Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 8641927 /1/ Against-the-Odds
Capítulo 25: Un pequeño pedazo de amarillo
En el momento en que escuché la puerta de Emmett cerrarse arriba, fui directamente al teléfono de la casa y llamé a Edward.
Sin respuesta... al menos no la que yo quería.
—No puedes llamarlo, Bella. Me prestó su celular ayer, y ¿adivina quién todavía lo tiene? —escuché a Emmett decir por la línea justo cuando el correo de voz de Edward contestaba. Él debió haberme escuchado marcar y descolgó el teléfono en su habitación... maldito imbécil.
—¡UGH! ¡Ve a devolverle su teléfono! —le grité, esperando que pudiera oírme a través del auricular y del piso que nos separaba.
—¡No hay manera en el infierno! —me gritó de regreso.
—Eso es robar, Emmett; ¡tal vez serás tú el que termine en la cárcel! —grité.
—Nop, ¡yo estaré muerto y él no será nada más que un mal recuerdo! —respondió, y aunque estaba gritando, lo hizo de una forma demasiado casual y eso me molestó aún más.
—¡Dios, te odio! —grité. Simplemente escapó de mi boca sin mi permiso, pero era verdad en ese momento. Nunca había estado tan enojada con nadie en toda mi vida... sin embargo, suponía que odio era una palabra demasiado fuerte. No odiaba a mi hermano, y todavía planeaba salvar su maldito trasero desagradecido, pero después de eso no quería tener nada que ver con él. Que llamara a la policía por Edward, nos aseguraríamos de ir a algún lugar donde nunca nos encontrarían.
Golpeé el teléfono por pura rabia, pero luego tuve una idea. Lo levanté de nuevo y llamé a la única persona que sabía que apoyaría mi necesidad de encontrar a Edward.
—Rose, hola, necesito que vengas a buscarme —le pedí.
Estaba segura de que ella podía escuchar la desesperación en mi voz, así que ni siquiera se molestó en hacer preguntas, simplemente dijo:
—Estaré allí en un momento.
—No… No vas a ir a ningún lado —dijo Emmett mientras bajaba con prisa las escaleras.
—Lo siento, pero la última vez que revisé, no eras mi padre —dije con furia.
—Bien, llamaré a papa.
—Mira, la cosa es que tampoco me importa lo que diga papá. Solo piensa en mí como una adolescente incontrolable —dije con amargura antes de salir hecha una furia para esperar a Rose.
Rose se detuvo cinco minutos después, y en el momento en que estuve en la seguridad de su auto, me quebré. Realmente me sentía tan perdida y completamente impotente que no sabía qué más hacer.
—Está bien, cariño, solo dime qué pasó —arrulló Rose, pero en todo lo que podía pensar en ese momento era en el hecho de que todavía estábamos sentadas enfrente de mi casa.
—¡Solo conduce a algún lugar, por favor! —lloré.
—Está bien, no digas más —dijo rápidamente antes de conducir a quién sabía dónde. De repente tuve un destello de la escena final en Thelma y Louise, pero luego alejé rápidamente ese pensamiento perturbador. No quería que ella condujera hacia un barranco, solo estaba siendo emocional.
Ella finalmente se estacionó en algún lugar, y me frotó la espalda mientras sollozaba. No me presionó por información; solo esperó a que yo estuviera lista.
No tenía idea de por cuánto tiempo lloré, pero al final tomé una respiración profunda, y luego hice mi mejor esfuerzo para contarle todo lo que sucedió.
—Dios... no puedo creer que Emmett dijera todo eso —dijo después de unos minutos—. ¿Y estás segura de que estaba mintiendo?
—¡Sí! —le grité. No quería gritarle, pero estaba muy tensa, y afortunadamente ella no me lo reprochó.
—Está bien... Entonces, ¿qué vas a hacer?
