¡Hola!

Este capítulo estará dividido en dos partes (no necesariamente mitades porque puede que terminen siendo 3), porque me dio la gana \:v/

u.u en realidad lo hago así porque de lo contrario volveré a tardar otro mes y no quiero.

De paso les aviso este fic permanecerá en una categoría de T, si alguna vez pasa algo salvaje entre Precia y Lindy será en otro fic aledaño a este XDD es que no puedo, si lo escribo aquí se perderá ese no sé qué que intento mantener en la historia XDD (y haber imaginado todo lo que quería que pasara se me cruzan los cables y no puedo escribirlo como quiero e.e creo que porque no va para ser explícito e.e tanto? No sé :v, no puede ser tan explícito sin que afecte el estilo que le intento dar DX)

Y dicho esto ya empezamos con el capítulo owo/

Amar a alguien más

Capítulo 9.1: Cumpleaños y un día en verano

Estaba encerrada en su cuarto, recargada contra la puerta, cubriendo su cara con ambas manos, sus ojos muy cerrados y ese sonrojo que si fuera posible sacaría vapor.

Precia estaba soberanamente sorprendida. Había sido diferente, hermoso, de ensueño, inesperado, inexperto… y había sido con ella.

Ella…

No podía evitarlo, el bombardeo de imágenes de "ella", Lindy, su mirada enamorada perdida en deseo, su respiración agitada, su corazón acelerado, su voz suave y aquellas delicadas y tersas manos recorriendo aquel cabello de tonos violaceos, recorriendo cada milímetro de su cuerpo, recorriendo sus labios, cada detalle de su rostro, torpemente descubriendo a este otro cuerpo, torpe y tímidamente, torpe y gentilmente, gentil y dominante, dominante y delicada...

Por fin se hizo ese grito ahogado, Precia sintió sus piernas tambalearse y se dejó caer en el piso, seguía recargada su espalda contra la puerta. Esos fogosos recuerdos la estaban torturando. Ese acto de amor había sido hermoso y vergonzoso, hermoso y anhelado, hermoso y atrevido, hermoso como todo lo que "ella" le hacía sentir desde que descubrió sus sentimientos propios.

Y era terrible, el momento presente era terrible, si pudiera Precia estaría más roja que el rojo mismo, y es que ser la sumisa…

¡¿Era en serio, eso era lo terrible?!

Era bastante serio para Precia.

Es decir, de un tiempo para otro Precia había tomado la confianza de ser más libre en sus expresiones para con Lindy. Que Precia había aprendido a tratar a Lindy de una manera que Lindy siempre se dejaba mimar, se dejaba indefensa solo para Precia, se dejaba querer. Y que en la cama hubiera ocurrido "eso".

Dígase "eso" al que Precia creerse la dominante en lo que fuera que tuviera que ocurrir, y que al final la menor de las dos mágicamente hubiera terminado ser quien dirigiera la situación. Pero vamos, esa situación fue torpe y memorable. Tan memorable que Precia seguía teniendo el recuerdo fresco de todo "eso", siendo ahora eso de que no pudo negarse al disfrute total de todo lo que Lindy le había provocado. Y se recordaba a ella misma deseando hacer sentir a Lindy la misma excitación, el mismo placer que la peli-acua le provocaba. Y entre todos esos besos y caricias, y entre todos esos torpes movimientos intentando descubrir a la otra, se olvidaron del mundo entero.

Pues Precia la tenía difícil en el momento presente, Lindy estaba tomando una ducha en su casa, en su cuarto… y estaba tararareando muy alegre, incluso se escuchaba de vez en cuando una risita boba provenir del interior de aquel cuarto de ducha.

Precia había despertado en la mañana, eran las nueve de la mañana, y había encontrado una hermosa sonrisa dándole los buenos días. Era Lindy con su cabello suelto, tenía puesta la playera de su pijama y estaba recargando sus codos en el borde de la cama. Precia todavía estaba medio dormida así que respondió al saludo y le sonrió dulcemente, para Lindy ese gesto la hizo sonreír todavía con más dicha. Ya tenían un par de meses que por las quedadas en la casa de una u otra familia Precia y Lindy habían empezado a compartir habitación así que ver a Lindy saludándola por la mañana era ya algo común.

Algo hizo click en el cerebro de la Doctora en el momento que Lindy besó su frente y Precia divisó en la clavícula de la menor una marca… no, si miraba mejor (mientras Lindy llenaba de besos el rostro de su amada), eran más de una.

'OH-POR-DIOS'

La peli-acua estaba que no cabía de la felicidad. Precia estaba que no podía recordar lo que pasó.

