Capítulo 39 Especial
Varios años después...
Blaine abrió la puerta de su habitación mientras que cargaba el bolso, Kurt entró detrás de él cargando a su pequeño bebé que tenía cuatro días de nacido, se sentó en el sillón mirando a su hijo dormir, Blaine sonreía a pesar de no haber dormido los últimos días, se sentó junto a su esposo mirando a su pequeño.
-Es tan pequeño, mira sus manitos, los dedos son tan pequeñitos...- dijo Kurt acariciando las manos de su bebé.
-Es igual a ti, tiene tu nariz.- susurro Blaine mirando con adoración a su hijo.
-Andrew Hummel Anderson... es perfecto.-
-No quiero que duerma en la cuna, es mejor que duerma con nosotros, es muy pequeño.- dijo Blaine.
-Si... Sabes... No puedo creer que éste aquí, tantos años esperando, intentando y ahora está aquí, con nosotros...-
-Te amo, a él, a nuestra familia, y es la mejor decisión que tomamos, y que seas su padre biológico.- le dijo Blaine con una sonrisa llena de amor.
-No sé porque insististe tanto con eso pero me alegro haber aceptado ser el padre biológico, aunque quiero tener otro tuyo, mas adelante.-
-Veremos cómo hacemos ésto primero, por lo que veo tendremos un par de años para cambiar pañales y preparar mamaderas.- dijo con una media sonrisa Blaine.
Kurt lo miraba enamorado, habían pasado varios años intentando ser padres, haciéndose estudios, durante los últimos años de matrimonio deseaban ampliar su familia, pero ambos siempre tenían mucho trabajo, hasta que decidieron tomarse el tiempo y dedicarse en la búsqueda de su hijo.
Desde el día que Andy llegó a la mansión, sus vidas cambiaron completamente, su centro fue su hijo y su crianza, intentaron que tuviera una infancia normal, lo más normal posible aunque siempre sería diferente, Jeff y Nick también ampliaron su familia, Theo llegó cuando Andrew tenía un año, ellos se casaron cuando su hijo tenía cuatro y fue una gran fiesta, Blaine les cedió la casa que estaba detrás de la mansión para que tuvieran su intimidad ya que seguían trabajando para él y Andy y Theo eran muy amigos, casi hermanos.
Las cosas se complicaron cuando Rubí enfermo y pidió que Blaine fuera a Italia, los jefes estaban evaluando que formara parte de ellos, que fuera uno de los jefes de Europa. Kurt se tuvo que mudar a Italia con Andy, allí compraron una casa, pero no estaba conforme, Blaine no estaba nunca, trabajaba siempre y viajaban por todo Europa constantemente, Andy ya tenía nueve años y habían dejado todo en New York por seguir a Blaine, pero Kurt no quería eso, la situación con Blaine empeoro el último mes luego que éste viajo a la India por unos días y se quedó semanas, el día que regreso le dio la noticia a Kurt que tenía que viajar a Australia y su esposo estalló.
-Kurt entiende... No tengo opción.- dijo Blaine junto a él en su habitación.
-Si, si la tienes pero eliges irte y yo también.- respondió Kurt metiendo su ropa en una maleta.
-No puedo decir que no, ésto no es un trabajo en el que puedas renunciar y ya... No lo entendiste aún.- Blaine no quería perder los estribos pero veía que Kurt estaba decidido.
-Si!.- dijo Kurt mirándolo a los ojos. -entendí que cada vez que me decías que estaba primero al igual que Andy no era cierto.-
-No me digas eso Kurt, sabes perfectamente que no es así.- le reprocho Blaine dolido.
-Entonces regresa con nosotros.- pidió Kurt esperanzado.
-No puedo, lo sabes.- dijo Blaine apenado.
Kurt lo miro a los ojos tragándose el llanto.
-Bien.- dijo lleno de rabia.
Termino de guardar la ropa y salió hacia la habitación de Andy, saco la maleta de su hijo y comenzó a empacar sus cosas.
