Capitulo 23
Un escalofrío recorrió su cuerpo, no parecía pasar, de hecho se sentía fatal, su cabeza pulseaba como nunca, y sentía que quemaba su cuerpo. Blaine lo abrazaba por la espalda, miro hacia los pies de la cama en busca de una manta, encontró una en el mueble junto a la cama, pero Blaine tenía sus brazos sellados a su alrededor, intentando zafarse vio los nudillos de su esposo muy lastimados y se preocupo.
-Que te sucedió?.- preguntó tocando las manos de Blaine.
-Mmmhhh...-
-Blaine...que te sucedió en las manos?, están lastimadas.- pregunto Kurt mirándolas.
-Estoy bien, no te preocupes.- respondió Blaine restándole importancia y sumergiendo su rostro en los cabellos de su esposo.
-No estaban así ayer...- dijo Kurt y e intento girarse.
Blaine no tuvo opción, tuvo que aflojar su agarre y permitirle girarse, Kurt lo miro y noto que no había dormido.
-Que sucedió?, porque estas así?.- pregunto Kurt pasando sus manos por su rostro.
-Estuve trabajando.- respondió Blaine.
Kurt tomo sus manos y miro sus nudillos, besándolos con suavidad.
-Te duelen?.- preguntó acariciándolas.
-Ahora no.- respondió Blaine con una sonrisa.
Kurt le sonrió de lado pero un poco decaído, sintió otro escalofrío y Blaine acaricio su rostro notando que estaba muy frío.
-Te sientes bien?.- pregunto Blaine preocupado.
-Tengo frío y me duele la cabeza.- respondió Kurt.
-El sol de ayer.- respondió Blaine.
Tomo de su lado una manta que estaba sobre un sillón individual y cubrió s su esposo, Kurt se tapó hasta las orejas, Blaine busco el control del aire y lo apago.
Toco su frente notando que estaba frío.
-No tienes fiebre.-
-Ya se me pasará.- comento Kurt.
-Pediré que te traigan algo para aliviarte.- dijo Blaine levantándose.
-Pídelo por teléfono pero quédate conmigo.- pidió Kurt.
Blaine sonrió y tomo el teléfono regresando al lado de su esposo, llamo al interno de la cocina, siempre había alguien allí, pidió algo para su esposo y el desayuno, luego abrazo a su amor besando sus cabello, Kurt se abrazo a él descansando en su pecho.
-Te levantaste temprano?.- preguntó Kurt.
-No, me acosté tarde.- respondió Blaine.
-No dormiste?.-
-Tú te dormiste temprano, así que fui a solucionar unos problemas y me llevo más tiempo del que creí.-
-Y como te lastimaste las manos?.- pregunto nuevamente.
-Estaba buscando a los responsables de la carta, el jefe de una banda que se había asentado en la ciudad era conocido por Puck, regreso luego de la muerte de Sebastián, no sé si está vinculado con él o no, con Puck si lo estaba, pero no tiene motivos para hacer algo así, ésto...es más personal, y más allá que hay muchos que me odian, no todos tienen las herramientas para hacer algo así, no hay mucha gente que sabe de tu vida tan profundamente, solo Puck, Sebastián pudo saberlo por él, los rusos eran socios de Sebastián pero tenían sus diferencias con Puckerman, no sé quién está detrás de ésto, todos los que conformaban ese círculo están muertos.-
-Todos están muertos...- susurro Kurt dejando su memoria en el olvido, miro a Blaine recordando donde estaba ahora. -No recuerdo a los sujetos que trabajaban con Puck, se que habían unos latinos pero no recuerdo mucho mas.- dijo Kurt.
-Uno está en su ciudad natal y es vigilado por mi gente, el otro murió antes de ser juzgado, lo mataron en la fiscalía en su país de origen, Sebastián está muerto, los rusos también, revolví toda la ciudad con Isabella y no encontré nada.-
-Seguramente los hallaras, siempre los encuentras...- Kurt sonrió mirándolo. -Siempre consigues lo que quieres.-
-A si?, siempre consigo lo que quiero?.- preguntó con una sonrisa oculta Blaine.
