Capitulo 20

La fiesta del juez era sumamente aburrida, ellos solo estuvieron un momento y luego regresaron a su hogar para amarse, al día siguiente Kurt despertó poco después que Blaine se fue, tomo un café y revisó su computadora en la sala, hacia días que no tocaba nada y los mensajes llegaban sin cesar, de un momento a otro comenzó a sentir que su estómago parecía tener cuchillas dentro, se doblo de dolor y gimió fuerte al sentir un dolor intenso.

-Jeff!...Jeff!...- dijo un grito.

Jeff salió de la cocina y lo vio doblado de dolor sentado en el sofá.

-Que sucede?.- pregunto alarmado.

-Llama al doctor...me duele mucho...-dijo apretando los labios de dolor.

Jeff salió corriendo en busca del teléfono, Nick bajaba las escaleras observándolo.

-Que te sucede?.- pregunto preocupado.

-Me duele...me duele mucho.- respondió tomándose con fuerza con ambos brazos el estomago.

-Ya viene, Will ya viene.-

-Hay que llevarlo a la sala, allí están las maquinas que usa Will, ayúdame.- dijo Nick.

Entre ambos llevaron a Kurt a la sala de primeros auxilillos que había junto a la cocina, no podía ni respirar del dolor. Ni bien llego el médico comenzó a revisarlo, hizo encender un ecógrafo portátil que había allí para verificar que no tuviera un derrame interno.

-No está nada perforado...- dijo pasando el escáner por el vientre de Kurt. -no te duele tanto ahora?.-

-No, eso que me diste me aplacó el dolor.- respondió Kurt.

-Eso es por ahora, debo hacerte una endoscopia, pero el aparato está en mi consultorio así que debemos ir hacia allí.- dijo el médico.

-Bien.- respondió Kurt, no quería que le regresara el dolor así que haría lo que el doctor le decía. -avísale a Blaine.- pidió a Jeff quien miraba a su lado.

Este asintió mientras salía de la habitación.

Blaine recibió el mensaje de Jeff pero no lo leyó en seguida, estaba en una reunión con unos empresarios, cuando acabo unos minutos después, leyó el mensaje palideciendo.

-Hay que ir al consultorio de William, algo le sucedió a Kurt.- dijo poniéndose de pie.

Wes asintió y salieron a toda prisa, cuando llego a una clínica privada, conocida por él, observo a Jeff y a Nick de pie en la puerta del consultorio, ingreso sin pedir permiso observando a Kurt tendido en una cama, a una enfermera a su lado y al médico mirando un monitor.

-Esta sedado.- dijo William mientras movía algo en la boca de Kurt y miraba el monitor.

Blaine observo a su esposo conectado a unos aparatos, no entendía que sucedía y estaba más preocupado que antes.

-Que le sucede?.-

-Tiene una ulcera...en el estomago...es pequeña y no se perforó pero es delicado, es nerviosa...- dijo mostrándole algo en el monitor. -ves?, allí está, no hay nada mas pero esto puede causarle más problemas, tendrá que cuidarse mucho.-

El doctor le quito un aparato por la boca a Kurt mientras este seguía sedado, la enfermera le quitó el suero, y apago los aparatos.

-En uno minutos comenzara a despejarse, que no se siente porque se va a marear.- dijo el médico.

Blaine asintió con la cabeza y se sentó donde había estado la enfermera, tomo su mano y la beso con cuidado. El médico se quedo cerca escribiendo algo en unas hojas, Kurt comenzó a despertar algo perdido.

-Hola.- dijo Blaine.

-Que...me duele la garganta...- dijo con voz ronca.

-Sentirás una molestia unos minutos...tienes una úlcera Kurt, por suerte no se perforo pero deberás cuidarte y hacer al pie de la letra todo lo que te diga, así la cerraremos.- le indico el médico.

Kurt asintió con la cabeza y Blaine también, se miraron uno instante antes de que el doctor le alcanzara unos papeles, luego levanto el espaldar de la cama preguntando si estaba mareado, Kurt respondió que no, se quedo unos momentos allí y luego pudo retirarse, obviamente junto a su esposo que estaba preocupado aunque intentaba disimularlo.

