N/A; Se que prometí que la longitud de los capítulos deberían ser mas larga pero en el intento pude notar algo que como lector ignoraba, así que mientras daba forma a la historia me tope con ese detalle, las historias con el género de misterio y acción en la misma página no pueden ser tan extensas como originalmente pretendía, eso arruinaría la trama y mataría todo el misterio. Por lo tanto una vez tomando eso en cuenta trabajé de la manera más eficiente posible, como siempre las opiniones son como un tesoro, estaré ansioso por ellas, espero que les guste mi trabajo.

Advertencia legal

Los personajes de Harry Potter no me pertenecen y los términos utilizados tampoco. tampoco lo es todo lo referente a Fate Stay Night o cualquier otra serie que puedan reconocer, los términos utilizados en este trabajo, todo este proyecto esta realizado con fines de entretenimiento.

"El pensamiento humano" = Pensando.

- El pensamiento humano = Hablando.

"Los humanos" = Criatura no humana hablando.

Diríjanse a la zona tres = Hablando por radio.

¡Explosión!, Refuerzo = Hechizos u acciones mágicas


- Buenos días pequeño, ¿cómo te sientes? - Al final la doctora se había cansado de tratar con los extraños gestos y señales sobre sí mismo o en algunos objetos, como tal, se marchó para tratar el tema del traductor. Resulta que el personal del bosque era una selección de graduados de excelencia en diferentes áreas, ciencias, medicina, psicología e idiomas, y arqueología, etc. Prácticamente casi todos se especializaban en un área diferente, para ir directamente al punto, todas estas personas, los cuales, con diferentes especialidades mantenían a flote el lugar, por lo que, no era extraño que los médicos trataran de hablar con sus compañeros para ver si uno de ellos se podría tratar de hablar con él, en este caso, siendo uno de los guías que atendía a los turistas.

- Estoy bien, creo, ¿dónde estoy?

- Ya ves... dime, ¿Qué es lo último que recuerdas?

- Lo último que recuerdo estar perdido en algún bosque con plantas por todas partes, en ese lugar, había una voz que me guiaba me indicaba que siguiera caminando, también un lago con una isla pequeña en el medio, cuando llegué allí me sentí muy cansado así que repose un rato pero cuando desperté era de noche, antes de estar aquí, lo último que puedo recordar es un extraño grito, después de las luces, eso es todo.

- ¿Sabes de quien era la voz que te decía dónde ir?

- No, ¿Qué lugar es éste? ¿Dónde estoy? - Traté de preguntar otra vez, no podía seguir en la oscuridad, no quería seguir sin saber que estaba pasando, si tenía que ser el grosero con el extraño entonces que sí fuera pero me negaba a seguir a ciegas.

Al final, el extraño sujeto no respondió mi pregunta, era como si todo lo que saliera de mi boca fuera alguna especie de extravagancia. Luego estaban los doctores de antes, solo que esta vez no trataron de hablar con él, solo se limitaban a observarlo a medida que su conversación con su interrogador continuaba como una conversación, no podía entender que murmuraban, sin embargo supuso que por la intensidad de estos la situación podría ser más seria de lo que inicialmente pensaba, ellos solo se limitaban a escribir en una pequeña tabla rectangular, un portapapeles, escribiendo como si estuviéramos tratando con un experimento que estaba destinado al fracaso y milagrosamente lo que inicialmente se estimara un desastre termino siendo el resultado tan anhelado.

"¿Qué diablos es tan fascinante?"

Finalmente después de que mi traductor hablara con los médicos durante unos minutos el hombre trato de interrumpir el incomodo silencio fingiendo una pequeña tos, no lo había notado anteriormente pero el tipo era grande y corpulento, el chico parecía uno de esos jefes finales que resulto ser la mano derecha del antagonista en una película de acción, una de sus manos podría aplastar su pequeño cuello con suma facilidad. Su aspecto era el de una persona robusta, lleno de músculos sobresalientes, incluso a través de lo que suponía era el uniforme la construcción de su cuerpo era extremadamente notable, calvo, cejas gruesas y oscuras, cara alargada, facciones definidas, ojos amarillos, además compartían el mismo color racial, de su cuello colgante unos prismáticos militares con machas verdes y grises junto a un sombrero verde oscuro, una camisa corta gris, pantalones largos a juego con el sombrero y botas de combate del mismo color de su camisa.

- Mi nombre es Kennet Simmons, soy uno de los guías del bosque.

Un guía, he... no sabía que ellos podían llevaran armas y por lo que no podían ver, "Kennet" tenía un lado derecho en su cinturón, imposible de ignorar, si el chico tenía un arma entonces el grado de peligro aumentaría drásticamente. Un detalle pequeño para él pero bajo ninguna circunstancia quitaría la vista de eso, sabía que estaba con los médicos, pero aún no conocía su situación, después de todo era como decía el dicho...

"Más vale prevenir que llorar sobre leche derramada"

- Como dije, no es normal tener un niño de tu edad en esta... situación, ¿Sabes el nombre de un adulto que pueda llamar?

- No, no recuerdo nada, ninguna cara o mi propio nombre, ni siquiera sé cómo llegue al bosque en primer lugar.

- ¿Qué puedes decirme sobre ti? Pareces ser un niño muy listo.

- Nada en particular, señor.

- Está bien, no te presionare, estas dos personas con batas blancas son el doctor Erik y la doctora Scarlett, te harán algunas pruebas más, su bueno, y puedes hablar conmigo siempre que quieras, volveré a charlar cuando te encuentres mejor.


Así pasaron tres meses, entre las visitas regulares de Kennet y algún agente de la policía ocasional, los cuidados de los doctores Erik y Scarlett, sin mencionar las constantes visitas de un representante de servicios infantiles. Resulta que me encontraba en Europa, Gran Bretaña, cuando me encontraron había un placa de soldado cerca de mí, posiblemente había salido del bolsillo en su pantalón durante la sacudida de los relámpagos y la explosión, en la placa estaba su nombre, tipo de sangre y edad. Según la placa, su nombre era Thomás V. Graham, sangre O+ y tenía unos cuatro años, al hacer unos simples cálculos, nació en 1980 y fue encontrado el 15 de Julio del 84, fecha que finalmente las autoridades y servicios infantiles decidió como día de nacimiento.

Durante los tres meses de estadía con el personal los oficiales habían teorizado que era algún tipo de soldado infantil en una base ilegal construida durante la segunda guerra mundial y que su base de operaciones avía sufrido algún tipo de problema, impidiendo las condiciones óptimas por lo que los "mini soldados en cubierto" estaban siendo atacados o desmantelados, logrando sobrevivir por su cuenta desde entonces. Probablemente demostrar conocimiento militar solo dio más fuerza a las suposiciones, conocía de armas, logística, estrategia, puntos vitales para matar, podía usar cualquier cosa y hacerla una herramienta de guerra.

