Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 8641927 /1/ Against-the-Odds
Capítulo 8: Convicción
—¿Oye, Edward? —pregunté con nerviosismo. Me paré y caminé hasta donde él estaba en la sala, y me senté a su lado en el sofá. Todo mi cuerpo estaba aterrado por lo que estaba a punto de pedirle, pero no podía echarme atrás. Iba a funcionar, podía sentirlo.
—¿Sí? —preguntó preocupado. Él podía ver que estaba temblando, y obviamente estaba comenzando a preocuparse—. ¿Qué está pasando?
—¿Recuerdas cuando me dijiste que estabas aquí si alguna vez necesitaba algo?
—Sí —dijo con ferocidad, como si se estuviera preparando para protegerme de algo.
—Bueno, necesito tu ayuda.
—Está bien, ¿qué necesitas?
—Solo escúchame antes de decidir algo —le advertí.
—Bella, ¿qué está pasando? —preguntó con impaciencia.
Tomé una respiración profunda.
—Creo que debería tener un bebé —conseguí decir.
Me miró fijamente por un momento… y luego se largó a reír.
—Oh, Bella, eres chistosa.
Resoplé.
—Estoy hablando en serio. Y dijiste que me escucharías antes de tomar una decisión.
—Está bien, te estoy escuchando —dijo, teniendo dificultades para mantener una cara seria.
—Mis padres trataron de tener un bebé para salvar a Emmett, ya sabes, para crear un donante de tejido, pero por alguna razón no pudieron... Entonces... pensé que si tenía uno... —Dejé la oración incompleta porque la diversión de Edward por el tema se había transformado en lo que parecía puro horror.
Nos miramos el uno al otro en un enfrentamiento intenso y humillante, y entonces finalmente él se quebró.
—Hablas en serio.
—Sí —le respondí con calma—. Emmett necesita un donante que sea étnicamente similar a él, y como soy su hermana, tengo un seis por ciento de posibilidades de tener un hijo con un tipo de tejido compatible.
—¡Está bien, espera! —me cortó—. Solo detente, ¿de acuerdo? Esto es ridículo. ¿Sabes de lo que estás hablando? En serio, ¿por lo menos tienes una idea?
—Sé exactamente de lo que estoy hablando. El doctor Cullen dijo...
—¿Eso es lo que estabas discutiendo con él? —preguntó Edward enojado—. ¿Él puso esta idea loca en tu cabeza? —Se estaba enojando, y realmente necesitaba tratar de calmarlo.
—No, el doctor Cullen solo me dijo los datos que le estaba preguntando, no estaba poniéndome nada. Esta es completamente mi idea.
—Claro, y ahora entiendo lo que querías decir cuando dijiste que no eras inteligente —dijo con dureza. Realmente no podía creer que me dijera eso. Nunca entendí cómo las personas podían dejar que las palabras los afectaran, pero esas palabras, viniendo de él, cortaron como un cuchillo. Él era la única persona en el mundo que alguna vez trató de convencerme de que no era una idiota, pero ahí estaba, retractándose... y dolía más que cualquier dolor físico que jamás había sentido antes.
—Bella, lo siento… no quise decir eso —murmuró después de unos minutos.
—Está bien —le dije, tratando de sonar indiferente, pero mi voz se quebró y una lenta corriente de calor recorrió mis mejillas. ¿Estaba llorando?
—No, no está bien. No eres estúpida, no debería haber dicho eso. Es solo… esto… no puedes ir por ahí pensando que tener un bebé solucionará algo, porque no lo hará. No volverá a juntar a tus padres, y no hará que te presten más atención en este momento.
Entonces comencé a enojarme.
—Espera, ¿crees que quiero tener un bebé porque estoy deseosa de atención? Te acabo de decir que es por un donante de tejido para Emmett. Él va a morir si no consigue un donante…
—Bueno, quedándote embarazada no lo vas a ayudar.
—Tendría un seis por ciento de posibilidades…
—Seis por ciento —dijo con una risa sin humor—. Bella, ¿entiendes lo bajo que es eso?
