Podía percibir que la intensidad de los ataques de aquellas ánimas había aumentado, comenzaba a agotarse, si bien era rápido los enemigos eran demasiados para él solo. Shaoran Li luchaba un poco más alejado y la joven de ojos verdes se concentraba para poder acabar con todo aquello.
Sus heridas habían dejado de sanar, se notaba que la ausencia de un maestro en su vida comenzaba a tener consecuencias en él, necesitaba que ella tomara una decisión rápido, no aceptaría a otra persona como su dueño.
Por otra parte el castaño intentaba apartar tanto como fuera posible a esas criaturas de su novia, que al parecer tenía un plan en mente, pero le estaba resultando complicado, por más que las atravesaba con una espada no tenía sentido, se desintegraban como humo negro y a los segundos reaparecían enfrente de él renovadas, comenzaba a sentirse cansado.
De pronto percibió una presión a su alrededor que muy pocas veces había captado, muy poderosa y extraña, como una mezcla de miedo y asombro. ¿Acaso Ryu estaba peleando en serio? ¿Tan impresionante era el enemigo que requería aquello? ¿O la situación tan crítica? Tenía que ir con él deprisa, no fuera a ser cosa de que perdiera el control y se tornara peligroso dejarlo suelto. "Mal momento…" se dijo.
Miró en dirección a donde se encontraba Sakura, habían discutido, algo que nunca jamás había sucedido, quería arreglar las cosas, si bien no se arrepentía de haberle colocado el sello, si de la manera, no había sido lo correcto.
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Observó que un ánima se aproximaba hacia ella a toda velocidad con una lanza bien afilada, a atacarla por la espalda, Kasai no iba a llegar a tiempo, tenía que impedirlo. "Tengo que protegerla". Corrió, y fue como si una fuerza dentro de sí mismo despertara de repente, se sentía como fuego, fuego por dentro pero… frío. Empuñó con firmeza la espada que parecía brillar, en realidad no veía más nada que la muchacha, que se concentraba sosteniendo su báculo, por eso no estaba seguro. Al llegar a su lado simplemente bloqueó con el arma el ataque de la lanza, aunque no fue lo único que sucedió, la hoja era distinta, estaba siendo rodeada por otra verde, con forma más bien curva, mucho más larga que la de siempre y, al momento del impacto entre las armas, una vibración como un latido envió lejos al enemigo y a una considerable cantidad de ánimas, no las había destruido pero eso ayudaría a ganar algo de tiempo.
— ¿Q-Qué… fue eso?— musitó, sorprendido. Jamás había ocurrido algo así mientras batallaba, aunque la sensación aún estaba allí, la prueba: helaba tanto que quemaba. —Cielos…
—Shaoran Li— comentó Kasai acercándose. —Debemos proteger a Sakura-sama.
—Lo sé, cubre sus espaldas, yo cuidaré por el frente.
—Entendido.
Se ubicaron tal y como acordaron. La joven de ojos verdes comenzaba a resplandecer de un color dorado pero su magia parecía ser aún muy inestable, tenían que ganar tiempo. La sensación de poder continuaba con Shaoran ¿Acaso había desarrollado una nueva habilidad? Estaba dispuesto a averiguarlo y la oportunidad se avecinaba, ya que las ánimas regresaban por más, con solo afirmar su espada un remolino verde rodeó la hoja, volviéndola curva en un parpadeo. "A ellos".
Corrió, a toda velocidad. Lo último que quería era enfrentarlos demasiado cerca de Sakura, por lo que optó por algo más frontal, eran muchos, se preguntaba si sería capaz de alejarlos como antes, debía admitir que le encantaba la sensación de poder, lo hacía sentirse muy confiado y seguro en sus capacidades. Entonces, como para desmentirlo, su espada dejó de refulgir. ¿Qué había sucedido?
Una horda de ánimas se acercó a toda velocidad sin embargo con el solo pensamiento de que no debía permitir que se aproximara a la chica la espada reaccionó y volvió a brillar. Debajo de él el emblema del clan Li apareció, la misma forma que el tablero que utilizaba de niño. Nunca antes había sucedido.
