Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 8641927 /1/ Against-the-Odds


Capítulo 5: Un paso más cerca

Desde que perdieron la esperanza de concebir un donante de tejido para Emmett, mis padres comenzaron a pasar mayores periodos de tiempo en Arizona. Era como si hubieran aceptado el hecho de que él podría no lograrlo, y querían pasar el mayor tiempo posible con él mientras todavía pudieran. Pero como yo tenía solo quince años, alguien tenía que estar siempre en casa conmigo, lo que creaba mucha más tensión entre ellos. Odiaban estar tan lejos de él, y lo entendía.

El verano llegó, y como yo no tenía escuela, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en Arizona. Em solo tenía permitido dos visitantes a la vez debido a su actual estado de salud, así que básicamente pasé la mayor parte de ese verano sola en la habitación del hotel. Mis padres discutieron sobre vender la casa en Forks e inscribirme en la escuela allí, pero estaban tan metidos en la hipoteca que era casi imposible salir, especialmente si querían dinero extra para comprar algo muevo.

—Forks es nuestro hogar, y seguirá siendo nuestro hogar cuando Emmett finalmente mejore —dijo Charlie después de revisar todas sus opciones.

Mi madre no estaba feliz con la decisión.

Los tres volvimos a casa la semana antes de que empezara mi tercer año de la secundaria, pero la pelea entre mis padres finalmente se volvió demasiado.

—Bella, tenemos que hablarte sobre algo —dijo Charlie con cuidado, unas semanas después de que comenzara la escuela.

—¿Qué? —pregunté desorientada.

Mis padres se miraron entre sí, sin saber qué decir o cómo empezar.

—Solo díganlo —les dije con impaciencia. Cada vez que tenían algo importante que decirme, actuaban así. Generalmente, de alguna manera, se trataba de la salud de Emmett, pero como ninguno de los dos parecía demasiado molesto, no estaba muy preocupada al respecto.

—Vamos a… separarnos por un tiempo —dijo Charlie con cuidado.

—¿Qué quieres decir? —pregunté, legítimamente confundida. Pasaban mucho tiempo separados; no era nada nuevo.

—Nos vamos a divorciar —dijo mamá de repente, tomándome por sorpresa.

—¿Qué…? No entiendo.

—No hemos sido felices desde hace mucho tiempo, y simplemente hemos… tenido suficiente —explicó Renée.

—Pero… es solo porque todos hemos estado estresados. Quiero decir, esto ha sido duro para todos —traté de razonar con ellos—. Solo denle un poco más de tiempo. Cuando Emmett mejore, todo volverá a la normalidad.

—Esto no es debido a Emmett —me dijo papá en voz baja—. Estábamos planeando separarnos antes de que él se enfermara.

Me mordí el labio inferior y traté de reprimir las lágrimas. No era una niña pequeña; me negaba a llorar por algo como la separación de mis padres. Era nada en comparación con la lucha de mi hermano por su vida, así que elegí ver el lado positivo y estar agradecida de que él todavía estuviera vivo.

Pero luego lanzaron otra bomba.

—He decidido mudarme a Phoenix permanentemente —dijo Renée—. He hecho algunos amigos allí, y siempre he querido vivir en un lugar cálido. Es lo mejor.

—¿Lo mejor para quién? —refuté—. Emmett se va a mejorar, ¿y entonces qué? ¿Vas a volver a casa cuando él lo haga?

Negó con la cabeza lentamente.

—Emmett también ha hecho algunos amigos allí, puede que decida quedarse. De todos modos, él es adulto ahora, así que no hay forma de saber dónde terminará.

—¿Qué pasa conmigo? Todavía no soy adulta —pregunté, y de inmediatamente me sentí culpable por mi pregunta egoísta.

—Muchos padres están divorciados y viven lejos —me dijo—. Estarás bien. Puedes quedarte con papá y terminar la escuela, o puedes volver conmigo a Arizona. Me voy a quedar con uno de mis amigos hasta que pueda conseguir un lugar propio, pero si quieres venir, nos arreglaremos.

Eso no sonaba para nada atractivo. No era que quisiera empezar de nuevo la escuela y vivir en el sofá de un extraño ni nada, pero era obvio que ella no quería que fuera en cualquier caso.

