Un nuevo mes, una nueva conti
recuerden que este mes tambien sera de dos contis, la siguiente la tendrán el 20 junio, TOTALMENTE dedicado a Josefo, por su cumpleaños, así que, si ese día andan con una cerveza, vino, bebida o cualquier cosa... BRINDEN POR ÉL XD
como ya saben
Bleach es de la propiedad de Tite Kubo.
Capitulo 11: La señal del infierno.
-Vas a decirnos de una vez lo que ocurrió.
-No paso nada.
Era un nuevo día, la hora del almuerzo. Desde el día en la playa, Rukia y Momo han tratado de sacarle información a Orihime, pero ella no decía nada, estaba decidida a guardar el secreto, especialmente ahora, que descubrió que aquel grosero y su amigo son nada menos que sus nuevos compañeros de aula. Tenía que evitar futuras peleas.
-¡Estabas a punto de llorar! – Le recordó Rukia, perdiendo la paciencia – Ese tipo te hizo algo, lo sé y sino me lo dices, se lo preguntaré a él mismo… ¡A golpes!
-Calma Rukia-chan, no es bueno que te sigas metiendo en problemas – Le recordó Hinamori, nerviosa ante la ira de su amiga.
-Genial – Orihime tomo su caja individual de jugo – Se ha calentado… ¿Rukia?
-Está bien, pasa eso – Tomo el jugo con su mano derecha, se concentro y sonrió – Aquí tienes, esta bien helada.
-Hoy tenemos natación – Les recordó Hinamori temerosa – Por suerte, no lo haré, el psicólogo me ayudo.
-Sí, tienes un trauma tan grande que tuvo que pedírselo a la profesora. – Agrego con una sonrisa de burla – En mi caso, le pedí a mi hermano que me ayudase, le dije que no quería hacer la clase y listo.
-Pues yo usaré la excusa del tiburón… de algo sirvió aquel a-… – Se paraliza, al parecer, algo le vino a la mente.
Su mente viajo al pasado, en su accidente con aquel animal, los dientes, sus esfuerzos por liberarse golpeándole la nariz… y luego… unos segundos antes de ser salvada por Urahara… aquella criatura… con la cola…
-¿Orihime? – Sus amigas la veían confundidas.
-¡Esa cola se parecía a la nuestra! – Exclamo de golpe, asustándolas.
-¡¿Nos querías matar de un infarto? – Exclamo una molesta Rukia.
-Lo siento, lo siento – Disculpándose de forma nerviosa – Es solo que he recordado algo de mi accidente.
-¿De que estas hablando Hime? – Pegunto Momo confundida y con una mano en su pecho a causa del susto.
-Antes de que Urahara-san me sacase, el tiburón había dejado de morderme gracias a una criatura extraña que lo golpeo con su cola… y esa cola, era igual a la nuestra.
-¿Cómo puede ser eso?
-¿Acaso hay más como nosotras? – Se atrevió a soltar Hinamori.
Más como ellas…
Más sirenas…
Más raro se volvía todo.
Las clases de natación dieron inicio, tal como dijeron, las ahora sirenas no formarían parte de las clases, así que estaban a salvo y veían todo sentadas en las bancas, como los demás se divertían… bueno, menos uno, que se había desilusionado por no poder ver a Orihime en traje de baño…
Sí, era Keigo.
-Deja de llorar pervertido – Se quejo Ichigo, molesto ante la actitud de su amigo.
-Pero Ichigo, el sueño de la gran mayoría era que iniciasen estas clases para poder ver a las chicas en bañadores… ¡Especialmente a Inoue-chan!
-Cerdo – Fueron las palabras de Toushirou, que fue un duro golpe para el castaño.
-Aunque es extraño – Mizuiro vio a las chicas – El hecho de que las tres no quieran participar es raro, especialmente Orihime, quien es la capitana de natación.
-Ex capitana – Oyeron. Giraron sus rostros y vieron a uno de sus compañeros que estaba en el club de natación, en la versión de los hombres – Inoue-san ha dejado las competencias y las clases de Natación, sin darnos motivo alguno.
Los chicos se sorprendieron, ¿Orihime dejo natación? Pero si su sueño era triunfar como nadadora. Giraron sus rostros para ver a la chica, ignorante de aquella conversación, ocupada en lo que le decía Rukia o Momo.
-¡Muy bien! – El maestro de la clase llamo la atención de todos – ¡Ya hicimos los calentamientos, ahora viene el nado! – Dirige su vista en la lista – Los primeros en competir son… ¡Los gemelos Kurosaki!
Toda la clase miraron a los aludidos, incluso las sirenas, menos los nuevos cuyos nombres son Grimmjow e Ishida, ellos estaban apartes e indiferentes. Se podía sentir el ambiente lleno de tensión, los gemelos se miraban de forma desafiante, iniciando el reto. En cambio, Orihime estaba nerviosa, más cuando Rukia se puso de pie.
