Capítulo 38

-El abogado llamó, dice que Kurt está citado para la semana que viene, lo notificaron sobre una investigación que están haciendo por la carta que enviaron a los medios y quieren saber qué relación tenía Kurt con Puck.- dijo Wes entrando al estudio de Blaine.

-Mierda. Por ese lado vinieron a atacarnos...- dijo Blaine preocupado.

-Era una posibilidad, después que matamos a todos los empleados, el fiscal no iba a quedarse con los brazos cruzados.- respondió Wes.

-Si, pero justo con ese tema... le harán preguntas a Kurt, lo pondrán nervioso...-

-Está preparado, ensayamos ésto varias veces, sabe que decir.- dijo Wes.

Blaine no estaba seguro si dejar que Kurt hablara con ese fiscal, o con el juez, no quería exponerlo.

-Hay que hablar con Kurt y planificar bien que dirá, llamare a los abogados.- dijo Wes buscando su teléfono.

Suspiro pensativo, estaba esperando que los atacaran por algún lado, pero no creyó que lo harían con Kurt.

...

Estaba sentado en la sala, repasaba lo que diría frente al juez, se encontraba tranquilo, había hablado con su terapeuta y se sentía preparado para hacer ésto.

-Amor, podemos hablar y posponerlo, es más puedo hacer que no te citen otra vez.- dijo Blaine al verlo cuando salió de su estudio.

-No, quiero hacerlo, no quiero que sigan rumoreando sobre mí, espero ser convincente y que se cierre todo de una vez.- respondió decidido Kurt.

-Amor... si se te hace difícil, te levantas y te retiras, no importa nada, yo no puedo entrar ya que ese fiscal de mala muerte no me lo permite, pero el abogado estará allí contigo.- dijo Blaine sentándose a su lado.

-Ok, no te preocupes, todo va a salir bien.- le dijo Kurt a su esposo con una media sonrisa.

Blaine le sonrió de lado, Kurt estaba confiado y seguro, mucho más que él.

Al llegar a la oficina un hombre delgado los recibió, era el fiscal, Blaine estaba impaciente esperando que los papeles pasaran a mano de un juez que lo beneficiara, Kurt y el abogado pasaron a una oficina, Blaine se quedo en la sala de espera, estaba tenso, Wes y otro abogado estaban con él.

-Bien señor Anderson...-

-Hummel, mi apellido es Hummel.- lo corrigió Kurt.

-Disculpe, bien... soy el fiscal Kirtz, sabe que todo será grabado verdad?.- pregunto el hombre.

-Si.- respondió Kurt mirándolo y luego a su abogado.

-Ok, pues, comencemos.- dijo éste sentándose frente a él.

Kurt estaba tranquilo, el sujeto abrió una carpeta y pudo ver fotos de él y eso lo puso un poco nervioso.

-Bien, usted sabe que comenzamos una investigación a causa de la carta que se esparció por los medios, verdad?.- pregunto el fiscal.

-Si, lo sé.- respondió Kurt seguro.

-Y usted la leyó?.- preguntó nuevamente.

-Si, algunas cosas.- respondió Kurt.

-Mmmh, sabe que investigamos sobre su relación con un mafioso que es mencionado allí, Puckerman, usted lo conocía?.-

-Si, lo conocía desde que era adolescente, él vivía en Ohio donde crecí.-

-Cuénteme como lo conoció.- pidió el fiscal.

-En la preparatoria, cuando era adolescente. Él era unos años mayor que yo.-

-Eran amigos?.- pregunto el fiscal.

-No, nos veíamos de vez en cuando, en el colegio.- respondió Kurt.

-Y aquí, en la ciudad, se veían?.-

Kurt iba a responder cuando alguien ingreso en la oficina.

-Buenos días, señor Kirtz gracias por comenzar, señor Hummel, como está?.- pregunto el juez Lorenzo con una sonrisa amable.

Kurt sonrió sabiendo quien era ese juez.

-Buen día.- saludo Kurt.

El fiscal se movió de la silla dejándole el lugar al juez, éste se sentó y comenzó a leer la carpeta.

-Bien, esto será rápido se lo prometo... Usted recibió ésta carta en su casa verdad?.-

-Si, fue antes de que sufriera el intento de secuestro en la cafetería.- respondió Kurt.