La teoría de lejos era algo ridículo pero era una posibilidad que para él podría ser válida, eso podría explicar muchas cosas, su conocimiento, habilidades, como nadar, escribir, el poder de antes, había identificado de manera inmediata el arma de Kennet con solo mirarla, él podría ser algún tipo de experimento, uno que los ingleses no tuvieran conocimiento y si fuera algo relacionado con ellos al menos los entendería, su lengua materna seria el inglés, no uno que despertara sospecha al abrir la boca. Así que para obtener la información directamente de él, el personal del bosque lo había estado educándolo como si fuera la mascota del parque.

Cada vez que algunos de los chicos salían a cumplir con su trabajo, generalmente lo llevaban con ellos, era agradable deambular sin la preocupación de perderse o estar desorientado, generalmente, lo llevaban cargado en la espalda o en algunos casos montado en sus hombros y cuello, disfrutaba mucho de esos momentos. Hace unos dos días mientras caminaban con unos turistas de Francia, una pareja de ancianos, entre los setenta, charlaban en susurros y escuchó algo muy interesante aunque extrañamente familiar, no sabía que pensar de ello pero al parecer el hecho de que un niño pequeño los escuchara no les importaba o solamente bromeaban con él, decían cosas extrañas como la palabra de "Magie" y "ministère" con bastante frecuencia, no delante de los otros turistas o su cuidador de turno pero parecía que era algo serio aunque no lo suficiente para tomar enserio a alguien de su edad, desgraciadamente nunca se quedaba lo suficientemente lejos del guardián y escuchar mas fue imposible porque luego lo recogió y lo monto en su espalda.

Ya no estaba solo ni siquiera por un segundo, incluso cuando trataba de darse una ducha, los médicos al tener que encargarse de su salud a primera mano, eran las personas más cercanas, al principio era difícil con la diferencia de idiomas, pero el hecho de que ahora los entendiera en su gran parte solo le añadía leña al fuego de la cuestión "niño soldado" por lo tanto, para no volver más incómoda las cosas había procurado de mantener el mayor cuidado posible y evitado lo mas que podía el uso de las líneas brillantes frente a otros, por lo que su tiempo de investigación sobre ello fue muy limitado, sin embargo gracias a una fuga de sus recuerdos, algunos conocimientos se habían filtrado en su conciencia, las "líneas" resultaron ser circuitos, conductos de nada más y nada menos que magia, si, era increíble, el problema era que la magia estaba por todos lados, era como el aire. Lo cual lo llevo a la conclusión más lógica, si había magia en el ambiente, entonces también debían de haber gente que la usara, en este caso, magos, también avía descubierto que la "bola de luz" parecía ser su núcleo, un núcleo mágico mientras que las "raíces" eran la conexión de los circuitos y el núcleo, como un puente.

Dentro de él había un combustible del cual se formaba el núcleo pero para que la magia del exterior hiciera conexión con la energía del interior el "puente" debía filtrar el resultado cuando ambas energía interactuasen, de lo contrario la energía invasora resultaría ser como veneno para su cuerpo, una vez filtrada hacían contacto, mientras que sus circuitos hacían la función de cañón en una pistola, de lo contrario, teorizaba que el resultado sería algo muy parecido a la zona de desastre en el bosque, uno que lo dañaría a sí mismo y todo a su alrededor, tal vez una mala conexión resultaría en algo fatal.

Había tratado de hacer experimentos con su cuerpo para dominar su poder pero para eso primero debía estar solo, lo cual era un problema considerando su constante compañía, por suerte tenia algunos momentos de privacidad cuando era la hora de dormir, generalmente trataba de experimentar en las madrugadas pero no podía extenderse demasiado o arriesgarse a producir cualquier efecto, no con Scarlett en la misma cama que él, el resultado podría ser muy peligroso y volátil, no quería aventurarse y que el evento del bosque se repitiera, con eso, durante cada noche comenzó a tratar de experimentar sin tratar de provocar daños colaterales, al menos tenía algunos resultados pero era necesario de algunos años para lograr algo significativo, por el momento trataría de extraer alguna clase de memoria para que le ayudarán en sus progresos, después de todo, Roma no se hizo en un día, mientras tanto, trataría de seguir aprendiendo todo lo que pudiera.


Desde que era una niña a Scarlett Crawford le gustó ayudar, aun recordaba esos momentos donde jugaba con sus muñecas a la enfermera tierna que ayudaría sin pensarlo dos veces. Ella siempre fue una pequeña risueña y alegre, siempre feliz, siempre riendo, ella era la luz de sus padres, aun recordaba esos momentos en los que le gustaba meterse a la cama con ellos y convertir la noche de sueño en una pijamada donde sus padres y ella fingían que bigotes, su viejo gato, cruzaba una crisis de edad, entonces los dueños del antiguo y cansado felino buscarían ayuda profesional, ella haría el rol de un pequeño psiquiatra, aconsejando y animando al antiguo animal con toda la seriedad que podría reunir una niña de primaria.

Después, en su adolescencia comenzó a interesarse en las personas, siempre pensó que todos estaban atormentados por sus propios demonios, con diferentes formas, tamaños o circunstancias, pues todo mundo llega a tener crisis, tantas que era imposible contarlas con solo una vida. Durante sus años en la universidad fue una solitaria, nunca poseía tiempo para las relaciones o la familia, ella era hija única por lo que nunca supo el significado de la compañía, para ese tiempo, sus padres rozaban una crisis matrimonial, ellos no tenían problemas en su relación pero la enfermedad de su madre solo empeoraba con el tiempo, un día su madre colapso cuando trataba de ir a la cocina, para ese tiempo su padre había tomado una licencia de un mes para el cuidado de su madre, preocupado por la salud de su mujer, su padre se apresuró al hospital pero de camino el auto perdió los frenos y ambos se derrumbaron por un precipicio.

Para cuando habían encontrado el auto de su padre ya era tarde, ambos murieron en el impacto de la caída, aquellos días fueron duros y oscuros, se había hundido en una depresión y casi llego a suicidarse, fue por su amigo Erik que aun podía estar respirando y en completa salud, ella estaba viva gracias a él, un día cuando había tocado fondo fue directamente al precipicio donde sus padres habían muerto, en ese entonces solo quería morir, quería estar junto a su familia de nuevo, fue allí cuando finalmente abandonó las gana de vivir, así que se lanzó al abismo pero en último momento sintió una mano, una que se negó a dejarla morir, al principio pensó que era inútil pues ya había saltado pero gracias al repentino jalón ambos cambiaron la ruta de descenso y cayeron en una roca que estaba a unos cuantos metros de la caída, su amigo que en aquel entonces era solo un compañero regular en sus clases le había salvado la vida rompiéndose algunos huesos del brazo y unas costillas, desde aquél momento ambos habían compartido muchas cosas, muchos recuerdos y momentos, su vida había comenzado de nuevo gracias a él.

