Amar a alguien más
Capítulo 6: La verdad.
-Jajaja gracias, y no se te olvide que el sábado en dos semanas saldremos con nuestros hijos- Lindy ya había cerrado la puerta del auto, ahora hablaba con Precia desde la ventanilla.
-No lo olvidaré, hasta mañana, descansen- Precia también se despedía desde el interior del auto. Estaban en la calle frente a la entrada de la casa de los Harlaown. Una vez se despidieron, Precia se dirigió a su casa.
Ambas sonreían de oreja a oreja, bueno, Precia por dentro sonreía de oreja a oreja, Lindy siempre sonreía animada.
Chrono la esperaba en la entrada, tenía un cuaderno y en este escribía algo, se le veía muy concentrado.
-¿Hm? ¿Qué haces tan concentrado?- Lindy se acercó y quiso echar un vistazo al cuaderno, pero el niño se lo impidió desviando el tema diciéndole que necesitaba de su ayuda con una tarea y así guardando el cuaderno lejos de su madre.
Por su parte Precia también era recibida por una de sus hijas, la menor.
Precia recordaba que Fate le había dicho que tenía que hacer un trabajo y que había decidido escribir de su madre, y por eso siempre la observaba y al parecer hacía anotaciones en un cuaderno. La doctora nunca cuestionó la tarea de su hija menor, lo que no sabía era que en realidad estaba siendo estudiada en el ámbito amoroso.
"Hoy también acompañó a la señora Harlaown a su casa, lo sospecho por la sonrisa que tiene y porque está canturreando".
Ambas mujeres no tomaron mucha importancia al hecho de que sus pequeños las estuvieran observando demasiado, lo que no esperaban era lo que ocurrió después de muchos días de observación.
-¿Bonita?-
-Sí, bonita, ¿no lo crees?-
Lindy se sentó en la orilla de su cama a pensar en eso, recordando a Precia podría decir que era más que bonita, se ruborizó un poco al darse cuenta de su pensamiento – podría ser…- dijo todavía pensando.
-Y no solo eso, ¿sabes? A veces cuando están juntas pienso en papá- mientras Chrono hablaba de pie frente a ella, Lindy seguía mirándolo, ahora interrogante. ¿A qué punto quería llegar? Una alarma se activó en el interior de Lindy, su corazón empezó a acelerarse.
-Ah jaja, ¿también te pasa? Jeje creí que era la única- por un momento sintió una especie de alivio y su corazón estaba a punto de tranquilizarse hasta que su niño volvió a tomar la palabra.
-Pero me di cuenta que no es verdad- en ese momento que el niño terminó la sentencia, el corazón de su madre se volvió a acelerar. Y a partir de ese momento, Lindy escucharía muchas cosas que marcarían un final a su ilusión y un inicio a la realidad.
-Gra-gracias por escucharme, mamá- Fate estaba sonrojada y sonriendo cálidamente, su mamá le había dado permiso de ir al parque de atracciones con aquella chica.
-Mhm – Precia sonrió en respuesta a su hija, con la misma calidez, acarició la cabeza de su hija, acomodando su flequillo - ¿la quieres mucho?- preguntó con verdadera curiosidad y también para ver la reacción de su hija, era entretenido (Alicia tenía razón en eso de hacer sonrojar a la menor Testarossa).
-Mu-mucho-
-Bueno, es bienvenida en la casa cuando quieras invitarla-
-Wow, ¿mamá no vas a oponerte a que la persona que te está robando a tu hija venga a la casa?- Alicia se divertía mirando la escena sentada en el respaldo del sofá más largo (tomando fotos).
Precia se sonrojó un poco, solo Alicia sabía cómo era de protectora su madre, después de todo eso de deshacerse de los pretendientes de la familia no era solo cosa de las hijas, de algo servía esa mirada seria y con aires de superioridad -¡Cla-claro que no! Dije que no lo volvería a hacer- la peli-morada miró a otra dirección opuesta al lugar donde estaba Alicia.
