Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
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Capítulo 23: Negación
—¿Qué estás cocinando? —me preguntó Charlie un día cuando llegó temprano a casa del trabajo. Lentamente había vuelto a hablarme, pero sabía que él todavía estaba muy incómodo con cualquier cosa que tuviera que ver con mi embarazo, así que si evitábamos el tema parecíamos estar bien.
—Un pastel —dije un poco nerviosa.
—¿Es el cumpleaños de alguien? —preguntó confundido.
—No… En realidad, me siento mal porque nos olvidamos del de Edward —dije honestamente. Su cumpleaños había sido poco después de que mi padre se enterara de mi embarazo, y todo había estado tan loco desde entonces que perdí la noción del tiempo; no es que Edward alguna vez estaría molesto por eso, pero ahora que las cosas se habían calmado, finalmente iba a hacerle ese pastel que le prometí.
—¿Cuándo fue el cumpleaños de Edward? —preguntó Charlie, sonando como si se sintiera tan culpable como yo.
—El 20 de junio.
—Oh… es cierto. Tiene veintiún años ahora, ¿verdad?
Negué con la cabeza.
—Veinte.
—Eh… bueno, supongo que debería comprarle algo —dijo mientras se rascaba la nuca—. Él ha hecho mucho por nosotros, y me siento un poco como la mierda por olvidarme.
—Papá, no, él no querría que lo hicieras —le dije rápidamente—. No quiere que gastes dinero, y de todos modos estaría avergonzado. Le prometí que le haría un pastel porque él dijo que nunca tuvo uno, pero sé que odiaría algo más.
—Bueno, está bien, entonces. Al menos vamos a hacer una cena aquí, o algo… Comeremos el pastel de postre.
—De acuerdo, suena bien —dije con una sonrisa.
La noche siguiente, Edward y Emmett vinieron a cenar. Comimos un poco tarde debido a que fue lo más temprano que Edward pudo salir del trabajo, pero a nadie le importó. Hice pastel de carne porque a él le gustaba mucho, y luego todos comimos el pastel, pero se negó a dejarnos cantar.
—Oye… un año más, ¿eh? —le dijo Emmett a Edward cuando terminamos de comer.
—¿Un año más para qué? —le preguntó despistado.
—Hasta que puedas beber legalmente en bares. ¿Recuerdas cómo solíamos tomar nuestras identificaciones falsas y usarlas en las discotecas de Seattle? Finalmente podrás hacerlo legalmente.
—Emmett —lo regañó Charlie—. ¿Qué demonios está mal contigo, hijo?
—Aw, papá, puedes hacerte el tonto todo lo que quieras, pero sabías lo que estábamos haciendo en la ciudad —dijo Em con una risa.
—¡Ciertamente no! —ladró—. Nunca te permitiría violar la ley de esa manera.
—Oh, como sea. Fue bueno que lo hiciera, porque todos sabemos que ni siquiera voy a llegar a los veintiuno de todos modos. Al menos tuve la oportunidad de experimentarlo cuando podía.
—Em... ¿podemos tener una velada agradable, por favor? —se quejó Charlie, sin querer hablar sobre la muerte de Em en este momento.
—Mira, me alegro de que hayamos tenido la oportunidad de reunirnos de esta manera —dijo Emmett, cambiando su tono para que coincidiera con su tema más serio—. Creo que necesitamos resolver lo que va a pasar en los próximos años.
—¿Qué quieres decir? —le pregunté, un poco ansiosa.
—Bueno... no voy a estar aquí para asegurarme de que todos estén bien cuidados, y no quiero dejarlos en este estado de caos. Papá, tu trabajo apesta y necesitas una mujer nueva. Bella, necesitas averiguar qué vas a hacer con el bebé, y tu futura educación y carrera. Y, Edward, también necesitas tener algún tipo de plan; no puedes trabajar en ese taller toda tu vida, especialmente porque puede cerrar pronto.
—¿El taller va a cerrar? —preguntó Charlie sorprendido, haciendo eco de mis propios pensamientos.
—Uh... no es definitivo, pero sé que está cerca —explicó Edward.
—Así que tengo soluciones para todos —anunció Em—. Edward deja de ser una pequeña perra y ve a buscar a esa princesa del queso en Italia. Papá, toma un trabajo de escritorio y pídele una cita a Sue Clearwater, y, Bella, tienes que ir a la universidad. Si te quedas con el bebé o no, tienes que encontrar una forma de conseguir un título. Sé que apestará, pero Phoenix tiene una gran universidad pública con un programa de guardería en el lugar para el bebé.
