Ingresaron a la residencia en silencio, el ambiente parecía haberse cargado de tensión de repente y Mei Ling lo notó al verlos entrar, por lo que se retiró con disimulo para dejar a la parea a solas, se veía que necesitaban conversar un poco.

Sakura se colocó de espaldas a su novio, quería tranquilizarse antes de hablarle aunque sabía que había sido extraña su reacción al conocer a esa chica, de seguro él ya se había dado cuenta e iba a intentar explicarle las cosas, tal vez estaba enojado, después de todo había sido muy grosera al tratar con aquella muchacha, continuaba causando molestias incluso cuando el castaño estaba arriesgando mucho por quedarse a su lado, se comportaba como una egoísta.

— ¿Todo en orden?— lo oyó.

—Sí, por supuesto— contestó volteando a verlo con una sonrisa por demás falsa, no quería seguir inquietándolo. —Lo lamento, solo me sorprendí un poco…— él estaba observándola como preocupado.

— ¿Segura? Te has puesto pálida…

—Estoy bien, de verdad— él iba a tomar su mano pero Sakura la apartó automáticamente, su cuerpo la traicionaba. Lo miró para tratar de excusarse sin embargo la expresión del joven estaba decaída, la conocía, por ende también sabía cuando le sucedía algo. "Por favor, que no esté molesto" rogó mentalmente. —Lo lamento…

— ¿Qué ocurre?

—N-Nada…

—Si no es nada, ¿Por qué no me dejas tocarte?— se acercó rápido y la abrazó. — ¿Te molestó lo de Lei?

—No, claro que no, es solo que no sabía que habías estado comprometido… me sorprendí, pensaba que el último compromiso había sido con Mei Ling, de verdad que solo es eso…— ni siquiera ella misma sabía lo que le había pasado ¿Cómo podría explicárselo? Además, el hecho de encontrarse en sus brazos la aturdía, se sentía sobrecogida y confortada, no quería llorar peor se le humedecían los ojos.

—Fue arreglado sí, por nuestras familias, cuando tenía dieciséis, lo anulé en cuanto asumí como líder del clan dos años después, no lo consideré de importancia por eso jamás te conté nada al respecto— buscó su mirada para ver si le creía. —Es pasado…

— ¿La amabas?— a Shaoran le dolió que le preguntara sobre eso. ¿Dudaba de él?

—Por supuesto que no, mi único amor siempre has sido tú, es solo una amiga… no fue importante para mí, tan solo me lo impusieron.

— ¿Pueden volver a hacerlo?— ella ya no era capaz de controlar el temblor de su cuerpo, hasta que percibió la caricia que su novia le ofrecía en el rostro, al verlo a los ojos comprobó que estaba inquieto o tal vez ¿Asustado?

—Nunca nadie me volverá a separar de ti, no me importa lo que digan o hagan, jamás volveré a dejarte ir— le sonrió al ver aquellos ojos verdes brillar. —Además, cuando asumí, lo primero que hice fue abolir la regla que obliga al jefe de turno a casarse con una persona seleccionada por el concejo, eso es algo que debe decidir uno mismo.

—Tienes razón— Sakura se permitió aliviarse, él conseguía infundirle la confianza que necesitaba, no debía de dudar. —Perdóname…

— ¿Por qué?

—Por mi reacción, la chica debió de pensar que soy una persona grosera ¿Y si se lo dice a su abuelo? No quiero traerte más problemas…

— ¿Qué dices?— la tomó por los hombros, serio. —No me causas ningún problema, si alguien intenta interferir entre tú y yo me aseguraré de que sepa con quien se está metiendo, ¿Por qué piensas que…?— abrió ligeramente los ojos y luego lanzó un pesado suspiro. —Has estado hablando con Mei Ling ¿Verdad?

—B-Bueno… me ha contado un poco.

—Ahh… tiene una boca demasiado grande…

—Quiero ayudarte.

—Me ayudas mucho, no quiero involucrarte en los asuntos del clan, es demasiado con lo que lidiar y no todo lo que sucede son cosas buenas, quiero dejarte fuera de toda la limpieza que debo hacer en Hong Kong.

— ¿Y quién te ayuda a salir a ti?— la observó sorprendido primero, después con ternura. —Déjame hacer algo por ti…— la tomó de la cintura y la atrajo, se tentaba con aquellos labios rosados.