—Ni siquiera sé cómo contactarlo —dije mientras las lágrimas continuaban cayendo por mis mejillas—. Rose, deberías haberlo visto... estaba tan herido y Emmett solo seguía golpeándolo y golpeándolo. Fue como si, cada inseguridad que él tenía, Em la usara en su contra... y yo solo me senté allí y dejé que lo hiciera. En realidad, dejé pasar todo un minuto en donde no estaba segura si le creía o no. ¿Cómo pude hacerle eso?
—Bella, no hiciste nada malo. Emmett te dijo la única cosa que te haría cuestionarlo... ¿Cómo él sabía de Tanya de todos modos?
—No lo sé... pero tampoco me importa. Me importa dos mierdas ella, porque sé que Edward no quiere tener nada que ver con ella... bueno, ama su auto —dije con una nueva ronda de llanto. Hablar de su auto solo me recordó la forma en que Edward y yo tuvimos sexo en dicho auto, lo que fue captado por la cámara y comenzó ese horrible efecto dominó hasta el explosivo final. Todo habría salido a la luz con el tiempo, pero no podía evitar pensar que en este exacto momento, podría haber estado con Edward si Charlie no hubiera visto ese video... y quería estar con Edward.
—Mira... voy a conducir por los alrededores y ver si podemos encontrarlo.
—¿De verdad? —pregunté, encontrando un rayo de esperanza en la desesperada situación.
—Sí —dijo mientras salía del espacio de estacionamiento—. Debemos ser cuidadosas porque tu papá y tu hermano estarán enojados, pero al menos si lo encontramos puedes decirle que lo sientes y lo mucho que los amas y todo.
—Gracias, Rose —le dije mientras me secaba la cara con el dorso de la manga.
—¿A dónde debería ir primero?
—Um... vamos al departamento del centro.
—Está bien, al centro será.
Desafortunadamente, Edward no estaba en su departamento, así que condujimos alrededor del pueblo por un rato, pero no pudimos encontrarlo en ningún lado. Incluso miramos en el taller, pero ya había tablas en la ventana con un gran cartel de "Cerrado".
—Rose, ¿qué voy a hacer? —le pregunté desconsolada.
—Él aparecerá con el tiempo. Ese chico te ama demasiado, no hay forma de que pueda mantenerse alejado. Estoy segura de que solo está ideando un plan, o algo así.
Asentí.
—Rose, ¿podemos probar un lugar más?
—Claro, ¿dónde?
—El parque de caravanas —dije lentamente, sabiendo que ella probablemente se asustaría. Pero se mantuvo relajada y condujo allí a pesar del hecho de que realmente no quería hacerlo... sin embargo, bloqueó todas las puertas del auto. La dirigí hacia la caravana en la que creció Edward, sin realmente esperar que él estuviera allí, pero no tenía otras ideas.
Cuando Rose se detuvo, estaba segura de que él no estaba allí porque su camioneta no estaba a la vista, pero justo cuando estábamos a punto de irnos, hubo un golpe en el parabrisas, y me sorprendió ver al padre de Edward parado allí, viéndose absolutamente enojado.
—Bella, no bajes la ventanilla —me advirtió Rose—. De hecho, realmente espero que él retroceda, porque estoy a punto de irme y no me importa si lo atropello.
—Rose, solo espera —le dije lentamente, y luego bajé la ventanilla, Rose se hundió más en su asiento.
—Hola, señor Masen... Soy Bella Swan... Um… la novia de Edward.
—Ahora lo has hecho —chilló Rose en voz baja.
—Sé quién eres, ¡y le dije a ese maldito chico que ibas a hacer que lo arrestaran! —se quejó el señor Masen.
—¿Arrestado? —dijimos Rose y yo al mismo tiempo. Mi pecho se apretó y comencé a sentirme mareada de nuevo.
—Bella, respira —dijo Rose con pánico, debió ver la expresión en mi cara o algo así.
—¿Lo llamó por la fianza, o algo así? —le pregunté distraídamente mientras trataba de controlar mi respiración. Si no estuviera embarazada, probablemente me habría permitido desmayarme, pero tenía que ser fuerte por mi bebé.
—¿No es por eso que estás aquí? —me preguntó confundido.
—¿Qué? No… No estamos aquí para pedir dinero —dije rápidamente.
