Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

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Capítulo 20: Jugando con fuego

—Entonces… esto es lindo —dije con incomodidad mientras miraba alrededor del departamento—. Todavía no entiendo por qué no me lo contaste antes.

—Nena, honestamente, no pensé en ello. Quería contarte el día que firmé el contrato de alquiler, pero recuerda que ese fue el día en que me atacaste en el momento que entré a la casa.

—Nunca te ataqué —dije con una sonrisa involuntaria—. Estoy hormonal… y eso incluye estar caliente. No es fácil estar en la escuela todo el día lejos de ti.

Asintió como si fuera un problema serio, y suponía que en cierto modo lo era. Pero luego sonrió ampliamente como un niño pequeño en Navidad.

—¿De verdad te gusta este lugar?

—Sí… pero es un poco mucho, ¿no? Quiero decir, ¿qué te hizo conseguir algo así? —pregunté confundida. El nuevo departamento de Edward era más que lindo, era casi hermoso. Estaba en el segundo piso, así que el techo era abovedado, y la distribución abierta de la cocina moderna y la sala hacían que el lugar pareciera mucho más grande de lo que realmente era. Además, tenía dos habitaciones, lo que me pareció extraño. ¿Por qué conseguiría un lugar con dos habitaciones si estaba planeando vivir solo?

—Bueno, al principio iba a conseguir un estudio barato o algo así… ya sabes, el típico departamento de soltero —dijo con una sonrisa—. Pero no se sentía correcto y cuando vi este, supe que iba a ser perfecto.

—¿Perfecto? —cuestioné.

—Sí… para nosotros —dijo en voz baja.

—¿Nosotros? —Mi corazón realmente saltó.

Se encogió de hombros tímidamente.

—Aquí, ven a ver —dijo mientras me agarraba la mano y me llevaba por el pasillo trasero—. Esta será nuestra habitación —señaló hacia la habitación principal, que tenía uno de los baños adjuntos más grandes que jamás había visto. Y luego me sacó de la habitación hacia la otra un poco más pequeña al otro lado del pasillo—. Y pensé que esta sería la habitación del bebé.

Inhalé con brusquedad por el shock. Eso era lo último que esperaba escucharlo decir, y si no estuviera ya tan perdidamente enamorada de él, eso lo hubiera conseguido. Ni siquiera me di cuenta de que estaba llorando hasta que él cerró la distancia entre nosotros y acunó mi cara en sus manos para poder limpiarme las lágrimas con sus pulgares. Se inclinó, me besó la frente y susurró:

—Te amo mucho.

Envolví mis brazos alrededor de su torso y dije:

—Yo también te amo.

Después de unos increíbles momentos de soñar con el futuro, la realidad regresó a mi mente.

—Va a ser un poco difícil que vivamos juntos con Emmett aquí —murmuré con seriedad, aunque quería que sonara como una broma.

Se apartó lo suficiente para ver mi cara, y después suspiró antes de alejarse por completo y girarse por un momento.

—Ambos sabemos que él no se quedará aquí cuando sepa la verdad; probablemente nunca me hablará de nuevo —dijo en voz baja, y luego se dirigió al sofá de segunda mano en la sala y se sentó—. No vamos a poder vivir juntos de inmediato; estoy seguro de que tu papá necesitará tiempo para acostumbrarse a la idea, pero... encontraré la forma de convencerlo de que debemos estar juntos. Creo que si tengo un lugar decente para que vivamos... que si puedo probarle que puedo hacerme cargo de ustedes... tal vez él lo considerará.

Me acerqué a él y le acaricié la cara con ternura.

—Lo resolveremos —arrullé—. Incluso si tenemos que esperar hasta que tenga dieciocho años.

Envolvió sus brazos alrededor de mis caderas y apoyó la cabeza contra mi estómago.

—Eso es demasiado tiempo —dijo sombríamente—. El bebé nacerá antes de eso, y...

—Edward, no podemos decirles antes —lo interrumpí—. Mi papá es el jefe de policía, te arrestarán. Si realmente piensas que esperar hasta que cumpla dieciocho es demasiado, entonces imagina el tiempo que tendremos que esperar si vas a la cárcel.

Soltó un fuerte resoplido, se levantó del sofá y luego comenzó a pasearse agitadamente por la sala.

—Entonces, no solo tengo que mantener la boca cerrada cuando se la agarren contigo por estar embarazada, ¿sino que también tengo que observarte con mi bebé desde lejos y no poder reclamarlos a ninguno de los dos? ¿Cómo demonios eso está bien?

