Capítulo 36
Los días pasaron volando, ellos disfrutaban cómo si fuera una segunda luna de miel, había pasado una fecha muy dura, especialmente para Kurt, se cumplió un año de cuando Puck lo hirió, ese día fue particular, Blaine lo llevo a recorrer lugares que no conocía de la ciudad, incluyendo sus nuevas tierras que antes le habían pertenecido a los gitanos, recorrieron nuevas tiendas, un recorrido por la estatua de la libertad, y una cena en ese lugar que era el nuevo preferido de Kurt, hizo todo para distraerlo y para que ese día fuera algo menos doloroso.
Así pasaron las semanas y comenzó la llegada de las fiestas, de repente la ciudad estaba cubierta de nieve, vestida de ángeles, y adornos navideños, llena de paz y esperanza, Burt y Carol llegarían ese día, ellos almorzarían en ese local tan requerido y sofisticado, Kurt amaba la vista de la ciudad, sentado en esos sillones mientras disfrutaba de la mejor comida de New York, había reservado una mesa la noche anterior, se alisto junto a su esposo y salieron para almorzar allí.
Una vez que subieron al último piso se acercaron a la recepcionista quien miro extrañada a la pareja.
-Buenos días, tengo una reserva a nombre de Hummel.- dijo Kurt sonriente.
-Señor Hummel, si lo recuerdo pero esta mañana llamaron para cancelar la mesa...- dijo la muchacha.
-Como?, no entiendo, yo no cancele.- Kurt estaba contrariado, miro a Blaine sin entender.
La muchacha no sabía que decir, ciertamente habían cancelado la reserva.
-Busque una mesa.- el tono serio y autoritario de Blaine puso nerviosa a la muchacha que comenzó a buscar en su computadora.
Kurt no entendía que podía haber sucedido, él siempre reservaba para no tener estos inconvenientes.
-Bien, ya esta, lamento el mal entendido.- dijo la jóven tocando un pequeño timbre. -espero que pasen un lindo día.-
Un hombre se acerco y ella le indico la mesa que les correspondía, éste los guió y por suerte era cerca del lugar que a Kurt le gustaba.
-No sé qué sucedió, yo reserve.- comentó Kurt.
-Esta mesa te gusta?.- pregunto Blaine antes de sentarse.
-Si me gusta.- respondió Kurt sonriendo.
Blaine miro a Wes que estaba a unos metros observándolos, estaba a cargo de la seguridad de la pareja ya que Sanders estaba de viaje, y prefirió hacerlo él personalmente.
-Mi papá y Carol llegan esta noche, dice que hay mucha nieve por doquier.- comento Kurt dejándose abrazar por su esposo, sentados en el sillón mientras esperaban la comida que habían pedido.
-Si, la tormenta se acentúa, creo que estará así hasta año nuevo, no hay un buen pronóstico para estos días.- comento Blaine besando sus cabellos.
-Que te pareció la campaña del perfume?, salieron bien las fotos verdad?.- preguntó Kurt.
-Si, saliste hermoso.- respondió sonriendo Blaine.
Kurt lo miro con una sonrisa y beso sus labios.
-Aunque el aroma era horrible.- le dijo Kurt.
-De verdad?.- pregunto Blaine sorprendido.
-Si, bueno, hay gente que lo compra, pero es feo.- respondió Kurt.
-No sabía eso, no debí aceptar unirme a esa firma.- comento negando con la cabeza.
-Es la más importante, todo el mundo compra esos perfumes, realmente todo el mundo.- dijo Kurt repasando con su dedo el pecho de su esposo.