—Bueno, tampoco tengo dinero para pensión alimenticia, así que ni siquiera te molestes en pedirlo.
—Nunca lo pediría —traté de asegurarle—. Por favor, señor, ¿puede decirme qué sabe sobre el arresto de Edward?
—No sé ni mierda... No he sabido nada de él desde que vino aquí y me dijo que te había dejado embarazada. Ni siquiera sé por qué vino, ¿qué espera que haga, felicitarlo?
Me sentí inmediatamente aliviada de que Edward no estuviera en la cárcel, pero por supuesto eso también hizo que me preocupara aún más. ¿Dónde estaba?
—Tal vez él solo quería que usted supiera que iba a ser abuelo —dijo Rose irritada.
El señor Masen comenzó un gran discurso sobre cómo era demasiado joven para ser abuelo y que era mejor que el niño no esperara ningún regalo de cumpleaños de su parte, o algo así, pero dejé de prestar atención. En todo lo que podía pensar era en lo mucho que Edward realmente se parecía a su padre. El señor Masen parecía mucho más viejo que sus treinta y ocho años, y le faltaban algunos dientes, pero tenían los mismos rasgos, y podía decir que él debió haber sido guapo en algún momento.
Era tan triste para mí que él terminara así. Demasiados años de abuso de drogas y alcohol, pero mientras mi mente vagaba más y recordaba el día que conocí a la abuela de Edward, finalmente entendí el significado de círculo vicioso. Generación tras generación de personas solitarias no deseadas y no amadas. Con razón a menudo se volvían violentas y usaban narcóticos para adormecerse... Mi bebé no compartiría su destino... y tampoco Edward. Yo tenía suficiente amor en mí para llenar todos esos vacíos en Edward, y juntos amaríamos tanto a nuestro bebé, que sería imposible que se perdiera en las duras realidades de la vida.
Pero mientras regresábamos a mi casa, me di cuenta de otro factor importante... Edward también tendría que llenar todos esos vacíos en mi vida. Mi familia ya no era una familia. Mi madre estaba loca, y Emmett y Charlie se podían ir a la mierda por todo lo que me importaba. Edward y nuestro bebé eran toda la familia que alguna vez necesitaría.
—¿Y ahora qué? —preguntó Rose cuando dobló en mi calle.
Tomé otra respiración profunda.
—Realmente no lo sé... supongo que tengo que esperar y rezar para que él esté bien en donde sea que esté... Él va a regresar por mí... sé que lo hará.
—Sí... ¿pero qué pasa si tu papá no da marcha atrás con todo eso de arrestarlo?
—Realmente odio todo lo que tenga que ver con Emmett en este momento, pero aun así no estoy dispuesta a dejarlo morir. Así que voy a tener este bebé... salvar su vida... y luego encontraremos a Edward y desapareceremos.
—Entonces... tienes casi seis meses ahora... ¿simplemente vas a esperar por los próximos tres o cuatro meses y rezar para ver a Edward en algún momento?
—No sé qué más hacer —le dije distraídamente.
Decidí ir a casa porque, honestamente, podía imaginar a Charlie emitiendo una orden de búsqueda y captura para mí, como una joven fugitiva o en peligro, lo que realmente no era algo con lo que tuviera ganas de lidiar en ese momento.
Y, por supuesto, Emmett estaba esperándome ansiosamente en la sala, pero lo ignoré y fui directo a mi habitación y di un portazo.
Como si no fuera lo suficientemente malo, más tarde esa noche, escuché a Emmett y Charlie hablando sobre todo. Me negué a bajar, pero aún podía escuchar con facilidad todas las palabras que estaban diciendo, a pesar de que trataban de mantener sus voces bajas...
—Entonces... no solo Bella es menor de edad, sino que clasifica como una circunstancia especial porque él estaba en una posición de autoridad sobre ella —explicó Charlie.
—¿Entonces qué significa eso? —preguntó Em.
—Significa que confié en Edward para ser una especie de guardián, y él abusó de su poder al entablar una relación sexual con ella. Básicamente, él está en mierda profunda si decido presentar cargos.
