Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 8641927 /1/ Against-the-Odds


Capítulo 22: Golpes

Había sido una de las peores semanas hasta ahora. Charlie había estado caminando por la casa como un troll mudo y enojado, dando portazos y escondiéndose bajo las escaleras con la esperanza de pillarme metiendo la pata… pero él apenas me hablaba. Era un silencio horriblemente fuerte que llenaba la casa que nos rodeaba, y a veces me preguntaba por qué demonios no le decía que todo derivaba de un plan para salvar a Em… seguramente él sería un poco más bueno conmigo si lo sabía, ¿verdad?

Quería decirle esa parte, originalmente planeaba decirle esa parte, pero luego me di cuenta de que no podía. Si él conocía ese importante detalle, entonces estaba segura que también descubriría el resto. Puede que inconscientemente no estuviera dispuesto a creer lo obvio sobre Edward y yo, pero si le decía que traté de quedarme embarazada, entonces ya no podría negarlo. Al igual que el doctor Cullen, él se daría cuenta de que el único chico que estaría dispuesto a embarazarme a propósito para salvar a Em, era Edward. No podía arriesgarme, especialmente cuando todos lo necesitábamos tanto.

Emmett se había enterado de mi embarazo un par de días después de que lo hiciera Charlie, y estaba aún más molesto. Por supuesto, se culpaba. Si él no se hubiera enfermado, yo nunca hubiera buscado la atención que necesitaba en otro lugar y quedado embarazada, o alguna mierda así. Incluso si fuera cierto, enfermarse no era algo que él pudiera evitar, así que por qué sentirse culpable por eso. Pero la peor parte era la forma en que presionaba a Edward por cualquier información que pudiera tener sobre el bastardo que me embarazó. Emmett incluso fue tan lejos como para pedirle a Edward que lo acompañara a mi escuela para difundir amenazas que le advirtieran al mocoso que se hiciera cargo o iba a ver… No estaba segura de cómo Edward lo disuadió de eso.

Odiaba la posición a la que forcé a Edward; sabía lo mucho que odiaba mentirle a Em y Charlie, pero después de toda la charla de la ejecución hipotecaria, creo que comenzó a entender de dónde venía. Ya fuera que quisiera admitirlo o no, él era el pegamento que nos mantenía a todos juntos, nuestro único sistema de apoyo, y que ese último fragmento de la verdad saliera a la luz solo nos destruiría por completo.

Pero unas semanas después, mi vida recibió aún más golpes…

Cuando Renée se enteró, no solo estalló y amenazó con demandar custodia tanto de mí como de mi bebé nonato, sino que de alguna forma toda mi escuela también descubrió mi inminente parto.

—Hola —me dijo Rose ese lunes. Ella tenía uno de esos tipos de expresión de: "tengo algo horrible que decirte así que estoy sonriendo para ser amable", en su cara.

—¿Qué está mal? —le pregunté.

—Tal vez deberías tomarte el día libre… o el resto del año escolar.

—¿Por qué? —pregunté con un suspiro.

—Bueno, Lauren ha estado haciendo su pasantía en la oficina de la escuela, y supongo que escuchó una conversación entre tu papá y el director haciendo arreglos para que te libres de educación física por tu embarazo… Le ha contado a todo el mundo.

—¿En serio? —pregunté con un gemido. Realmente no estaba tan molesta porque sabía que iba a pasar, pero esperaba que sucediera un poco más tarde… como cuando las cosas no estuvieran tan estresadas en casa, aunque no estaba segura de si ese alguna vez sería el caso.

—Bella, sé que puedes manejarlo, pero realmente creo que deberías irte a casa —alentó Rose.

—¿Por qué haría eso? —le pregunté.

—Oh, vamos, sé que recuerdas lo que pasó con Jessica.

—No me importa —dije con honestidad—. Tengo como tres proyectos importantes que se vencen pronto; tomar un año sabático no va a resolver nada.