Lindy le dijo que iría a tomar una ducha, si a Precia no le molestaba. Se puso de pie e ingresó al pequeño cuarto. Se empezó a escuchar el agua caer, el vapor empezaba a asomar por el borde de la puerta y por fin Precia se incorporó de golpe en su cama cubriendo con la sábana su cuerpo desnudo. Pasó una de sus manos por sus labios, la otra mantenía la tela cubriendo su busto.

Por alguna razón sentía su cuerpo demasiado sensible, ese contacto de la yema de sus dedos en sus labios le provocó un cosquilleo donde tocó y así el primer bombardeo de recuerdos le llegó.

Buscó su pijama y la encontró sobre el buró junto a su cama, buscó su ropa interior y la encontró en la parte baja de la cama.

El recuerdo de un gemido cerca de su oreja la hizo dar un gritito que intentó cubrir con su mano, el recuerdo de unos brazos rodeándola por el cuello y atrayéndola con vehemencia la hizo cerrar los ojos, el recuerdo del dulce aroma de aquella piel…

Precia se sentó en el borde de su cama, mirando sorprendida a la puerta por la que Lindy había ingresado a la ducha. Su cara estaba roja, y ahora que se ponía de pie, tenía una sensación extraña en todo su cuerpo. Como pudo en medio de todos esos recuerdos se vistió de vuelta con su pijama. Buscó ropa para ducharse después de Lindy (¿por qué no entrar de una vez?) intentó borrar ese pensamiento.

Con el tiempo que llevaban en eso de dormir en casa de la otra Precia había notado que cuando Lindy tomaba una ducha solía tardar bastante, casi una hora y en las mañanas Lindy solía prepararse algo ligero para desayunar con Chrono y después preparar el almuerzo. Pues por la hora el desayuno podría irse olvidando pero, ¿por qué no?, este día los chicos no estaban así que no hacía daño preparar algo rápido y ligero mientras esperaba a que Lindy saliera.

¡Ja! Claro… si tan solo Precia pudiera recuperar la calma porque todos esos recuerdos apenas la dejaban pensar. Así llegó a la puerta de su cuarto y trató de abrir la puerta hasta que de repente se escuchó una risita boba de Lindy. Precia recordó de nuevo. Salir de ese cuarto parecía todo un reto.

"-¡Tengamos muchos hijos e hijas!-" recordó otra voz.

Lyndy disfrutaba del contacto del agua caliente contra su cuerpo, nada podría borrar esa sonrisa boba y llena de vida en ese momento.

-Jejeje-

Otra risita boba escapó de sus labios. No podía creer lo hermosa y delicada y encantadora y atrevida y maravillosa y gentil que Precia se había portado con ella la noche anterior, o al menos hasta las tres de la mañana que fue que por fin decidieron detenerse. Las mejillas de Lindy ardían por ese hecho. Lo recordaba tan bien, y deseaba seguir recordándolo, había sido maravilloso, hermoso, torpe, inexperto, anhelado, y disfrutado. Había sido un acto de amor genuino.

-Jejeje- volvió a reír al tocar las marcas que estaban en su clavícula y en un costado trasero de su cuello – ouch- dio un leve quejido al sentir un poco de ardor en su espalda, pero claro que no se quejó cuando Precia le marcó con el filo de sus uñas en medio el incontrolable éxtasis. Seguro ninguna de ellas se habría percatado en ese momento.

Y por fin podía sentirse parte de ella.

Parte de ella…

Todos esos recuerdos le regresaban en montón al pensamiento igual que las gotas de agua chocaban contra su cuerpo. "Ella", Precia, cómo la miraba con un inmenso anhelo, con un toque de erotismo en esa mirada que parecía incendiaba el cuerpo de la peli-acua, cómo acariciaba su cuerpo como si fuera el objeto más frágil del mundo, con una delicadeza que enamoraba, y con una posesividad que se sentía en el contacto de aquellas suaves y frías manos contra su piel. Ella que la besaba con tal delicadeza y un toque de urgencia. Aquella voz entrecortada como intentando controlarse, aquellas manos tímidas y demandantes que lentamente la despojaban de su ropa. La timidez y torpeza de esas caricias. Fue así que Lindy entendió que Precia, al igual que ésta, no sabía qué más hacer.

En medio del deseo, en medio del desear saber que eso era real, que "ella" era real, en medio de los repentinos gemidos que de alguna manera esa mujer de larga cabellera ondulada le provocaba Lindy la atrajo hacia sí con vehemencia. Sin saber cómo ambas se habían despojado de todas sus prendas, se habían perdido ante toda esa excitación, se habían perdido ante ese deseo de confirmar que a partir de ese momento se pertenecían por completo.