Simplemente las rechazó, el choque de unas lanzas contra su arma liberó una gran cantidad de energía que fue expulsada como una cuchilla de luz que exterminó a todas las ánimas que tocó. Shaoran permaneció inmóvil en su sitio, muy sorprendido. Sí, se trataba de una nueva habilidad.
Se volteó para comprobar si Sakura se encontraba bien, la figura de su novia estaba siendo rodeada por un resplandor dorado muy fuerte, sostenía su báculo en vertical firmemente y solo sus ojos continuaban del color de siempre. Lo siguiente que notó fue que Kasai se encontraba dentro de un campo de energía a un costado de la joven. Mientras tanto una sensación de calidez y paz lo invadió, parecía emanar de ella. "Es tan relajante…" pensó dejándose invadir por la sensación, por esa ola de calor absorbente que lo llenaba de vida, le habría gustado continuar así por un largo rato más sin embargo la intensidad comenzaba a mermar, pudo entregarse a la realidad para ver desaparecer lentamente las ánimas enemigas en miles de destellos. Estaban pasando al otro lado. Pronto todo regresó a la normalidad.
Fin de la canción.
Cuando la vio dejarse caer al suelo de rodillas se acercó por instinto, creyendo que se desmayaría, pero lo sorprendió verla sonreírle cansada y soltar un suspiro. Después de todo ella era fuerte, lo sabía.
—Sakura ¿Te encuentras bien?— le preguntó arrodillándose a su lado. Sintió que colocaba una mano sobre la suya.
—Cansada… pero qué bueno que pude ser de ayuda…
—Aún más, acabaste con todos.
—No es así, ahora están en paz— el castaño vio una lágrima rodar por su mejilla blanca. —Los pude oír… sonaban… como si se estuviesen liberando— él secó aquella lágrima de emoción, conmovido por la bondad de la muchacha que amaba.
—Seguro que fuiste de ayuda— dijo abrazándola finalmente.
.
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Estaba en verdad pasmada, jamás había estado tan atónita por algo, lo recordaría.
Vio a aquella persona caminar hasta el muro que separaba el camino de los árboles, o lo que quedaba del mismo, y apoyar la espalda deslizándose poco a poco hacia el suelo, siempre seguido por la enorme serpiente con torso y cabeza de mujer, comenzó a rodearlo hasta desaparecer convirtiéndose en una especie de sombra. Él estaba muy herido para reaccionar ante ello pensó Mei Ling, se desangraba y respiraba agitado. Por otra parte ella misma no conseguía levantarse del suelo, solo lo miraba sorprendida. ¿En verdad era Ryu?
— ¿Qué me ves Pantis?— lo oyó soltar. —Quita esa expresión de una vez…— sus ojos parecían dos zafiros brillantes que lograron intimidarla, incluso aunque la había llamado de esa forma.
— ¿R-Ryu?— musitó con voz quebrada.
—Sí, soy yo.
— ¿Q-Qué es… lo que…?
—No digas nada— él se dio la vuelta para darle la espalda. —Demonios.
—No entiendo nada…
—No se supone que debas hacerlo, solo has silencio, ya pasará.
Recomiendo escuchar: "Main Theme" OST de Forest of drizzling rain.
—Explícame— se puso de pie tambaleante y se acercó despacio.
— ¡No vengas!— el grito hizo que ella se frenara en seco, el corazón le latía muy rápido. —Por favor no vengas, aún no es seguro— Mei Ling se rasgó la falda de su vestido estilo chino y continuó la marcha hacia adelante con semblante preocupado. Definitivamente era Ryu, continuaba haciendo todo solo. Se arrodilló con cautela frente al chico, aunque luciera diferente era él, tenía que ayudarlo, utilizó ese trozo de tela para vendar de alguna forma la herida que tenía en el costado, o lo intentó, ya que él empezó a sacudirse. — ¡Haz lo que te dicen por una vez! ¡Aléjate de mí!
—Ya cállate… ¡Estás herido y voy a detener el sangrado!— la reacción de ella le impidió a el joven continuar resistiéndose, así que empezó a ser tratado.
— ¿Es que no ves que esto no es normal?