La comida llego y Kurt se sentó para poder comer junto a Blaine, disfrutaron de todo y a la hora del postre ellos se dedicaron a mimarse, entre besos y caricias terminaron dándose de comer en la boca. Wes recibió un mensaje en su celular, miro al otro custodio y salió hacia el ascensor, bajo hasta la salida mirando un cadáver en la acera frente a la puerta de edificio, la gente se había agolpado y la policía no tardo en llegar, él miro el rostro del sujeto notando algo familiar, no sabía quién era pero le era conocido, camino hasta donde estaba Nick, él se había quedado con el auto de seguridad frente al edificio.
-Que sucedió?.- le pregunto Wes.
-El sujeto se bajo de un auto, iba a entrar al edificio pero dos hombres que caminaban por la vereda, uno de un lado y el otro en sentido contrario, cruzaron uno por delante y otro por detrás, y le dispararon, con silenciadores, ni movieron sus abrigos, fueron sincronizados, uno le disparo en el estomago y el otro por la espalda...hacía mucho no veía algo así, eran de la organización estoy seguro.- explico Nick.
Wes miro la multitud de gente pensativo.
-Estén atentos.-
Regreso al salón y retomo su lugar, los hombres de seguridad estaban asentados en sus lugares, Blaine no noto nada, seguía abrazando a Kurt mientras comían el postre.
Kurt seguía dándole de comer en la boca a su esposo, abrazado a él, sonriéndole mientras comía una uva, Blaine lo beso atrayéndolo más hacia él, presionando su cadera y bajando su mano hacia sus glúteos, Kurt se separó mordiendo su labio en una sonrisa.
-Es hora de ir a casa.-dijo Kurt mirándolo a los ojos.
-Si, es verdad.- Blaine volvió a besarlo con más intensidad dejándolo entre las nubes.
El mozo llego con la cuenta y Blaine pago todo, a pesar que Kurt quería hacerlo él, se pusieron sus abrigos y salieron por el estacionamiento hacia la mansión, entre besos y caricias, aunque al llegar Blaine se miro con Wes y noto que había algo que debían hablar.
Kurt lo beso en los labios ni bien entraron a la mansión.
-Ve arriba, ahora subo.- susurro en los labios de Kurt.
Éste sonrió y subió las escaleras, él lo miro unos instantes y luego a Wes cambiando el semblante.
-Que sucede?.-
-Mataron a un hombre en la puerta del edificio donde estábamos, no sé quien es pero le vi cara conocida.-
-Averigua quien era.- dijo Blaine preocupado.
-Eso haré en seguida.-
Blaine subió las escaleras y camino hacia su habitación mientras se quitaba el abrigo, entro y no encontró a Kurt en la cama, estaba en el baño, cuando salió se miraron sonriéndose.
-Imaginé que tendrías cosas que atender.- dijo Kurt acercándose a él.
-Si, pero quiero terminar lo que comencé en el postre.- Blaine lo tomo por la cintura y lo beso con ternura.
Kurt paso sus brazos por sus hombros mientras disfrutaba del beso, lento y dulce, cargado de amor.
Se miraron al separarse con una sonrisa, siguieron besándose hasta que lentamente comenzaron a quitarse la ropa, entre caricias y mas besos quedaron tendidos en la cama, Blaine se coloco el preservativo y volvió a besarlo, lo penetro lento, Kurt enroscó sus piernas en la cadera de su esposo dejándose llevar por las olas de placer que lo envolvían junto a los besos por doquier que le ofrecía Blaine con cada envestida. Los gemidos invadieron la habitación, jadeos constantes eran el sonido predominante, susurros con palabras de amor acompañados por esas sensaciones que los invadían, haciéndolos volar lejos hasta que sucumbieron en los brazos del otro.
Blaine lo abrazo y se besaron nuevamente, con dulzura y amor, hasta que se durmieron.
Una hora después el celular de Blaine sonó, miro y era un mensaje de Wes, Santana llamo y debía encontrarse con ella en la cafetería habitué, estaba un poco cansado de ésto, quería quedarse con Kurt descansando, después de su crisis matrimonial las cosas habían mejorado mucho, era como su segunda luna de miel, su esposo estaba más tranquilo, se notaba que había procesado las cosas de otra manera, y esa herida estaba cerrando.
