Capítulo 31

Sintió los besos suaves de Blaine en su cuello, sonrió al sentir su mano acariciarlo por la cadera, bajando por su pierna, él estaba de lado y hasta hace unos instantes envuelto en los brazos de su esposo, pero al parecer el apetito sexual Blaine no había menguado, ni tampoco en él, giro su rostro para recibir el beso ardiente y demandante de su amado, por un instante recordó que por su mente cruzo la pregunta si realmente amaba a Blaine, ésto lo confirmaba, no podía vivir sin sus besos, sin su amor, así, tempestuoso como delicado.

Blaine se apego más a su cuerpo y él dejo que tomara el control, aun de lado alcanzo los cabellos de su esposo quien seguía besando su cuello, marcándolo mientras acariciaba su cuerpo despertando el deseo en él, podía sentir la excitación creciente de Blaine en su piel, y su mano en su miembro, acariciándolo con éxito ya que él estaba tan necesitado como su esposo, no sabía en qué momento se coloco el preservativo pero era evidente que Blaine se había preparado.

-Te amo.- susurro Blaine en su oído mientras repasaba con sus labios su cuello acariciándolo con su aliento. -te amo tanto...- susurro nuevamente.

Kurt sentía escalofríos por todo su cuerpo, con la necesidad de besarlo, acariciarlo.

-Te amo Blaine.- dijo consciente de sus palabras.

Escucho el gemido por lo bajo de su esposo cuando comenzó a penetrarlo, él gimió tomando las sabanas al sentirlo dentro de él, se mordió el labio ante el placer, Blaine beso su cuello y su hombro mientras lo embestia suavemente, acariciaba su miembro provocándole olas de placer, él llevo su mano hacia atrás y acaricio sus cabellos, enredando sus dedos en ellos, escuchando los gemidos en su oído a medida que aumentaba el ritmo de las embestidas y se dejo llevar por el momento cargado de placer y deseo, su esposo era el mejor amante, sabia como satisfacerlo, hacerlo volar hacia un lugar impensable, sumiéndolo en sensaciones únicas. Podía oírse a lo lejos gemir a toda voz, Blaine lo envestía profundo y certeramente en ese punto dentro de él, haciéndolo perder la cordura, marcándolo con sus labios, presionándolo más a él de una manera posesiva, y él se entregaba a sus brazos, al deseo y la pasión que le brindaba su esposo. Sujeto las sabanas cuando el orgasmo lo golpeo, en un gemido profundo Blaine mordió su hombro segundos después, aferrándose a él con fuerza.

Tardo en regresar a la realidad, Blaine lo abrazaba por la espalda ya con la respiración más tranquila, disfrutando del aroma de su esposo.

-Te amo.- dijo mientras repasaba con su nariz su nuca.

Kurt sonrió.

-Te amo mas.- respondió con los ojos cerrados.

Se giro en los brazos de Blaine y se besaron con amor.

Kurt acaricio su rostro mirándolo a los ojos.

-Mucho más.-

-No, yo te amo mas.- contradijo Blaine ocultando una sonrisa.

Kurt sonrió.

-Me amaras cuando sea viejo y feo?.-

-Nunca serás feo, y cuando seamos viejos, no podre dejar de mirarte de tanto que te amare.- respondió Blaine con certeza.

Kurt lo beso nuevamente, lleno de amor.

-Eres lo más hermoso que me sucedió, no sé qué haría si no te tengo en mi vida...eres el hombre de mi vida.- le dijo Kurt con una mirada llena de amor.

-Mi ángel...- Blaine lo beso en los labios.

-Sé que soy...difícil...pero espero no te canses de mi.- dijo un poco apenado Kurt. -cuando...me encontraste junto con Jack, me dijiste que no volviera a huir de ti...no quise huir...-

-No estaba...no tomes en cuenta lo que dije, soy un idiota a veces...- respondió Blaine.

-No, tú estás bien, soy yo el que tiene problemas que resolver y al final siempre terminó dando portazos, solo espero que no te canses de mi.-

-Nunca me cansare de ti, y...- Blaine dio un suspiro largo mirándolo a los ojos. -tienes todo el derecho del mundo de dar portazos...ésto... sé que necesitas tu espacio, tu tiempo, y tu lugar...para mi es complicado cederle eso a cualquier persona, y a ti, que te amo con todo mi ser, me es más difícil porque temo perderte, y es algo que debo aprender a hacer...-

Kurt apego su cuerpo al de Blaine acariciando su rostro.

-Creo que ambos debemos aprender algunas cosas.-

Blaine sonrió de lado acariciándolo.

-Pero siempre serás mi ángel, tú me haces...mas persona, mejor.-

-Tu eres un ángel, para mí lo eres.- contradijo Kurt queriendo convencerlo de eso.