Blaine se quedo sólo en la habitación pensando, no podía obligar a Kurt a quedarse, sabía que no estaba conforme con nada de eso y no podía pedirle más.
-Papá, nos vamos?.- pregunto Andy a Blaine desde la puerta de la habitación mientras miraba la maleta de Kurt.
Blaine suspiro e intento estar tranquilo.
-Papi y tú regresan a New York, yo tengo que viajar nuevamente.- dijo mirando a su hijo.
-Pero tú no vienes con nosotros?.- preguntó Andy acercándose a él.
-No bebé, solo papi y tú viajaran, yo iré... en cuanto pueda.- no quería hacer promesas que no podría cumplir, pero tampoco quería separarse de su hijo y de Kurt.
Wes se acerco a la habitación mirándolos y luego miro hacia la habitación de Andy.
-El avión está listo, Jeff y Nick los esperaran allá.- le dijo a Blaine.
-Bien.- respondió éste.
-No quiero irme papá.- dijo Andy abrazándose a su cintura.
-Lo sé bebé, pero debes regresar a la escuela, Theo te espera... Ann sigue aquí?, ve a despedirte de tu prima.- pidió Blaine dándole un beso en el cabello.
Andy salió hacia la sala mientras que Blaine fue hacia la habitación de su hijo, Kurt estaba sentado en la cama, lo escucho entrar y se seco las lágrimas poniéndose de pie y tomando la chaqueta de Andy, cuando fue a tomar la maleta, Blaine la tomó primero, se miraron a los ojos unos instantes, ambos estaban tristes pero no dijeron nada ninguno de los dos, Blaine llevo la maleta hacia la planta baja mientras Wes bajaba las de Kurt.
Andy hablaba con Annabelle la hija de Luca, ella era dos años menor y se habían conocido con Andy en Italia, la madre de ella era hija de otro socio de la organización, por supuesto la niña era una pequeña princesa, al igual que Andy.
Ambos bajaron las escaleras en un silencio sepulcral, Luca estaba escuchando a Andy, sabía que las cosas entre Kurt y Blaine estaban mal, pero creyó que lo superarían, al verlos se puso de pie observándolos.
-Adiós mi amor.- dijo Kurt tomando a Ann por el rostro y depositando un beso en cada mejilla.
-Addio zio.- respondió Ann con su dulce voz.
-Adiós Luca.- saludo Kurt cargado de tristeza.
-Addio, nos vemos pronto cugino.- respondió éste.
Andy se despidió de su prima y de su tío, Blaine acompaño a su familia al aeropuerto, su avión privado ya estaba listo, Andy estaba triste, percibía que algo andaba mal con sus padres, Luca se quedo en la mansión Hummel Anderson hasta que su primo regresara, debían viajar juntos.
Llegaron al aeropuerto y Blaine se despidió de su hijo con un intento de sonrisa, Kurt no decía nada pero estaba muy angustiado aunque intentaba disimular, Blaine lo tomo por el rostro y deposito un beso suave en los labios de su esposo, a Kurt se le escapo una lágrima que limpio rápidamente, Wes despacho las maletas mientras ellos se despedían.
Era muy doloroso, Kurt no miro hacia atrás aunque Andy si, Blaine lo saludo con la mano mientras le sonreía, moría por dentro pero no podía hacer nada. Su hijo le sonrió y lo saludo de nuevo, esa imagen lo acompañaría siempre, lo sabía bien.
...
Había pasado casi un mes, Kurt había retomado su trabajado como presidente de su empresa, durante esos años creció mucho su pequeño emprendimiento de servicios para estudiantes, ahora tenía dos pequeños hoteles y tenía una sociedad con otros tres hoteles con su amigo George que tenía una flota de hoteles junto a Cooper, también era quien dirigía la promoción y publicidad de M&M junto a Cooper, Pam vivía en París y desde allí, ella dirigía la firma, también dirigía Los ángeles pero había una administradora allí que le ayudaba, en Canadá también había una sucursal que él también dirigía con ayuda de otra administradora.