Edward, Charlie y yo teníamos expresiones similares en nuestras caras, y Em supo de inmediato que ninguno de nosotros iría por ninguna de sus sugerencias.
—Oh, vamos, chicos. No he tenido nada que hacer por meses, excepto pensar en todo esto, y estoy seguro de que es lo mejor.
—Bella no va a ir a ninguna parte —le dijo Charlie con confianza—. Lo resolveremos todo juntos, pero, Em, no tienes que preocuparte. Estaremos bien. Encontraremos una forma de hacer que todo funcione.
Me froté distraídamente mi vientre, y cuando me arriesgué a mirar a Edward, nos miramos a los ojos. Podría no tener ni idea sobre el futuro, pero de alguna forma sabía que Edward tenía un plan, incluso si no podía expresarlo. Por alguna razón, mi línea de visión cambió automáticamente a Charlie, y él también me estaba mirando, aunque su expresión era ilegible.
—Bueno, se está haciendo tarde —dijo Charlie de repente—. ¿Por qué no vuelven mañana, chicos? Podemos discutir más entonces.
—No puedo —dijo Em rápidamente—. Te dije que tengo esa cosa con Garrett.
—Oh, cierto... Bueno, ¿qué hay de ti, Edward? —preguntó Charlie.
—Um... no salgo hasta las siete y media.
—Bueno, está bien. Podemos esperar para cenar hasta entonces —insistió Charlie.
—Oh... está bien, claro. —Los chicos se pusieron de pie para decir buenas noches, pero me dolían los pies y me negué a pararme. Em se inclinó para darme un beso en la mejilla, y Edward me ofreció un breve y torpe saludo con la mano, y luego me quedé en un silencio incómodo con Charlie.
—Entonces... nunca les pides a los chicos que vengan dos noches seguidas —le pregunté después de unos momentos.
Resopló.
—Creo que necesitamos discutir algunas cosas, y es mejor no hacerlo delante de Em.
—¿Como qué?
—Cosas por las que no quiero que Em se preocupe —dijo vagamente, pero sabía exactamente de lo que estaba hablando. La casa... Ahora que Edward podría perder su trabajo, no había forma de que Charlie pudiera permitirle ayudar con los pagos y nos obligarían a la ejecución hipotecaria. Necesitábamos encontrar otro tipo de solución. Tal vez debería sugerir que Edward y Em se mudaran de regreso a la casa, así no tendrían que gastar dinero en el departamento.
—Bueno, creo que fue bueno invitarlos mañana entonces, si sabías que Em estaría ocupado. Él probablemente no apreciaría que le dijeras que querías hablar con Edward sin él —le dije.
—No soy tan estúpido como parezco —respondió con una extraña intensidad.
—Um... está bien —dije antes de finalmente obligar a mi gran trasero a pararse—. Creo que me voy a ir a dormir.
—Buenas noches —murmuró.
…
A la mañana siguiente me sorprendió ver a Charlie todavía en la casa a su hora normal de partida.
—¿Te vas a reportar enfermo hoy? —bromeé.
—No... tengo el día libre, pero tengo algunas reuniones no relacionadas que no me puedo perder. Te dejaré de molestar pronto.
—Está bien —dije con una sonrisa.
Pasé el día limpiando la casa y trabajando en mi tarea de estudio independiente. Fue otro día largo, solitario y aburrido, pero aun así estaba emocionada de saber que Edward estaría allí por segunda noche consecutiva. Contaba las horas.
Cuando Charlie llegó a casa alrededor de las seis de la tarde, traté de saludarlo, pero fue directo a su habitación y dio un portazo. No escuché ningún ruido de su parte después de eso, y me debatí si debería o no ir a ver cómo estaba.
Cuando finalmente llegaron las siete y media, esperé ansiosamente junto a la ventana que Edward viniera... pero una hora más tarde él todavía estaba ausente. Comencé a preocuparme mucho cuando el reloj marcó las nueve y Edward nunca llamó para decir que no iba a venir. La cena estaba fría hacía mucho tiempo, así que decidí llamar a su celular usando el teléfono de la casa.
Afortunadamente, él entró a la casa justo cuando mi llamada llegó a su correo de voz.
—Hola —le dije, aliviada de que estuviera allí. No sabía lo que pensé que sucedió, pero definitivamente estaba contenta de que él llegara.
—Lamento llegar tarde —dijo, sonando exhausto—. El taller cerró oficialmente esta noche.
—¿Qué? —prácticamente grité—. ¿Como para siempre?
—Desafortunadamente... Y eso significa que mañana pasaré el día buscando un trabajo nuevo.
—Sería un buen momento para mudarse —dijo Charlie mientras bajaba las escaleras.
