Mi primer regalo de navidad para mis colegas ichihimistas XD el segundo es Codiciando a la Rosa XDDD
Que mejor regalo que el capitulo en que Ichigo y Orihime tendran su cita! XDD si, como leen, este es el capi que han esperado todos, así que no dire mas y disfrutenlo... y feliz navidad
Bleach es propiedad de Tite Kubo.
Capitulo 23: Doble cita.
Domingo: Día de la cita.
Orihime estaba esperando nerviosa en el punto de reunión, usaba un vestido corto, que le llegaba por arriba de las rodillas y caía de forma suelta para rozar sus piernas con facilidad, de color blanco como la nieve y no tenía mangas, en vez de eso, tenía dos finas líneas rosadas oscuras y con unas líneas gruesas al final del vestido que formaban flores y hojas, también de color rosado, mismo color que el pequeño lazo que estaba pegado al vestido por debajo de sus pechos. En sus manos llevaba un pequeño bolso hecho del mismo diseño que su atuendo, encima llevaba un suéter ligero de color rojo y de mangas largas. Unas sandalias rojas que se amarraban a sus tobillos y con un poco de tacón.
Veía constantemente la hora, sintiendo que con cada segundo, los temblores en sus manos aumentaban y el sudor aumentaba en su frente. Respiraba hondo varias veces y se limpiaba la frente con un pañuelo, dando gracias que el "agua" corporal no la transformaba en sirena.
-¡Orihime!
Como un perro al reconocer la voz de su amo, Orihime encendió todas sus alarmas y antenas al oír esa voz y gira su rostro sonrojada para encontrarse con Ichigo, acercándose a ella con una mano alzada. Llevaba unos jeans de color azul oscuro y unas zapatillas negras, una muñequera de color rojo decoraba su brazo izquierdo, llevaba una camisa sin mangas del mismo color que tenía afuera de sus jeans y con dos botones desabrochados, dejando ver un poco de su torso y eso ocasiono que Orihime se sonrojase un poco y encima una chaqueta de tela de color negro, con algunas palabras escritas en la espalda, con sólo unos tres botones aunque lo llevaba desabrochado y con mangas hasta los codos.
-Buenos días Ichigo-kun. – Saludo con una radiante sonrisa, cayendo nuevamente en la realidad…
Tenía una cita con Ichigo hoy mismo, tal como habían acordado hace días y aún no podía caer en el asombro… ni siquiera podía creer que fuese real, varias veces creyó que lo había soñado, pero no, era verdad y la prueba de ello era él mismo, apuesto como siempre y disculpándose por su tardía, claro que ella le aseguró que no había problema.
-¿Quieres palomitas? – Preguntó Ichigo una vez dentro del cine y acercándose a la tienda de comidas.
-Y una gaseosa. – Pidió amablemente.
-Seguro, espera aquí mientras yo voy a comprar.
Orihime asiente y ve como el muchacho iba hacía su destino, no dejaba de verlo sin parar de sonreír y moviendo sus dedos con nerviosismo ya que estaría con él en un cuarto a oscuras… solos…
O eso creía.
-No me parece correcto Rukia-chan.
-Cierra la boca Momo o nos van a descubrir.
-Esta mal espiar a los demás Rukia. – July trataba de hacerle entrar en razón.
-Yo lo veo muy divertido. – Admitió Charlotte con una sonrisa.
-Míralo por este lado, la estamos cuidando, si se moja, estaremos cerca para ayudarla.
-Lo que tú quieres es grabar este momento y asegurarte de que haya algo más.
-Eso no es verdad Momo.
-¿Y por qué la cámara? – Señalando la cámara de video marca SAMSUNG que estaba en las manos de la pelinegra.
-Me lo traje por accidente.
-Sí, claro. – Respondieron las tres sirenas restantes.
Bien, como notaran, Rukia había tenido la idea de ir a ver la cita de Ichigo y Orihime explicando que sólo quería ayudar a Orihime para asegurarse de que todo salga perfecto y no haya riesgos de que el lado sirena se interponga, atrayendo consigo a July, Momo y Charlotte, claro que al principio no les dijo su malvado plan hasta que llegaron al objetivo y al parecer, la única emocionada era Charlotte mientras que las otras no estaban seguras de estar allí o no.
