Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 8641927 /1/ Against-the-Odds
Capítulo 11: Inestable
Sentía que me estaba muriendo.
Estaba sentada en un cubículo del baño en el cine, y honestamente sentía que el mundo entero estaba derrumbándose sobre mí.
Sollocé más fuerte que nunca antes mientras sacaba temblorosamente un tampón de mi bolso, y trataba de ponérmelo.
No tenía ningún dolor físico, pero el golpe emocional por tener mi periodo era completamente devastador y dolía peor que cualquier dolor físico alguna vez podría. Estaba tan segura de que iba a funcionar. Lo había creído con cada fibra de mi ser. Pero estaba equivocada y me sentía total y completamente inútil.
Emmett iba a morir, y mi familia estaría rota para siempre... y era mi culpa porque fallé en salvarlo.
Simplemente no lo entendía. Edward tuvo sexo conmigo, debería haber funcionado. ¿Todo fue realmente para nada? Iba a perder a mi hermano, pero debido a mi estupidez también perdí a Edward. Si nunca lo hubiera obligado a tener sexo conmigo, si nunca lo hubiera puesto en esa horrible posición, él todavía estaría allí para mí. Perder a mi hermano dolería para siempre, pero quizás habría sido un poco más fácil con Edward allí para apoyarme. Él hacía todo más fácil. Pero se había ido, si no físicamente, él ya no estaba emocionalmente disponible para mí y solo era cuestión de tiempo antes de que se fuera por completo.
Arruiné todo.
—Oye, Bella, ¿eres tú? —escuché la voz de Rose desde afuera del cubículo.
Inmediatamente traté de calmar mi llanto, pero dolía mucho contenerlo.
—¿Bella? —preguntó de nuevo. Podía ver sus pies justo afuera de la pequeña puerta ahora, pero no podía detenerme—. Bella, ¿qué está mal, qué pasó?
—Nada, estoy bien —sollocé.
—No, no lo estás. Si no abres esta puerta, voy a patearla —me advirtió.
—Está bien, solo dame un minuto —lloré. Terminé con mi tampón y luego me subí los pantalones antes de abrir la puerta.
—Oye —dijo ella en tono tranquilizador. Envolvió sus brazos a mi alrededor y me abrazó con fuerza mientras yo continuaba sollozando—. ¿Qué pasa?
Negué con la cabeza, esperando que entendiera que no podía decirle.
Y afortunadamente, lo hizo.
—Está bien... va a estar bien. Sea lo que sea, estoy segura de que estará bien —arrulló.
—Esa es la cosa... no va a estar bien.
—Bella, sea lo que sea, puedes decirme —dijo en voz baja.
Negué con la cabeza de nuevo.
—Lo siento, Rose, pero ¿puedes llevarme a casa?
Suspiró.
—Sí, por supuesto.
Rose me llevó a casa mientras yo trataba de calmarme, pero justo cuando sentía que estaba en control, algo me recordaba a Emmett y comenzaba a llorar de nuevo.
Sin advertencia, Rose se estacionó a tres cuadras de mi casa y apagó el auto.
—Mira, entiendo que sientas que no puedes decirme ciertas cosas, demonios, todos tenemos secretos, pero esta es la segunda vez en menos de un mes que te traigo a casa mientras estás llorando. ¿Qué está pasando, Bella? Puedes confiar en mí.
¿Realmente podía?
¿Qué si pudiera contarle? ¿Qué si finalmente pudiera sacar todo de mi pecho y confiar en alguien? Apenas un mes antes, podía confiar en Edward; le contaba todo, pero ahora esa relación estaba arruinada y sabía que nunca la recuperaría. ¿Arruinaría lo que quedaba de mi relación con Rose si le contaba la verdad? ¿Podría la libertad de Edward estar en riesgo si le contara lo que habíamos hecho? Ella podría ir a la policía. Podría contarle a mi papá. No podía arriesgarme a eso.
—Bella... sea lo que sea... quedará entre tú y yo —me aseguró Rose.
No podía contarle nada, y sin embargo, sin mi permiso, me encontré dejándolo escapar.
Le conté absolutamente todo.
Estaba tan decepcionada de mí misma por abrirme, por poner a Edward en riesgo de esa manera, pero estaba ahogándome con ese secreto y tenía miedo de lo que sucedería si continuaba reteniéndolo.
Cuando mi historia llegó al final... el periodo, solo me senté allí y dejé que todo se asimilara, pero sorprendentemente, de alguna forma, había dejado de llorar.