—No estoy hablando de un año sabático; estoy hablando de estudio independiente. Bella, van a crucificarte. Ya escuché a la gente hablando de eso.

Antes de que tuviera oportunidad de reaccionar a ese comentario, noté grupos de personas señalándome y riéndose de mí.

Y podía manejarlo; palos y piedras, y todo. Ni siquiera me afectaban los insultos desagradables escritos con marcador permanente en mi casillero, pero cuando un día me siguió a casa, me asusté.

Charlie me tenía en un horario estricto. Casa, escuela y de regreso a casa, sin excepciones. Él permitía que Rose me llevara todos los días, pero esa era la extensión de mi vida social. Sin embargo, ese día, deseé que mi papá estuviera en casa.

—Oh Dios mío —dijo Rose lentamente mientras contemplábamos la vista delante de nosotras. Toda mi casa no solo había sido cubierta de papel higiénico, sino que también de huevos. Ese tipo de cosas no era anormal para la casa de un oficial de policía, pero entonces vimos la nota…

Observa la diferencia, se leía, y justo al lado estaban dos huevos quebrados a la mitad con cuidado. Uno era un huevo crudo normal como los otros salpicados por todo el lugar, pero el segundo era un huevo fecundado con un feto de pollito muerto y ensangrentado.

—Apuesto a que el CCC hizo esto —dijo Rose distraídamente mientras miraba el desastre.

—¿Qué es el CCC? —pregunté confundida.

—El Club de Celibato Cristiano —aclaró… probablemente ella tenía razón. El Club de Celibato Cristiano de la Secundaria de Forks estaba lleno de idiotas hipócritas semi populares que pasaban sus días fingiendo ser buenos cristianos temerosos de Dios, pero sus noches cogiendo entre ellos y usando todas las pastillas del día después del pueblo.

Simplemente no lo entendía; independientemente de si fue el CCC o no, ¿los adolescentes realmente no tenían nada mejor que hacer que acosarme por estar embarazada? Era patético, de verdad.

Rose trató de ayudarme a limpiar el desastre para que mi papá no se volviera loco, pero él llegó a casa temprano para una inspección sorpresa y lo vio. Me sacó de la escuela al día siguiente, lo que solo hizo las cosas mucho más difíciles.

Odiaba el aislamiento. En realidad, era terriblemente irónico que me sintiera de esa forma, porque solía apreciar mi tiempo a solas… de hecho, solía despreciar a la gente hasta el punto que deseaba poder mudarme a una cabaña en el desierto de Alaska para vivir completamente sola. Dios, era una estúpida. Qué no daría por salir una tarde con Edward, o incluso con Rose. ¿Cuál era el punto, de todos modos? Ya estaba embarazada, ¿qué más le preocupaba a Charlie?

Supuse que al menos Edward podría tomar descansos del trabajo y venir a visitarme durante el día cuando nadie estuviera alrededor para pillarnos, pero él rara vez venía, si es que alguna vez lo hacía. Mencionó que había estado tomando turnos extras en el trabajo, lo que entendía, porque él realmente quería ayudar a Charlie con los pagos de la casa. Pero lo extrañaba como loca. Ni siquiera podía recordar la última vez que tuvimos sexo, lo que ciertamente me preocupaba. Creía que sería difícil para un chico —especialmente para un chico de su edad— pasar de tener sexo constantemente, a prácticamente nada en absoluto. No estaba preocupada por su fidelidad, solo por el hecho de que probablemente estaba teniendo dificultades para concentrarse en el trabajo.

Y luego estaba la depresión; era casi peor de lo que era cuando estaba sola antes. Cuando Em se mudó por primera vez al centro de tratamiento del cáncer en Phoenix, y mis padres se iban constantemente a visitarlo, yo todavía estaba en esa fase introvertida/negativa de mi vida... ya no estaba allí; Edward me había cambiado para mejor, y estaba terriblemente sola sin él, solo deseaba poder decirle eso a Charlie.

