Amar a alguien más

Extra 3: Celos según…

Los tres hijos estaban impactados.

Ya sabían cómo eran los celos de mamá Precia y por primera vez (y los tres deseaban fuera también la última) acababan de presenciar los celos de mamá Lindy y era temible.

-Mamá…- Chrono con una expresión de dolor compartido.

-Pobre hombre…- Alicia grabando la escena.

-Madre no…- Fate desviando la mirada.

Lindy era buena fingiendo.

Resultaba que en su nuevo vecindario había un equipo de béisbol infantil y un equipo juvenil. Chrono y Fate terminaron por entrar a dichos equipos porque se veía divertido. Por las tardes dos veces entre semana y los fines de semana se reunían para entrenar, si era posible para alguna de las dos madres, terminarían yendo a recogerlos (aunque el campo de juego quedaba bastante cerca).

Ocurría que hasta ahora, siempre iba una u otra mujer pero nunca ambas y ocurría que uno de los encargados, el mismo entrenador, había tomado interés en la mujer de cabellera violeta.

Oh sí, la mujer que aunque le arrojen una directa será casi un milagro si lo nota.

También ocurría que otro de los encargados, el responsable de papeleo, de equipos y de mantener informados a los padres, había tomado interés en la mujer peli-acua.

Oh sí, la mujer que se da cuenta de todo a la primera.

Resultaba ser que cuando Precia iba por los niños, el entrenador siempre encontraba una excusa para platicar con ella de lo bien que jugaban sus hijos y el buen ejercicio que era para la juventud hacer esos deportes. Palabras bonitas y un poco de demostración de condición física.

Vamos, Fate y Chrono solo se divertían viendo al pobre entrenador intentar impresionar a su madre. Sabiendo que ya eran una familia realmente no les importaban esas situaciones porque estaban seguros que ese lazo que unía a sus madres era indestructible. Y ahí estaban sentados en las gradas viendo la entretenida conversación.

-Oye hermana ¿Por qué mamá siempre atrae a tipos así?- Chrono ya se había acostumbrado a que algún hombre con cara de galán intentara coquetearle a su madre en cualquier momento en cualquier lugar incluso si Precia iba acompañada de él o de Fate o de ambos.

-No tengo idea-

Resultaba ser que cuando Lindy iba por los niños el otro encargado también encontraba algún tema de conversación y una vez más los hijos se sentaban un rato en las gradas para disfrutar de la escena infructífera. Igual era divertido. Ahora ya podía considerarse divertido.

-Cssscssscsss – Chrono cubrió su risa tapándose la boca con ambas manos.

-¿Hermano?-

-Mamá no se lo está tomando en serio cssssscsssscssss jaja-

Fate volteó a ver a su madre y en efecto Lindy solo estaba respondiendo de manera aleatoria. A estas alturas Fate había aprendido que su madre Lindy cuando no tenía interés en algo simplemente seguía la conversación con respuestas genéricas (y todavía así parecía que de verdad disfrutaba la plática).

Algo era claro.

"Cuando se enteren" ambos chicos suspiraron sabiendo que tarde o temprano las ilusiones de esos dos hombres se iban a derrumbar.

Ocurrió durante un partido amistoso, era fin de semana y Alicia también había ido a ver los encuentros de sus hermanos. Ya estaba lista grabando a diestra y siniestra. Escuchó la voz de un hombre saludar a la "señora Lindy" y de inmediato dirigió su cámara a ese lugar.

Lindy iba con Fate y unos metros atrás estaban Precia y Chrono. Alicia había llegado antes para apartar lugar aunque no era necesario porque tampoco había mucha gente.

Luego de que Lindy se tuviera que detener a platicar por un momento con el encargado, Fate fue a sentarse con su hermana.

-Oye Fate ¿No te parece sospechoso el comportamiento de ese hombre?- Alicia preguntó todavía grabando la escena de Lindy.

-Ah, sí, está interesado en nuestra madre, jeje es divertido-

-Hm, cuando se entere- fue lo único que dijo Alicia antes de preguntar por su otra madre.

-¡Hermana Alicia!- Chrono llegó corriendo a las gradas, cargaba una mochila y una gorra con el nombre del equipo.

-Awwww, mi hermanito – Alicia abrazó al niño sin dejar de grabar – otra vez creciste –

-Jejeje, claro que crecí, todavía me estoy desarrollando – él correspondía al abrazo y los cariños que su hermana mayor le hacía, eso de no verse en meses siempre los hacía portarse así.

-¿Dónde dejaste a mamá Precia? Vi que venías con ella-

-Ah, mamá se quedó platicando con el entrenador, él le pidió ayuda por si ocurría algún accidente, ya sabes, primeros auxilios, y creo que mamá dijo que sí. Mira, allá van- señaló al otro lado del campo de juego.

