Pues si Read to Moon, no sé los escritos son de cada quién y si de esa forma ven a la pareja pues yo no puedo hacer nada y mejor veo mi punto de vista de ver al GerMano con una historia. Y espero les guste como la visión de como yo la veo. Lo prometido es deuda y espero este... ¿octavo? Sí, octavo capítulo. ASK cambio y fuera...
Flashback
-¿Por qué haces esto? Se supone que es trabajo del tonto de mi hermano- decía Lovino viendo al alemán limpiar su piso por dos semanas y media.
-Feliciano me lo pidió y estoy haciendo un favor a una persona que estimo -Lovino bufó, hizo pucheros y miró a otro lado recargado en el barandal de su escalera.
-Me gustaría que alguien me estimara -susurró y el ojiazul le miró.
-Vargas…-murmuró, iba a tocarlo cuando el italiano levantó la cabeza y vio su mano.
-¿Qué ibas a hacer? -el alemán se quedó sin palabras, tragó saliva y continuó con dirección a tocarlo.
-Sólo... -una vez cerca del italiano éste no se alejó -esto - rozó aquel cabello castaño, deslizó su mano hasta la mejilla del muchacho quien cerraba un ojo, fruncía el ceño pero se dejó tocar; sin querer ambos empezaron a buscarse acercándose un poco más, una vez frente a frente Ludwig pronunció -, yo te estimo.
Se escuchó el sonido de unas llaves abriendo la puerta, Lovino sonrojado se sentó en un escalón, mientras que Ludwig apenado seguía en su trabajo.
Ambos latidos estaban acelerados, sin saber que esa cercanía iba a dar más pasos hasta lo que sería su más sagrado secreto.
-Toma... -era Antonio que vio al romano el la escalera y luego al alemán, estaba molesto nunca antes se había topado con un escenario así.
-B-Bastardo… ¿por qué vienes sin avisar? -el italiano bajó los escalones que los distanciaba y comenzó a empujarlo.
Antonio por el contrario sujetó una de sus muñecas, le atrajo y besó como si marcase que el italiano era de su propiedad, el italiano le seguía el beso apresurado, casi sin respirar, el alemán miró a otro lado, tomó la cubeta de agua y el trapeador marchándose a otra habitación. El español se separó por fuerza del romano, jadeaba después de aquel beso en el cual fue reclamado.
-¿Q-Qué… *ah* te p-pasa? Bas-Bastardo- se limpió la boca y el español le sujetó la muñeca-, ¿q-que ocu-ocurre?
-Tomates…-pronunció el mediterráneo.
-¿Tan pronto? -Antonio asintió, Lovino se mordió el labio y mirando hacia donde se fue el rubio-, déjame despedirme de éĺ.
-¿Por qué? -Antonio moría de celos y Lovino no soportaba esas desconfianzas; se soltó con agresividad.
-Tsk* ¡Maldición! Eso no te incumbe -se armó de firmeza y fue con Ludwig-, hey! -éĺ volteó viéndose frente a frente-, te encargo que cuando termines me marques, ¿entendiste, Beilsch?
-Ja.
El italiano regresó al lado del español, sujetando la mano de éste por los dedos, le jaló llevándolo fuera de la casa. El rubio suspiró, vio su mano y recordó lo que había pasado hace tan sólo unos minutos de que le interrumpieran, se frotó lo dedos y con una leve sonrisa siguió trabajando.
Una vez terminado el trabajo, fue a una mesita donde estaba el teléfono, al lado una libreta, ojeó la libreta, sujetó el teléfono y marcó. Se escucharon los correspondientes timbres del celular del muchacho. En el último timbrazo contestó.
-Bueno…
-Bueno, este- por instante su corazón empezó a latir más rápido -, terminé de limpiar.
-Ah… s-si, gracias…
-Es-Eso es todo…- se despegó el teléfono de la oreja cuando escuchó.
-E-Este…
-¿Si, Vargas?
-Te veo mañana.
-Ja, hasta mañana…
Flashback
Tocaron a la puerta, Ludwig se acercó a la perilla, lentamente giró el pomo y enseguida de que la puerta se abrió el gemelo de Lovino le saltó encima y lo derribó.
-Feliciano…
-Lud… -Feli comenzó a llorar.
-¿Qué sucede?- le limpió las lágrimas y miró serio- habla, no me preocupes más.
-Fratello… no sé donde está y yo… -el rubio se levantó junto al muchacho.
-Sé que estás preocupado pero…-a pesar de que borró todo rastro de amor hacia éĺ, empatizó con el italiano, aunque haya sido su amor no delataria a quien ahora estaba en su cuarto y es su pareja -ya aparecerá, dale tiempo.
-Lud…-se limpió las lágrimas de su cara y volvió a sonreír-, está bien, lo estaré esperando en casa, cualquier cosa te aviso Ludd.
-Ja.
-Lud...
-Ja?
-Creo que… me gustas... -al escuchar esas dos palabras que hace unos cuantos años le hubiera gustado oír le produjeron una sonrisa, abrazando al chico y pronunció una vez separados.
-Es tut mir leid, yo… no te puedo corresponder.
-Debí suponer esto. Lo siento, yo… freunde?-el rubio asintió y se abrazaron otra vez.
-Bueno… adiós -se escuchó un golpe en la puerta del cuarto del rubio y Feli se asustó -, ah no te asustes debieron ser mis perros y ya quieren salir.
-¿Seguro, Lud?-el germano asintió y Feli dudoso se fue.
Es tut mir leid es lo siento en alemán, huy que tarde llegó Feli, y Lovino ¿cómo lo tomará? Ya saben otro comentario y otro cap... ASK fuera...