Blaine llamaba a diario, él intentaba no atender porque se llenaba de rabia al saber que su esposo seguía viajando, Andy lo extrañaba mucho, intentaba distraerlo pero su hijo estaba decaído, era la primera vez que se separaban desde que él nació. Él tenia que reunirse con Tau, el administrador de sus hoteles, se sentía mal a diario, con ese dolor en la boca del estómago que lo había estado acompañando desde hacía meses, lloraba de noche y de mañana tenia dolor de cabeza. Se sentía solo, muy solo, la tristeza lo estaba comiendo por dentro, y no quería eso, deseaba seguir adelante, si Blaine no quería acompañarlo lo haría solo, pero sentía que no podía avanzar, estaba atorado en ese sentimiento.
-Te ves fatal.- le dijo el joven asiático.
-Me siento fatal.- respondió Kurt.
Estaban sentados en el sillón del estudio de Kurt, el joven se había convertido en un buen amigo a pesar de la diferencia de edad, era sumamente eficiente e inteligente y Kurt agradecía eso ya que él desde su viaje a Italia se había alejado de todo y Tau se hizo cargo de cada detalle.
El joven sentía pena por su jefe, sabía que estaba separado de su esposo y en más de una ocasión notaba su tristeza.
-Porque no va al club esta noche, así se distrae, eso lo ayudara.- le dijo Tau.
Kurt asintió con la cabeza, tal vez necesitaba eso, y lo ayudaría a olvidarse de sus problemas.
Esa noche fue al club, Jeff y Nick se hacían cargo de el, la fiesta de primavera era para todo el público y era muy concurrido, se sentó en la barra para pedir un trago, hacia mucho que no pisaba el club, y se sentía un poco fuera de lugar, un hombre se sentó junto a él buscando al barman para pedir un trago.
-Vaya, con quien hay que acostarse para que te sirvan un margarita.- dijo el hombre.
Kurt río por lo bajo, el hombre no era feo, de hecho era muy atractivo.
-Te veo cara conocida, nos vimos en algún lugar?.- preguntó el hombre mirándolo con interés.
-Mmmh... No.- respondió Kurt, era obvio que no era de la cuidad ese sujeto.
-Pues, te invitaría un trago si encontrara al barman.- dijo éste.
Kurt sonrió y llamo con una mano al jóven que preparaba los tragos, por más que hubieran ciento de personas, él siempre tenía prioridad.
-Un margarita para el señor, yo invito.- le dijo al muchacho.
Éste asintió con la cabeza y el hombre sonrió, interpreto eso como un gesto de coquetería.
-Muchas gracias.-
Kurt le sonrió, no intentaba seducir a nadie, pero le agrado saber que aún le atraía a otros hombres.
Comenzaron a hablar de todo un poco, el sujeto era muy educado y parecía muy interesado en él, le pidió el nombre y teléfono, pero Kurt le mintió inventando una identidad diferente, solo quería seguirle el juego un rato, hasta que por alguna razón se sintió cómodo, y ya no se sentía solo, eso lo hizo coquetear con el hombre, estaban muy cerca y de la nada se acercó y deposito un beso en sus labios, el hombre quedo aturdido y él en ese mismo instante se arrepintió sintiéndose peor que antes.
-Lo siento, tengo que irme.- dijo caminando hacia la salida.
-Espera!, no me diste tu teléfono!.- grito el hombre mirando a Kurt irse.
Esa noche se sentó en su cama pensando en lo que había hecho, de alguna manera traiciono a Blaine, él solo buscaba algo que no encontró, y ahora se sentía mas miserable.
Una tarde aún en primavera, Kurt estaba en la sala revisando unos papeles, Andy terminaba su tarea sentado en un sillón junto a Theo, escucho un auto acercarse a la puerta de la mansión y Andy se puso de pie caminando hacia la ventana, a Kurt le llamo la atención que no le avisaran que había llegado visitas sin saber que se llevaría una sorpresa.
-Papá!, es papá!.- gritó Andy mirando a Kurt.