Lo observo con una media sonrisa, recordando las palabras del psicólogo que atendió a su esposo, habían hecho terapia juntos, o al menos él acompañó a Kurt, e iba todo bien hasta que él psicólogo comenzó a hacerle preguntas a él, saco sus conclusiones de su temperamento y llego a la conclusión que no ayudaba a Kurt, lo cual a él le molesto, recordó cuando le dijo que su carácter rozaba lo narcisista, eso mas sus crisis de celos no eran lo que Kurt necesitaba, él francamente solo quería matar al psicólogo, Kurt se sintió incomodo de hablar con el profesional y busco una terapeuta y ésta siguió atendiéndolo solo a él.
Lo veía mejor, mucho mejor, él solo quería que fuera feliz, su miedo a que Kurt dejara de amarlo lo había hecho perder los estribos más de una vez, pero entendió que el amor de su esposo también maduro, no había cambiado, como lo que él sentía, solo se hizo más fuerte.
Acaricio su rostro mientras sonreía, no quería dejarlo solo en la cama, a Kurt no le gustaba, así que en entre caricias y besos suaves lo despertó, éste se removió hasta que abrió los ojos sonriéndole.
-Amor.- susurro Blaine en sus labios.
-Mmmh...- respondió Kurt.
-Tengo que irme...-
-Ahora?.- preguntó Kurt abrazándolo por el cuello y haciendo un gesto con sus labios.
-Si, debo reunirme con Santana.- respondió Blaine besando su cuello.
Kurt hizo una mueca de desagrado, odiaba a esa mujer.
-Vamos a bañarnos.- pidió Blaine.
-Bien.- respondió Kurt sin ganas.
-O quieres quedarte en la cama?.- le preguntó Blaine.
-No, debo preparar todo para la llegada de mis padres, llegaras para la cena verdad?.-
-Si, espero, intentare estar aquí.- respondió Blaine.
Kurt hizo un gesto con sus labios que a Blaine le causó ternura y lo beso.
-Ven, vamos a bañarnos.-
Blaine se puso de pie y Kurt lo acompañó, se ducharon entre besos, como lo hacían habitualmente.
Cuando bajaron Wes y Tom estaban esperándolo, Kurt los observo sabiendo que debía suceder algo importante para que tuvieran ese semblante.
-Adiós amor.- se despidió Kurt.
Blaine lo beso en los labios con una sonrisa.
-Te voy a extrañar.- susurro.
-Yo también.- respondió Kurt con una sonrisa besándolo de nuevo.
-Te amo, adiós.- se despidió Blaine.
-Te amo.- dijo Kurt antes de salir hacia la cocina.
Blaine lo observo unos instantes antes de salir por la puerta con sus hombres.
Kurt se preparo algo para comer, Jeff miraba una película, junto a Max, se sentó junto a ellos cuando hizo su té y busco unas masas, sabía que Sanders no estaba ese día, así que Jeff se ocuparía de su seguridad, aunque no pretendía salir, solo a buscar a su padre y a Carol que llegarían en unas horas.
Blaine estaba sentado en la cafetería de siempre, Santana lo citó allí y estaba frente a él bebiendo su té con parsimonia, luego saco una carpeta de su cartera y se la entrego en las manos.
-Abraham Smythe, lo vigilamos desde que matamos a su hijo, había estado evadiéndonos hasta que desapareció, estaba planeando algo, y lo reubicamos esta mañana camino al lugar donde estaban almorzando Hummel y tú...- dijo Santana.
Blaine abrió la carpeta leyendo el informe de la investigación que había hecho la organización, allí aparecían ciertas actividades del hombre que coincidían con un plan de venganza, había pagado a periodistas para que vigilaran la mansión, y a Kurt, paparazis en apariencia, pero uno de ellos estaba en la lista de fotógrafos de su línea de ropa, había documentos donde aparecía el apellido Smythe entre los dueños de unas fundaciones a las que ellos habían concurrido, no recordaba haberlo visto antes, pero pudo pagarle a alguien para que ocultaran su nombre.
