Samael/Mephisto Pheles -De Mephisto y su hobbie
We're just having fun
We don't care how sees
So what we go out
That's how it's supposed to be
Living young and wild and free
YOUNG, WILD AND FREE - Snoop Dogg & Wiz Khalifa ft. Bruno Mars
Cuando Mephisto está en su forma de perro le gusta pasearse por lugares concurridos sin que nadie le preste demasiada atención.
Suele deambular por las calles, manteniéndose atento de lo que sucede, asustando niños distraídos y metiendo el hocico bajo las faldas de mujeres hermosas,
sin embargo su sitio predilecto para deambular es Akihabara.
Un hombre….o demonio, puede pavonearse de tener un hobbie poco habitual para alguien de su edad en un sitio como ese
(si…no es prudente adentrarse en un tema como su edad, así que no hablaremos de eso).
Así que cuando gira sobre el callejón luego de haberse detenido en cada una de las vidrieras cubiertas con las nuevas caras kawaii del anime más reciente,
Mephisto no duda en cambiar de apariencia con una pequeña explosión. Estira las piernas larguísimas antes de acomodarse la galera con un movimiento suave y
entonces nota al grupo de niños que le observan estupefactos parados desde la salida del pasillo estrecho.
Samael, rey demonio del tiempo y el espacio, no duda antes de guiñarles el ojo y desplazarse sonriente fuera de la calleja.
Los escucho vitorear a su espalda mientras él entra en su tienda predilecta.
¿Por qué habría de preocuparse? Después de todo, Akihabara el es el lugar perfecto para aquello, Japón es divertido e incluso los humanos le parecen
lo suficientemente interesantes como para permitirles contemplar un acto como aquel.
Recoge un tomo de cada manga nuevo que ha salido en la última semana, junto con al menos quince nuevas figuras de sus personajes favoritos antes de ir al mostrador.
Es una pena que no vengan ramen allí.
Podría enviar a alguien a realizar todos aquellos recados por él, incluso hacerlos a través de la computadora (muy a sus parecer la mejor de las invenciones de los hombres)
pero claro aquellos paseos fortuitos eran su pequeño placer secreto, y aquello no lo cambiaría por nada.
Hahaha me es tan fácil imaginarme a Mephisto haciendo esto.
Lo de siempre.