—Tú eres lo más lindo que pudo pasarme, siempre estás para mí y eso lo aprecio muchísimo… entonces ¿No te enojaste?

— ¿Por qué me enojaría?— preguntó ella.

—Por lo de Lei… quiero decir— se aclaró la garganta. —El abrazo y eso…

—Si me dices que no tuvo importancia entonces es así para mí, creo en ti— Shaoran la besó, feliz de tenerla a su lado, la alegría que sentía junto a ella no la experimentaba en otro sitio. Percibió que le rodeaba el cuello, pegándose aún más en él, tal vez la muchacha no supiera cuanto lo enardecía al tocarlo pero de hecho lo hacía, no eran muchas las ocasiones en las que ella se comportaba así, en cada oportunidad que se le presentaba le gustaba disfrutar del amor que sentían uno por el otro.

—Eh… ¡Ejem!— oyeron, Mei Ling había ingresado al lugar. La pareja se sobresaltó y separó al instante, tan rojos como manzanas. —Shaoran, tienes una llamada.

—A-Ah, claro, enseguida regreso, terminen de desayunar si quieren, Sakura después debo llevarte al templo Tsukimine…

— ¡Cierto! ¿Podrás quedarte para la demostración de campos que dijo el monje?

—Sí, luego iré a trabajar.

El joven subió escaleras arriba y se dirigió a su estudio, no sabía quién podía llegar a ser la persona que lo buscaba. Tenía cientos de cosas en mente, acerca de su trabajo, de las investigaciones que Eriol había mencionado, del concejo de ancianos, el clan Li y Sakura… no conseguía resolver todos los enigmas que lo rodeaban pero se aseguraría de que así fuera.

Tomó el aparato, el cual había dejado a alguien en espera, y lo puso en su oído, a pesar de que no tenía muchos deseos de atender a persona alguna que se comunicara desde Hong Kong debía cumplir con sus obligaciones de líder, por lo tanto presionó el botón que le permitiría oír lo que querían decirle.

—Shaoran Li al habla— dijo, profesional.

—Hola jefe ¿Me recuerdas?— oyó al otro lado de la línea, entonces dio un respingo en su asiento.

— ¿Ryu? Qué extraño que llames…

—Cielos… ¿Tan acaramelado estás con Sakura-chan que te olvidas de tu mejor amigo en la vida? ¿Piensas hacer que regrese algún día? Tu trabajo apesta— lanzó un suspiro. —Prefiero el mío de regreso, hablando de eso… no les está gustado mucho que me quede aquí haciendo lo que esperan que tú hagas ¿Sabes? Ya varias personas han preguntado cuando volverás…

—Lo sé, Jin Qiu está aquí…

—Fiuu… ¿Y ahora que harás?

—Intentaré hacer lo mejor que pueda, pero no voy a volver hasta asegurarme de algunas cosas de aquí…

— ¿Sobre Sakura-chan? ¿Temes que la competencia te la robe?— Shaoran enrojeció.

— ¡N-No lo digas así! Me gustaría que me acompañara pero… tiene muchas cosas que hacer aún aquí.

—Oye, confía un poco en ella.

—De quien no me fío es de los demás, ¿Y por qué hablamos sobre mi vida sentimental?

—Oh bueno, ¿Quieres hablar sobre la mía? Sabes que es un poco desastrosa.

—No, más me gustaría saber para qué me has llamado…

—Cielos, ni siquiera quieres hablar un poco con tu amigo…— Shaoran lanzó a vista al techo, perdiendo la paciencia, a Ryu le encantaba fastidiarlo. —Bueno, como dije, me interesa saber cuándo puedo volver a hacer mi trabajo.

—Mañana mismo, hay problemas aquí, quiero que protejas a Sakura y Mei Ling— explicó el castaño reclinándose sobre el respaldo de su asiento, al otro lado no se oía nada, al parecer su guardaespaldas se había quedado pensando o algo.

—Tomaré el primer avión a Japón entonces…

—De acuerdo— se enserió. —Oye Ryu…

— ¿Sí?

— ¿Has ido a ver a tus padres?— otro silencio.

—Fui…

— ¿Lo hiciste?