-¡El ganador tendrá una cita con Orihime! – Grita, llamando la atención de todos sus compañeros. Las mujeres no tardaron en poner caras de enfado.
-¡RUKIA! – Grita el premio completamente roja.
-Ayudo a aumentar el entusiasmo de Ichigo. – Fue su justificación.
-Más bien, en dar más problemas – Le corrigió Renji.
-Eso es bueno… porque es mi día de suerte King – Hichigo le sonrió a su hermano de forma burlona, ansiando un momento a solas con el "premio".
-Eres un obsceno pervertido.
-Dices eso porque sabes que perderás.
-Eso ya lo veremos.
-¿Por qué te quejas? Cumples el sueño de toda mujer: Que dos hombres peleen por ella.
-Y si es el sueño de todas… ¡¿Por qué sigue sin gustarme?
-Oye, que te hago un favor, que si Ichigo gana, saldrás con él.
Y el profesor dio la señal. Ambos hermanos cayeron al mar y no tardaron en mover los brazos para cumplir su objetivo: Ganar y humillar al otro. Ignoraban todo a su paso, incluso los gritos de las chicas, sus ojos estaban enfocados en ganar la carrera. Rukia estaba emocionada como una niña, segura de que había tenido un plan excelente, Hinamori solo estaba resignada ante la actitud de la pelinegra y Orihime estaba nerviosa, no sabía que hacer, ¿Qué haría si Ichigo ganaba? ¿Y si era Hichigo? Estaba segura que el primero no querrá nunca salir con ella, solo la protegía de su hermano como un amigo, el segundo, pues… él si estaba dispuesto a ganarse el premio y si llegase a pasar, simplemente se negaría.
Faltaba poco para la meta, para ganar y quedarse con el premio y la gloria.
-¡Empate! – Dijo el profesor.
-¿Orihime va a salir con los dos? – Pregunto Rukia al mismo tiempo que la aludida suspiraba de alivio, se había salvado.
-No voy a salir con ninguno. Para empezar, fue idea tuya, no mía.
-Así es – Ichigo hablo para defender a su amiga – Así que no la sigas incomodando Rukia – Alegó molesto, pasando una mano por sus mojados cabellos. Orihime no pudo evitar sonrojarse ante la vista, las otras chicas tampoco.
-¡Oh Ichigo, se un hombre de una vez! – Estallo molesta – ¡¿Te gustaría salir con Orihime en una cita si o no?
Tanto Ichigo como Orihime se sonrojaron por aquella pregunta, podían sentir las miradas de todos sus compañeros de la escuela, que los observaban fijamente. Como deseaban que la tierra los tragase… o mejor aún, enterrar a Rukia para que nunca más deje a ambos en esa situación.
-Dejen sus asuntos de telenovela para otra situación – Alego el profesor – Sigamos con la clase – Volviendo a ver la lista. Orihime estaría eternamente agradecida con su profesor.
Los hermanos se acercaron al grupo para poder tomar sus toallas. Orihime se aparto de golpe al ver que Hichigo se había acercado demasiado, incluso unas gotas estuvieron a punto de mojarla.
-¿Estás bien? – Era un mujeriego, pero no tan mala persona, o eso dedujo la chica, ya que pudo ver algo de preocupación en sus ojos, ¿Sería acaso un truco?
-Sí, lo siento – Manteniendo una distancia prudente o se mojaría.
-Los siguientes… ¡Renji y Grimmjow!
-Me ha tocado el nuevo – El pelirrojo se pone de pie, con una sonrisa satisfactoria, parecía seguro de ganar.
-No te confíes – El nuevo le devolvió aquella sonrisa, pero era un poco grotesca – Que a diferencia de ti, soy un profesional.
Orihime se lo quedo mirando unos momentos mientras se frotaba el brazo izquierdo, recordando aquella sensación en la playa, preguntándose el por qué le dolía o el por qué tenía ese extraño presentimiento apenas lo vio. Notó que tenía una especie de parche en su brazo, ¿acaso se había lastimado? ¿Podrá competir?
-¡YA! – El grito del sensei la saco de sus pensamientos.
Ambos cayeron a la piscina, los estudiantes no podían evitar sorprenderse, Grimmjow era realmente rápido y parecía que no tenía problemas en respirar oxígeno, era como si respirase más con agua que con aire. Ishida lanzó un suspiro de frustración en el momento que su "amigo" gano aquella competencia. El profesor lo había felicitado, incluso le dijo que había conseguido romper el record de Toushirou (al ser marino, tuvo un entrenamiento especial que lo hacía más rápido para nadar y podía estar mucho tiempo en el agua sin respirar). Hichigo era el único que no se sorprendía, estaba como Ishida, relajado, pero lo miraba fijamente, algo en él no le agradaba, vio a las sirenas por unos momentos y… sonrió con burla.