Pero como siempre en el pasado cuando más lo necesitaba, él apareció...

—Oye, ¿qué estás haciendo en la cama? —dijo en voz baja mientras sacaba la manta de mi cabeza.

—¿Edward? —Ni siquiera estaba segura si estaba soñando con él o no.

—Sí, ¿estabas esperando a alguien más? —preguntó con una risa. Levantó las mantas, luego se deslizó debajo de ellas para recostarse a mi lado y me abrazó firmemente contra él—. ¿Cómo está mi chica? Siento que ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que te vi.

Me acurruqué en su pecho y envolví mis piernas alrededor de las suyas.

—Ha pasado demasiado tiempo. Lo odio —dije con lágrimas involuntarias cayendo por mi cara.

—También odio esto —arrulló—. Siento mucho no haber estado por un tiempo. Me ha estado matando mantenerme alejado.

—¿Todavía estás muy ocupado en el taller? —murmuré en su piel. Estaba tratando de acercarme a él lo más posible y mis manos se aferraban a su camiseta como si mi vida dependiera de ello.

—Sí, ha sido una locura... pero he estado trabajando básicamente solo, y no ni tengo idea de por qué. Creo que el dueño está teniendo problemas. Incluso despidió a Em, pero él todavía viene y me ayuda gratis, porque no le gusta quedarse en casa todo el día solo.

—Sé cómo se siente.

Me atrajo hacia él con más fuerza y me besó la frente.

—Dios, te extraño.

Sus palabras solo hicieron que mis lágrimas fluyeran más rápido.

—Aparte de estar atrapada aquí, ¿has estado bien? —me preguntó.

Asentí y traté de esconder mi cara para que no me viera llorar; él tenía suficiente en su plato y no quería que se preocupara por mí encima de todo.

Sentí a sus manos moverse por mi cuerpo, y pensé que iba a alejarlas, pero felizmente descansaron en mi abdomen hinchado.

—¿Cómo está mi bebé?

Sonreí y encontré una forma de obligar a mis lágrimas a detenerse.

—Está bien —le dije—. Acabo de tener una cita con la doctora McCarty. Ella dijo que todo está según lo previsto.

—Me gustaría haber podido ir —dijo sombríamente.

—A mí también —admití—. Pero ella preguntó por ti.

—Apuesto a que ella cree que soy otro inútil que embaraza chicas y luego las abandona —dijo con un borde en su voz que no me esperaba.

—Ella sabe lo que está pasando con nosotros —le recordé.

—Lo sé, pero aun así. —Comenzó a frotar círculos en mi estómago, pero cuando notó algo empujando hacia él, se asustó—. ¡Santa mierda! ¿Acaba de...?

—¿Eh? —No estaba segura de lo que quería decir, pero luego me di cuenta que era la primera vez que él sentía al bebé moverse—. Oh, sí. Se está volviendo muy activo.

—Guau, eso es increíble —dijo, completamente asombrado—. ¿Cuándo sabremos si es un niño o una niña?

—Oh... no lo sé... la doctora McCarty dijo que me diría el sexo si quería, pero no estaba segura.

—Desearía haber visto el último ultrasonido —dijo con pesar.

—Bueno, tengo fotos —le dije. Me giré sobre mi espalda así podía sacarlas del cajón de mi mesa de luz—. Aquí —señalé mientras le entregaba las tres fotos en blanco y negro unidas—. Ahí está la cabeza... oh, este es un primer plano de la cara. ¿Ves su nariz?

Edward tenía la sonrisa más grande en su rostro mientras las miraba, y realmente podía ver el amor en sus ojos. Él iba a ser un padre increíble, no tenía ninguna duda.

—Mira su pie —dijo con entusiasmo al ver la última fotografía, que era una clara toma de la planta de uno de los pies del bebé, incluyendo los cinco dedos—. Oye, tiene tu dedo largo —comentó con una risa.