—Sí, siempre que voy lo hago, puedes quedarte tranquilo— oyó como respuesta para su alivio.

—Bien, me alegro que sea así.

—Gracias— entonces colgó. Típico. Cada vez que tocaban el tema él se ponía de malas pero no importaba, mientras que Ryu fuera un buen chico todo estaría bien.

.


.

—Sakura-san, por favor estabiliza el campo— dijo el monje Daisuke. —Li-san, muéstrale por favor…

Se encontraban en el templo Tsukimine. Una vez que habían estado listos Shaoran los había traído en el automóvil para iniciar con la jornada de cada uno, al dueño del lugar no se le había olvidado que le debía una demostración por haber interrumpido el entrenamiento, por lo tanto no le había quedado otra opción, tuvo que permanecer allí. Llevaban una hora practicando la creación de campos de energía pero no parecía estar rindiendo buenos frutos, la joven de ojos verdes no conseguía generar uno con la resistencia necesaria para soportar los ataques del monje luego, si bien nadie la apresuraba a conseguirlo se sentía presionada por la presencia imponente del anciano.

Su novio extendió los brazos y una esfera de energía verde apareció en sus manos, con solo cerrar los ojos la expandió hasta rodearse a sí mismo, parecía encontrarse dentro de una perfecta burbuja a color. La chica se maravilló en la competencia de él, podía hacer de todo, como si la eficiencia fuera algo nato en su persona, deseaba tanto ser capaz de estar a la altura… ¿Podría ser su compañera para siempre si no llegaba a ser así? Se sonrojó con solo imaginar que podría estar toda la vida junto a Shaoran.

— ¿Bien?— oyó de pronto, no había prestado atención a nada de lo que había dicho. ¿Qué iba a hacer? — ¡A-Ah! Sí, sí, comprendo…

—Inténtalo, te ayudaré.

—C-Claro…— se dispuso a concentrar su energía dorada cuando percibió las manos del hombre que amaba tomarle los brazos con firmeza, estaba de pie a sus espaldas, indicándole que se relajara pero lo único que conseguía era ruborizarla y tensarla. Lo suficiente como para que su magia comenzara a titilar.

—Tranquila Sakura, sé que puedes— lo miró fijamente, con las mejillas sonrojadas, la forma en que sus ojos ambarinos la contemplaban pudo con sus resistencias, la esfera dorada estalló en miles de brillos de oro, por instinto se tomó las manos ya que le había provocado un dolor punzante en estas, también se puso de cuclillas mientras las apretaba contra su pecho y apretaba los dientes. ¡Se había desconcentrado otra vez!

—Du-e-le…— murmuró.

— ¿Te encuentras bien?

—Sí, el impacto en las manos fue lo que me dolió un poquito…

—No te esfuerces tanto— Shaoran se incorporó y se dirigió hasta el monje del templo. —Creo que aún no debería intentarlo sin pergaminos…

—Ya ha conseguido generarlos utilizando pergaminos Li-san, este es el siguiente paso, demuéstrale Sakura-san— le arrojó un talismán que parecía contener una descarga eléctrica y la muchacha enseguida sacó uno igual con el que creó un campo de energía dorado a su alrededor para la sorpresa de su novio, ella en verdad se había vuelto muy fuerte.

Algo ocurrió, la única mujer presente percibió un calor interno, como un latido fuerte proveniente de su atuendo de sacerdotisa. Simplemente se quedó estática, con la mirada perdida en la lejanía, mientras se inclinaba hacia un costado sin poder controlar su cuerpo. Creyó oír la voz de su novio a la lejanía, como aislada de su mente, no se encontraba lejos de ella entonces ¿Por qué sonaba como si estuviese quedándose dormida? Algo brillaba a sus pies ¿Era el sello de la estrella? Sintió que alguien la sacudía, pero ya no podía verlo, todo se había vuelto oscuro a su alrededor.

Cuando recuperó el control sobre sí misma estaba en un sitio oscuro lleno de estrellas, como si estuviera en el espacio, se sentía confortada en aquel lugar. Lo recordaba de las veces en que había visto al mago Clow cuando era una niña, sin embargo allí no había nadie más que ella, ¿Estaría acaso en un sueño? ¿O sería otra visión?