-Conseguiste que entrara en la mansión, meterme en tu cama, que me case contigo...eso realmente fue algo que jamás creí sucedería, nunca pensé que me pedirías matrimonio.- respondió Kurt.
-Mmmh...yo tampoco...quiero decir, jamás pensé que te enamorarías de mí, y serias mi novio... Nunca creí que te tendría en mi vida, no así...el amor no era para mí, era una debilidad, y no tenía pensado casarme, pero cuando comenzamos nuestra relación, realmente deseaba casarme, pasar mi vida entera contigo, hacerte feliz, ser feliz contigo.-
-Y eres feliz conmigo?.- pregunto Kurt mirándolo con amor.
-Mucho, tanto que a veces temo estar en otra realidad, olvido quien soy y a que me dedico, y llego a creer que puedo ser alguien normal...pero sé que jamás podre darte ese tipo de vida...-
-No entiendo, que vida?.- pregunto perdido Kurt.
-Una vida normal, como la que tendrán Cooper y tu amigo.- respondió Blaine.
-Tú crees que quiero eso?.- le preguntó Kurt.
-No te mereces estar siempre en peligro...-
-Merezco tus atenciones, tu amor, tus caricias, a ti en mi vida, no me importa si comemos caviar o fideos blancos, si eres millonario o un mesero, a ti no te importaba cuando quise trabajar de mesero-?, me hubieras amado igual si lo hacía verdad?.-
-Claro, no importa eso.- respondió Blaine.
-A mi no me importa lo que haces, yo solo quiero estar contigo, pasar el resto de mi vida contigo...no te importa de dónde vengo...-
-Yo vengo del mismo lugar, tu pasado y el mío estaban conectados.- lo corto Blaine.
-Sí, pero tú no te avergüenzas de eso, yo tuve que hacer cosas que odiare el resto de mi vida.-
Blaine repaso con su mano su rostro. Llamaron a la puerta y Blaine salió de la cama, se coloco la bata y atendió a Jeff que le traía el desayuno y un medicamento para Kurt, este estaba un poco apagado, Blaine lo noto en su mirada, a veces pensaba en todas esas cosas que su esposo jamás le conto, y le preocupaba esa carga que arrastraba, temía que un día no pudiera sobrellevarla más.
-Vamos a desayunar, y luego toma el analgésico, así no te hace mal al estomago.- dijo Blaine cambiando el semblante.
-Ayer no me hizo mal el champagne.- comento Kurt sentándose pero envolviéndose en la manta.
-Ayer no, pero hoy si.-
Kurt hizo una mueca y comenzó a desayunar con su esposo a su lado, le encantaba hacer eso, era su momento preferido.
-Y dime, de que tanto hablaban con Cooper ayer?, parecían entretenidos.- pregunto Kurt bebiendo su café con crema.
-Sobre la empresa, nuevos proyectos, quiere incluir a tu amigo en la nomina de modelos, le dije que veríamos, no solo porque él está acostumbrado a cambiar de pareja como de ropa, si no porque sospechó que George tiene ese mismo pensamiento que tú, va a querer ganarse su lugar y no que se lo den porque es el novio de, así que le pedí que se postulara para la nueva campaña y tendrá que hacer el casting.-
-Yo no hice casting.- respondió Kurt.
-Mi amor eras el novio del dueño, además tú quisiste entrar y mi madre pidió que te hicieran fotos de pruebas.- respondió Blaine mirándolo con amor.
-Y si no era lo que buscaban?.- preguntó Kurt.
-Eras lo que yo buscaba.- respondió Blaine sonriéndole.
Kurt sonrió negando con la cabeza.
-Ahora dime, que hablabas tu con George?.-
-De algo muy curioso, me contó que en estos días, llegaron de una cena al departamento de Cooper y había una mujer desnuda esperándolo con botella de vino y copas en mano...- conto Kurt bajo la mirada atenta de su esposo. -él la hecho y le dijo a George que era una ex que tenia llaves del departamento, que cambiaría la cerradura, y pues, creo que él se quedo mal y este viaje fue también para ellos y recomponer su relación.-
-Vaya, con Cooper nunca se sabe, siempre sorprende.- comento Blaine.
