Bueno, aqui tiene otra continuación. Aviso que no les aseguro el otro mes dos contis porque una vez sean mis vacaciones me dedicare a escribir shot, tratare de algunos pendientes y a leer mis libros pendientes si o si XDD
Sin más que decir (bueno, si, algo más, pero eso debo decirlo abajo, si lo digo aqui, se acaba la sorpresa XD)
Bleach es de Tite Kubo...por desgracia XDD
Capitulo 21: Una sirena que huye.
July caminaba por el puerto, ignorando que los hombres la miraban con mucho interés, en verdad ella tenía el embrujo de atraer a los hombres, pero esta sirena no se daba ni cuenta, ni siquiera de los silbidos.
Sus pasos se detuvieron al ver a alguien a lo lejos saliendo de un bote, más bien, a dos personas y eran nada menos que los hermanos Kurosaki, eso la sorprendía ya que como había notado en el colegio y por los comentarios de sus amigas, ellos no se llevaban bien.
¿Qué los había llevado a andar juntos una mañana de viernes antes de las clases?
-Buenos días hermanos Kurosaki. – Saludó con una sonrisa al frente de ellos. Notó como se giraron para verla sorprendidos. – Es raro verlos juntos sin discutir.
-Estamos llenos de sorpresa. – Fue la burla de Hichigo al momento que la abrazaba por los hombros, ocasionando que la muchacha sintiera algo extraño dentro de ella que quería explotar. – Y ya te he dicho que me llames por mi nombre, July-chan.
-No te le pegues tanto. – Ichigo los separo. – No le contagies a Chen lo malo de ti.
-Hey, ella va a creer que soy un hombre cruel y malvado mujeriego que sólo quiere sexo con las mujeres.
-¿Y eso sería mentira? – Preguntó alzando una ceja al momento que pescaba su mochila. – Me adelanto a la escuela y Chen, ten cuidado con él.
-Gracias por la advertencia. Y nos vemos en la escuela. – Agradeció alzando su mano en despedida mientras el joven se alejaba, pero en el momento que capto el hecho de que estaba sola con el "gemelo malvado", volvió a sentirse muy nerviosa. Se apartó de forma inconsciente un par de pasos y trato de parecer normal. – Y dime… ¿Por qué tanto misterio en que te vean junto a tu hermano, Hichigo?
-¿Ves que no es difícil decir mi nombre? – Atacó nuevamente con su humor, podía oler el nervio recorrer el cuerpo de esa mujer y disfrutaba mucho eso, le daba un esquicito poder de superioridad que lo excitaba.
-Eso no responde mi pregunta Hichigo. – Era su turno de atacar y lo hacía con una sonrisa llena de complicidad, demostrando que a pesar de todo, no se dejaría intimidar.
-Nos odiamos. – Le aseguró sin remordimiento y mira luego el mar fijamente, July pudo notar que sus ojos se ablandaron por unos segundos. – Pero no podemos dejar atrás el pasado. – Finalizó sin despegar la vista.
Aquellas palabras llamaron la atención de la muchacha, podía sentir que algo ocurría a esos hermanos y tal vez en esas palabras, este las respuestas a ese odio que se tenían.
-¿Sabes bucear? – Le preguntó con una sonrisa e Hichigo miró a la muchacha confundido. – Prometo no aprovecharme de ser más rápida que tú.
-¿Mas rápida que yo? Eso veremos señorita pez.
Hichigo volvió a su bote, pero esta vez, no iría acompañado de Ichigo o de Orihime, sino de July, la ayuda a subirse tomándola de la mano. Ambos ya andaban recorriendo el mar en esa nave y cuando se detuvieron, July fue la primera en tirarse, aun con ropa. El albino lanzó un bufido de burla, se quita la pollera y se pone unos lentes que le protegía sólo los ojos. Se lanza al mar.
Una vez abajo, mientras se sumergía con ayuda de sus piernas, pudo notar que se movía lo que parecía una cola de color aguamarina que le daba la espalda, alejándose cada vez más, hasta que decide detenerse y la dueña se da la media vuelta para verlo.
Era July.
Su cabello estaba completamente suelto y era ahora una sirena con unas escamas aguamarina cubriéndole los pechos, mismo color que su cola que brillaba gracias a los rayos del sol que se reflejaban en el agua y mismo color que su tatuaje en el brazo.
July le sonrió. – ¿Te gusta mi cola? – Le preguntó en sus pensamientos y rápidamente le tapa la boca al ver que este iba a botar el oxigeno. – No deberías sorprenderte, ya sabes que nosotras tenemos este don.
