Capítulo 24
Blaine estaba repasando con su dedo la espalda desnuda de Kurt, habían hecho el amor casi toda la noche y quedaron exhaustos, Kurt dormía sobre su pecho tranquilamente mientras él repasaba con su mente las conversaciones que tuvo con su esposo intentando deducir quien era ese hombre que Kurt no quería nombrar. Ya era de mañana y no había dormido mucho, miro en el mueble la hora y fijo su vista en la foto que tenían de su boda, luego miro a su amor acariciando sus cabellos, en todo este tiempo creyó que Kurt no le ocultaba nada, pero se equivoco, había algo que su esposo guardaba en su interior, algo que debía ser muy importante y doloroso para no querer hablar de eso con él.
Decidió dormir un rato más, así que intento relajarse.
Cuando despertó estaba solo, la habitación tenía algo extraño, parecía de día pero la luz era diferente, miro al lado de la cama y las cosas de Kurt no estaban, se levanto y noto que estaba en piyamas, camino hacia el baño pero estaba oscuro, sintió detrás de él un sonido, la puerta del armario estaba abierta y la caja donde tenía su arma estaba vacía.
-Porque?...porque Blaine?.-
Oyó la voz de Kurt desde la puerta de la habitación, camino hacia allí mirando a su esposo, éste estaba de pie en la puerta, tenía una camiseta puesta de un color blanco sucio, sus jeans eran viejos, estaba vestido de la misma manera que el día en que se vieron por primera vez en el club.
-Que... que sucede?.- pregunto angustiado al verlo llorar.
-No me creíste, te dije y no me creíste, porque?...porque?.-
Blaine quería acercarse pero estaba inmóvil, no podía moverse, veía a Kurt llorar con dolor en su voz y en sus ojos.
-Que?, cuando no te creí?.-
-Te dije que era él y no me creíste, yo...no puedo...él me hizo ésto.-
Kurt se señalo a sí mismo y fue cuando Blaine noto su arma en la mano de su esposo.
-Que haces con eso?.-
Kurt miro el arma y de la nada su camiseta empezó a mancharse de sangre.
-Él me hizo ésto...yo confíe en ti y no me creíste.-
Se acerco a Kurt y por primera vez sintió el frío de su sangre, pero él no estaba, solo tenía sus manos manchadas por la sangre de Kurt.
-No!...Kurt!...No!...- grito sintiendo que era responsable de ésto, que no volvería a tener a Kurt por su causa.
Abrió sus manos mirando las manchas de sangre en ellas, estaba aterrado por primera vez en su vida, podía ver la sangre claramente en sus manos.
La puerta se abrió de golpe y Kurt entro a las corridas mirándolo preocupado, noto sus manos lastimadas y se acerco a él.
-Que te sucedió?, como te lastimaste?...Blaine estas bien?.- preguntó Kurt tomándolo por el rostro.
Blaine no podía hablar, solo lo miraba con los ojos muy abiertos como no creyendo que estaba allí, tenía sus mejillas húmedas por las lágrimas, mirando a Kurt a los ojos.
-Blaine...que sucede?.- preguntó más preocupado Kurt al notar que su esposo no reaccionaba.
-Que sucede?.- pregunto Wes desde la puerta acercándose a ellos aún sabiendo que Blaine podía enojarse.
-No sé, está en shock...no sé que tiene.- respondió Kurt.
Blaine levanto sus manos para tomar el rostro de su esposo quería asegurarse que era él, pero vio sus palmas con sangre, y se alarmó, tomo a Kurt por los brazos mirando su torso notando que estaba con una playera negra y no tenía sangre.
-Blaine?... Que sucede?.- preguntó Kurt.
-Estas bien...estas bien...- susurro éste mirándolo un poco aturdido.
-Si, tú estas lastimado...tienes sangre en las manos...- respondió Kurt preocupado.
-Llamare a Will esto no está bien.- dijo Wes saliendo de la habitación.
Blaine miraba a Kurt y luego miro sus manos, estaba confundido, tenia marcas en sus palmas y ya no sangraban, estaba sentado en la cama semi desnudo, observo la habitación y estaba todo en su lugar, Kurt lo miraba muy preocupado, pero estaba bien, él intento poner sus ideas en orden, miro el armario y estaba cerrado, busco su arma con la mirada por la habitación y en las manos de su esposo pero no encontró nada, suspiro aliviado comprendiendo que fue un sueño, más bien una pesadilla.
-Estoy bien...creo que lo soñé...-
Kurt acaricio su rostro y tomo sus manos mirándolas, Wes entro nuevamente a la habitación.
-Te clavaste las uñas y te lastimaste, tuviese una pesadilla?...escuche tus gritos desde la cocina y cuando te vi estabas sentado mirando tus manos...estas bien?, te sientes mejor?, Wes llamo al médico.-
-Estoy bien...estoy bien...- dijo mas para más si mismo, Kurt acariciaba su rostro y Wes lo observaba preocupado.
-Estaré abajo, sería bueno que vieras a Will.- dijo Wes.
Blaine negó con la cabeza suspirando.