-Jajaja, solo por curiosidad, ¿puedo traer también a mi novio?, ya no tengo, gracias mamá por eso, en serio, pero cuando vuelva a tener ¿no lo vas a petrificar con la mirada?-
-Ya dije que no- la mujer con el ceño ligeramente fruncido y un leve sonrojo miró a su hija mayor que reía a carcajadas, después miró a su hija menor que se veía muy contenta y la abrazaba mientras también reía pero con voz queda.
Después de la plática, las hijas se fueron a dormir a su cuarto y Precia también se fue a su habitación. Ya en la cama y mientras miraba el techo, pensando en todo lo que había estado hablando con Fate y Alicia, empezó a recordar las anécdotas que le había dicho Fate.
"Cada vez que ella sonríe, mi corazón se siente extraño".
"Cuando miro sus ojos…".
"El otro día fuimos a comer un helado".
"¿Es extraño?".
"Es extraño, ya quiero que sea mañana, hehe".
"Cuando toca mi mano…".
"Ella siempre intenta ser positiva, es…".
"Un día me regaló unos listones".
La mujer de repente empezó a recordar eventos con Lindy. Giró su cabeza dirigiendo su mirada hacia el buró, ahí estaba un broche que Lindy le había regalado días atrás, Precia apretó sus puños agarrando con fuerza el borde de las sábanas, sus ojos empezaban a abrirse más, rápidamente regresó la mirada al techo, suspiró pesada e intentó recobrar la calma... No pudo. Era como un bombardeo de recuerdos. Finalmente arqueó la ceja y se puso a analizar y mientras más analizaba… más descubría esa verdad increíblemente obvia expresada por su propio cuerpo.
…
Era el día de la salida de las dos familias.
-¿Mamá? Ya llevas más de dos horas, me sorprendes- Alicia tocó la puerta del cuarto de su madre, después entró encontrando a su madre volviendo a elegir otro conjunto de ropa y una montaña de ropa en la cama. La mayor de las hijas encontraba esto tierno por su madre, preocupante por la hora y gracioso por todo. –Eh… ¿Qué haces?- tocó el hombro de su madre que por fin reaccionó.
-Na-nada- Precia miraba su desorden, tenía una expresión de "no puedo creer que yo hice esto".
-Solo es una salida familiar con la otra familia, creo que la ropa casual es suficiente- la rubia empezó a buscar entre la montaña de ropa algo que fuera agradable y cómodo, y por qué no, algo bonito para recibir algún elogio – ponte esto, estoy segura que dirá que te ves encantadora- sonrió triunfal viendo la expresión de su madre.
Precia se sonrojó de golpe – no hago esto para que ella me elogie- la mujer cruzó los brazos y miró a otro lado, en seguida palideció, había admitido algo de lo que apenas había descubierto unos días atrás -¡No es…!- volvió la mirada a su hija para arreglar lo que había dicho pero Alicia la miraba de la misma manera en que Precia dedicaba su mirada cariñosa y comprensiva a sus hijas.
-No te preocupes por eso, anda, termina de arreglarte para que nos vayamos, y cuando regresemos podremos tener una larga conversación, jeje- Alicia posó su mano en la cabeza de su madre y después salió de la habitación.
-Hermana, escuché la voz de mamá. ¿Ocurrió algo?- Fate ya estaba lista, tenía un rato esperando en la sala, enviándose mensajes con alguien por el móvil.
-Jaja, mamá es una ternura-
-Bueno, es tierna pero… ¿Por qué lo dices?- Fate miraba interrogante a su hermana.
-Ya lo sabe- Alicia se sentó al lado de su hermana y cruzó los brazos, tenía una expresión satisfactoria.
-Ah jaja, a tiempo- respondió Fate acercándole su móvil a Alicia – mira- le señaló una parte de la conversación.
La persona con la que Fate se comunicaba era el pequeño Harlaown, estaban planeando un itinerario para la futura pareja.
