Aguardaban a que la feliz pareja tuviera una plática a solas en la sala, las cosas se habían puesto algo candentes por lo que Ryu había optado por llevarse el gato al jardín trasero unos momentos. Su jefe había reaccionado de una forma que no se había esperado nunca, incluso sabiendo que su novia lo hacía tornarse alguien muy diferente al que él conocía.

—Olvídalo— había dicho, muy serio. —Eso no va a pasar.

— ¿Shaoran?— musitó Sakura.

—No Sakura, es un riesgo grande.

—P-pero… no puedo dejarlo, él me perdonó la vida una vez… lo menos que debo hacer es ayudarlo.

— ¡Pueden asesinarte!

—Y a él conmigo, no les tengo miedo— la sorpresa de la chica había sido reemplazada por seriedad.

— ¡No pienso permitirlo!

Cuando las voces comenzaban a subir de volumen supo que era hora de una retirada estratégica. Lo último que había escuchado fue eso, era la primera vez que los había visto de esa forma, no pensaba que pudieran tener discusiones. "Bueno, son como todo el mundo, supongo que es normal" pensaba, sujetando al animal que tenía curiosidad por saber de qué hablarían los que se habían quedado en la sala.

—Oye ¿Podrías soltarme?— lo escuchó.

—No.

—Comprendo.

—Eres extraño ¿Sabes? ¿Qué clase de poder de voluntad es ese?

—Oh bueno, sé que en algún momento vas a soltarme— dijo Kasai bostezando, dejó ver los dos pequeños colmillos que conservaba en su verdadera apariencia. —Tampoco es como si me molestara que me sostuvieras.

— ¿Y eso por qué?— el ánima pareció meditar su respuesta unos instantes, luego lo miró directamente a los ojos.

—Yo sé tu secreto— el guardaespaldas se sorprendió pero lo ocultó en menos de lo posible. —Pero no te preocupes, no diré nada.

—No sé de qué estás hablando— la mirada de nada de la criatura lo extrañaba. ¿Así se vería él también cuando estaba indiferente? Esperaba que no, su acompañante pareciera no tener… corazón, aunque en verdad no creía que él mismo tuviera uno tampoco.

—Descuida, no tienes que reconocerlo, pero no engañas a mis ojos, es por eso que no hay manera de que pueda temerte, incluso a pesar de tu nivel de magia.

— ¿Todos ustedes… pueden saberlo?— se atrevió a preguntar el de ojos azules, no podía creerlo, el hecho de desconocer cosas sobre las ánimas le había traído un inconveniente, recordaba haberse enfrentado una vez con Tai, debían encontrarlo y asegurarse de que no dijera nada.

—Sí, podemos ver cosas que las personas normales no, es parte de la naturaleza como espectro.

—Entiendo… no lo dirás ¿Verdad?

—Por supuesto que no, debes tener un motivo por el cual querer mantenerlo en secreto, si quieres saber más sobre ti podemos hablar…

—Te lo agradezco Kasai.

Mientras esto sucedía en el jardín las cosas en la sala no estaban tan apacibles, sin mencionar que las voces continuaban elevarse peligrosamente. Ninguno de os dos podía creerse que estaban comenzando una pelea, menos aún cuando tanto deseaban detener todo aquello y abrazarse con fuerza.

—Sakura, recapacita, meterse con los cazadores… ¡Cielos no es un juego!— dijo el castaño, sintiendo como le hervía la sangre.

—No tienes que preocuparte por eso, puedo hacerlo.

—Es que no lo entiendes…

— ¡Claro que sí! Shaoran, soy perfectamente capaz de hacer esto ¿Por qué dudas tanto de mí?

—No son dudas, no quiero que te veas involucrada es eso.

—Lamento los problemas que te ocasioné, no volveré a hacerlo… pero no me pidas que abandone a Kasai.

— ¿Tan solo esperas que permita que te lastimen?

—No lo harán, te doy mi palabra, puedes quedarte tranquilo.

—No que estuviera loco, voy a protegerte.

—Shaoran…

—No hay punto de discusión con eso, no quiero quedarme de brazos cruzados mientras veo cómo te amenazan— lo vio acercarse, para luego posar una de sus manos e la base del cuello de su novia, cerrando los ojos, la aferró por la cintura con fuerza antes de que huyera. Al poco tiempo de concentración un símbolo chino apareció en el mismo sitio que tocaba.

— ¿Qué estás…?— oyó a la chica. — ¡No Shaoran!

—Eso me dejará un poco más tranquilo.

—Pero no a mí.

