Capítulo 33
Kurt despertó con dolor de cabeza, la noche anterior habían asistido a una fiesta para una fundación, Blaine, estaba dormido aún pero él sentía que la cabeza le explotaría, se reprochaba haber bebido, recordaba poco y nada de la noche de amor al parecer desenfrenada por las marcas en su cuerpo.
Blaine despertó mirándolo.
-Estas bien?, estas pálido.- pregunto mirándolo.
-No, me duele la cabeza.- respondió Kurt con mal semblante.
-Mmmm... no debí dejarte beber...pediré un analgésico.-
Blaine llamo por teléfono y Kurt se quedo debajo de las mantas.
Le costó levantarse, se sentía mal pero debía ir a un hotel a hablar con el dueño, le dijo a su esposo que estaba mejor, éste tenía que ir a una reunión y él solo lo retrasaba.
Se miro en el espejo dándose pena, se veía muy mal.
Tocaron a la puerta y él abrió encontrando a Sanders mirándolo serio.
-El auto ya está listo.-
-Si, bien...- dijo tomando su chaqueta ya que el invierno golpeaba fuerte.
De repente sintió su estómago dar un giro, corrió al baño dejando el contenido del mismo en el retrete. Sanders lo miraba con una mueca.
-Iré a buscar a alguien.- dijo saliendo por el pasillo.
Kurt se sentó en el suelo sintiéndose fatal, odiaba estar así.
Sanders entró en la cocina buscando el número del médico en una libreta, Jeff lo miraba desconcertado.
-Que sucedió?, no salimos?.- pregunto Max entrando a la cocina al ver que Kurt no bajaba.
-Esta vomitando en el baño.- respondió Sanders.
-Y lo dejaste ahí?.- pregunto Jeff.
-Y que quieres que haga?, donde está el numero de Will?.- pregunto Sanders buscando en la libreta.
-Deja eso y hazle un té...agh!, deja lo hago yo.- dijo Jeff.
-Llamare a Blaine.- Sanders busco su celular para llamarle a su jefe.
-Que?!, no, no lo llames, solo tiene una resaca.- le dijo Jeff.
-Él me dijo que cualquier cosa que suceda lo llame.- respondió Sanders.
-Pero no para decirle que Kurt está vomitando...nunca tuviste resaca?...encima debe estar sentado en el suelo llorando y sintiéndose peor...no llames a Blaine, yo ayudare a Kurt.-
-Tú te haces responsable.- dijo Sanders dejando el celular.
Jeff lo miro molesto.
Max se quito el saco y se sentó en el sillón para ver las noticias.
Kurt seguía con dolor de estomago y de cabeza, aun sentado en el suelo se sintió solo y desdichado.
Jeff entró con un té de hierbas para que se sienta mejor.
-Te duele el estómago?.-
-Si.- respondió Kurt.
-Déjame ayudarte.- dijo Jeff mientras ayudaba a Kurt a levantarse.
Fueron hacia la cama y Kurt se sentó en el borde.
-Me siento mal.-
-Es el hígado, trata de beber ésto, te ayudara.- pidió Jeff entregándole el té.
Kurt bebió un poco, se sentía realmente mal, no recordaba ni que había tomado la noche anterior.
Jeff se quedo junto a él hasta que los colores regresaron a Kurt y se sintió mejor.
-De que es el té?.-
-Para desintoxicar.- respondió Jeff.
-Me siento mejor, gracias.- dijo Kurt. -Siéntate.-
Jeff lo miro dudoso, a Blaine no le gustaría eso.
-Siéntate Jeff.- dijo mirándolo Kurt casi leyendo su mente.
Éste se sentó frente a él en un pequeño sillón.
-No podre comer nada hoy.- se lamento Kurt.
-La comida de pájaro que pediste una vez parece sana.-
-Es vegana no de pájaros.- le dijo Kurt.
-Bueno, lo que sea, esa te vendrá bien.-
-Mmmh...sí, pero iba a almorzar con Blaine en el local de comida francesa.-
-Vas a estar así todo el día si comes pesado.- le dijo Jeff mirándolo.
