Capitulo 2.- Un beso robado
"Sé que en este momento no quieres saber nada mas de mi Kagome, pero si sabías que no iba a Tokio porque estoy resfriado lo más seguro es que tampoco hubieras ido por quedarte a cuidarme... Perdón…"
Inuyasha se encontraba recostado en el sofá de su pequeña sala con una compresa fría pegada a la frente y un sin fin de medicamentos regados en la pequeña mesita de centro.
Kagome y Sesshomaru se encontraban rumbo al restaurante, estaba demasiado nerviosa por las preguntas hechas por él y más aún, el hecho de que la cuestionara con esa sonrisa que ella no sabía interpretar.
–Aún no me respondes Kagome ¿Has escuchado del hilo rojo?
–Sí, yo he escuchado acerca del hilo rojo del destino, mi madre solía contarme que existe un hilo rojo que conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar o las circunstancias...
–Así es. El hilo podrá tensarse incluso enredarse, pero jamás romperse…
–S. Si...así es. –Kagome tenía las mejillas completamente encendidas en un tono carmesí
–Y ¿Crees en el amor a primera vista?
–No. No estoy segura, pero existe la posibilidad a causa de ese hilo que Sí exista el amor a primera vista, al menos quienes están destinados o eso creo. –Kagome respondió lo primero que vino a su mente y es que no sabía cómo responder a eso, pues ella no sabía que estaba sintiendo por ese chico de ojos felinos.
Kagome tenía la mirada perdida en los tirantes de su bolso con los que jugaba de forma torpe y nerviosa mientras era observada por Sesshomaru quien de detuvo en un alto obligatorio, sus pensamientos viajaron hacía varios años en el pasado y no podía evitar mirarla, algo había en esa chica que llama la atención de él, sus gestos, su forma de comportarse hasta ese apellido, sorpresivamente ella giro su rostro para verlo y al tiempo que sus miradas chocaron no pudo contenerse más, sujeto el rostro de ella con delicadeza y sin darle tiempo a nada tomo sus labios prisioneros.
Al principio la sorpresa mantenía congelada a Kagome, pero ante la humedad de la lengua de él abriéndose paso en la boca de ella se dejó guiar por esa nueva experiencia para ella, por un momento olvido que se encontraba en el auto de aquel hombre que apenas conocía, el oxígeno se estaba agotando pero la sensación que había despertado en ella era aún más fuerte, hubiera deseado que no terminara pero luego de un tiempo que pareció eterno él se apartó de ella quien aun permanecía con los ojos cerrados y con un mar de sensaciones que la tenían en las nubes, al abrir los ojos se dio cuenta que él ya tenía la mirada fija hacia el frente mientras conducía ni siquiera podía decir en qué momento el auto se movió; lo que si podía sentir claramente era como sus mejillas ardían ruborizadas por ese íntimo momento.
–No acostumbro a hacer esto con alguien que apenas conozco; pero creo que fue el destino quien nos unió. –Él observaba la reacción de Kagome por el rabillo del ojo, pero ella estaba completamente perdida en sus pensamientos ¿Cómo había terminado en esa situación con él? Apenas lo había conocido y ya estaban en esa situación que a ella le parecía de un sueño.
–¿Qué edad tienes Sesshomaru? –Cuestionó Kagome con nerviosismo.
–27 –Sesshomaru no podía dejar de observarla, quería ver todas y cada una de las expresiones que hiciera. –Actualmente trabajo como gerente auxiliar en la empresa de los Takahashi.
–Entonces ¿Estudiaste alguna carrera sobre administración o gestión de empresas?
–Si, me gradué de la Universidad Nacional de Yokohama.
–E.E...Es donde yo estudio. –Los ojos de Kagome se iluminaron al descubrir una nueva coincidencia.
Sesshomaru estacionó el auto de golpe dejando a su acompañante nerviosa y con el corazón desbocado, en cuestión de segundo el sujeto los hombros de Kagome que ya se encontraba sin aliento ante el contacto de ese chico y es que aún no podía descifrar lo que él la hacía sentir.