—Todavía no puedo creer que él hiciera eso... Es decir, simplemente no lo entiendo... Nosotros siempre... siempre hemos tenido el mismo gusto en mujeres, ¿qué demonios ve en Bella?
—Emmett, Bella es hermosa.
—No... eso no es lo que estoy diciendo. Por supuesto que ella es hermosa, pero... es solo una niña. Quiero decir, es Bella. Él la vio crecer... simplemente no lo entiendo. Es solo que… ni siquiera lo conozco. ¿Qué si él tuvo alguna atracción enfermiza hacia ella todo el tiempo? Podría muy bien ser uno de esos raros reprimidos que tienen todos esas extrañas fantasías o algo así, y yo lo traje aquí. Expuse a Bella a eso y ahora ella me odia porque cree que está enamorada de él.
—Esto no es tu culpa, Emmett. Yo soy el que le pidió que se quedara con ella. Tenía miedo de que ella estuviera sola todo el tiempo, pero también fui lo suficiente estúpido para preocuparme por ese criminal sexual de al lado... Nunca en un millón de años pensé que Edward era la verdadera amenaza.
—¿Por qué demonios ese criminal sexual todavía sigue allí de todos modos? —preguntó Emmett, saliéndose un poco del tema—. ¿No puedes usar algunos contactos y hacer que se mude?
—Él está allí legalmente —gruñó Charlie.
—Gah... Papá, ¿cómo demonios todo se derrumbó? Quiero decir... nunca pensé que en realidad odiaría a Edward lo suficiente como para inventar mentiras sobre él. Pero... mierda... no sabía que más hacer. Bella es tan ingenua y ciega... y ella es tan joven, demasiado joven para siquiera comenzar a entender las cosas que estaba diciendo. Ella estaba hablando de su futuro como si ni siquiera pudiera imaginarlo sin él. Tiene dieciséis años, por el amor de Dios. Habría dicho cualquier cosa para despertarla de esa ilusión en la que está atrapada.
—¿Y realmente crees que Edward ha estado saliendo con otras chicas mientras que Bella pensaba que solo estaba con ella? —preguntó Charlie con duda.
—No lo sé... Todo lo que sé es que él nunca fue monógamo en ninguna relación que yo sepa que tuvo, y que esa chica Tanya vino un par de veces a buscarlo.
—¿Ella fue al departamento?
—No... Cuando yo estaba con él en el taller. Él siempre estaba ocupado en la parte de atrás trabajando en todos los autos, así que ella nunca pudo hablar con él, que yo sepa... pero era extraño que ella siguiera intentándolo. No lo sé, tal vez ella tenía una cosa por él. Traté de convencerlo de que la llamara... pero él nunca estuvo interesado.
Hubo varios momentos de silencio.
—Pero sí sé que él pasó la última noche fuera del departamento, y seguro como el infierno que no estaba aquí, así que tuvo que haber estado con alguien... ¿Dónde demonios habría ido?
—Mira, no voy a perdonarlo, pero tampoco necesitamos especular —dijo Charlie sin alterarse.
—Lo que sea. Solo estaré contento cuando Bella finalmente lo supere... solo espero vivir lo suficiente para verlo.
…
Unos días después, Garrett, el amigo de Emmett, vino con su furgoneta llena con las pertenencias de Emmett, lo que significaba que oficialmente se había mudado del departamento de Edward. Pero lo que más apestaba, era el hecho de que con Emmett de regreso en casa, él siempre estaba cerca. Garrett ocasionalmente lo sacaba, pero generalmente era en la noche cuando Charlie estaba en casa, dejándome sin nada de tiempo para mí. Rose pasaba a visitarme cada dos días, pero yo nunca salía de la casa y rara vez dejaba mi habitación. Era seguro decir que la vida principalmente apestaba.
Pero a medida que las semanas pasaban, y no había noticias de Edward, comencé a preocuparme, y luego Rose trajo una noticia devastadora.