-No puedo comer nada... Ni siquiera chocolate!.- dijo Kurt leyendo el papel que le dejo el doctor, estaba sentado en el sofá de su habitación y Blaine lo miraba mientras se cambiaba de ropa.

-Porque es pesado y grasoso...-

-Pero nada...Blaine no puedo comer nada, ni pizza!.- Kurt estaba indignado.

-La pizza tiene condimento, es como echarle sal a una herida, vas a hacer esa dieta hasta que te repongas...es más yo también la haré.-

-De verdad?, harías eso?.- pregunto Kurt mirándolo con amor.

-Claro...yo haría todo por ti, lo sabes...- respondió Blaine acercándose a él y depositando un beso en sus labios.

-Te amo...mucho...- Kurt volvió a besarlo.

-Mucho?, mucho?.- preguntó Blaine mirándolo con una media sonrisa.

-Muchísimo.- respondió Kurt besándolo nuevamente.

-Entonces si te pido algo lo harás?.- pregunto Blaine.

-Si.- respondió sin duda Kurt.

-Bien, harás esta dieta como dijo el doctor?.- pregunto Blaine con una mirada amorosa.

-Si, y tú la harás conmigo.- respondió Kurt.

-Por supuesto.- Blaine lo beso nuevamente.

Kurt lo envolvió en sus brazos deseando más que un beso, Blaine sonrió adivinando lo que su esposo quería. Kurt se puso de pie y paso sus brazos por el cuello de Blaine besándolo con pasión, éste dejo que su esposo llevara el ritmo de todo, Kurt le quitó la camisa del pantalón a su amado y acaricio su cintura, luego desabrocho los botones mientras se besaban, una vez que desabrocho todos los botones repasó su pecho con ambas manos.

-Eres un dios...- comento Kurt besándolo.

Blaine sonrió y le quito la playera, se besaron con pasión y deseo hasta quedar completamente desnudos, Kurt subió sobre él haciendo fricción mientras se seguían besando, le coloco el preservativo y se penetro con cuidado, luego movió sus caderas sabiendo que a Blaine lo volvía loco eso. Se movió lento mirándose en esos ojos que lo adoraban y ahora llameaban como sus cuerpos, ardiendo en esa danza que ambos disfrutaban hasta perder la cordura en ese fuego y consumiéndose en el.

Cuando cayó entre los brazos de Blaine, ya sin fuerza por parte de ambos, solo deseaba quedarse allí a vivir. Sintió a su esposo tirar de la manta y cubrirlos a ambos, esa noche se dejo llevar por el sueño reparador, sintiéndose seguro y amado, en ese refugio que le brindaban los brazos de Blaine.

...

Wes miraba las noticias atentamente, la estrella era la captura de una banda liderada por un latino buscado internacionalmente, Gabriel. Blaine dio órdenes de seguir el trasladó así que eso hacían sus hombres, esperaban el momento que lo deportaran a México, allí lo esperaba Dominic con sus contactos latinos, Gabriel tenia las horas contadas, y no llegaría a ningún juicio.

El teléfono de la mansión sonó y él atendió despreocupado.

-Buenos días...-

-Buenos días, soy Trisha Moore del New York Time, estaba intentando comunicarme con el señor Hummel pero al parecer su teléfono está apagado...se encuentra él?.- pregunto la voz de una mujer.

-Porque razón lo busca?.- pregunto Wes desconfiado, algo no le gustaba de todo eso.

-Pues me gustaría saber si quiere dar su versión sobre la carta que lo vincula con un delincuente.- respondió ella.

Wes se quedo mudo, por un momento su cerebro se congelo, miro su celular que sonaba, el nombre del fotógrafo que usaban para ciertas situaciones apareció titilando.

-Lo siento, él no se encuentra, está de viaje.- respondió Wes terminando la llamada.

Tomo su celular y atendió con un mal presentimiento.

-Que sucede?.-

-Llego una carta al diario en el que trabajo, habla de Puck y de Hummel, también menciona a Anderson, no sé quien la envió pero hasta donde sé la enviaron a todos los medios.-

Wes dejo salir todo el aire de sus pulmones de un golpe, termino la llamada mientras Jeff atendía el intercomunicador.

-Wes...la seguridad de la puerta dicen que se están juntando periodistas afuera.-

Este marco su celular con prisa.