-No, yo soy un demonio, tú no has hecho nada malo Kurt, no queriendo hacerlo, yo sí, y lo disfruto...aquí la historia está escrita para ambos, y aun seguimos juntos porque somos...lo que le hace falta al otro.- explico Blaine mirándolo a los ojos.

-Porque nos amamos estamos juntos.- aclaro Kurt.

-Porque nos amamos...porque nos enamoramos...y porque el destino lo quiso así...- Blaine acaricio su rostro con amor. -y siempre será así.- termino diciendo y deposito un beso en sus labios.

Kurt siguió el beso convenciéndose de las últimas palabras de su esposo, él no lo veía como Blaine creía verse, para él su esposo era un ser increíble que día a día representaba el amor en su vida.

Ya no quería hablar de eso, sonrió en el beso y subió a horcajadas de Blaine repasando con sus manos el torso de éste.

-Hiciste ejercicios.- dijo al observarlo.

-Si, necesitaba despejarme y gastar energías.- respondió Blaine.

Kurt sonrió acariciando el pecho trabajado de su esposo.

-Si quieres podríamos hacer ejercicios juntos.- dijo Blaine mirándolo con una media sonrisa.

-Eso pretendo.- respondió Kurt acercándose a su boca para depositar un beso en sus labios.

El beso se convirtió en demandante de un momento a otro, Kurt bajo con sus labios al cuello de su esposo y luego a su pecho, repasando con sus labios cada milímetro de éste saboreando su piel, hasta llegar a su abdomen y siguió hacia su miembro donde se detuvo para mirar a Blaine, éste lo observaba atento y con deseo, Kurt sonrió y lo metió en su boca, repaso con su lengua toda la textura de éste sin quitarle la mirada a su esposo quien cerraba los ojos por momentos sintiendo mucho placer, él se esmero en excitar a Blaine hasta que éste tomo su cabeza con una mano y comenzó a acariciarlo incentivándolo a seguir, allí Kurt se alejo lamiendo sus labios haciendo que Blaine lo tirara por su mano hacia él para besarlo con deseo, Kurt sonreía, sabia como volver loco a su esposo. Se alejo de Blaine buscando preservativos, abrió uno y se lo coloco a su esposo bajo su mirada, sonriéndole con picardía subió sobre su miembro penetrándose lentamente en un suspiro largo y profundo, Blaine acariciaba sus piernas deseando moverse con locura, pero dejo que Kurt impusiera el ritmo, y eso hizo éste, moviendo sus caderas mientras subía y bajaba, buscando el placer y guiando a Blaine al mismo lugar, entre gemidos suaves que subieron en tono a medida que los movimientos se volvían mas rápidos y certeros, Kurt no despegaba sus ojos de los de Blaine a excepción de cuando el placer le ganaba y gemía alto, Blaine no podía dejar de verlo, necesitando cada vez mas de él, Kurt acaricio su miembro a medida que ambos iban perdiendo el control de sus cuerpos, buscando ese orgasmo que lo sacudió, Blaine tomo sus caderas con fuerza mientras levantaba su pelvis dejándose llevar por su propio orgasmo pocos segundos después.

Cuando lo noto estaba sobre su esposo envuelto en sus brazos, más tranquilo y relajado, Blaine sonreía feliz y él también al verlo.

-Te gusto?.- preguntó Kurt.

-Me encanto.- respondió Blaine.

Kurt busco sus labios para besarlo con amor.

Blaine lo abrazo fuerte luego de ese beso, los cubrió a ambos con una manta ye que el invierno no se hacía esperar y el frío comenzaba a sentirse.

Cuando despertaron era medio día, costo para que salieran de la cama, bajaron a la cocina con una sonrisa, ambos resplandecían y era notable para todos.

Saludaron a todos una vez dentro de la cocina, todos los saludaron pero Jeff seguía enojado con Kurt, se le notaba, no lo miraba y estaba serio. Kurt quería recuperar la amistad de éste y decidió obsequiarle algo, así que llamo al lugar que creía indicado para hacer un pedido especial, Blaine ignoraba esto, él llamo a una casa de comidas que Kurt conocía bien, ya sabía que pedir, Kurt debía seguir con su dieta así que solo les resto esperar unos minutos.

Almorzaron juntos en el desayunador, solos y entre arrumacos, era un momento íntimo y ellos lo hacían especial.

Decidieron hacer ejercicios juntos, pero en realidad Blaine hacia ejercicio y Kurt lo miraba embobado, éste le hablaba sobre su prima y la relación que tenían su padre con el de ella, como desde Italia los ayudaron a desbaratar a la mafia irlandesa, Kurt se había sentado en una máquina para trabajar sus piernas pero se quedó mirando a su esposo como trabajaba sus bíceps, tenía una sudadera que dejaba ver sus músculos, los cuales resaltaban mucho más cuando hacia fuerza, su cerebro hizo cortocircuito y se sentó en la maquina apoyando su cabeza en un soporte de ella, mirando hipnotizado a su esposo, su boca se hacía agua observándolo con atención.