—He visto muchas cosas extrañas a lo largo de mi vida Ryu, eso se ha vuelto normal para mí— lo miró a los ojos. —Reconozco que me tomó por sorpresa, yo… no sabía nada de esto…
—Déjalo, ya sanaré, solo tomará unos minutos— la cortó el pelinegro.
—No me importa…
—Qué necia eres— bufó. —No es seguro.
—Dije que no me importa.
—Puedo hacerte daño.
—Yo lo no creo.
—Con esta identidad no tengo mucho control, no ahora.
—Estaré bien, solo déjame hacer esto por ti ¿Sí? Me siento mal por tus heridas, es mi culpa, porque intentabas protegerme— dijo Mei Ling terminando de vendarlo, pero dejó las manos sobre el vendaje un poco más.
—Si lo es o no, no importa, no me obligaste a hacer nada…
—Como si fueras a dejarme…
—Créeme, no tengo límites— Ryu parecía cabizbajo, había oscuridad en su rostro.
—Sé que no me abandonarías si mi vida corre peligro.
— ¿Cómo puedes saberlo? ¿Qué no me ves? Esta apariencia te lo dice, te lo he ocultado toda la vida, he destruido a una criatura solo por sed de sangre, has visto la serpiente… ¿Qué no me temes?— la muchacha permaneció en silencio unos momentos, pero luego de meditar le tomó el rostro para que la mirara a los ojos, eso lo sorprendió.
—No, para nada.
— ¿Cómo es posible?— se veía desorientado, para calmarlo le regaló una sonrisa.
—Porque te quiero tonto— notó que abría ligeramente los ojos, aún sabiéndolo todo, cada vez que la escuchaba lo pasmaba, como si no lo creyera.
— ¿Te has vuelta loca?— gruñó el guardaespaldas. — ¿No ves que yo no soy humano? ¿Cómo puedes tener sentimientos hacia mí?— la chica bajó la vista hasta sus manos, descansaban sobre su regazo y se tentaban con tomar las de él pero sabía que debía mantener las distancias para no molestarlo, no quería imponerle sus emociones de esa manera.
Tembló, pensando en lo que le había dicho. Sí, era diferente, pero ella no podía dejar de quererlo por eso, se dio cuenta que en verdad no le importaba, aquel muchacho que la miraba con sus ojos irreales, que tenía las puntas del cabello blancas y colmillos afilados no le daba miedo, continuaba siendo él.
—No importa eso, tu apariencia no es lo que gusta de ti, yo quiero a Ryu… que es quien tengo frente a mí, dije que no me haría por vencida, y no lo haré.
—Definitivamente no entiendes la gravedad del asunto… no podemos estar juntos…— volteó la cabeza hacia un lado y bajó la voz. — ¿Qué clase de vida te daría?— la miró a los ojos, serio, pero había un dejo de tristeza en su expresión. —Soy un ánima… y tú una humana, no hay forma de que funcione.
—No me interesa si eres un ánima, un demonio o un fantasma Ryu, no cambiará mi corazón…— la expresión de él se relajó notoriamente, cerró los ojos un momento y luego le sonrió provocador.
—Sabía que estabas loca por mí Pantis… pero esto es más de lo que creí— se le acercó, acechándola, con un brillo extraño en los ojos azules.
— ¿Q-Qué haces?— preguntó la joven china, enrojeció.
—Te gustará…
—R-Ryu, detente ahora— apoyó las manos en su pecho, emanaba calor y su corazón palpitaba tan rápido como el de ella.
—Yo te advertí que no tenía mucho control estando así…
Fin de la canción.
—P-Pero es que…— se encontró acorralada entre el suelo y el guardaespaldas que le había colocado una de sus manos en la barbilla, y se aproximaba hacia sus labios con mirada lujuriosa, se veía tan tentadora la idea…
Ryu percibió una ola de calor (muy agradable e incómoda también) recorrerle el cuerpo un segundo antes de que su cuerpo se quedara inmóvil, había estado muy cerca de posarse sobre la boca de Mei Ling, mientras todo se volvía cada vez más oscuro recordó el suave roce que había conseguido realizar. "Soy un tonto" se dijo. Luego cayó sobre ella.