-Rubí quiere que lo sepas, nos deshicimos de él, no solo porque quería atentar contra ti, sino porque también lo hizo contra la organización al buscar venganza.- dijo Santana mirándolo seria.
-Quería matarme... y a Kurt...- dijo pensativo y preocupado.
-No logró su cometido, ahora el hijo y el padre son la vergüenza de la organización.- dijo ella poniéndose de pie.
-Dale mi agradecimiento a Rubí.- pidió Blaine mirándola.
Ésta lo observo y tomo su cartera saliendo del salón.
Blaine se tiro hacia atrás en su asiento pensando lo cerca que estuvo nuevamente de que alguien lastimara a su esposo.
Se puso de pie y miro a Wes quien solo observaba, le entregó la carpeta y salieron del salón, no quería regresar a la mansión, no aún, decidió ir al club y tranquilizarse.
-No puedo creer que él intentara matarte, era uno de los jefes de Canadá...- dijo Tom mirándolos.
-Mate a su hijo... - comento Blaine.
-Realmente no vi venir eso, ahora recuerdo que vi su imagen en el informe de Sebastián, pero nunca creí que podía hacer algo así, él es...era parte de la organización, sabe quien da las órdenes, tú no decidiste matarlo, ni eres responsable de la ambición desmedida de Sebastián.- dijo Wes.
-Jamás pensé que tenía un enemigo en la organización, más allá que a él lo apartaron, es obvio que de alguna manera consiguió quien le diga lo que sucedió en la reunión donde mate a Sebastián, alguien nos traiciono, alguien que estaba presente.- concluyo Blaine mirando a Wes y a Tom.
-Estaban todos los jefes menos él, también los que dirigen ciertos ámbitos, los empleados como nosotros, pero todos sabemos lo que significa repetir alguna palabra sobre lo que sucede en la organización, hay que ser suicida...o tal vez...alguien que le deba algo al padre de Sebastián.- dijo Wes.
-En el informe que me dio Santana, dice que siguen investigando una fuga de información, eso significa que hay gente que tiene información que no debe tener...debemos prepararnos, tal vez Sebastián no era el único que quería la organización, si alguien le entrego mi nombre al padre de Sebastián, y supo donde encontrarme, probablemente no sea el único que me esté buscando.- comento pensativo Blaine.
Tom se miro con Wes, todos sabían lo que significaba el silencio en esta profesión, y lo que valía también.
-Que quieres que hagamos?.- pregunto Wes.
Blaine lo miro y a Tom.
-Hay que desaparecer cualquier evidencia de nuestra vinculación con la organización, quiero los respaldos a nombre de otros, llama a Charlie, moveremos todo, hay que vender las acciones e invertirlas nuevamente.-
-Bien, quieres activar los respaldos?.- preguntó Wes.
-Si, saquen todo...- Blaine se quedo pensando. -usa nuevos socios, extranjeros, busca a los que están en india, y en Indonesia, muevan una parte allí...hay que invertir en inmuebles...- negó con la cabeza pensando en Kurt. -hay que transferir lo de Kurt, busca... A alguno de nuestros respaldos, deberé convencerlo de invertir todo, no quiero que pierda sus acciones pero si algo sucede le quitaran sus bienes y sus acciones.-
-Moveré todo a las fundaciones, haremos las transferencias desde allí, llamare a Charlie y buscaremos la manera de transferir su dinero pero debe estar al tanto, los respaldos activaran sus cuentas cuando lo ordenes pero debe saber que habrá cosas que perderá, si empezamos de cero ese es el riesgo.-
-Si lo sé.- dijo pensando Blaine.