—Me quedaré aquí con papá —murmuré.

Mamá empacó sus maletas, y se fue dos días después sin la intención de alguna vez regresar. Pero que mi madre se fuera, en realidad no era nada nuevo. Ella siempre estaba ocupada, y había pasado muchas noches lejos de la familia a lo largo de los años con sus diversos pasatiempos y clubes de los que era parte. Tener una madre a tiempo parcial era lo normal para mí, era todo lo que conocía.

Pero el problema era que, con mamá negándose a volver, papá no podía dejarme sola para ir a visitar a Emmett.

—Papá, estaré bien sola —insistí—. Estoy sola todo el día, de todos modos.

—¿Pero sola en la noche por días consecutivos? Lo siento, no hay forma de que te deje hacer eso. Además, tienes quinces años, Bella. Es ilegal dejarte sola por un periodo largo de tiempo.

—Casi tengo dieciséis años, y una semana no es un periodo largo de tiempo. Estaré bien.

—No va a pasar.

—No puedes simplemente no ir a ver a Em.

—No, solo tendré que esperar hasta que puedas venir conmigo… o que podamos encontrar a alguien que se quede contigo.

—Puedo preguntarle a Rose.

—Pensé que dijiste que tenía un gato —me recordó Charlie.

—Oh, cierto. —Era alérgica a los gatos, que era solo una razón más por la que ya nunca iba a su casa.

—Le llamaré a la tía Maggie para ver si puede venir a quedarse contigo —dijo antes de apresurarse hacia el teléfono. Regresó cinco minutos más tarde—. No puede venir.

—¿Tal vez puedo dormir en la casa de la señora Carmen en la noche? —La señora Carmen era nuestra vecina de al lado. Tenía ochenta y tres años y papá siempre arreglaba todo lo que se descomponía en su casa, además ella tenía un pequeño terrier que cagaba en nuestro porche todas las mañanas. Sin duda, ella nos debía.

—Le preguntaré —dijo. Agarró su abrigo y se dirigió a la puerta. Volvió un poco más tarde sin esperanza—. Se mudó a un asilo el mes pasado. Su hijo de cincuenta años vive ahí ahora… él es un delincuente sexual registrado.

Um… Ew.

—Bueno, tal vez…

—No, Bella, simplemente vamos a tener que esperar hasta que tengas tiempo libre. Tal vez tomar un fin de semana largo o algo así.

—Pero Emmett…

—Tu mamá está con él. Hasta que tu hermano se mejore, solo somos tú y yo. Necesitamos permanecer juntos y superar esto.

Asentí, pero sabía lo difícil que era para él permanecer lejos de Em, especialmente porque la búsqueda de un donante seguía sin resultados. El tiempo de Em se estaba acabando, y papá debería estar con él tanto como fuera posible, no obligado a quedarse en casa a cuidarme.

Un par de semanas más tarde, la necesidad de mi padre de ver a mi hermano finalmente lo había vuelto loco.

—Ahora, sé que no vas a estar muy feliz con esto, pero me encontré con alguien el otro día, y él accedió a quedarse contigo durante la semana.

—¿Quién?

—¡Cariño, estoy en casa! —gritó Edward cuando entró por la puerta.

—Oh Dios, no puedes hablar en serio —me quejé.

Charlie me llevó al costado.

—Mira, su padre lo echó y ha estado viviendo en su camioneta. Independientemente de si se queda contigo o no, él se va a quedar aquí. Lo invité a mudarse a la habitación de Emmett hasta que pueda ahorrar algo de dinero y conseguirse un departamento. Se estaría quedando aquí si Emmett estuvieran en casa, de todos modos.

Asentí, y luego suspiré.

—Tienes razón. Em querría que estuviera aquí; siempre cuidó de él.

—Pero si te sientes incómoda quedándote sola con él…

—No, está bien… En realidad es una buena idea. Él tendrá un lugar para quedarse, y tú tendrás la tranquilidad de que nuestro nuevo vecino delincuente sexual no está acechando por aquí.

—Gracias, cariño —dijo con una sonrisa poco entusiasta, antes de inclinarse para besarme la sien—. Solo me iré una semana… y me aseguraré de darles dinero extra para comprar comida. Dios sabe que ese chico come mucho.