Una leve mordida, luego otra y otra, luego besos, luego gemidos, jadeos, palabras de amor dichas y cortadas…

-Jejeje – una risita más en la ducha.

A Lindy le parecía inesperado que de repente ella hubiera tomado acción para dar placer total a su amada. Bueno, lo ideal era que ambas disfrutaran por igual pero… pero…

Lindy se sonrojó de sobremanera, tanto que tuvo que recargar una de sus manos contra la pared para no caer, su otra mano cubrió su cara, todavía tenía esa sonrisa de dicha pero sus ojos estaban fuertemente cerrados (en este momento precia está dando su gritito ahogado por el bombardeo de recuerdos), no podía creer que ella misma hubiera hecho todo lo que hizo. Lo volvería a hacer pero todavía le sorprendía la determinación que tuvo para hacerlo.

Era muy serio.

¿En serio?

Sí, lo era. Porque Lindy de un tiempo hasta la fecha había descubierto que le encantaba ser mimada por su Doctora, le encantaba sentirse tan en paz con Precia que no necesitaba preocuparse de nada, al punto que en ocasiones se dejaba guiar por su mayor, no porque fuera necesario, simplemente le encantaba ese detalle. Y que en la cama hubiera ocurrido "eso".

Dígase "eso" al que Lindy disfrutaba por completo del suave y tímido trato de Precia pero debido a su fuerte deseo por expresarle que lo disfrutaba completamente, la peli-acua sin darse cuenta empezó a ganar terreno en el acto siendo al final la que en agradecimiento por el inmenso amor hizo a Precia perderse en el éxtasis y perdiéndose ella misma. ¿Cómo negar eso? siendo ahora "eso" la dicha de sentirse plenamente parte de la otra, sentir que después de ese acto de amor le pertenecía completamente a Precia (a pesar de que al final fue Lindy quien más aportó XD). ¿Cómo negarse a toda esa expresión?

Lindy seguía tararareando una canción y otra vez se reía.

Recordó que al despertar estaba durmiendo plácidamente entre los brazos de la mayor, recordó el contacto de sus cuerpos y el suave y acompasado latir del corazón de la peli-morada, el suave aroma de su cuerpo, la calidez de ese cuerpo. Lindy se recordó abrazarse un poco más hacia su amada. No podía creerlo, realmente había ocurrido. No podía creerlo, era maravilloso despertar entre sus brazos. No podía creerlo, quería llorar de felicidad.

Apenas eran las siete de la mañana, hora y media después de su hora habitual pero no importaba, lo valía. Permaneció así un rato más y decidió hacer algo especial para Precia para desayunar, así que se levantó cuidando de no despertarla. Miró alrededor y encontró su ropa interior en la parte baja de la cama, también encontró su pijama. Se vistió y con cautela salió a la cocina. Podría haber tomado una ducha primero, lo malo era que Precia despertaba fácilmente con el ruido de la regadera, ya le había pasado. Ya en la cocina preparó algo ligero y el café que Precia solía tomar. El desayuno tenía una forma especial, estaba elegantemente colocado en la mesa, había un post-it con un pequeño texto para que Precia lo leyera. Fue al jardín trasero de la casa y cortó una pequeña flor colocándola en un florero que tuvo que buscar en muchas partes.

Ya por fin puesta la mesa, Lindy regresó al cuarto, entrando con sigilo. Se acercó a la cama y besó el hombro descubierto de Precia. Poco a poco la peli-morada empezaba a despertar. Lindy recargó sus codos sobre el borde de la cama mientras despertaba la mayor.

-Buenos días- le saludó con una amplia sonrisa.

"-Seré el hombre más feliz del mundo-" recordó otra voz.

Precia salió del cuarto y se dirigió a la cocina, dejó escapar una risa al encontrar la mesa puesta para que ella desayunara. Cubrió su risita con una de sus manos, se acercó al platillo y vio el post-it, leyó "Con amor para una preciosa mujer". Un pequeño florero contenía un lirio y al lado estaba el café caliente. Precia se sonrojó.

Decidió desayunar y después preparar algo para Lindy, todavía faltaba poco más de media hora para que la otra mujer saliera.

En otro lugar de la ciudad, en una mansión.

-Chrono, ya baja, el almuerzo ya está servido- voz de Fate al otro lado de la puerta.

-Ya voy, ya casi termino de cambiarme- Chrono se cambiaba de ropa luego de darse una ducha en el baño de la habitación.

-Hermana, ya despierta- voz de Fate al otro lado de otra puerta.

-Mgh… mf… dgh… - Alicia todavía acostada en la cama.

-Hermana, en serio, son casi las diez- otra vez voz de Fate.