-Ya hicimos ésto, crees que realmente quieran ir por el dinero?.- pregunto Tom.
-No, pero si las cosas salen mal, y algo me sucede, Kurt no tendrá una red de contención, mi madre está cubierta, ella hace esto desde que mi padre estaba en la organización, pero Kurt no sabrá cómo salir adelante...- Blaine no quería pensar en eso, pero siempre debía ser cauto, si hubo una fuga de información, debía hacer desaparecer cualquier vinculación con la organización y tener su fortuna a resguardo, mas allá de lo que realmente importaba, Kurt. -el dinero de la calle hay que invertirlo, llama a Li, que empiece a mover lo suyo.-
-Habrá que ponerlo a su nombre, o quieres que alguien más lo maneje?.- pregunto Wes.
-No confió tanto en Li pero si no hay otra salida.- respondió Blaine.
-Podemos transferir todo, ya lo hemos hecho antes, pero hay que saber de donde es la fuga de información, tengo una sospecha, recuerdas al fiscal que estaba investigándote?, pues él es ya no está pero había más gente detrás de esa investigación, el sujeto que quería ser alcalde, perdió las elecciones pero sigue en carrera, hubieron otros empresarios que cayeron en desgracia, y unos fiscales nuevos que quieren ser jueces están con él...deberíamos investigar por allí, Sebastián tenía muchos contactos, no es casualidad lo que sucedió esa vez que vinieron con la policía, de algún modo todo eso está vinculado con Abraham, estoy seguro.- dijo Wes mirándolo.
-Bien, busquemos por allí, comienza con los fiscales, averigüen quienes son...hay que revisar toda la investigación que hicimos sobre Sebastián, allí hay muchos nombres.- pidió Blaine.
Wes asintió y busco en un mueble bajo llave una carpeta, Tom tomo la carpeta que le entrego Santana a Blaine mirando las notas.
-Estos sujetos deben tener amantes.- aseguro Tom.
-Esa es tu especialidad, las mujeres.- le dijo Blaine mirándolo con una media sonrisa.
-Si.- respondió sonriéndole Tom. -las amantes de los ricos son vengativas, si alguna guarda rencor, es mejor que te atropelle un tren a que una de ellas comience a hablar.-
Blaine sonrió y comenzaron a trabajar, debían encontrar las personas que pudieron vincularse con Sebastián y su padre.
...
Burt y Carol llegaron en el avión privado de Blaine, la tormenta se acentuó una vez ellos pisaron el suelo de New York y al parecer no menguaría, Kurt los fue a buscar solo, Blaine no había llegado, eso despertó las alarmas de Burt, sabía que ellos sufrieron una crisis no hacía mucho y que Kurt estuviera solo no le parecía una buena señal.
-Y Pam?, cuando viene?.- pregunto Carol ya en la mansión mientras Kurt les ayudaba a instalarse en la habitación de invitados.
-Mañana, creo, aun esta en Canadá, vendrá en un avión privado porque están cerrados los aeropuertos por la tormenta.- respondió Kurt.
-Blaine trabaja hasta tarde siempre?.- preguntó Burt.
Carol lo miro mal, no quería ser entrometida, aunque ella también tenía sus dudas sobre cómo estaba la relación de Kurt con su esposo.
-Emmm...no, él intenta quedarse durante las noches, pero a veces tiene cosas que atender, de hecho la fiesta de fin de año será esta semana y el club está en refracción, así que solo va a allí cuando es necesario.- respondió Kurt mirándolo.
-Mmmh...- fue lo único que dijo Burt.
-Papá...- Kurt lo miro con una media sonrisa adivinando que pasaba por la mente de su padre. -Blaine y yo estamos bien, pasamos por...en realidad no pasamos nada, fui yo quien necesito tiempo y me fui, Blaine me tuvo paciencia y me espero, no fue fácil para mí, ni para él, pero estamos nuevamente en nuestro camino.- explicó Kurt mirándolos.