—Entonces reconoces que te expondrás a peligros.

—Solo quiero ayudar…— la mirada seria del castaño le indicaba que no bromeaba ni un poco, ¿Por qué estaba haciéndole algo como aquello? Lo último que quería lograr era ocasionar más problemas. —Por favor quítalo…

—No, si lo hago te lastiman no me lo podré perdonar— diciendo esto se retiró del lugar, para encerrarse en su estudio a pensar en una solución, la adrenalina corría por todo su cuerpo después de aquella discusión, jamás le había levantado la voz a Sakura, no podía creer que fuerza capaz de ponerse firme delante de ella de esa manera.

Se dejó caer sobre su escritorio una vez sentado en la silla móvil, terriblemente afectado. "Me sobrepasé… no debí hacerlo…" se regañó, sumido en sus pensamientos, tanto que parecía rodearlo una neblina oscura de lamentos. Oyó unos golpes en la puerta pero no dijo absolutamente nada, no tenía deseos de ver a nadie pero unos segundos después pensó que podía llegar a ser su novia y se levantó de un salto. Era Ryu.

— ¿Qué tal fue?— enunció el guardaespaldas, cuando vio a su jefe abalanzarse sobre el mueble se dio cuenta de que todo iba mal. —Fiu… ¿Y? ¿Se pelearon?

—Mm…— lo oyó a modo de respuesta.

—Vaya… y yo que pensaba que eran una feliz pareja.

— ¡Lo somos!— exclamó Shaoran con calor, viéndolo a los ojos. —Solo fue… un traspié.

— ¿De parte de quien?— la mirada ambarina se había tornado filosa.

— ¿Crees que fue mi culpa? ¡Solo intento protegerla!

—No lo niego, pero creo que no supiste expresarlo, ha parecido que no confiabas en ella, que la creías débil.

—Pero ella no lo es, eso lo sé, solo no quiero que se arriesgue, si la pierdo… si eso ocurre… me voy a volver loco.

Ryu permaneció impasible en su sitio, contemplando a la persona que tenía enfrente, eso era lo que era el amor, una emoción molesta que alteraba a las demás y obligaba a dejarlo todo por una persona, le parecía ridículo, muy problemático, se aliviaba de no ser capaz de experimentarlo, la idea de dependencia le parecía una aberración. "Y sin embargo ¿Cómo es tan feliz?" se preguntó, era gracioso que le diera curiosidad por un sentimiento como aquel, no era algo propio de su persona.

.


.

—Ya Sakura todo está bien— le decía Mei Ling mientras le apoyaba la mano en el hombro, verla tan angustiada le hacía querer ir a decirle un par de cosas a su primo pero no lo hacía ya que sabía que la discusión se había generado por cierta ánima que en ese preciso instante la abrazaba para confortarla, esperaba que no estuviera llorando o las cosas se tornarían peores. —Solo lo hizo porque le importas…

—No quiero que lo lastimen…— la oyó, sollozando. —No quiero este sello.

—Sakura-sama, cuanto lo siento, es todo culpa mía.

—No Kasai, tú solo estás pidiéndome ayuda, no hay nada de malo con eso, pero tengo que quitar este sello antes de ser tu maestra, o puede salir herido Shaoran… ¿Comprendes?

—Perfectamente, la ayudaré en lo que necesite.

—Te lo agradezco mucho.

—Sakura, por favor, considera quedártelo, estarás protegida.

—Mei Ling, tener este sello significa que los ataques que recibiré impactarán en el cuerpo de Shaoran, no es justo, esto es asunto mío, no quiero que se vea involucrado.

— ¿Y si él piensa de la misma manera?— la expresión sorprendida de la joven japonesa lo decía todo. —No te has puesto en su lugar, a ti no te gusta cuando él se arriesga ¿Cierto?

—No…

—Entonces, solo piensa que es una medida, algo extremista, que tomó para poder protegerte.

—Extremista, muy extremista, pero supongo que tendré cuidado hasta descubrir como quitarlo, dudo mucho que él lo haga.

De repente el ambiente se tornó oscuro, una brecha temporal se había formado a su alrededor, la muchacha de ojos verdes sujetó a Mei Ling para que no quedara detenida en el tiempo, le dio un pergamino sagrado para evitarlo y avanzaron por la casa a paso lento. Afuera la presencia de otras ánimas se percibía con mucha fuerza.