La joven proveniente de China permaneció en su sitio, no podría moverse de todas formas con semejante peso sobre ella, solo se quedó quieta sintiendo el calor de la persona que quería tanto, mientras observaba como poco a poco regresaba a la normalidad, tenía el costado vendado aún pero todo parecía estar de nuevo en su sitio. Le acarició el cabello que se había tornado oscuro por completo otra vez y más corto, mientras lo contempló dormir relajadamente, lo supo por su respiración pausada y tranquila.
— ¿Qué es lo que me has hecho? Ya no hay manera de detenerlo…— suspiró pesadamente, cansada. —Ni siquiera enterarme de esto…— notó que algo titilaba entre ellos, rebuscó un poco y encontró un colgante con una chapa dorada en la que se podía leer "Ryu" en chino. ¿Cómo lo había obtenido? Parecía brillar más cuando la acercaba a él, optó por colocárselo en el cuello para no perderlo, entonces cesó de hacerlo.
Se llevó una mano a los labios, para tocarse suavemente, eso había sido como un beso ¿Cierto? No importaba que no estuviera en sus cabales por completo, había sido el primero. Para su sorpresa le parecía lo más normal de todo lo que ocurrió en ese día, sin embargo pudo ser capaz de sonreír alegre.
De alguna manera se había vuelto más cercana a él.
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Después de meditar bajo la cascada permaneció en el agua durante un rato más, se dejó llevar por las suaves ondas de la superficie mientras miraba el cielo sobre él, flotando, los rayos de luz se filtraban entre las hojas de los árboles, ciertamente la paz que allí había no la encontraría en cualquier sitio, no en Tomoeda por ejemplo. Aquel pequeño pueblo era muy diferente a las ciudades que hasta el momento había visitado.
Se preguntaba si esa paz interior que percibía se debía a ello, y si una vez que abandonara el lugar el vacío regresaría, no estaba seguro de que pudiera resistir una vez más tanta turbulencia mental, se había marchado para tranquilizarse, no podía volver hasta estar seguro de que se comportaría como era debido.
Muy en el fondo aún no soportaba la derrota, reaccionaría con ira.
—Sakura… dudo mucho que pueda llegar a olvidarte alguna vez…— se colocó un brazo sobre los ojos, suspirando. —Cuando regrese… ¿Te alegrará verme?
Touma se puso de pie y salió del estanque que conectaba al río. Lleno de pensamientos y recuerdos acerca de la joven de ojos verdes, tenía que ocupar su mente en algo. Tomó su cetro de donde lo había dejado y lo transformó en el henkan N° 2, la apariencia de alabarda, para empezar a practicar algunos movimientos de ataque. Todo ese tiempo había estado dedicándose a fortalecerse tanto física como mentalmente, sin demasiados resultados satisfactorios en esta última categoría.
A donde fuera, descansara o anduviera, la veía, sus sonrisas, gestos, su voz o sus ojos no lo abandonaban en ningún momento, situación o lugar, era frustrante intentar borrarla de sus pensamientos y sin embargo desear tanto verla cuanto antes. "Tengo que vencerlo… demostrarle que puedo ser mejor que él" pensó realizando una estocada poderosa.
Recomiendo escuchar: "Overflowing emotions" OST de Amnesia.
Cuando lo notó era de noche, nuevamente se había pasado el día entero ocupando su mente para ella. Otro suspiro y se dejó caer al suelo, exhausto. Las estrellas brillaban en el cielo nocturno, reclamando su atención, y lo transportaron al pasado en un tintineo.
— ¡Mira Touma-kun! ¡Fuegos artificiales!— sintió que tiraba de la manga de su chaqueta mientras avanzaban entre las personas en el festival. —Tenemos que ir a otro sitio.
—Conozco uno en el que será perfecto— la tomó de la mano y la guió fuera de la multitud, entre los árboles, se veía tan hermosa con el yukata, no podía evitar perderse en sus ojos. —La vista es genial…
—Qué bueno que vinimos, tenías razón, es bueno festejar que nos hemos graduado.
—Por supuesto, además, aquí es hermoso.