Después de algún tiempo corto Erik la había presentado a sus pocos amigos del campus, los cuales tenían un área junto a ellos en el bosque, desde entonces trató su sueño, aquel que nació junto a sus padres, con la mayor responsabilidad y rectitud posible, así que cuando se enteró de la situación de un pequeño hace algunos meses no dudo ni por un segundo en ayudar, luego del fenómeno natural que aconteció en el bosque encontraron a un niño pequeño, sucio y en malas condiciones de salud. Al final del asunto, los problemas de idioma y las muchas confusiones el personal que una vez lo encontró lo acogió como si fue el hijo del propio lugar que protegían, era como el hijo que no tenía, soldado o no, el niño, uno increíblemente inteligente, mostraba trastorno emocional, no sabía qué clase de cosas o que le habían hecho pero estaba segura de que un pequeño no debería actuar como él lo hizo, era insensible a la vida, comenzaba a desarrollar una falta de lo correcto en incorrecto preocupante, su mente estaba tan… fragmentada que no podría decir si sus puntos de vista tan graves no estaban rozando las fronteras de la locura, su manera de ver el mundo era como si el mismo fuera dueño de un jardín, uno que le pertenecía por el simple hecho de poder ser suyo, ella trataba de darle todo el amor que le fue negado pero habían ocasiones que el pequeño y adorable chico daba miedo, aun recordaba algo que le heló la sangre.

"El mundo es defectuoso, está contaminado, lleno de alimañas que devoran todo lo valioso, llenando de su fealdad todo lo que tocan, para que el mundo sea mejor, un mundo perfecto, un mundo puro, uno maravilloso, todo tendría que ser destruido, si no, solo es un lugar donde la imperfección cobra vida, sin embargo con el tiempo, mucho tiempo, se convierte en algo maravilloso"

A pesar de lo preocupante que fueran semejantes palabras, el niño que habían encontrado era su niño, su pequeño, su hijo, no importa cuántas banderas rojas hayan disparado aquellas palabras, Tomás no era malvado, solo era practico y le gustaba ser eficiente, él era un niño bueno y obediente, Erik lo amaba como si fuera suyo, como todos sus colegas, el niño era servicial, le gustaba aprender, no ganaba las cosas por lo que representaban, sino, por su significado, no porque debía hacerlo, estaba segura de que el tiempo ayudaría a sanar las cicatrices emocionales que tenía, es cierto que mientras más maduros sean los niños más cerca están de la adultez pero esperaba que eso nunca llegará. Al final había tomado las cosas en sus propias manos y adoptó al pequeño, no le quitaría su nombre, era una marca que las personas tenían que superar con el tiempo, como los demonios en carne propia pero si Tomás algún día quisiera tomar su apellido entonces no tendría objeciones, después de todo era como su propia continuidad, el legado de sus padres y el de ella, mientras tanto, continuaría cuidándolo en cada momento, no le importaba ser una madre soltera.


Finalmente habían podido abrir el parque a los visitantes, admitía que los últimos meses de reparaciones fueron agotadores pero los contratistas elegidos para reparar los daños habían hecho un trabajo excelente, habían arreglado todo tal y como estaba, en cierta media fue un poco espeluznante, estos chicos se tomaron muy enserio su trabajo, lo que pensaba que tardaría seis meses fue reparado en solo tres, los puentes estaban perfectamente construidos, las pequeñas desembocaduras de agua fueron cavadas en orden y las plantas sustituidas a escala anterior, todo en un tiempo record. Francis podía atestiguar que quienes sea que fueran estas personas, no tendrían problemas para encontrar trabajo con semejantes recomendaciones, no cuando eran directamente contratados por la primera ministra, Margaret Thatcher.

Durante el tiempo que estuvo incapacitado sus compañeros le habían comentado sobre el mocoso que habían encontrado pero al final de cuentas lo importante era que estaba bien, Scarlett que había adoptado al crío no paraba de alardear sobre lo listo que era, Erik por otra parte, estaba preocupado sobre las posibilidades, sea o no lo que todos suponían, el chico no era normal, ¿Desde cuándo alguien de esa edad era tan consciente? Era como uno de esos bichos raros documentado en la historia, de esos que genios que hacían grandes cambios en el mundo.

Hacía unas semanas le había comenzado a visitar, su aspecto era... Interesante, no lo juzgaba, él no era esa clase de persona, lo sugestivo era la forma de pensar del chico, si le cubrieron los ojos y distorsionaran sus tímpanos entonces juraría que estaba hablando con un adulto, no uno tan viejo pero tampoco una persona muy joven, tal vez de unos veinte o veintitrés como máximo, recordaba que a esa edad podría estar recién graduado, ha, que tiempos.

Había comenzado a enseñarle algunas cosas que había aprendido en sus años, sorprendentemente el mocoso sabia calculo avanzado, otra de sus muchas peculiaridades, le contó unas cuantas historia sobre los dinosaurios y por mas ridículo que pareciera el muchacho tenía una exactitud a la hora de hablar con datos increíble, simplemente podía ver porqué habían pensado que su vida había sido militarizada, curiosamente hace una semana Erik había sugerido la práctica de algún deporte para que estuviera con chicos de su edad, cuando le preguntaron había optado por clases de artes marciales, Scarlertt, que se había apegado demasiado confesó su preocupación por las elecciones que hacía, preocupada de que pudiera lastimar a los otros chicos, podía entender que Tomás era un niño rudo pero incluso para él era demasiado, hace unas horas acababa de hablar con su instructor y la conversación lo había dejado preocupado.

El Sensei le había dicho que durante las evaluaciones Tomás había sido superior a cualquier otro niño de su edad que haya visto, la forma en que se movía parecía a la de esos tipos de ropas oscuras con armas ocultas y armados hasta los dientes. Nunca había visto tanto talento en un rango de su edad, pero Tomás era despiadado, la mayoría de sus golpes eran dirigidos a una zona donde representaban un golpe muerto, nunca vaciló, no dudo, fue rápido, tanto como su pequeño cuerpo le permitía, sin ninguna clase de consideración, había tenido ciertas dudas pero cuando le preguntó al renacuajo sus palabras fueron simples.

"No he exagerado, de hecho, creo que he sido blando, nadie está protegido para siempre y cuando salga a la selva, todo se tratará de la ley del más fuerte"

Luego de eso habían probado con diferentes disciplinas y como siempre, en cada área superó a todos los de su rango, no importaba que fuera, Boxeo, Atletismo, Gimnasia, Natación, Tomás siempre demostraba ser superior de manera abismal, era como poner en competencia a los niños contra un adulto, ahora podía entender cómo era el dicho respecto al oriente, a veces era difícil mantenerlo fuera de la atención de otros, el chico era demasiado sobresaliente, por lo tanto, todos acordaron mantener a las "futuras impresiones" fuera del niño tan prominente, solo le rogaba a Dios que tenga piedad por el que logrará sacarlo del espeluznante autocontrol.


- ¿Entiendes por qué debes limitarte?

- Sí, soy demasiado eficiente para otros.

A Erik nunca le gustó ser un aguafiestas, el amaba competir y medir su capacidad contra otros, el había alentado a Tomás a las actividades que involucraran más niños de su edad, era saludable y como médico Scarlett coincidiría con él, sin embargo…

Tomás era demasiado sobresaliente, al grado que realmente parecía competir sin ninguna clase de oposición, no como alguien impecable sin ninguna clase de error, no, Tomás cometía errores pero nunca los repetía, era más como la experiencia, una que ya estaba acumulada, sin pulir y eso ponía nerviosos a todos, nadie podía ser tan eficiente en todo, no era normal, estaba bien que aun era un niño, ellos tenían la capacidad de una esponja, pero no un ritmo de aprendizaje tan elevado, no en tan corto plazo, era como darle la capacidad de esponja pero al mismo tiempo el método de procesamiento y asimilación de un adulto, esas dos cosas no podía estar juntas, una tenía que estar sin la otra, es por eso que tenía esta charla con él.