Se encontraron con los chicos en las escaleras, la pareja evitó el contacto visual, los ánimos aún no se habían calmado por completo y ninguno de os dos quería volver a discutir. Salieron de la residencia con cuidado y, casi al instante, comenzaron a recibir ataques de parte de los soldados de negro, eran más que la vez anterior e iban acompañados por un león blanco idéntico al que habían visto en las oficinas Li, sin embargo la criatura no se quedó a atacar a Sakura como sucedió en la vez anterior sino que les indicó a la decena de soldados que ingresaran a la casa a como de lugar, y se marchó con rapidez sobre sus patas en otra dirección.

—Ryu síguelo— ordenó Shaoran, dudando si abandonarlo o no el guardaespaldas se fue tras la bestia, pero no por su cuenta, cierta muchacha de largo cabello negro, preocupada por su seguridad estando solo, fue tras él sin que nadie lo notara. Los tres restantes se quedaron a defender la mansión Li.

— ¿Qué es lo que buscan?—inquirió Sakura evitando el fio del arma de uno de ellos, no recibió ninguna respuesta. — ¿Por qué no dices nada?— le lanzó un talismán a su atacante y vio como una descarga eléctrica lo cubría por completo. — ¿Ánima?

—Sakura-sama, son ánimas creadas pero no libres, su maestro tiene el control total de sus mentes, tiene que exorcizarlos por favor— explicó Kasai mientras lanzaba fuego a algunos de ellos, dejándolo muy sorprendido de verdad ya que no estaba funcionando como la primera vez que los había encontrado, sus flamas estaban siendo inútiles, parecía que la única manera de destruirlos sería por medio de magia espiritual o la insignia en manos del maestro, la cual los sujetaba al mundo terrenal.

La muchacha se puso a la tarea pero necesitaba un poco de tiempo para poder realizar un exorcismo de ese nivel, lo que no se atrevía a pedir ya que recordaba a la perfección que había discutido con su novio, no podía ni siquiera verlo a los ojos ¿Cómo iba a ser capaz de hablarle? Al mirar en su dirección se percató de que, con cada ataque que evitaba o estocada que devolvía, estaba evitando que los enemigos se acercaran a donde ella se encontraba. "Si tan solo pudiera hacer algo para protegerlo también…" se dijo, preocupada. "No quiero que le suceda algo malo." Cerró los ojos con este pensamiento como idea central, a sus pies el símbolo de la estrella apareció.

—Kasai, por favor no dejes que se acerquen hasta aquí, voy a hacerlos desaparecer.

El ánima asintió y creó una barrera de fuego para mantenerlos a raya, luego comenzó a atacarlos directamente, para poder crear todo el tiempo que fuera posible, convirtió uno de sus brazos en una zarpa felina negra con la que se ayudaba para retener los golpes de las afiladas lanzas, después de todo, la que consideraba su nueva ama se lo había pedido, no había forma de que le fallara, no le interesaba que no hubiesen hecho el contrato para que le debiera fidelidad y ella protección, aún así daría su vida para protegerla de todo peligro, todo porque no desapareciera aquella sonrisa que llevaba grabada en algún rincón de sus recuerdos. Tian Fu le había dado la vida y fuerza para que hiciera de ella lo que más quisiera, servir a Sakura Kinomoto, estar a su lado en todo momento, eso era lo que él más anhelaba, le permitiría experimentar felicidad.

.


.

Cuando Ryu alcanzó a la criatura después de perderlo varias veces, si bien estaba en sus óptimas condiciones se le había dificultado mucho seguirlo, se dio cuenta de que algo no iba bien, o la criatura era demasiado veloz. Al encontrarlo se percató de que estaban en la entrada de la residencia Kinomoto, Yang, el halcón de Shaoran, estaba arañando al león con agilidad, pero no podía hacer demasiado debido a que la diferencia de tamaños era muy considerable. Además de eso divisó otra criatura, dorada, una bestia alada que escupía fuego para evitar que el ánima se acercara a la casa, al recibir el impacto de una de las bolas oscuras del animal de color blanco fue despedida contra la puerta de la vivienda.

— ¡Agh!— oyó que se quejaba. —N-No te vas a acercar a esta casa…— volvió a ponerse de pie algo tambaleante.

—No te entrometas en mi camino guardián, tus poderes no se igualan a los míos.

—Pero los míos sí— dijo Ryu, y después lo atacó con su katana. El golpe no logró alcanzar al león debido a que una neblina negra lo cubrió y rechazó al guardaespaldas como una barrera, por lo que fue despedido unos metros hacia atrás, chocó contra un muro en la esquina de la calle pero, antes de ponerse de pie, se encontró con un par de ojos carmesíes rodeados de una cascada de cabellos oscuros que lo miraban preocupados. "No puede ser…" pensó, un segundo previo a tomarla y ocultarla detrás de la pared.