Llegaron a una colina y se recostaron sobre el césped para ver el cielo, sin soltarse. El manto oscuro sobre ellos parecía aún más inmenso si podía ser posible, los reconfortaba en esa noche de verano en la que todo parecía ser perfecto. El muchacho giró hacia un costado la cabeza para contemplar la enorme sonrisa de ojos brillantes que su acompañante lucía como expresión principal, nada se le comparaba, nada más provocaba que su corazón latiera con tanta prisa, por primera vez en su vida experimentaba tamaña sensación de ilusión para con otra persona.
—Sakura…— murmuró, con el rostro enrojecido.
— ¿Si?
—Yo… quiero decirte algo importante… desde hace dos años que quiero hacerlo…
— ¿Y qué es?— la inocencia en aquellos estanques verdes era inconmensurable.
—Es que yo… desde que te he conocido siento que eres una persona maravillosa…— la vio sonreír pero antes de que dijera algo levantó una mano. —Espera, me refiero a un sentido muy especial, no general… siempre he pensado en ti como la persona que más feliz me hace con muy poco esfuerzo, de verdad, y eso es porque… porque te quiero Sakura, más que a nadie… no tienes idea de cuán importante eres para mí, de todo lo que daría para hacerte igual de feliz a ti…
—T-Touma-kun… yo…
—No— dijo abriendo los ojos, sintiendo nuevamente el poderoso dolor. Después de todo lo había rechazado, probablemente no hubiese vuelta atrás.
Fin de la canción.
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Se despertó tan pesada como un automóvil, le costaba trabajo mover sus brazos o sus piernas, incluso parpadear con naturalidad. Miró hacia un costado para observar en donde se encontraba, se sorprendió al notar que se trataba de la sala de su casa, allí estaban reunidos Kero, Kasai, Shaoran, Mei Ling y Ryu, quien parecía dormir en el sofá frente a ella, conversaban pero tuvo que incorporarse para poder ajustar el oído, parecía como si todo su organismo estuviera recuperándose de una avalancha de agotamiento.
—Tenemos que tratar a Ryu Shaoran…— decía la muchacha proveniente de China.
—Creeme, no es necesario, ya no tiene nada ¿Ves? Puede recomponerse con mucha rapidez.
—Nunca me lo contaste, ninguno de los dos lo hizo, ¿Pensaban que no lo entendería? ¿Qué más me ocultas?
—Eso es todo lo prometo, te lo explicaré, pero ahora es más urgente averiguar esto…
— ¿Qué es "esto"?— preguntó Sakura con voz ronca. Sonaba aún peor de lo que estaba.
—Despertaste— lo vio suspirar con alivio y acercarse para acariciarle el cabello. — ¿Estás bien? ¿Cómo te sientes?
—Cansada, pero estoy bien… ¿Qué es "esto"?
—Hemos descubierto algo pero no te preocupes por ello, solo descansa— en lugar de hacer aquello la joven de ojos verdes se incorporó y se frotó los ojos para intentar espabilarse, o al menos para poder concentrarse un poco más en la conversación que estaban manteniendo. —Tú ganas…
—Vinieron a atacar su casa Sakura-sama— contestó Kasai sentado correctamente, la miraba preocupado pero no se acercaba a comprobar su estado, se sentía culpable ya que él tenía la intensión de que se convirtiera en su maestra, lo que sería una carga más para su nivel mágico.
— ¿Eh?
—Sí— comenzó Kero. —Esa criatura quería algo que se encuentra aquí al parecer… pude sentir su presencia en cuanto se acercó y supe no que no sería nada bueno, salí a decirle que se alejara pero me atacó… después llegó ese sujeto para acabarlo.
— ¿Dices… Ryu-san?— miró al guardaespaldas que dormía como si estuviera descansando profundamente, había algo extraño en él por alguna razón, a su lado Mei Ling tenía una expresión preocupada. ¿Qué había sucedido con ellos? — ¿Qué tiene?
—Bueno…
—Sakura— dijo Shaoran. —Es un poco complicado de explicar…
—Ryu es un ánima…— la voz de la proveniente de China había salido quebrada, le dolía verlo dormir tanto, se preguntaba si se estaría sintiendo mal. —Se ha esforzado tanto… por protegerme…
—Comprendo. ¿Qué es lo que llevas en el cuello Mei Ling?