Después de este pequeño incidente, recorrieron las profundidades juntos, de vez en cuando miraban recogían algunas cosas y se lo mostraban al otro, o contemplaban el pasar de un grupo de peces. Hichigo volvía a la superficie muy pocas veces para poder recuperar el aire, parecía casi como un habitante más del lugar. Ella se quedaba mirando como el volvía a la superficie cuando sintió un extraño escalofrió recorrerle la espina dorsal.
Ella se giró para poder ver algo, pero no encontraba nada raro, aún así, esa sensación no la dejaba en paz. Como si en una ventisca estuviera, podía sentir una especie de viento helado y descubre una especie de brillo en una zona del lugar y a lo lejos, como si el agua le indicara que siguiera el instinto que le estaba dando.
Algo le quería mostrar.
Sintió unos golpecitos en el hombro derecho y se voltea para poder descubrir que Hichigo había vuelta y tenía una expresión en la cara que le pedía saber lo que ocurría.
Hay un lugar que debo ver justo allá. – Le decía en la mente mientras señalaba. – ¿Puedes aguantar hasta allá? Creo que será más de media hora.
Si podre, sólo déjame tomar más aire.
Una vez Hichigo estuviese recargado de aire, comenzaron la trayectoria, July lo tomaba de la mano para andar un poco más rápido ya que no sabía hasta donde había que ir y en caso de que a él le faltase aire, ella misma lo sacaría afuera para salvarlo.
Los minutos pasaron, pero aún no podía ver nada fuera de lo ordinario, pensaba rendirse cuando volvió a sentir ese escalofrió que le indicaba donde mirar y notó de nuevo ese extraño brillo que al parecer, estaba cerca de un agujero. Ella miró al albino para ver si estaba todo en orden y notó no sólo eso, sino que al parecer, él veía lo mismo que ella, por lo que fue más fácil para ambos acercarse a ese agujero formado por rocas.
Espera aquí, voy a ver si hay una salida adecuada para ti. Si te hace falta oxigeno, no dudes en volver.
Hichigo algo su dedo pulgar de la mano derecha para hacerle entender que había captado la información y July se adentro.
La sirena recorría aquella cueva submarina, no tenía mucho espacio, con suerte estaba las paredes apartadas unos centímetros y lo que llamaba su atención es que aquellas piedras que formaban la cueva estaban brillando de un azul intenso y claro. A pesar que sus ojos estaban fijos en el camino, su mente no dejaba de contar los segundos, necesitaba saber el tiempo para ver si era apropiado para que un humano lo cruzase.
Vio al frente una pared y no había pasillos para seguir, estuvo a punto de tocar la pared para usarlo como impulso para volver (recuerden que es muy angosto y no puede darse la media vuelta) cuando notó que su mano estaba brillando a causa de un reflejo casi parecido al que producía el sol, alzó su cabeza y en vez de ver piedra, veía luz. Se puso de espalda y sacó su cabeza para ver lo que tanto la llamaba, sorprendiéndose por el paisaje que tenía ante sus ojos.
-No me lo puedo creer. – Murmuro incrédula.
Orihime estaba nerviosa en la azotea de la escuela, aún era temprano, pero se le urgía estar allí ya que se reuniría con alguien. En el momento que la puerta se abrió, se giró y no pudo ocultar su sonrisa de felicidad al ver a Kurosaki Ichigo entrar y alzando su mano en señal de saludo.
-Buenos días Orihime… lamento si te hice esperar.
-N-No te preocupes Kurosaki-kun, acabo de llegar. – Mintió, la verdad si estuvo esperando mucho, pero fue porque no había dormido casi nada por la emoción, sabiendo que se reunirían en secreto bien temprano.
Ichigo se la quedo mirando por un largo momento, colocándola más nerviosa aún, especialmente por la leve sonrisa que él formo en aquellos labios que estaban a punto de besarla. – ¿Por qué presiento que me estas mintiendo?
Orihime sólo reacciono con agachar su cabeza y sonrojarse más. Había sido pillada.
-Bueno… ¿Qué te parece olvidar eso? – Propuso con las mejillas aún rojas.
-Bien. – Ambos se sientan en el suelo.
Había silencio, una tranquila y muy confortable que sacó una sonrisa en los labios de la sirena, pero no podía evitar sentir muchos nervios porque su cabeza no paraba de decirle: "Estás sola en la azotea con Kurosaki Ichigo… ¡Di algo!"