Para el "espionaje", Rukia se trajo un vestido blanco y corto, por arriba de las rodillas, sólo tenía una manga en el brazo izquierdo e iniciaba por debajo de los hombros y en el lado derecho, el vestido iniciaba por debajo de los brazos, al final tenía unas líneas hechas con hilos de color rojo. Unas botas que le rebasaba los tobillos, sin tacón y de cuero café oscuro, en su espalda colgaba un pequeño bolso de marca que aún no salía a la venta de color blanco y unas Prada negras descansaban en su cabeza.
July usaba un vestido suelto, también de color blanco y a nivel de las rodillas, con un escote en forma de pico, sus mangas eran cortas y anchas y al final e inicio del vestido, tenía motivos de hojas y círculos de dos colores: Rojo y Azul verdoso. El dibujo estaba hecho con hilos también. En su cintura colgaba un pequeño banano cuadrado de color dorado que combinaba con sus sandalias, con un poco de tacón y unas gafas rojas sobre su cabeza.
Hinamori usaba un vestido holgado de color gris y con una gruesa línea negra al final, le rosaba las rodillas son gentileza, sus mangas eran cortas y un poco pomposa y con un pequeño escote en un para mostrar una cadena de plata. Su cabello estaba suelto, así que unas gafas verdes oscuras adornaban sus cabellos, que combinaba con su pequeño bolso del mismo color que colgaba en su mano derecha y unos zapatos con un parecido al de las bailarinas de color negro con un pequeño lazo del mismo color.
Finalmente, Charlotte usaba una minifalda muy corta y de color café claro, se le ajustaba al cuerpo por lo que se podía ver la forma de su trasero, una blusa blanca y suave que tenía dos botones arriba desabrochado, revelando un gran escote como los de Rangiku por sus grandes pechos y tenía otros dos desabrochados abajo para mostrar el ombligo, encima un chaleco sin mangas, de tela bien delgada y de color café. Usaba un bolso pequeño como el de Momo de color rosa y unos zapatos también rosas con un tacón alto. Sus ojos estaban cubiertos por unas gafas blancas y sus labios mantenían una sonrisa llena de emoción.
-Uh, ya están adentrándose a la puerta cuatro. – Aviso comenzando a caminar para seguirlos a escondidas.
-Al fin alguien que me entiende. – Exclama Rukia también sonriendo y persiguiendo a Charlotte.
Hinamori y July sólo lanzaron un suspiro hondo y las siguieron derrotadas, pero Hinamori se interrumpe al oír el sonido de su móvil.
-Es un mensaje… adelántate July-chan, las alcanzo allá dentro. – Le asegura mientras apretaba los botones del aparato.
-Claro y no olvides apagarlo una vez dentro. – Le sugirió al momento de perderse.
La muchacha sonríe ante el consejo, pero esa sonrisa desaparece de inmediato al descubrir quien le había escrito, pidiéndole que se junten en unas horas.
-¿Shirou-chan? – Batallando en responderle si o no. Trago hondo, tenía que terminar esta riña de una vez, así que acepto la invitación, apagó el móvil y se adentro al cine.
Primero vio a la pareja de peli-naranjas sentado en el lado derecho, justo al medio de todas las filas de sillas para tener una gran vista de la gran pantalla y hablaban entretenidos mientras esperaban a que comenzase. Momo oye su nombre y notó que al final de aquel mismo sector estaban sus amigas, haciéndole señal para que se acerque, agachada y susurrando disculpas a la gente, se iba moviendo por la fila y se sienta al lado de Charlotte, al otro lado de la peli-rosa estaba Rukia y al final esta July.
-Espero que ese zopenco que haga cualquier cosa, pero no ver la película. – Amenazó Rukia con su mano derecha en forma de puño y con molestia en sus ojos.
-Rukia no digas esas cosas tan pervertidas. – Le regaña Hinamori con las mejillas rojas y tratando de no alzar la voz o serían descubiertas.
-La verdad es que ella espera que Renji le haga esas cosas, ¿no Rukia? – Fue el ataque "sutil y directo" de July con una sonrisa perversa.
-¡Claro que…! – Logra taparse la boca a tiempo y las cuatro de ocultan al ver que Orihime iba a voltearse.
-¿Qué ocurre Orihime? – Preguntó Ichigo tomando con su mano un puñado de palomitas.