— ¿Eh? ¿Esto? No lo sé… estaba conmigo cuando me di cuenta, supongo que me lo dio él…
—Es un amuleto "conector"— intervino Shaoran, quien tomó el objeto para colgárselo de regreso a su dueño, también se encontraba un poco preocupado. Vieron que el colgante refulgió un momento para luego regresar a la normalidad. —Es lo que lo mantiene en este mundo… Ryu es muy fuerte, pero sin esto no estaría con nosotros.
— ¿Por qué me lo ha dado a mí entonces si es tan valioso? Este tonto…
—Imagino que para cuidar de ti, este amuleto en especial se protege a sí mismo con un campo de energía al ser alejado de él, está diseñado para que no sea sencillo ser destruido— notó que su amigo y guardaespaldas comenzaba a levantar los párpados, una oleada de alivio lo recorrió. ¿Qué le habría pasado?
— ¿Diseñado? ¿Por quién?
—Por…
—Ya para— dijo Ryu levantándose, se veía agotado, su mirada azul era helada.
— ¿Estás bien?— dijo Mei Ling tomándole el rostro, llena de alegría. —Nos tenías a todos muy preocupados, llevas un buen rato durmiendo.
—Me han purificado…
— ¿Cómo dices?
—Ha de haber sido Sakura-chan, sentí su presencia antes de perder la consciencia…
—Oh, debió ser mi conjuro, no tuve más alternativa, eran demasiados, ¿Te encuentras bien Ryu-san?
—Ya estoy mejor.
—Ryu, ¿Quieres…?
—No Shaoran, estoy bien, no quiero hablar de eso ahora ¿Sí? Les explicaré otro día— echó un vistazo de reojo a Mei Ling que lo observaba, apartó la vista cuando se percató de ello, con un leve rubor en las mejillas. ¿Qué estaba sucediéndole? ¿Qué era aquella sensación tan extraña? No podía dejar de pensar en lo que le había dicho, "Yo quiero a Ryu, que es a quien tengo enfrente", cada palabra resonaba en su mente con fuerza. Se puso de pie de forma brusca y se apartó de ellos, apoyándose contra una pared y contemplando hacia el exterior a través de una ventana.
La muchacha de cabello negro lo miró por un momento, esperaba que le contara algunas cosas más pero parecía que eso sería todo por el día, quizá en otro momento se abriría de nuevo, tampoco lo presionaría demasiado. Tomó asiento en donde había estado descansando antes y prestó atención a la conversación que estaban manteniendo el resto de sus acompañantes.
—Bueno, como les decía— dijo Kero quien aún mostraba su verdadera figura. —Esa criatura estaba buscando algo que hay en esta casa.
— ¿Qué puede ser?— preguntó Sakura.
— ¿Quizá otro dragón?— el castaño tomó la mano de su novia. —Es muy probable que sea eso, el enemigo también persiguió a Eriol ¿Cierto? Sería demasiada coincidencia que ocurriera lo mismo aquí y se deba a otra cosa… ¿Sabes si hay algo como eso aquí?
—Pues no… he vivido toda mi vida en esta casa y jamás vi ninguna estatuilla de dragón.
—Debemos revisar bien en caso de que pudiera encontrarse aquí ahora, cuanto antes empecemos mejor, no quiero que regresen y dañen a alguien.
—Tiene razón, Sakura, tal vez tú seas un usuario… debemos encontrar esa cosa antes de que cause más problemas.
—De acuerdo, podemos empezar por la biblioteca de mi papá, es donde menos he estado.
Recorrieron el lugar por completo y no consiguieron encontrar más que polvo acumulado, hacía un tiempo desde que se habían encargado de limpiar por allí, no había forma de solucionar tanto desorden por lo tanto no era una tarea muy agradable para nadie. Pasaron tres horas mientras intentaban organizarse para no causar más desastres, entre risas y comentarios no se dieron cuenta de que pasaba el tiempo.
—Nada— resopló Kero. —No parece que estuviese aquí.
—Hey Shaoran— dijo Ryu apareciendo en el umbral de la puerta de salida. —Puedo ver algo debajo de la casa.
