jeff se sentó en el sofá comiendo del chocolate, Kurt ni le prestó atención, busco su celular para llamar a su esposo, aunque era media tarde, Blaine estaba ocupándose de unos negocios, solo esperaba poder agradecerle el regalo.

-Hola amor.- dijo Kurt.

-Hola hermoso.- respondió Blaine.

-Gracias por los chocolates, sabes bien cuales me gustan, y mis masas...me encanto el regalo.- dijo sonriendo Kurt.

-No me agradezcas, solo es un presente, un mimo para mi hermoso esposo.-

-Te amo mucho...mucho, mucho.- dijo enamorado Kurt.

-Yo te amo mas...tengo que dejarte, te veo en la cena.-

-Si, adiós amor.- respondió Kurt.

-Adiós.-

Blaine termino la llamado con una sonrisa, estaba sentado en el depósito que usaba para ciertas ocasiones como esta, donde tenían que acordar nuevas reglas con el jefe de una banda y Tom, Nick y unos hombres de su confianza estaban golpeando al sujeto para que entendiera cuáles eran esas reglas.

-Isabella esta buscándote.- dijo Wes a su lado entregándole un celular.

-Prima...si, bien envíame las fotos.- pidió Blaine. -Asuncio...- dijo poniéndose de pie y caminando hacia el sujeto que estaba amarrado a una silla, muy golpeado. -Tengo una buena y una mala noticia...la buena es que termina tu sufrimiento aquí, la mala...es que empieza la de ellos.- Blaine le mostró unas fotos de unos niños jugando en un jardín.

-No...no le hagas daño...yo haré lo que quieras, lo que quieras...- rogó el sujeto.

-Si, eso lo sé, pero quiero saber si lo harás con conciencia, sabes que mi prima no es muy estable, le encanta el fuego, y si no la convenzo de que estas apoyándonos, no sé que pueda hacer.-

-Yo los apoyo...sacaré de mi zona las casas de los latinos, no haré mas negocios con ellos...lo juro...desaparecerán de aquí.- dijo el hombre desesperado.

-Me alegro que entiendas, la nueva regla, para ti y los tuyos es "no hacer ningún negocio con los latinos, o te matare, y a toda tu familia.- dijo serio Blaine.

-Entiendo...entiendo...- dijo el sujeto aterrado.

-Entenderán tus empleados?.- pregunto con cierta ironía en su voz Blaine.

-Si, entenderán.- respondió el hombre.

-Estas seguro?.- volvió a preguntar con semblante duro Blaine.

-Los haré entender.- respondió el sujeto.

-Eso me gusta más...- dijo Blaine guardando su celular. -si te veo cerca de ellos o a algún empleado tuyo, no voy a dudarlo, tu familia pagara por ésto.-

Blaine se retiró junto a Wes. Los muchachos soltaron al hombre que se sentía aliviado.

Llamo a su prima para informarle lo sucedido, ella tenía a otros criminales que trabajan en su zona y también estaba "acordando" con ellos las nuevas reglas.

Fueron directo a una confitería muy sofisticada, una reunión de ex funcionarios se llevaba a cabo, era una reunión informal en el jardín interno de la confitería, no tuvo problemas para ingresar, se detuvo en la entrada del mismo mirando a los invitados junto a Wes.

-Donde esta?.- pregunto a Wes.

-Es el de saco verde, esta junto a su esposa y la esposa de Walter.- respondió éste indicándole con la cabeza.

Blaine lo observo detenidamente, no había recordado a Alex McNamara hasta ese momento, cuando lo vio sus recuerdos de esa noche en el club aparecieron, y la promesa que le hizo si se acercaba nuevamente a Kurt.

Camino hasta él a paso firme, tenía ganas de matarlo pero no podía.

-McNamara.- llamo Blaine

Ni bien el sujeto se giro para verlo su semblante cambio, Blaine no le dio tiempo a nada, choco su puño contra su rostro dejándolo tendido en el suelo y a su esposa horrorizada como el resto de los invitados.