-Eso fue realmente una tragedia, esos sujetos estaban locos... empezamos a investigar y encontramos que los mencionados en la carta eran delincuentes, la mayoría al menos, pero también mencionaron a varios empresarios que no tienen relación con ese mundo, seguramente los mencionan para darle veracidad a la amenaza...-

Kurt solo escuchaba, no quería hablar de más.

-Pero sé que usted no tiene nada que ver en ésto, estas infamias solo sirven para difamar, pero había que investigar, así que me gustaría saber si usted volvió a ver a Puckerman aquí en la ciudad?.- preguntó el juez.

-Me lo cruce un par de veces, he vivido aquí cuatro años, a veces nos cruzábamos.- respondió Kurt.

-Usted trabajo con él?.-

-No, sé que trabajaba en un bar o era de él, algo así me comento una vez.- respondió Kurt.

-Nunca estuvo involucrado en algún negocio que lo vinculara con Puckerman?.- preguntó Lorenzo.

-No, yo trabaje de mesero en cafeterías, ahí nunca me lo cruce, luego conocí a Blaine y mi vida cambio, no volví a verlo, supe que murió en un accidente.-

-En realidad lo mataron, esa vida de delincuente lo llevo a eso.- comentó Lorenzo. -Bien, eso es todo señor Hummel, muchas gracias por su colaboración...- el juez tomó un sello y firmo un papel al final de la carpeta, lo sello y le entrego el papel al abogado, el fiscal miraba desde un escritorio cercano sin decir nada. -ya no lo molestaremos señor Hummel, espero que tenga un lindo día, y envíele mis saludos a su esposo.-

El juez estiro su mano para saludar a Kurt quien la tomo y le sonrió.

-Hasta luego, y que tenga un buen día también.- dijo Kurt, se puso de pie y salió junto a su abogado.

Sonrió mientras caminaba por el pasillo, el abogado guardo el papel en una carpeta ya más tranquilo.

-Fue fácil.- comento Kurt.

-Si, muy fácil.- dijo el abogado sonriéndole.

Blaine lo vio acercarse y se puso de pie esperándolo, lo vio sonreír y supuso que todo había salido bien.

-Amor.- dijo Blaine mirándolo y luego al abogado que traía buen semblante también.

-Ya nos podemos ir.- dijo Kurt.

-Si.- respondió Blaine tomándolo por la cintura. -todo salió bien?.- susurro.

-Si, excelente.- respondió Kurt con una sonrisa.

Salieron por el estacionamiento, ni bien subieron al auto Kurt le contó cómo sucedieron las cosas, Blaine estaba tranquilo al ver a su esposo de igual manera, llegaron a la mansión y Kurt quiso comprar vinos para el juez en forma de agradecimiento, Blaine negó con la cabeza, su esposo no tenía idea de cómo se hacían las cosas, para él, Lorenzo o cualquier otro juez que le debían algo, estaban en la obligación de detener esa investigación o sacar a Kurt de ella desde el comienzo, pero Kurt estaba decidido a agradecerle.

...

Pasaron las semanas y las cosas iban muy bien, Blaine recibió la llamada del juez Lorenzo comentándole que la investigación se había cerrado, y todo lo referido a Kurt se había esclarecido, él había sido una víctima más de esos delincuentes, la mayoría de los datos en esa carta eran incomprobables al igual que la relación de Blaine con la mafia, algo que nadie pudo probar ya que los involucrados estaban muertos. Blaine ya sabía ésto, lo habían citado también tiempo después que a Kurt pero el juez le dio la posibilidad de presentar una declaración por escrito por medio de los abogados, luego de eso el juez le informaba como iba la investigación.

Esa tarde decidió llegar temprano a su hogar, aunque ya era de noche, la primavera había comenzado pero aun hacía frío.

Ni bien entró escucho las risas de Kurt y George, él y Cooper habían regresado hacia semanas de su eterna luna de miel, el último tiempo se veía seguido con Kurt y probablemente estuvo toda la tarde con su esposo.

-Lo siento, no pude hacer nada para evitarlo.- dijo Jeff acercándose a él.

-Que?, de que hablas?.- preguntó perdido Blaine.