Kurt lo observo, Jeff tenía razón, en unos días era la boda de George y él quería asistir bien.
-Gracias, por el té y ayudarme.-
-No me agradezcas.- le respondió Jeff.
-No podré ir a ningún lado, podrías avisarle a Sanders, parece llevar una agenda muy estricta con los horarios.-
-Si.- dijo Jeff sonriendo. -él es así, un poco obsesivo...porque no te recuestas y descansas, mas tarde te traigo otro té.-
-Si.- dijo Kurt entregándole la taza. -gracias.-
Jeff salió con la taza vacía, fue al baño y se lavo los dientes, y se quito la ropa para acostarse, se sentía más aliviado pero era mejor que descansara, al menos así no le dolería el estomago, tomo sus medicinas y se recostó.
Blaine llego a la mansión más temprano, la reunión duro menos de lo que creyó y la siguiente reunión se postergo, entró en la cocina y vio a Sanders y a Max con curiosidad.
-Kurt no salió?.- pregunto mirándolos.
-No. Kurt empezó a vomitar.- respondió Sanders.
Blaine suspiro pesado y fue hacia su habitación.
Jeff negó con la cabeza, sabía bien que a Kurt no le gustaba que Blaine lo vea así.
Sintió la puerta abrirse y pensó que era Jeff, movió las mantas mirando y se encontró con Blaine que estaba sentándose en el borde de la cama, con semblante preocupado.
-Amor.- dijo sentándose intentando disimular la molestia en su estómago.
-Hola, te sientes mal?.- pregunto Blaine.
Kurt se dio cuenta que ya le habían ido con el chisme.
-Si, ya te dijeron verdad?, estoy bien, solo...estaba un poco descompuesto es todo.- respondió intentando minimizar el tema.
-Sanders me dijo que fue más que eso.- dijo Blaine sabiendo que Kurt estaba delicado del estomago desde antes y debía cuidarse mucho.
-Que bocón es.- comento con molestia Kurt.
-Es su trabajo contarme todo, porque no me llamaste si te sentías mal?, podría haberme quedado contigo.-
-No es nada, es ...lo que tome anoche, Jeff me trajo un té y me ayudo mucho, tome mis medicinas y me siento mejor.-
Blaine lo miraba dudando que realmente fuera así.
-Estoy bien, pero si quieres quedarte conmigo no me molesta.- le dijo Kurt mirándolo con una media sonrisa.
Blaine le sonrió y se quito los zapatos y el saco, Kurt le dejo lugar y Blaine se recostó a su lado, abrazándolo, Kurt descanso su rostro en el pecho de su esposo abrazándose a él mientras Blaine repasaba con su mano sus cabellos.
-De verdad estas bien?.-
-Si, tengo una molestia pero ya no me duele.- respondió Kurt.
Blaine hizo una mueca, sabía que Kurt no quería preocuparlo.
-Quieres que llame a Will?.-
-No, si no se me pasa yo lo llamó pero esperare a que el medicamento haga efecto, tendremos que almorzar aquí, y no creo que pueda comer mucho.- dijo Kurt aun con su rostro en el pecho de su esposo.
-Claro, no puedes comer nada pesado...no debí dejarte con Cooper, ese tonto no dejaba de entregarte copas de champagne.-
-No me acuerdo de nada.- comento Kurt
-Pues, se te suelta la lengua cuando bebes, le comentaste varias cosas a Cooper y a George sobre la ultima reunión a la que fuimos.-
-Si?...que mas dije?.- preguntó avergonzado Kurt.
-Ummm...lo que yo escuche fue eso y tu descontento porque no habían masas de las que te gustan sino canapés salados.- Blaine sonrió al recordar eso. -...algunos invitados te pidieron autógrafos, y un grupo de mujeres conocidas estaban un poco escandalizadas, decían que no era posible que fueras tan popular, y tuve un par de cruces con algunas de ellas.- comento Blaine sabiendo que en algún momento su esposo se enteraría de la discusión que tuvo con la esposa de un ex juez. -una señora comenzó a susurrar algunas idioteces, y las otras le seguían el juego riéndose, no está muy de acuerdo con que seas aportarte para la fundación del hospital, me acerque y le pregunte porque, así que tuvimos un intercambio de ideas.-
-Porque no quiere que sea aportarte para la fundación?, toda tu familia lo es, y yo puedo aportar con mi apellido, es por eso?.- pregunto mirándolo.