-Juraba haber oído la voz de Rukia-chan.
-De seguro es el efecto de pasar mucho tiempo con esa fastidiosa, la voz se te pega tanto en la cabeza que sus gritos se oyen por todos lados.
-Seguro debe ser eso. – Dijo con una sonrisa, decidiendo dejar ese tema por terminado, hoy era un día importante para ella y no lo arruinaría.
-Maldito Ichigo. – Gruñía Rukia en voz baja con unos ojos furiosos como demonio. – ¿Cómo osa insultarme a mí y a mi hermosa voz?
-No entiendo. – Comentó de pronto Charlotte al momento que ladeaba la cabeza hacía la izquierda y apoyaba su dedo índice de la mano derecha en sus labios. – Se supone que uno va al cine a ver una película… ¿Qué otra cosa podría estar haciendo una pareja aquí?
Minuto de silencio por parte de sus amigas al momento que la veían sin poderlo creer, era como una niña de 4 años realmente inocente que había que incluso mentirle como venían los bebes al mundo. Para actualizarla y hacerle una mujer de acuerdo a su edad, Rukia se le acerca al oído y le susurra unas palabras que ocasionan que la princesa dejase sus ojos n blanco y se sonrojara levemente.
-Listo, ya la corrompiste. – Fue el sarcasmo de July cruzándose de brazos.
-No, será corrompida cuando le diga como venimos al mundo. – Le corrigió mientras volvían a sentarse una vez seguras con las luces ya apagadas.
Pensar que yo podría hacer eso y aquello… aquí con… no, no Charlotte, no pienses así del novio de tu amiga. Pensaba la princesa sacudiendo la cabeza para apartar aquellas ideas.
-La película ya va a comenzar. – Anunció Hinamori en un susurro ya que no se podía hacer ruido una vez las luces se apagaban.
Orihime e Ichigo eligieron una película que tenía acción, suspenso y un poco comedia, hubo ocasiones que las escenas lograban que Orihime se sobresaltase y sin querer abrazase a Ichigo cuatro veces o lo tomase de la mano dos veces, eso no hacia más que quedasen congelados por unos segundos eternos y luego se sonrojasen a topa por la vergüenza y terminaban separándose y en verdad eso estaba causando que Rukia perdiera la POCA paciencia que tenía (N/A: Insisto… ¿Una vez la tiene? Para mí que sólo con Byakuya y los demás capitanes XD)
La película acabo y la audiencia se iba retirando y los peli-naranjas ibas mezclados en la multitud hablando de lo que habían visto.
En verdad esta muy buena, aunque hubo escenas que me hicieron saltar de la sorpresa. – Confesaba pasando una mano detrás de su cabeza y no pudo evitar volver a sonrojarse. – La-lamento mucho haberte abrazado o tomado de la mano así de golpe.
-N-No tienes que preocuparte. – Le aseguraba mirando hacía otro lado para que ella no notase su sonrojo y se frotaba el cuello con su mano por los nervios. – No fue ninguna molestia… fue agradable. – Susurro muy bajo.
-¿Dijiste algo? – Preguntó curiosa, revelando que no había oído lo último por haber sido en un tono muy bajo.
-Eh… no, nada… ¿Vamos a comer?
-Claro. – Le dijo con una sonrisa.
-Maldito Ichigo… ¿No lo podía decir un poco más alto? – Maldecía Rukia con su cámara en la mano, viéndolos partir. – ¿Qué tan difícil es decirle unos cumplidos?
-Se que conozco poco a Ichigo-san, pero él parece un hombre que se le dificulta decir palabras bonitas. – Murmuraba Charlotte caminando a su lado con las otras atrás.
-Lo siento, pero tengo que irme. – Soltó Hinamori de golpe al momento que se detiene. – He quedado con alguien a último minuto.
-¿El qué te dejo un mensaje? – Preguntó July volteando para verla.
-De seguro es Hitsugaya… ve a verlo y más te vale que haya perdón, confesión y beso. – Le amenazo Rukia señalándola con el dedo.
-Deja de molestar. – Le regaño con las mejillas rojas, menos mal que nunca le dijo que ya había besado a Toushirou para salvarlo o no pararía de molestarla. – Ya me contarán mañana. – Les dijo alzando su mano y caminando en dirección contraría.