–No creo en las coincidencias, pero si en el destino. –Tras esas palabras, Sesshomaru se aproximó al rostro de Kagome para fundirse nuevamente en un pasional beso, todos los sentidos de Kagome se activaban con ese contacto, la cercanía de él, su perfume embriagador y esa forma experta de besar la desarmaban por completo. Luego de unos minutos cuando el oxígeno ya era nulo entre ellos se separaron sin decir nada, mientras sus respiraciones se acompasaban.
–¿Aceptarías ser mi novia? –La pregunta de Sesshomaru hizo eco en el ambiente y esa sensación de soñar despierta atacó nuevamente a Kagome, como podía volverse novia de alguien a quien apenas conoció, en verdad el destino los había reunido en esas circunstancias para que se conocieran, y aunque miles de dudas asaltaban a Kagome ella ya sabía cuál sería la respuesta.
–S.S...Sí. –Apenas pudo articular Kagome, aunque no se sentía segura de la decisión que estaba tomando, había algo en ese chico que llamaba poderosamente su atención.
Sesshomaru al escuchar su respuesta la atrajo hacia el nuevamente para besarla, solo que en esta ocasión el beso ya no era robado.
Kagome sabía muy poco de Sesshomaru, pero la seguridad de él le fue transmitida a ella, aún permanecían unidos en ese beso en el que él era intenso, mientras que ella era suave, tierna y dulce, él la sujetaba por el cabello enredando sus dedos en los finos mechones.
La forma en la que él la seducía, la dejaba rendida ante, pero que consecuencias traería tener una relación que inicio tan fugaz.
Cuando lloras por un amor perdido, y las lágrimas rompen tu corazón herido - Llamada al móvil de Kagome
–Es...Espera Se...Sessho...maru. –Kagome hablaba entre cortado, estaba tratando de zafarse de los besos de Sesshomaru, pero el simplemente no quería hacerlo, ella se separaba, pero el nuevamente la atraía hacia él, el móvil dejo de sonar, se había perdido la llamada, Sesshomaru estaba contento con su logro y la besaba aún más apasionadamente, el poder de seducción del ojiámbar era muy bueno.
Cuando lloras por un amor perdido, y las lágrimas rompen tu corazón herido, no dejes que la debilidad te in... - Llamada al móvil de Kagome
Por segunda ocasión el móvil volvió a sonar, Ahome saco el móvil y lo abrió, vio que la llamada era de Kikyo.
–E. Es…pera. –Diciendo esto Ahome se separó rápidamente de él y tomo la llamada sin darle tiempo a Sesshomaru de que hiciera su movimiento para impedirle responder.
–Bueno, hermana.
–Kagome, me tenías preocupada ¿Por qué no respondías a mis mensajes de texto? creí que algo malo les había sucedido a Inuyasha y a ti. – Kikyo estaba por perder la razón al no tener noticias de Kagome.
–¡Ah! yo... Lo siento, estaba ocupada y yo...
–Hemos llegado al restaurante Amor, puedes pedir que te llamen en otro momento. –Sesshomaru interrumpió a Kagome dejándola desconcertada ante la forma en que el la llamó.
–¿Estas con Inuyasha? –Kikyo se puso pálida al escuchar la forma en que le hablaron a su hermana, esa voz no parecía la de Inuyasha, sin embargo, esa voz le causo una punzada para nada buena. –¿Kagome sigues ahí?
–Yo... Sí, estoy con él, te llamo cuando hayamos terminado de almorzar.
–Kagome espera... –Antes de que pudiera volver a cuestionarle Kagome le colgó la llamada dejándola con un millón de dudas girando en su cabeza.
...
–Inuyasha siempre tienes que ser así de irresponsable. –Una chica de cabellos castaños y mirada color chocolate recogía los medicamentos que estaban regados por todos lados después de haberle cambiado el parche de la frente. –Porque no te comportas como los otros chicos de tu edad, vuélvete un berrinchudo y pide ayuda.
–Deja de regañarme como si fueras mi madre.
–Sé que no soy tu madre Inuyasha, pero estoy a cargo de ti, aunque no te guste. –Las últimas palabras de la mujer salieron apenas en un hilo de voz.
–Perdóname Sango, no quise hacerte sentir mal con mi comentario, pero haberme enfermado de esta manera me disgusta demasiado, falté a un viaje de práctica y dejé a Kagome sola... –Sango quien era la tutora de Inuyasha no dejaba de ver las reacciones que Inuyasha ponía cada que hablaba de esa amiga suya.
