Amar a alguien más
Capítulo 02: Primera impresión.
Llegó el día que las chicas habían acordado con Chrono para hacer el pastel, lo estuvieron esperando en el parque, después fueron a comprar los ingredientes y otras cosas que Precia les había pedido, finalmente se dirigieron a la casa de la familia Testarossa.
-Adelante- Fate abrió la puerta invitando al niño seguido de Alicia.
-Mamá ya llegamos- Alicia avisó viendo a su madre salir de la cocina con un delantal.
-¿Consiguieron todo lo de la lista?- la mujer observó al niño por un momento – Tú debes ser Chrono – si sus pensamientos se pudieran escuchar sus hijas podrían saber que estaba encantada con la expresión tan determinada y llena de vida que tenía el pequeño, pero por ser la primera vez decidió estar lo más tranquila posible.
Por su parte, el menor se sintió un poco nervioso por la mirada un poco intimidante que tenía la mujer. Si sus pensamientos se pudieran escuchar, ahora mismo todas sabrían lo que Alicia y Fate ya le han dicho a su madre de vez en cuando, su mirada intimidante con aires de superioridad (o como Alicia diría "mirada asesina y sexy dependiendo de quién lo vea"), el niño se presentó, después de eso sacó de su mochila unos bocadillos que su madre les había mandado.
El día pasó rápido para la mujer, ver a ese niño esforzándose era entretenido, entendió rápido que él quería ser autosuficiente así que lo trató con rigor a la hora de enseñarle; y el niño sintiéndose tomado en serio, más que asustado o enojado, estaba totalmente encantado con esa persona, poco a poco tanto Alicia como Fate notaron lo maravillado que el pequeño estaba con su madre y esto hizo que Alicia riera por lo bajo porque Precia también estaba muy maravillada con el pequeño, tal vez era una especie de cambio de paso y eso era agradable.
Pasado el mediodía por fin terminaron el pastel, lo guardaron un rato en el refrigerador y después Precia los llevó en auto a un centro comercial para que el niño comprara el obsequio para su madre. Por petición de Chrono Precia no los acompañó ya que quería hacer eso sin ayuda de un adulto pero sí que quería que las hermanas lo acompañaran. Hasta ese punto la mujer no entendía cómo era posible que sus hijas y ese niño hubieran hecho un click tan especial, o bueno entendía porque incluso ella se encariñó con él muy rápido pero seguía sin entender ese algo ¿Por qué?
Mientras esperaba decidió dar un paseo por otros pasillos del centro comercial, una dirección totalmente opuesta.
Por la mañana Crhono entró a la habitación de su madre y la despertó con una taza de té, galletas y una flor (idea de Alicia), después un abrazo, la felicitación y unas palabras de corazón (idea de Fate), el año anterior el niño le cantó, y el anterior a ese saltó en su cama para despertarla de sorpresa. Para Lindy cada uno de esos cumpleaños fue especial, el niño iba creciendo y en ese tiempo ella veía con emoción cómo él mismo moldeaba su personalidad, nada era más maravilloso para ella que el verlo crecer. Esa mañana, como se dijo antes, Chrono la felicitó, un par de horas después le dijo que debía ir a ver a Alicia y Fate por algo de mucha importancia, así que Lindy preparó bocadillos para su hijo y sus amigas, él le dijo que regresaría a las cuatro de la tarde y que no hiciera planes para salir. Con todo lo sospechoso que había estado en la semana, Lindy imaginó que tendría algo que ver con su celebración de cumpleaños. Tendría que hacerse la sorprendida después.
Tomando en cuenta que su hijo llegaría tarde, decidió salir un rato, se arregló y eso hizo. Fue a visitar a unos amigos (que también la felicitaron), después decidió ir al centro comercial, ahí trabajaban otros amigos. Estuvo platicando con ellos respecto a su repentino cambio de puesto, ya sabían que era candidata a nuevo jefe de sección pero nadie esperaba que en lugar de eso, unos meses después del anuncio ella misma solicitara ser reasignada a un puesto inferior. Así era, ya no formaba parte de la sexta división, sin embargo en ella el puesto no le quitaba valoración ante los demás. Sabían lo capaz que era y entendían su situación pero sentían que era un desperdicio dejarla bajar de rango.