Ahora Alicia enfocó su cámara en dirección a Precia y el entrenador. Rápido se formaron gotas de sudor – Oigan, oigan, ¿en serio?-

-Oh, cierto, al entrenador le gusta mamá Precia- Chrono.

-Aquí habrá dos corazones rotos- a Alicia le brillaron los ojos – será divertido-

Todo iba bien, relativamente.

El encuentro infantil pasó con calma y sin problemas, Chrono estaba lleno de polvo. En su espalda se veía la leyenda T.H., al igual que en el uniforme de Fate, y su número de jugador. Lindy, Precia y Alicia lo recibieron contentas. Había sido un partido bastante divertido.

En el rato libre mientras se preparaban los del equipo juvenil el encargado se acercó a las gradas a entregar un informe a los padres de familia, después de eso se acercó a Lindy a platicar un rato con ella de lo bien que habían jugado los menores. Alicia grababa las expresiones de Precia y Lindy y el hombre y Chrono alternadamente.

Precia notó el interés de ese hombre por su mujer y eso le causó un poco de gracia al recordar cierto evento y a un oficial, Precia estaba calmada, era inevitable, su esposa era hermosa y encantadora. Sonrió victoriosa sabiendo que Lindy era únicamente suya y eso era lo que la mantenía tranquila.

Mentira.

¿A quién le va a gustar ver que alguien le coquetea a su esposa?

A nadie.

-Disculpe, creo que un padre de familia lo llama- Precia interrumpió, respetuosamente, la conversación y con eso el hombre se fue.

-Jeje, gracias- Lindy dio un apretón a la mano de Precia y le sonrió. A estas alturas Lindy sabía cómo era precia cuando esas cosas pasaban – pero no tienes que enojarte tanto – besó su mano – recuerda que dije que me iba a asegurar de que cosas como aquella ocasión no vuelvan a pasar – pero Lindy era mala con eso porque el encargado seguía interesado en ella. Al menos Precia agradecía que lo recordara.

-Lo sé, solo… - se sonrojó y desvió la mirada -Eres casada, ¿qué no tienen vergüenza? –

-Jajajaja supongo que no- abrazó a Precia por los hombros atrayéndola hacia ella, reía contenta – anda, cambiemos esos ánimos, ya está empezando el partido de Fate-

Alicia seguía grabando, a su lado Chrono también disfrutaba la escena.

Terminó el partido de Fate y ella también fue a las gradas con la familia.

-Wow, hermana corriste más rápido que en los entrenamientos-

-¿Verdad?-

Los menores platicaban de lo mucho que habían mejorado para ese partido amistoso mientras los adultos tenían otro tema de conversación.

El entrenador pidió ayuda a Precia con un joven que al parecer en el último momento se había sentido mal. Ella lo acompañó a revisar al joven. Todavía con sus hijos, Lindy siguió con la mirada a su esposa. Después de atender al joven y que sus padres lo llevaran con cuidado al auto, Precia ya iba a regresar con su familia sin embargo el entrenador la detuvo haciéndole plática de algo (tal vez de primeros auxilios y lo bien que lo hacía). Una cosa era segura, ese hombre claramente quería algo con Precia y no era para menores de edad.

"¿Qué no tienen vergüenza?" Lindy se encontró frunciendo el ceño, cosa que sabemos es raro, muy raro, en ella.

Por fin se hizo una reunión rápida con los padres de familia y el encargado y el entrenador dijeron unas palabras. Después todos empezaron a irse.

El error, o el horror. El entrenador se ofreció a llevar a Precia y sus hijos a casa. Precia obviamente lo rechazó y Lindy estaba ahí. Podría decirse que un aura peligrosa empezó a emanar de la peli-acua y solo en ese momento Precia entendió de qué iba todo eso.

-Jejeje – la hermana mayor rio con malicia – ya viene el desenlace –

-Em, perdón por interrumpir, entrenador- Lindy habló. El encargado también estaba ahí.

De alguna manera se hizo una conversación entre estas cuatro personas, resultando en que Lindy y el entrenador harían unos cuantos lanzamientos y bateos. El encargado se ofreció para explicarle a Lindy rápidamente cómo sujetar el bate y cómo batear, el entrenador por su parte le dijo a Precia que se iba a asegurar de ser suave para no lastimar a su amiga. Lo que estos dos hombres no sabían era que ambas los miraban fulminantemente al no darse cuenta de lo obvio, que esa H en el apellido de los hijos de Precia era por el Harlaown de Lindy y que esa T en los hijos de Lindy era por el Testarossa de Precia. Más aún, los niños eran o hijos de una o hijos de la otra. Obviamente le pertenecían a ambas. ¿Qué no por eso en los formatos de padre o tutor estaban anotadas ambas? ¿Era a propósito lo que estos dos hombres hacían?

