Aqui tienen la continuación de ste fic^^
Ya llevo 6 capis de este fic, que emocion XD
con este fic, voy a ser lo mismo que hace CLAMP con kobate, pondre conti una vez al mes...a lo mejor me dara con dos, quien sabe? XD
No nos entretngo mas y disfruten
Bleach es de Tite Kubo
Capitulo 2: La isla Rukongai.
El salón se encontraba a mitad del mar, sobre un gran barco que se disponía a llegar a su destino: Una enorme isla que a simple vista parecía abandonada, pero a medida que se va uno acercando, puede comenzar a ver vida humana y casas.
Su nombre era Rukongai.
-Que hermoso-Dijo Orihime, viendo como a la superficie salían los delfines y como el barco producía las olas.
-¡Gaviotas!-Exclamo Hinamori, señalándolos con su dedo índice con una sonrisa en su rostro.
-Tendré que comprarme dos álbumes-Dijo Rukia, sacando fotos como loca.
-Hey-Voltearon y vieron que se acercaba Renji-Lo mejor es que entremos, ya comienza a atardecer y se siente el frío.
-Pero si todo esta hermoso, no quiero entrar-Alego la pequeña.
-Ya estas haciendo tus berrinches de niña rica.
-¡No son berrinches de niña rica!
-¡Si lo es!-Ambos se lanzaban chispas por los ojos.
-Ya comienzan estos dos-Hinamori lanzo un suspiro.
-Bueno, bueno-Dijo Orihime, tratando de calmar el ambiente-Lo mejor es que le hagamos caso o nos enfermaremos y no podremos divertirnos.
Porque tú amas el mar
Mas que nada en este mundo
Serás una con el mar y sus habitantes.
¿No es un lindo regalo?
El trío de amigas se detienen y voltean, pero no ven nada. ¿Fue acaso su imaginación?
Se reunieron con los demás de sus compañeros y Orihime no tardo en sentir las fijas miradas de las mujeres, al parecer, ahora todas sabían que por Rukia, se había sentado al lado de Ichigo, se sentía nerviosa y tensa ante aquellas miradas, de seguro ahora estaría bajo el mar si las miradas matasen.
-Solo ignóralas Orihime, no valen la pena-Rukia le daba leves golpes-Si ya esta decidido que Ichigo solo será tuyo.
-No comiences Rukia-chan-Sonrojada.
Vieron que Hitsugaya les hacía señas, por lo que se acercaron para reunirse con él y con Ichigo, quien solo tomaba de su leche de chocolate que le dieron los encargados de la nave, mientras miraba por la ventana.
-Oye Ichigo-El mencionado giro su rostro para ver a Renji-Últimamente estas muy raro, muy pensativo… ¿No me digas que te rechazo una chica?
-¡¿Eh?!-Exclamaron las chicas.
-¿Te gusta alguien Kurosaki-san?-Pregunto Hinamori asombrada.
-¡No digas estupideces Renji!-Exclamo el muchacho molesto y con un tinte rojo en su rostro, avergonzado por aquellas palabras, ¿Qué acaso no pensaba antes de hablar?
-Entonces di lo que te sucede hombre-Insistió Rukia.
-Sinceramente…no lo se, amanecí con un extraño presentimiento…
-¿Otro de esos presentimientos que siempre se cumple?-Dijo Toushirou, cruzándose de brazos-¿De qué clase?
-Como que algo va a cambiar…a lo mejor…alguien va a morir.
-¿Morir?-Dijeron Hinamori y Orihime con el miedo en sus rostros.
-No digas tonterías-Reto Rukia.
-Por eso digo que no estoy seguro, tonta.
-Odio ese sexto sentido que tienes-Renji se sentó a su lado-Lo odio desde que me dijiste que si iba a pelear con esos bastardos, no podría jugar… ¡Y se me rompió la pierna!
-¡A ver mis queridos alumnos!-Dijo la maestra con la emoción en su rostro-Llegaremos a la isla en 4 horas más, una vez allá, nos esperará otro bus, uno que nos llevara al hotel en donde nos quedaremos por 3 días. Mañana tendrán el día para ir a la playa y haremos unas competencias, ya en el segundo día, conoceremos el pueblo y en la noche…tendremos la expedición a la montaña Rukongai.