—Es más que el porcentaje que tiene ahora —le dije emocionalmente, y no pudo discutir con eso.
—Bella, tienes dieciséis años. Deberías estar pensando en citas y bailes escolares, no tratando de quedar embarazada para salvar a tu hermano.
—Ambos sabemos que no deseo salir en citas e ir a bailes escolares. Nunca he sido normal, así que estar embarazada no va a cambiar demasiado mi vida.
—El hecho de que no creas que cambiaría tu vida, es exactamente el motivo por el que no estás preparada para tal cosa. Digamos que te sales con la tuya y te embarazas de un idiota al azar, tendrías que ir a la escuela embarazada, todos hablarían de ti, y en nueve meses tendrás un bebé que cuidar. Incluso si no te gusta salir e ir a fiestas, convertirte en madre adolescente sigue siendo un gran problema.
Me mordí el labio inferior.
—No planeo convertirme en madre adolescente —admití—. Mi prima vive en Chicago. Ella y su esposo han estado en lista de espera para adoptar un bebé por años.
—Está bien, entonces déjame aclarar esto… ¿Estás planeando quedar embarazada y luego poner al bebé en adopción? Bella, no puedes hacer eso, está… mal.
—¿Por qué está mal? No solo se salva la vida de Emmett, sino que una pareja amorosa obtiene el bebé que siempre ha querido y probablemente no conseguiría de otra forma. Hay miles de parejas que no pueden tener hijos propios. Incluso hay una serie sobre las luchas de la adopción en The Learning Channel*. Es una situación en la que todos ganan.
—Todos menos tú —argumentó—. Independientemente si terminas criándolo tú, este es un pueblo pequeño, todos hablarán.
—¿De verdad crees que me importa eso? —pregunté con lágrimas nublando mi visión una vez más—. Emmett se va a morir si no encuentran un donante. No hay vuelta atrás de eso. No se arregla.
—Y quedarte embarazada no va a ayudarlo. Bella, seis por ciento. ¿Qué pasa si te quedas embarazada y el bebé no es compatible? ¿Entonces qué? ¿Das el bebé en adopción y luego intentas de nuevo? ¿Qué demonios crees que van a decir tus padres?
—Si el bebé no es compatible, entonces al menos sé que hice todo lo que pude… y Emmett no tiene tiempo suficiente para intentarlo de nuevo. Mis padres estarán decepcionados de que me haya convertido en una "estadística", o lo que sea, pero tienen cosas más importantes de las que preocuparse. Lo superarán. Probablemente ni siquiera será un problema en su radar, especialmente si Emmett no lo logra… y si lo hace, entonces estarán agradecidos.
—Bella, no puedes hacer esto. Crees que tener un bebé no te afectaría, pero lo haría. Tendrías que vivir con eso por el resto de tu vida.
—Al menos tendré una vida, que es más de lo que Emmett tendría. Además, no soy así. Nunca me han importado los bebés, nunca he tenido ningún tipo de instinto maternal natural. Deberías ver a Rose con bebés y niños, se vuelve loca… pero yo no y nunca lo haré. No me va a molestar darlo en adopción.
—Me imagino que se sentiría diferente con tu propio bebé —refutó.
—Edward, tengo que hacerlo. Sé que las probabilidades están en mi contra, pero… siento en mi interior que esto va a funcionar. No sé cómo explicarlo realmente. Es como… es como… recuerdas cuando estaba molesta y me sentía inútil… bueno, ya no me siento así. Se supone que haga esto. Se supone que salve a Emmett, simplemente lo sé —le dije con confianza.
—Bella… solo eres una niña —dijo en voz baja—. Los niños creen en muchas cosas que no deberían, y eso es parte de crecer.
Negué con la cabeza.
—No, esto no es así. No soy una niñita con ojos de cordero que piensa que se va a casar con su primer amor. Sé que esto no va a ser fácil, pero nada real en la vida alguna vez lo es. Al menos tengo que intentarlo… de lo contrario nunca sería capaz de vivir conmigo misma.
Debió haber visto mi convicción, porque suspiró y después dijo:
—Tu papá te dejó a mi cargo, pero obviamente estás decidida y no puedo controlarte cada minuto de cada día. —Miró al techo como si estuviera buscando ayuda de un poder superior—. Realmente espero que entres en razón antes de que sea demasiado tarde, pero de cualquier forma, no quiero saber nada más al respecto.
Uh…
—Creo que me has malentendido —dije lentamente.
—¿Lo hice? Oh, gracias a Dios —dijo, sinceramente aliviado—. Porque pensé que estabas diciéndome que te ibas a embarazar.
—¿Cómo podría embarazarme? —le pregunté sugestivamente.
—Espera, ¿qué? —preguntó confundido.
—No puedo simplemente embarazarme de un perdedor al azar en una fiesta. Necesito que tenga un origen étnico similar para que el tejido tenga una mejor oportunidad de ser compatible.
—Uh… —dijo cuando la compresión comenzó a llegarle.
—Tú eres alemán e italiano, igual que nosotros…
Negó con la cabeza lentamente.
—Edward, te necesito. Además, aun si el origen étnico no importara, la mayoría de los tipos dispuestos a tener sexo sin protección probablemente tengan enfermedades de trasmisión sexual. Quiero decir, estaría dispuesta a arriesgarme, pero…
—Bella, no hay forma en el infierno de que vaya a… —Ni siquiera podía decir la palabra.
—Por favor —le rogué desesperadamente—. Eres mi mejor oportunidad.
—Mira, creo que es… admirable que estés dispuesta a sacrificarte por tu hermano de esa forma, pero… está mal. Incluso si se pudiera garantizar que el bebé será compatible, todavía está mal de muchas maneras. Y si fuera a… Si te ayudara con esto… —Negó con la cabeza de nuevo—. Emmett nunca me perdonaría. Nunca me perdonaría a mí mismo. Sin mencionar el hecho de que tu papá metería mi trasero en la cárcel.
—Nunca nadie lo sabrá —le dije rápidamente—. Diré que me embaracé de un chico cualquiera. No tendrías que hacer nada, bueno… nada aparte de… ya sabes.
—¡Bella, no voy a tener sexo contigo! —espetó. Era como si las palabras fueran repugnantes en su boca y necesitara sacarlas lo más rápido posible.
—No será así —traté de asegurarle—. Sé cómo cronometrar mis periodos y averiguar cuándo ovulo. Solo tendremos… ni siquiera tenemos que tocarnos. Tendremos la ropa puesta y lo haremos rápido y no volveremos a pensar en ello.
—Obviamente nunca antes has tenido sexo —murmuró.
—Entonces, ¿te desnudas y te pones todo caliente y sudoroso siempre que tienes sexo? —le pregunté con incredulidad.
Arrugó la cara.
—No puedo creer que esté teniendo esta conversación contigo.
—Sin embrago, en serio. ¿Nunca has tenido sexo con una chica que no te atraía?
—Eres virgen… ¿de verdad quieres perder tu virginidad así? —preguntó, descartando mi pregunta—. Deberías esperar hasta… hasta que seas mayor. Cuando hayas tenido oportunidad de salir y ver lo que quieres.
Puse los ojos en blanco.
—Casi nadie espera hasta estar enamorado en estos días.
—No dije que tenías que estar enamorada, solo… no lo sé, al menos esperar hasta que quieras tener sexo.
—Sí quiero.
—No, sabes lo que quiero decir. Deberías esperar hasta que quieras hacerlo porque quieras, no porque estés tratando de salvar a tu hermano.
Lo miré fijamente hasta que me ardieron los ojos, y luego parpadeé lentamente y una lágrima rodó por mi mejilla.
—A veces, las cosas no salen como deberían. La vida debería ser flores y corazones todo el tiempo para todos... pero no lo es. La siguiente parte de mi vida será difícil... pero voy a hacerlo y lo superaré. —Me mordí el labio inferior, y luego me enderecé y traté de estabilizar mi voz—. Voy a ovular en dos semanas, y necesito tu ayuda... Emmett y yo necesitamos tu ayuda... pero si no estás dispuesto a ayudarnos, entonces encontraré a alguien más. Iré a una gran fiesta y encontraré a un idiota borracho que ni siquiera sabrá la diferencia. Por supuesto, probablemente él no tendrá el origen étnico correcto, lo que solo empeorará las probabilidades... pero me quedaré embarazada... contigo o sin ti. Realmente espero que seas tú el que haga esto conmigo... porque eres la única persona en este mundo en la que realmente puedo confiar.
Con eso, me di la vuelta y me fui a mi habitación. No quería que Edward me volviera a decir cómo no iba a hacerlo, porque la verdad era que él solo estaba reaccionando sin siquiera tomarse el tiempo para pensarlo. Podría parecer una locura, pera sabía en mi corazón que esto funcionaría, y si Edward solo abriera su mente y corazón, él también lo sabría. Él necesitaba tiempo para pensarlo, y le iba a dar ese tiempo.
Durante las próximas dos semanas, Edward y yo apenas hablamos. No mencionó mi pedido, y yo tampoco lo hice. Independientemente de lo que él decidiera, sabía que nuestra relación nunca sería la misma. Él nunca bromearía conmigo como lo hacía antes, y probablemente nunca me volvería a ver como la inocente hermanita de Emmett. Yo arruiné eso al pedirle algo que él probablemente consideraba imperdonable, y de repente sentía como si hubiera perdido a mi familia de nuevo.
Pero no podía retractarme. Mientras más días pasaban, más confianza tenía en mi decisión. Mi bebé salvaría a Emmett, estaba segura de eso.
Pero la creciente distancia de Edward hacia mí, me había convencido de que él no iba a cambiar de opinión, así que necesitaba encontrar a alguien más para embarazarme.
—Hola, Rose —dije con vacilación en la escuela esa semana.
—Bella, hola, ¿cómo estás? —preguntó ella, sorprendida de que le estuviera hablando.
—Bien... uh, me estaba preguntando si había alguna fiesta esta noche... ¿o en algún momento en los próximos dos días?
Alzó las cejas en mi dirección.
—¿Quieres ir a una fiesta?
Asentí, de repente sintiendo que tenía un nudo en la garganta.
—Um... está bien... sí, creo que Kate va a tener una fiesta el viernes a la noche. ¿Quieres que te recoja?
Negué con la cabeza.
—Tengo una camioneta. ¿La fiesta es en su casa? —pregunté.
—Sí.
—¿A qué hora debería estar allí? —pregunté con nerviosismo.
—Como a las diez.
—Está bien, genial —le dije con tanta falsa emoción como pude reunir.
—Bella, ¿está todo bien? —me preguntó preocupada.
—Sí —mentí—. ¿Por qué?
—Bueno, has sido un poco... antisocial últimamente, ¿y de repente quieres ir a una fiesta? —preguntó—. Si no supiera mejor, pensaría que estás trabajando como espía para tu papá o algo así —dijo con una risa ligera—. ¿Estás tratando de delatar a los menores bebiendo?
Sonreí.
—No, solo estoy... aburrida. He tratado de ser buena para mis padres mientras mi hermano ha estado enfermo, pero… estoy cansada de eso —dije, llena de actitud. En realidad estaba mintiendo bastante bien, y estaba bastante orgullosa de mí misma.
—Um… está bien —respondió Rose con escepticismo. Ella siempre podía decir cuando estaba mintiendo, pero por suerte no me lo reprochó.
Cuando llegó la noche del viernes, fui al clóset de papá y encontré unos vestidos que mamá había dejado allí cuando se mudó. Eran demasiado grandes para mí, y demasiado largos, así que corté el largo y sujeté los costados para que me quedaran ajustados. No me sentía muy mal por arruinar los vestidos de mi madre, quiero decir, ella los dejó allí, así que ya no debía quererlos, que es básicamente lo mismo que ella hizo conmigo. Yo era un viejo vestido... pero estaba a punto de convertirme en algo nuevo, algo que nadie había visto antes.
Me ricé el cabello y me hice un sexy recogido desordenado, y luego pasé una hora extra maquillándome. Cuando finalmente estaba terminando de arreglarme, me miré en el espejo y no pude evitar pensar que esta sería la última vez que me vería siendo virgen.
Una parte de mí estaba emocionada, pero era una parte muy pequeña, porque la mayor parte estaba asustada hasta la muerte. Aún más que el dolor de tener sexo por primera vez, no podía evitar preguntarme qué asqueroso imbécil encontraría para disparar su ADN dentro de mí... Pero aun peor, comencé a sentirme culpable por eso. Incluso si no me importaba dar a mi hijo en adopción, tal vez al chico ignorante le importaría y nunca sabría que concibió un niño. No era justo para él y la idea comenzó a asustarme, pero salvar a Emmett seguía siendo lo más importante, así que me obligué a no pensar en ello.
Bajé las escaleras e inesperadamente vi a Edward parado en la puerta, bloqueando mi salida.
—¿A dónde vas? —me preguntó sin emoción. No me miró a los ojos, que era básicamente como había sido durante las últimas dos semanas, así que no estaba sorprendida.
—Afuera —respondí sin alterarme. Realmente no podía quedarme allí y tener una conversación con él, porque sabía que nunca sería capaz de irme. Terminaría de nuevo rogándole que fuera él quien me ayudara, y eso no iba a llevarme a ninguna parte.
—Realmente no creo que debas ir a ningún lado en este momento.
—¿Por qué no?
—Porque son las diez de la noche. Tienes un toque de queda.
Me reí una vez.
—¿Desde cuándo?
—Desde que decidiste salir —dijo sin alterarse.
—La última vez que revisé, nunca me he metido en problemas, así que no hay razón para que no se me permita salir.
—Bueno, tu papá te dejó a mi cargo, y te estoy diciendo que no puedes salir en este momento —dijo con severidad.
Me encogí de hombros.
—Entonces llámalo. Diez dólares dicen que él te dirá que me dejes salir.
Pasé por su lado para salir por la puerta, pero él me agarró del brazo.
—Bella, no. No voy a dejar que te hagas esto.
Alejé mi brazo de él.
—No depende de ti.
—Estás cometiendo un error —me dijo, así que me detuve y volví hacia él.
—No, tú lo hiciste por mí —refuté con dureza—. Emmett es tu mejor amigo; tú deberías ser el que me ayude con esto.
No respondió verbalmente, solo me miró y negó con la cabeza ligeramente, así que me di la vuelta y fui a mi camioneta. Me subí y giré la llave para encender el motor, pero no funcionó.
Miré hacia la casa y vi a Edward parado en el porche, observándome con los brazos cruzados delante de él. Era obvio que él saboteó mi camioneta a propósito; el tipo se ganaba la vida trabajando en los autos, por supuesto que también sabía cómo descomponer uno. Pero no iba a rendirme, no podía. Saqué mi celular y le envié un mensaje de texto a Rose para ver si podía venir a buscarme. Afortunadamente, ella estaba a la vuelta de la esquina, así que solo tuve que esperar un minuto antes de que llegara. Me apresuré y subí a su auto sin siquiera volver a mirar en la dirección de Edward. Él estaba enojado conmigo, pero no podía pensar en eso por el momento.
—Entonces... ¿qué está pasando? —preguntó Rose casualmente mientras nos llevaba a la casa de Kate.
—Nada. Solo quiero pasar un buen rato.
—¿Entonces por qué Edward Masen te miraba como un halcón desde tu puerta?
Me encogí de hombros.
—Él está dándoselas de jefe y cree que puede decirme qué hacer.
—Um… está bien.
No hizo más preguntas durante el viaje, pero cuando llegamos allí parecía un poco nerviosa por algo.
—Oh, oye, Bella, en cualquier momento que quieras irte, solo avísame y te llevaré a casa, ¿de acuerdo?
Y entonces comencé a sospechar.
—¿Edward te llamó y te pidió que me vigilaras?
—¿Qué? —preguntó legítimamente confundida—. No, no he hablado con Edward en años. Solo estoy preocupada por ti. Te negaste a hablarme por meses, y de repente me pediste que te llevara a una fiesta. Simplemente no quiero que te metas en algo que no sepas cómo salir. Todavía pienso en ti como mi mejor amiga, y siempre lo haré... no importa cuánto tiempo pase desde que hablamos por última vez.
Le sonreí.
—Gracias, pero estoy bien, de verdad. Solo… quiero pasar un buen rato.
—Está bien —dijo con escepticismo—. Pero mi oferta sigue en pie toda la noche. No beberé esta noche, así que en cualquier momento que quieras ir a casa, solo avísame.
—Gracias —dije con sinceridad.
Agarré una de las bebidas que se estaban pasando, y la obligué a bajar por mi garganta. Siempre odié el sabor del alcohol, pero pensé que podría relajarme un poco y hacer la experiencia un poco menos dolorosa.
Unos diez minutos en la fiesta, y ya tenía un seguidor. Jacob Black me estaba siguiendo como un cachorro perdido y prácticamente me cogía en seco la pierna cada vez que me sentaba. Él era una apuesta segura, y sabía que haría todo lo que yo quisiera, incluyendo sexo sin preservativo.
Hizo que se me retorciera el estómago, y no de una manera agradable.
Pero entonces hice contacto visual con Mike Newton, y supe que podía tenerlo tan fácilmente como a Jacob. Ambos eran igual de poco atractivos, pero con el origen nativo americano de Jacob, pensé que era una apuesta más segura ir con Mike. Mike era el estereotipo del chico blanco, probablemente descendiente de europeos, lo que significaba que él probablemente estaba más cerca de mi herencia alemana.
—Discúlpame, Jake —le dije antes de levantarme para ir a hablar con Mike. Si el origen étnico no fuera importante, entonces definitivamente preferiría a Jacob sobre Mike con respecto a la personalidad, pero eso no era importante para mí en este momento. Estaba haciendo esto para salvar la vida de Emmett; solo tenía que seguir diciéndome eso.
Después de coquetear patéticamente con Mike, le pregunté si quería encontrar un lugar más privado donde pudiéramos hablar, pero como él era un imbécil y yo no tenía idea de cómo proponerme a alguien, no entendió mi pregunta subliminal.
—No está muy ruidoso aquí, pero podemos ir a hablar al porche, si quieres —respondió Mike, completamente despistado.
—Tal vez deberíamos encontrar una habitación, o algo así —le dije mientras me inclinaba hacia adelante seductoramente para exponer el poco escote que tenía.
Se rascó la cabeza.
—No estoy seguro si Kate nos querría en las habitaciones.
Por el amor de Dios.
—Mike, ¿quieres tener sexo conmigo o no? —le pregunté frustrada.
Parecía absolutamente sorprendido por mi descaro, pero luego asintió lentamente.
—¿De verdad? —se atragantó.
—Hagámoslo rápido antes de que cambie de opinión —le dije antes de agarrar su brazo y tirar de él hacia las escaleras.
Estaba nerviosa, y molesta, y cada paso que daba hacia las habitaciones de arriba, hacía que mi conciencia gritara más y más fuerte para que me detuviera. Pero no podía parar. Necesitaba salvar a Emmett.
Encontramos una habitación vacía, y él inmediatamente trató de besarme, pero lo empujé.
—No me gusta besar —le dije, porque francamente, la idea de besarlo me hizo querer vomitar.
—Uh… está bien —dijo despreocupadamente, y luego comenzó a desprenderme el vestido. Sus manos se movieron bajo la tela y directo a mis pechos, y mi estómago se retorció en nudos dolorosos. La sensación de sus manos sobre mi así era desagradable, y literalmente me sentí enferma. Traté de reprimir la sensación por el bien de Emmett, pero simplemente no podía superarlo.
—Detente —le ordené, sintiéndome absolutamente asqueada por toda la cosa—. No puedo hacer esto —dije antes de prenderme el vestido y salir corriendo de la habitación.
Rose me llevó a casa y trató de preguntar qué pasaba, pero no respondí. Ni siquiera sabía cómo responder en ese momento. Estaba tan enojada conmigo misma que ni siquiera podía pensar con claridad. ¿Por qué demonios no pude seguir adelante con eso? Era estúpida y patética, y me odiaba más que nunca antes. ¿Cómo podría vivir conmigo misma sabiendo que había huido de la oportunidad de salvar a mi hermano? La culpa era arrolladora.
Cuando Rose se estacionó en mi camino de entrada, me había llamado mentalmente cada nombre degradante que existía y estaba llorando incontrolablemente.
—Oye, Bella —dijo Rose, tratando de consolarme.
—Estoy bien —le dije a través de mis lágrimas—. Gracias por el aventón —dije rápidamente antes de salir del auto y apresurarme a la casa.
Estaba vagamente consciente del hecho de que Edward estaba esperándome en la sala, pero lo pasé corriendo y fui directo a mi habitación. No quería que él pensara que tenía razón, que no estaba lista para algo como el sexo y el embarazo, porque simplemente no era cierto... o tal vez era cierto y yo todavía no podía admitirlo. De cualquier forma, no estaba preparada para rendirme. Puede que me hubiera acobardado esta vez, pero encontraría una forma de obligarme a hacerlo en la próxima oportunidad que tuviera. Tenía que hacerlo.
Lloré en mi almohada como la bebé patética que era, pero entonces sentí su mano en mi espalda, y no pude evitar subirme a su regazo y dejar que me abrazara firmemente. No importaba que apenas hubiéramos hablado en las últimas semanas; él todavía era la única persona que me hacía sentir que no estaba sola en el mundo. No quería que él me viera así, pero al mismo tiempo, no podía negar que lo necesitaba.
Me abrazó hasta que mi llanto disminuyó, y luego me dijo que todo iba a estar bien.
Negué con la cabeza.
—¿Cómo va a estar todo bien? —le pregunté a través de una nueva ronda de lágrimas—. Soy tan estúpida, ni siquiera puedo…
—Bella, no eres estúpida —me dijo con severidad. Él siempre odiaba cuando me llamaba así—. Tu corazón es tan grande, que a veces nubla tu juicio —bromeó.
Me reí una vez a mi pesar.
—Mira… lo más probable es que hacerlo una vez no resulte en nada, así que estoy seguro de que estás bien… Pero si quieres puedo ir a conseguirte la píldora del día después, y entonces no tendrás que preocuparte demasiado.
—No lo hice —le dije rápidamente, dándome cuenta que él suponía que estaba llorando porque me arrepentía.
—¿No lo hiciste? —preguntó sorprendido—. ¿Entonces por qué estás llorando?
—Porque soy una cobarde. Me acobardé y probablemente arruiné mi oportunidad.
—Eso no te convierte en una cobarde —me dijo en voz baja—. Eres una virgen de dieciséis años, Bella, y has asumido la tarea de salvar la vida de tu hermano. Ahora, eso sería difícil de soportar para cualquiera. No eres una cobarde en absoluto; eres exactamente lo contrario a eso.
Me quedé allí en sus brazos por unos minutos mientras trataba de calmarme, y luego me aparté y lo miré a los ojos por primera vez en dos semanas.
—Edward… por favor —dije no más fuerte que un susurro—. Por favor ayúdame con esto.
—Bella —murmuró con solemnidad—. No puedo… no podemos.
—Sí, podemos. Esto lo salvará, lo sé —traté de asegurarle—. Nunca nadie sabrá que fuiste tú, así que no tienes que preocuparte por ser arrestado ni nada. Emmett no te odiará, y…
—Yo lo sabría —me interrumpió—. Y me odiaría a mí mismo. Además, incluso si accediera, cómo podría quedarme de brazos cruzados y dejar que asumas la responsabilidad por esto sabiendo que fui tan responsable como tú… bueno, más porque soy adulto y sé más.
Me mordí el labio inferior y luego suspiré.
—Entonces vete —le dije. Me mataba decírselo porque no quería que se fuera nunca, pero haría lo que fuera necesario para que él aceptara ayudarme—. Después que esté embarazada, solo vete. Querías ser un trotamundos de todos modos, así que… vete.
—No puedo dejarte sola —dijo distraídamente.
—No estaré sola. Escuché a mi papá mencionar algo sobre cómo Emmett quería regresar a casa. Ya no va a continuar con el tratamiento en el centro, así que quiere estar aquí. Estaré bien, de verdad. Tendré el bebé y salvará a Emmett, y luego lo criará una gran pareja que lo amará inmensamente.
—¿Y qué pasa contigo entonces? —preguntó.
Lo pensé por un minuto.
—Vuelvo a ser… yo —le dije con un encogimiento de hombros—. Estoy segura de que terminaré la escuela, y luego tal vez consiga un trabajo. No lo sé, lo resolveré.
—Bella, las probabilidades de que algo así funcione…
—No me importan las probabilidades. Funcionará, lo sé. Edward, podemos salvar la vida de Emmett… Después de todo lo que han pasado juntos, después de todo lo que él ha hecho por ti, ¿no deberías querer hacer todo lo posible para ayudarlo?
Cerró los ojos con fuerza, y levantó la mano para jalarse el cabello del cuero cabelludo. Estaba claro que estaba librando una guerra en su interior sobre lo que debería hacer, solo rezaba para que la parte de él dispuesta a ayudarme saliera ganadora.
Dejó caer su mano en una forma de derrota, y sin abrir los ojos, susurró.
—Está bien.
Mi corazón saltó.
—¿Está bien? —pregunté, asegurándome que no lo escuché mal.
—Pero si no lo pudiste llevar a cabo en la fiesta, ¿entonces qué te hace pensar que puedes ahora? —preguntó apurado, todavía tratando algo que me hiciera cambiar de opinión.
—Porque no se sentía bien con él. Este presentimiento que tengo, este instinto visceral que me dice que esto funcionará… solo lo tengo contigo. Te necesito para esto; tú eres el único que quiere a Emmett tanto como yo, y eres el único en quien confío.
—Si cambias de opinión… en cualquier momento…
—No lo haré —le dije con confianza.
—Pero si lo haces…
—Te lo diré.
—Prométemelo, Bella.
Tragué con dificultad.
—Lo prometo.
*The Learning Channel: es un canal de televisión paga estadounidense que transmite una gran variedad de programas culturales.
¡Hola!
Edward ya aceptó, y en el próximo capítulo llegamos al prólogo. ¿Me cuentan qué les pareció?
Gracias por sus reviews en el capítulo anterior: Techu, Yoliki, Paola Lightwood, piligm, Melany, Ele, kaja0507, cavendano13, patymdn, Adriana Molina, tulgarita, lunaweasleycullen14 (no me había dado cuenta de eso), mayra-erika, Maryluna, debynoe12, Liz Vidal, saraipineda44, Tata XOXO, Jade HSos, Kriss21, Lady Grigori, Tecupi, Cary, Noelia, OnlyRobPatti, alejandra1987, Lily, jupy, freedom2604, Mel. ACS (querés que haga todo, que lea rápido, que traduzca rápido, así no se puede :p), Mafe2404, MariePrewettMellark, somas, Vanina Iliana, Liz PattStew, Lizdayanna, y los Guest.
¡Hasta el próximo capítulo!