-Jajaja esto es genial, no puedo creer que el niño de ocho años tenga tan buenos gustos para planear citas- leía el itinerario y después escribía – otra cosa, le dije a mamá que tendremos una larga charla cuando regresemos.
-Ah, de acuerdo- Ambas chicas sonreían preparando las actividades con ayuda de Chrono.
Precia ya estaba lista y por fin salía de su cuarto.
-Wow, mamá te ves preciosa- Fate dijo sorprendida desde su asiento.
-Gracias – Precia sonrió normal, era un elogio agradable e inocente.
-Estoy segura que la señora Harlaown pensará lo mismo- volvió a hablar la rubia menor, dejando en sorpresa a su madre.
-Y lo mejor es que, uses lo que uses, nunca pierdes tu lado sexy- Alicia le guiñó a la mujer que volvió a sentirse nerviosa.
-A… por… ¿Por qué…?- Precia no sabía qué preguntar. Apenas dos noches atrás ella se había dado cuenta pero sus niñas parecía que ya lo hubieran sabido desde hace mucho.
-Somos tus hijas- Alicia tomó las llaves de la casa y del auto.
-Y te amamos- Fate tomó la mano de su mamá que se había quedado estática a medio pasillo.
-Y por muy extraño que nos parezca a Fate y a mí eso de no molestar a una persona peligrosa- Alicia abrió la puerta de la casa e invitó a su madre y su hermana a salir.
-Esta vez no planeamos entrometernos como con las demás personas que te han venido a coquetear- Fate seguía guiando a su madre, ya iban hacia el auto, detrás de ellas Alicia terminaba de cerrar con llave.
-Sabemos que ya sabías de nuestro trato a todos tus pretendientes pero en serio, la señora Lindy es muy superior, por mucho, a todos los que han querido algo contigo- Alicia le entregó la llave del auto a su madre.
-Jejeje podríamos decir que nos había ganado y ni siquiera nos dimos cuenta- finalmente Fate abrió una de las puertas traseras y entró, Alicia hizo lo mismo en el lado de copiloto. Solo Precia seguía de pie al lado del auto.
Lindy ya estaba casi lista y Chrono entró a inspeccionar.
-Mamá, espera- el niño corrió y agarró la mano de su madre – te dije que yo ya tenía tu ropa para el día de hoy- el niño fue al guardarropa de su madre y sacó un conjunto que ya estaba listo para la ocasión –toma- lo puso en la cama de la mujer.
-Pero ya estoy lista y esta ropa es bastante cómoda- Lindy estaba empezando a sudar frio, sospechaba de la motivación de su hijo.
-Esta ropa también es cómoda, y te verás genial con esto – el niño le sonrió emocionado.
-Ah… jaja… - Lindy miraba el conjunto, era verdad, era lindo, no salía de su gusto pero era lindo de ese lindo para salir a una cita, y se veía cómodo pero… - en realidad la selección que hiciste es muy buena- la mujer analizó la ropa - ¿Alguien te ayudó a elegir?- quien le hubiera ayudado tenía buen ojo combinando las prendas.
-Amy me ayudó- el niño se sentó en el piso, miraba muy atento a su madre.
-La hija de los Limietta, wow- Lindy recordaba a esa niña, era otra de los pocos amigos de su hijo, ella iba a la misma escuela que Chrono, aunque era de otro grado.
-Jejeje, no lo esperabas, ¿verdad? Anda, ve a cambiarte, ya quiero ver cómo te queda- el niño seguía mirando con emoción.
Lindy se resignó y tomó el conjunto, se fue a cambiar. –Oye Chrono-
-¿Sí?-
-¿Estas planeando algo para esta ocasión?-
-No te puedo mentir, sí- el niño movía sus pies en el piso.
Hubo un momento de silencio, por fin Lindy terminó de cambiarse y salió. Chrono no supo qué decir así que solo dijo "wow".
-Jejeje, esto es vergonzoso, ¿sabes?-
-¡Pero mamá, te ves genial! Estoy seguro que Precia también pensará lo mismo- el niño levantó su pulgar en aprobación. Lindy echó a reír a carcajadas.