Notó que algo brillaba en su pecho, entonces buscó entre sus ropas y comprobó lo que comenzaba a sospechar, la reacción provenía de la llave mágica y de las cartas Sakura, en cuanto tomó el mazo todas salieron dispersadas por los aires, como la primera vez que las vio, sin embargo no se disiparon hacia todas direcciones sino que la rodearon mientras brillaban.

— ¿Ya no nos quieres contigo?— parecía ser la voz de esperanza la que oía junto con la de espejo pero hablaban por todas, no lucían muy bien, las sentía muy débiles.

— ¡Se equivocan! Por supuesto que sí.

— ¿Nos has olvidado?

— ¡Nunca! Todas ustedes son muy importantes para mí, sé que ha sido mi culpa, que fui muy descuidada… y lo siento mucho…

—Todos nosotros queremos ayudarte…

—Yo quiero que lo hagan siempre, somos amigos ¿Cierto?

—Nunca quisimos dejarte…

—No quise hacerlo… de verdad…

—Deseaste olvidarnos.

—Por favor perdónenme, me arrepiento mucho— Sakura estaba al borde de las lágrimas, con solo recordar el día en el que había deseado desde el fondo de su alma olvidar todo lo relacionado con la magia y con Shaoran se ponía muy triste, realmente se arrepentía de haber tenido esos pensamientos alguna vez. —Quiero volver a ganarme su confianza otra vez, ¿Cómo se los puedo demostrar?— su llave refulgió con aún más fuerza, hasta que la luz se hizo cegadora. ¿Acaso sería que… debía hacer el conjuro? Las cartas se acercaron a ella y se reunieron en su mano, todavía la aceptaban como su dueña.

—Puedes hacerlo— oyó decir a las cartas.

—Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante Sakura, quien aceptó esta misión contigo… ¡Libérate!— nada ocurrió, siempre sucedía de la misma manera, la llave no la reconocía aún como su dueña. — ¿Por qué? Te prometo que nunca volveré a decepcionarlos… solo quiero proteger a las personas, te pido de tu ayuda…

¿Lo prometes?— la voz sonaba idéntica a la suya ¿Cómo era eso posible?— ¿Podemos confiar en ti?

—Por supuesto, jamás los decepcionaré otra vez— contestó Sakura, determinada.

¿Entonces harás un pacto conmigo?

— ¿Un pacto dices? ¿Cómo hago eso?

Sostenme…— ella obedeció, elevó la llave hasta la altura del pecho, la luz aumentó aún más. — ¿Pactas ahora que nunca jamás has de abandonarnos? ¿Que siempre nos permitirás acompañarte?

—Sí— cerró los ojos, debajo de ella apareció la insignia de la estrella. —Llave que guardas todo mi poder, muestra tu verdadera forma ante Sakura, quien aceptó un pacto contigo…— las energías de Sakura se arremolinaron a su alrededor del báculo que comenzaba a palpitar de fuerza, la magia que fluía en su interior se sentía tan poderosa que la muchacha no podía creer que le perteneciera. — ¡Libérate!— el cetro creció, creció y creció, hasta volverse más grande de lo que esperaba, era aquel que había utilizado cuando se había enfrentado a Eriol el día en que había finalizado de cambiar las cartas. Incluso aunque Kero y Yue no se fusionaron con el objeto ¿Podría utilizarlo?

La luz que emanaba el báculo era tan potente que no era capaz de divisar nada. La siguiente vez que abrió los ojos se encontró con una mirada ambarina sumamente preocupada sobre ella, estaba en el suelo, en sus brazos, tenía que tranquilizarlo.

— ¡Sakura! ¡Sakura!— la sacudió un poco. —Por favor reacciona.

—Shaoran… estoy bien, lo siento por preocuparte…

—No me asustes así ¿Qué sucedió?— la sonrisa de la joven lo tranquilizó bastante, parecía que algo bueno le había pasado. —Dime…

—Recuperé mi magia— las lágrimas de felicidad comenzaban a brotar. —Hablé con la llave y las cartas… les pedí disculpas…— la sorpresa en el rostro del castaño era patente, no comprendía bien la situación.

