Capítulo 30
Habían pasado unos días inmersos en ellos, se habían quedado en la mansión pero prácticamente estaban siempre solos, aunque no habían tenido relaciones porque necesitaban más las caricias y los besos que otra cosa.
Cuando Blaine tuvo que reunirse con unos empresarios, Kurt aprovecho para hablar con Jeff, no se había cruzado con él desde que llego a mansión, los demás muchachos lo trataban como siempre, aunque Kurt sabía que ellos ya conocían lo que Jack le había hecho porque lo habían escuchado a él cuando le grito a Blaine en su anterior departamento, pero ninguno mencionó nada.
Fue a la cocina por segunda vez en esos días, no había nadie, todos debían estar ocupados en la seguridad de Blaine o en el gimnasio, se dirigió hacia allí y encontró a Max revisando una maquina que se había dañado y a Jeff en otra haciendo ejercicio.
-Hola.- saludo Kurt.
-Hola.- dijo Max mirándolo. -Como estas?, quieres salir hoy?.-
-No, no saldré, me quedare aquí.- respondió observando a Jeff que ni siquiera lo miro.
-Ok...emmm...- dijo Max mirando a Jeff. -voy a buscar la caja de herramientas, a ver si arreglo ésto.-
Max salió hacia el jardín, Kurt se acerco a Jeff que tomo una toalla y la puso en su cuello.
-Estas enojado conmigo verdad?, lamento haberme escapado...te prometo que no lo haré otra vez.-
Jeff lo miro serio, estaba enojado ciertamente.
-Ese ya no es mi problema, ya no soy parte de tu equipo de seguridad, deberás decirle eso a Sanders.- dijo Jeff y salió caminando alejándose de Kurt.
-Qué?...por qué?.- pregunto Kurt yendo tras él. Jeff no le decía nada, camino hasta la sala de vídeos siguiéndolo. -por qué?...Blaine te saco?, le pediré que te regrese ...-
-No.- dijo Jeff girándose para mirarlo a la cara. -yo lo pedí, no quiero ser parte de tu seguridad, no otra vez.-
-Por qué?...- pregunto con tristeza Kurt. -es por lo que hice?... Lo lamento, de verdad...fue estúpido pero...si te decía no me hubieras dejado ir.-
-Claro que no!, eso fue una locura, nunca supe de nadie que fuera a su muerte como tú.- respondió Jeff mirándolo.
Kurt no dijo nada, solo lo miro apenado.
-Lo siento, fui muy tonto, no estaba pensando bien...yo...creí que podía...no sé...no tenia opción, eso creí, estaba confundido y quería enfrentar a Jack...-
-Solo?, esa era una locura.-
-Me equivoque...necesitaba hablar con él...- dijo Kurt aun sintiendo dolor al recordar eso. Bajo su mirada con un suspiro cargado de tristeza. -te pido disculpa...- dijo mirándolo nuevamente. -no debí escaparme, no quise traerte problemas.-
-Bien.- respondió Jeff caminando hacia la sala.
Kurt no lo siguió, lo vio irse y sintió mucha tristeza, no quería perder la amistad de Jeff.
Se sentó en el sillón de la sala de vídeo, Max regreso al gimnasio con la caja de herramientas, él estaba solo en esa enorme casa, le recordaba a cuando llego allí, y no le gustaba sentirse así.
Fue a su estudio y busco su computadora, tenía mucho trabajo pendiente así que decidió distraerse. Dos horas después llamó a George y a su padre, hablo con Burt ya que su padre estaba preocupado por él, luego de eso fue a la cocina, Jeff no estaba, solo Sanders, lo saludo y pidió algo para comer, y se fue a su habitación. Buscó en el armario la caja de recuerdos que su padre le había traído, comenzó a revisar sus cosas de cuando era más niño, entre sus cosas estaban las imágenes de actores que ni recordaba que le habían atraído, sonrió al ver en un cuaderno lleno de recortes, la vieja imagen de Ricky Martín, recordó su viejo amor por el cantante, luego estaban las fotos con su hermano, esos recuerdos que siempre aguaban sus ojos.
La puerta de la habitación se abrió dejando entrar a su esposo, él lo miro con una sonrisa triste, Blaine lo miro y luego la caja entendiendo el porqué del estado de ánimo de su esposo.
-Como te fue?.- pregunto Kurt.
-Bien, y a ti?.- pregunto Blaine sentándose a su lado.
-Mmm...Jeff está enojado conmigo, me dijo que ya no quiere ser mi guarda espalda, está muy enojado...no creo que me perdone.- respondió Kurt triste.
-Él cometió un error, fue el segundo, si no me hubiese pedido que lo sacara lo hubiera quitado igual de tu seguridad.-
-Por qué?, no fue su culpa, yo me escape.- dijo Kurt mirándolo.