-¿Y cómo estás tan seguro?- la mujer sonrió de lado, se empezaba a preguntar realmente hasta qué punto su hijo se había puesto a investigar.
-Porque te mira con mucho amor- el niño sonrió ampliamente.
De golpe Lindy ya estaba roja como un tomate, su hijo siempre tenía que decir las cosas sin rodeos.
Lindy y Chrono salieron de casa, dirigiéndose al lugar donde habían quedado en reunirse con la otra familia. Habían tomado asiento frente al lago del parque, de eso ya había pasado casi media hora.
-Nunca habían llegado tan tarde- dijo Lindy.
-Hm, Fate dijo que se retrasaron un poco porque Precia tardó mucho alistándose- Chrono escribía en su móvil.
-¿Le acabas de preguntar?-
-Sí-
-¿Ya vienen?-
-Sí-
Al poco tiempo dos voces llamaron el nombre del niño, eran las hermanas, el pequeño corrió a saludarlas. Detrás de ellas iba llegando Precia. Detrás de Chrono, Lindy se había puesto de pie. Ambas, al encontrarse sus miradas, quedaron mudas y, en silencio, una sonrisa se dibujó en sus rostros.
-¡Precia! Te ves genial con esa ropa- Chrono fue a saludar a Precia y la tomó de la mano, empezando a jalarla hacia el asiento. El niño estaba muy emocionado, Precia llevaba ropa un poco menos seria y más refrescante, y a pesar de verse más linda de lo normal, no perdía ese porte refinado.
-Buenos días señora Harlaown-
-Buenos días señora Lindy-
Ambas rubias sonrieron con satisfacción y complicidad. Tal como lo planearon los hijos, ambas mujeres estaban presentables para la ocasión. Algo sí debían admitir las mujeres Testarossa, se sorprendieron al ver a Lindy con ropas más femeninas de lo que estaban acostumbradas a verla y a pesar de verse más femenina de lo que ya era, esa mujer no perdía su genialidad.
La hora de la verdad había llegado. Ya estaban frente a frente y no pudieron evitar sonreír como siempre y saludarse, pero también sintieron algo más, una especie de nervios y calma, en sus mentes empezaron a procesarse demasiados pensamientos a la vez, las comparaciones, sus propias preguntas, las palabras de sus hijos y de repente ambas tuvieron que desviar la mirada al sentir que sus mejillas ardían.
-Ho-hola- Saludó Precia tartamudeando, por dentro estaba avergonzada.
-Buenos días- Lindy saludó con más calma que la doctora– te ves encantadora con esa ropa, y veo que estás usando el broche que te obsequié, le queda perfecto- ok, Lindy era tan directa como su hijo.
Todos escucharon perfectamente lo que la peli-acua acababa de decir, en realidad Alicia hasta lo grabó, y todos, incluyendo a la propia Lindy, estaban sorprendidos por las palabras tan directas.
Habiendo escuchado tal halago Precia no quiso quedarse atrás, deseaba saber qué expresión pondría Lindy al escucharla – tú… ta-también te ves hermo… sa- la peli-morada estaba esforzándose por no desviar la mirada, pero su cara estaba tornándose roja, era difícil, empezaba a fruncir el ceño.
Una vez más todos escucharon, ahora boquiabiertos. Y una vez más Alicia tenía la grabación. Lindy cubrió su boca soltando una pequeña risita, estaba ruborizada por las palabras de la mayor pero ese halago había llegado de lleno a su corazón.
Precia cubrió su cara – Alicia por favor borra eso –
-Jajaja no, y recuerden, el día familiar apenas empieza- la chica guardó su móvil.
El itinerario fue el siguiente:
Caminata por el parque para presumir a sus madres, los tres futuros hijos de la familia disfrutaban caminando unos metros por delante de sus madres, persiguiéndose y por momentos echando vistazos al comportamiento de las mayores. Jugaban mientras caminaban y corrían. Por otra parte Precia y Lindy caminaban la primera mirando a veces de reojo a su acompañante, la segunda a veces mirando la sombra de su acompañante.