-Dijeron que harían un pastel con licor, y pues... Terminaron comprando el pastel y bebiendo el licor, están en una maratón de Harry Potter.- respondió Jeff.

Blaine oyó nuevamente la risa de su esposo y noto que era por demás divertida, se dirigió hacia la sala de vídeo y se encontró con Kurt sentado en el suelo riendo hasta las lágrimas y a George de igual manera sentado en el sofá.

-Amor!...- dijo Kurt intentado incorporarse. -como estas?...-

-Bien...y ustedes?.- pregunto Blaine acercándose a su esposo.

Kurt se puso de pie con algo de ayuda de Blaine y se abrazo a él.

-Mirábamos Harriet Potter...- respondió Kurt.

-Hola.- saludo George sonriendo como si fuera su cumpleaños.

-Hola.- dijo Blaine sosteniendo a su esposo junto a él.

Miro la tv y se dio cuenta que la película estaba en pausa, también noto el pastel desarmado en la pequeña mesa, y varias botellas vacías.

-Es Ron...- dijo Kurt sonriendo y mirando a Blaine.

-Bebieron ron?.- pregunto Blaine mirando las botellas.

-No, él es Ron...es muy lindo y hace esas caras cómicas... Mira...- respondió Kurt alejándose de su esposo y tomando el control de la tv. -lo ves?...- dijo riendo y dándole play a la película. -es muy gracioso.- se sentó junto a George riendo con él mientras miraban una escena.

Blaine miro la tv y luego a Jeff que estaba tras él mirando preocupado.

-Llama a Cooper y dile que su esposo esta aquí.- pidió Blaine y regreso su atención Kurt quien no dejaba de reír.

Kurt se puso de pie nuevamente trastabillando, él lo sostuvo notando que tenía el pantalón con chocolate.

-Me senté sobre el paste.- dijo riendo. -no me di cuenta que era la mesa y me senté sobre el.-

-Mmm... que bebiste?.- pregunto Blaine mirándolo, no le gustaba que Kurt bebiera, eso podía hacerle mal al estomago.

-Unos licores...con una cosa verde...- respondió sonriendo Kurt.

-Una cosa verde?.- pregunto sin entender Blaine.

-Absenta.- respondió George que no estaba más lucido que Kurt.

Blaine los miro serio a ambos, luego miro las botellas y efectivamente una era de absenta, cerró los ojos maldiciéndose, cerraría con llave su despensa de bebidas de ahora en más.

-Te prepararé café...- le dijo a Kurt, luego miro a George que parecía hipnotizado con la película. -y a ti también.-

-No, quédate a mirar la película conmigo.- pidió Kurt haciendo un gesto con sus labios colgándose de su cuello.

-Bien, pero después de preparar café.- respondió Blaine.

Jeff apareció a su lado y los miro sin saber que hacer.

-Prepara café, mucho café.- le pidió Blaine.

-Mira!...es mi parte favorita!.- grito Kurt caminando hacia el sillón dejándose caer sobre el.

George comenzó a reír nuevamente junto a Kurt, Blaine suspiro pesado esperando que Cooper llegara pronto.

Cuando Cooper llego solo sonrió al verlos en ese estado, le costó poner en pie a George y mas meterlo en el auto, Kurt se quedo en la sala de vídeo siguiendo con la película.

-No comiste nada?.- pregunto Blaine.

-Nop.- respondió Kurt mirándolo con una sonrisa.

-Bien, vamos a bañarnos.- dijo Blaine caminando hacia él.

-Porque?.- preguntó Kurt.

-Porque estas lleno de chocolate, después sigues mirando la película.-

-Mmm...bien...- Kurt intento ponerse de pie pero le costaba.

Blaine lo ayudo y a llegar a la habitación también, Kurt estaba jocoso y un poco descoordinado, se sentó en la cama y se recostó hacia atrás.

-Nos bañaremos y luego tomaras un café, para... despejarte, tienes que comer algo.- dijo Blaine quitándole las zapatillas a Kurt.

Éste rió y se apoyo en los codos para mirar a su esposo.

-Me casaría de nuevo contigo, te casarías conmigo?.- preguntó mirándolo.

Blaine lo miro sonriente.