— ¡Mei Ling! ¿Qué haces aquí?— le dijo, sosteniéndola por los hombros. — ¡Es peligroso!

—Puedo decir lo mismo— murmuró ella a modo de reproche. — ¿Por qué viniste solo?

— ¡Cielos! ¡Puedo hacerlo! ¡Regresa con tu primo!

— ¡No quiero!

De repente estalló en pedazos el muro que los protegía, el pelinegro alcanzó a tiempo a abrazar a la joven para cuidar que no se hiriera, sin embargo quedaron expuestos ante el enemigo que ya no era un león, se había vuelto algo muy diferente.

Recomiendo escuchar: "Naraku no hana" de Eiko Shimamiya

Había tomado forma humana, para la sorpresa de todos estaban frente a un hombre alto y delgado que vestía un atuendo blanco a juego con su cabello, los contemplaba con una sonrisa maquiavélica de dientes afilados.

—Veo que una amiguita se suma a la fiesta, Ryu Ming— el aludido se colocó entre el sujeto y Mei Ling, no toleraba ni que la observara, a leguas se notaba que era una criatura retorcida. "Demonios, no estoy en mi mejor momento para pelear…" —Oh vamos… puedo divertirme con ella.

—Apártate— soltó el de ojos azules. — ¿Y quién eres tú que me conoces?

—Mi nombre es Naku, no necesitas saber otra cosa.

—Naku, te aconsejo no meterte conmigo.

— ¿Piensas que me preocupa? Es imposible que te tema, no puedes destruirme— como para desmentirlo Ryu atacó a toda velocidad, los antebrazos del hombre comenzaron a cambiar lentamente, hasta cubrirse de pelaje blanco y que sus uñas se tornaran largas y afiladas. Pudo detener la estocada como si de nada se tratase, a pesar de toda la fuerza que el guardaespaldas estaba utilizando, era bastante sorprendente, por eso cuando recibió un enorme rasguño en el costado izquierdo no lo vio venir, oyó a la muchacha gritar de la impresión, lo que le hizo un llamado a tierra, así que llegó a tiempo para poder caer sobre sus pies, no quería preocuparla más.

De cuclillas, a un costado contempló que Yang se alejaba aleteando en las alturas y después caía en picada para atacar al ánima, se trataba de un ave verdaderamente fiel. La criatura alada de antes también se daba a la ofensa pero el enemigo los rechazó con una onda oscura que los dejó inconscientes después de torturarlos con una descarga potente, a Ryu le había provocado un malestar leve a la altura del pecho, pero nada que no pudiera manejar. "Rayos… esto no va bien…" pensó, tratando de encontrar una alternativa a su problema, con Mei Ling allí presente no había forma de que pudiera recurrir a su máximo potencial.

— ¡Ryu! ¿Estás bien?— la vio hacer el amago de acercarse pero le hizo un gesto de que no se atreviera, acto seguido creó un campo alrededor de ella para que pudiera estar a salvo. — ¡Oye!

—No te acerques…— la sangre le hervía, podía sentir aquella sed de sangre que tanto detestaba, la misma que nublaba toda su capacidad de razonamiento. Respiraba agitado.

— ¿Sabes?— empezó Naku, miraba el suelo como con hartazgo. —No comprendo qué es lo que te hace tan afamado entre las criaturas mágicas de China, todos conocen tu nombre… "aquel que no se debe ver" dicen, ¿Por qué se te apoda así?— silencio. —Ah, ¿No piensas decir nada? Está bien, veamos si es posible con el incentivo correcto…

El pelinegro corrió a todo lo que le daban las piernas cuando lo vio apuntar una de sus manos hacia la joven, a sabiendas de que si se estaba tomando la molestia en atacarla aún siendo rodeada por un campo de protección era porque la criatura tenía la seguridad de que no sería un obstáculo, por ende al ser capaz de ver la bola de energía oscura aproximarse a ella solo pensó que debía interceptarla.

La abrazó, y al instante percibió el impacto. La piel le ardía en el momento en que cayó al suelo un poco más alejado, pero no importaba, dirigió su mirada azul a la persona que tenía en brazos. Estaba inconsciente y herida en varias partes del cuerpo, su corazón dio un vuelco aunque su agudo oído percibiera los latidos de ella, por más que le indicara que estaba bien algo en él… gritaba.