-Esto… sobre lo del Domingo… - Incapaz de poder decir "cita". – ¿Qué opinas de ir al cine? – Diciendo lo primero que se le venía a la cabeza.
-M-me parece bien. – Soltó de golpe, parecía algo lento en responder, de seguro estaba perdido en sus pensamientos. – ¿A las 2? Así tendríamos tiempo de dar una vuelta… p-por la playa. – Sugirió rascándose la nuca con su mano derecha.
-Claro. – Era cierto que había ido ya miles de veces, pero esta sería la primera vez que iría con Ichigo, no podía desperdiciar esa gran oportunidad.
Se quedaron un rato más solos, hablando de varias cosas, había risas también y una atmosfera agradable, era bueno que haya quedado atrás su salida con sus amigas e Hichigo y estén como si nada, sólo ahí juntos y sin mencionar algo que era prohibido.
-Neh, Kurosaki-kun… ¿Cómo fue que surgió… su pasión por el mar?
-Pues no lo recuerdo, desde que tenía memoria me fascinaba, aunque creo que mi madre me influenciaba. Me llevaba siempre que podía y me contaba a mí y a Hichigo historias del mar, la magia que había adentro… y esas cosas que nos gustan cuando somos niños. – Agregó con un poco de sarcasmo y broma y Orihime soltó una risita por eso.
-Entonces a tu madre también le gustaba… es hereditario supongo.
-Y muy fuerte… porque yo debí odiarlo hace mucho tiempo.
La sirena abrió sus ojos, sorprendida e incrédula ante de lo que oía, ¿Por qué Ichigo debía odiar el mar? Si era algo tan hermoso, y ella era una testigo muy buena porque era parte de él cuando se moja. Intento ver algo tras aquellos ojos marrones, pero como siempre, eran un par de puertas cerradas con bloques de hierro, tan misterioso y eso le gustaba, aunque le gustaría poder saber más de él.
-¿Por qué tendrías que odiarlo? No es malo.
-Orihime, el mar puede ser hermoso y uno puede sentirse en paz… pero no olvides, que tal como puede ser amable, también es traicionero… un ejemplo, es el torneo de Surf.
-¿Acaso el mar te hizo algo malo?
-Me arrebato a alguien importante para mí.
En la oficina de Nelliel…
-Por supuesto. – Exclamó Nelliel con una cálida sonrisa.
-¿Eh? – Hinamori quedo perpleja por unos momentos, incapaz de creer lo que oía. – ¿En serio? – Preguntó.
-¿No me estabas pidiendo un trabajo para tu amiga? ¡Adelante! No tengo ningún problema, entre más seamos, mejor. – Le dijo como lo más normal del mundo.
Momo siguió algo compleja, no podía creer la facilidad en la cual Nelliel contrataba al personal, sin siquiera una entrevista o un currículo, era una mujer muy liberal… se preguntó si eso era consecuencia de estar muchos años libre bajo el agua con los peces. Finalmente reaccionó y atino con sonreír, agradeciendo la amabilidad de su jefa para luego retirarse.
Una vez sola, Nelliel soltó una risita y volvió a prestarle atención a su laptop mientras su mano derecha marcaba un número sin dejar de ver la pantalla.
-¡Tanto tiempo! ¿Cómo esta la vida en Europa? – Fue todo lo que dijo al recibir respuesta. – Tu niña llegó sana y salva a Karakura y a conocido a las chicas que te mencione… ajá, Hina-chan me ha pedido que le de un trabajo y eso haré, así que no te preocupes, estará bajo mi vigilancia. – Hubo silencio, esperaba a que le respondieran. – ¡Oh, eso es genial, me muero por decirle a los demás! Claro, te dejare sola y salúdame a Lilinete.
-Ve las primicias en My Space, tiene algo que creo que deberías saber. – Fue lo que se oyó al otro lado para luego colgar.
Nelliel había quedado confundida por tales palabras y miraba su teléfono como si en verdad fuese su receptor y esperaba respuestas.
-¿Qué hay en My Space? – Le preguntó al aparato para luego dejarlo en su lugar.
Obedeciendo, abrió una ventana nueva y escribió en el link la página en donde quería ir, como siempre, mostraban noticias de música, canciones, etc. No entendía la verdad lo que su amiga le quería decir, pero opto por ver todas las letras azules de noticias y se sorprendió al ver dos palabras que cambiaría su vida y hacerla volver al pasado.