-Sí, claro que sí.-

Kurt sonrió y Blaine se acerco para besarlo.

-Te amo.- le dijo mirándolo a los ojos.

-Yo también te amo.- Kurt lo miraba enamorado.

Blaine le quito la camisa y luego su jean.

-En unos meses cumpliremos un año de casados, deberíamos casarnos de nuevo.- dijo Kurt recostándose de nuevo.

Blaine dejo la ropa de Kurt a un lado observándolo con una sonrisa, su esposo hablaba mucho cuando bebía, y eso le causaba gracia.

Se sentó de golpe y Blaine lo noto palidecer, Kurt salió con prisa hacia el baño dejando el contenido de su estómago en el inodoro.

Blaine entró y tomó una toalla y la mojo, la puso en la nuca de su esposo mientras éste seguía inclinado.

-No quiero que me veas así.- dijo Kurt apenado hasta las lágrimas, desagotando el inodoro.

-Si soy tu esposo solo en los buenos momentos de que sirve?... Te sientes mejor?.- pregunto Blaine.

-Un poco.- respondió respirando más calmado.

Blaine lo ayudo a ponerse de pie y Kurt se limpio el rostro, estaba en bóxer y con dolor de estomago, su esposo lo acompaño hasta la cama y se recostó, se sentía muy mal, Blaine busco la toalla y se la coloco en la frente, Kurt se la quito y la puso sobre su rostro, Blaine se quito la ropa, y fue a la cama con él.

Al día siguiente Blaine tuvo que levantarse temprano, Wes le envió un mensaje y se vistió en silencio, Kurt estaba dormido, no iba a despertarlo.

Bajo las escaleras y fue a la cocina, los muchachos estaban allí, Wes parecía preocupado, estaba hablando por teléfono con Charlie, algo definitivamente andaba mal.

-Que sucede?.- pregunto Blaine.

-Vaciaron las cuentas, todas.- respondió Wes.

-Ese maldito de Kirtz, no pudo hacer las cosas por la ley y decidió ensuciarse las manos.- dijo enojado Blaine.

-No lo creo. Kirtz está vigilado, además sigue investigando, él... No es.- respondió Wes.

-Entonces?, la anterior vez fue Sebastián, y ahora?.- preguntó Blaine mirándolo.

-Dominic llamo anoche, dijo que entró al país un hermano de Cortez, de Gabriel, se llama Andrés, llegó en la madrugada y tomo un vuelo hacia aquí, Sanders y los demás estuvieron vigilando el vuelo pero no aterrizo en New York, lo hizo en Washington.-

-Un hermano de Gabriel... quiere vengar a su hermano...activaron los respaldos?.- preguntó Blaine preparándose un café.

-Si, aún no sé cuánto dinero se perdió, Charlie esta en eso.- respondió Wes.

Blaine negó con la cabeza molesto.

-Busquen quien hizo ésto y envía a alguien a Washington... que no sea conocido, y llama a mi prima...- respiro profundo sintiendo un dolor de cabeza. -que día largo será éste.-

Unas horas después regreso de reunirse con Isabella, Charlie buscaba quien había vaciado las cuentas mientras se ocupaba del papeleo de los bancos, envió tres hombres a Washington para que siguieran de cerca al hermano de Gabriel.

-No puedo creer que sean doce hermanos.- dijo molesto Blaine sentándose en su asiento detrás de su escritorio.

-Once, Gabriel ya está muerto.- dijo Tom mirándolo sentado en el sillón frente a su jefe.

Blaine negó con la cabeza, Wes le entrego unos papeles del banco para que firmara, éste hizo eso mismo sin siquiera leerlos.

-Kurt debe firmar éstos.- dijo Wes.

-Mmmh!... Debe estar con dolor de cabeza.- respondió Blaine suspirando. -debería matar a todos los familiares de Gabriel y así se termina todo.-

-No sería mala idea.- comento Tom.

Blaine se puso de pie y suspiro pesado.

-Iré con Kurt, avísame si algo surge... Necesitare analgésicos, algo para el hígado, té y galletas para Kurt.-

-Jeff me dijo que le llevo hace media hora.- dijo Wes.

Blaine asintió con la cabeza y salió del estudio.