-Y tú igual. – Le aseguró Rukia corriendo hacía sus blancos con sus amigas atrás o los perdería.
Ichigo y Orihime decidieron comer a un restaurante que estaba a unas veinte cuadras del sector playero, decidieron sentarse cerca de una ventana para tener un bonito paisaje como panorama y paso una mesera con dos menús, uno para cada uno. Después de tomar su orden, la muchacha les prometió que se los entregarían en seguida con una sonrisa que iba directa a Ichigo, dejando claro que había quedado fascinada ante el muchacho.
-Una lastima que ya tenga novia. – Murmuraba caminando hacía la cocina.
-Como quisiera saber lo que están diciendo. – Gruía Rukia con su cámara sobre la mesa y funcionando, capturando cada momento de la pareja.
-Estamos aquí afuera para no ser vistos. – Le recordó July con sus gafas puestas, las tres estaban en una de las mesas de afuera, con un quitasol azul protegiéndolas del sol.
-Eso ya lo sé… Ah, me asegurare de que Orihime me cuente todo lo que estuvieron hablando en su cita.
-¿Pero no se supone que ya los estamos grabando y estamos presenciándolo? – Pregunta Charlotte confundida por las palabras de su nueva amiga.
-Eso lo sabemos nosotras, pero no ellos… así que no ocurre nada malo… y tenemos que complementar los datos.
-Ahh… ya veo. – Una mesera se les acerca y pidieron su orden.
-Como quisiera dividirme y poder saber lo que ocurre en estos momentos entre Hitsugaya y Momo. – Murmuraba Rukia pensando en lo que podría estar sucediendo con sus otros amigos. – Bueno, me conformo con el premio mayor. – Sentenció con una sonrisa.
Hinamori llego a un parque de atracciones, si él en verdad quería disculparse pues hacía un buen comienzo porque a ella le gustaba mucho ir a esos lugares. Estuvo buscando en la entrada con sus ojos una señal de su amigo Hitsugaya Toushirou.
De la nada, alguien le tapa los ojos y lanza un grito por el miedo.
-Deja de ser tan quejica Momo. – Fue lo que oyó cerca de su oreja.
Momo se sonroja a tope al reconocer esa voz y se aparta para ver con mayor claridad a Hitsugaya con su expresión sería de siempre, alzando una mano en saludo y la otra tenía un par de boletos. Vestía unos pantalones negros, una camisa del mismo color con una pelota de futbol en el lado izquierdo y zapatillas blancas.
-¿Por qué me has pedido venir, Shi… Toushirou? – Rectificándose inmediatamente, si quería hacer las paces, primero debía asegurarse de no hacerlo enojar de inmediato.
-Actúe como un idiota, lo confieso. – Comenzaba a hablar un poco nervioso, molesto consigo mismo y viendo hacía otro lado. . Así que me disculpo.
Momo se sorprendió, no se esperaba que fuese tan rápida la disculpa… bueno, hubo días sin hablarse así que eso debía contar. Lo siguió mirando por un largo rato sin salir de su asombro hasta que finalmente le regala una sonrisa.
-Disculpas aceptadas… y yo también me disculpo, fui también una grosera.
-Me lo tenía merecido por la forma en que te trate, así que no hay nada que perdonar. – Le aseguraba pasando una mano detrás de su cabeza a causa de la vergüenza. – Así que… yo te invito esta salida en el parque.
Hinamori sólo sonrió en aceptación, sin darse cuenta que divertirse en un lugar así un chico y una chica era catalogada como una CITA.
Pasaron una buena tarde juntos, se subieron a varios juegos y compraron varias comidas chatarras al punto de que Hinamori termino mareada por toda esa comida más los juegos de velocidad máxima. Después de que la muchacha fuese al baño para desahogar todo ese malestar, decidieron pasar a un lugar de comida que tenía el parque para poder pedir un té de hierbas para poder calmar el malestar en Hinamori.
-¿Ya te sientes mejor?
-Sí. – Aseguraba con una pequeña sonrisa y acariciándose el estómago.
Miro la ventana y sus ojos se abrieron levemente, el cielo estaba nublado… ¿En qué momento paso eso? Rogaba con todas sus fuerzas que no lloviese, lo mejor es volver a su hogar para estar segura, pero… ¿Si llovía a mitad de camino? ¿Qué excusa debía dar?