—No lo está —acordé—. Pero el bebé va a nacer en octubre, así que...

—Así que tendrá casi un año antes de que cumplas dieciocho años. ¡Bella, no voy a esperar tanto tiempo para ser un padre para mi hijo! —dijo frustrado.

—Eso es mejor a que vayas a la cárcel —argumenté suavemente.

—Tal vez tu padre no me arrestará; tal vez podamos hacer que lo entienda.

—Charlie no es la persona más comprensiva, especialmente no en lo que concierne a su hija de dieciséis años —le dije—. Tiene que haber otra manera. Solo tenemos que pensar en ello por un tiempo y resolverlo.

Envolvió sus brazos a mi alrededor con firmeza, y me besó el cabello antes de apoyar su barbilla en la parte superior de mi cabeza.

—Lo haremos. —Tomó una respiración profunda—. Lo prometo, Bella, voy a resolverlo todo.

Durante la semana que Emmett estuvo en Seattle, pude ir al departamento de Edward todos los días después de la escuela. Él tomaba un descanso del trabajo y pasábamos un par de horas juntos antes de que yo tuviera que hacer una aparición en casa.

Charlie había arreglado su horario de una forma que él estaba en casa todos los días para la cena, así que necesitaba estar en casa a tiempo para cocinar. No es que Charlie lo esperara, pero por alguna razón, tenía un deseo abrumador de cuidar de cualquiera que lo necesitara. Quién sabe, tal vez era mi lado maternal comenzando a salir. Edward generalmente pasaba por la casa cuando su trabajo terminaba por las tardes, y yo mantenía la cena esperando en el horno para que él también pudiera tener una comida caliente. Charlie nunca sospechó nada de esta rutina, de hecho, siempre le daba la bienvenida a Edward sin problemas y le encantaba escuchar todo sobre sus últimos arreglos en los autos.

Edward generalmente dejaba la casa alrededor de las ocho, pero siempre encontrábamos un momento cuando Charlie no estaba mirando para darnos un beso de buenas noches. Fue un ajuste difícil para nosotros, pero aprender a dormir sin él de nuevo fue el obstáculo más grande que tuve que superar. Perdí mucho sueño esa primera semana, pero con el tiempo eso le pasó factura a mi cuerpo cambiante y ya no pude luchar más. De hecho, comencé a quedarme dormida en el momento en que mi cabeza golpeaba la almohada.

Sin embargo, cuando Emmett regresó a casa la semana siguiente, las cosas cambiaron otra vez. Ya no podía ir a su departamento por tiempo de calidad con Edward, e incluso había días en que no lo veía en absoluto. Por supuesto, lo entendía. Ellos eran mejores amigos, se extrañaron, y Emmett pensaba que se estaba muriendo. Edward solo estaba tratando de ser lo más comprensivo posible, aunque tenía que admitir que si él no me enviara mensajes cada dos horas, no podría haber sido capaz de manejar la separación también...

¿Por qué demonios Em necesita que me siente aquí y lo vea probarse ropa? Es como una jodida chica—Edward me escribió un mensaje de texto una tarde.

Me reí.

Tal vez está acomplejado y quiere tu opinión porque está mucho más delgado de lo que solía ser —le respondí.

Parecemos una pareja gay.

¡Ja, ja! Hablando de ropa nueva, es posible que necesite alguna pronto. Los pantalones me quedan apretados.

Edward no respondió, así que pensé que se distrajo con Emmett, pero menos de quince minutos después, ambos aparecieron en la casa.

—Hola, no los esperaba para la cena, chicos —dije, gratamente sorprendida de verlos.

—Bueno, no planeábamos venir —me dijo Em—. Pero el señor cagón de allí necesitaba usar el baño y se negó a ir al de la tienda.

—Odio los baños públicos —dijo Edward defensivamente—. Y nuestro departamento está justo al otro lado del pueblo.

Edward caminó hacia el baño de abajo, pero luego lo escuché cambiar de dirección.

—¡Voy arriba! —anunció. Edward siempre odió el baño en el primer piso, principalmente porque solo era medio baño sin bañera ni ventanas; decía que lo hacía sentir claustrofóbico.