Lo miré más de cerca, y luego sonreí ante la vista agridulce.

—No me di cuenta antes. —Mi segundo dedo de cada pie era más largo que el dedo gordo, y siempre lo odié porque hacía poco atractivo usar sandalias, no era que quisiera usarlas de todos modos. Pero amaba cada parte de nuestro bebé, así que saber que él o ella los heredó, significaba que nunca podría volver a sentir lo mismo por esos feos dedos de los pies.

—Entonces... como ahora tu papá sabe que estás embarazada, tal vez deberías pensar en trasladar tu atención a un doctor más local... Ya sabes, así no tienes que ir tan lejos —sugirió Edward unos minutos después.

—Rose me ha estado llevando, y me gusta un poco alejarme —le dije—. Además, confío en Esme, no creo que me sienta cómoda con alguien nuevo. Ella sabe la importancia de hacerle la prueba al bebé de inmediato, y todas esas cosas. En realidad dijo que podíamos hacer una amniocentesis para analizar el tejido del bebé ahora, pero hay riesgos.

Él asintió distraídamente.

—¿Qué es una amniocentesis?

—Es una prueba donde meten un aguja en mi…

—Espera, me perdiste en la aguja —bromeó—. No tiene sentido correr riesgos adicionales cuando no hay nada que se pueda hacer en este momento, de todos modos —me dijo.

—Puede darnos tranquilidad.

Negó con la cabeza.

—Tranquilidad si es compatible... pero ¿y si no lo es? Necesitas superar esto antes de que potencialmente pierdas la esperanza.

—Va a ser compatible —le dije con confianza.

—Bueno, si estás tan segura, entonces no necesitas la prueba para darte tranquilidad... y además, luego estarás preocupada por poner al bebé en riesgo.

—Eso es verdad —acordé mientras frotaba mi estómago cariñosamente—. Entonces, ¿por qué no estás en el trabajo? —le pregunté, sin darme cuenta hasta ese momento que era el mediodía—. No es que me queje, o algo así —dije mientras me acurrucaba en él.

Volvió a envolver sus brazos a mi alrededor y me besó la cabeza una vez más.

—En realidad mi jefe está trabajando hoy. Él dijo que necesitaba un día libre, así que aquí estoy. Técnicamente, se supone que te estoy recogiendo para almorzar. Em nos va a encontrar en la cafetería como en... quince minutos.

—¿Qué? —pregunté mientras miraba el reloj—. ¿Por qué?

—Bueno, creo que él se siente un poco mal de que estés encerrada todo el tiempo, así que quería sacarte... Por supuesto, no tiene dinero, así que ahí es donde entro yo —dijo con una risa.

—Bueno, él no conduce en este momento, así que, ¿cómo va a llegar allí?

—Ha estado saliendo mucho con Garrett últimamente, cuando no está conmigo en el taller. Creo que en este momento están buscando chicas.

—¿Y qué has estado haciendo toda la mañana? —pregunté, un poco molesta de que no viniera antes.

—Tuve que llevarlo a Port Angeles a su doctor… lo que realmente me hace enojar por haberme perdido el tuyo —dijo con amargura—. De todos modos, cuando regresamos a casa Garrett apareció para sacarlo, y yo vine aquí… bueno, tuve que detenerme en el banco primero.

—Si Em está con Garrett, ¿entonces cómo nos va a encontrar en la cafetería? —pregunté confundida.

—No lo sé, él solo me pidió que viniera a buscarte. No creo que esté planeando en pasar mucho tiempo con Garrett, no se siente muy bien hoy.

—Aparentemente, se siente lo suficientemente bien como para ir a buscar chicas… si eso es lo que están haciendo —dije con un encogimiento de hombros.

—Emmett podría estar en su lecho de muerte y todavía encontraría una forma de hacerlo. Lo juro, él terminará siendo uno de esos viejos verdes que les pellizcan el trasero a todas las enfermeras en el asilo.