-No, vas a verlo, por favor, no es la primera vez que te sucede ésto.- pidió Kurt.
Blaine lo miro y tomo su mano, Kurt estaba preocupado y él tenía mucho dolor de cabeza.
-Está bien, hablare con él.- respondió Blaine.
Wes salió y Kurt acaricio su rostro ya más tranquilo, Blaine lo miraba a los ojos necesitando convencerse que sólo había sido una pesadilla y que su esposo estaba allí, a su lado, sano y salvo.
-Estas bien?.- pregunto Kurt acariciando su rostro.
-Si...- respondió suspirando más tranquilo. -fue un sueño.- dijo convenciéndose mas a si mismo.
Kurt limpio la humedad de sus mejillas, era la primera vez que veía a Blaine llorar, con esa angustia en los ojos y desesperación plasmada en su rostro.
-Que soñaste que te afectó tanto?.- preguntó Kurt.
-No importa.- respondió Blaine intentando recomponerse.
-No me digas eso...sé que algo te está sucediendo.-
Blaine lo observo sabiendo que no podía ocultar que estaba afectado por algo que ni él sabía.
-Soñé que algo te sucedía, y no podía hacer nada.-
Kurt acaricio su rostro y depósito un beso en sus labios manteniéndose unos segundos así.
-Ya me siento mejor.- dijo con una media sonrisa Blaine.
Kurt lo abrazo por el cuello, aún estaba preocupado, luego beso sus labios nuevamente.
-Habla con el médico, si?, por favor.- pidió Kurt acariciando su rostro.
-Bien.- respondió tomando las manos de Kurt besándolas. -estoy bien, fue una pesadilla, horrible pero una pesadilla.-
Wes tocó la puerta y Kurt camino hacia ella, abrió y Wes le dijo que el médico ya estaba allí.
-Dile que suba.- pidió Kurt.
Blaine suspiro, Kurt se sentó a su lado nuevamente alcanzándole la bata.
-Que hacías en la cocina?.- preguntó Blaine.
-El desayuno.- respondió Kurt.
-Porque no sigues preparándolo, te prometo que hablare con Will.- pidió Blaine vistiéndose con la bata.
Kurt se dio cuenta que Blaine quería estar a solas con el médico.
-Bien, pero traigo el desayuno aquí, quería darte la sorpresa.-
Tocaron la puerta nuevamente y Kurt le dio un beso en los labios y salió de la habitación saludándose con Will, éste respondió el saludo e ingreso, Blaine estaba serio mirándose las manos, el médico entro y lo observo.
-No es nada, solo me lastime las palmas de las manos con las uñas.-
-Vaya.- dijo el médico, Blaine se las mostró y éste lo reviso. -como te hiciste eso?.-
-Con las uñas...estaba soñando, era una pesadilla y clave mis uñas en mis palmas, Kurt dice que gritaba, no lo sé, cuando me di cuenta estaba sentado y con las manos con sangre.- explico Blaine.
-Una pesadilla?, muy vivida debió ser para que te claves las uñas y grites.- pregunto Will sacando de un bolso un desinfectante.
-Si, no es la primera vez, ya me sucedió antes.- respondió Blaine.
-Hace mucho?.-
-No, luego del ataque de Kurt.- respondió Blaine.
-Puedo preguntar que soñaste?.- pregunto Will mirándolo mientras lo curaba.
-Ambas veces soñé con Kurt con sus ropas con sangre, siempre en esta habitación, la primera vez la cama estaba con sangre, y Kurt, ahora no había nada en la cama pero Kurt tenía sangre, estaba herido.-
-Hablan en el sueño?.- pregunto Will.
-Si, en esta oportunidad él me decía que no le había creído, que alguien lo lastimo y no le creí...tenía mi arma, Kurt tenía mi arma.- dijo Blaine perdido en sus recuerdos.
-El te apuntaba?.-
-No. La tenía en su mano.-
-Ustedes han estado bajo mucha presión, él tiene una úlcera, tú pesadillas, a ambos la presión les afecta de diferentes maneras, tal vez deberían tomarse unos días para descansar.-
-Si, tienes razón.-
-Temes por él?.- pregunto Will.
-Si...más que nada por su vida.- respondió Blaine.
-Él estará bien mientras tú estés bien, no es fácil está vida y él lo entiende y lo acepta, pero no podrá llevarla si tú no puedes.- aconsejo Will.
-Lo sé.- dijo Blaine respirando profundo, necesitaba un descanso y Kurt también.
-Bien, esto ya está, ponte esta crema...- dijo entregándole un recipiente. -y descansa o te dará un pico de estrés.-
Blaine lo miro y Will se despidió retirándose.
Se quedo mirando sus manos, recordando las palabras de Kurt, y esa imagen de sus manos manchadas de la sangre de su esposo.
Kurt entro con una fuente y el desayuno en ella, le sonrió al verlo y se sentó mejor en la cama para desayunar con él.
-Que linda sorpresa.-
-No finjas, no es sorpresa.- dijo Kurt con una media sonrisa sentándose junto a él.
-Arruine la sorpresa con mis gritos.- comentó Blaine sonriendo de lado.