-¿Y cómo está el pequeño? Seguro cada vez se parece más a su padre- preguntó uno dando un codazo al otro, ambos rieron.
-Ja ja ja no puedo negar eso- la mujer suspiró, era verdad el niño era como una copia mini de su padre – ah, pero si lo miran bien no tiene esa expresión seria de él- dijo como si quisiera competir.
-Ya la tendrá, solo deja que pase el tiempo- volvió a bromear.
-Sí- la mujer sonrió con un toque de nostalgia.
-Ey anímate, sabes, todos lo queremos, después de todo es hijo de nuestro amigo, siempre estamos para lo que él necesite-
Mientras ella y uno de los guardias seguían platicando, el otro miró algo sospechoso en un monitor de seguridad, tomó su comunicador e informó de un par de sujetos sospechosos que habían ingresado justamente por la zona donde estaban los niños.
-¿Sucede algo?- preguntó el que hablaba con Lindy.
-Parece que tenemos a dos individuos posiblemente armados dirigiéndose a la sección de las joyerías-
-Bien, quédense aquí, si ves algo más avísame, iré a apoyar a seguridad de aquel lado-
-Te acompañaré- Lindy lo detuvo del hombro.
-Pero no estás en condiciones de maniobrar-
-Está bien, solo necesito un arma- le mostró su placa y aunque realmente su ropa no favorecería mucho al movimiento, ella estaba segura de que podría hacer algo. Estaba con la ropa de civil, usualmente faldas, mientras que para el trabajo siempre llevaba pantalón (y aún en ambos casos nunca perdía ese porte elegante). Le dieron un arma de bajo calibre, ella lo consideró suficiente.
Se escuchó un disparo dentro del centro comercial y las personas que estaban por ahí corrieron o cayeron por el susto. Tres niños estaban en medio de todo eso.
En cuanto Precia escuchó fue lo más rápido que pudo a esa dirección pues ahí estaban los niños.
Lindy y el guardia ya casi llegaban cuando vieron una escena que pareció sacada de sus recuerdos. Otra vez rehenes pero antes de que Lindy pudiera procesar mal, una mujer la sacó de sus pensamientos.
-¡Niños!-era Precia corriendo hacia la escena, Lindy la interceptó antes de que pudiera acercarse más. La mujer se veía aterrada, intentando zafarse de los brazos de las personas que ayudaban a detenerla y, aunque no era la única persona que quería acercarse, se robó por unos segundos toda la atención de la peliacua, haciéndola reacciona con el pensamiento de "Ah, así me siento, no pienso correctamente así, es verdad, hay más vidas que solo una, pero en este momento solo una me importa".
Con esos pensamientos y ya centrada en lo que debía hacer, sigilosamente se movió entre la multitud quedando lo más cerca posible de los sujetos, disparó al más lejano hiriéndole la mano con la que empuñaba la pistola, el otro giró para disparar en dirección de donde se había escuchado aquel disparo pero antes de jalar el gatillo un pistola se estrelló contra su cara, en seguida se escuchó el otro disparo, después más gritos, después él era sometido por la mujer de cabellera aguamarina. Otro oficial ya tenía bajo control al otro sujeto.
Precia apenas pudo reaccionar a lo que ocurría, en cuanto sintió que dejaban de forcejear con ella, corrió al encuentro de sus hijas que abrazaban a Chrono y de Chrono que protegía una pequeña cajita -¿Están bien? ¿Les hicieron daño?- los miraba y revisaba y abrazaba una y otra vez. Ese miedo de perder a su familia le invadía como años atrás y era horrible.
-Estamos bien/ sí / mamá ya estamos bien – respondían abrazándola igualmente.
Pasó poco tiempo cuando llegaron las ambulancias y empezaron a atender a las personas, ya que Precia estaba allí se ofreció a ayudar con la revisión de los heridos.
Lindy por otra parte informaba con sus compañeros de lo acontecido, una vez terminó el protocolo, fue corriendo a buscar a su hijo entre las personas alrededor de las ambulancias.
-Señora ¿es familiar de alguna de las víctimas? ¿Cómo se llama su familiar?-
-Harlaown, e… Chrono- hacía un pase rápido con la mirada pero no veía a su pequeño- es un niño… ocho años, cabello…- se vio interrumpida por una voz a sus espaldas.