Resoplé.

—Probablemente. ¿Todavía está tratando de que salgas en citas dobles con él?

—Nah, he estado trabajando demasiado. Él sabe que estoy demasiado cansado en las tardes para salir. ¿Por qué crees que reclutó a Garrett?

—Aww, ¿estás preocupado de que Garrett esté asumiendo algunas de tus obligaciones de mejor amigo? —bromeé.

—No, estoy feliz por eso. Ya no estoy interesado en esa mierda... ni siquiera estoy seguro de si alguna vez lo estuve —admitió—. Siempre hice lo que Em quería. Él me dijo que fuera detrás de la sexy estudiante de intercambio extranjera, y eso fue lo que hice.

—Sí, porque estoy segura de que odiaste eso —dije sarcásticamente.

Se encogió de hombros.

—Si fuera honesto conmigo mismo, habría preferido ir tras una cierta chica de secundaria.

—Oh, claro —dije con incredulidad—. Estoy segura de que mi cuerpo no desarrollado y mis frenos altamente atractivos eran realmente excitantes.

—Incluso tu fase torpe era excitante —bromeó... al menos creía que estaba bromeando—. Ya te dije lo que me hacían esas coletas.

Me reí.

—Claro.

Rodó sobre mí, con cuidado de no dejar que su peso se apoyara en mi estómago.

—Solía rogarle a Em que me dejara quedarme, solo para poder escabullirme en tu habitación por la noche cuando todos estaban durmiendo —continuó.

—Uh-huh, ¿y qué hacías entonces?

—Masturbarme —dijo casualmente.

No pude evitarlo, estallé en carcajadas.

—Eres asqueroso.

—¿Alguna vez recuerdas haber despertado con algo pegajoso en tu almohada?

—¡Cállate! —dije entre risas.

—¿Qué tal en tu cara?

—¡Ugh!

—No te preocupes, solo cayó en tu cara un par de veces... generalmente por aquí —dijo mientras me hacía cosquillas en la mejilla con el dedo, así que giré la cabeza para tratar de morderlo—. ¡Oye! —se quejó.

Él estaba a punto de continuar con la asquerosa y dudosa historia inventada, pero lo callé estirando mis manos detrás de su cabeza, y atrayéndolo para un beso. Nuestras lenguas se encontraron inmediatamente y nuestro beso se profundizo a una sesión de besuqueo apasionada y atrasada. Por supuesto, no pasó mucho tiempo antes de que mis deseos fueran mucho más allá de eso.

Levanté las caderas y sentí con facilidad su deseo, así que mi mano se movió directo a sus pantalones para desprenderlos.

—Bella, vamos a llegar tarde —dijo con un gemido cuando mi mano encontró su camino a su erección.

—Pensaremos en una excusa —dije sin inmutarme y desesperada por la liberación que solo él podía darme. Él ya había comenzado a mover sus caderas al ritmo de mis caricias, así que sabía que no iba a poner mucha resistencia.

—Mierda —gruñó antes de alejarse lo suficiente de mí para sacar mi mano de sus pantalones.

Me habría quejado de la acción, pero él rápidamente comenzó a desvestirse, así que no pude evitar sonreír con ansiosa anticipación. No teníamos tiempo para desnudarnos de forma sexy, así que rápidamente nos quitamos la ropa, y luego él se estrelló de nuevo en mí. Sus labios se unieron a los míos, y envolví mis piernas alrededor de su cintura mientras él embestía en mí.

—Gah —dije, sobre todo para mí. Había pasado demasiado tiempo y casi había olvidado lo bien que se sentía tenerlo dentro de mí.