Kurt lo miro aún preocupado y Blaine tomo su mano.
-Sabes que me recomendó Will?...que deberíamos tomarnos unos días, así que pensé que podíamos ir a tu casa, y descansar.-
-Mi casa...- dijo Kurt besándolo unos segundos. -es nuestra casa.-
-No, esa es tú casa, tuya.-
-Bien, vamos a mi casa.- Kurt sonrió con amor.
Desayunaron tranquilos, Blaine se concentro en estar tranquilo junto a su esposo, solo en él.
Hablo con Wes y él se encargaría de las cosas por el momento, seguía buscando al responsable de la carta, tenían negocios que revisar con Li, y algunos asuntos pendientes con Isabella.
...
Ni bien llegaron a la casa de New Jersey Kurt se quito las zapatillas, Blaine sonrió, era costumbre de su esposo hacer eso, dejaron las maletas en la sala y como aún hacía calor Kurt encendió el aire acondicionado, y fue hasta la heladera.
-Está llena.-
-Misteriosamente.- dijo Blaine abrazándolo por la cintura.
-Me imagino que así fue.- Kurt lo abrazo por el cuello. -sería...descabellado querer hacer el amor de nuevo?.-
-No vinimos a eso?.- preguntó Blaine con una sonrisa pícara.
Kurt lo beso con ansias, como si nunca lo hubiesen hecho antes, Blaine lo presiono contra él intentando tomar el control del beso pero Kurt se alejo mirándolo, comenzando a desvestirse mientras caminaba hacia dormitorio matrimonial, Blaine le sonrió de lado y empezó a desabrochar su camisa, Kurt lo observaba quitándose los jeans, quedando solo en bóxer, Blaine no tenía la habilidad de su esposo para desvestirse tan fácilmente, cuando llego a la habitación aun tenia los pantalones y Kurt estaba desnudo esperándolo recostado, Blaine se quito los pantalones y los zapatos, llego a su esposo en bóxer y subió sobre él para besarlo con deseo, repasando con sus manos su cuerpo, Kurt tiro de la única prenda que poseía Blaine hasta bajarla a la altura de las rodillas y éste se lo quito mirándolo quedando totalmente desnudo bajo la mirada de Kurt quien se deleitaba con la figura de su esposo.
Subió sobre Kurt besándolo con pasión, pasando sus labios por su cuello, su pecho hasta llegar a su miembro y allí se detuvo para introducirlo en su boca y darle placer, Kurt gimió alto cuando sintió que Blaine tocaba su garganta repetidas veces, se mordió el labio y tomo las sabanas en un puño al sentir tanto placer, Blaine se alejo y fue en busca de sus labios fundiéndose en un beso que podía incendiarlos allí mismo, luego busco un preservativo y se lo coloco, Kurt se sentó con él entre sus piernas y lo beso con ansias, deseando tanto que no sabía por dónde comenzar, Blaine lo recostó con él encima y Kurt enroscó sus piernas en sus caderas quedando expuesto a todo lo que Blaine quisiera hacer, y su esposo no se hizo esperar, Blaine lo penetro lento, gimiendo mientras se miraban a los ojos, con el deseo escrito en ellos, Kurt tenía sus labios rojos pidiendo un beso, reclamándolo con su mirada, Blaine se acercó a su boca besándolo mientras se movía dentro de él suavemente, en un ritmo sincronizado haciendo que Kurt perdiera la razón definitivamente, cuando éste gimió, Blaine cambio el ritmo embistiéndolo con más fuerza dejándolo en éxtasis y gimiendo sin control ni medida, eso a Blaine le encantaba, le fascinaba verlo disfrutar así, deshacerse entre sus brazos, a medida que lo embestía a un ritmo constante y certero, oírlo susurrar su nombre o gritar cuando el placer lo sobrepasaba, Blaine perdía la cordura cuando Kurt hacia eso, despertaba en él al ser primitivo y animal que siempre llevo dentro. Kurt tembló de pies a cabeza cuando el orgasmo lo golpeo, entre incoherencias y palabras de amor, Blaine lo embistió dejando su ser mientras buscaba su propio orgasmo que encontró segundos después en total éxtasis.
Quedaron uno sobre el otro con sus cuerpos saciados y sus almas tranquilas entre los brazos de su amor, rozando sus manos en caricias suaves, con besos perdidos en la piel del otro, y la respiración regulada, entre besos se miraron a los ojos sintiéndose afortunados de estar en ese lugar privilegiado para ambos, aun sintiendo que no eran merecedores de tanta gloria, pero con ansias de que el tiempo se detuviera en ese instante, inmortalizando ese amor y esa felicidad de esa manera, intacta y pura como el primer día que entregaron su corazón al otro.
-Te amo.- susurro Kurt lleno de amor, perdiéndose en los ojos de su esposo.
-También te amo...mucho.- respondió Blaine en ese mismo tono y con su vista fija en los luceros que lo observaban.
Esa mañana se quedaron así, envueltos en su burbuja, entre besos y caricias, protegieron lo más preciado para ellos, su amor.