-Y…- Lindy se animó a hablar - ¿Qué tal el trabajo?- por dentro la peli-acua se regañaba por preguntar algo tan random.
Antes de responder Precia dio un pesado suspiro, empezó a contarle un poco de los días pesados que había tenido esa semana. Bueno, al menos ya no estaba ese silencio un poco incómodo.
Poco a poco volvieron a hablar como normalmente lo hacían, ya volvían a reír por cualquier cosa.
Después del rato en el parque, los hijos decidieron ir al cine. Se trasladaron al cine en el auto de Precia, ahora Lindy iba en el asiento de copiloto y Alicia iba atrás con los otros dos menores. La película que habían elegido era una de ciencia ficción, y ya que las madres estaban inmersas en su mundo platicando muy cerca debido a la multitud y el ruido en ese lugar, los chicos se encargaron de comprar los boletos. La selección de asientos había quedado de la siguiente manera: Precia y Lindy en una fila, Alicia, Fate y Chrono en una fila frente a ellas. Durante la película por un momento Precia le preguntó a Lindy si no había problema con que su hijo viera esa película, Chrono volteó desde su asiento y le dijo que no había problema porque a él le gustaban esas películas.
Durante las escenas fuertes, sorprendentemente fue Lindy quien inconscientemente agarró con fuerza la muñeca de Precia. Esto fue una sorpresa para la mayor, tanto como ver que a ella misma aquellas escenas fuertes y viscerales no le sorprendían como esperaba. En respuesta a la acción inconsciente de la peli-acua, Precia agarró su mano. Viendo que Lindy seguía un poco rígida, empezó a acariciar el dorso de su mano con el pulgar, mientras seguía viendo la película. Casi al instante Precia sintió como la mano de Lindy reaccionaba entrecerrándose y de repente, al mirar de reojo a su compañera, encontró a la peli-acua agachando la mirada. A pesar de la luz casi nula, excepto por la gran pantalla, era enternecedor ver a Lindy así, pero ahora la peli-morada también estaba sonrojada, así que regresó la mirada a la pantalla. No se dio cuenta en qué momento, pero la mano de Lindy ya estaba relajada, incluso la menor giró un poco su mano para agarrar la de la otra, sin entrelazar dedos, solo sujetándola por la palma. Se sentía bien, ambas sonreían de forma tímida y reconfortante mientras veían la película.
Al salir del cine los hijos platicaban de los efectos especiales, y que los actores habían estado geniales, que la música, etcétera. Precia y Lindy al salir estaban demasiado relajadas. Como si en el cine alguna especie de duda hubiera sido aclarada. Otra vez sin palabras y ya sabían lo que ocurría.
Los chicos decidieron ir a comer algo, ambas mujeres los siguieron. Iban a paso lento, disfrutando de la presencia de la otra. Ambas miraban al frente, donde estaban sus hijos.
Fueron a comer a un lugar familiar, ambas mujeres quedaron estratégicamente sentadas una la lado de la otra. Era el panorama perfecto para los chicos. Alicia estuvo tomando "fotos familiares".
La comida fue el momento más tranquilo de la salida familiar, una vez que terminaron fueron a otro lugar, un planetario. Estando ya allí, los chicos decidieron ir por su cuenta, acordaron con sus madres que se encontrarían en la entrada en determinada hora.
Ambas caminaron por las secciones del lugar, sin darse cuenta terminaron tomando el recorrido completo. Estaban en una de esas secciones con efectos especiales, era un escenario agradable y de poca iluminación. En un momento Lindy empezó a avanzar en dirección contraria a Precia, no se había dado cuenta hasta que la otra la detuvo al agarrar su mano – Lindy es por aquí hahaha-
Lindy se giró rápidamente-Woah, disculpa, con tan poca luz pensé que habías ido… por… - dejó de hablar al darse cuenta de la poca distancia que había entre ellas, y saber que la mujer frente a ella seguro estaba sonrojada.