Emmett se dejó caer en el sofá para ver cualquier evento deportivo que estuviera en la televisión, y Charlie todavía no había vuelto a casa del trabajo, así que me tomé un momento para ir a buscar a Edward. Estaba bastante segura de que su necesidad de un baño era solo una treta, y tenía razón... en el momento en que llegué a la cima de las escaleras, él me agarró y estrelló sus labios en los míos.

—¿De verdad tus pantalones te quedan apretados? —preguntó emocionado mientras continuaba besándome. Sus manos encontraron su camino a mi cintura, y rápidamente desprendió el botón.

—Sí —respiré mientras él acariciaba mi abdomen que sobresalía sutilmente.

—Tal vez ambos deberíamos tomarnos el día libre mañana, así puedo comprarte algo de ropa —sugirió antes de mover sus labios a mi cuello.

—¿Pensaba que no podías tomarte más tiempo libre? —pregunté con una sonrisa.

—Ya no tengo días de vacaciones... ¿pero qué puedo hacer si estoy enfermo? La gripe es muy grave este año y estoy seguro de que mi jefe no querría que se la contagie a los clientes.

Me reí.

—Sí, eso sería algo malo.

—Pero creo que también podrías tenerla, porque ya sabes, has estado vomitando.

—En realidad ya no he vomitado mucho —dije, sin darme cuenta hasta ese momento que mis náuseas matutinas parecían haber disminuido—. Una vez, a primera hora de la mañana, pero por lo general estoy bien el resto del día.

—Son muy buenas noticias —murmuró Edward contra la piel de mi clavícula.

—Emmett se va a preguntar a dónde fuimos —dije distraídamente mientras dejaba que la increíble sensación de sus manos sobre mi cuerpo me llevara a un estado de deseo.

—Nah, está viendo Sports Center. Tenemos otros diez minutos, por lo menos —dijo antes de meterme a mi habitación.

—Pensaba que odiabas los rapiditos —dije divertida cuando él comenzó a quitarme la ropa.

—Lo hago, excepto cuando es nuestra única opción —explicó.

A pesar de desearlo, probablemente aún más de lo que él me deseaba, definitivamente era estresante. Estábamos jugando con fuego al tener sexo con Emmett en la casa, y quemarnos era una posibilidad real.

Pero la peor parte fue el hecho de que nunca antes me di cuenta de lo chirriante que era mi cama. Cada vez que él embestía en mí, la cama hacía un ruido que resonaba en la habitación, y temía que pudiera escucharse en la sala debajo de nosotros. Mientras más rápido se movía, más ruidosa se volvía, y más nerviosa me ponía. Por más que traté, no pude acallar mi mente el tiempo suficiente para disfrutarlo apropiadamente, lo que fue más que decepcionante.

Cuando terminamos, nos vestimos rápidamente, bueno, yo me vestí rápido y prácticamente bajé corriendo las escaleras, Edward se tomó su tiempo. Afortunadamente, Emmett ni siquiera pareció notar que habíamos desaparecido. Levantó la mirada cuando entré en la habitación para preguntar qué había para cenar, pero eso fue todo. Solo esperaba que mi cara no estuviera sonrojada.

Fui a la cocina para comenzar a trabajar en las enchiladas que había planeado de antemano, y cuando Edward bajó unos minutos después, me sentí aliviada de escuchar a Em bromear sobre tirar la cadena en medio del asunto y la necesidad de ambientadores.

Parecía que mientras más tiempo pasaba, y cuanto más crecía mi estómago, más insaciable me volvía. Muchas veces lo encontraba en su trabajo; pasábamos el rato mientras él trabajaba en los autos, y terminábamos cogiendo cuando estaba lento. Pero desafortunadamente para nosotros, Emmett tomó un trabajo de bajo estrés y poca responsabilidad en la oficina del taller, y también perdimos ese lugar.

Así que tuvimos que ser astutos… incluso si eso significaba estar juntos en la casa con mi hermano y mi padre ahí. Sin embargo, mientras más nos escabullíamos, más cómoda me sentía con eso. A veces nos aprovechábamos de sus distracciones y nos besábamos en un lugar oscuro como el pasillo o incluso un baño; otras veces encontrábamos una forma de escondernos el tiempo suficiente para tener sexo. Charlie y Emmett siempre estaban completamente ajenos a lo que pasaba, los que solo aumentaba mi confianza.

Cuando Edward y Emmett vinieron a cenar en una típica noche de semana, como generalmente lo hacían cuando la despensa de su departamento se quedaba sin cosas, Edward prácticamente me cogió en seco en la cocina. Incluso cuando Charlie entró por una bebida, Edward pudo desestimarlo fácilmente diciendo que se había perdido el almuerzo ese día y que estaba probando la comida antes de que estuviera lista. Charlie no tenía una razón para no creerle.