Lindy ya estaba en la caja de bateo, lista para destruir a su enemigo. Precia por su parte pensaba que eso era algo muy infantil, y definitivamente esperaba que eso terminara pronto con Lindy victoriosa.

-Olvídate de lo infantiles que son, solo dile que si gana tendrá una dulce recompensa- Alicia habló en la oreja de Precia haciendo que su madre volteara a verla sonrojada y Alicia sonriera de manera pícara.

Así, el entrenador lanzó. Primer strike.

Volvió a lanzar. Segundo strike.

Volvió a lanzar…

Lindy bateó con toda su fuerza y puntería.

La pelota estaba claramente en el suelo detrás de ella. El encargado se acercó a ella para asegurarse de que estaba bien, él se veía aterrado y preocupado. El entrenador estaba en la zona de pitcheo botado, hecho bolita cubriendo su entrepierna y gritando de dolor. Precia miró a su esposa con un "claramente sabes lo que hiciste" dicho con la mirada. El bate estaba tirado cerca del entrenador.

Deliberadamente Lindy soltó el bate en la tercer bola lanzada y vaya puntería que tenía, el bate dio directo en la entrepierna del entrenador.

-Mamá…- Chrono con una expresión de dolor compartido.

-Pobre hombre…- Alicia grabando la escena.

-Madre no…- Fate desviando la mirada.

-Ah… jaja, disculpe, creo que no soy muy buena en este deporte- Lindy parecía genuinamente avergonzada y Precia sabía que eso era falso, ¡totalmente falso! - ¿Podríamos volver a intentarlo? –

¿En serio Lindy dijo eso? Precia se apresuró a detenerla.

-No creo que sea necesario – agarró la mano de su esposa y la jaló en dirección hacia sus hijos. ¿Por qué le daba por esperar al desenlace? Sabía que eso iba a terminar mal pero… se le ocurrió una idea, lo de siempre: recordarle a la gente que Lindy le pertenecía únicamente a ella.

Estando ya con sus hijos decidió aclarar la situación para ambos hombres – Nosotros somos una familia, nosotras estamos casadas y ellos son nuestros hijos – miró al encargado – así que por favor deje de coquetearle a mi esposa- le sonrió. Lindy se sonrojó y sonrió bobamente sintiendo la firme mano de Precia agarrando la suya. Ahora Precia miró al entrenador – y… usted. Solo tengo ojos para ella, así que por favor también deje de coquetearme- después de despedirse los cinco caminaron rumbo al auto.

-Por si no les queda claro- Precia volteó a ver al par de hombres.

-¿Hm? ¿Amor?- Lindy sintió que Precia la jalaba hacia ella y la besaba – jejeje- volvió a reír bobamente.

Después de ese incidente los hombres acordaron jamás hablar de eso con otras personas y por extraño que parezca poco a poco empezaron a llevarse bien con esta pareja.

Para el registro, actualmente Lindy ha empezado a participar entrenando a los niños y le resulta bastante divertido.

Extra 3, fin.

Extra del extra :v

Lindy estaba en la sala viendo una parte del video de aquel evento que Alicia le había mandado, ya habían pasado semanas de eso. Alicia le dijo que debía ver esa escena así que ahí estaba ella riendo por las cosas que había hecho.

[Olvídate de lo infantiles que son, solo dile que si gana tendrá una dulce recompensa] se escuchó la voz de Alicia mientras en la grabación Precia la miraba sonrojada para desviar la mirada hacia donde estaban Lindy y el entrenador.

Se escucharon los pasos de Precia dirigiéndose a la sala.

Lindy detuvo la grabación, estaba roja hasta las orejas.

-¿Cariño? ¿Qué tienes?- Precia entró a la sala y se sentó al lado suyo.

-¡Nada!- respondió al instante.

-¿En serio? – Precia arqueó una ceja – Escuché voces, ¿veías un video?-

-Ah, sí, jajaja, era… algo de béisbol- dijo viendo a otro lado.

-Vaya, realmente te gustó ese deporte- Precia se recargó en el hombro de su esposa.

Apenas era medio día, Chrono y Fate no estaban y ese comentario de Alicia sugería una cosa.

-M… ¿Amor?-

-¿Sí?-

-¿Podemos… ir a la cama… ahora mismo?-

Extra del extra, fin :v

-x-x-x-x-x-x-x-x-x-

N/A:

;v La sala también es un buen lugar.

o.o/ Saludos!

Autor del mal.