-Que le paso a Kurt?.- pregunto Tom a Wes.

-Viste esas botellas vacías en la cocina?, se las bebieron Kurt y el amigo.- respondió Wes revisando papeles.

Tom levantó las cejas.

-No envidio a Blaine en éste momento.-

Entró a la habitación y vio la bandeja con las galletas pero la taza de té vacía, Kurt estaba cubierto hasta la cabeza con una manta, él se quito los zapatos y su saco.

-Blaine?.- pregunto Kurt.

-Si... Estás bien?.-

-No.- respondió secamente Kurt.

Blaine observo el celular de Kurt, tenía muchos mensajes y llamadas en el visor.

-Tienes llamadas perdidas.- dijo Blaine recostándose junto a él.

-Si, de mi amante...-

Blaine hizo un gesto molesto.

-El que no me deja solo cuando me siento mal.- respondió Kurt.

-Lo lamento, tenía que atender algo importante... Te sigue doliendo el estómago?.-

-Si.- respondió Kurt debajo de las mantas.

-Vas a quedarte allí?.- pregunto Blaine mirándolo.

-Si, me duele la cabeza.- respondió Kurt.

Blaine levantó la manta metiéndose debajo y abrazo a Kurt por la espalda.

-Te duele mucho?.- susurro Blaine besando su cuello.

Kurt se abrazo a los brazos de su esposo dejándose mimar.

-Si, mucho, y no puedo ver la luz, me duelen los ojos, veo todo vidrioso y brilloso.- respondió Kurt en un tono quejoso.

-Bebiste el té?.- pregunto Blaine. -no vomitaste otra vez verdad?.-

-No.- respondió Kurt.

-Y las galletas?.-

-Me duele el estómago, me tome los medicamentos pero no puedo comer nada.- respondió Kurt.

-Quieres que llame a Will?.- pregunto preocupado Blaine.

-No, me va a regañar.-

-Porque será?.- pregunto con ironía Blaine.

-No me regañes, encima que te vas y me dejas solo ahora me regañas?.- dijo molesto Kurt.

-Ok, pero debes cuidar tu salud, no debes beber, te hace mal.- respondió Blaine depositando un beso en el cuello de su esposo.

Kurt no dijo nada, era cierto eso, se sentía fatal, no volvería a beber nada más en su vida.

Tocaron la puerta y Blaine se levanto, Nick le alcanzo un té para Kurt, analgésicos y algo para desinflamar el hígado.

Blaine le agradeció y dejo todo en la mesa junto a la cama, fue al armario y busco en el cajón de los anteojos, uno para sol, fue con su esposo y se interno nuevamente debajo de la manta.

-Ponte éstos, te ayudará, pedí que te trajeran un analgésico, algo para el hígado y un té.-

Kurt tomo los anteojos que le entrego su esposo y se los colocó, si fuera por él no saldría de allí, pero Blaine insistiría para que comiera algo.

-Estas listo?.- pregunto Blaine acariciando su brazo.

-Si.- respondió suspirando.

Blaine levanto las mantas mientras miraba a Kurt, se veía enfermo, éste se sentó y tomo la manta cubriéndose.

-Tienes frío?.- pregunto Blaine.

-Si.- respondió Kurt.

Blaine chequeo que no tuviera fiebre y fue a buscar una chaqueta, lo ayudo a ponérsela y luego le alcanzo el té y las galletas.

-Tú no vas a comer?.- pregunto Kurt.

-Algunas galletas, ya comí algo.- respondió Blaine sentado junto a él.

Kurt bebió el té y comió algunas galletas, luego de tomar los analgésicos se sentía un poco mejor pero no se quito los lentes, sería un día muy largo para él.

...

Dos días le duro la resaca, se sentía horrible aún, pero tuvo que reunirse con Cooper en la mansión, no quiso salir de su hogar y no se quito los lentes, eran días de trabajo pero él definitivamente no saldría a ningún lado.

Cooper tenia a George de la misma manera en su departamento, así que no presionó, Blaine intentaba estar lo que más que podía con su esposo pero había una situación que debía atender, Santana dio la orden de matar al fiscal Kirtz, le tomo un día eso, también estaba siguiendo al hermano de Gabriel hasta que éste descubrió que lo perseguían e intento atacar a sus hombres los cuales lo mataron, no era lo que quería, deseaba saber que traía entre manos Andrés Cortez pero ante la circunstancias, estaban primero sus hombres.