-Pero es su responsabilidad, el falló.-
-No es así...es mi culpa, fue mi idea y ahora mi amigo perdió su trabajo y no quiere hablarme.- dijo con pesar.
Blaine acaricio sus cabellos y luego lo abrazo besando su frente.
-Quieres almorzar afuera?.- pregunto Blaine intentando levantar el ánimo de su esposo.
-No, quiero almorzar aquí.- respondió Kurt. -ya pedí comida.-
-A Jeff se le pasará, es tu amigo.-
Kurt no dijo nada, solo lo miro y lo abrazo nuevamente.
La comida llego unos minutos después, almorzaron en el desayunador, Kurt quería pasar todo el tiempo que podía junto a él, abrazándolo, besándolo, acariciándolo, necesitaba tenerlo cerca, al igual que Blaine que todo el tiempo sostenía su mano como si su esposo fuera a desaparecer nuevamente.
Lo beso una y otra vez, se sentó en su regazo y Blaine sonrió acariciando su rostro, Kurt le devolvió la sonrisa aunque no era como antes, no era esa sonrisa de plena felicidad, ninguno de los dos podía hacerlo, aún todo lo vivido regresaba a sus memorias empalmándose en sus miradas, trayendo al presente esa herida entre ambos. Kurt apoyo su frente en la de Blaine, quería ser ese muchacho brillante que Blaine amo antes de arruinarlo todo cuando huyo de su esposo buscando a Jack, pero sentía que jamás seria así, que provoco esa herida entre ellos y creía que no sanaría jamás.
-Shhhh...puedo oírlos...- dijo Blaine besando su frente.
-Puedes oírlos?.- pregunto Kurt con una media sonrisa.
-Si...puedo oírlos y sentirlos...no quiero que te tortures, ninguno de los dos somos santos...- respondió apartando su rostro para mirarlo a los ojos. -ambos hicimos lo que creímos correcto, puede ser que no haya sido ...la manera correcta...pero aquí estamos...otra vez juntos, porque ambos lo queremos...- Blaine suspiro y acaricio su rostro. -Me amas como antes?.-
Kurt lo observó en silencio buscando las palabras.
-No lo sé... Sé que te amo, no podría vivir sin ti, no sé si te amo mas o de una manera diferente...ahora que sabes...esa verdad...es como si me sintiera liberado pero a la vez hay algo que me oprime aquí...- dijo tocando su pecho. -antes podía vivir sabiendo que no me verías diferente porque no sabias nada, y ahora...sé que me miras igual, pero yo me siento diferente, te lastime alejándome, para sanarme, y no es justo...era perfecto lo que teníamos y lo arruine.-
-No, no lo arruinaste...- dijo Blaine mirándolo y acarició su rostro con dulzura. -nadie puede arruinar lo que vivimos porque nosotros lo hicimos perfecto, y si hay algo que me dejaría vivir tranquilo, es saber que te ayudo todo lo que sucedió, pero no podría soportar ser el que te lastima...si dejas de amarme volvería a enamorarte, las veces que fuera necesario, pero si soy yo el que te hace daño...-
-No...tu no me haces daño, fui yo el que lo hizo, me enfrente a mi mismo pero no estaba listo para verme tal cual era, y termine saboteando mi felicidad.- dijo Kurt.
-Necesitas más tiempo?.- pregunto Blaine por primera vez con miedo en su voz.
-No. Te necesitó a ti, necesito ser feliz nuevamente.- respondió seguro Kurt.
-Te amo...mucho... mucho...incluso más que antes...si eso se puede...-
Kurt sonrió y junto sus frentes nuevamente manteniendo esa sonrisa.
-Blaine...me harías el amor?.-
Éste sonrió y tomo el rostro de Kurt entre sus manos, lo beso con amor por unos instantes.
-Por supuesto.- respondió una sonrisa una tierna.