-No vuelvas a acercarte a mi esposo.- dijo Blaine en tono firme y fuerte.

Se giro y salió junto a Wes, la esposa del hombre intentaba levantarlo mientras éste miraba a su alrededor consternado y avergonzado.

Subieron al auto con Wes y salieron rumbo a su nuevo destino, Blaine estaba decidido a destruir a McNamara.

Se acomodo el traje antes de entrar al salón del hotel, una fiesta privada y sofisticada se llevaba a cabo, obviamente él no necesitaba invitación.

-Señor Anderson... Que placer verlo.- dijo la esposa del director del banco central.

-Como esta señora Stenfield?.- respondió Blaine tendiéndole la mano y con una sonrisa educada.

-Muy bien, gracias por unirse a nuestra celebración, su esposo no viene?.- pregunto ella notando la ausencia de Kurt.

-Mi esposo no puede concurrir...- Blaine se giro para recibir de la mano de Wes un cheque con una frondosa suma de dinero. -quería darle personalmente nuestra contribución a la fundación, es muy importante su trabajo y queríamos colaborar con usted.-

-Oh...muchas gracias...- dijo la mujer abriendo los ojos por la sorpresa. -espero disfrute la velada.-

-Muchas gracias, Cambell esta aquí también?.- pregunto Blaine.

-Si, mi esposo esta por allí, en la sala de tragos con sus socios.- respondió ella.

-Muy bien, muchas gracias.-

Blaine se alejo de la dama con su sonrisa tradicional, ella quedo mirándolo un tanto sonrojada, él camino junto a Wes hacia donde estaba el director del banco, se acerco a ellos recibiendo un abrazo por parte de él, y saludo de sus socios, tuvo una pequeña conversación con ellos y luego pidió a Cambell hablar a sola con él.

-Estas seguro?.- pregunto el hombre mirándolo estupefacto, estaban en una sala contigua a solas.

-Desgraciadamente si, tengo la costumbre de investigar a los que consideró mis futuros socios, McNamara me ofreció un gran negocio, muy rentable, parecía muy rentable, demasiado, a cambio de entrar como socio a mi firma, lo cual despertó mis sospechas y lo investigue...está en bancarrota, tiene vinculaciones con unos criminales que ...realmente en mi vida creí que existieran, no había escuchado nada malo de él pero...insistió tanto en ser socio mío que me llamo la atención, y como no accedí, se le ocurrió ir a molestar a mi esposo.-

-Que?!.- pregunto el hombre.

-Lo que escuchaste, se le acerco en una confitería para molestarlo, mi esposo no lo conoce, en su vida lo vio, imagínate que la seguridad lo saco de allí a empujones.- contó Blaine con su mejor cara de indignación.

-Es increíble... esta loco, como va a hacer algo así!.- el hombre estaba escuchándolo con atención.

-Solo quería advertirte, se que pidió un préstamo al banco, y que no tiene como pagar, está siendo investigado también, algo así me contó Trox, no me dio detalles pero bueno, es obvio con la clase de gente con la que se vincula, no sé que harás pero quería avisarte antes que comentas un error.- dijo Blaine.

-Gracias...iba a darle el préstamo, no puedo creerlo...muchas gracias.-

-Eres amigo mío desde hace años, y te tengo confianza, por eso decidí venir a hablarte.- dijo Blaine tendiendo su mano ya despidiéndose.

-Gracias y enviarle mis saludos a tu esposo.- lo saludo con un abrazo y una palmada en el brazo.

Blaine se retiro del salón y fue directo con Wes, ambos salieron del hotel para regresar a su mansión.

Pensó cada palabra, cada movimiento a seguir en trayecto a su casa, nadie molestaría a su esposo sin sufrir ninguna consecuencia.

Respiro profundo cuando llegó a su hogar, sabía que Kurt lo estaba esperando.

Fue a la cocina pero Kurt no estaba allí, así que camino hacia su habitación, su esposo estaba sentado en el pequeño sillón con su computadora, ni bien se miraron se sonrieron mutuamente.

-Hola...- dijo Kurt acercándose a él y besándolo mientras lo abrazaba.

-Hola hermoso.- Blaine lo tomo por la cintura atrayéndolo más a él. -como estas?.-

-Bien...muchas gracias por los chocolates y las masas, me encantaron.- respondió Kurt con una mirada enamorada.

-Quería mimarte...además te mereces mucho mas.- Blaine volvió a besarlo.

-Quieres cenar afuera?.- preguntó Kurt depositando otro beso en sus labios.

-Mmmm...no, prefiero cenar aquí.- dijo Blaine cambiando el semblante, tenía que hablar con su esposo y prefería hacerlo allí.

-Que sucede?, hay algún problema?.- preguntó Kurt al notarlo extraño.

-Pues...fui a una reunión ... donde estaba McNamara...-

Kurt se puso serio mirándolo a los ojos, se alejo de él pero sin quitarle la mirada de encima, sentía miedo de lo que McNamara pudiera decirle a su esposo.

-Porque?.- preguntó Kurt.

-Pues porque él no tiene ningún derecho molestarte, o acercarse a ti de cualquier manera, eres mi esposo, mío...y no quiero que se te acerque.- le dijo Blaine serio.

Kurt solo lo miraba, estaba más tranquilo, a pesar que él quería dejar todo eso enterrado, le agradaba que Blaine lo defendiera de esa manera.

-Y que le dijiste?.- preguntó Kurt.

-Que no se acerque nunca más a ti...pero antes lo golpee en el rostro frente a su esposa y sus amigos, para que sienta lo que te hizo sentir.- le respondió Blaine aun con rabia en su interior.

Kurt lo miraba atento, una media sonrisa se escapo de él imaginando la escena y miro hacia un lado fijando nuevamente sus ojos en su esposo.

-Gracias.-

-No. No me agradezcas, es mi deber cuidarte, y hacer que te respeten, eres mi esposo y nadie se burla de un Anderson.-

Kurt se acercó a él y paso sus brazos por detrás de su cuello mirándolo con una sonrisa, Blaine lo tomo por la cintura nuevamente.

-Soy Hummel.-

Blaine suspiro y le sonrió de lado sin darse por vencido.

-Eres mi esposo. Mío.-

Kurt sonrió aún más y se acerco a su rostro para besarlo.

-Te amo.- susurro en sus labios.

-Yo también te amo, no sabes cuánto te amo.- dijo Blaine mirándolo a los ojos.

-Me doy una idea...aunque no creo que más que yo.-

Blaine sonrió sabiendo que a su esposo le gustaba llevarle la contraria.

-Cincuenta a cincuenta.-

Kurt río y lo beso nuevamente.

-Vamos a cenar.-

-Que quieres cenar?.- preguntó Blaine besándolo otra vez.

-Pizza.- respondió Kurt en sus labios.

-Pizza?.- preguntó Blaine mirándolo curioso.

-Si, los muchachos comieron pizza y el olor me dio ganas de comer pizza pero quería esperarte, me vine aquí porque el olor llegaba hasta mi estudio.- respondió Kurt.

-Ok, pizza entonces.- dijo Blaine besándolo nuevamente.

Kurt le dio un último beso y camino hacia la puerta con Blaine de la mano, éste sonreía mientras lo seguía.

Cenaron en la cocina, Kurt pidió pizza y comieron mientras le contaba sus nuevas ideas para re decorar la mansión, Blaine estaba feliz de verlo así, él era su motor, no se imaginaba el futuro sin él, deseaba todo eso que desecho un tiempo atrás, hace casi un año, sin darse cuenta, en estos meses, tenía todo lo que siempre anhelo muy dentro de él.