Hitsugaya estaba perdido en sus cosas del trabajo, por lo que no se daba cuenta de los gestos de Momo, pero en el momento que oyó a la puerta abrirse y sus ojos se encontraron inconscientemente con el culpable, regreso a la realidad y revelo una expresión de enfado. Veía con una expresión seria como el recién llegado se acercaba al cajero con una cara de pocos amigos y pedía su orden con un tono de orden que dejaba bien claro que lo golpearía si hacía algo mal.
-¿Has terminado Momo? – Preguntó una vez ese hombre tomo asiento, estaba claro que él se quedaría y Toushirou no quería estar en el mismo lugar que el misterioso.
-Aún me queda, ¿Por? – Tomando de su té, observando la ventana con preocupación.
-Eh… nada, estate tranquila.
Tranquila era lo último que podía invadirla, casi se le cae la taza al ver con preocupación como una gota de agua golpeo la ventana y otras siguieron su ejemplo. Se mordió el labio inferior, definitivamente no podía salir, ¿pero qué decirle a su amigo? "No puedo salir o terminaré siendo una sirena en plena vía publica" sí, claro.
-Tengo hambre. – Soltó de golpe, fue lo único que pudo pensar por sus nervios.
-¿Con todo lo que comiste y esa evacuación? – Le preguntó alzando una ceja.
Sabía que su estómago no la perdonaría, pero esto era una situación de emergencia.
-Sí, yo… tengo hambre, ¿Podrías pedirme una torta de chocolate y el combo 3?
-Ese combo se demora alrededor de veinte minutos en prepararse.
-Míralo de este modo, el tiempo avanzara y si tenemos suerte, nos salvamos de mojarnos. – Le explicaba con una sonrisa, ignorando los ruegos de sus intestinos de que no quería ingerir más. – Por favor.
-Oh, está bien. – Se coloca de pie y se dirige hacía la caja.
-Lo siento. – Frotándose la zona en donde le dolía. – Pero es esto o ser parte de un experimento.
Volvió a tomar de su té medicinal, rogando que eso y los veinte minutos fuesen suficiente tiempo para no volver a sentir malestares y así poder comerse ese combo 3, sino… pues tendrá que comer más lento de lo usual y rogar una salida momentánea al baño con alguna excusa y así tener unos minutos extra. Mira por la ventana, notando como la gente trataba de protegerse y la gente encargada corría con el objetivo de proteger sus máquinas de la madre naturaleza en sus malos días.
Toma otro sorbo y continuó pensando hasta que recordó a Orihime, Ichigo y sus amigas… ¿Qué estará pasando en estos momentos? ¿Se habrán protegido a tiempo o Ichigo terminaría descubriendo el secreto?
-Neechan. – La chica salió de sus pensamientos al oír la voz de un niño, gira su cabeza y, en efecto, un niño de 8 años la observaba y tenía su brazo derecho extendido y vestía con unos short y una camisa. Noto que le estaba tratando de entregar una nota.
-¿Qué es esto? – Preguntó confundida al momento que lo recibe.
-Se lo envía ese nii-chan de allá. – Indicando a un misterioso al otro extremo, el mismo que causo malestar en el humor del peli-blanco.
-Muchas gracias. – Agradeció y abrió la nota.
Estaba en blanco.
Ella observaba el papel confundida, constantemente miraba los dos lados del papel, esperando que mágicamente las palabras aparecieran, peor no fue así. Alzo la vista para ver al extraño personaje, pero ya no estaba y eso la sorprendió. Sus ojos vuelven a ver el papel, esperando que este le hablase o algo parecido, pero quería resolver sus dudas y al final, sólo termino rendida y guardando el papel en su bolso, tal vez en casa resolvería el misterio.
Finalmente regreso el integrante de la marina con el pedido de Momo y se o dejo sobre la mesa para volver a sentarse frente a ella. Hinamori decidió esperar un rato con la excusa de que quería esperar a que lo caliente del té cumpla su objetivo mientras aún sentía el calor recorriendo sus vasos sanguíneos.
Tenía que hacer todo lo posible para ganar tiempo, por muy ridícula sea la excusa.