-...porque cuando era niño mi padre viajo a Italia y conoció a mi tío allí, luego de adolescente regreso y empezó a trabajar robando carteras aquí, se metió en la pandilla y allí lo encontró Rubí...- contó Blaine, miro de soslayo a su esposo creyendo que estaba inmerso en la historia, éste le sonrió embobado y él lo observó extrañado. -estas bien?.-

-Si...- respondió con una sonrisa tonta Kurt. -muy bien.-

Blaine se sentó y busco su toalla para secarse el sudor, Kurt dejo caer su cabeza apoyándola nuevamente en el soporte de la maquina.

-Tenía quince años cuando Rubí lo ingreso en la organización, luego llego mi tío y Rubí le vio potencial, así que ambos ingresaron, claro que la organización envió a mi tío a Italia nuevamente, él...tenía cierto recelo con un gánster de allí y la organización no podía sacarlo así que fue mi tío el que lo retiro, desde allí mi padre y mi tío fueron socios, y las cosas salieron más fácil.- comento Blaine secándose con la toalla.

-Mmmh!...- dijo Kurt mirándolo.

-Quieres que nos duchemos?.- pregunto Blaine observándolo.

-Si claro!.- respondió efusivamente Kurt.

Blaine lo miro y sonrió de lado, pudo ver la creciente emoción de su esposo en sus pantalones suponiendo lo que realmente deseaba.

-Bien...- dijo y se acerco para besarlo. -y me haré cargo de esto también.- susurro mientras acariciaba la entrepierna de su esposo.

Kurt se mordió el labio y se sonrojo al sentir la mano de su esposo y el calor invadir su cuerpo.

Blaine se puso de pie mirándolo, salió caminando y Kurt detrás de él, lo alcanzo y lo beso con ansias, Blaine lo arrincono contra la pared besándolo intensamente hasta quedar sin aire, lo tomo de la mano y fueron hacia la habitación, Kurt no podía pensar de la excitación que tenia, ni bien llegaron a la habitación se desnudaron entre besos y se internaron en la ducha, y allí le dieron rienda suelta a la pasión y al deseo, hasta quedar exhaustos y satisfechos.

...

-Pensamos en hacerlo allí, es un lugar hermoso y desde que lo vi cuando llegamos con mi familia a New York, desee...no sé...algún día casarme allí.- dijo George mirándolos con una sonrisa.

Estaban en una mesa en el centro de New York, Kurt quiso salir a cenar con Cooper y su amigo, así que la velada los encontró tomados de la mano escuchando a George y los planes de la boda.

-Entonces será en un mes.- dijo Blaine.

-Si, no queremos casarnos en navidad, van a estar todos con las fiestas y será una locura.- comento Cooper mientras comían.

-Porque no lo hacen en la mansión?.- pregunto Kurt y miro a Blaine quien le sonrió. -es grande.- dijo mirando a sus amigos.

-Te lo agradezco...se los agradecemos.- se corrigió Cooper mirando a su prometido. -pero realmente quiero que George tenga la boda de sus sueños, se la merece y ama ese lugar así que lo haremos allí, ya lo reservamos...será hermoso.- dijo mirando a George con amor.

-Bien, entonces les ayudare en la decoración, no soy muy bueno pero algo aprendí en todo todo este tiempo.- Kurt estaba feliz por ellos, se veían muy enamorados.

-Si, y voy a querer de esos ángeles que hay en el jardín de tu casa...de la mansión hablo.-pidió George.

-Los de acrílico... Los compre y pensé que no sobrevivirían al calor, pero están perfectos, de hecho pediré dos más para mi casa en la playa.- comento Kurt con una sonrisa.

-Y las luces, esas de ángeles, a mi me encantaron.- pidió Cooper.

-De verdad?.- pregunto Kurt.

-Si, son hermosas.- respondió George mientras Cooper asentía con la boca llena de comida.

Kurt sonrió, él creyó que a nadie le había gustado realmente sus ángeles reflejados en el techo de la mansión.

-Mañana si quieres vamos al local, tienen muchas cosas lindas allí.- respondió con una sonrisa.

Blaine lo miraba orgulloso y enamorado.

-Me alegro que estén bien...- dijo Cooper y miro a su novio. -se que prometí no tocar el tema, pero me preocupaba que se separaran, son...nuestros amigos pero más allá de eso, también mi ejemplo a seguir...digo...tenemos mucho en común, nosotros superamos lo nuestro y cada vez que los veo a ustedes espero que podamos llevar nuestras diferencias de la misma manera que las llevaron ustedes.- explico Cooper mirándolos.