Aún sin poderlo creerlo, su mano guió el mouse hacía la primicia y le hace clic para verlo completo, podía ver un gran artículo con el título en negro, grande y en mayúscula y abajo una foto en que se veía a un hombre pálido, alto y delgado, de mirada seria, cabello negro, largo y lacio y ojos del mismo color. Vestía unos jeans azules claros y lucían gastados, unas botas de roquero y una pollera larga de color blanca que tenía escrito al frente "Fuck You". Por el fondo de la fotografía, se podía ver que estaba en un aeropuerto y caminaba hacía su vuelo programado.
-El criminal le quitan la condena de exilio y regresa a Japón. Estará de vuelta en unos dos días. – Leyó el titulo, no había necesidad leer el resto.
Sus ojos se quedaron clavados en los de aquel hombre de la fotografía, se veía que estaba confundida, triste y muy dolida. Su mano izquierda la alzo para poder acariciar al hombre de la fotografía.
-Nnoitra. – Susurró cerrando sus ojos, ahogando un suspiro de agonía, pero las lágrimas no pudieron ser derrotadas y se deslizaban por las mejillas de la mujer. – ¿Qué voy hacer?
-¿Crees que estuvo bien decirle a Nelliel-san? – Preguntó una niña de ojos rosados y de cabello liso, le llegaba rozando los hombros y de un verde muy claro. A pesar de no tener más de 9 años, vestía un poco más "atrevido": unos short muy cortos de color blanco y una blusa rosada sin mangas y que lo tenía en un nudo para revelar su ombligo.
-Sino se entera por nosotras o la web, se enterará en las noticias o cuando él mismo se aparezca ante ella. – Le reprochó una muchacha de cabellera rubia y ojos azules, sus ojos estaban fijo al frente ya que andaba conduciendo y no podía perder la concentración. Se le podía ver que en su mano derecha, en el dedo anular, tenía lo que parecía ser un anillo de compromiso. Vestía un vestido negro con escote en U y estaba por arriba de las rodillas y unos tacones del mismo color.
-Supongo que tienes razón. – Volvió a mirar la carretera, pensar que pronto dejarían el ambiente de España, es cierto que la rubia no le daba muchos nervios porque era originaria de Japón, pero para aquella pequeña, sería la primera vez que viajaría fuera del país. – ¿Y si no logro encajar? ¿Y si digo alguna tontería sin querer? Aún no domino el japonés.
-Estarás bien. – Le aseguró la mujer estacionando su vehículo. Ambas se bajaron, cerraron las puertas y la rubia encendió la alarma. Caminaron al interior de un edificio que era nada menos que un hospital. – Necesitas dejar de pisar los mismos lugares que él ha estado… así sentirás menos dolor y podrás concentrarte, no puedes seguir reprobando.
-Los cambios grandes siempre me asustan.
-Nos asustan a todos, no eres la única Lillinete. – Le aseguró.
-Pero Hallibel…. – Iba a reprochar, pero al ver que habían llegado a su destino, decidió guardar silencio y entrar sin discutir.
En el interior, se podía ver un par de sillas, las paredes estaban pintadas de blanco y a una enfermera atendiendo a un hombre que estaba dormido en la cama. Aquel hombre tenía un poco de barba y su cabellera era de color castaño oscuro, como estaba dormido, no se podía ver el color de ojos, pero Hallibel sabía que eran de un color morado extremadamente claro, casi confundido con azul a larga distancia.
Ella sonrió con ironía al verlo, aún no se podía creer, que él, Stark Coyote, alguien fuerte a pesar de que siempre lucía perezoso y un verdadero vago, terminase en coma por un accidente de transito.
Hallibel lo amaba y lo echaba tanto de menos.
La enfermera se fue para dejarlas solas con él, la rubia miró a la pequeña, la hermana de Stark, que después del incidente, había quedado bajo su cargo ya que no tenían familiares y ella era lo más cercano que ambos tenían.
Como no, si iba a ser la esposa de Stark sino hubiese sido por aquel incidente.
-¿Estará bien que vayamos a Karakura? – Repitió Lilinette nerviosa nuevamente, no quería apartarse de su hermano, si peleaban y todo, pero eran familia y no se atrevía a irse a otro país sin él.
-No te preocupes, yo estaré también… y debemos creer que entre más lejos estemos, él despertará pronto… después de todo, conociéndolo, de seguro pensará: ¿Por qué despertarme si tengo la oportunidad de ver a mi tonta hermana y a mi prometida preocupadas? – Apostó al momento que se cruzaba de brazos.