Podría ser, los momentos eran perfectos, habían estado dejando pasar cada oportunidad pero esto ya era muy, MUY difícil. Precia no había soltado la mano de la otra, al contrario, sujetó con más fuerza.
A pesar de estar otra vez con tan poca iluminación, Precia podría jurar que aquellos ojos eran como dos luceros (cursi, le salía lo cursi a la mujer tsundere). Y como siendo atraída por esa luz la peli-morada se empezó a acercar a la otra, lentamente la distancia se hacía más corta, más y más. Era casi una tortura. Ver esos labios más y más cerca…
Ese día había sido muy agotador. Lindy le contó a precia que Chrono en cuanto tocó la cama quedó completamente dormido. Precia por su parte le contó que por el cansancio, sus dos hijas terminaron dormidas en la misma cama. Ambas hablaban por teléfono y reían, realmente habían disfrutado mucho de todo. Se despidieron. Y después de despedirse, el recuerdo de aquel momento en el planetario les regresó a la cabeza.
Al final del día, Lindy solo pensaba en ese acontecimiento: Precia se había acerado a ella demasiado, con una intención que incluso para la peli-acua era evidente, pero al final la peli-morada se detuvo y sin soltar la mano de la menor, le dijo que ya debían regresar con los chicos. Lindy recordaba que en ese momento ella también estaba cortando la distancia. De solo saber que su cuerpo estaba reaccionando solo…
En su cuarto, Precia caminaba de un lado a otro, su cara estaba completamente roja, por más que intentaba tranquilizarse no podía sacar de sus pensamientos el recuerdo de Lindy acercándose lentamente también a ella cuando Precia se había acercado con la intención de besarla. Todavía podía recordar los labios de la peli-acua que lentamente se abrían mientras más corta era la distancia, sin embargo Precia a la hora de la verdad se echó para atrás. ¿Por qué lo hizo? No ¡¿Por qué no lo hizo?! Realmente deseaba hacerlo.
A la mañana siguiente Alicia y Fate desayunaban para ir a la escuela.
-Mamá en serio, das más pena que Fate-
Precia tenía ojeras, y ahora se había enterado que sus hijos estuvieron viéndolas y tomando fotos (los tres). Tampoco estaba para reprimendas.
-No te preocupes, ya habrá más oportunidades- Fate también le animaba.
Antes de irse a la escuela, las niñas le recordaron a su madre que todavía tenían una plática pendiente.
En casa de los Harlaown, Crono también desayunaba para ir a la escuela.
-¿Sabes? La próxima vez, tú toma la iniciativa-
Lindy también tenía ojeras.
-Creo que te haré caso jajaja-
Aquella noche Precia se enteró de todo (lo necesario de acuerdo a la petición de Fate) lo que los menores habían hecho respecto a esa situación. De alguna manera la mujer se sorprendió y se alegró de que los hijos fueran quienes les estuvieran guiando. Eso era una muestra clara de que para ellos, aquella relación era algo bueno. A partir de esa plática para Precia apareció eso: "aquella relación".
Era un fin de semana. Alicia y Fate insistían en que debían ir a hacer las compras todas juntas, porque iban a llevar muchas cosas y ellas dos solas no podrían con todo. Chrono por otra parte también logró convencer a su madre de ir a comprar la despensa en una hora determinada y en un lugar determinado.
Precia llevaba un carrito de compras por los pasillos del supermercado, Alicia y Fate habían ido por unas cosas de otros pasillos. En ese momento Precia intentaba alcanzar algo que estaba en la parta alta de aquel anaquel. Una mano ajena tomó lo que ella intentaba agarrar.
-Que gran "coincidencia"- habló una voz femenina. Al instante Precia ya sabía quién era – jajaja, sospecho que fueron ellos-
La peli-morada tomó el objeto que Lindy había bajado para ella y con el comentario también rio – Hola, y gracias –
-¿Y las niñas?- preguntó la peli-acua mirando por los pasillos cercanos.