- El problema no es que seas demasiado bueno, en la vida eso es algo que como seres humanos tenemos que construir, cuanto antes mejor.

- Está bien, tratare de ser más discreto, prometo que lo haré mejor.

- Eso no es lo que nos preocupa.

Podía entender, durante toda clase de actividades había superado a cada adversario, cada obstáculo, cada dificultad que se encontró en su camino, no por la magia o el uso de sus circuitos, simplemente la acción ya estaba ahí, solo acataba las instrucciones, si decían que saltara el preguntaba qué tan alto, así de simple, obedecía los comandos de sus instructores tal y como decían, luego aplicaba la orden con la mayor eficacia posible, con el mínimo de error y la mayor precisión que su cuerpo podía. Entendía las preocupaciones de todos muy bien, él era muy bueno, demasiado, pero durante cada ejercicio su mente se ajustaba en sincronía con su cuerpo, produciendo un resultado óptimo, no podía explicarlo de otra manera.

Solo trata de no exagerar, aconsejo encarecidamente… observar los resultados y el medio que te rodea, así siempre podrás cumplir con un efecto superior pero de manera reservada, es como tener todas tus cartas bajo la manga.– Sabía que sus pedidos eran complejos y ridículos, nadie le diría a su hijo que trata de hacer las cosas para perder pero había aceptado que Tomás era diferente, si le preguntarán su opinión fuera de su profesión, solo como una persona al azar, diría que el chico era una promesa que tenía el secreto tan anhelado de la humanidad, estaba seguro que su genética debería ser el sueño húmedo de cualquier laboratorio, la cuestión era que Tomás no sabía comportarse como alguien de acuerdo a su edad, los intentos de desarrollar una relación con cualquier otro niño habían sido un fracaso, él no desarrollaba apego emocional por nada, siempre tranquilo, siempre apático. Había charlado con Scarlett sobre ello, según sus evaluaciones psicológicas, Tomás no se interesaría en cualquier otro niño de su rango de edad, a menos que este pueda mantener alguna clase de conversación compleja, ¿Qué clase de niño estaría interesado en temas de Aritmética, Ciencia, o Fósiles? La respuesta es simple, ninguno, cada tema en particular representaba al menos unos cuantos grados educativos, sin embargo había alguien que podría despertar su interés con el mismo rango de edad, ellos podrían hacer una visita algún día.– Sabes, año nuevo es en dos semanas y a partir de este sábado el personal tendrá el resto del año para preparar las fiestas, como tal, algunos de nosotros celebraremos la despedida de este año en la propiedad de un amigo, he hablado con tus instructores y han decidido que descanses por un tiempo.

- ¿No me enseñaran más?

- No, solo hablaron entre ellos y decidieron que llevaras un programa mas organizado, a medida que crezcas volverán a entrenarte, mientras tanto seguirás con un solo instructor. También quiero presentarte algunos amigos, ellos me brindaron su apoyo cuando era más chico.

- ¿Cuándo los conoceré?

- Aún no lo sé, solo les he hablado de ti en algunas ocasiones pero están muy ansiosos por conocerte, ellos tienen una hija de tu edad, estoy seguro que le gustaras. – Como era costumbre estos últimos meses él era quien atendía la integridad física del menor así que no era ninguna sorpresa tener conocimiento de las irregularidades de su cuerpo, se había encargado de atender su desnutrición y ahora parecía un niño en salud, sin embargo aun continuaba siendo muy delgado, tardaría varios años para recuperarse y ponerse al día con el rango de sus edad. Lo que aun no podía explicar era como rayos sus nervios seguían en constante deterioro, cada semana hacía un chequeo rutinario y el diagnostico seria el mismo, se negaban a sanar, seriamente, no sabía cómo reaccionar a eso, sabía que lo habían encontrado en el epicentro del daño forestal, para él, no era descabellado afirmar que el daño de sus nervios se debían al impacto de uno de los tanto rayos que descendieron en la zona.

Varias veces estudiaba las descripciones de Quinlan y Francis, eran los únicos que podían decir lo que había pasado, Francis por estar cerca del la zona y Quinlan por las grabaciones, datos que se habían perdido debido al daño en la red eléctrica, la onda electromagnética había freído todos los sistemas pero según la descripción de Quinlan, Tomás estaba rodeado de chispas y pequeños destellos en el momento del fenómeno, una persona podría halar algún rayo ocasional debido a la fricción que se generaba al rozar una zona cercana del punto de impacto del fenómeno, entonces, debido a la fricción la persona generaría una carga positiva junto a el polo que estaba anclado a la tierra, luego la energía ya cargada en las nubes descendería, como resultado, la corriente que tenía una carga negativa descendería sobre la carga cinética, como la atracción entre imanes, podía entender eso, no era la primera vez que sucedían ese tipo de cosas, pero aun así, el degradado de sus nervios no tenía sentido, deberían mejorar, no seguir degradándose cada vez que sanaban un poco, estaba preocupado por los efectos que podrían ser a largo plazo, incluso en ese momento el daño acumulado parecía darle la capacidad de inmunizarse al dolor, no sabía si se debía al constante desgaste o la forma en que pensaba pero podía asegurar que a largo plazo las consecuencias no optaban nada bueno, porque había una alta probabilidad de colapso.


Durante las siguientes semanas se había propuesto hacer algunos avances con su magia, había conseguido acceder a la información sobre sus circuitos mágicos, al parecer funcionaban con un sistema de interruptor, podía controlar el uso frecuente al activarlos sin causar un desastre pero la fatiga era demasiado. La forma más adecuada sería que sus circuitos respondieran con alguna frase, obligando a su cuerpo a reducir el dolor, sin embargo calculaba que para eso necesitaba estar en un estado de relajación extrema, de preferencia, uno donde sus nervios corten la transmisión eléctrica que el cuerpo enviaba al cerebro y siguiera funcionando como si nada estuviera pasando, por el momento seguiría tratando de seguir manipulando su poder, adelantarse es esa fase solo dejaría repercusiones que no estaba dispuesto a tomar.

También pudo notar algo importante, cada vez que activaba sus circuitos, solo podía usar uno de ellos sin arriesgarse a un desastre, el uso de más de uno por el momento podría matarlo, no por agotamiento, resulta que la energía en el aire era tan densa que si la pudiera comparar entonces, en este caso la magia, era como un veneno gelatinoso para su cuerpo, de ahí la necesidad de la manipulación de energía interior, "OD", era la mitad de una mezcla que se uniría con la energía del exterior para producir un efecto externo, es decir, un efecto en la realidad donde el resultado imitaría un fenómeno natural por lo que si quisiera producir una llama esta tendría que ser auténtica a una formada por la naturaleza o por los medios y herramientas de la misma, en base a la información obtenida, su hipótesis era que si combinaba su "OD" con la energía ambiental podía crear diferentes resultados que de cierta manera podría imitar al medio ambiente del mundo, como lo hacia la tecnología.