Blaine no sabía cómo hablar de ésto, se estaba arrepintiendo de haber tocado el tema.
-Pues, no conocen tu apellido, y ya sabes, los nuevos siempre son minimizados.- explicó, Kurt lo miraba sin creerle ni una palabra, Blaine suspiro pesado sabiendo que las mentiras no eran una salida. -creen que eres un oportunista, eso y el que estés en el mundo de la moda no es bien visto para el entorno.-
Kurt se sentó mirando fijamente la manta, Blaine sabía que no debió mencionar nada.
-Te avergüenzo, es eso.- le dijo mirándolo a los ojos.
-No.- respondió firme y serio Blaine. -tú eres mi orgullo, no mi vergüenza.-
-Que les dijiste?.- pregunto Kurt serio.
-Que todo lo que conseguiste fue por merito propio, nunca aceptaste nada de mi porque querías hacer las cosas por ti mismo, no como la mayoría de los que estaban allí que si no fuera porque están casados con alguien de renombre, nadie sabría quien es.- respondió Blaine.
Kurt lo miraba sabiendo que era una respuesta típica de Blaine.
-Es por la carta verdad?.- pregunto con un nudo creciendo en su estomago.
-No. Nadie sabe de eso, son habladurías de una mujer senil que es homofóbica y elitista, tampoco quiere a George, dice que es el que esta de "turno" y durara poco, era lo que pensaba de ti, no lo dijo pero lo tenía escrito en sus ojos.-
Kurt suspiro mirándolo.
-Siempre seré el oportunista.-
-Para las personas superficiales y que se valoran por demás, tal vez...para mi eres la luz de mi vida, y no me importa darte todo lo que se te ocurra, por mas descabellado que sea.- le dijo Blaine acariciando su rostro.
Kurt se quedo pensativo un instante, para él lo único que contaba era como lo miraba su esposo. Sonrió de lado observándolo a los ojos.
-Soy el consentido, malcriado, nuevo rico.- le dijo mirándolo.
Blaine oculto una sonrisa, hasta que fijo su ojos en la cama, realmente eso era Kurt pero no tenía nada de malo eso, no para él.
Kurt se le acerco y rodeo su cuello con sus brazos, lo observo con una media sonrisa mirándolo a los ojos.
-Y estas casado con un gánster que te malcriara mucho mas.- dijo Blaine observándolo con una sonrisa.
-Te amo...- Kurt lo beso en los labios. -siempre estas defendiéndome.-
-Eres mi esposo, y aunque no lo fueras, crees que dejaría que cualquiera diga algo malo de ti?.- le preguntó mirándolo a los ojos.
-Me imagino que no.- le respondió Kurt con una media sonrisa.
-No, nadie es más que tú para mí, y se los hago saber.-
Kurt lo beso nuevamente y Blaine siguió el beso, Kurt se sentó en su regazo mientras se besaban, ese día que comenzó horrible, había mejorado sustancialmente.
...
Dos semanas después estaba luciendo un traje de la última temporada junto a su esposo en la boda de sus amigos, Blaine lo sostenía de la mano y no lo soltaba, el reía por lo bajo, parecía que temía perderlo entre tanta gente, Pam había llegado esa mañana, a las corridas, entre estilistas y su vestuarista logro llegar a salir con ellos hacia el pequeño parque donde se casarían Cooper y George, al parecer su amigo siempre miro con anhelo ese lugar, en el centro del parque había un salón, allí se llevo a cabo la boda, Cooper le dio todos los gustos a su novio, la familia de George obviamente no estaba acostumbrada a las excentricidades, así que Cooper decidió ser mas sencillo y no hacer un show de la boda, ambos decidieron usar unos trajes negros, similares, que los hacía verse maravillosos, sin tanta pompa, el salón fue decorado por Kurt y George, muy discretamente pero con estilo, Valentine agradecía eso, éste parecía el abuelo de los hermanos de George, aunque mantenía su postura de señor de negocios, también era sumamente amable con la familia de su yerno, la prensa estuvo presente, a los lejos, ya que el parque estaba cerrado, Blaine se ocupo de eso, no quería a nadie cerca, al contrario de Cooper él odiaba los periodistas y George no quería extraños, asique los hombres de seguridad, todos ellos se mantuvieron en las cercanías.