—Así que... guau —dijo Rose después de unos minutos—. Tú... y Edward... guau. —Estaba teniendo problemas para formar un pensamiento racional, pero suponía que era de esperar—. ¿Y es por eso que has estado tan molesta? ¿Porque estás tratando de tener un bebé?
—Sé que suena loco —le dije—. Pero...
—No creo que sea loco en absoluto —dijo inesperadamente—. Creo que es increíble. Quiero decir, si tú honestamente crees que funcionará, entonces quién te dirá que no. A veces estas cosas no tienen sentido, pero esas son las cosas más sorprendentes. Se llama fe, Bella, y nadie debería tratar de quitártela.
Me reí una vez con una mezcla de alivio y humor.
—Lástima que no seas un chico, podrías haber sido el papá de mi bebé.
Ella también se rio.
—Puede que tampoco lo hubiera entendido si fuera un chico. Ellos simplemente no tienen la misma intuición que tenemos las chicas. No podemos realmente culparlos por eso.
Me mordí el labio inferior.
—Supongo que no.
—Y tienes que verlo desde la perspectiva de Edward. Quiero decir, su trasero está en peligro aquí; en serio podría ir a la cárcel por esto y eso afectaría el resto de su vida. Dentro de treinta y cinco años podría terminar siendo igual que tu vecino rarito por su decisión de tener sexo contigo —dijo ella, tomándome por sorpresa. Honestamente, no pensé en eso. Sabía que él podría ir a la cárcel, pero no pensé que podría quedar estigmatizado por el resto de su vida—. Y no solo eso —añadió—. Emmett le pidió que te cuidara, y para un hermano eso significa asegurarse de que no quedes embarazada. Piensa un poco en cómo eso tiene que estar jodiendo con la cabeza de Edward. Falló en el único trabajo que le pidió hacer su mejor amigo, y lo que es peor, él es quien te embarazó... o casi lo hizo, de todos modos.
—Entonces... ¿realmente crees que su mayor problema es sentir que traicionó la confianza de Em? —le pregunté, sin estar completamente convencida—. Y estar preocupado por la cárcel, por supuesto.
—Creo que sí. ¿Qué otra cosa podría ser?
Me encogí de hombros.
—No lo sé, probablemente está completamente asqueado. Quiero decir, no estoy exactamente al mismo nivel de las chicas con las que ha salido antes.
Ella puso los ojos en blanco.
—¿En serio, Bella? Un montón de chicos en la escuela te desean. Si no desairaras a todos, a estas alturas ya habrías tenido varios novios diferentes.
—No desaíro a las personas —dije, sorprendida de que ella siquiera pensara tal cosa.
—Nunca saludas a las personas, y cuando alguien trata de hablarte, terminas la conversación lo más rápido posible. Las personas piensan que sientes que eres mejor que los demás. Como si no quisieras perder el tiempo con personas que están por debajo de ti.
—Nunca quise dar esa impresión —dije honestamente—. Solo soy... no lo sé... tímida, supongo. Siempre me preocupa que las personas piensen que soy idiota, así que ni siquiera trato de ser amistosa.
—No puedes tenerle miedo a las personas, Bella, porque entonces terminarás sola.
—Ya estoy sola —respondí en voz baja.
—No, no lo estás, me tienes a mí —dijo con una sonrisa cursi.
Me obligué a devolverle la sonrisa.
—Gracias.
—Pero no soy la persona que realmente necesitas en este momento, ¿verdad? —concluyó.
Negué con la cabeza.
—Tengo mucho miedo de que Edward nunca lo supere. Realmente lo necesito en mi vida, Rose... ya no sé cómo hacer esto sin él. Él ha sido mi salvavidas... me voy a ahogar sin él.
Negó con la cabeza.
—Vas a estar bien de cualquier forma. Todo saldrá bien.
—Incluso si pudiera hacerlo sin él... no quiero. Lo extraño, y no creo que ese sentimiento alguna vez desaparezca.
—Oh, Dios mío, Bella Swan... ¿Estás enamorada de Edward?
—¿Qué? No —dije rápidamente—. Él simplemente es… ni siquiera sé. —Traté de pensar en la forma perfecta de describir lo que él significaba para mí, pero posiblemente ninguna palabra podría resumirlo. Edward había llenado todos los roles en mi vida en algún momento. Él fue mi mamá, mi papá, mi hermano, mi profesor, mi amigo, incluso mi amante, aunque uno reacio, pero aun así. Suspiré—. Él es... mi familia.
—Deberías decírselo. Los chicos son densos; no ven lo que es tan claramente obvio para nosotras.