-Doctor, ya revisé a todos los de la lista, algunos raspones y shock, tres tuvieron que ser trasladados al hospital – al escuchar el informe Lindy se dio media vuelta para hablar con la persona que estaba hablando.
-Disculpe ¿tiene a Chrono Harlaown en su lista, es un niño de ocho años …?- dejó de hablar cuando cruzó mirada con esa mujer, era la misma que había intentado correr hacia los asaltantes.
Precia por su parte al verla recordó que fue la mujer que la detuvo -¡Doctora Testarossa necesitamos ayuda!- antes de que pudiera responder a lo que había preguntado se vio forzada a socorrer donde se le llamaba, no sin antes indicarle que el niño estaba en una ambulancia acompañado de dos chicas rubias.
Varios minutos después Precia ya había terminado de ayudar, se dirigió a los tres chicos que ahora estaban acompañados de aquella mujer, en cuanto la mujer vio que Precia se dirigía hacia ellos, se puso de pie y se adelantó –Disculpa, ¿te apellidas Testarossa?-
Ante la pregunta un poco extraña dada la situación, Precia miró a su interlocutora con esa expresión de "¿en serio? Eso dijeron hace un momento", y desde la perspectiva de Lindy ahora procesando la pregunta había sido un poco "¿por qué pregunté eso? Si ya lo habían dicho" e inconscientemente un leve rubor asomó en sus mejillas.
Antes de responder, Precia dio un suspiro – sí – recordó que esa mujer buscaba a Chrono, si la veía bien no se parecía mucho así que para corroborar - ¿Eres la madre de Chrono Harlaown?- miró de reojo al niño que al notar la mirada de Precia le sonrió y saludó todavía sentado con sus hijas, Precia inconscientemente sonrió de forma cálida.
Al notar la expresión Lindy no pudo evitar pensar que era linda, ahora volteó a ver a su espalda y en efecto Chrono saludaba a Precia, entendiendo así que estos dos ya se conocían, y si Lindy lo analizaba también, Precia y sus hijas no se parecían – sí, me llamo Lindy Harlaown, entonces debes ser la madre de Alicia y Fate – extendió su mano a la doctora – gracias por permitir que mi hijo conviva con tus hijas- le sonrió.
Ahora era el turno de Precia de sonrojarse levemente, esa sonrisa alegre y llena de vida que tenía Chrono definitivamente venía de esta mujer, sin darse cuenta aceptó el apretón de manos.
Ambas mujeres hablaron un rato, ya casi todo volvía a la normalidad, finalmente Chrono entregó el obsequio a su madre, una cadena con un dije en forma de paloma, era algo muy discreto y combinaría bien con los atuendos de su madre. Ahora quedaba el asunto del pastel. Debido al incidente ya estaba anocheciendo, para no dejar en vano el esfuerzo del niño, Precia invitó a Lindy a ir a su casa pues su hijo todavía tenía otro regalo para ella.
Gracias a la ayuda de Fate, Alicia y principalmente Crhono, Lindy terminó aceptando la invitación, además de aceptar ser llevados en el auto de Precia.
En casa de la familia Testarossa, y ya de noche, se celebraba el cumpleaños de la mamá del niño Harlaown, ese sería un cumpleaños único, pues ni Lindy ni Precia imaginaron ser invitada por una desconocida a su casa e invitar a una desconocida a su casa, era extraño para ellas, pero el ambiente cálido las hacía retarle importancia, sus hijos estaban bien y eso era lo importante.
-Jajaja gracias por lo de hoy, de verdad lamento lo que ocurrió y disculpa… por todo- Lindy cargaba a Chrono en sus brazos, el niño ya había quedado dormido.
-Por favor no agradezcas, ha sido muy agradable la noche de hoy- pensándolo mejor, eso se oía extraño, no importaba, no lo era – estoy segura d que a mis hijas les encantaría que ustedes volvieran a visitarnos en otra ocasión, por favor siéntanse en libertar de pasar a saludarnos cuando quieran-
Era solo una noche, unas cuantas horas, pero, aunque esa mujer de cabello púrpura tenía una mirada un poco seria, podía ser realmente amable – gracias, será un placer-
-Y ya que estamos en eso, también permíteme llevarlos a su casa, ya es noche para que vayas caminando con tu hijo en brazos- Precia cerró la uerta de la casa tras de sí y sacó las llaves de su auto.