Si llegara a tener la suficiente habilidad para combinar ambas fuentes como una sola podría hacer que su cuerpo fuera más resistente, aumentar el rango de sus sentido, incluso caminar sobre el agua pero todo eso aun era especulación, lo único que sabía que podía hacer era aumentar sus cualidades físicas como el día que apareció en el bosque, bueno, por el momento seguiría experimentando.

Otro evento de importancia eran los viejos amigos de Kennet, durante algunas conversaciones le había revelado que procedía de una vieja y larga familia militar, su abuelo había participado en la segunda guerra mundial junto a las fuerzas aliadas en la zona de primera línea durante la batalla de Stalingrado.

Eso fue algo que capturó su atención de inmediato, como tal, existía la posibilidad de una visita a sus parientes, pero primero necesitaba arreglar unas cuantas cosas, resulta que sus circuitos generaban un campo electromagnético, al no poder controlarlos ocasionalmente alguno que otro aparato eléctrico sufría "inconvenientes "por lo tanto, era el equivalente a una batería andante que desprendía voltajes al azar, en palabras sencillas, era un reactor que generaba energía por medio de sus circuitos pero con muchas filtraciones, desprendiendo cargas y sobrecargando algunos aparatos electrónicos, algo que necesitaba arregla de inmediato, no quería seguir fundiendo las lámparas cada vez que salía a caminar o quemando algo importante dentro de las instalaciones.

Casualmente tenía algunas ideas para ese campo de energía, si sus experimentos resultaran positivos, entonces, podría emular al campo electromagnético de la tierra, los primeros problemas serian la dirección, la frecuencia, el potencial y la polarización, pero también podría ser afectado por la gravedad y el sistema de órbita terrestre, si trataría de emular al planeta tenía que tomar cada detalle, de lo contraria acabaría volando en mil pedazos.

Unos días antes de año nuevo, Scarlett lo había llevado al Palacio de Buckingham, la residencia oficial de la reina en Londres, se utilizaba para ceremonias oficiales, visitas de estado y turísticas. Era famoso por albergar una parte sustancial de la Royal Collection, un extraordinario conjunto de obras artísticas fruto del coleccionismo real, el palacio en si ara un punto de reunión de los británicos en tiempos de crisis y de festividad, también era la metonimia utilizada para designar la fuente de comunicados de prensa provenientes de la familia real británica, curiosamente en un principio un Petit Hôtel construido para el primer duque de Buckingham en 1703 y adquirido por el rey Jorge III en 1762 para convertirlo en residencia privada, por lo tanto, la cantidad de dinero que ellos tenían era algo monstruoso. En los siguientes 75 años sufrió una serie de ampliaciones dirigidas por los arquitectos creándose tres alas que conforman un patio central abierto pero con la llegada al trono de la reina Victoria de Inglaterra el Palacio de Buckingham pasó a ser la residencia oficial de la monarquía, así que durante el siglo XIX y a partir del 1901 se hicieron algunas reformas en el, como la que se llevó a cabo en 1913 que dio su fachada principal más reciente, incluido el balcón desde donde saluda la familia real donde la reina estaba saludando a la gente, en resumen, el palacio estaba reservado para la celebración un evento público como el bautizo del príncipe Harry.

Pudo ver los famosos soldados inmutables, los guardias de Gales, con sus alargados sobreros negros, llamativo uniforme rojo-negro, cuando le había pedido una explicación sobre sus atuendos a Scarlett, menciono sus componentes en un intento para animar el ambiente tan … apretado y frío, que podía decir, el paisaje de blanco había llegado durante algún momento a mitad de Noviembre, produciendo nieve por todas partes, el lugar se había llenado tanto de personas que era imposible no perderse, en cuanto a los soldados, en la parte izquierda del sombrero de piel de oso tenían una pluma blanca-verde-blanca y al mismo tiempo se sostenían por una tira negra, en el cuello llevan un tronco de puerro, el símbolo de San David de Gales, uniforme con 10 botones divididos en grupos de 5 de forma intermitente, la marcha había comenzado a las a las 10.30 desde St James y culminando la formación y ceremonia a las 11.00 en Buckingham. Todos ellos con un arma a mano, curiosamente pudo reconocer el arma otra vez, era un rifle de asalto, si su conocimiento no le fallaba su nombre era SA80, un fusil de tipo Bullpup de calibre 5,56 mm y al final del cañón una cuchilla para darle el uso de punta de lanza.

Para cuando el evento había pasado ya eran las cuatro de la tarde, según su cuidador, se reunirían en casa de Quinlan en Brighton, una localidad turística de la costa inglesa que se encontraba a una hora de la ciudad de Londres en tren, un destino popular para salidas de un día. En ella convivía una amplia playa de guijarros junto a salas de juegos recreativos y edificios de la época de la Regencia inglesa, el muelle de Brighton se construyó en 1899 en la zona central del paseo marítimo y actualmente entraba con puestos de comida y atracciones, nada mal para un día.

Cuando llegaron Scarlett había parado de parlotear sobre lo interesante que eran los sitios que habían pasado duran todo el trayecto, comentando sobre cada estatua y la historia del lugar, como si tratara de educarlo sobre el terreno Ingles, le hubiera parecido interesante si no hubiera sido por algunos detalles, primero, él ya tenía uno que otro conocimiento de Gran Bretaña, segundo, Quinlan le había contado algunas cosas durante su convivencia con el personal forestal y tercero la poca visibilidad no ayudaba por que la nevada aumentó su intensidad durante el evento real y cuarto, su asiento de seguridad por alguna extraña razón le resultaba muy incómodo, casi vergonzoso, sentía como si el cinturón fuera alguna clase de entidad de guardería que lo mantenía en escrutinio constante, bueno al menos el vehículo no era incomodo, no supo cuando pero unos días después de pasar a ser legalmente adoptado Scarlett pensó en la importancia de un medio de transporte, como resultado, ahora se encontraba sujeto a una silla de seguridad en el asiento trasero del copiloto, ahora vestía con ropas nuevas y de diferentes colores, incluso el rosado, según ella, era importante que fuera tolerante y que en el futuro evitara los prejuicios que estaban tan arraigados en la sociedad y los hombres, en términos más adecuados, ella quería evitar que fuera un machista pero para la ocasión iba vestido con un abrigo de color crema, bajo el estaba una camiseta de mangas largas blanco y un suéter de mangas cortas verde a juego con sus ojos, pantalones largo azules y botas blancas, extraña combinación, en cuanto al auto, era un Rover P5B de color azul, en si no estaba mal pero por alguna razón de la vida lo encontraba anticuado.

Cuando llegaron pudo notar la similitud de todas las casas, al parecer Quinlan vivía en uno de esos residenciales perfectamente ordenados, limpios, tranquilos y con la misma estructura, la única diferencia notable eran las figuras de las plantas posadas para que quedaran con la forma de animales, tal vez eran los animales que habitaban su lugar de trabajo, Quinlan podía ser alguien de razonamiento científico pero en el fondo su amor por la naturaleza era diversas figuras variaban, desde algunas aves, delfines y algunos con forma humanoide en el césped perfectamente cortado, duendes y luces parpadeantes por todos lados, la casa era de dos niveles y también tenía garaje.