-Si, George no sabía si aceptar el pedido de Cooper de matrimonio, cree que es muy pronto, le conté que nosotros llevamos menos de un año juntos y no podía creerlo, ni él ni yo imaginamos estar en esta situación, le conté que para esta época estaba viviendo en el club, bueno mudándome de habitación porque la anterior era una pocilga, el departamento donde vivía antes tenía menos cucarachas.- dijo como si nada Kurt comiendo un pan de semillas.
Blaine lo quedo mirando con una duda en su mente.
-Porque te mudaste al club de Puck?.-
-Mmmh...era más seguro.- respondió Kurt automáticamente.
-Mas seguro?, el club parecía el centro de reunión de todos los delincuentes de esa zona.- Blaine sabía que había algo mas en la respuesta de Kurt.
-Eso es cierto, pero estaba mas seguro junto a Puck, me pasaba el día en su oficina cuando no me echaban, así él no se me acercaba.- dijo inconscientemente Kurt.
-Él?, él quien?.- pregunto Blaine con una alarma en su mente.
Kurt dejo de beber su café, esa puerta no quería abrirla y mucho menos con Blaine, era algo doloroso que había dejado atrás.
-Nada, no importa.- dijo Kurt evasivo.
-Si importa, a mi me importa, quien te molestaba?, McNamara?, otro hombre?...quien?.-
Kurt lo miro con angustia en sus ojos, se notaba atormentado y Blaine se arrepintió de preguntar.
-No quiero hablar de eso, por favor, no quiero.- respondió con dolor plantado en sus palabras.
Kurt se había angustiado y era lo último que Blaine quería, asintió con la cabeza y tomo su mano besándola.
-Está bien, no tocare mas ese tema, pero sabes que no te juzgo, nunca lo haría, y puedes confiar en mí lo que sea.- dijo Blaine besando nuevamente su mano.
Kurt no dijo nada pero sus ojos se aguaron, sonrió de lado desviando su mirada, no quería volver a su pasado, se propuso salir adelante y eso haría, no quería revolver el dolor, ya no había peligro, ni nadie que lo perturbara.
-Y entonces ayudaras a tu amigo con la boda?.- preguntó Blaine esperando cambiar el humor de su esposo.
-Si, les dije que los ayudaría, lo llamare hoy para ver si ya decidieron que hacer.- respondió Kurt mirándolo aun esquivo.
-Deben estar ocupados.- dijo Blaine siguiendo con su desayuno.
-Mmmm...si, tienes razón.- Kurt tomo un tostado y le puso mantequilla.
-Y que quiere hacer hoy?...quieres que comamos algo afuera?, no sé qué hora es...- Blaine busco su celular mirando la hora. -Son las once.-
-Y recién estamos desayunando.-
Blaine se acerco a él y beso su mejilla, quedándose mirándolo con amor, sabía que eso cambiaría el humor de su esposo, y eso sucedió, su esposo le sonrió son dulzura, Blaine beso sus labios varias veces, entre sonrisas, Kurt se lo tomo por el cuello disfrutando de esos besos, se separaron sonriéndose mutuamente.
-Deberíamos hacer esto mas seguido, hablo de desayunar solos.- comento Blaine terminando de comer.
Kurt le sonrió enamorado.
-Sabes, podríamos tener un desayunador, para no molestar a los muchachos.- comento Kurt.
-Para no molestarlos?.- pregunto Blaine.
-Si, ellos se van cuando estamos comiendo, y no es justo porque ellos también comen allí, y tienen las computadoras y todos los monitores, deberíamos tener un lugar para nosotros así tenemos mas privacidad.- dijo Kurt limpiándose con una servilleta sus labios.
Blaine lo miro y negó con la cabeza.
-Ves que eres un amor, tú piensas en los demás primero...- le sonrió con amor. -Bien, haremos un desayunador, donde lo quieres?.-
-Mmmm...no sé, estoy pensando que podría ser en un lugar con mucha luz, donde sea cálido en invierno.- respondió Kurt animado.
