Capítulo II

Ubicada en medio de la sala del departamento y notando cierta torpeza en la forma con la que Mami le sirve el té, Kyoko comienza a cuestionar su decisión. Ambas permanecen en un incómodo y largo silencio que solo es roto cuando Mami ofrece a su visita una segunda porción de tarta de limón. La pelirroja tiene que recordarse a sí misma, muy a su pesar, que no está allí precisamente por pasteles.

Iré al grano. -anuncia con seriedad mientras aparta su taza de té. -Quiero hablar sobre la bruja.

Mami no se asombra con la declaración; el tema de conversación no puede ser otro más que ese. Se limita a asentir, dando a la pelirroja el pase para continuar.

-Iré tras ella. Sé que tú también estás buscándola. Creo que la mejor opción es que tú y yo formemos una alianza temporal.

Kyoko habló bastante rápido, como si en realidad no quisiera hacerlo; pero Mami había escuchado con claridad. Esa propuesta, ciertamente, estaba muy lejos de sus expectativas. Su turbación no pasa desapercibida para la pelirroja, quien, un poco a la defensiva, asegura que entenderá si ella no acepta.

-Discúlpame, Sakura-san, pero me tomas por sorpresa. –dice Mami. -Siendo honesta, creí que vendrías a advertir que me mantuviera alejada de tu cacería.

Kyoko la mira perpleja, sonrojándose ligeramente.

-Supongo que me conoces muy poco.

Mami observa a Kyoko mientras ésta pretende rehuir su mirada. La conoce muy bien y comprende que solo hay una posibilidad que explique la razón de que Kyoko ignore su orgullo, buscándola aún después de lo ocurrido entre ellas: presume tan grande amenaza en la bruja como para creer que ninguna de las dos sería capaz de enfrentarla sola.

-Hagámoslo.

-¿Eh?

-Acepto tu propuesta, Sakura-san.

Kyoko parpadea varias veces sin entender completamente. Pese a que deseaba una respuesta positiva, le extraña que Mami no lo cuestione, reprochándole por el hecho de que aparece luego de un año de ausencia planteando una alianza, cuando fue ella misma quién se marchó precisamente para no volver a trabajar junto a Mami.

-¿Es un trato? –murmura la pelirroja.

-Por supuesto; pero no puedo dejar de preguntar si existe algún motivo especial por el cual persigues a la bruja.

-No vivo en una cueva, ¿sabes? Yo también he escuchado los rumores; es lógico que quiera derrotarla, ¿no?

-A decir verdad, eres la única mahou shoujo a la que he oído decir eso. Todas tratan de evitarla.

-¿Qué hay de ti, entonces? –pregunta Kyoko. -Déjame adivinar, ¿luchas por la justicia como siempre?

El semblante de Mami se tensa y Kyoko se da cuenta que el comentario no suena tan divertido en voz alta.

-Cuando le comenté de tus planes, Kyoko resolvió venir de inmediato.

Kyubey, presente en la sala desde la llegada de Kyoko, no se había involucrado en la conversación hasta ese minuto, pero sus palabras fueron suficientes para que el color se esfumara del rostro de la pelirroja.

-No estamos hablando contigo, inútil.

-¿Por qué te molestas? -inquiere Kyubey, ladeando la cabeza. -Solo quiero decir que me parece una buena idea, puesto que Mami y tú son las únicas mahou shoujo con experiencia formando este tipo de alianzas.

Mami deja escapar un suspiro apenas audible cuando sus ojos enfocan su propia taza. Kyoko y ella solían ser un buen equipo, pero duda que las cosas sigan siendo iguales. Las dos han cambiado y la pelirroja le parece más ajena que nunca. Aun así, sabe que no está en condiciones de rechazar la ayuda. El problema es grande; ellas no son las únicas implicadas.

-¿Alguna idea de cómo empezar? -pregunta Kyoko para cambiar de tema.

-En realidad, sí.


¡Buenas!

Segundo capítulo publicado y me gustaría comentar ciertas cosas.

Como algunos ya se habrán dado cuenta, esta historia está inspirada en los acontecimientos ocurridos en el manga Puella Magi Madoka Magica: The Different Story, que por cierto me ha encantado; échenle un vistazo. Cronológicamente transcurre un año después del conflicto entre Mami Tomoe y Kyoko Sakura, por lo que en esta historia las chicas tienen 16 y 15 años de edad respectivamente.

Gracias por leer y saludos a todos.