—Ese maldito chico siempre tiene hambre —dijo Charlie con una risa después de que Edward se volviera a unir a Em en la sala. Él no sabía cuánta razón tenía, pero el hambre de Edward no tenía nada que ver con la comida.

Después de comer, nos sentamos todos juntos a ver una película en la televisión, y solo por pura suerte me tuve que sentar justo al lado de Edward. Em se había extendido en el sofá grande, y Charlie tomó el sillón reclinable, así que Edward y yo nos sentamos en el sofá de dos plazas. Tenía frío, así que agarré la manta y sucedió que también cubrí a Edward, así que usamos el escudo para nuestra ventaja y nos tomamos de las manos debajo. Por supuesto, a mitad de la película, la mano de Edward se movió a la parte superior de mi muslo e incluso al norte de allí, lo que era increíblemente inapropiado considerando la compañía que teníamos. Pero esa era la clase de cosas a la que nuestra relación secreta había sido forzada. No podíamos ser sinceros al respecto, y nuestro tiempo juntos era limitado, así que nos tocábamos cada vez que podíamos, incluso si eso significaba hacerlo justo bajo la nariz de mi padre.

—Bueno, me estoy quedando dormido aquí —dijo Em después de un rato—. ¿Quieres ir a casa? —le preguntó a Edward.

—Sí, claro —dijo Edward un poco renuente.

Nos despedimos, pero antes de que Edward incluso saliera del camino de entrada, él ya estaba enviándome mensajes de texto. Cómo demonios lograba hacerlo sin que Em lo viera, no tenía idea.

Odio irme.

También odio cuando te vas.

Tal vez podría escabullirme después de que Em se vaya a dormir.

Ni siquiera lo pienses. Charlie tiene el sueño ligero.

Odio al maldito mundo.

Lo sé.

Y lo sabía; también odiaba al mundo en este momento. Simplemente no sabía qué hacer al respecto.

Un par de semanas después, Em volvió a Seattle por el fin de semana, así que pasé el fin de semana en la cama de Edward con él acariciándome el vientre prácticamente todo el tiempo.

—Muy pronto va a ser difícil esconderlo —me advirtió Edward mientras su mano continuaba frotando pequeños círculos alrededor de mi ombligo desnudo.

—Lo sé —dije con un suspiro. Mi estómago sobresalía con un pequeño y bonito bulto redondeado, pero mi nuevo guardarropa más holgado todavía lo ocultaba, así que nadie se había enterado. Pero solo era cuestión de tiempo.

—Tal vez sería mejor decirle a tu papá antes de que realmente lo vea —sugirió Edward.

—No me va a dejar salir de la casa una vez que se entere —le dije—. Entonces nos veremos aún menos.

—Creo que él apreciaría que le dijeras lo más pronto posible —reiteró—. Si no quieres decirle todo, entonces al menos respétalo lo suficiente para decirle esto. Se va a volver loco al principio, pero luego lo aceptará... tal vez incluso se dará cuenta que el bebé podría ser compatible con Em solo.

—Tienes razón —dije con otro suspiro—. Le diré en algún momento de esta semana... Pero te voy a dejar fuera de esto —insistí—. Él no me va a dejar salir de la casa, pero al menos nos seguiremos viendo cuando vengas.

Sonrió débilmente, y luego me besó en la cabeza.

—Todo va a estar bien.

Me reí una vez sin humor.

—Dime eso después de que hable con mi papá.


¡Hola! 🖐❤

Gracias por leer. El momento de la verdad está cada vez más cerca.😮😨😱 ¿Me cuentan qué les pareció?

Gracias por sus reviews en el capítulo anterior😍: Jade HSos, solecitopucheta, somas, cavendano13, Pili, alejandra1987, Vanina Iliana, Tata XOXO, Edith Gonzlez, Liz Vidal, crysty Katy, saraipineda44, Maryluna, MariePrewettMellark, Lady Grigori, tulgarita, cary, jupy, debynoe12, Adriu, PEYCI CULLEN, Tecupi, OnlyRobPatti, Lizdayanna, kaja0507, Adriana Molina, Lily, Esal, Ele, freedom2604, patymdn, Kriss21, Paola Lightwood, y los Guest.

¡Hasta el próximo capítulo!😘