-Vaya, vaya… el librito ese tenía razón después de todo. – Dijo al momento que pensaba en su madre.
Quedaba un bloque más de clase, cada vez, el minutero se iba acercando a la hora prometida, en que sonaría la campana y los estudiantes podrían al fin irse a sus casas.
-Es oficial, la ciencia aburre – Fue el susurro de Rukia, con una mano en su cabeza para que la sostenga, estaba aburrida.
Orihime estaba en su propio mundo, anotando en su cuaderno lo que el maestro le decía, ya se había acostumbrado a la fría y misteriosa presencia de Hichigo, así que podía estar de nuevo como antes, tomar atención y demostrar porque era la tercer lugar.
-Antes de que la clase termine, deben recordar que ya da inicio los proyectos de ciencia – Los estudiantes le respondieron con quejas, odiaban eso. – Me tome las molestias de asignar a sus compañeros. Este proyecto será en parejas.
-Solo espero que no me toque a Chizuru como el año pasado – Susurro Tatsuki – peleábamos más que trabajar.
-Arisawa le ha tocado a Hinamori – Aviso el maestro. Las mencionadas se sonrieron y chocaron sus manos, seguras de hacer algo grande. – Kurosaki Ichigo, su compañero será Grimmjow, el nuevo.
Orihime se decepciono ante aquello, debía confesar que tenía ganas de que la suerte la bendijera y ambos fuesen compañeros, pero al parecer, no será así. Lanzó un suspiro de desilusión, a probar el otro año.
-Kuchiki-san será la compañera de Ishida-san.
-El nuevo – Murmuro lanzando un suspiro – Espero que sea más listo que Keigo, tuve que hacer casi todo.
-Abarai-san y Hitsugaya-san, ambos serán compañeros.
-Uf, menos mal – Juntaron sus nudillos.
El profesor siguió repartiendo, hasta que… dio la señal del infierno
-Inoue-san – La chica alzo su cabeza al oír su nombre, esperaba nerviosa – Su compañero será Kurosaki Hichigo.
La muchacha abrió sus ojos sorprendida ante eso, ¿El destino no le quería dar a Ichigo, pero si a su hermano? Creyó que se moriría ahí mismo, como deseaba tirarse al mar, convertirse en sirena y nadar por siempre… o hasta que el proyecto termine. Su boca se abrió un poco, de miedo e inseguridad, incluso su cuerpo tembló un poco. Al contrario, Hichigo sonrió de forma burlona, victorioso, se sentía nuevamente el Rey ante aquella noticia y miró a su hermano, sin borrar su sonrisa.
-Creo que la Queen estará un buen tiempo conmigo – Se burla, disfrutando el ver como las manos de Ichigo tomaron la forma de puños.
No lo podía creer.
Solo faltaba que Hichigo descubriese que es una sirena.
-No puede ser que esto me este pasando.
Orihime estaba en la ducha de su baño, viendo el techo, cubierta de espuma y moviendo de vez en cuando su cola plateada. Ya se estaba haciendo una costumbre el tenerlo, por lo que se podía ver.
Simplemente no podía creerlo, ni quería aceptarlo, el gemelo de Ichigo sería su compañero de ciencias. Tenía miedo de él, ¿Sí se aprovechaba? ¿Y si ocurría un accidente y él descubría su cola?
Se sobresalta al oír su móvil. Seco sus manos y pesco el aparato, teniendo otro ataque al ver que era justamente él. Se habían intercambiado números a causa del trabajo. Lanzo un hondo suspiro y contesto al fin.
-Hola, me tomaste de sorpresa.
-Quería hablarte sobre el trabajo… decidí que sería original si hacemos una investigación marítima.
-¿Marítima? – se puso nerviosa, ¿No ira a hacer lo que ella pensaba? – Define eso.
-Ya sabes, ir al mar en un bote, sumergirse, recolectar cosas…
-La verdad es que no es mala idea, pero… yo no puedo meterme al agua – Confesaba nerviosa, por nada del mundo podía mojarse delante de él.
-No me vayas a decir que no sabes nadar o le tienes miedo al agua, después de todo, eres una profesional, has ganado medallas.
-Lo sé, pero la verdad es que no puedo… por mi lesión del tobillo a causa del tiburón en el paseo a la isla.
-Oh, es verdad – Hubo silencio, parecía que meditaba. Orihime rogara que abandonase esa idea y diese otra sugerencia – Ah bueno, seré entonces yo quien recolecte.
Maldijo en sus pensamientos, al parecer, no iba a resignarse, pero por lo menos, él sería el único que se mojaría… ¿No?
-Esta bien, entonces… ¿Cuándo empezamos?