El color era de marrón y negro, poco convencional pero de nuevo, todas las otras casas eran iguales por lo que seguramente era imposible hacer alguna clase de variación, a lo mejor debido a las reglas de convivencia y la junta de vecinos local, las pocas ventanas frontales hechas de cristal con un tinte rojizo, en total eran tres, una en el nivel inferior y dos separadas a los estrenos en el nivel superior, la primera era ancha y compensaba la falta de otras ventanas con su tamaño y forma rectangular, quedaba debajo de una en el segundo nivel, en cuanto a las otras dos, su forma cuadrada hacia que la casa pareciera una especie de rostro robótica con la boca en un extremo y gracias al producto de la nieve le daba un toque mayor.

Allí se encontró con los rostros de las personas que lo habían cuidado desde que despertó en la zona médica del parque pero también pudo notar algunas caras desconocidas como las de algunos muchachos, unos pocos de su edad y otros unos años mayores entre la adolescencia y la adultez temprana, un anciano con un bastón y muchas más personas que recordaba haberlas visto en alguna ocasión, los otros seguramente debían ser amigos o familiares invitados al tiempo de fiestas. La fiesta fue agradable, todo mundo charlaba con alguien sobre la Declaración de Bruselas, la Declaración de Lisboa y Gibraltar, otros de una novela llamada 1984 de un autor llamado George Orwell, algunos sobre la huelga minera que había comenzado 3 de marzo y que seguía en pie, Geraldine Ferraro, la Primera mujer que pasea por el espacio, el Nacimiento del primer bebé de probeta a partir de un embrión congelado, una fuga de gas letal en alguna fábrica de Bhopal o algún deporte en particular, los temas eran muy variados.

No lo había notado antes pero el interior de la casa era bastante grande, con amplios muebles que suponía era de piel, algunos adornos navideños, una chimenea pero lo más destacado era el árbol navideño en el centra de la sala, el ambiente era cálido con cantos y villancicos, los adultos socializaban entre risas y charlas, los más jóvenes como él, conversaban entre ellos y algún adulto del bosque con alguna clase de pregunta, seguramente con las incógnitas y el interés de la vida de alguien con algún relato de logro, todos estaban con algún bocadillo ocasional o una copa de vino.

Si bien sabía que habían más niños cercanos a su edad en algún lugar de la casa, posiblemente en el segundo nivel pero el ambiente frente a él era más interesante, le llamaba más la atención las opiniones de un adulto que la amistad de otro niño, siendo franco, no pensaba que fuera bueno con respecto a las charlas de corazón-a-corazón, no les interesaban, solo quería algo de lo cual discutir pero fuera de las adultos del parque todos lo trataban como a un idiota, era pequeño no un retrasado de mente prehistórica, no tenía ninguna clase de apego a cosas inútiles, solo quería lo que fuera útil, una herramienta, eso era todo, tenía una meta que cumplir, comentar que clase de pastel o que le gustaba de las flores no lo ayudarían en su meta.

Lo único que le importaba respecto a las impresiones de los otros era ser tratado como alguien acto y no por inepto, joder, tenía que tener mucha paciencia para no decirles que dejaran de hablarle como idiota cuando le cada vez que hablaba con un desconocido, no era mucho pedir, sin embargo su ahora madre se empeñaba en las charlas con otros niños, no lo necesitaba, ya tenía un propósito y lo cumpliría, puede que fuera uno simple pero el dominaría su poder, no importa que.

- ¡Tomás, por aquí cariño, mamá quiere que conozcas a unas personas!

Que podía decir, Scarlett podía ser asfixiante a veces, supuso que para ella era lindo y todo, pero en circunstancias como esas se sentía avergonzado, la mujer lo había llamado en medio de toda la escena haciendo que cada par de ojos en la sala se clavaran en él, podía entender, casi todas esas personas conocían a la burbujeante y excitable doctora del bosque Epping, las implicaciones de las palabras cariño y mamá junto a su nombre en la misma oración no dejaban lugar para cualquier tipo de error. Por lo tanto, si Scarlett tenía un niño con la edad para pasar por su hijo, era lógico que los conocidos se sorprendieran por no conocer ese detalle, la siguiente conclusión es totalmente racional, si ella era madre, por consiguiente había tenido una relación lo suficiente profunda para su existencia, así que cuando los múltiples cantidades de ojos se posaron sobre Erik, quien avía sido abiertamente conocido como la persona más cercana a ella durante mucho tiempo, no le sorprendió su repentina expresión de confusión y finalmente sorpresa repentina, nunca había visto a una persona ampliar tanto los ojos, algo como eso debería ser recordado no importa las circunstancias.

- ¡No es lo que piensan!

- Papá, quiero un poco de ponche – Ya que estaban en navidad no estaba mal hacer algún tipo de broma, Erik lo entendería luego, así que aprovechando el sepulcral silencio. Se luego se había acercado a Scarett para tomar su mano, debido al silencio que hasta el momento estaba presente, su voz tranquila era notablemente clara, sin ningún tipo de error en el idioma y su clara pronunciación pudo ser la única en el lugar que se escuchó, puede que incluso el momentáneo tiempo en pausa que las músicas navideñas del salón también ayudara a mantener el malentendido, eso y que claramente bromeara sobre beber alcohol, sin embargo las personas tomaron mi broma como ignorancia infantil, sonando incluso tierno, pero claro, los miembros del bosque no tomarían esa perspectiva adorable.

- ¡A hecho su primera broma, rápido busca la cámara!

En efecto esa fue si primera broma, solo que no esperaba la reacción de Scarlett, fue como si presenciara sus primeros pasos o su primer musical, luego se arrepintió de su broma cuando Erik no tuvo más remedio que hacer lo pedido sin corregir todo el mal entendido, así fue su primera fiesta navideña, donde los amigos, pocos familiares, algunas parejas y los constantes pellizcos de señoras en su mejillas dejaron marca para siempre.


Viernes 13 de Febrero de 1987

Habían pasado varios años desde aquel inverno, fueron fugaces como un parpadeo, durante tres años convivió con su madre adoptiva, ahora con la edad suficiente para ingresar a una escuela primaria, finalmente pudo expandir sus horizontes, no fue fácil, pero era fundamental que consiguiera más espacio sin la constante observación de sus cuidadores para experimentar con su magia. Durante el periodo de tres largos y agotadores años se las había arreglado para hacer algunos avances que en si fueron pocos pero al mismo tiempo fueron gigantescos, había logrado superar el problema de interruptor para sus circuitos mágicos con la hipnosis, en un principio se había encontrado con grandes dificultades porque era ampliamente conocido que en dicha disciplina se requiere de un lanzador quien es que hipnotiza y el inducido que finalmente quedara hipnotizado pero tras investigar un poco mas descubrió podía lograr ambos efectos combinados. Las respuestas habían estado junto a él todo el tiempo, su madre era especialista en psicología, por consiguiente, los psicólogos lograban cierto efecto con sus pacientes cuando trataban el psique, así que le había preguntado a ella para poder arreglar "una cita" y experimentar los efectos del inducido de primera mano.