Sus labios se movieron a mi cuello, y le rasguñé la espalda mientras él continuaba embistiendo en mí. Su cuerpo era el cielo, y solo deseaba que pudiera estar permanentemente unido al mío. Si hubiera una forma de hacer que ese tiempo con él durara para siempre, lo haría en un parpadeo, pero desafortunadamente para ambos, se terminó demasiado pronto. Nos vinimos rápidamente, no por la limitación del tiempo, sino porque había pasado mucho tiempo y simplemente no pudimos evitarlo.

—Te amo mucho —murmuró antes de salirse de mí.

—Yo también te amo —le contesté.

Odiaba la jodida cafetería. La comida era grasosa y me producía la peor acidez, pero también era pequeña y estaba llena de chusmas aburridas que no tenían nada mejor que hacer que mirar a la hija adolescente embarazada del ex jefe de policía.

—Solo ignóralos —me dijo Em con apoyo. Él odiaba que estuviera embarazada y estaba más enojado conmigo que Charlie, pero todavía era su hermanita y siempre sería sobreprotector. Me alegraba que él al menos tratara de pasar tiempo conmigo después de lo enojado que estaba.

Él se veía horrible de nuevo. Perdió aún más peso y apenas tocó su comida, pero me negaba a estresarme demasiado por eso. Él iba a estar bien, lo sabía en mis entrañas… pero tal vez necesitaba tratar de sacar el tema lo más casualmente posible. Si lo hacía sonar como una idea al azar en lugar de algo que fue planeado, él no tendría razón para pensar que Edward tenía algo que ver con esto.

—Así que… estaba pensando, ya sabes, este bebé es tu pariente, entonces…

—¿Entonces qué? —preguntó Em despistado. Edward me miró sorprendido, pero no iba a cuestionarme.

—Entonces… tal vez podría ayudarte —dije apresuradamente. Era como sacar una curita, así que solo quería decirlo rápido para acabar de una vez.

—¿Ayudarme cómo? —preguntó él, no dispuesto a descubrir por sí mismo lo que estaba diciendo.

—Ya sabes... con tu enfermedad. Tal vez sea un donante de tejido.

Em miró a Edward con una expresión que expresaba lo estúpida que él pensaba que era, y luego volvió a mirarme.

—Bella, las probabilidades de que tu hijo sea compatible conmigo son... —Él repasó el mismo sermón que Carlisle me había dado en el pasado, pero me senté allí y escuché inexpresivamente de todos modos. Si Em quería creer que yo era una idiota, entonces suponía que era lo mejor.

—Todavía hay una pequeña posibilidad —dije cuando terminó su lección de genética.

—Sí, pero tenemos una mejor oportunidad de ganar la lotería.

—La gente gana la lotería —intervino Edward, repitiendo el punto que yo había hecho una vez.

—No la alientes, hermano —le dijo Em.

—Bueno, de todos modos voy a hacer que le hagan la prueba al bebé —dije con la mayor naturalidad posible.

Em no respondió, pero Edward me dio una sonrisa alentadora, lo que en realidad me hizo sentir mucho mejor. Ya sabía que él me respaldaba, pero ese pequeño recordatorio significaba mucho.

—Bueno, mira quién finalmente salió de su escondite —dijo alguien detrás de mí. Miré por encima de mi hombro y vi a Mike Newton parado allí mirándome con furia.

—Uh... —dije, sin tener idea de por qué me estaba hablando en primer lugar.

—¿Qué mierda es tu problema? —le preguntó Em.

—Ella es mi problema —le espetó—. Todo el jodido pueblo piensa que soy el padre de su bebé, y quiero que ella aclare las cosas.

Em inmediatamente se enojó, pero Edward se veía horrorizado.

—Bueno, por tu propia seguridad, es mejor que no seas el imbécil que la embarazó —lo amenazó Em.

—Emmett —lo reprendí, pero realmente no me importaba al mismo tiempo.

—No soy el padre de su bebé, ¡y quiero que los rumores se detengan! —dijo Mike con rencor.

