Shirou Fujimoto – De Fujimoto y la paternidad
"Y deberás amar. Amar, amar, hasta morir."
Quedándote o Yéndote- Luis A. Spinetta
Fujimoto cuida de los niños. Les ha enseñado como cambiarse, que zapato va en cada pie. Ha mecido a Yukio hasta dormirse y también curado cada herida en las rodillas de Rin.
Fujimoto les ha dado suelo firme que pisar, aquellos niños pequeños...niños pequeños sin padres. Él, un Paladín. Un hombre de honor. Un hombre sin miedo. Un hombre de Dios, y sin embargo desde el momento en que ambos niños quedaron bajo su cuidado, algo en cuanto a las lealtades cambia en su corazón.
Se mueve, se modifica, toma otra forma y se acomoda, en lo profundo de su pecho...en su mente.
Se vuelve suave , hermoso y dulce y ya no hay forma de que pueda tener otro objetivo. El presente lo obliga a asumir la responsabilidad, el reto, aquella alegría.
Fujimoto los ama, a cada uno, por igual. Rin. Yukio. Yukio. Rin.
Fujimoto ha descubierto un amor que va mas allá de todo. Fujimoto ha descubierto el amor en la forma más pura. Fujimoto ha descubierto el amor que se siente por los hijos.
Es por eso que pelea por sacar los recuerdos a flote, por recuperar el poder sobre su cuerpo. Porque aunque Rin haya dicho "Tú no eres mi padre!" el sabe que se equivoca. Porque lo ama, porque Rin ,al igual que Yukio es su hijo y es por que no duda...porque los ama. Los ama. Los ama. Los ama. Los ama...
Aquello esta bien, sus hijos están a salvo.