Es cierto que toda su teoría se baso en la teoría del psicoanálisis pero esta rama era la necesaria para lograr el efecto mental tan deseado, gracias a ello pudo lograr sustituir su identidad del "yo" por "herramienta", muchos podrían decir que sería algo contraproducente y que al hacer tal cosas se perdería toda percepción de humanidad como si fuera un lata de refrescos o un simple robot casero, es falso, lo que logra tal estado no es "ser" literalmente eso, las personas llevan engañándose desde tiempos inmemorables, ya sea por un estado psicológico, por chantaje, guerra, beneficio o por medio del efecto placebo. Estaba ampliamente demostrado que los logros de los seres humanos en toda la historia se debían a que estaban preparados mentalmente para lograr algo, incluso los descubrimientos científicos, un caso en particular era el personaje histórico Alejandro Magno, y todo porque pensaba que era hijo de Zeus.

Si a toda su especie le había funcionado, entonces, era normal que los efectos fueran efectivos para él, lo necesitaba, lo aria, dominaría el método sin importar si tenía que sacrificar su percepción, al final no le importo porque siempre supo que era diferente, fue mejor que el resto, algo que había demostrado toda su vida.

Lo siguiente que seguía era la frase hipnótica que sería el equivalente al tronado de los dedos, no podía ser cualquier frase, tenía que ser algo que estuviera en el fondo de su alma, la verdadera esencia del ser, esa parte fue otro muro que por un tiempo paralizó sus avances pero un día, cuando descansaba de sus clases de gimnasia había tenido un sueño extraño, eran de esos donde descubrías que era un sueño a mitad del asunto pero donde no podías moverte, hablar o hacer cualquier cosa en absoluto, solo presenciar lo que estaba pasando como si el observador estuviera en otro plano pero al mismo tiempo en el lugar de los hechos, fue como presenciar el mundo y no interactuar con él, como si estuviera viendo un programa en un cine con efectos tridimensional, el sueño se había repetido una y otra vez durante varios meses, día y noche, sin importar el lugar, nada cambiaba, lo curiosos siempre fue que, al final como todos los sueños, solo quedaba un fragmento borroso, una pequeña chispa en medio de una bruma oscura, casi inexistente, débil con la amenaza de desaparecer en cualquier instante, pero la pequeña chispa jamás se apagó, sentía que cada vez estaba más fuerte y lo que comenzó como algo débil e insignificante ahora era lo suficientemente fuerte para no desfallecer ante cualquier pequeñez, convirtiéndose en un destello distante.

En cuanto a lo escolar, había comenzado con sus clases en un colegio Lowbrook Academy, ubicada al oeste de Londres, como las diferentes escuelas de primaria estaban demasiado lejos del lugar de trabajo de su madre, habían tenido la necesidad de mudarse a principios de Enero, por lo cual, tenían una nueva casa en Stanmore, un barrio del municipio Londinense de Harrow a unos dieciocho kilómetros al noreste de Charing Cross.

Su uniforme consistía en un saco negro con bordados verdes en el cuello y las mangas, debajo estaban un suéter negó con los mismos bordados y debajo de ello una camisa blanca con una corbata a juego del saco. Pantalones largos grises a juego con cinturón negro y finalmente unos zapatos oscuros perfectamente pulidos con calcetines cortos grises.

No fue fácil encajar en la escuela, de hecho, no había encajado en lo absoluto, había llegado en plena primavera con algunos meses de atraso, como tal, tenia barios meses de trabajo acumulados, normalmente funcionaria así pero se había decepcionado cuando el programa educativo no representaba un reto decente, era la primaria, no debía sorprenderse, pero para las expectativas que había planteado fue… decepcionante para como resulto todo.

Su madre le había advertido sobre el nivel pero aun así se empeño en inscribirlo, desde que había sido adoptado lo habían educado en casa con profesores contratados o por los miembros del propio personal forestal, a pesar de todo Scarlett insistió en la importancia de mezclarse con otros y aunque no le gustara, necesitaba del espacio que la oportunidad representaba, mas espacio fuera de los ojos de su madre y sus amigos era el equivalente a más oportunidades para la práctica de su magia, en fin, no siempre se obtenía todo.

Lo único que lamentaba de los críos era su constante apego grupal, cada vez que tenía unos minutos en la comodidad del silencio algún mocoso impertinente tenía que seguirlo como un maldito imán, habían pocas personas que no le molestaban como el personal educativo, el conserje, la señora de los bocadillos y la extraña niña que siempre seguía las reglas, podía asegurar que si su rectitud no cambiaba podría llegar a ser un excelente político, pero de nuevo siempre se encontraran personas así.

Había tenido algunas charlas con la niñita, era demasiada apegada a las reglas y era muy crédula, eso le había generado problemas con los otros niños, así que la había defendido unas cuantas veces, pero de nuevo, todos los niños así eran iguales, pero no él, también le gustaban los animales, le había comentado que su madre trabajaba en un bosque y ella confeso que sus padres tenían alguna especie de clínica. Ambos sabían unos pocos detalles del otro ya sea por medio de las observaciones o las pocas charlas que se contaban con los dedos, podía decir que la toleraba pero no eran amigos, ella solo era una conocida regular, eso era todo.


- Tu postura debe de ser más firme, la punta de la cuchilla está muy baja y eres lento.

El hombre frente a él arremetió con una velocidad que apenas podía creer, dicho individuo apuntaba con lo que inicialmente fue una lanza y ahora utilizada como espadas duales. Lo que significa que ahora tenía que mantener una ofensiva constante, de lo contrario sería cortado o peor, perforado en un punto vital, así que para corregir la falta de una segunda hoja que le brindara protección tendría que aumentar la velocidad, eso y modificar su centro de gravedad.

¡BANCK!

- No te centres en los puntos vitales, un lancero debe de ser ágil, no un berserker de fuerza bruta, aprovecha el tiempo, un enemigo con armas dobles es menos selecto a la hora de matar.

Si quería asestar un golpe entonces tendría que usar sus pies, pero la postura de apoyo se debilitaría… a menos que usara el medio ambiente a su favor, el problema era que para un Lancer los espacios serrados eran una amenaza como cualquier hombre armado.

¡BANCK! ¡BANCK! ¡BANCK!

- No te limites solo a tu entorno, la vida no es justa y solo los más aptos sobreviven, cuando no puedas atacar o tu enemigo sea más capacitado en cualquier aspecto trata de usar la mente, una mente débil es el equivalente a un cadáver respirando.

El hombre era alto y robusto, llevaba una armadura con forma de spandex azul con líneas blancas por todo el cuerpo, la poca protección que tenía estaba colocada en cada lado de su hombro y como cinturón en la cintura, protección que a duras penas había logrado rozar, como resultado, las hombreras se habían retirado junto a las ropas del pecho y los brazos, sería imprudente seguir usando las prendas cuando estas solo representaban el aumento del desgaste corporal.