—¿Mudarse? —pregunté, confundida por su comentario— ¿Por qué haría eso?
—Un cambio de escenario —dijo Charlie inexpresivamente—. Tal vez Em tenga razón; tal vez deberías viajar y encontrar algo mejor que hacer contigo.
—Papá, él está viviendo con Em... Em lo necesita en este momento —dije, preguntándome cuál era su problema.
—¡Emmett estará bien! —casi gritó Charlie, tomándome por sorpresa.
Entrecerré los ojos.
—¿Qué pasa?
—No lo sé, ¿por qué no me lo dices tú? —dijo con furia.
Miré a Edward de nuevo, pero su expresión casi me sorprendió más que el mal humor de Charlie... era una mezcla entre culpa, miedo y aceptación. ¿Qué demonios estaba pasando?
Volví a mirar a Charlie.
—Realmente no sé de qué estás hablando —dije honestamente.
—¡Sabes exactamente de lo que estoy hablando! He sido un completo imbécil para no ver lo que estaba pasando justo debajo de mi nariz.
Oh, mierda. No sabía cómo él lo sabía, pero lo hacía y de inmediato me aterroricé.
»No quería creerlo —continuó él—. Incluso cuando Waylon me dijo sobre el video, simplemente no podía... entenderlo.
—¿Quién es Waylon? —pregunté distraídamente en completo shock.
—Mi jefe —declaró Edward, y entonces lo entendí. Todas las veces que encontré a Edward en el trabajo, fuimos filmados... todas las veces.
—Papá —dije en voz baja, esperando que se calmara y escuchara mi explicación, pero él ya estaba encendido y no había nada que lo detuviera.
—Él instaló las cámaras porque pensó que alguien le estaba robando, pero luego se dio cuenta que no estaban ganando suficiente dinero, así que despidió a todos, excepto a su mecánico estrella. El bastardo olvidadizo realmente nunca revisó esas grabaciones porque ya no creía que fuera un problema. Las revisó la semana pasada solo para volver a verificar y asegurarse de que no se hubiera perdido de nada, y entonces vio algo alarmante y me contó sobre ello. ¿Y saben lo que hice?
—Papá —dije de nuevo con lágrimas cayendo por mi cara, pero él ni siquiera se detuvo.
—De hecho, le dije a Waylon que se fuera a la mierda. Le dije que estaba equivocado, que era otra persona en el video... Tal vez era Edward tonteando con otra chica, pero seguro como el infierno que no era mi hija... Le grité en la cara que no había forma de que Edward alguna vez hiciera eso. He conocido a Waylon por veinte años, pero aun así no le creí. Él siguió llamándome, pero no contesté... No fue hasta anoche que abrí mis jodidos ojos.
Sacudí la cabeza lentamente en negación pura, mientras cada músculo de mi cuerpo temblaba. Esto no estaba pasando. No ahora, no cuando estaba segura que destruiría todo. ¿Cómo se suponía que saliéramos de esto? Pero no habría mentira inteligente, ni explicación falsa que nos liberara... Era hora.
—Papá, puedo explicarlo —dije, mi voz quebrándose en el medio cuando las lágrimas me dominaron brevemente.
—Anoche —continuó Charlie, ignorándome por completo—. Vi esa mirada que intercambiaron y todo quedó perfectamente claro. Aun así no quería creerlo, así que hoy fui a lo de Waylon y le pedí ver ese maldito video. —Su voz también se quebró, y por primera vez, vi a mi padre llorar por algo que no tenía nada que ver con la enfermedad de Emmett... al menos él pensaba que no lo tenía.
»Dime que de alguna manera el video era falso —le rogó Charlie a Edward con lágrimas de rabia.
Miré a Edward, y se veía absolutamente horrible. Él odiaba ser la causa del dolor furioso de mi padre, pero no había vuelta atrás.
—No era falso —dijo Edward lentamente—. Yo soy el padre del bebé de Bella.
La agitación de Charlie finalmente alcanzó el máximo, y él explotó. Agarró a Edward por el cuello y lo empujó contra una pared.
—¡Confié en ti con ella! Te quería como si fueras mi propio hijo. Ella es solo una niña. ¿Cómo pudiste hacernos esto? —gritó, golpeándolo contra la pared una y otra vez entre las palabras.
Edward podría haberse protegido fácilmente, pero él no se movió; de hecho, casi parecía que quería ser golpeado.
—¡Papá, detente! —lloré.
Charlie realmente me escuchó y dejó de golpearlo, pero no lo soltó, solo siguió gritando.