— ¿Qué? ¿Hace cuanto que lo sabes?
—Un rato ¿Por qué?
—Habernos dicho antes ¿Sabes?
—Oye yo ni siquiera sé que es lo que están buscando, solo digo lo que he visto.
Todos salieron de la biblioteca hacia afuera de la residencia, hacia el jardín delantero, miraron la casa y luego al guardaespaldas.
— ¿Dónde dices que está?
—Debajo de la casa, justo en el centro…
— ¿Cómo vamos a sacarlo?— inquirió Sakura.
— ¿No pueden hacerlo con magia?— sugirió la proveniente de China.
—Sí, pero hay que ser cuidadosos para no dañar la casa de Sakura— le contestó su primo, instante después todos vieron a Shaoran y Ryu extender las manos hacia adelante, la tierra tembló bajo los pies de todos, los que podían observaron una luz que se aproximaba hacia ellos, el objeto destruyó parte del suelo al salir impulsado por la magia de ambos.
— ¿Qué es?— preguntó Mei Ling.
—Un dragón— contestó Kasai señalando el cofre, en lugar de la cerradura había un símbolo de la criatura con los ojos cerrados. —Un dragón dormido…
— ¿No sabías nada de esto Sakura?— le preguntó el castaño.
—No, para nada, pero siento la presencia del mago Clow en ese cofre…— todos miraron el objeto con una mezcla de curiosidad y preocupación, probablemente porque el hecho de que aquel mago tan poderoso estuviera involucrado podía significar problemas.
—Y… ¿Cómo se abre?— preguntó Kero, perdiendo la paciencia ante tanto silencio.
—No lo sabemos aún… estoy seguro que se necesita algún tipo de hechizo especial, pero todavía no lo hemos encontrado.
— ¿Hemos?
—Eriol y yo— respondió Shaoran.
— ¿¡Qué!? ¿Él está en Japón?
Mientras todos debatían y su novio le explicaba la larga historia a la bestia del sello Sakura se acercó al cofre dudando. ¿Por qué había aparecido algo como eso debajo de su casa? Estaba segura de que sucedía algo mucho más grande que unos enemigos atacando, después de todo debía de existir un motivo, ¿Acaso era aquello lo que querían de su hogar? ¿Por eso habían atacado a Kero? Posó su mano y acarició la plata que componía el objeto, el mago Clow tenía algo que ver, no por nada su presencia era perceptible.
"Debo pedirte disculpas, puesto que a partir de ahora te causaré muchos problemas" recordó que le había dicho una vez, ¿Sería que las cosas no habían concluido con el cambio de las cartas? ¿Qué era lo que se aproximaba?
Miró en dirección al tejado de una casa vecina sintiendo un escalofrío, le había parecido que alguien los observaba.
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Notas de la Autora.
Hola a todos! Bueno… "hola" a los que aún sigan por ahí… u.u' como verán me demoré una eternidad en subir esta actualización, pero les aseguro que no pienso dejar abandonado este Fic, tengo muchas ideas en mente de verdad, solo que se me está dificultando plasmarlas en la netbook… ¡ejem! Bueno, estuve muy complicada por la facultad, el trabajo y otros asuntos personales, sinceramente no encontraba tiempo para escribir, de hecho lo hacía fuera de casa… en panfletos o papeles que encontraba jajaja me gustaría asegurarles que la frecuencia de los capítulos va a ser considerablemente cercana pero por desgracia no me puedo permitir eso… no quiero mentir diciendo que en un mes estará y aparezco a los seis meses… ni tampoco que va a demorar y resulta que quizá en una semanas esté (aunque lo dudo :C) todo depende de la inspiración y el tiempo que me demande pero ya empecé el cap 9! ¡Perdonenme por ser tan desorganizada D:! ¡Ok! Pasando el Fic que es lo que nos interesa cierto? Nuevas revelaciones y dudas para todos, aunque tal vez algunos de ustedes están comprendiendo lo que sucede, me encantaría leer en los comentarios sus sospechas y ver que tan encaminados están. Como siempre muchas gracias si estás leyendo esto y, si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual, redacta un review que los leo todos los días ;) un gran saludo para todos y que tengan buena semana!