—Entonces… estaba hablando con Irina… ya sabes, su tío es Waylon, el dueño del taller donde trabajaba Edward.
—¿De acuerdo?
—Bueno… Ella dijo que hace un par de semanas estaba ayudando a su papá y a su tío a limpiar las cosas así podían tratar de vender el edificio, y Edward pasó a buscar su último cheque.
—Espera, ¿esto fue después de la pelea con Emmett? —pregunté, solo para estar segura.
—Sí… supongo que fue como tres días después… De todos modos, él mencionó que… se iba del pueblo… permanentemente.
—¿Qué? —casi grité—. No, ella tiene que haberlo escuchado mal. Él no me dejaría aquí así.
—Ella dijo que su tío le preguntó a dónde se dirigía, y que él dijo algo sobre Chicago.
—Él piensa que su madre podría estar en Chicago —dije distraídamente.
—Tal vez él pensó que no había manera de pasar a tu papá y hermano... Bella, probablemente no quería obligarlos a ti y al bebé a una vida en fuga. Estoy segura de que él se fue por tu propio bien.
Negué con la cabeza lentamente, y una vez más, lágrimas corrieron por mis mejillas. Edward realmente se había ido, y no tenía idea de cómo contactarlo.
—¿Qué pasa si nunca lo vuelvo a ver?
—Lo siento, Bella, no estaba segura si debía decirte o no.
—No, me alegro de que lo hicieras —dije en voz baja, sintiendo como si alguien me hubiera apuñalado en el pecho.
Aunque traté de hacer planes para mi futuro y el del bebé sin Edward, simplemente no podía hacerlo. Todavía estaba en shock, y ni siquiera podía comprender la idea de no tener esa familia que planeé. Edward no me dejaría... excepto que lo hizo.
Así que me encontré pasando mis días en la cama. Era verano, pero todavía tenía tarea de la escuela que podría haber hecho si encontrara la motivación... simplemente todo parecía inútil.
—Oye, Bells —escuché vagamente a Charlie decir un día desde algún lado fuera de mi mundo debajo de las sábanas. La cama se hundió cuando él se sentó junto a mis pies, pero solo doblé mis rodillas hacia mi estómago y traté de hacerme lo más pequeña posible. ¿Por qué demonios no podía simplemente dejarme sola?—. Bella, escucha, sé que me odias en este momento... y probablemente sientes que el mundo se está derrumbando a tu alrededor, pero... no puedes continuar así. No es saludable ni para ti ni para el bebé.
No respondí, así que suspiró y finalmente llegó al punto que estaba tratando de hacer.
»Escucha, creo que deberías mudarte a Phoenix con tu mamá. Ella tiene una casa ahora, ha estado ganando mucho dinero... yo ni siquiera puedo permitirme comprarte las cosas de bebé que necesitas. Quiero decir, no tenemos nada, y se nos está acabando el tiempo aquí. Mira, lo último que quiero es enviarte lejos, pero no creo que tengamos otra opción. Harry no puede prestarme más dinero para la casa, y solo es cuestión de tiempo hasta que finalmente la perdamos.
Aunque odiaba todo lo que estaba diciendo, una pequeña parte de mí pensaba que él podría tener razón.
—El bebé va a nacer en octubre —murmuré, todavía negándome a sacarme la manta de la cabeza—. Déjame quedarme aquí hasta que nazca... y luego nos iremos con mamá.
—Waylon me dijo que Edward se fue del pueblo —dijo inesperadamente.
—Lo sé —respondí sintiéndome completamente muerta por dentro.
Suspiró pesadamente.
—No lamento que se haya ido… pero lamento que tú estés sufriendo. Realmente creo que un día... cuando tu hijo llegue a esta edad... comprenderás lo mal que estuvo Edward al cruzar esa línea.
—¿Y qué se supone que le diga a mi hijo? —le pregunté sin emoción—. Porque a pesar de lo mal que estuvo, él o ella no tienen un padre ahora y no puedo pensar en nada más malo que eso.