En el momento en que papá se fue, Edward ya se estaba sintiendo como en casa, acaparando el control remoto de la televisión y dejando un desastre en la cocina. Podía decir que esta iba a ser una semana larga.

—Sabes, al menos podrías intentar limpiar lo que ensucias —le dije molesta.

—Nah, tú eres mejor que yo limpiando. Además, eso te dará un descanso de hacer los deberes y leer novelas románticas sin sentido.

—¡Ugh! —grité frustrada. Él era tan irritante.

Pero mi arrebato provocó una reacción en él que nunca esperé.

—Cálmate, Bella, solo estaba bromeando —dijo rápidamente antes de saltar del sofá y limpiar su desastre—. Estaba planeando limpiarlo todo el tiempo —añadió.

—Oh… bueno, yo también estaba bromeando —dije, como una idiota.

Después de desechar su basura y llevar sus platos al fregadero, él caminó hacia mí.

—Mira, sé que las cosas no han sido fáciles para ti, así que lo último que quiero hacer es empeorarlas. No quiero alterar nada por aquí, así que si te estoy molestando de alguna manera, solo avísame.

Uh… ¿Qué demonios fue eso, y a dónde fue el verdadero Edward? Su comentario era una de las cosas más impactantes que había escuchado en mi vida.

—No me estás molestando —le aseguré—. Es solo que… estoy acostumbrada a estar sola, así que es… diferente tener a alguien aquí todo el tiempo.

Asintió.

—Bueno, entiendo que quieras tu tiempo a solas, creo que todos necesitamos eso de vez en cuando, pero realmente no deberías estar sola todo el tiempo.

Me encogí de hombros.

—No he tenido exactamente mucha elección —dije, arrepintiéndome de inmediato. No quería que él pensara que estaba molesta por ser dejada sola, porque no lo estaba. Entendía completamente por qué mis padres se iban siempre, y no debería haber dicho nada para que alguien pensara que me sentía de otra forma.

—Sí, bueno, sé que no soy tu primera opción de compañía; demonios, estoy seguro de que soy la última persona con la que quieres estar todo el tiempo… pero… ya no estás sola. Tu papá me está ayudando mucho al dejarme quedar aquí, pero también estoy feliz de pasar un poco de tiempo contigo. Emmett ha estado preocupado por ti, y…

—¿Has estado hablando con Emmett? —lo interrumpí.

—Bueno, sí. Por lo general lo llamo dos veces a la semana. Es difícil, porque él se culpa por la separación de la familia, y cree que te está decepcionando.

—¿Él dijo eso? —pregunté sintiéndome horrible.

—Eres su hermanita; él siente que necesita protegerte… Que es otra razón por la que estoy feliz de estar aquí; él se siente más cómodo sabiendo que te estoy cuidando. Cualquier cosa que haga que se estrese un poco menos es buena en mi opinión.

—Definitivamente —acordé totalmente.

Sabía que esa conversación no iba a ser el final absoluto de nuestras discusiones, pero era un comienzo y realmente me sentía muy bien de tenerlo allí.

—Entonces… ¿qué quieres cenar esta noche? —preguntó mientras regresaba a la cocina.

Lo seguí.

—¿No acabas de terminar de comer? —pregunté divertida—. ¿Cómo puedes ya estar pensando en comida?

—Soy un niño en crecimiento, Bella —bromeó.

—Claro, ¿no tienes dieciocho años?

—Cumplí diecinueve en junio —me corrigió.

—Bueno, entonces no eres un niño.

—Tienes que saber que los hombres crecen hasta los veinticinco. Las mujeres, por otro lado, dejan de crecer a los quince, así que, en cierto modo, eso te hace mayor que yo.

Sonreí y negué con la cabeza.

—Lo que sea.

Abrió el refrigerador.

—Entonces, parece que tenemos cosas para espagueti o tacos… o siempre podemos pedir una pizza.

—Tenemos que hacer que el dinero dure toda la semana; no podemos gastar todo en una noche.

—No planeaba gastar el dinero de tu papá —me dijo.

—Está bien, ¿qué dinero ibas a gastar entonces?