-Tu estas bien?.- le preguntó Carol preocupada.
-Si, mucho mejor que antes, es solo...fueron muchas cosas en muy poco tiempo, pero ahora las cosas mejoraron, estamos viviendo una segunda luna de miel, pronto cumpliremos un año de casados, y somos felices.- respondió con una sonrisa enamorada.
Carol acaricio su rostro con una media sonrisa, Burt suspiro pesado quería creerle a su hijo, pero ahora que sabia la verdad, y después de la crisis de nervios que sufrió Kurt por esa carta que enviaron, también creía que todo eso lo había superado.
Kurt abrazo a su padre con una media sonrisa, Burt acaricio sus cabellos como lo hacía cuando era niño.
-Estoy bien papá.- susurro Kurt, se separo de él mirándolo con una sonrisa.
Burt revolvió sus cabellos sonriéndole.
-Quieren comer algo?, hay de todo, pedí de todo un poco.- preguntó Kurt a ambos.
-Si. No comí nada en el avión, creí que saldríamos volando por las ventanillas por cómo se movía.- respondió Carol.
-Me imaginó...vamos a comer algo mientras esperamos la cena.
Salieron rumbo a la cocina, bebieron algo mientras Kurt los puso al día con los planes que tenían con Blaine y como si su esposo supiera que hablaban de él, apareció con una enorme sonrisa por la puerta, con un enorme ramo de rosas y un regalo en la otra mano.
-Hola!.- dijo con entusiasmo Kurt.
-Buenas noches.- saludo sonriendo Blaine, se acerco a Carol y le entrego las rosas. -lamento no haber llegado antes.-
-Que hermosas son, gracias.- dijo ella con una sonrisa.
-Como estas Burt.- saludo Blaine junto a su suegro.
-Muy bien.- respondió este mirándolo con una sonrisa y palmeando su espalda.
-Ésto es para usted, espero le guste.- le dijo a Burt entregándole la caja.
Éste la tomo con una ceja alzada y la abrió encontrando una gorra de béisbol de su equipo favorito.
-Vaya, gracias, es original...- dijo mirándola con detenimiento.
Blaine se acerco a su esposo y lo beso con amor tomándolo por el rostro, Kurt quedo sonriendo bobamente mirándolo enamorado.
-Si...- respondió Blaine retomando su postura. -y en unos días habrá un juego para juntar fondos para una fundación y estamos invitados, así que espero pueda sacarse fotos con ellos.-
-De verdad?.- preguntó Burt como un niño emocionado.
-Si.- respondió con una sonrisa Blaine. -ya cenaron?.-
-No, te estábamos esperando.- respondió Kurt mirándolo con amor.
Blaine beso sus labios nuevamente sin quitar sus ojos de los de su esposo.
-Donde puedo ponerlas?.- pregunto Carol.
-Emmm...busco un...florero...aquí hay unos grandes...- respondió Kurt alejándose de su esposo para buscar en un mueble.
Blaine lo miraba con amor, pensando en todo lo que tenía y pudo perder esa misma mañana.
-Como va todo?.- pregunto Burt.
-Muy bien, excelente de hecho, y como va todo por el taller?.- respondió Blaine.
-Bajó mucho el trabajo, en esta época suele haber mas pero creo que todos tenemos la billetera apretada.- respondió Burt.
-Mmmm...no le gustaría asociarse a un taller más grande?, a una firma reconocida?, así su taller estaría asegurado.- pregunto Blaine.
-A otro taller?.- Burt no entendía a que iba su yerno.
-Si, bueno comprar una firma, expandirse, tal vez Ohio necesite otro tipo de servicio más amplio.- respondió Blaine.
-Como voy a expandirme si no hay trabajo, eso sería si hubiera mucho trabajo, verdad?.- preguntó Burt.