-¡¿Eh?!-Exclamo una chica-¿Esta bromeando sensei? ¡Ese lugar es peligroso! ¡Esta maldito y lleno de animales salvajes!
-No se preocupen, para que los turistas pudiesen ir por allá, sacaron a los animales salvajes y andan en África. Ya después, en el tercer día, regresaremos a casa.
-A la maestra le emociona mucho esto-Murmuro Orihime, sus amigos asintieron.
-Que bueno que lo notas Orihime-Al parecer, también tenía excelente oído-Y eso es porque en Rukongai hay muchas leyendas marinas, respetan mucho el mar, pero lo más emocionante…son sus leyendas sobre sirenas.
-¿Sirenas?-Dijeron todos, las chicas se emocionaron.
-Sirenas…-Murmuro Orihime, mientras las imágenes de su infancia la invadieron, especialmente con su hermano, por eso agacho su cabeza con una nostálgica sonrisa.
-Yo estuve ahí cuando era niña y hay una leyenda que me encanta y que me hacía ir cada mañana a la montaña para cumplirlo. Dicen que en la montaña, si miras bien, encontrarás un hermoso lugar, que si llegas ahí justo cuando llega la magia…Te convertirás en una sirena.
Las alumnas comentaban emocionadas, diciendo en lo que harían si fuesen sirenas, en cambio los chicos, lo pasaban por alto, diciendo lo cursi y fantasiosas que eran las mujeres.
Orihime pensaba fijamente en aquellas palabras, porque eso le hacía pensar en los sueños que tenía, sobre el mar, que nadaba en él por horas y horas, sin ahogarse y divirtiéndose con las criaturas de allí, incluyendo los tiburones o cualquier animal marino considerado "peligroso".
-¿Cómo sería el hecho de ser una sirena?-Pregunto Hinamori emocionada, mientras las ideas le llegaban como si fuese gotas de agua en un día de lluvia.
-No pienses en tonterías Momo.
-Que cruel eres Shiro-chan.
-Que no me llames así.
-Una amistad y romance desde muchos años es realmente lindo-Dijo Rukia mientras lanzaba un suspiro-Que envidia me dan.
-No digas cosas que no son ciertas Rukia-Alego el muchacho, en cambio, Hinamori agachó su cabeza avergonzada.
-¿Y que son entonces tú y Renji?-Pregunto Orihime como si nada, su pregunta causo no solo que ambos se sonrojasen, sino que también, Renji se ahogara al tratar de no botar de su chocolatada.
Para sorpresa de la muchacha y los demás, Ichigo se había reído. Se lo quedaron mirando, como llevaba una mano a su cabeza, enredando sus dedos con su cabello mientras la melodía de su carcajada invadía los oídos de sus amigos. Orihime no pudo evitar sonrojarse, le parecía ese retrato muy apuesto.
-¿Y a ti que mosca te pico?-Quiso saber Renji.
-Me pareció muy gracioso…-Se tapa la boca con la mano-…tu comentario Inoue, muy gracioso…y cierto-Dedicándole una sonrisa, la más hermosa según la opinión de ella, que termino sonrojándose más.
-A-Arigatou…-Agachando su cabeza, el humo salía por sus orejas.
-¿Ese es tu modo de decirle "me gustas"?-Pregunto Rukia con burla.
-¿Podrías dejar de decir tonterías?-Alego tratando de ocultar el rubor de la vergüenza.
-Vamos Ichigo, se honesto… ¡Se un hombre!
-¡Y tú deja de ser una perra fastidiosa!
-No importa lo que digas, ambos sabemos que no me equivoco.
Debajo del barco, en el interior del mar, se podía ver a los habitantes de allí nadando, entre ellos, se apareció una figura que miraba el barco con cierto interés, para luego sentir una punzada en su cuerpo, eso causo que sonriese con emoción.
-Me apresurare para conocerlas-Y volvió a nadar, pero esta vez, con la misma velocidad que lo haría un cohete.