Para su suerte los medios se enteraron ese día de la boda, de algún modo sucedió y se agolparon en las entradas, si estaba permitido o no cerrar el parque, a Blaine no le importo, lo cerro de igual manera, con la escusa de ocuparse de la tranquilidad de la fiesta y que no se infiltraran de la prensa, puso a sus hombres a disposición de la pareja.
George estaba tan feliz que se podía a notar a kilómetros, Cooper no tenia mas ojos que para él, dieron el sí en un pequeño kiosco similar al de la boda de Kurt y Blaine solo que este no poseía techo y era más grande, el hermano pequeño de George les entregó los anillos después de que el ministro dijo unas palabras, Cooper dijo "si" varias veces antes de que terminara la frase el ministro provocando la risa en los invitados, su padre solo rogaba que no hiciera alguna gracia estúpida que los dejara en ridículo, luego George dio el "sí" haciendo que su madre derramara una lagrima.
Kurt los observaba desde los primeros asientos, tomado de la mano de su esposo, entre miradas cómplices con Blaine recordando su propia boda, estaba feliz por George, él se merecía ésto, al igual que Cooper. Luego de ese beso final todos aplaudieron y saludaron a la flamante pareja, entre abrazos los felicitaron, compartieron un momento en el parque y luego todos entraron al salón, una banda toco la música favorita de ambos esposos, se sacaron fotos con todos los invitados, Kurt aprovecho en felicitar a su amigo nuevamente, no era mucho lo que podían hablar ya que los novios debían saludar a todos los invitados, así que ambos, Kurt y Blaine se dedicaron a disfrutar de la música y la comida, para la media noche los flamantes esposos tomaron un vuelo a París, ellos le regalaron la luna de miel, y esperaban que lo disfrutaran como lo hicieron ellos.
Al terminar la fiesta todos se retiraron, ellos y Pam regresaron a la mansión, estaban agotados, tomaron un té los tres juntos en la cocina y luego Pam se fue a dormir.
-Fue muy lindo, quedaron bien las luces en los rosales verdad?.- le preguntó Kurt a su esposo mientras entraban a su habitación.
-Si, quedaron muy lindas, y la decoracion en el local, muy creativo, tal vez tengas otro talento oculto, se te dan bien las decoraciones.- le respondió Blaine tomándolo de la mano y guiándolo al sillón junto a la cama.
Kurt sonrió y se sentó en su regazo acariciando su rostro con una mirada enamorada.
-Cuando era niño adoraba esas cosas, además me encantaban ver como las celebridades decoraban sus casas, y así armaba las mías, de hecho...- dijo poniéndose de pie y caminando hacia el armario.
Saco la caja que le trajo su padre, dejo de lado los demás objetos concentrándose en la casa celeste que había armado con recortes de revistas.
-Mira, éste era mi preferido.- le dijo a su esposo sentándose nuevamente en su regazo y mostrándole su obra de arte.
Blaine sonrió mientras miraba cada detalle, ya lo había visto antes pero ahora reparaba en cada cosa de Kurt que había en ese collage, los muebles todos celeste, las coronas de reinas decorando las paredes, y hasta los floreros en las diferentes mesas.
-Todo habla de ti, definitivamente es un talento.- dijo Blaine mirándolo con amor.
Kurt lo rodeo por el cuello y apoyo su frente en la de su esposo.
-Ahora tengo mi propia mansión, con la sala celeste.- dijo sonriendo.
Blaine le sonrió y Kurt lo beso lentamente con amor, ese amor que fue su cielo en el infierno y ahora una realidad llena de felicidad.