—Tal vez —dije reflexivamente. No estaba segura de si quería saber cuál sería su respuesta a algo así. Ya sabía que probablemente él no sentía nada similar por mí, pero realmente escuchar que lo dijera sería desgarrador.
—Entonces… ¿vas a volver a tratar de quedar embarazada el próximo mes? —preguntó.
Tomé una respiración profunda.
—No lo sé. Lograr que Edward lo hiciera conmigo la última vez fue bastante difícil; dudo que lo haga nuevamente.
—Nunca lo sabrás hasta que hables con él al respecto.
—Ha estado tan distante últimamente… Ya no sé cómo acercarme a él.
—Bueno, estoy aquí para ti. Cualquier cosa que necesites, solo avísame.
—¿Rose? —pregunté—. No vas a decirle a nadie nada sobre esto, ¿verdad?
—Por supuesto que no. Ya te dije, puedes confiar en mí.
—Gracias.
—Claro —me dijo con una sonrisa.
Rose terminó de llevarme a casa, pero cuando llegamos allí, me sorprendió ver a Edward sentado en el porche, mirándome con un nivel de ira que no le había visto antes.
—Guau, parece enojado por algo —dijo Rose en voz baja. Sabía que tenía que ser malo si incluso Rose lo veía.
—Gracias por la noche de chicas —le dije—. Te veré el lunes.
Salí del auto lentamente, y mantuve mis ojos fijos en los suyos. Era la mayor cantidad de emoción que había visto allí en más de un mes, solo deseaba que no fuera una tan negativa.
—Hola —dije en voz baja mientras subía las escaleras hacia él.
—No me digas "hola". ¿Dónde demonios has estado? —preguntó con enojo.
No le respondí porque todavía era temprano en la noche y estaba segura de que los vecinos chismosos estaban afuera en su totalidad, así que pasé a su lado y entré a la casa para tener la conversación en privado.
Me siguió y, en el momento en que estuvimos adentro, comenzó a gritarme.
—¡Me he estado volviendo loco aquí! ¿Dónde demonios has estado?
—Fui… —Pero no me dio tiempo para explicar, me interrumpió y siguió gritando.
—¿Esto es alguna mierda de rebelión adolescente? Fuiste a esa última fiesta para asustarme y que así hiciera lo que querías que hiciera, entonces, ¿para qué fue esto? ¿Para castigarme por no ser lo suficientemente atento contigo últimamente? ¿Esto es un grito por atención o para ponerme celoso? Porque jodidamente no va a funcionar, y si sigues con esta mierda, ¡voy a jodidamente llamar a tu padre y decirle que ya no puedo manejar esta mierda!
—¡Está bien, es suficiente! —le gritó Rose inesperadamente. Ni siquiera sabía que ella me había seguido, y no estaba segura si me alegraba o no—. Estás actuando como un cavernícola imbécil. Ella no hizo nada malo y acaba de tener una noche de mierda, ¡así que cállate por dos segundos y escúchala!
—¿Qué pasó? —me preguntó Edward, abruptamente convirtiendo su ira en preocupación protectora. Era obvio que sus emociones estaban tan inestables como las mías, solo esperaba que no me odiara después de lo que necesitaba decirle.
—Fui al cine con Rose —comencé en voz baja, planeando contarle toda la historia.
—¿Fuiste al cine? —preguntó, obligándose a calmarse—. ¿Por qué no me enviaste un mensaje de texto o me dejaste una nota?
—Lo hice —le dije antes de ir a la mesita auxiliar y mostrarle mi nota junto al teléfono de la casa y el control remoto—. Realmente pensé que la encontrarías aquí.
—Oh —dijo con arrepentimiento—. Pensé… —se detuvo y luego suspiró—. Bella, lo siento. No debería haber perdido los estribos así, realmente… ya no sé qué demonios estoy haciendo.
Se giró y se sentó mientras ponía su cara en sus manos. De repente se veía tan pequeño, como un niño confundido en cuanto a lo que estaba sucediendo en el mundo que lo rodeaba. Realmente solo quería abrazarlo.
—Eh, uh —carraspeó Rose, recordándonos que no estábamos solos. La miré y le sonreí tranquilizadoramente, así sabía que estaba bien—. Bueno, creo que me voy a ir a casa —dijo, tratando de sonar casual—. Llámame si necesitas algo.
—Está bien, gracias, Rose —le dije sinceramente—. Por todo.
Ella me sonrió de nuevo y luego le lanzó a Edward una mirada de advertencia antes de salir de la casa.
—¿Ella sabe? —me preguntó él.
Asentí con vacilación.