—Lamento eso, Bella... y si hubiera una forma para dejar a Edward ser padre y todavía mantenerse alejado de ti... no lo sé. Es una situación imposible que todavía no puedo entender. Siento que él no solo traicionó mi confianza... sino también la tuya. Puede que tú quisieras estar con él... pero él tenía la responsabilidad de hacer lo correcto y seguir diciéndote que no, a pesar de lo culpable que lo hicieras sentir... Nunca debí haberle pedido que se quedara contigo... Pero nunca imaginé...
—Solo nos llevamos poco más de tres años de diferencia —dije sin alterarme—. Mamá es cinco años menor que tú.
—Cinco años no es mucho cuando ambos son adultos y han tenido tiempo para decidir qué es lo que quieren de la vida... y aun así terminamos divorciados. Pero alguien de veinte y dieciséis años son demasiado diferentes. Tú no tienes idea de lo que quieres de la vida en este momento porque no has tenido ninguna experiencia que te ayude a decidir. No has salido en citas, o ido a un baile, o graduado de la secundaria. Nunca has tenido un novio verdadero. Bella, yo no desapruebo a Edward por él, él ha hecho mucho por esta familia y creo que tiene un gran potencial, es solo la forma en que sucedió. Si él hubiera esperado... Si te hubiera dado tiempo para crecer, ni siquiera habría sido un problema. Em podría haber tenido dificultades con ello, pero lo habría aceptado con el tiempo.
—No teníamos tiempo para esperar... No tienes que creerme, pero de verdad me quedé embarazada para salvar a Em.
—Bella, incluso si fuera un éxito garantizado, eres demasiado joven para ese tipo de responsabilidad. No es tu trabajo salvarlo.
—Pero soy la única que podía.
Suspiró de nuevo.
—Tienes dieciséis años... Ni siquiera sé cuándo comenzó todo esto, ustedes podrían haberse estado escabullendo por años.
—Comenzó después de Acción de Gracias. Ya tenía dieciséis años.
—Apenas —discutió.
En realidad no tenía ni idea de por qué estaba tratando de hablarle sobre eso. Edward se había ido. Él me dejó, así que ya nada de eso importaba.
—Papá... ¿puedes irte ahora? —pregunté, sintiendo mis ojos escocer una vez más. No quería llorar más, quería regresar a mi estado previo de adormecimiento.
—Está bien, Bella. Solo espero que sepas que realmente te amo... Siempre lo hice y siempre lo haré. —Lo sentí inclinarse y besar la parte superior de mi cabeza cubierta, y luego la cama saltó cuando él se puso de pie y salió de la habitación.
…
El peor mes que podía imaginar finalmente terminó, y agosto llegó con una visita improvisada de Renée. No podía soportar a mi madre, pero al menos ella no me daba problemas por el chico que me había embarazado. No le importaba quién era el padre del bebé, porque en su mente yo iba a ser una madre soltera de todas formas.
Pero, por supuesto, conocer la otra parte del ADN de mi bebé definitivamente la emocionó.
—¡Oh, Bell, deberíamos comprar mucho verde! —dijo con entusiasmo mientras revisábamos la tienda local de ropa para bebés.
—¿Por qué? —le pregunté, sin ninguna emoción en absoluto. Amaba a mi bebé más que a nada, pero no podía obligarme a meterme en la dicha de comprar para él. Tal vez todavía estaba en negación. Tal vez todavía estaba esperando que Edward regresara, y odiaba la idea de comprar algo sin él.
—Bueno, es un gran color unisex, y ambas sabemos que ese precioso cacahuate va a tener los ojos verdes más grandes —prácticamente chilló.
—O marrones como los míos —dije robóticamente.
—Me pregunto si tendrá el cabello de ese raro color bronce —reflexionó para ella—. Otra razón por la cual el verde es el color perfecto.
—Me gusta el azul —le dije, sorprendiéndome con el ligero borde en mi tono.
—El azul es lindo, pero no para una niña.
—Entonces compraremos uno en azul y otro en púrpura —dije rápidamente antes de lanzar los mamelucos de bebé en el carrito.