—Mira, es mejor que salgas de aquí antes de que hagas algún comentario estúpido que haga que te patee el trasero —le advirtió irritado Edward a Mike.

Pero Em todavía no había terminado de interrogarlo.

—¿Por qué la gente pensaría que eras el padre si no lo eres?

—Porque un montón de personas nos vieron besándonos en una fiesta poco antes de que se quedara embarazada, así que solo lo asumieron y corrieron la voz. Pero Bella es una jodida perra y no le dirá la verdad a la gente.

—¿Cómo mierda acabas de llamar a mi hermana? —dijo Em furioso.

—¡Es una perra y una puta! No me extraña que el padre no quiera hacerse cargo —espetó.

Si Em estuviera sano, estaba segura de que Mike estaría en el hospital por su comentario; él no sería el primer chico que el gran puñetazo de Em enviaba allí. Pero suponía que esta era la pelea de Edward, y lo demostró poniéndose de pie y golpeando a Mike en la mandíbula, tirándolo directamente al piso.

—¡Demonios, sí! —dijo Em con una palmada en la espalda de Edward—. ¿Y ahora qué, perra? —le gritó a la forma inconsciente de Mike.

—¡Está bien, fuera de mi cafetería! —nos gritó el dueño—. Tienen suerte de que respeto a Charlie lo suficiente como para no llamar a la policía; ¡malditos delincuentes!

—Vamos, Bella, salgamos de aquí —dijo Em mientras me agarraba el brazo y me llevaba afuera.

—¿Está bien tu mano? —le pregunté a Edward en el estacionamiento.

—Sí, estoy bien —dijo sin alterarse.

—Amigo, ese fue el golpe más increíble que alguna vez te haya visto dar —dijo Em con emoción—. No creo que hayas hecho un nocaut antes, ¿verdad?

—No creo que hubiera tomado mucho con ese jodido mocoso —respondió Edward con los dientes apretados. Él estaba completamente furioso, y me alegraba de que Em parecía realmente no notarlo. No estaba enojado conmigo, él ya sabía lo que pasó entre Mike y yo en esa fiesta, pero eso no lo hacía más fácil para él. Sabía lo mucho que odiaba que la gente hablara mierda sobre mí, me lo había dicho varias veces desde que todos se enteraron de mi embarazo. Solo deseaba que hubiera algo que pudiera hacer al respecto.

—Sabes, Bella, ese chico Mike es un jodido imbécil, pero tengo que admitirlo, odiaría estar en su posición —me dijo Em inesperadamente—. ¿Por qué demonios simplemente no le dices a la gente quién es el padre? Papá dijo que ustedes eran acaramelados por los mensajes de texto, ¿así que cuál es el jodido problema? ¿El hijo de puta te abandonó o algo así? Solo dime y le patearé el trasero y haré que se haga responsable... Bueno, haré que Edward le patee el trasero.

Edward levantó una mano y se apretó el puente de la nariz como si de repente tuviera una profunda migraña. Sentía su dolor.

—Solo vámonos —dijo Edward después de un momento.

Em sacudió la cabeza en mi dirección por mi falta de respuesta a su comentario, pero luego ambos seguimos en silencio a Edward a su camioneta.


¡Hola!🖐❤

Gracias por leer. Las cosas se siguen complicando para todos.😢 ¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?

Gracias por sus reviews en el capítulo anterior😍: Marie Sellory, Lady Grigori, twilight-love1694, Pili, Vanina Iliana, cavendano13, cary, SweetSorrow16Love, debynoe12, Adriu, saraipineda44, Fallen Dark Angel 07, tulgarita, Liz Vidal, Mafe2404, lauritacullenswan, Techu, Kriss21, Tata XOXO, solecitopucheta, kaja0507, alejandra1987, somas, Ele, Tecupi, Esal, Jade HSos, Maryluna, patymdn, Paola Lightwood, crysty Katy, miop, freedom2604, y jupy.

¡Hasta el próximo capítulo!😘