Como la maestra dijo, no solo llegaron finalmente a la isla de noche, sino que ya había un medio de transporte. Estaban todos cansados, molidos, deseando llegar para poder comer y luego dormir.
Para suerte-o desgracia-a Orihime le tocó nuevamente sentarse al lado de Ichigo, aunque no fue la única "afortunada" ya que a Rukia se tuvo se sentar al lado del pelirrojo y Hinamori se sentó junto a su amigo de la infancia.
A Orihime le pareció muy bello de noche, especialmente porque se podía ver con claridad las estrellas del cielo y brillaban con intensidad, como dándoles la bienvenida. Pero a pesar de todo, estaba muy helado afuera, la maestra no bromeo cuando dijo que trajesen ropa abrigada, ya que allí, de noche, era igual de helado que un hielo.
Finalmente llegaron al hospedaje, uno a uno iban bajando y aguantando el frío, iban por sus equipajes para luego entrar.
-Sean bienvenidos-Oyeron una vez estuviesen adentro-A nuestro hospedaje y la isla Rukongai, la isla del mundo marino.
Vieron que era una hermosa mujer de un cuerpo irresistible, especialmente por sus pechos, incluso eran más grandes que las de Orihime. Su largo cabello lo tenía ondulado y de un intenso color rubio, con unos mechones rozándole las mejillas, tenía un sexy lunar cerca de sus labios y sus ojos eran de un claro color azul, brillaban alegría, pero te hacían ver que era una mujer de cuidado, haciendo énfasis la frase "No te dejes llevar por las apariencias".
-Mi nombre es Matsumoto Rangiku-Sonríe-La encargada no se encuentra en estos momentos y como soy su mano derecha, pues tenía que recibirlos.
-Buenas noches Matsumoto-san, soy con quien ha estado hablando durante estos días.
-Ah si, Meiko-sensei-Sonríe-Bueno, espero que sea agradable su estadía aquí y que se vayan con lindos recuer…-Se interrumpe cuando su mirada se cruza con el trío de amigas-…dos…
-¿Ocurre algo Matsumoto-san?-Pregunto al ver su sorpresa.
-N-No…-Volviendo a sus sonrientes facciones-Bueno, si ponen una fila, les daré sus llaves de sus habitaciones, ocuparán todo el segundo piso.
-Bueno…-Hablo Rukia-Saca fotos Ichigo, porque esta será tu oportunidad de ver a Orihime en bikini.
-Urusai-Gruño.
-Espero que hayas traído el tuyo Momo-Ignorándolo-Ya sabes, para seducir a Toushirou.
-Rukia-chan-Alego la aludida sonrojada.
-Aquí es-Murmuro Orihime al ver un 60 grabado en una puerta.
No tardo en introducir la llave en la cerradura y después de un giro, logro abrirla. Vio que tenía un aspecto de campo y hogareño por las paredes, piso y muebles de madera, lo que más le gusto fue la cama de una plaza y media, el colchón era muy gordo, como también la almohada y el plumón blanco que estaba sobre la cama, de seguro tendría una buena noche.
Abrió sus maletas, en busca de su ropa de dormir, al encontrarlas, se fue quitando la ropa hasta quedar en ropa interior, para luego ponerse su camisón verde. Se sentó en una silla y mirando la ventana, fue contemplando cada milímetro del paisaje, incluyendo las estrellas, en verdad era un lugar hermoso.
-Bueno, a dormir-Poniéndose de pie, se dirigió a la cama y se acurruco, no tardo en quedarse profundamente dormida.
Rangiku revisaba unos papeles cuando oyó como se abría la puerta, viendo como se acercaba una hermosa mujer.
-Se fueron los estudiantes a dormir.
-Rayos, ¿Sentiste algo?
-Sí, al parecer, hay tres chicas que se nos unirán-Sonríe.
-Espero que no les de un ataque como a nosotras-Soltando una leve carcajada.
-Van a hacer una expedición por la montaña Rukongai, ¿No crees…?
-Si ellas tendrán lo mismo que nosotras, ya sabrás que tarde o temprano, el destino las llevará allá.