Éste se puso de pie sin creerlo, Andy corrió hacia la puerta justo cuando Blaine la abría.
-Papá!.- grito Andy abrazándose a Blaine.
-Hola bebé!.- saludo éste llenando de besos sus mejillas.
-Te extrañe papá!.- dijo emocionado Andy.
-Yo también mi amor.- le dijo Blaine con una sonrisa amplia.
Kurt no decía nada, solo miraba, se sentía contrariado, aún seguía enojado con Blaine, pero su corazón salto al verlo.
-Hola.- saludo Blaine acercándose a su esposo.
-Hola.- dijo Kurt pero giro su rostro cuando Blaine quiso besarlo en los labios, y termino depositando el beso en su mejilla.
Blaine supo que Kurt seguía muy enojado.
-Hola Theo, estas más alto.- dijo al pequeño rubio que lo miraba con una sonrisa.
-Estoy bien, se me cayó un diente.- le dijo mostrándole la boca.
-Es porque te estás haciendo grande.- respondió con una sonrisa Blaine.
-Papá te quedas con nosotros o tienes que regresar?.- preguntó Andy abrazado a él.
-Me quedo.- respondió Blaine mirando a Kurt. -no volveré a irme.-
Kurt no decía nada, tenía un remolino de sensaciones, bajo su mirada y salió hacia su estudio.
-El tío Cooper me regalo un dron nuevo.- dijo Andy.
-Bien, ve a buscarlo, así me lo muestras.- pidió Blaine.
-Yo puedo dejar mi tarea para jugar también?.- preguntó Theo.
-No.- dijo Nick entrando a la sala. -Hola Blaine, como estuvo tu viaje?.-
Theo se sentó serio y triste, mirando a Andy subir las escaleras.
-Bien, estuvo tranquilo, déjalo jugar con Andy un rato, necesito hablar con Kurt.- pidió Blaine.
-Ok.- respondió Nick, yo los entretengo.-
Andy bajo con una caja sonriendo.
-Bien, vamos a ver ese dron.- dijo Blaine con una sonrisa.
Una hora después Kurt estaba tomando un té en su estudio, no quería cruzarse con Blaine, estaba enojado, triste, avergonzado por besar a otro hombre, dolido porque Blaine no regreso antes. Quería calmarse porque sabía que en algún momento debía hablar con él y no sabía cómo enfrentarlo.
-Puedo pasar?.- preguntó Blaine desde la puerta.
Kurt asintió con la cabeza, el momento había llegado.
-Lamento no haber avisado que llegaría, quería darles una sorpresa.-
Kurt no dijo nada, estaba nervioso.
-Luca, intervino para que pudiera volver.-
-Cuando te vas?.- preguntó Kurt sin mirarlo, no creía que realmente se quedara más de dos días.
-No me iré, me quedo en New York.- respondió Blaine, podía notar la incomodidad de su esposo.
-Porque?.- pregunto Kurt.
-Porque?... Por ti y por Andy.- respondió Blaine mirándolo.
Kurt lo miro a los ojos, se sentía enojado, no entendía porque Blaine espero tanto para hacer ésto.
-Ellos te pidieron que te quedaras verdad?, tú no lo decidiste.-
-Kurt...- Blaine no entendía a su esposo.
-Que?, no lo hiciste por nosotros, lo hiciste porque ellos te lo pidieron.- reprocho Kurt.
-Le pedí a Luca que interviniera porque quería regresar con ustedes, no quiero seguir así, te amo, y a nuestro hijo, quiero a mi familia... sé que te lastimé y lo siento mucho, lamento no haberme dado cuenta que estaba alejándome de ustedes.-
-Me dejaste solo, aunque estabas allí, yo estaba solo...- dijo dejando que la angustia saliera afuera.
-Lo lamento...- Blaine se acercó pero Kurt se alejo y salió del estudio. -Kurt...-
Subió por las escaleras llorando en silencio, no quería sentirse así, pero hacia un mes que no lo veía y los reproches eran lo único que salía de su boca. Blaine fue tras él, tenían que hablar de ésto y no iba a dilatarlo mas, quería recuperar a su familia.
-Hablemos Kurt.- pidió Blaine a entrar a la habitación detrás de su esposo.
-No quiero.- respondió éste.
-Porque?... - pregunto Blaine mirándolo serio.
Kurt lo miro y negó con la cabeza.
-Los amo... dudas de eso?.- preguntó Blaine.
-De verdad quieres que te responda?, durante todo el tiempo que estuvimos en Italia te vimos una sola semana seguida, nunca estuvimos primero, si no me mudo a allá con Andy, no te veríamos en meses.-
-Tú y Andy son mi vida Kurt... Siempre son lo primero.-
-Me dejaste solo...- reprocho Kurt. -y no estamos primero.-
Blaine se acerco a él y Kurt camino hacia el armario conteniendo su llanto y la rabia que sentía por dentro.
-Lo siento, hice las cosas mal, no quise que te sintieras así, jamás fue mi intención lastimarte.-
Kurt lo miro un instante, sabía que las palabras de su esposo eran verdaderas, pero tenía una mezcla de dolor y remordimiento dentro de él, Blaine se arrepentía de lo que sucedió en Italia pero él no era del todo honesto, había besado a un hombre y eso lo había estado torturando desde ese día.
-Amor...- dijo en tono dulce a Kurt mientras se acercaba a él.
Kurt no quiso mirarlo a los ojos, no quería ceder aún sabiendo que se moría por abrazar a su esposo.
Blaine noto ese nerviosismo en Kurt, como se abrazaba a si mismo sin querer mirarlo, pero no era solo por su enojo, había algo más.
-Que sucede?... Sé que sucede algo... que es?.-
Kurt no se giro, simplemente tomo con una mano la perilla del armario sabiendo que debía hablar.
-Besé a otro hombre..- dijo mirándolo de lado.
Blaine había escuchado bien pero no creía lo que su esposo decía.
-Que?.-
Kurt se giro y lo miro a los ojos.
-Besé a otro hombre, en el club... hace... una semana...-
Esos ojos que fueron la luz de su vida tenían otra expresión, Blaine sintió que eran ajenos, ya no eran los que lo miraban con adoración. Estaba aturdido, el enojo estaba latente en el fondo de un sentimiento de pérdida, su amor ya no era de él, eso sentía, que le habían arrebatado el amor de su esposo.
-Quien es?.- pregunto deseando matar al sujeto cual fuera su nombre.
-No sé.-
-Quien es?!.- pregunto alzando la voz.
-No lo sé... no sé quien es...- respondió Kurt mirándolo desafiante.
-Porque lo besaste?.- preguntó Blaine dolido.
Kurt negó con la cabeza sintiéndose mal por lo que hizo, tampoco fue su intensión lastimar a Blaine.
-No sé... Me sentía sólo... y él era agradable, me escuchaba, le parecía importante... sabes hace cuanto no sentía que era importante para un hombre?...-
-Para mi eres importante.- respondió enojado Blaine.
-No, no lo soy, dejé de importarte hace mucho.- dijo serio y con enojo Kurt.
Blaine lo observaba, notaba la angustia de Kurt pero no podía pensar con claridad.
-Que mas sucedió con ese sujeto?.-
-Nada mas... no me acosté con él... sólo... lo bese y lo dejé en la barra... me fui.- respondió Kurt con sinceridad.
Blaine cerro sus ojos, no sabía que pensar, quería creerle a Kurt que había sido solo eso pero se sentía herido y eso lo cegaba.
-Pensé... Quería dejar de sentirme así.- susurro Kurt con sus ojos llenos de lágrimas.
-Y que sentiste después?.- pregunto Blaine sin querer oír la respuesta.
-Mal, me sentí peor.- respondió Kurt.
Blaine lo observo, su esposo estaba enojado, herido, estaba sufriendo como él, ambos tenían su culpa en este problema, su responsabilidad, pero quería creer que también aún había amor entre ellos.
-Me amas?.- preguntó a Kurt acercándose a él.
-No, te odio.- respondió éste enojado mirándolo a los ojos.
Blaine conocía esa mirada, la reconocía, sabía que era mentira, que el dolor hablaba por él y en realidad Kurt lo seguía amando.
-No, tú no sabes odiar Kurt.- dijo acercándose mas a él hasta dejarlo con la espalda pegada al armario. -dime... me amas?.-
Kurt lo miraba a los ojos, pero negó con la cabeza.
Blaine se acerco a su rostro y lo beso con suavidad, Kurt se dejo llevar por ese beso, lo tomó por la camisa tirando de ella queriendo fundirse en él, Blaine se apego a él profundizando el beso y Kurt pasó sus brazos por detrás del cuello de su esposo, desesperado por ese beso que movió todo su ser, llevándolo nuevamente a ese sentimiento que generaba Blaine cuando lo besaba.
-Te amo...- susurro Blaine en su boca, luego se separó para mirarlo a los ojos. -te amo, te amo, te amo.- dijo tomándolo por el rostro y mirándolo a los ojos.
Kurt comenzó a llorar y se aferro a su cuello, necesitaba oír esas palabras, a su esposo junto a él de esa manera, aún sabiendo que había besado a otro hombre, que lo había lastimado al hacerlo, pero que lo seguía amando.
Blaine no lo soltaba, lo mantenía por la espalda pegado a él, no quería soltarlo, le dolía que lo hubiera buscado en otro hombre, pero esa angustia de su esposo lo hacía entender que realmente él lo dejó de lado y pudo perderlo sin notarlo. Cuando Kurt se calmo un poco luego de varios minutos de llorar, él buscó sus labios nuevamente, en ese consuelo que en muchas discusiones y peleas era lo que los unía de nuevo y ésta vez no fue la excepción, Kurt respondió al beso de la misma manera, entregándose como lo hacia él.
-Perdón, no quise... yo no sé que quería cuando lo besé pero no deseaba engañarte.- dijo Kurt con sus ojos llenos de lágrimas.
Blaine no respondió nada, solo lo miró a los ojos, sabía que era así, Kurt no le haría algo así adrede. Suspiro y acaricio sus labios con sus dedos.
-No vuelvas a besar a otro hombre.- dijo seriamente.
Kurt lo observo entendiendo que su esposo no le guardaba rencor a pesar del tono, asintió con la cabeza mirándolo a los ojos.
-No vuelvas a dejarme sólo.- pidió casi en una súplica.
Blaine lo beso sintiéndose culpable por eso, no sabía cómo lo arreglaría, pero no volvería a dejar a Kurt sentirse así otra vez.
-Papá.- dijo Andy entrando a la habitación.
Kurt se giro para que su hijo no lo viera llorar mientras Blaine caminaba hacia él aparentando que nada había sucedido.
-Que bebé?.-
Andy miro a Kurt que intentaba calmarse y luego a Blaine.
-Dijiste que ibas a jugar conmigo, el tío no sabe armar el bote.- respondió Andy.
-Ok.- Blaine miro a Kurt y suspiro. -vamos.-
Blaine salió con su hijo que parecía preocupado por Kurt, éste se secó las lágrimas e intento serenarse.
Bajó unos minutos después, su mente y su corazón eran un mar se emociones encontradas, estaba más calmado y tenía un peso menos, no sabía que sucedería con su matrimonio, Blaine parecía haberlo perdonado y entendido, y él lo necesitaba, lo amaba, pero aún así sentía que lo que sucedió en Italia volvería a repetirse mientras Blaine trabajará para la organización, antes eso no le molestaba, pero cuando Andy nació, las cosas cambiaron para ambos.