Ichigo y Orihime la habían pasado genial en la comida, estaban relajados y no paraban de reírse (a su manera) mientras sacaban información entretenida para contar. Orihime estaba tan relajada y feliz, que no se daba cuenta que la tarde estaba cayendo, el sol se ocultaba poco a poco detrás de la playa y que en su reemplazo, habían nubes grises.
Como ya estaba cayendo la noche, el viento helado de la brisa marina invadía con más fuerza el sector, ocasionando que Orihime se frotara de vez en cuando los brazos, eso no había pasado desapercibido para Ichigo y se quita la chaqueta, colocándolo sobre los hombros de la sirena, llamando su atención.
-Recíbelo o terminaras enferma. – Fue todo lo que le pudo decir mientras miraba hacía otro lado avergonzado.
-G-Gracias. – Agradeció sonrojada y con una sonrisa.
-Finalmente hace algo de caballerismo este patán. – Murmura Rukia notablemente orgullosa y sin dejar de grabar.
-Debo admitir que lucen adorables. – Murmuraba July con una sonrisa.
Charlotte no dijo nada, sólo los veía con una sonrisa nostálgica y unos ojos algo tristes, esa escena sólo ocasionó que viajase al pasado, recordando un día en que salió con Teppei y él la había protegido con su chaqueta. Se abrazó a si misma al volver a sentir esa sensación de calor y seguridad, pero no tardo en cerrar sus ojos y mover su cabeza en forma negativa, él se casa con Silvia, no podía pensar así de su amigo.
-¿Te ocurre algo Charlotte? – Rukia la sacó de sus pensamientos.
-Nada, sólo que el viento esta demasiado helado. – Se justifico alzando su cabeza para ver el cielo. – Las nubes están grises.
-¿Creen que llueva? – Preguntó July temerosa, no por su seguridad, sino por el de Orihime.
-Voy a escribirle un mensaje. – Rukia sacó su móvil, apresurando sus dedos para enviarle el mensaje, pero se interrumpe a mitad de camino al ver que algo cae sobre la pantalla de su celular: Gota de agua.
Otra gota cayó sobre su mano, una sobre la cabeza de July y otra en la mano de Charlotte, temerosas, sólo pudieron hacer una cosa: Correr. Sus pies las llevaron agua de la playa y se ocultan en las profundidades, rogando que Orihime no sea descubierta.
Orihime había visto como una gota de agua cayó sobre la arena frente a ellos, alzo su cabeza al notar las grisáceas nubes e ignorando el comentario de Ichigo sobre esta lluvia inesperada, sus ojos buscaban un escondite. Lo encontró entre unas piedras, corre hacía ellas y se oculta en un pequeño bulto que hay, casi como una cueva pequeña, ideal para esconderse. Ichigo no tardó en aparecerse y llueve a cantaros justo cuando él se sienta a su lado, suspira aliviada de que este seco, pero se sonroja de inmediato al notar que estaban muy juntos, sus cuerpos estaban pegados, podía sentir el roce de la piel de Ichigo sobre la suya y eso en verdad la alteraba.
-Que mal lo de la lluvia, ¿No crees? – Comentó el muchacho de golpe.
-S-Sí. – Soltó torpemente y roja, agachó su cabeza para que su cabello ocultase su rostro sonrojado.
Y el silencio volvió, lo estaban pasando tan bien, pero esa lluvia que despertó miedos e inseguridades en la sirena, lo había arruinado todo. Lanzó un suspiro, no podía dejar de eso la atormentase, no que iba a contarle que era un ser de mar, pero si sacar conversación, para poder matar el rato e impedir que su salida termine en fracaso.
Decidida, abrió su boca lista para hablar…
-Orihime. – Ichigo le impidió todo deseo de hablar. El muchacho quería contarle algo importante, tal vez el motivo de aquella salida, pero quiso tomarse su tiempo para decir las palabras correctas. – Yo… ¿T-te gusta…? – Por una razón su cara se torno demasiado roja que ya no podía ocultarlo y eso curioseaba más a Orihime.
-¿Me gusta… qué? – Su voz delataba su nervio por los cortes que hacía.
-¿Te gusta mi hermano? – Soltó de pronto y atreviéndose a verla al fin.
Orihime abrió sus ojos por tal pregunta… ¿Estaba celoso?