-Pero es fin de semana- Alicia tapándose la cabeza con la almohada.

-Pero le prometimos a nuestro tío que iríamos con él a buscar especímenes- otra vez voz de Fate.

-Hace mucho frío, no vamos a encontrar nada- Alicia asomándose bajo la almohada.

-Alicia, quedamos que hoy te dejaría conducir- voz de un hombre.

-Tch, de acuerdo me levanto-

Ya estaba terminando el invierno, la primavera pronto llegaría. A causa de que ninguna en ningún momento lo preguntó, el cumpleaños de Precia pasó desconocido por Lindy hasta que las chicas le informaron. Y ya que le informaron, Lindy le preguntó a Precia por algo que quisiera, Precia le explicó que no quería algo y que no era algo de qué preocuparse, después de todo tendrían muchos años más para festejar, en esa plática Precia recordó la fecha de cumpleaños de Lindy y ahora que lo pensaba el festejo había sido un poco estresante así que le sugirió que festejaran ambos. Solo de esa manera Lindy se animó.

Las mujeres le informaron a sus hijos, al principio se estaba haciendo un plan familiar, al final los chicos planearon algo totalmente diferente para que ambas festejaran.

El día de la celebración en casa de Precia, habían acordado quedarse a dormir. Pasar todo el día divirtiéndose en casa porque ambas mujeres habían estado demasiado ocupadas en esa semana y seguramente preferirían quedarse en casa en lugar de salir a algún lugar. Así siendo las cosas, Alicia y los chicos prepararon la comida, adornaron la casa, incluso hornearon el pastel mientras Precia y Lindy disfrutaban de la calma dejado que sus hijos las consintieran.

La cosa que se salió del plan de las mujeres fue que por sorpresa, coincidencia, casualidad, el hermano menor de Precia llegó a casa entregando regalos a diestra y siniestra. Felicitando a ambas mujeres, analizando a la peli-acua, dando su aprobación por la selección de otro buen espécimen por parte de su hermana mayor ocasionando una risa de Lindy y su agradecimiento y un sonrojo de Precia por las palabras de su hermano.

Luego de que el hermano se quedara a celebrar, le anunció a la pareja el obsequio que los chicos les tenían.

"Un día exclusivo para las dos"

Dicho en otras palabras, el tío de Alicia y Fate había ido por los chicos y los iba a devolver hasta después del mediodía del día siguiente. Era un plan perfecto. Ambas mujeres enrojecieron hasta las orejas.

-Oo~h, veo que entendieron la intención- el hombre les guiñó.

-Mamá, Precia, pásenla bien, el tío de Alicia y Fate dijo que nos llevará a buscar especímenes de insectos mañana temprano- Chrono ya tenía puesta la mochila.

-Eh… n-no, esp- Precia estaba a punto de hablar.

-JA JA JA por favor hermana, tienen que disfrutar de este regalo que sus hijos se esforzaron por planear- el hombre dio una fuerte palmada al hombro de su hermana.

-Mamá, señora Lindy por favor disfruten del día, ¿sí?-

-Eh… ¿de acuerdo?- Lindy respondió sin saber qué otra cosa decir.

-Mamá, tú puedes – fate levantó su pulgar. ¿Era eso una forma de animarla a enmendar el error del planetario?

Precia por inercia también levantó el pulgar, su ceja estaba arqueada y su cara claramente mostraba que estaba confundida.

En cuanto los chicos se fueron con el hermano menor de Precia, se creó un ambiente de silencio y confusión.

-¿Entonces… feliz cumpleaños?- Lindy fue la primera en hablar.

-Feliz cumpleaños…- Ambas se sentaron en el borde del pasillo mirando a la nada.

(((Continuará…)))

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N/A:

lasuper15: Gracias, es bueno que sea de agrado para otros owo/ Saludos

KatitoHTT: son nekos sexys XD owo/ Gracias!

RedScars: Son un amor QwQ al menos en la imaginación owo/ Gracias!

RC: tienes razón ewe son adultos así que no requieren de tanto tiempo para estas cosas, ah el estereotipo del adulto de este lado del charco XD owo/ Gracias!

Chat'de'Lune: Falta ver cómo llegaron a la parte de esa mañana XD, ya casi viven juntas, o.o casi owo/ Gracias y saludos!

yuri no tenshi 69: espero que sigan siendo tiernas owo/ Gracias!

nadaoriginal: Es lo matador de los niños, nunca se sabe con qué saldrán ni por qué D: owo/ Gracias!

Liz: aquí una parte de la continuación owo/ Gracias!

Fuerzas de un nivel superior me siguen haciendo demorar (llámese trabajo).

o.o/ Saludos!

Autor del mal.