—No iba a decirle, lo juro, solo… necesitaba hablar con alguien. Pero podemos confiar en ella, es una buena amiga.
—Me alegra que tengas una amiga así —dijo en voz baja—. Sin embargo, ¿qué pasó más temprano?, ella dijo que tuviste una noche horrible.
Tragué con dificultad.
—Cuando estábamos en el cine… me llegó el periodo.
La cara de Edward cambió a lo que parecía una mezcla de alivio y arrepentimiento, y luego se miró las manos.
—Bella, lo siento mucho —murmuró—. Sé que realmente estabas esperando un resultado diferente.
—¿Estás enojado? —le pregunté con cuidado.
Me miró a los ojos por primera vez en lo que parecía mucho tiempo, y dijo:
—Bella, ¿por qué me enojaría contigo por algo así?
Me encogí de hombros.
—Tal vez sientes que lo hicimos por nada. Quiero decir, te convencí de que iba a funcionar… y no lo hizo. No te culparía si ahora me odiaras.
Negó con la cabeza.
—Nunca podría odiarte. Tú deberías ser la que me odie. La forma en que he estado actuando últimamente… soy como un jodido lunático y ni siquiera sé cómo controlarlo.
—Me gustaría que pudiéramos ser como éramos antes… —Mi estómago se tensó y revolvió inesperadamente—. Te extraño —admití con vacilación.
—Yo también te extraño —respondió en voz baja—. Tal vez… si solo… no sé, encontramos una forma de olvidarlo, podríamos tratar de recuperar algo de eso.
—¿Cómo podríamos olvidar? —le pregunté con escepticismo—. ¿Y qué hay de… intentar de nuevo?
Apretó la mandíbula.
—Supongo que no podemos olvidar… pero ya no quiero vivir así. Estoy cansado de sentirme como una mierda todo el tiempo.
—Entonces no lo hagas —le dije antes de sentarme a su lado en el sofá—. Deja de sentirte tan culpable por eso, y solo acepta que fue mi decisión.
—Tienes dieciséis años —dijo con calma.
—Y tú tienes diecinueve años —refuté—. Quiero decir, Jesús, Edward, ¿de verdad crees que eres tan mayor que yo que realmente importa?
—Tu primera vez no debería haber sido así.
—¿Cómo debería haber sido entonces? ¿En alguna fiesta con un chico que no me importa y que yo le importaría una mierda? Incluso si no podemos salvar a Emmett, no voy a arrepentirme de nada.
—Debería haber sido con alguien que… no fuera yo —dijo en voz baja.
Sin pensarlo, me incliné y me abracé a su brazo. Me aferré a él como si mi vida dependiera de ello, y afortunadamente él no me alejó ni me regañó. Solo se sentó allí por un momento y me dejó abrazarlo, y luego sin advertencia, giró la cabeza y me besó en la frente suavemente. Una vez más, sabía que todo iba a estar bien porque, a pesar de todo lo demás, Edward regresó por mí. Me di cuenta en ese momento que mientras él estuviera presente en mi vida —verdaderamente presente y no solo un muerto viviente— el mundo seguiría girando.
No discutimos nada más esa noche. Después de unos minutos de solo sentarnos juntos de esa forma, él casualmente encendió la televisión y cambió los canales hasta que encontró algo que pensó que nos gustaría a los dos. No lo solté mientras veíamos, simplemente apoyé la cabeza en su hombro y estuve perfectamente feliz por primera vez en mucho tiempo.
No se resolvió nada sobre la concepción de un donante, y no tenía idea de si él estaría dispuesto a intentarlo de nuevo el próximo mes, pero no importaba en ese momento. Vive un día a la vez y preocúpate por el futuro después, eso era lo que él me había dicho antes, y era lo que íbamos a hacer.
¡Hola!
Como la mayoría pensaba, le llegó el periodo, y estamos como al principio. Me parece que alguien está enamorada, ¿qué creen ustedes? ¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?
Gracias por sus reviews en el capítulo anterior: freedom2604, Cary, Jade HSos, Tecupi, eliananayara, jupy, tulgarita, somas, Pili, Lizdayanna, cavendano13, Vanina Iliana, twilight-love1694, Mel. ACS, Yoliki, kaja0507, Techu, saraipineda44, Alizce, Adriana Molina, patymdn, Maryluna, Liz Vidal, MariePrewettMellark, Lady Grigori, Paola Lightwood, Tata XOXO, karen McCarthy, Melany, Lily, Ele, Kriss21, Adriu, alejandra1987, lunaweasleycullen14, terewee, y los Guest.
¡Hasta el próximo capítulo!