—¿Qué te hizo pensar que tenías el derecho? Incluso con la verdad mirándome directamente a la cara, no podía creer que harías eso. ¿Por qué? ¡Dime por qué, maldita sea!
—Lo siento, Charlie —finalmente logró decir Edward.
—¿Lo sientes? Has guardado silencio sobre esto durante meses. ¡Meses! ¿Qué clase de persona eres?
—¡Le hice prometer que no diría nada! —grité, tratando de que me escuchara sobre su furia. Cuando todavía no me escuchaba, me acerqué y agarré su brazo, que él alejó instintivamente, causando que cayera directo sobre mi trasero con un jadeo audible escapando de mis labios.
Era aterrador como el infierno, pero eso causó que los hombres finalmente se separaran y vinieran en mi ayuda.
—Estoy bien —traté de asegurarles.
—Deberíamos llevarte al hospital para que te revisen de todos modos —sugirió Edward.
—Bella, lo siento mucho —dijo Charlie, viéndose completamente destrozado—. Nunca quise que te lastimaras.
—Lo sé... y estoy bien —dije honestamente. Solo caí sobre mi trasero, pero a pesar de todo entendía su preocupación. Las caídas de cualquier tipo eran peligrosas para las mujeres embarazadas.
Edward me ayudó a levantarme y sentarme en el sofá, y luego comenzó a sentir mi abdomen para revisar los movimientos del bebé. Afortunadamente, estaba bastante activo.
—Déjame llevarte para estar seguros —insistió.
Le asentí, pero luego miré a Charlie sin saber qué hacer.
—Iremos todos —dijo él rápidamente.
El viaje al hospital fue tenso... por decir lo menos. Charlie no dejó que Edward condujera, así que nos amontonamos en la patrulla, donde me senté en el asiento delantero y Edward se subió atrás. Charlie siguió mirándolo por el espejo retrovisor y podía decir que le gustaba la forma en que Edward se veía detrás de la barrera, lo que me asustó muchísimo.
Cuando llegamos, fui atendida de inmediato, y ni Edward ni Charlie estaban dispuestos a dejar mi lado.
—Está bien, ¿y tú eres el padre? —preguntó la enfermera.
Ambos dijeron "Sí" al mismo tiempo, obviamente tomando su pregunta de dos maneras muy diferentes.
—Yo soy su padre —aclaró Charlie—. Ella es menor de edad.
—Está bien, entiendo —dijo la enfermera con una sonrisa amable—. Y eso te hace el padre del bebé —concluyó mientras señalaba a Edward.
Charlie apretó los dientes. La verdad todavía era demasiado cruda para el comentario casual de la enfermera.
—Sí —dijo Edward sin vergüenza.
La enfermera me hizo algunas preguntas sobre mi caída, y luego me conectaron a un monitor donde me tuve que sentar por un rato para que pudieran obtener una lectura ampliada de los signos vitales del bebé.
Charlie y Edward se sentaron en las sillas de visitas, y los tres escuchamos los zumbidos del corazón del bebé por una cantidad incalculable de tiempo, y entonces decidí que sería un lugar seguro para contarle todo a Charlie.
—Papá... necesito explicarte cómo pasó esto —comencé lentamente.
—No quiero escuchar ninguna excusa por él —dijo Charlie furioso, negándose a mirar a Edward en ese momento, o incluso reconocer el hecho de que él estaba en la habitación.
—No es una excusa, es la verdad. Le pedí que me embarazara —le dije, esperando que fuera un shock suficiente para que escuchara. Afortunadamente, lo fue—. Los escuché a ti y a mamá hablando sobre tener un bebé para salvar a Em... y cuando no funcionó con ustedes, supe que tenía que intentar yo.
Charlie me miró sin comprender por un momento, y luego su cara se distorsionó.
—¿Qué? —gritó con una mezcla de confusión y enojo—. Bella, esa es la cosa más ridícula que he escuchado en mi vida.
—Lo sé... todos me lo han dicho, pero sigo creyendo que funcionará —dije con confianza—. Le rogué a Edward que me ayudara a quedar embarazada, y él me dijo que no... así que fui a otro lugar, pero no pude seguir adelante con eso, así que volví con él. Papá, tienes que creerme, todo esto fue por una buena causa.
—¿Una buena causa? Bella, vi el video de ustedes dos en el taller... Esas son imágenes que nunca podré olvidar, y ni siquiera lo vi todo. Pero lo que vi, seguro como el infierno que no era un plan erróneo para ayudar a tu hermano. Era un hombre teniendo sexo con una chica demasiado joven para él.