- Jamás olvides que tu arma es tu única amiga, nunca la pierdas pero lo más importante, no dejes que se resbale, eso solo te matará.

¡BANCK! ¡BANCK! ¡BANCK!

El constante sonido de los choques entre su lanza y las "espadas" del hombre azul hacían eco en el estrecho de una pequeña habitación lo suficientemente amplia para dos personas que portaban armas punzantes.

- Si no puedes usar su mente, entonces explota el cuerpo.

Notó que el peso soportado del hombre había disminuido, haciendo que la fuerza empleada por si mismo lo impulsara hacia adelante, como tal, el hombre de azul no dudo en hacer palanca con una llave a su brazo pero antes de que el hombre lograra arrojarlo a la pared modificó su postura para permitirle zafarse, aprovechando la diferencia de tamaños dio una patada a la pared frente a él para lograr deslizarse por las piernas del hombre azul y tomar su espalda desprevenida. El hombre luego ajustó su posición con un ágil salto girando de forma horizontal en su propio eje y al mismo tiempo dando un alón sobre su lanza.

Una vez que pudo sentir la fuerza que alaba de él no opuso resistencia y se movió hacia delante e intentar usar el reverso de su arma pero el hombre logro desviar el movimiento con una de sus espadas y en un último intento antes de que el hombre lograra apuñalarlo con su otra arma lanzo un codazo con dirección a su estomago.

- Buen intento pero el enemigo no expondrá sus puntos vitales sin que eso implique una ganancia mayor e inmediata y en medio de un combata no hay tiempo para las conversaciones, solo es permisible si debes recaudar información pero recuerda no dar nada importante.

Bueno, admitía que ese último movimiento no fue el más brillante pero no había tenido muchas alternativas, lo único que le ayudo a salir del agarre de hierro del sujeto era el ángulo de su posición, en una pelea real tal acción podría llegar a ser falta o una escapatoria para ganar distancia pero para un simple maestril tal acción podría ser permitido sin ninguna clase de repercusiones.

- Prepárate.

Una vez dicho eso preparé mi lanza para dar el golpe certero, puede que no tuviera mucho tiempo con estas lecciones pero había entendido los métodos de su instructor perfectamente. No estaba practicando para la autodefensa, aquí lo importante era la eficacia del arte de la matanza, no siempre fue así, hacia algunos meses uno de sus muchos instructores le había comentado sobre un amigo de la juventud, resulta que dicho tipos de maestros no eran muy comunes, estaban más orientados a la matanza que a la defensa, por eso no eran muy recomendados y era muy extraño encontrar uno de origen inglés.

De hecho su actual instructor estaba lejos de tener algún rasgo ingleses, tenia cabello azul con una larga cola aunque su corte de cabello no era largo pero la cola llegaba hasta la cintura, la forma de la cara el igual que la suya aunque menos cuadrada, ojos similares pero rojos, tampoco era muy alto, un detalle muy dominante para cualquier oriental, musculoso pero con una constitución delgada, era el sueño húmedo de cualquier chica y el ideal de cualquier hombre.

Hasta donde sabia, había sido recomendado por uno de sus antiguos instructores, el hombre era irlandés, su acento rustico e impersonal lo delataban, su familia venía de una muy larga tradición del arte de la lanza pero se habían mezclado con los asiáticos hace algunos 300 años, según su tradición, cada tres generaciones debían volver a Irlanda para mezclarse con los suyos y demostrar el resultado del tiempo que esas generaciones estuvieron fuera, era algún extraño ritual donde se competía casi al punto de la muerte, muchos habían llegado a morir en ello pero su continua progenie se aseguraba de que uno siempre estuviera vivo, y su maestro era uno que había superado la prueba de manera exitosa, la prueba definitiva era que aún conservaba un extraño tatuaje rojo desde su torso que se extendía por todo el brazo derecho.

Una vez preparado, maestros y estudiantes arremetieron entre ellos, ambos golpes representaban una muerte segura por lo que solo había lugar para una acción, defensa o ataque. Como ambos se habían lanzado entre sí, la acción a tomar seria atacar u optar por desviar la cuchilla para no quedar ensartado para generar una apertura.

- No está mal, veo que tomaste muy buena decisión.

Por supuesto, no era un suicida, no era más fuerte, más rápido o mas abril, pretender tal cosa sería un error que me llevarían a la muerte antes de darse cuenta, por lo tanto lo único que garantizaba un poco más su supervivencia era tomar la opción de desviar la punta de las cuchillas en formación de pico y quedar en un punto muerto. La punta de lanza quedó donde debería estar la vena cava superior, tratar de dañar el corazón de manera directa estaba fuera de cuestión, esa era una zona que estaba destinada a ser protegida sobre cualquier otra excepto el cuello y la cabeza donde estaba el cerebro, su lugar de elección es una zona que estaba en todo el cuerpo y las posibilidades de daño sobre ella era más elevado que las dos anteriores.

No soñaba con la victoria pues en situaciones reales su maestro lo hubiera matado en un sin número de veces, pero una muerte mutua forzaría a cambiar el panorama, sobre todo si se trataba de una práctica rutinaria. Sabía que dicha práctica era demencial desde el punto de vista exterior pero sus maestro y él habían llegado a un acuerdo mutuo donde su edad quedaría anulada e inexistente, pero en si, esto no era nada nuevo, desde el inicio de la humanidad las personas eran sacadas de su zona de confort para sobrevivir, sin importar las circunstancias o la adversidad, en este caso él no era especial, solo uno más del montón y eso lo impulsaba para lograr la diferencia, no sería considerado como un mediocre, no cuando podía corregir la situación, con eso su práctica de lanza había llegado a su fin.

- Recuerda alimentarte tanto como puedas, la nutrición es una parte fundamental para esto.

- Lo tendré en cuenta, espero nuestro próximo mástil pronto – por desgracia o para mi suerte su madre llegaría en unos minutos como era costumbre, tiempo suficiente para cambiar las ropas por unas que no estuvieran empapadas de sudor, luego entrego el arma tallada de madera a su instructor como de costumbre, era irracional pensar en el uso de armas reales para sus sesiones semanales, aparte de que resultaría ilegal levantar un arma contra un menor el riesgo de accidente era muy elevado, sin importar su nivel de habilidad, así que tras la llegada de su madre se despidió con un apretón de manos para dirigirse a una celestial ducha.


Como prometí aquí están los términos utilizados para los que son nativos de Harry Potter y desconozcan la serie fate stay night

fate stay night, Typemoon

Circuitos Mágicos

Son un sistema pseudo-nervioso que se propaga a través del cuerpo humano y lo que califica a una persona para ser un mago . Sus funciones normales son actuar como caminos que convierten la Fuerza Vital en energía mágica, pero los humanos aprendieron cómo controlarla y usarla para realizar misterios.

Son lo que conecta el mundo material con el plano astral, los caminos que se conectan con los fundamentos subyacentes de los Grandes Rituales. Si la energía mágica es la fuerza que actualiza las reglas de una Fundación Taumatúrgica. En el sistema, entonces los Circuitos Mágicos son las tuberías que convierten la energía mágica y transmiten esa energía del mago al sistema.