—Supongo que puedo devolver el que no sirva —acordó Renée—. Bien pensado. Aunque todavía deseo que descubras el sexo por adelantado.
—¡Bueno, no depende de ti! —espeté. Parecía sorprendida y un poco herida por mi arrebato, así que suspiré—. Mamá, lo siento. Realmente aprecio que me compres todas estas cosas.
Ella sonrió.
—Va a ser difícil por un tiempo, pero... lo superaremos. De hecho, creo que será un poco lindo: los tres viviendo juntos. Especialmente si es una niña. Seremos tres generaciones de mujeres... toda será perfecto.
¿Perfecto? No pude evitar soltar unas lágrimas por eso. Vivir con mi mamá definitivamente no era la familia perfecta que tenía en mente.
—Oh, todo estará bien —dijo Renée cuando vio mi cara mojada. Me abrazó y apoyó su cabeza contra la mía como una señal de apoyo—. El nacimiento será pan comido, te conseguiremos una epidural de inmediato —informó, malinterpretando mi angustia.
—Deberíamos comprar algunos pañales —dije rápidamente, tratando de cambiar el tema así podía dejar de actuar como una idiota llorona. Necesitaba mantenerme fuerte... Fuerte y adormecida. Era de la única forma que iba a sobrevivir.
Pero cuando llegamos a casa Renée extendió todas nuestras compras de bebé para que Charlie y Emmett pudieran verlas, y luego sugirió llevarse algunas a Phoenix con ella en ese momento, así que lo perdí... de nuevo.
Me retiré al tortuoso santuario de mi habitación, y sollocé incontrolablemente. No quería ir a Phoenix. No quería nada de esto, y por el más breve de los momentos, volví a considerar la idea de la adopción. Amaba a mi bebé más que a nada, pero no tenía nada para darle. Ya ni siquiera era una persona completa y él merecía mucho más que una madre vacía. Yo tuve eso mientras crecía, y los padres de Edward... bueno, no podía hacerle eso a mi babé.
Necesitaba tomar una decisión. O me obligaba a aceptar que Edward se había ido y aprendía a encontrar felicidad en la vida sin él, o me rendía por completo.
De repente, algo me llamó la atención... un pequeño pedazo de amarillo en una habitación mayormente púrpura. Fui hacia la ventana para investigar el extraño color que no estaba allí esa mañana, y fue ahí cuando todo cambió. Era un pósit... pegado en el exterior de mi ventana, conteniendo las palabras Te amo.
Mi corazón saltó.
Miré afuera para ver si había algo más que me estuviera perdiendo. Una carta, cualquier cosa. Pero no había nada. Estiré la mano y saqué la nota para mirarla más de cerca, y sentí algo que me había faltado en mi vida durante el último mes... esperanza.
Escondí la nota debajo de mi almohada, pero aparte de eso, traté de no pensar mucho en ella. La verdad era que no tenía idea de cuánto tiempo había estado allí, así que era estúpido pensar demasiado en ello.
Sin embargo, dos días más tarde, apareció un nuevo pósit amarillo en mi ventana. Siempre aquí.
¡Hola! 🖐❤
Mil disculpas por la demora, espero que todavía estén por aquí.🙈🙈 ¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?
¡Feliz Año Nuevo!🎉🎉
Gracias por sus reviews en el capítulo anterior😍: Maryluna, Jade HSos, kaja0507, Liz Vidal, Yoliki, Lady Grigori, almacullenmasen, Vanina Iliana, liduvina, tulgarita, miop, jupy, Tecupi, Marie Sellory, bbluelilas, Marme, Pili, cary, saraipineda44, cavendano13, lauritacullenswan, eliananayara, alejandra1987, Lily, Adriu, Lizdayanna, Fallen Dark Angel 07, Tata XOXO, Techu, Melany, Kriss21, Ele, Alexandra Nash, patymdn, Esal, somas, freedom2604, Paola Lightwood, crysty Katy, Beida Sanchez, BCullen, MariePrewettMellark, Ana657, Angie Muffiin, y los Guest.
¡Hasta el próximo capítulo!😘