—Eso es verdad —intervino Edward—. Fue inapropiado. Todo lo que sucedió estuvo mal, pero... Charlie, te lo juro, amo mucho a Bella, y voy a hacer todo lo necesario para cuidarla a ella y a nuestro bebé.
—Has arruinado su vida —espetó Charlie lleno de odio—. Si realmente te preocuparas por ella, hubieras dicho que no.
—Él dijo que no... dijo mucho que no —le dije—. Pero lo hice sentir culpable y no me detuve hasta que finalmente aceptó.
—Él no es un jodido niño, Bella, tú lo eres, y él nunca lo habría aceptado si no quisiera.
—Quería hacerlo —admitió Edward—. Estaba enamorado de ella, lo admitiera o no, y... solo dejé de luchar con eso. Como dije, sé que estaba mal, y lamento haber traicionado tu confianza, pero no me arrepiento.
—Por supuesto que no, solo te arrepientes de haber sido atrapado —dijo Charlie con enojo—. ¿Alguna vez pensaste en confesar todo esto?
—Él quería hacerlo —le dije defensivamente—. Le pedí que no lo hiciera porque sabía que reaccionarías así, y no quería que nos separaras.
Charlie parecía que estaba a punto de decir algo, pero el doctor entró y comenzó a leer el monitor.
—Bueno, todo se ve bien. El bebé está fuerte y saludable, solo tómalo con calma durante los próximos días.
—Gracias, doctor —dije sinceramente. Una enfermera entró y me ayudó a desconectarme, y luego Charlie tuvo que firmar algunos papeles antes de que finalmente me dejaran ir.
El viaje a casa fue en silencio de nuevo, pero en el momento que llegamos allí, Charlie salió furioso y luego sacó a Edward de la parte de atrás a la fuerza.
—¡Papá! —le grité de nuevo, pero no me escuchó.
Charlie inmediatamente arrastró a Edward a su camioneta, y luego abrió la puerta y trató de empujarlo adentro.
—Vete… ¡y no vuelvas!
—No puedo hacer eso, Charlie. No voy a abandonar a Bella y al bebé.
—Escúchame, hijo de puta, te mantendrás alejado de Bella. Punto. Nos ocuparemos de la situación del bebé después. Y déjame hablar perfectamente claro. —Se inclinó para amenazarlo—. La única razón por la que no te arresto en este momento, es por los años en que has sido parte de mi familia. Pero considera eso terminado ahora, y si descubro que la has visto en secreto, presentaré cargos.
No había nada que Edward pudiera decir. Charlie le cerró la puerta de la camioneta en la cara, y luego se giró hacia mí y señaló la casa.
—Ahora, Bella.
Miré a Edward una vez más, y esperaba que él pudiera ver el amor en mis ojos antes de obligarme a entrar. Planeaba trabajar en mi padre y lograr que comprendiera tan pronto como estuviera dispuesto a escuchar, pero hasta entonces necesitaba unos minutos para mí, así me podía quebrar. Corrí por las escaleras hacia mi habitación, pero antes de que pudiera permitirme perderlo, me asomé por la ventana y vi a Edward todavía sentado en su camioneta. Parecía absolutamente perdido cuando dejó caer su cabeza en el volante, y la mantuvo allí por unos largos momentos. Luego pareció resoplar, antes de poner la camioneta en reversa y salir del camino de entrada para desaparecer en la noche.
No tenía idea de cómo íbamos a solucionar todo, pero al menos Edward no fue arrestado, así que definitivamente podría haber sido peor. Pero la batalla estaba lejos de terminar, y estaba segura de que la reacción de Charlie no era nada comparada con la que sería la de Emmett.
Me estremecí ante el pensamiento.
¡Hola!🖐❤
Gracias por leer. Charlie ya sabe la verdad, y las cosas se salieron de control, ahora falta que se entere Emmett.😨😱😢 ¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?
Gracias por sus reviews en el capítulo anterior😍: solecitopucheta, Yoliki, cavendano13, Pili, alejandra1987, Tata XOXO, twilight-love1694, Liz Vidal, almacullenmasen, Melina, Maryluna, somas, MariePrewettMellark, patymdn, Jade HSos, Marie Sellory, miop, BCullen, Adriana Molina, bbluelilas, debynoe12, Lady Grigori, Tecupi, kaja0507, Techu, Ele, Kriss21, Lizdayanna, tulgarita, cary, Esal, LaPekee Cullen (trato de actualizar una vez a la semana), Vanina Iliana, Sofia, saraipineda44, Alexandra Nash, freedom2604, Lily, eliananayara, Paola Lightwood, Adriu, jupy, y los Guest.
¡Hasta el próximo capítulo!😘