-No te preocupes, son unas cuantas cuadras –
-Sé que viven cerca del parque, las manzanas de esta ciudad no son pequeñas, anda los llevo- abrió la puerta trasera del auto indicando a Lindy que entrara, esta terminó haciendo caso. Era extraño pero, convincente.
-Gracias-
Ingresó a la parte trasera del auto y acomodó a su hijo.
-Está ben si te quedas con él ahí atrás, no lo consideraré irrespetuoso- Precia los miraba por el espejo retrovisor.
Condujo de manera suave, cosa que Lindy pudo percibir al instante. Llegaron a casa de la familia Harlaown. Lindy sacó sus llaves y antes de salir del auto Precia le pidió las llaves de la casa para poder abrir y ella no tuviera problemas con el niño. Ésta terminó aceptando. Precia abrió la puerta del auto, abrió la puerta de la casa, encendió la luz, abrió la puerta de la habitación del niño.
Por fin Chrono estaba en su cama. Ambas salieron de la habitación. Bajaron a la sala, Lindy le ofreció té. En un momento Precia se percató de que la camisa de Lindy estaba rasgada - ¿qué te ocurrió aquí?- preguntó.
-Ah, no es nada, la bala rozó mi ropa y mi piel pero no ha sido grave – trató de restarle importancia, si bien era verdad que la bala solo la rozó, no había dicho nada porque no quería preocupar a su hijo en ese momento.
-Déjame revisar-
-¿Eh?-
-No quieres que tu hijo se preocupe, entonces déjame revisar ahora que está durmiendo-
-Um… de, de acuerdo- entendió que si no hacía caso tendría problemas, esa seriedad… -i-iré por mi botiquín-
Precia dejó escapar un pesado suspiro, se sentía extraña, tranquila hablando con una desconocida en su casa.
-Aquí está- Lindy entregó el botiquín a la otra.
Precia procedió a revisar y posteriormente limpiar, vendar, regañar.
Ahora que lo pensaban.
¿Qué edad tendría la otra?
-La inflamación se irá pronto, asegúrate de revisar otra vez- se despidió.
-Jeje gracias –
Si Precia no se iba ahora tendría problemas, esa sonrisa… -B-buenas noches-
-Sí, buena noches-
En casa Alicia y Fate esperaban a su madre.
-Ya llegó-
-Ya era hora, sólo fue a dejarlos y tardó casi una hora-
-¿Siguen despiertas?- fue lo primero que dijo Precia al entrar a casa.
-Te estábamos esperando- respondió Fate como defendiéndose.
-Mamá te ves contenta-
La mujer por fin sonrió como solía hacerlo en casa –fue un día muy agitado pero agradable al final-
-Ah, ¿verdad que la señora Precia es linda?- preguntó Fate.
-No, Fate, sería agradable, si decimos linda en el caso de los adultos se escucha extraño-
-Hm… creo que sí es agradable, deberíamos volver a invitarlos a comer-
-¿Eh?- Alicia miró sorprendida a su madre, era como…
Lindy ya se preparaba para dormir, recordando lo que Precia dijo de su cicatriz en el antebrazo – es extraña-
Aquella noche ninguna de las dos se sintió sola en su habitación.
"Era como él" fue el pensamiento que ambas mujeres compartían.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
N/A:
tokha chan: gracias owo/ y del impacto terminó siendo mucho contacto (curar la herida) para que recuerden bien ewe la presencia de la otra ewe
KJacket: heh, I don't know if I haven't search good enough but so far I have never seen a doujin about those two, that is the reason I thought about this fic so, if you don't mind to recommend some fic or doujin, please do it.
.16: * - * también quiero más e.e iré a buscar más inspiración, compraré una dotación de eso ewe
Próximo capítulo:
-¿Trabajas aquí?-
-¿Sí?-
SPOILER ALERT!
Ehem!, si acaso piensas que haré que se parezcan a sus esposos pues al principio eso creerán ellas, pero en realidad no es así.
Se acabó el spoiler.
o.o/ Saludos!
Autor del mal.