-Es verdad… ¡Estúpido Stark! – Iba a golpearlo, olvidándose de que estaba en un estado delicado, pero la rubia fue más rápida y se lo impidió.
-Está enfermo. – Le recordó.
-Oh si, lo siento Stark.
En otra parte del mundo.
Hazelrink es un país pequeño conocido por las buenas cosechas, sus artesanías y las hermosas joyas carísimas que crean los mejores joyeros del lugar.
El país era liderado por un Rey y Reina, la familia Hazelrink, sus antepasados fundaron este país hace más de 300 años y esta familia eran los lideres sin discusión por su amor al pueblo, el como estuvieron mano a mano con sus habitantes para hacer crecer el lugar y por estar al frente de la batalla cuando era atacado en aquellos viejos años de guerra que se contaba en los libros de historia.
Los reyes actuales tenían una hija, la única heredera al trono, era una chica alegre, inocente y muy despreocupada, no porque no le importase a su alrededor, sino por el hecho de que no era capaz de odiar a alguien y no le gustaba mucho la tristeza o ver a alguien así, por lo que hace todo lo posible por ayudar, era una princesa muy querida por todos.
Y llevaba toda la noche desaparecida.
Los soldados buscaban en todo el reino, buscaban hasta el más mínimo rincón, recorrieron sin descanso el reino y esta mañana, se estaban aventurando en ir más profundo, al ir a los bosques más alejados que llevarían a otros pueblos del país.
Pero nadie sabía donde buscar, porque nadie sospecharía donde estaba en realidad.
Bajo el mar.
En pleno mar, una cabeza salió a la superficie, se podía ver que el color de su cabello era rosa bien claro y el color de sus ojos eran de color violeta claro. Veía con tristeza y a lo lejos el reino y como la gente se movía, en verdad no le gustaba preocupar a su gente, a su familia y a sus amigos, pero tenía que hacerlo, tenía que irse lejos.
Necesitaba estar lejos de "ellos" y poder pensar, poder… ser ella misma cuando ese día llegue.
-Lo siento mucho Papá, Mamá… Silvia… Teppei. – Este último lo dijo en un susurro y con dolor. – Pero si tengo que hacer lo correcto, debo alejarme para ser la misma y felicitarte.
Volvió a sumergirse, con destino a otro país, a un lugar lejano en donde iría a pensar.
Tal vez Japón sería un buen lugar.
En otro lado de ese mismo país, se podía ver en otra dirección del mar a una rubia de ojos morados salir del agua y se apoya en una roca, para revelar que tenía una cola del mismo color de sus ojos. Se podía ver que estaba preocupada por la desaparición de la princesa, de su amiga de la infancia.
-Charlotte… ¿A dónde te metiste? – Pasando una mano por sus hebras mojadas.
-¿La encontraste? – Se apareció un muchacho de corta cabellera negra con tonos azules y unos ojos que eran de color azul oscuro. Le parecía muy normal el ver a una sirena rubia andando por ahí.
-No, no la encontré en nuestro refugio y busque en casi todos los sectores. ¿No habrá sobrepasado el límite?
-¿Qué quieres decir Silvia? – A pesar de sospechar lo que decía, no quería admitirlo.
-Teppei… ¿Y si se fue muy lejos? Nadar a otra ciudad… o país.
-¿Charlotte puede llegar tan lejos? – Temiendo lo peor.
-No lo sé y en verdad estoy preocupada.
-Esa niña… ¿Por qué se habrá ido así como así? – Susurro preocupado y con la imagen de la chica en su mente.
Silvia sonrió levemente y con tristeza al oír la palabra "niña" mientras recordaba lo feliz que es la princesa cuando esta cerca del chico. – Debe ser por lo de "niña".
Las clases dieron inicio y July e Hichigo lograron llegar justo a tiempo.
En la hora del almuerzo, se reunieron y estuvieron hablando sobre lo que habían descubierto, así que decidieron que después de clases, irían a explorar sin sospechar lo que encontrarían bajo esas aguas misteriosas.
Quien ha visto el anime Princess Lover habra reconocido a Charlotte, Teppei y Silvia, son mis invitados especiales XDDD
Ellos y todos los personajes de Princess Lover que hare aparecer no son mios, no me acuerdo del creador, pero lo importante es que diga que no son mios..
Sio, lo que quería decirles era el otro disclaimer XDD aunque no es mucho cross, igual debo poner minimo esto o creeran que me los robe XDD