Sin embargo antes de que pudiera pedir explicaciones una cúpula oscura apareció sobre ellos y, junto con esta, cinco figuras negras de los pies a la cabeza, todos vestidos con la misma ropa y con los rostros ocultos detrás de máscaras, no parecían tener buenas intenciones ya que iban armados de lanzas e incluso se acercaban marchando al mismo ritmo. ¿Quiénes serían?

El líder del clan Li se puso de pie junto a su novia, entre ellos y el monje Tsukimine, no dudaban de que tuviera los poderes necesarios para poder pelear, sin embargo como entidad divina no había forma de que empleara magia ofensiva en el templo, lo mejor sería hacerlo por ellos mismos. Sakura estaba lista para combatir si bien parecía ser que Shaoran no quería dejarla hacerlo, ella no lo dejaría solo y menos aún cuando había recuperado su fuerza principalmente para ser de ayuda. Nunca más volvería a negar lo que era, ni a hacer la vista gorda cuando alguien la necesitara.

Su báculo apareció en sus manos al tiempo de recitar el conjuro. A tiempo para evitar los ataques de los invitados indeseados, que no dudaron ni un segundo al momento de lanzar golpes con sus afiladas armas. El castaño separó su espada del colgante que llevaba en el cuello para activarla y, de un momento a otro, se encontró peleando con dos de ellos al mismo tiempo, no le agradaba nada que Sakura tuviera a los tres restantes en contra.

— ¿Quiénes son ustedes?— preguntó de forma brusca a uno. Nadie se molestó siquiera en contestar. — ¿Fueron los que ocasionaron la muerte de Tian Fu?— silencio una vez más. — ¡Digan algo!

— ¿Por qué están atacándonos? ¿Qué buscan en este templo?— dijo la chica buscando una de sus cartas mientras se apartaba del filo de tres lanzas, agradecía a las clases de gimnasia la aptitud física con la que contaba para cada enfrentamiento. Entonces vio a uno crear en sus manos varias bolas pequeñas de energía oscura, lo mejor sería que eso no la golpeara, en cuanto vio que salieron despedidas hacia ella tomó una carta.

— ¡Escudo!— una cúpula translúcida apareció enfrente suyo para protegerla, sin embargo enseguida notó la punzada de dolor al percibir que su magia adormecida volvía a estar en actividad, tendría que continuar entrenando a pesar de saber que contaba con el báculo, también iba a tener que poner de su parte para salir adelante. —Ah…

— ¡Sakura!— llamó Shaoran preocupado, sabía que aún no podía abusar de los poderes que tenía, ella era muy fuerte, sí, pero eso no significaba que su magia estuviera disponible en toda su magnitud aún, llevaba cierto proceso recuperarla por completo. No pudo acudir en su ayuda, lo golpearon al distraerse. ¡Eran muy rápidos! ¡No había forma de que fueran humanos!

Para su buena suerte algo más sucedió, una pared de fuego apareció entre su novia y las criaturas, incendiándolos hasta que desaparecieron, lo que más lo sorprendió fue que ni siquiera emitieron un pequeño sonido de dolor, mientras ardían ¿Cómo era posible eso? Apareció detrás de los restos de llamas una persona, la nueva figura también vestía de negro, pero no era idéntica a las demás, ni un poco, se acercaba lentamente mientras el fuego escarlata le cedía el paso ¿Acaso sería…?


Notas de Autora.

Hola a todos! Tuve una semana terrible la verdad, en mi trabajo cada vez hay más trabajo así que se me hace muy difícil escribir en los días hábiles, por ende esto va a provocar retrasos en el Fic, si en esta semana no se soluciona esta problemática voy a cambiar el día en el que subiré la actualización una vez más u.u pero como siempre ante cualquier aviso visiten la sección de noticias, para los que no tienen idea de qué es les dejo la URL: s/11215630/1/Sección-noticias Ok! Vamos a cosas más importantes… ¿tendrán dudas? ¿Estará más que claro? Ya quiero saber que opinan de este cap que me encantó escribir ewe solo espero que haya quedado claro y no confuso porque capaz tiene demasiada información oculta, siempre tengan en cuenta que las incógnitas se resuelven con el paso de los capítulos, sobre todo conmigo jajaja ._. Como siempre muchas gracias si estás leyendo esto y si queres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual postéame un review que los leo todos los días! Un saludo grande y que tengan buena semana! C: