Amar a alguien más

Manual de usuario para este capítulo:

Nombres registrados en el móvil de Fate:

Madre / Hermana /Chrono / Sra. Lindy

Nombres registrados en el móvil de Alicia:

MA / Pequeña Fate / Pequeño Chrono / Lindy H

Nombres registrados en el móvil de Chrono:

Mamá / Fate T./ Alicia T. / Precia T.

Nombres registrados en el móvil de Lindy:

Chrono Harlaown / Precia Testarossa / Alicia Testarossa / Fate Testarossa

Nombres registrados en el móvil de Precia:

Alicia / Fate / Chrono H / Lindy Harlaown

Capítulo 04: Reuniones vespertinas.

Chrono Harlaown: Mamá, Alicia y Fate vinieron a la casa.

Mamá: Está bien, dejé comida en el refrigerador, si quieren preparar algo también hay ingredientes.

Chrono Harlaown: Sí, regresa con cuidado y no llegues tan noche.

Chrono Harlaown: Bueno, si tienes que llegar noche entonces avísame, cuídate.

Mamá: Jeje, claro. [Carita sonriente]

Lindy terminaba de escribir en su móvil, su compañero regresaba con un par de vasos, uno con café y otro con té.

-Oye ¿por qué tan contenta?- preguntó su compañero entregándole su respectivo vaso – ¿Alguien te está escribiendo?- miró que estaba en una conversación.

-Es mi hijo jeje- bebió un poco de su té – vaya, tiene un sabor agradable –

-Es lo bueno de este café en medio de la nada- ambos miraron alrededor, realmente era casi en medio de la nada. Estaban patrullando cuando recibieron el aviso de una riña callejera en un barrio casi a las afueras de la ciudad. En ese lugar no había muchos establecimientos comerciales, salvo ese café, un edificio cultural y algunas tiendas de antigüedades.

-Jaja, sin embargo parece que es un lugar tranquilo – Lindy miraba a las personas que transitaban.

-¿Y la riña callejera?- Su compañero seguía recargado en el auto.

-Cuando eras joven estoy segura que también participaste en algunas de ese tipo-

-Me atrapaste con esa jaja de acuerdo, puede ser un lugar tranquilo –

Fate: Mamá, mi hermana y yo ya hicimos nuestras tareas, estamos en la casa de Chrono, ella dice que preparará la cena aquí para que la señora Lindy no tenga que cocinar hoy.

Madre: Me parece una buena idea, por favor ayúdale a tu hermana a limpiar la cocina cuando haya terminado.

Alicia: Gracias por recordarme que soy un desastre en la cocina, mamá. Pero hoy no me sentiré culpable porque Chrono dijo que nos ayudará ¡JA JA! Tengo a quién echarle la culpa.

MA: Alicia…

Alicia: Ok, ok, me portaré bien.

Pequeña Fate: No te preocupes mamá, vigilaré que mi hermana sea responsable.

Hermana: ¡Oye!

MA: Mientras no haya algún accidente.

Fate: Traje un juego de mesa.

Fate: [Imagen adjunta].

Alicia: Y está lloviendo [carita desanimada], tampoco es que vaya a exponer a mi hermanita y al pequeño a que enfermen [carita con lágrimas].

Madre: Si eso llegase a pasar ya sé quién tendría que pagar por sus medicinas.

Hermana: No te preocupes, los cuidaré como si fueran mis hijos [carita asustada].

MA: Realmente quiero verte cuando tengas hijos.

Alicia: Ajajaja… [Carita preocupada] mamá todavía no.

MA: Pueden quedarse con Chrono en lo que queda del día, pasaré por ustedes después del trabajo.

Fate: Podríamos cenar todos juntos.

Alicia: Jaja buena idea.

Madre: Eso lo decidiremos en su momento, por ahora las dejos. Diviértanse.

Fate: Hasta luego.

Alicia: Te estaremos esperando [carita guiñando].

Una sonrisa divertida se dibujó en el rostro de la Doctora todavía leyendo la conversación en su móvil, las personas que tuvieron la oportunidad de ver semejante acontecimiento pensaron que era una sonrisa encantadora.

-¿Qué cuentan tus hijas para que te veas tan contenta?- Preguntó un doctor que estaba de paso.

-Están de visita en casa de un amigo, parece que cenaremos todos juntos-

-Uh, invítame-

-Jaja, si lo invito tendré que invitar a los demás-

-¿Por qué eres la hija de todos? No te preocupes, ellos pueden ser invitados en otro momento, hoy me gané la oportunidad-

-Jaja, un día los invitaré a comer pero esta ocasión no será – empezaron a caminar - ¿quería hablar conmigo?-

-Últimamente… - lo pensó un rato más, conociendo a Precia si le decía que estaba sonriendo de una forma muy tierna seguramente ésta se cohibiría y después trataría de no ser tan obvia, como solía portarse – últimamente las personas se distraen mucho, ¿no lo crees?- miraba de reojo a las personas, casi quería reírse por el poder distractor de esa mujer.

En casa de la familia Harlaown, Alicia, Fate y Chrono jugaban con el juego de mesa cuando escucharon la puerta abrirse y la voz de la señora Harlaown saludando.

-Mamá, bienvenida- Chrono se levantó de su asiento y fue a recibirla.

-Jejeje hola cariño- la mujer lo saludaba como siempre, un beso en la frente. El niño le informó que estaba jugando con Fate y Alicia y que él ya había ganado cuatro veces, Fate dos y Alicia solo una.

-¡Oye, puedo ganarles cuando quiera y con los ojos cerrados!- le dijo Alicia asomándose por el pasillo seguida por Fate. - Buenas noches Señora Lindy – saludó Alicia.

-Buenas noches Señora Harlaown- también saludó Fate.

-Buenas noches Alicia, Fate- los cuatro regresaron a la sala donde estaba el juego de mesa.

-¿Por qué no juegas con nosotros mientras esperamos a que Precia llegue?- sugirió Chrono jalando a su mamá para que tomara asiento junto a él.

-¿Vendrá a cenar con nosotros?- preguntó Lindy dejándose guiar por su hijo.

-Bueno, mamá dijo que después pasaría por mi hermana y por mí – Alicia respondió mientras colocaba otro asiento al lado del de Chrono.

-Pero estoy segura que sería más agradable si cenamos todos juntos – Fate dijo un poco tímida mientras regresaba de la cocina con algo de beber para la señora Harlaown, el té que Chrono dijo que su mamá solía tomar al regresar del trabajo.

-Eso y que Chrono también estuvo de acuerdo en esperar a que llegaran ambas para que cenemos juntos, si no le molesta la idea- Alicia terminó la sentencia, ya sabía que Lindy no se negaría, algo le decía que por el contrario seguro ambas madres estarían de acuerdo si se les hubiera preguntado juntas.

-Me parece estupendo – respondió Lindy con un toque de emoción y un leve sonrojo que desconocía y que los menores pudieron notar pero "casi" no le dieron importancia.

Chrono le entregó a su madre las piezas de los jugadores que sobraban – anda, elige uno, las reglas del juego son fáciles-

-¿Eh, está bien si juego? - preguntó la mujer viendo que había muchos movimientos, tarjetas y dados.

-¡Claro! – Respondió emocionado su hijo – es un juego de estrategia – el niño le entregó los dados a la mujer.

Lindy miró un poco nerviosa a los menores, era un ambiente alegre y cálido. Ya era cálido a pesar de que siempre fueran solo ella y su hijo, pero esta ocasión era más cálido. Sonrió confianzuda – de acuerdo – tomó una pieza de jugador y la colocó donde su hijo le indicó, agarró los dados – no tendré piedad así que estén preparados –

Al escuchar esas palabras Chrono pareció emocionarse más y tomar más en serio el juego, Fate frunció el ceño mostrando que se iba a esforzar en poner toda su concentración a los movimientos que hiciera la mujer mayor, Alicia miraba de reojo a su hermana y a la madre de Chrono. Desde que Chrono les contó a qué se habían dedicado sus padres, Fate había mostrado total interés en el tema y ahora miraba a la señora Harlaown como algo a lo que ella aspiraba. Además, en ocasiones Chrono solía mostrar a Fate y Alicia algunos movimientos de defensa personal que su madre le había enseñado, cosa que si bien ambas chicas miraban con asombro (pues el pequeño hacía cada movimiento y lo explicaba todo con lujo de detalle), para Fate había sido una experiencia emocionante y deseaba saber más.

Ya había pasado poco más de una hora cuando escucharon un auto estacionarse en la calle. Sin esperar, Fate fue a abrir la puerta encontrando a su madre apenas saliendo del auto –bienvenida, mamá-

Desde que salió del Hospital, Precia irradiaba un leve toque de emoción, manejaba con una ligera sonrisa en su cara y, sin darse cuenta, imaginaba el tipo de pregunta obvia que seguramente le haría Lindy en cuanto se vieran. Pasó a comprar algún postre para compartir con la otra familia por si acaso se quedaban un rato más para convivir y se fue directo a la casa de los Harlaown. Ya estaba bajando del auto cuando escuchó la suave voz de su hija menor, al voltear encontró que detrás de Fate aparecieron también Alicia y Chrono.

-Mamá, llegaste antes de lo que pensaba- habló Alicia recargada en el marco de la puerta.

-¡Precia!- Chrono salió casi corriendo a saludarla.

-Hola, espero no haber llegado muy tarde- la mujer acarició la cabeza del niño con su mano libre, en la otra llevaba una caja con postres.

-Bienvenida- habló Lindy desde el pasillo, todos ya habían ingresado a la casa – y no te preocupes, creo que es buena hora- Precia le entregó la caja con postres a lo que Lindy agradeció con un "no te hubieras molestado".

-En realidad, mamá, creo que llegaste rápido y eso que pasaste a comprar- Alicia rio.

-¡Precia, Precia, juega con nosotros!- Chrono la empezó a jalar de la mano para que lo siguiera, tal como hizo con su madre – mamá va ganando- le informó.

Lindy al escuchar eso sonrió con orgullo y un poco de vergüenza, se estaba emocionando por su logro contra unos niños - Chrono espera, podríamos cenar primero y después seguir jugando, ¿qué les parece? – preguntó a las chicas que estaban acomodando otro asiento para Precia y el mismo té que Fate había servido a Lindy.

Precia reaccionó ante el comentario - ¿No han cenado?- y al instante de terminar su pregunta sintió ese tic de nuevo, había preguntado lo obvio como la mujer que ahora mismo tenía esa mirada aguamarina clavada en ella, se sonrojó un poco – e-es decir pensé que ya habrían cenado –desvió la mirada de la de Lindy al notar que aquella le sonreía divertida y un claro "no sé por qué te sonrojas pero es gracioso"- ¿Niñas por qué no me avisaron?- estaba ruborizándose más así que cubrió un poco su rostro con la mano, para sus hijas eso era divertido porque su madre era demasiado tímida detrás de esa expresión seria y solo ellas y personas muy cercanas a su familia lo sabían. "Tsundere" pensó Alicia, "¿tsundere?" Fate recordaba la palabra con la que su hermana solía describir a su madre.

-Vamos mamá, estoy segura que a ti también te encanta la idea, ¿verdad señora Lindy?- Alicia volteó a ver a la otra mujer quien le sonrió en aprobación.

-Jeje, espero que no rechaces la cena – Lindy le guiño, todavía sonriendo por el ambiente, era mágica la presencia de la peli-púrpura al hacer que la peli-acua se portara así aunque inconscientemente – iré a servir la comida – se dirigió a la cocina.

-Ah, mamá te ayudaré- Chrono siguió a su madre entrando a la cocina al mismo tiempo.

-Eh, yo también le ayudo señora Harlaown- Fate les seguía de cerca, en sus ojos se veía una emoción que Precia apenas tuvo tiempo de percibir en medio de su momento de vergüenza.

En ese preciso momento para Alicia ocurrió algo como una revelación al ver la reacción de su madre: Precia dejó de reaccionar en cuanto Lindy le guiño, y esa mano que cubría la parte baja de su cara dejando ver solo el ceño fruncido poco a poco empezó a bajar dejando a la vista la leve sonrisa que automáticamente empezó a formarse, no solo eso, Precia se había ruborizado más (sí, su límite) pero era como si no le incomodara. "¿Podría ser?" pensó Alicia moviendo su mano frente a los ojos de su madre para llamar su atención –mamá- "no creo, pero… ¿Es eso posible?".

-Ah – Precia reaccionó, olvidando por completo lo que había ocurrido – hija, disculpa, ¿dijiste algo? – volvió a esa expresión que solía tener solo con ellas, una madre amorosa.

-Que deberíamos ayudarles a traer las cosas – ya se dirigía a la cocina.

-Hija, mejor levantemos las cosas de la mesa – señaló el juego de mesa, unos vasos y las taza de té.

-De acuerdo, te ayudo- Alicia regresó con su madre y entre las dos limpiaron la mesa.

Una vez todo listo, las dos familias tomaron asiento y empezaron a cenar, después vino el postre que Precia había llevado y finalmente una conversación entre las madres y los hijos poniéndose al tanto de lo que habían estado haciendo durante el día. Estuvieron así hasta que dieron casi las diez de la noche, para esa hora Chrono ya estaba durmiendo, Fate ya bostezaba y Alicia veía el televisor. Al poco rato la familia Testarossa se despidió. Lindy esperó en la entrada de su casa hasta que el auto dejó de verse y por fin entró. Sonrió muy contenta para sí misma.

Alicia iba en el asiento de copiloto, atrás estaba Fate casi dormida – ¿Mamá? - ambas miraban al frente, esperaban a que el semáforo cambiara a verde.

-¿Dime?-

-¿Te divertiste hoy?-

Pasó un momento de silencio, el semáforo cambió de color y el auto siguió avanzando – mucho – respondió Precia - ¿Y ustedes?-

-Jejeje mucho, la señora Lindy es muy divertida, casi me recuerda a papá cuando miro sus ojos, ah pero -

Aquel comentario llamó la atención de la peli-morada sin embargo un ruido proveniente de los asientos traseros distrajo a ambas.

-Mmm… y Chrono… se parece mucho a ella- dijo Fate sorprendiendo al par, habló con voz somnolienta mientras tallaba sus ojos.

-Jajaja pensé que dormías, disculpa si te despertamos – Precia le dedicó una sonrisa por el retrovisor.

-Me estaba quedando dormida – Fate se acercó un poco al asiento de su hermana, parecía que el tema la había despertado -¿Sabes? Chrono nos ha enseñado técnicas de defensa personal que le enseñó su madre, ¡ah!, la señora Harlaown es oficial de policía y Chrono nos contó que cuando su padre todavía estaba vivo, ellos trabajaban en equipo, nos contó que pertenecían a la oficina de investigación criminal-

Mientras Fate contaba lo que Chrono les había contado a ella y Alicia, y decía todos los detalles de las fotografías que también les había compartido, Precia sintió una especie de alivio al ver a su hija tan interesada en algo. Después de la muerte de su padre, Fate se había obsesionado un poco con la idea de querer ser médico, cosa que a Precia le preocupaba demasiado, ya que sabía que a diferencia de su hija mayor Alicia, Fate realmente nunca había tenido interés en las cosas médicas.

Alicia también sabía eso. Desde pequeña ella misma había tenido interés en la medicina y creció con ese interés, a pesar de que sus padres le sugerían que había muchas otras cosas que podía hacer cuando fuera grande, ella siempre insistía en que quería ser médico y jugaba a curar pacientes, recetar medicamentos, hacer análisis. Por otra parte estaba Fate que desde pequeña mostró un gusto por las aventuras, siendo su gusto por las aventuras el motivo por el que ella y Alicia salieran a jugar en las tardes buscando aventuras y misterios por resolver.

Eran poco más de las once de la noche cuando la familia Testarossa ya dormía.

Alicia Testarossa: Buenas tardes señora Lindy, hoy iremos con Chrono a comprar cosas para la cena, pasaremos al supermercado que está cerca del parque.

Lindy H: Hola, Alicia, está bien, si necesitan dinero Chrono sabe de dónde tomarlo. Diviértanse.

Alicia Testarossa: Gracias.

Chrono Harlaown: Mamá, saldré a comprar al supermercado con Alicia y Fate.

Chrono Harlaown: [Imagen adjunta: los tres menores en el parque saludando]

Chrono Harlaown: jejeje.

Mamá: De acuerdo. Vayan con cuidado.

Una vez más ya era de noche, Lindy ya había regresado del trabajo y precia acababa de llegar, debido a unas cosas que Precia debía atender, ella y sus hijas tuvieron que irse temprano, a las ocho treinta de la noche.

Alicia: Mamá, hoy Chrono se quedará en nuestra casa, ya le avisé a su mamá que yo voy por él, Fate se quedó haciendo su tarea.

MA: Está bien, avísame cuando ya estén todos en casa.

Alicia: Sí.

Alicia: Casi lo olvido, invitamos a la señora Lindy a cenar en casa [carita guiñando], para que no te sorprendas como el otro día.

MA: Gracias por avisar.

Chrono H: Precia, Precia, hoy iré a tu casa y mamá y yo nos quedaremos a cenar con ustedes, ¿quieres cenar algo en especial?

Precia T: Hoy es una fecha especial, en esta fecha cenamos algo especial. Ya verás que será entretenido si le ayudas a Alicia como la otra vez.

Chrono H: Mmm, está bien, ¿entonces algo de tomar que te guste?

Precia T: Té, el té que me invitaste en tu casa tenía un sabor muy agradable.

Chrono H: Entendido, prepararé ese té.

Precia T: Gracias.

Alicia Testarossa: Señora Lindy ya le pregunté a mamá, estará encantada de que ustedes cenen en nuestra casa.

Lindy H: Gracias por la invitación, entonces recordaré llevar algo para acompañar la cena.

Alicia Testarossa: Está bien, mamá llegará cerca de las 7:30

Lindy H: De acuerdo, nos vemos en la noche.

Aquella noche Precia llegó entusiasta a casa, Alicia, Fate y Chrono estaban en la sala jugando carreras en el televisor.

-Mamá, llegaste temprano- dijo Alicia todavía desde su lugar, iba ganando por muy poco a los otros dos.

Precia se sonrojó un poco, era verdad, normalmente llegaría por las 7:30 pero saber que cenarían todos juntos en su casa la hizo darse prisa y llegar a casa diez minutos antes, y eso ya era mucho.

-La señora Harlaown aún no llega- Fate luchaba contra Chrono para quedar al menos en segundo lugar.

-Mamá dijo que pasaría a la casa a cambiar su ropa porque tuvo entrenamiento con nuevos reclutas- Chrono hacía un movimiento arriesgado en el juego y con eso lograba posicionarse en segundo lugar dejando a Fate en la tercera posición - ¡Sí! ¡Wohooo! –

-¡¿Qué?! Pero… pero… - Fate miraba incrédula la pantalla, en seguida olvidó el juego y preguntó al niño -¡Chrono! Dijiste que tu madre tuvo entrenamiento con nuevos reclutas, ¿qué clase de entrenamiento hacen?- sus ojos brillaban de emoción.

-Mmm, creo que dijo que los llaman seminarios- dejó su mando en el piso y volteó a ver a su interlocutora – ahí se reúnen con otros miembros de la policía que instruyen a los nuevos reclutas para los combates cuerpo a cuerpo, con armas, las técnicas de defensa que te enseñé el otro día y mamá les enseña sobre reacción rápida en momentos difíciles-

Precia vio a los dos menores muy inmersos en el tema así que dejó que siguieran platicando, volviendo al tema con su hija mayor – ¿Hace falta algo para la cena? –

-Nada, ya tenemos todo listo-

-¿Debería cambiar mi ropa?- pensó en voz alta la mujer dirigiéndose a su habitación.

-Yo creo que te ves bien así- respondió Alicia siguiéndola.

-¿Eh?- Precia dio media vuelta para ver a su hija, no sabía a qué se refería.

-Preguntaste si deberías cambiar de ropa, solo respondí- dijo encogiendo los hombros.

-Oh, ajaja tienes razón- le sonrió a su hija lo mejor que pudo y entró a su habitación –entonces por favor avísame cuando llegue, estoy un poco agotada- la mujer se sentó en el sofá de su habitación y se recargó cerrando los ojos.

-Está bien, mamá, descansa- Alicia cerró la puerta.

En cuanto se escuchó la puerta cerrarse, Precia abrió los ojos enfocando su mirada en el techo. ¿Por qué había pensado eso? En fin, era verdad que estaba un poco cansada. Tal vez era eso o era el hecho de ser aquel día, después de todo era una fecha que su familia siempre celebraba, un aniversario de matrimonio.

Lindy ya iba de regreso a casa, avisó a su hijo que pasaría a casa a cambiarse de ropa debido la sesión de actividades del día. En cuanto llegó a su casa buscó un cambio de ropa y eso le tomó un poco de tiempo.

En su cama había tres conjuntos de ropa y ella los miraba muy analíticamente. En el momento en que se dio cuenta de que estaba tardando mucho seleccionando su ropa para una simple cena con la otra familia se rio de sí misma, tenía tiempo que no se ponía así de "nerviosa", las últimas veces fueron con su esposo y posterior a la muerte del mismo solo cuando tenía oportunidad de ir a los eventos en la escuela de su hijo. Tomando en cuenta que Alicia le había dicho que Precia llegaría hasta las siete treinta y viendo que ya eran casi las siete, tomó el conjunto que se veía más cómodo constando de un pantalón de mezclilla, una blusa color blanco con cuello en v y un saco café, tomando en cuenta la hora y que solo iban y regresaban seguro era su mejor elección para estar cómoda. Fue a la ducha, se arregló y se fue, llevaba los postres para después de la cena, esta ocasión eran rebanadas de tarta de diferentes sabores.

Eran poco más de las siete treinta cuando sonó el timbre de la casa, Chrono fue a abrir junto con Fate. Lindy les había avisado que ya iba en camino así que ambos chicos la esperaban en el pasillo desde hacía unos minutos (desde aquel mensaje).

-Mamá- El niño abrió la puerta recibiendo a su madre.

-Buenas noches señora Harlaown- Saludó Fate invitando a Lindy a pasar.

-Buenas noches Fate- la mujer le sonrió gentilmente haciendo que Fate se sintiera muy contenta – ¿Ya está tu madre en casa?-

-Sí, llegó un poco antes de su hora habitual pero no se preocupe –

Ambos menores guiaban a Lindy a la sala donde seguía el juego carreras aunque ya ninguno lo jugaba pues Chrono y Fate se quedaron platicando de aquel seminario y Alicia leía algo en su laptop.

-Mamá, le estaba contando a Fate de tu trabajo –

-¿Ah sí?- Lindy se sentó al lado de su hijo y en el otro extremo se había sentado Fate a quien estaba mirando en ese momento.

-Sí, me parece muy interesante- Fate hablaba un poco tímida pero emocionada. A Lindy le causaba ternura ver el comportamiento tímido de la menor. Desde unos días hasta ahora había notado que la menor Testarossa la miraba mucho, de esa forma que su hijo solía mirarla, como diciendo "qué genial".

-¿Verdad?- Chrono hablaba con la misma emoción – Le dije que tú me enseñaste defensa personal y que papá también era parte de la policía pero que él manejaba cosas de explosivos, ya sé, ¿por qué no le enseñas a Fate como cuando enseñas a los nuevos o a mí?- miraba emocionado a ambas – Será divertido – miró a su amiga - ¿Verdad mamá?-ahora miraba a su madre.

-¡¿E-eeh?! N-no, y-yo… no quiero incomodarla – la rubia dijo apenas audiblemente, su timidez se estaba apoderando más de ella.

-¿De verdad te gustaría aprender? Requiere de mucha disciplina pero estoy segura que podrías hacerlo- Lindy miraba cada detalle del comportamiento de la chica, se veía que Fate se estaba esforzando por seguir hablando sin empezar a tartamudear por la timidez, la peli-acua tomó la mano de Fate para que ésta la mirara.

-Ah… - la chica miraba al niño como preguntándole qué hacer.

-Vamos, podremos aprender los dos- el niño la animaba desde su lado.

-M-me encantaría- Fate agachó la mirada respondiendo muy emocionada pero muy tímida.

-¡Wohoo! ¡Genial!- Chrono bajó del sofá para agarrar la mano de la rubia, hacer que se levante y celebrar con él – jajaja ya verás que no te arrepentirás- ambos menores estaban inmersos en su mundo.

Para Lindy estar en un ambiente así era siempre una nueva experiencia, pues solo había tenido un hijo y además varón.

-Jejeje, ¿qué les parece si empezamos este fin de semana?- la mujer se divertía con esas expresiones, se puso de pie dando un aplauso para llamar la atención de los chicos.

-Claro- respondió Fate.

-Pero mamá tenemos que pedir permiso a Precia- recordó el niño.

-¿Para qué necesitan mi permiso?- desde el marco de la puerta Precia había estado observando toda la escena, al menos desde la parte en que Chrono sugirió que Lindy enseñara a ambos.

-¡Precia!- Chrono se acercó a la otra mujer - ¿Le darías permiso a Fate para entrenar con nosotros los fines de semana?-

-Buenas noches – saludó Lindy con una sonrisa. Todavía estaba al lado de Fate. Esos ojos aguamarina volvían a mostrar ese brillo y esa sonrisa que era imposible no tener en la cara al encontrarse con esa profunda mirada pacífica y seria.

-Buenas noches – Precia también le sonrió, esos ojos otra vez la atrapaban y no podía evitar sonreír con la misma emoción que expresaba la otra. De igual forma esa mirada seria de alguna manera se llenaba de un brillo especial, de calidez y sentimientos todos conectando con aquella otra mirada y aquellos recuerdos por ambas partes.

Era innegable en alguna pare de sus emociones el que ambas estaban ansiosas por ver a la otra y sus corazones latieran tan rápido al momento de verse o escuchar su voz. Agregando a eso el que la peli-acua mostrara otro atuendo diferente a lo acostumbrado y que la peli-morada tuviera una expresión relajada y el cabello sujetado en una coleta alta, era una sensación más emocionante para ambas.

-Entonces, ¿qué era eso de entrenar?- preguntó.

Los niños le explicaron mientras todos iban a la cocina para acomodar las cosas y cenar.

A partir del próximo fin de semana tanto Fate como Chrono estarían tomando clases de defensa y combate teniendo como instructora a Lindy.

Así fueron pasando los días, a veces cenando en una casa, otras en la otra. Algunas ocasiones no era necesario y en esas ocasiones los hijos notaban el bajo entusiasmo que mostraban sus mayores.

"Jajaja deberías verte ahora mismo, te ves hermosa con esa expresión. No puedo creer que tengamos seis años de casados y sigas portándote tan tímida. Jajaja."

Precia estaba mirando al espejo se encontró a sí misma sonriendo como joven enamorada y eso la impactó recordando al instante cuando su esposo se burlaba cuando la hacía sonrojar y después de eso la abrazaba todavía riendo diciendo cuánto la amaba. Eran días felices.

Por otra parte Lindy de vez en cuando miraba algunas de las fotografías de antaño y pensaba en las cosas que últimamente pasaban en su vida. Aunque todavía sentía fuertemente la nostalgia al ver los recuerdos con su esposo, si darse cuenta esas fotografías ya no la hacían llorar.

-Precia es agradable ¿verdad?- Chrono se acercó a su madre y tomó unas de las fotografías que Lindy veía.

-Jeje sí- Lindy revolvió el cabello de su hijo.

-Jejeje – el niño sonrió viendo las fotos – papá siempre se veía serio, ¿verdad? Jejeje ¡Mira, mira! ¡Aquí estaba sonriendo!- tomó una foto en la que el hombre apenas tenía una leve sonrisa marcada en el rostro – jejeje me recuerda a Precia con esa cara seria –

Ese comentario llamó la atención de la mujer y con eso en mente llegó la hora de dormir.

-Jajaja no pensé que regresaría tan rápido al hospital- era otro día de trabajo para Lindy, conducía por el estacionamiento del hospital buscando un lugar libre - ¿Ya te tranquilizaste?-

-No exactamente – su compañero estaba en el asiento de copiloto – te cruzaste en cuatro luces rojas y manejaste por calles muy estrechas, diría que estoy asustado por tu forma de manejar- se veía pálido.

-Lo que sea por mi compañero de equipo- Lindy ya había salido del auto y ahora abría la puerta de su compañero – anda, sujétate bien – se inclinó y le ayudó a salir.

-Gracias- el hombre salió del auto, su camisa estaba ensangrentada, su mano estaba vendada de forma improvisada y él tenía ganas de vomitar.

-No sabía que la sangre te provocara tantas nauseas-

-Tampoco es que lo ande contando a cada compañero que tengo- cubrió su boca con su mano libre –ugh… y ese no era motivo suficiente para que condujeras como maniaca –

-Bueno… jeje… ¿Me dejo llevar?- se excusó.

Ambos entraron al hospital. Explicaron la situación mientras una enfermera revisaba la herida del oficial. Se les guio hasta el consultorio del médico, que para suerte y mala suerte de Lindy no era Precia. Así como hizo su compañero cuando ella había pasado a revisión, Lindy le dijo que iría al comedor del hospital y después lo iría a encontrar en el pasillo. Ambos se despidieron.

Era la hora en que Precia acostumbraba ir al comedor, así que estaba en una de las mesas comiendo fruta.

-Doctora, hola-

Precia casi sintió que se pondría de pie por escuchar de repente aquella voz. Al mirar al frente se encontró con la Oficial de Policía saludándole con la mano dirigiéndose hacia ella.

-Oficial Harlaown, ¿qué la trae por aquí? ¿Volvió a tener un incidente?- preguntó poniéndose de pie e inspeccionando rápidamente con la mirada las ropas de la Oficial buscando indicios de algo.

-Ah jaja, ¡no no! Esta vez fue mi compañero – Lindy pudo notar que la expresión preocupada de precia desapareció casi al instante, y se sintió a salvo de una reprimenda como la ocasión anterior.

Precia le invitó a tomar asiento y escuchó la anécdota de la oficial: una chica quería suicidarse con una navaja, su compañero la detuvo pero terminó enterrando la navaja en su mano. Mientras la Doctora escuchaba atenta también le ofreció de la fruta que comía, Lindy aceptó.

La hora de la comida pasó muy rápido para Precia, echó un vistazo a su reloj en cuanto vio que la enfermera que le apoyaba la estaba buscando en el comedor. Su plática con Lindy había durado mucho. Ambas se pusieron de pie y se despidieron.

Desde otra mesa los doctores con los que Precia solía convivir habían visto casi toda la escena, casi toda porque cuando llegaron a acompañar a la doctora, ésta ya estaba acompañada.

-No sé ustedes pero yo siento como si me estuvieran robando a mi hija- comentó uno y los demás echaron a reír.

Precia caminaba por los pasillos acompañada de la enfermera que le daba un informe de las actividades que harían en la segunda mitad de la jornada. El móvil de Precia vibró. Ésta se disculpó con su enfermera y leyó el mensaje que había recibido. Mantenía esa mirada seria pero un casi imperceptible sonrojo se mostró en sus mejillas. En seguida respondió el mensaje y guardó su móvil, pidió a la enfermera que continuara con el informe.

Después de esperar a que Precia dejara el comedor, Lindy fue de regreso por otra entrada al lugar donde había dejado a su compañero, en el camino se veía pensativa, finalmente sacó su móvil y empezó a escribir "Perdona por quitarte tu tiempo…" borró lo que llevaba escrito, "Ojalá vayas a cenar hoy con nosotros… " Volvió a borrar el texto, "Disculpa por haber… " Una vez terminó de escribir dejó de caminar, leyó y releyó el mensaje y finalmente lo envió. Se empezaba a sentir nerviosa, como arrepintiéndose por enviar el mensaje y sin saber por qué el temor. Apenas había enviado el mensaje, un pasillo atrás, cuando sintió su móvil vibrar. Esos extraños nervios se intensificaron. En cuanto leyó el mensaje sonrió ampliamente.

-¡Ey, Harlaown!- al final del pasillo su compañero ya la estaba esperando - ¿Pasó algo mientras no estaba?- pregunto su compañero notando la alegría que irradiaba su compañera - ¿Qué dice tu hijo?- el hombre abrió la puerta invitando a Lindy a salir del edificio.

-Nada, hablaba con la madre de las amigas de mi hijo- salió del edificio seguida por su compañero - ¿Cómo te sientes ahora?- le pregunto mientras caminaban hacia la patrulla.

Lindy Harlaown: Disculpa por haberte quitado el tiempo de descanso. Espero que podamos platicar tranquilamente en otra ocasión.

Precia Testarossa: Por favor no te preocupes por eso, ha sido agradable conversar contigo y me encanta la idea de volver a hacerlo. ¿Por qué no nos ponemos de acuerdo para salir un día con nuestros hijos?

Cosas que estas mujeres no sabían, Lindy había aprendido a entender las expresiones de la Doctora y Precia había aprendido que Lindy siempre estaba haciendo algo. Todo eso había sido tan fácil porque era lo mismo que hacían ellos, se sentía como estar con ellos.

-Pues no se parecen en nada- dijo cierta rubia en casa de los Harlaown.

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N/A:

nadaoriginal: Y algún día sientan algo más ewe. Alguna fuerza divina debe estar haciendo todo eso, ok no u.u owo/ Gracias y nos leemos en el otro capítulo.

Chat'de'Lune: ¡Oh cielos! Bueno, ya mejoraré con el avanzar de los capítulos e.e yo sé que lo haré, solo debo leer un poco más respecto a las reglas e.e. Esta vez pierdo e.e y Sí los niños se pierden del foco pero ya andan de regreso, tienen papel importante en este asunto del romance XD. Gracias por los detalles del texto QwQ no sabes cuánto me alegra saber de ello, en serio, sigo practicando. owo/ Gracias y nos leemos en el siguiente.

Luzy: Eh, tu idea está causando eco XDD igual y terminando la historia agrego un capítulo extra de algo de ese tema XD creo que me agradaría. owo/ Gracias ewe seguiré imaginando la situación ewe nos vemos en el otro capítulo.

Guest-chan: Es feo cuando uno está todo emocionado esperando a la siguiente semana (o mes o quincena o año -.-) para el nuevo capítulo y… que el autor no lo suba (como esta ocasión) a mí también me pasa eso de perder el hilo TwT por favor resiste. Y esta ocasión acepto la queja T-T owo/ Gracias por continuar leyendo, hasta el otro (que no quiero que sea el próximo año e.e).

RC: ¡Hola! Y gracias por darle una oportunidad al fic. Espero volver a leerte owo/ hasta el siguiente capítulo.

rijaja.77: Ey, gracias por tu comentario. Es agradable saber de ti y sí, esos niños son necesarios para que ellas descubran la verdad owo/ saludos.

También gracias a los lectores que se dan un rato para pasar a ver los capítulos y que agregan la historia a su lista de "seguir".

Ahora la última cosa DX el mes pasado no pude realizar ninguna actualización ni semanal ni quincenal debido al trabajo, así que disculpen y gracias por no dejar el fic. (Que es difícil no dejar el fic con el montó de trabajo). Pero ha sido entretenido, me ha servido para tener más ideas de escenarios y situaciones XD.

Próximo capítulo:

-¿Entonces haremos esto en serio?-

-Obviamente nos meteremos en problemas en algún punto de todo esto-

-Bueno pero eso lo hace más emocionante-

o.o/ Saludos!

Autor del mal.