Se quitó un colgante que llevaba al cuello, muy simple, tan solo una pequeña chapa dorada atada a una cuerda negra con dos cuencas azules a cada lado del metal, la dejó junto a Mei Ling a quien cubrió con dos campos de fuerza y se puso de pie. El aire se había tornado muy extraño, ondas de energía se arremolinaban alrededor de Ryu, quien de pronto parecía tener un aspecto más sombrío, sus ojos brillaban como dos zafiros inundados de odio al mirar a la criatura que se había quedado paralizada, podía sentir la fuerza que bullía dentro del guardaespaldas. Era algo muy aterrador.

Sus ropas se quemaban, dando lugar a otras de un color morado sumamente oscuro, casi negro, se trataba de un camisa de estilo chino y pantalones holgados, iba descalzo; su cabello había crecido un par de centímetros, en las puntas se tiñó de blanco. Pero todo aquello no era lo más espeluznante, sino que a su lado, como una sombra había aparecido una serpiente que rodeaba el cuerpo del muchacho, gruesa y repulsiva, con cabeza de mujer. Un rostro demasiado hermoso para algo tan horrible.

— ¿Quieres saber por qué me llaman así?— murmuró sonriendo, con sus brillantes ojos clavados en el enemigo. —Sabes lo que soy ¿O no? Nadie que se entera de mi secreto vive para contarlo…

—T-Tú… eres una aberración… un demonio…— el espanto era palpable en el león humano.

—Oh no— Ryu apareció detrás de él en un abrir y cerrar de ojos, la mujer serpentina se relamía sus labios rojos. —No soy, sino algo mucho peor…— le dio una patada en la cabeza que lo mandó a volar hasta que se golpeó contra un muro de una vivienda. — ¿Decías que no me temías? Yo no creo que eso sea verdad— lo tomó por el rostro mirándolo con todo el odio que sentía hacia él. —Te arrepentirás por haberte metido conmigo…

— ¡Basta! ¡Ya basta!— suplicaba Naku mientras intentaba hacer que aflojara el agarre, pero la fuerza era demasiada, le iba a quebrar los huesos. — ¡Piedad!

— ¿Piedad? Está bien— lo dejó caer al suelo. —Entonces será rápido— extendió un brazo hacia la serpiente. —Doku, en piedra…

Mei Ling abrió los ojos solo para encontrarse con el cuerpo de una serpiente enorme arrastrarse hacia donde estaba el enemigo, tenía a alguien al lado que no parecía el mismo… de pronto los gemidos de dolor del ánima blanca se hicieron patentes mientras era oprimido por el cuerpo de aquella criatura y al mismo tiempo el propio se cubría por una grisácea capa de roca. Parecía una tortura insoportable.

Hasta que todo quedó en silencio. Miles de brillos rojos volaban por todas partes, era todo lo que quedaba de lo que antes había sido un león, o una persona… no estaba segura. Aquella persona que estaba de pie sin afectarse volteó a mirarla, lo reconoció por el semblante indiferente característico de él, pero ella no podía dejar de contemplarlo pasmada. "¿Qué está pasando?" intentó pronunciar, pero no pudo.

Fin de la canción.

.


Notas de la Autora.

*Aparece de debajo del escritorio* Hola… ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? No me sorprendería que no hubiese nadie, en vista de lo que me demoré en escribir este capítulo… T.T ¿Cómo están? No se dan una idea de lo mal que me pone haber demorado tanto en subir esta actualización, simplemente no tengo tiempo, por lo que subir un cap por semana se volvió un imposible, por supuesto que no voy a dejar tirado el Fic, ni en un millón de años después de todas las ideas nuevas que tengo, hasta terminarlo no paro! Eso sí, voy a tener que pedirles paciencia porque probablemente demore un tiempo u.u Por el momento les traigo este cap que me ha encantado y espero que a ustedes también, no tiene mucho contenido SxS pero sí de mi otra pareja favorita… agregué la canción cuyo nombre utilicé para imaginar a Ryu, que en español sería "Flor del infierno" jaja ¡Se complicó todo! Si no entienden algo me pueden preguntar, también me gustaría leer sus conclusiones en vista del suspenso que dejé… ¡ejem! Les pido mil perdones otra vez por la demora, de ahora en más voy a publicar un anuncio en la sección noticias para avisar cuando se acerca la actualización en vista de que ya no puedo poner una fecha que no voy a poder cumplir :C acepto mi castigo si no quieren volver a aparecer por aquí… como siempre muchas gracias si estás leyendo esto y, si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual, redacta un review que los leo todos los días ;) un gran saludo para todos y que tengan buena semana!