-No atiendan los teléfonos, que nadie entre y nadie diga nada, para todo el mundo Blaine y Kurt están de viaje...- dijo a los muchachos que lo miraban sin entender. -Simón...necesito que hagas una orden de...- comenzó a decir una vez que atendió el teléfono el abogado. - un...como mierda se dice cuando no quieres que la prensa hable?!...si eso! Una cautelar a cualquiera que mencione a Kurt o a Blaine o de a entender algo se ellos...di...di a los medios que están siendo extorsionados...si, eso...bien...ven aquí lo antes posible...bien envíalo pero que ningún medio de ninguna clase hable de ellos.- dijo Wes mientras se dirigía hacia la habitación de Blaine.

Respiro profundo antes de tocar la puerta, ésto era una pesadilla y una de donde no había manera de salir.

Blaine abrió con cara de molestia, aun estaba en bata, Wes se alejó y Blaine entendió que algo sucedía.

-Que pasa?.-

-Enviaron una carta...a los medios, una donde habla de Kurt y su vinculación con Puck y sobre ti...- respondió serio Wes.

Blaine palideció cuando entendió la gravedad de todo.

-Busca al abogado.-

-Ya lo hice, le pedí que haga una medida cautelar para los medios, el otro abogado viene hacia aquí.- respondió Wes.

Blaine estaba intentado poner en orden su mente.

-Hay que detener la corriente, que los abogados hagan todo para que no hablen, yo bajo enseguida.-

Wes asintió con la cabeza y salió hacia la cocina, Blaine entro a su habitación nuevamente, miro a su esposo dormir sin cuidado, no podía creer que hace unas horas hacían el amor y ahora su mundo estaba amenazado con desmoronarse.

Tomo su ropa y se vistió en silencio, busco el celular de Kurt y se lo llevó, no dejaría que se preocupara, intentaría solucionarlo él.

Bajo las escaleras y el abogado ingreso por la puerta principal.

-Y bien?.- pregunto Blaine mirándolo.

-Para todo el mundo te extorsionaron con la carta, como no pagaste lo que te pedían, la enviaron a los medios, el juez firmo la orden, si algún medio da a conocer el contenido de la carta será demandado y la justicia lo tomara como partícipe de la extorción.- respondió el abogado.

-Estas seguro que no hablaran?.- pregunto preocupado Blaine.

-No son idiotas, pero los medios amarillistas son difíciles de controlar.- respondió el abogado.

Blaine camino hacia su estudio con Wes y el abogado, estaba muy preocupado, no sabía cómo detendría esto sin que Kurt se enterara.

-Que crees que debo hacer?.- pregunto al abogado.

-Llama al mánager de Kurt, explícale ésto, que envíe un comunicado donde explique que está siendo extorsionado con mentiras, podemos decir que son los que intentaron secuestrarlo...eso nos dará credibilidad.- respondió el abogado.

Blaine lo miro y a Wes.

-Tengo esa carta...- dijo ante la mirada curiosa del abogado. -me la enviaron pero...nunca creí que harían algo así.-

-Mmmmh...podemos hacer ésto... hablar con la prensa y di nuestra versión, su esposo sabe de ésto, tal vez debería hablar él...-

-No, no sabe y no hablara de ésto, lo haré yo...- respondió Blaine pensativo.

-Una...una periodista del New York Times me llamo hoy...- comento Wes.

-Podemos llamarla, que venga aquí y será la única entrevista que des.- dijo el abogado.

Blaine respiro profundo.

-Llámala...le diré a Kurt luego, hay que detener ésto antes que la organización intervenga.-

-Bien, la llamare...-

Wes salió del estudio y Blaine se quedo con el abogado repasando lo que diría.

Cuando llego la periodista la puerta de la mansión era un manojo de personas amontonadas en la reja, por suerte la mansión estaba muy lejos como para ver algo.

-Buenos días, Trisha Moore.- saludo ella dándole la mano a Blaine.

-Mucho gusto...pasemos a mi estudio por favor.- pidió éste.

El abogado y Wes se quedaron afuera por pedido de Blaine, él se sentó en su sillón y la mujer frente a él.

-Le molesta si grabo la entrevista?.- pregunto ella.

-No, adelante.- respondió Blaine.

-Bien.- dijo ésta colocando una grabadora sobre el escritorio. -dígame señor Anderson, sobre que desea hablar?.- preguntó con cautela sabiendo que la medida no les permitía hablar libremente del tema.

Blaine saco de un cajón la primer hoja de la carta que le habían enviado a Burt tiempo antes, la dejo sobre la mesa.

-Esta mañana me llego esta carta, hablando de mi y de mi esposo, cuando la leí creí que era una broma de mal gusto, pero llego con otra nota. -dijo Blaine sacando otra nota que había preparado Wes con recortes de diarios.

-Queremos cincuenta millones o tu vida y la de tu esposo dejaran de existir tal y como la conocen.- leyó la mujer, al pie de la nota había una dirección y un horario.

-No pague, no soy idiota, ésto...- dijo señalando la carta. -son infamias, mi esposo...ni siquiera sabe, tampoco avise a la policía hasta que ustedes...los medios me llamaron...-

-Pero el contenido de la carta...hay personas que afirman lo que dice allí.- dijo la mujer.

-Que personas?, hablaron con su padre?, con sus amigos?, con mi familia?...Yo tuve un incidente con Puckerman, me pidió dinero por mantener asegurada la zona donde esta mi club, me negué, no le pago más que a mis hombres, y luego me amenazo con matarme, al tiempo le dispararon a mi esposo en mi club...nunca encontraron al que lo hizo...hace unos meses intentaron secuestrarlo, le costó a mi esposo recuperarse de eso y ahora todas estas mentiras, infamias...mi esposo no es ésto, ni yo...alguien quiere dañarnos y lo está logrando.-

Wes esperaba afuera junto al abogado, esperaban que Blaine fuera lo suficientemente convincente.

La puerta del estudio se abrió y la periodista salió, Blaine la acompaño educadamente hasta la puerta, cuando ella se fue miro a Wes y al abogado.

-Y bien?.- pregunto Wes.

-Todo salió bien, será la exclusividad del New York Times, aunque la marea de chismes será enorme.- respondió Blaine.

-Lo importante es sacar esa carta de circulación, los que quieran hablar lo harán pero haremos que los involucren en la investigación como cómplices, eso escarmentara al resto.- dijo el abogado.

-Aun...aún tengo que hacer algo...- Blaine miro hacia las escaleras. -ésto lo va a destruir.-

Wes sabía que sería así, y eso era un problema más.

Blaine subió las escaleras y se detuvo frente a la puerta, respiro profundo y entro.

Kurt dormía, no había algo mas pacifico que verlo dormir, se sentó junto a él sabiendo que arruinaría su día, su semana, y mucho mas, no era justo, no debía sucederle ésto a su esposo, él no lo merecía.

-Amor...- dijo suavemente en su oído. -amor.-

Blaine beso su mejilla, y repaso con su nariz su rostro hasta que Kurt despertó.

-Hola.- saludo abrazando su cuello con una sonrisa.

-Hola.- dijo Blaine.

Kurt busco sus labios pero Blaine no siguió el beso.

-Amor, debemos hablar.-

-Que sucede?.- pregunto Kurt mirándolo extrañado.

Blaine se separo de él mirando hacia otro lado buscando las palabras.

-Quieres ducharte?.-

-No.- respondió Kurt observando a su esposo nervioso. -que sucede?.-

Blaine lo miro intentando no alarmarlo.

-Hoy llamó una periodista, dijo que había llegado una carta a los medios...una carta que habla de nosotros, de nuestras vidas, de todo lo que hicimos...-

-Que?...no entiendo, que carta?.- preguntó sin entender.

-En esa carta esta toda nuestra vida, lo que hago, lo que...la vinculación que tenias con Puck...todo amor...todo...- respondió con dolor en su voz y en su mirada Blaine.

Kurt lo observo perdido en las palabras de su esposo.

-Todo?.- susurro mirándolo a los ojos.

Blaine no respondió, solo miro sus manos y con ellas tomo las de Kurt.

-Estoy solucionándolo... nadie publicara la carta...hay...los abogados hicieron una medida cautelar, supuestamente la carta es consecuencia de una extorción y cualquier medio que la publique será involucrado por extorción...-

Blaine hablaba pero Kurt no podía entender, solo una imagen vino a su mente. Su padre.