Después de semanas intentando retomar su rutina, ambos lograron llegar a un equilibrio, hasta que llego la fecha más esperada por ambos, su primer aniversario de casados.

Kurt se encontraba dormido, ya era media mañana y Blaine despertó cuando le llego un mensaje de Wes, se levantó y se coloco su bata, salió de la habitación y bajó a la cocina, un enorme ramo de rosas japonesas esperaban en un jarrón, el desayuno especial estaba en una bandeja cerrada, Blaine la pidió el día anterior y pidió que le avisaran cuando llegue.

Los muchachos lo saludaron, Blaine respondió amablemente, tomo la fuente y el ramo de flores, y regreso a su habitación. Kurt seguía durmiendo, él dejo todo sobre la pequeña mesa y se sentó junto a su esposo, acaricio sus rostro y deposito besos en él para despertarlo, Kurt se removió y lo miro medio dormido, le sonrió al verlo, Blaine beso sus labios con una sonrisa.

-Feliz aniversario.- susurro en sus labios.

-Feliz aniversario.- dijo Kurt abrazándolo por el cuello y besándolo.

Se sentó en la cama mirando las flores y luego a su esposo.

-Te amo, tenerte en mi vida es un regalo, has cambiado todo mi mundo Kurt y no me arrepiento de nada, de absolutamente nada, haría todo lo que hice nuevamente para ser feliz como lo soy junto a ti.- Blaine acariciaba su rostro mirándolo con amor.

-Te amo, no te das una idea de cuánto te amo, y lo feliz que soy, no puedo creer que haya pasado un año, parece que fue ayer que nos casamos... la vida de ambos cambio, para mejor, y quiero cumplir cien años mas contigo...- dijo Kurt sonriéndole enamorado.

Blaine lo beso nuevamente y luego le alcanzo las flores.

-Rosas japonesas.- Susurro Kurt.

Acerco su nariz a ellas, podía parecer ridículo pero adoraba esas rosas, desde el primer momento que las vio en el jardín de Pam, quedo encantado con ellas, miro a su esposo recordando cuando le regalaron un ramo de flores que no le gustaron, creyó que Blaine no sabía sus gustos pero se equivoco, él se lo dijo y ahora lo confirmaba.

-Gracias.-

-Yo debo agradecerte por todo lo que me das...por hacerme feliz.-

Se besaron nuevamente con amor, Kurt acaricio el rostro de su amado con una sonrisa.

Blaine busco la fuente con el desayuno, Kurt se puso de pie y busco un jarrón que había sin flores adornando un mueble, coloco agua y puso el ramo allí.

Blaine sonrió mientras lo observaba, no iba a decirle que ese jarrón valía cincuenta mil dólares y ni mucho menos que no era un jarrón para eso.

Kurt regreso a la cama, estaba en bóxer pero se ducharía después, beso nuevamente a Blaine y desayunaron entre besos y caricias.

Después de una ducha caliente y no por la temperatura del agua, bajaron a la sala para encontrarse con varios regalos que le enviaron Pam, Burt y Carol, Cooper y George, y varios conocidos e incluso los muchachos de la mansión. Agradecieron a todos, y abrieron todos los regalos, luego se fueron a almorzar a un local que era el preferido de Kurt, estuvieron hasta la media tarde cuando salieron a pasear por el Central Park, por primera vez, Blaine tomo sus recaudos pero quería darle a Kurt esa sorpresa, ninguno de los dos podía salir a caminar solos desde hacía un tiempo largo, pero quería vivir ese momento junto a su esposo.

Luego de esa tarde inolvidable, cenaron en un yate, con la vista al mar, ese fue el regalo de Kurt, había planeado eso desde hacía semanas y con la ayuda de Cooper y de Wes que organizo todo, logro tener una velada magnifica y romántica junto a Blaine.

Cuando llegaron a la mansión se dedicaron a amarse, con todo ese amor que se profesaron siempre, desde que se entregaron el corazón mutuamente.

Ese era el primer aniversario del resto de su vida, una vida que decidieron construir juntos.