-No exactamente, usted puede comprar una firma, o asociarse a una con renombre y así su taller podría expandirse, incluso podría tener talleres aquí, autos sobran.-
-Es ...como soñar más de lo que mi imaginación puede llegar, no tengo manera de asociarme a ninguna firma...-
-Si claro que puede, conozco muchos empresarios, seguro alguno trabaja en ese rubro y puede sentarse y llegar a un arreglo, por el dinero no se preocupe, hay maneras de hacer negocio sin tener que aportar nada inicialmente.- respondió Blaine mirándolo.
-A si?, como?.- pregunto descreído Burt y adivinando lo que quería hacer su yerno.
-Pues como Kurt es accionista de mi firma, de su trabajo para nosotros el aporta sus ganancias, un porcentaje, sus acciones son las más requeridas créame, y no puso un dólar para inversión, compro las acciones con su aporte a las campañas, la diferencia de ganancias es de un quince por ciento desde que esta él, y cuando no participa realmente pierdo mucho dinero, así que debo estar atento a que este feliz.- dijo escondiendo una sonrisa sabiendo que Kurt lo estaba escuchando.
Burt levanto una ceja mirándolo y a Kurt.
-Es cierto. Todo.- comento Kurt.
-Vaya, no sabía que también eras empresario.- le dijo Burt a su hijo.
-Lo es desde que trabaja con los estudiantes, puso su propia empresa de servicios, y paga impuestos, es accionista de M&M y dueño también.-
-Dueño?.- pregunto Burt. Carol se acerco al oír eso último.
-Le cedí todos mis derechos, nunca hicimos un contrato prenupcial así que la empresa es de él, me asegure de eso, él tiene un porcentaje de las acciones y junto a mi madre también es dueño de la firma, también del club y todas mis propiedades.-
Burt se quedó con la boca abierta, miro a su hijo quien solo se encogió de hombros y luego a su esposa, volvió a mirar a Blaine casi sin creer lo que acababa de decir.
-Pensé que los millonarios eran mas precavidos con su fortuna.- comento Burt.
-Me case con Kurt porque lo amo y quería...quiero darle todo, empezando por lo que es mío.- respondió Blaine.
Burt no tenía palabras, ni Carol tampoco.
-Aunque ya ni caso me hace, escucha más a su mánager que a mí.- reprocho Blaine.
Kurt giro sus ojos sabiendo que Blaine odiaba a Cooper.
-Tu mánager?.- pregunto Carol mirándolo.
-Si, tengo un mánager, Cooper.-
-Y Jeff es su asistente.- dijo Blaine mientras ocultaba una sonrisa.
-No lo puedo creer...tienes un mánager?.- le pregunto Burt.
-No puedo solo con todo, luego me regañan cuando le hablo a alguna firma con la que no quieren trabajar.- dijo mirando a su esposo.
Blaine solo miro hacia abajo pero no dijo nada.
-No puedo creerlo, mi hijo tiene un mánager.- susurro Burt mientras negaba con la cabeza.
-Que le parece si hablo con algún contacto y luego usted ve si le conviene o no?.- pregunto Blaine volviendo al tema inicial.
Burt lo pensó unos instantes y asintió con la cabeza.
-Bien, veremos que sale de eso.-
Blaine sonrió y miro a Kurt que le sonreía con amor, sabia por demás que Blaine solo quería ayudar a su padre de una manera en que Burt se dejara ayudar.
-Bien.- dijo Kurt. -que quieren cenar?.-
Cada uno pidió lo que quería y cenaron en la cocina, Kurt estaba más que feliz, su familia estaba reunida nuevamente, sentía tanta felicidad dentro de él por tener a su padre a su lado y que todo estuviera bien entre ellos que casi derrama un par de lágrimas, Blaine sostenía su mano y en ningún momento dejo de sonreírle y de besarlo, era un momento perfecto, de esos que no se repiten y debes atesorarlos con una sonrisa.