Ambos lo observaron sin palabras.

-Pues...una crisis es eso...una crisis...- dijo Blaine mirando a Kurt a los ojos. -hemos pasado por mucho...muchas cosas que no todos pasan, y si, estuvimos distanciados...pero regresamos por lo que tenemos, porque nos tenemos...el uno al otro.-

Kurt lo beso con amor, le sonrió sabiendo las verdades ocultas en esas palabras y la realidad que había en ellas.

George sonrió y miro a su prometido enamorado.

-Si, y probablemente tengamos otras crisis y peleas, pero siempre seremos el amor del otro.- dijo Kurt sonriéndole a su esposo.

Blaine le sonrió y acaricio su rostro, depositando un beso en sus labios.

-Quien iba a pensar que vería a Blaine Anderson en esta situación, y que yo estaría por casarme!.- dijo Cooper riendo.

-Seguramente ni lo imaginabas.- comento Blaine.

-Tampoco es como si jamás esperaban casarse.- dijo George mirándolos.

Ambos lo observaban, cada uno con su prejuicio propio.

-Creo que el amor nos convirtió en lo que somos y eso...hay que festejarlo.- Kurt tomo su copa levantándola.

Los cuatro lo hicieron y festejaron por su amor, disfrutando de ese momento, en compañía de sus amigos.

...

Regresaron a su hogar entre arrumacos, Wes esperaba a Blaine en la sala, tenían algo pendiente, dejo a su esposo al pie de las escaleras.

-Enseguida subo.- le dijo Blaine depositando un beso en sus labios.

-Ok.-

Blaine salió hacia su estudio y Kurt comenzó a subir las escaleras.

-Kurt.- llamó Jeff.

Éste bajo los escalones que había subido acercándose a él.

-Gracias por los bombones, son los que me gustan.- dijo Jeff.

-Lo sé, por eso los pedí, quería regalártelos.- respondió Kurt.

-Y la nota, no estoy enojado...un poco si...de todas formas no seré parte de tu seguridad.-

Kurt lo miro triste.

-Pero puedo invitarte a tomar algo en algún momento?.-

-Si.- respondió Jeff con una media sonrisa. -sabes?, cuando recibí la caja de bombones Nick creyó que tenía un admirador secreto, no le dije que eras tú.-

Kurt sonrió, Jeff salió rumbo a la cocina y él siguió hacia su habitación. No tenía muchos amigos, y Jeff era uno, no quería perderlo.

Comenzó a buscar su ropa para dormir, y encontró una playera vieja que había conservado de cuando vivía con Puck, le llamo la atención encontrarla entre las cosas de Blaine, la tomo y sintió su aroma, aun tenía su perfume.

Blaine ingreso mirándolo.

-Mira lo que encontré.- le dijo llevándola nuevamente a su nariz.

-Si, yo la encontré cuando no estabas y...la deje entre mis cosas.- explicó Blaine.

-La quieres?.- pregunto Kurt.

-No, te quiero a ti.- respondió Blaine mirándolo a los ojos.

Kurt dejo la palayera en su lugar y se acerco a él.

-Siempre seré tuyo, como tú eres mío...a pesar que a veces no sé que quiero hacer de mi vida y me ahogue en un vaso con agua, sin ti realmente me ahogaría, tu eres quien me hace seguir, confiar en mí, querer ser algo mejor, sin ti no sé donde estaría, ni lo que hubiera sido de mi.- dijo sinceramente Kurt.

-El vino siempre te suelta la lengua.- comento con una media sonrisa Blaine.

-No estoy borracho, hablo en serio.- le rebatió Kurt.

-Lo sé...- dijo Blaine tomándolo por la cintura. -me amas y te amo...no te salve de nada, tu hubieras salido de allí en algún momento, tienes la fuerza para hacerlo.-

-No, no es así, no habría podido, y no tengo fuerzas Blaine, tú si.-

-Tú puedes hacer lo que quieras, tienes paciencia, amor, ganas de vivir, y disfrutar de la vida, yo tengo un arma, y dinero, nada mas.- contradijo Blaine.

-Mentiroso...- dijo Kurt abrazándolo por la nuca y mirándolo a los ojos. -a ti te respetan.-

-Porque tengo un arma.-

Kurt sonrió.

-Yo te respeto y no porque tengas un arma.-

Blaine sonrió de lado.

-Tu mereces todo, especialmente mi respeto, eres el hombre más fuerte de ésta casa.-

Kurt lo beso con amor, Blaine acaricio su rostro con una sonrisa.

Esa noche durmieron tranquilos, al día siguiente ambos debían seguir con sus actividades pero esa noche era de ellos y la disfrutaban en los brazos de su amado.