-Bien, busquemos un lugar en la mansión así...- Blaine sonrió y beso sus labios nuevamente. -te sientes mejor, te sigue doliendo la cabeza?.-
-No, ya me siento mejor.-
-Ok, porque no bajamos y vemos donde hacer el desayunador quieres?.- preguntó Blaine.
-Si, me visto y bajamos.- Kurt beso sus labios y salió desnudo hacia el baño.
Blaine sonrió desviando su mirada, no quería seguir a Kurt, deseaba que él se distrajera para poder revisar algunas cosas, no le agradaba que Kurt le ocultara cosas, sabía que era algo delicado para su esposo si no quería hablar de ello y eso le preocupaba aún mas, no sabía que tan perjudicial era para Kurt que él se entrometiera sin consentimiento en su vida, pero cualquier cosa que le haya sucedido a su esposos podían usarlo en su contra y eso era muy peligroso.
Se vistió luego que Kurt salió del baño, bajaron de la mano hablando sobre donde podía ubicarse el desayunador, recorrieron la mansión buscando el lugar adecuado pero Kurt quería algo mas simple, buscaron la manera de hacerlo de vídriales pero a Kurt no le parecía estético, parecía una jaula de cristal según él.
-Si lo hacemos aquí tendrá luz todo el día.- dijo Blaine señalando a un lado de puerta que daba al jardín trasero.
-Pero deberíamos salir de la mansión, en invierno hace frío, además queda horrible allí, por eso tu mamá hizo el jardín de invierno de ese lado.- dijo Kurt señalando el extremo de la mansión.
Kurt se quedo mirando la puerta enorme y entro a la mansión, allí estaba a un lado el gimnasio, ocupaba de lado a lado toda la habitación y a Kurt se le ocurrió una idea.
-Amor?, se pueden mover estos aparatos hacia allí y dejar los ventanales libres?.- pregunto Kurt.
-Si claro, podemos sacarlos a todos si quieres.- respondió Blaine mirándolo.
-No solo estos...- dijo caminando hacia el ventanal. -mira...podemos correr estos hacia el fondo, y dejar aquí libre, tendríamos espacio para una mesa y asientos, de éste lado y de éste, y la luz del ventanal ilumina todo, lo que si deberíamos cerrar aquí, para que no estar viendo el gimnasio mientras comemos y aquí debería ir otro ventanal así da la luz de este lado también.- explico Kurt.
Blaine miro todo lo que le indicaba Kurt, sonrió al notar que ya estaba solucionado lo del desayunador, se acercó a Kurt y lo beso.
-Eres un genio sabes?.-
-Si, lo sé.- respondió Kurt besándolo.
-Hermoso, tengo que hacer un par de cosas, quieres que almorcemos afuera?.- preguntó Blaine tomando su rostro y depositando un beso tras otro en los labios de su esposo.
-Si, pero en el local de la avenida, el que es mas tranquilo.- respondió Kurt sonriendo.
-Bien, no saldré pero estaré ocupado, quieres llamar para una reservación, a ti te gusta reservar.- dijo Blaine besándolo nuevamente.
-No puedes entrar y ya, no está bien, yo reservo no te preocupes.- Kurt lo beso con suavidad. -Voy a buscar a alguien que haga ésto, tendré que buscar por internet.-
-Pregúntale a Max, él conoce gente que hace esas cosas.- comentó Blaine.
-Ok.- Kurt volvió a besarlo. -te dejo libre, y voy a buscar a Max... Te amo.-
-Yo también te amo.- dijo Blaine besándolo y dejando que Kurt fuera hacia la cocina.
Wes venia en camino hacia él, saludo a Kurt quien siguió camino, él se dirigió al estudio, Wes lo observo extrañado.
-Tengo que revisar algo.- dijo Blaine entrando al estudio, camino hacia la caja fuerte y saco la carta.
Comenzó a leerla buscando algún indicio, tomo un bolígrafo y anoto los nombres de las personas que se vinculaban con Kurt durante el tiempo que éste estuvo con Puck, Wes no entendía que sucedía, Blaine estaba muy extraño.