Kurt sonrió y se mordió el labio, se puso de pie tirando de la mano de Blaine y camino junto a él entre miradas cómplices y sonrisas llenas de ansias hacia la habitación matrimonial, una vez allí se besaron nuevamente, pero no con desesperación sino con ese anhelo de mantener sus cuerpos juntos, unidos como uno solo. Blaine lo sostenía por la cintura, Kurt comenzó a desvestirlo, lentamente, disfrutando ese momento, repasando con sus manos el cuerpo de su esposo mientras éste lo miraba con intensidad y amor, una mezcla perfecta que Kurt amaba. Dejo que Blaine le quitara las prendas de una en una hasta quedar completamente desnudos, besándose de nuevo, haciendo danzar sus lenguas como sus cuerpos, acariciando esa piel que conocían de memoria. Blaine lo recostó en la cama subiendo sobre él mientras lo besaba y acariciaba, luego llevo sus labios por su cuerpo dejando besos hasta sus tobillos y subió de la misma manera culminando en sus labios otra vez, luego se alejo mirándolo, Kurt estaba deseoso, era más que evidente, no podía quitar sus ojos de él mientras se colocaba el preservativo y tomaba lubricante para untarlo en sus dedos, Kurt sabía que haría Blaine y también que lo disfrutaría mucho, abrió sus piernas dejándolo en medio de ellas, recibió los besos de Blaine y también su toque tan intimo, aunque sintió una molestia primeramente todo fue placer, Blaine lo miraba embelesado mientras lo preparaba con cuidado, hacia mucho no hacían el amor y no quería lastimarlo, unos minutos después Kurt gimió alto al sentir los dedos de su esposo en ese punto tan sensible dentro de él, haciéndolo retorcerse de placer y deseando más, entonces allí Blaine retiro sus dedos y en un beso lleno de amor y deseo comenzó a penetrarlo, Kurt se tenso al comienzo pero Blaine espero a que se habituara, después se movió lento escuchando a su esposo gemir y mover sus caderas, Kurt necesitaba tanto hacerlo de esa manera como Blaine, necesitaba mirarse en los ojos de su esposo y sentir como todo el amor que sentían por el otro salía por sus poros inundándolos a ambos, hasta llevarlos a esa línea borrosa, donde se desbordaban las sensaciones dejándolos en una nebulosa con sus cuerpos lánguidos y sus respiraciones agitadas.
Blaine se quito el preservativo y fue hacia los brazos de su esposo que lo esperaba con una sonrisa de satisfacción, se abrazaron y los besos suaves no tardaron en llegar, acompañados de caricias interminables, Kurt se abrazo mas a él, tenía su rostro en el pecho de su esposo y dejaba besos furtivos mientras Blaine acariciaba su espalda y su brazo.
-No existe un lugar más hermoso que éste.- dijo Kurt con una media sonrisa.
-Es cierto, es el paraíso.- afirmo Blaine.
Kurt levanto su rostro y apoyo sus manos sobre el pecho de Blaine y su rostro sobre éstas, lo miro a los ojos y sonrió.
-Te amo...en algún momento lo dude...estaba tan envuelto en mi dolor que no podía pensar en nada mas, quería olvidar, sanar, correr y dejar atrás todo...luego me di cuenta que no estarías allí...que te perdería por alejarte de mí, y no podía concebir una vida sin ti, no podía...podría dejar todo ésto pero no a ti, eres lo mejor que me sucedió en la vida, no hay manera que deje de amarte, no quiero hacerlo, mucho menos perderte...no sé qué hago si no te tengo junto a mi.-
Blaine acaricio su rostro mirándolo a los ojos.
-A mi me costó entender que necesitabas espacio, Wes se canso de repetirme que debía darte...soga...que te dejara tomar el control de tu vida...suena extraño, pero no soy bueno en todo eso, soy demasiado controlador, posesivo, celoso, y muchas otras cosas, y Wes vio que te asfixiaría, que necesitabas espacio...lo entendí, te amo y por ese amor debía dejarte ir, aunque debo confesar que te vigilaba de día y de noche por las cámaras de seguridad, pero decidí dejarte tranquilo...por primera vez sentí miedo...sabia que estabas evaluando tu futuro y pensé que yo no estaría en él, porque lo estaría?, si querías sanar, debías alejarte de todo lo que te hizo daño, incluyéndome, eso era lo más sano...-
-No...no puedo hacer ésto lejos de ti, mi corazón se rompería, otra vez, y no quiero que me dejes ir...una vez me dijiste que me seguirías hasta el fin del mundo, y espero que lo hagas, aunque nos separemos, no quiero que me dejes ir.- respondió Kurt.
Blaine le sonrió de lado.
-No sabes lo que estas pidiendo.-
-Te estoy pidiendo que cumplas tu promesa.- le dijo Kurt mirándolo a los ojos.
Blaine asintió con la cabeza.
-Cumpliré esa promesa, como la de amarte y hacerte feliz.-
-Yo también cumpliré esa promesa, te amare y te haré feliz hasta que deje de existir.- Kurt le sonrió con amor y un brillo en su mirada.
Blaine le sonrió de la misma manera y acaricio su rostro.
-Te amo mucho.-
-Yo te amo mas.- respondió Kurt y se acerco para besarlo.
Ese beso los llevo a las caricias, y a más besos dulces que se convirtieron en ardiente, y dejaron nuevamente que sus cuerpos los guiaran hacia la cima del éxtasis, donde terminarían otra vez, reposando su amor en los brazos del ser que mas amaban en la tierra.