-Fueron a buscar algunas cosas en otro pasillo. ¿Y Chrono? – ahora preguntó la otra.
-Jejeje, fue por el cereal que le gusta, le dije que lo esperaría aquí-
En ese momento Precia notó que Lindy llevaba algunos productos en una de sus manos – si gustas, puedes dejar tus compras en el carrito, al menos hasta que lleguemos a las cajas registradoras-
-Ah, jaja gracias, es de mucha ayuda- puso sus cosas en el carrito.
Ninguna habló de lo que ocurrió y no ocurrió en el planetario, sin embargo la simple presencia de la otra las relajaba tanto, que por un momento pensaron eso de "ya habrá otra oportunidad", solo viendo los ojos de la otra, tenían total seguridad de que así sería y por lo tanto no había prisa.
En otro pasillo Chrono buscaba su cereal favorito hasta que escuchó una voz femenina al lado suyo.
-Ey Chrono-
-Alicia, hola-
-Buenas tardes, Chrono-
-Fate- el niño saludó a la hermana menor chocando su puño con el de ella.
-Es como si ya tuvieras el tiempo medido, llegaron muy rápido- Alicia lo felicitó levantando el pulgar.
-Jejeje – él respondió de la misma manera.
En el pasillo donde estaban Lindy y Precia, ellas seguían platicando. En algún momento de su conversación empezaron a hablar de comida y la cocina. Debido a sus trabajos, Lindy apostaba a que Precia no cocinaba mucho, y Precia apostaba lo mismo respecto a Lindy.
-Ya sé. ¿Por qué no vienen a cenar?- sugirió la oficial de policía. Precia no dudó en aceptar la propuesta – jeje, ya verás que mi comida sabe deliciosa-
Poco después llegaron los hijos, llevaban las cosas que habían ido a buscar. Todos fueron a pagar. Y ya estando en eso, Precia se ofreció a llevar a Lindy y Chrono a su casa.
Todo era tan normal como si fuera cotidiano, los chicos sentados atrás, las dos mujeres en los asientos del frente.
-Jejeje, así es como si toda la familia saliera de compras- Chrono dijo no pudiendo ocultar su alegría.
Ambas mujeres se sonrojaron.
-Ahora que recuerdo, niños- Precia llamó la atención de los menores.
-¿Sí?-
-Mande-
-Dinos-
-El próximo fin de semana Lindy preparará una comida para todos- les informaba mientras conducía, desde su asiento Lindy sonreía a los menores.
-¡¿Eh?! Entonces irán a casa, genial- el menor se emocionó mucho, ya había pasado casi una semana desde que no se reunían para cenar todos juntos – mamá, te ayudaré a cocinar- el niño le dijo a la mujer que no pudo negarse.
Siguieron platicando todos, realmente como una familia. Pero no lo eran, ¿qué eran?
Si sus hijos estaban de acuerdo al punto de ser ellos mismos quienes les hayan ayudado a nombrar esos sentimientos, si ella mismas sabían que el sentimiento era mutuo, entonces… ¿Qué eran ellas para ellas mismas en ese momento? ¿Qué clase de relación era esa?
Realmente deseaban aclarar ese único detalle.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
N/A:
Y07: TwT por fin el romance, gracias owo/
Chat'de'Lune: Chrono siempre será el más directo. Me cae bien. Saludos y gracias owo/
nadaoriginal: Ya se ve qué serán de grandes -w- jaja. Gracias owo/
Guest-chan: Creo que todo el equipo RWBY es shipeable entre ellas ewe y es genial ewe Gracias owo/
Luzy: Y lo que le falta ewe ok no tan así pero falta XD Gracias owo/
RedScars: Todos las queremos ver en plan romance, sí \TwT/ por eso no puedo creer que no tenga tantos fics u.u XDD y ahora quiero ver a Blake salvar a Yang, sería genial. Gracias owo/
RC: Gracias owo/
Próximo capítulo:
-Por favor, sé más cuidadosa-
o.o/ Saludos!
Autor del mal.