-Sucede algo?.- pregunto Wes frente al escritorio de su jefe.
-Tienes el archivo que nos dio Santana, el de hace un año...- pidió Blaine.
-Si...- respondió Wes mirándolo, fue hasta un mueble y con una llave que saco de sus prendas abrió un cajón, buscó entre los papeles hasta que encontró una copia del archivo y se lo entrego a Blaine.
Este comenzó a buscar entre los nombres los que se repetían en la carta, no encontraba nada que le indicara algo, sabía que alguna de estas personas le había hecho algo a su esposo pero no había ningún indicio de que o quién. Suspiro frustrado, volvería a leer la carta hasta encontrar algo, sabía que era cuando Kurt se mudo al club de Puck, sabia la fecha de eso, McNamara hacia negocios con Puck desde antes, tal vez él molestaba a Kurt en el departamento y por eso se mudo.
Wes lo observaba en silencio, Blaine estaba pensativo, le preocupaba, algo andaba mal pero no sabía por qué.
-Sabes donde esta McNamara ahora?.- le pregunto a Wes.
-Emmm...no, pero puedo averiguarlo.- respondió éste.
-Hazlo.- dijo Blaine.
Wes supo al instante que todo eso tenía que ver con Kurt. Busco el teléfono y llamo al jefe de una empresa de seguridad, éste era el responsable de la seguridad de McNamara, si había alguien que sabia donde estaba era él.
Blaine siguió leyendo, un par de fechas en la carta no le coincidían con las que él recordaba, no presto atención a Wes hasta que este le dijo donde estaba McNamara.
-Esta en el club de golf.-
-Bien, vamos allí.- Blaine guardo la carta y los archivos en la caja fuerte y salió junto a Wes, le sacaría a McNamara lo que Kurt no le contaba.
Una vez en el club saludo a unos empresarios conocidos, busco a McNamara y lo vio cerca de los baños, le pidió a Wes que se quedara afuera cuando lo vio entrar e ingreso tras él. McNamara ni siquiera lo vio, Blaine lo empujo haciéndolo caer y golpearse contra un lavamanos, luego lo levanto de un tirón y arrinconó contra una pared mientras lo sostenía por el cuello.
-Que le hiciste a mi esposo?!, dime?!.-
-Na...nada...no...no me acerque a él...lo juro...no me acerque a él...- dijo el hombre aterrado.
-Tú lo buscabas cuando vivía en un departamento cerca del club?!...dime!...tu lo molestabas?!.- pregunto Blaine sacando fuego por sus ojos, realmente quería matarlo.
-No sé de que hablas...- respondió con miedo el sujeto.
-De hace unos años!...cuando conociste a Kurt?!.- pregunto perdiendo la paciencia.
-Hace...dos años...dos años...el vivía en el club...en la planta alta...-
Blaine lo soltó dejándolo caer al suelo, hacía dos años Kurt vivía en el club era cierto, no era McNamara por el que se mudo. Miro al sujeto fastidiado, éste lo observaba con miedo, lo tomo de los cabellos y se acerco a su rostro.
-Jamás debiste ponerle un dedo encima a Kurt, tú eres la mierda mas grande de esta tierra y no mereces nada, y créeme que te haré pagar por el sufrimiento que le causaste.- le dijo Blaine con rabia y luego golpeo el rostro de McNamara contra su rodilla dejándolo inconsciente por el golpe, después lo pateo en el estómago y salió del baño.
Subió al auto enojado, no era él, no era McNamara, pero Kurt le había contado que tuvo que pagar las deudas de Puck dos veces, no sabía si era con dos hombres o fue sólo McNamara. Se paso la mano por el rostro frustrado, no podía preguntarle a Kurt, no quería presionarlo pero tampoco quería dejar las cosas así, sabía que había algo que su esposo le ocultaba, algo que lo perturbaba aun mas que todo lo que le contó, tenia mil ideas pasando por su mente y todas eran dolorosas, no tenia opción, debía esperar a que Kurt le contara que le sucedió y con quien, y ese día mataría al maldito con sus propias manos.