Me lanzó una sonrisa torcida.

—Tengo algo de dinero propio.

—¿De verdad? —pregunté sorprendida—. ¿Cómo lo conseguiste?

Se rio.

—Robé un banco.

—Seguro que lo hiciste.

—No, ¿pero es tan difícil creer que tengo un trabajo?

—Si tienes trabajo, ¿entonces por qué estabas durmiendo en tu camioneta? —pregunté confundida.

Se encogió de hombros.

—¿Por qué gastar dinero en un departamento? No estoy seguro de dónde voy a terminar estableciéndome. Quién sabe, puede que solo sea un trotamundos para siempre; abriéndome camino por el país con varios trabajos.

—¿Por qué querrías hacer algo así?

—¿Qué más se supone que haga, ir a la universidad? —Negó con la cabeza—. Nah, lo último que quiero es quedar atrapado en algún lugar.

—¿Qué tiene de malo tener un hogar e incluso una familia algún día? —pregunté, tratando de no sonar molesta. Parecía que todos querían mudarse, y simplemente no lo entendía.

—Obviamente nunca has conocido a mi familia —dijo con una risa—. Las familias apestan. Quiero decir, si una familia tan buena como la tuya puede desmoronarse, qué esperanza tienen los demás de crear una que dure. Además, este mundo es demasiado horrible para traer niños voluntariamente a él.

—Entonces déjame aclarar esto… ¿Crees que es malo estar solo todo el tiempo, pero odias las familias y quieres ser un trotamundos permanente? —pregunté con incredulidad.

Lo pensó por un momento.

—Los trotamundos no están solos todo el tiempo. Necesitan trabajar, y trabajar generalmente requiere estar cerca de personas. —Solo lo miré fijamente—. Está bien, así que no tengo todo resuelto todavía, pero a quién le importa —dijo defensivamente—. Si la enfermedad de Emmett me ha enseñado algo, es que no tiene sentido hacer planes para el futuro. Vive la vida como venga, porque nunca sabes cuánto durará.

No podía discutir con eso.

—Está bien, entonces no planearemos la cena de mañana. Solo comamos pizza esta noche y no nos preocupemos por ello.

Sonrió ampliamente.

—Está bien.

Cuando la pizza fue entregada, nos sentamos en la sala y vimos la tele mientras comíamos, y fue ahí cuando finalmente me di cuenta…

—Oye, tu cabello está volviendo a crecer.

Cuando fuimos a Arizona para Navidad, él todavía estaba calvo, así que era gracioso verlo con cabello de nuevo después de tanto tiempo.

—Sí, bueno, es difícil mantenerlo afeitado cuando estoy viviendo en mi camioneta. Probablemente lo afeitaré otra vez antes de ir a visitar a Emmett. No quiero que piense que lo abandoné o algo así.

—Él no pensaría eso solo porque dejaste crecer tu cabello… No deberías afeitarlo. Se ve mejor largo. —No tenía idea de por qué, pero en realidad mi comentario me hizo sonrojar.

Se encogió de hombros.

—Tal vez lo dejaré largo. Ya veremos.

—Vivir un día a la vez —reiteré con una sonrisa.

—Exactamente.

Mi familia desmoronándose fue devastador, pero de alguna forma, al tener a Edward en la casa de nuevo después de tanto tiempo, se sentía como que estábamos un paso más cerca de arreglarnos. Sentía la esperanza renovada de que algún día, de alguna manera, todo iba a estar bien.


¡Hola!

Y bueno, aquí empieza todo. ¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?

Muchas gracias por compartir sus historias.

Gracias por sus reviews en el capítulo anterior: Tata XOXO, Techu, Liz Vidal, cavendano13, Melany, Lizdayanna, Little Whitiee, saraipineda44, Noelia, Lady Grigori, Yoliki, alejandra1987, krisr0405, Pili, OnlyRobPatti, tulgarita, Adriana Molina, Tecupi, Vanina Iliana, jupy, Marie Sellory, Maryluna, kaja0507, crysty Katy, Mel. ACS, liduvina, Cary, patymdn, Ele, debynoe12, Kriss21, somas, freedom2604, Chayley Costa, Marme, y los Guest.

¡Hasta el próximo capítulo!