Camino hacia el jardín y pudo ver a Blaine en el borde de la piscina intentando hacer andar en bote de su hijo, Theo tenía uno igual y lo hacía navegar en el agua sin problema con su control remoto pero el bote de Andy se giraba en el agua. Se sentó en la silla del jardín bajo la enorme sombrilla, en la mesa habían jugos y galletas para los niños, miraba a su hijo junto a su amigo y a su esposo, hacia casi un año que no tenía esa imagen, durante meses Blaine estuvo viajando, él intento suplantarlo, que Andy no notara la ausencia de su padre, pero obviamente no lo lograba, y él tampoco logro sobrellevar bien la falta de Blaine.
-Porque no avanza?.- pregunto Andy moviendo la palanca del control.
-Presionas ese botón cuando tomas el control.- le respondió Theo acercándose a él y mostrándole en el aparato cual era el problema.
Andy hizo como su amigo le indicaba mientras Blaine intentaba en vano hacer que avanzara el bote, cuando de repente comenzó a avanzar lentamente.
-Ahí vamos.- dijo Blaine viendo el bote navegar por el agua.
Theo tomo su control nuevamente haciendo navegar el suyo mientras Andy sonreía, Nick había puesto algunas boyas en el agua para que los niños las sortearan, y así poder jugar. Blaine sonrió al ver a su hijo feliz, miro hacia donde estaba Kurt quien sólo los miraba aun triste, se acerco a él y se sentó a su lado.
-Ven.- pidió en un tono suave mientras se palmeaba la pierna.
Kurt sonrió de lado con sus ojos aguados, se puso de pie y se sentó en el regazo de su esposo, Blaine acaricio su rostro, y Kurt jugueteo con el cabello de su esposo, éste lo tomo con delicadeza por la nuca besándolo con amor, entregándose mutuamente.
-Te amo.- susurro Kurt cuando se separaron.
-Lo sé. A pesar que beses a otro.- le dijo Blaine con cierta severidad en su tono.
-Lo siento.- Kurt estaba arrepentido y eso su esposo lo sabía.
-Yo también lo lamento, te descuide, y a nuestra familia, no quise hacerlo...- Blaine negó con la cabeza. -no voy a hacerte promesas porque no podre cumplirlas, pero créeme que eres la razón por la que estoy aquí, no sé vivir sin ti, sin Andy.-
Kurt acaricio su rostro juntando sus frentes.
-No te iras de nuevo verdad?.-
-No... Hablé con Luca, le pedí que intervenga, no quería ese cargo, ese lugar en la organización, no puedo estar lejos de ustedes, así que ocupare el lugar de Rubí, tendré que viajar seguido pero viviré aquí.-
Kurt no dijo nada, no iba a quejarse luego de lo que hizo, amaba a Blaine y sabia que no podía cambiar las cosas, solo quería regresar a esos días cuando eran felices.
-Papá!, el barco se hundió!.- grito Andy a su padre.
Blaine sonrió y lo miró, Theo estaba arrodillado mirando el agua, el barco debió irse al fondo.
-Déjenlo, no se acerquen tanto.- pidió Blaine.
Kurt se puso de pie negando con la cabeza, hacia mucho que Andy quería jugar con su padre pero ese barco nunca funcionaba bien. Blaine busco una paleta y saco el barco del fondo de la piscina.
-Ya no va a andar Andy.- dijo Theo.
-Que porquería.- Andy tiro el control y se cruzo de brazos enojado.
-Andy, que dijimos de esas palabras.- lo reprendió Kurt acercándose a él y acariciando su cabeza. -luego compramos otro que funcione bien.-
Blaine saco el barco, y lo dejo en el césped.
-Vamos a jugar al fútbol?... Es que mi papá va a llegar y ya no me va a dejar salir.- dijo Theo.
-Bueno... Pero no voy de portero.- respondió Andy caminando hacia donde estaban las pelotas.
Blaine sonrió.
-Jeff lo regaña cuando no hace la tarea.- dijo Kurt mirando a su hijo y a su amigo.
Blaine se acerco a él y lo tomo por la cintura.
-Te amo.-
Kurt le sonrió por primera vez en meses.
-Yo también te amo.-
Se abrazaron y se besaron, necesitaban volver a su vida, a disfrutar de esa familia que desearon, y poco a poco todo volvería a su lugar.