–¿Te molesta haber faltado a la práctica o haber dejado sola a Kagome? –La pregunta de Sango había sido más que directa, lo que ocasiono un rubor en las mejillas del chico de pálida piel.
–Sango, comenzarás con eso otra vez, ya te dije que es por las prácticas. –Inuyasha zanjó la plática con ese último comentario antes de darle la espalda a Sango.
–Ok, ok ya entendí, si el problema es esa práctica yo misma me ocupare de eso pidiendo una cita para ti.
Inuyasha no quiso responder, únicamente escuchaba lo que su tutora decía, más adelante le diría que no era necesario que hiciera eso, después de todo le pediría a Kagome que le diera un resumen de la entrevista con el economista Takahashi.
–Supongo que aún no has comido nada Inuyasha y en este lugar no tienes más que comida rápida, en verdad eres todo un caso. Iré al super a comprar algunas cosas para hacerte una comida decente, no tienes que agradecerme. –Sin esperar respuesta de Inuyasha ella ya había tomado su bolso mientras se ponía los zapatos para salir y dejar por un momento a Inuyasha.
Aprovechando la ausencia de Sango y tras sentirse un poco mejor con los cuidados de ella, Inuyasha tomo el móvil para marcarle a Kagome, estaba preocupado de que aún no hubiera comido nada o peor aún que le hubiese pasado algo ya que ella no respondía sus mensajes, estuvo a punto de tomar la llamada de Kikyo la hermana de Kagome pero evito hacerlo porque ya conocía perfectamente a las hermanas Higurashi y con alguna quedaría mal tratando de defender a la otra.
Kagome se encontraba con Sesshomaru en un restaurante elegante, a ella le parecía algo demasiado para un almuerzo pero no pudo ir en contra de él una vez que este le insistió al tiempo que la besaba con fervor.
El móvil de Kagome comenzó a vibrar sobre la mesa ambos observaron la pantalla encendida con el nombre de Inuyasha registrado, Sesshomaru evito hacer un mohín de disgusto ante Kagome, pero ver que ese chico constantemente buscaba a Kagome lo dejo con una espina clavada.
–¿Inuyasha? –Kagome tomo la llamada sin darse cuenta de la expresión seria de su novio.
–Hola nena ¿Cómo estás? estaba preocupado, no respondiste a mis mensajes y luego Kikyo me llamó, pero no respondí.
–Bueno yo... Estoy bien – Estaba nerviosa, ya le había mentido a Kikyo, no quería mentirle a Inuyasha; pero como explicaría que estaba saliendo con alguien que apenas había conocido.
–¿Estás segura? te noto un poco tensa ¿Estás en la entrevista aún? –Inuyasha pudo notar algo extraño en la voz de ella.
–Kagome preciosa puedes pedirle que te llame un poco más tarde, tu comida se enfriara amor. –Nuevamente Sesshomaru había irrumpido en la conversación telefónica. Kagome se quedó atenta escuchando la reacción de Inuyasha pero al otro lado de la línea no se escuchaba absolutamente nada.
–Inuyasha ¿Sigues ahí?
–Ah... Etto, discúlpame Ahome no sabía que estabas ocupada, mejor te llamo en otro momento.
–¡No! Espe... –Inuyasha había terminado la llamada, el sonido de la línea dejo a la chica peli-azabache con los ojos muy abiertos, Inuyasha nunca le había colgado una llamada, de hecho, ella era la que siempre tenía que cortar la conversación, era algo raro y nuevo para ella.
Sesshomaru la observaba, ella tenía la vista extraviada sin aparta el teléfono de su oído.
–Estas bien hermosa ¿Fui imprudente? –Cuestionó Sesshomaru seriamente. –Si ese fue el caso me disculpo.
–No, no es eso, es solo que... –Kagome bajó el teléfono y lo depositó dentro de su bolso, al tiempo que respondía a Sesshomaru quien no apartaba la mirada de ella.
–Era tu amigo el que te envió mensaje mientras estábamos en el elevador ¿Cierto?
–Sí, era él.
–¿Y qué sucedió?
–De seguro tuvo un mal día, olvidémoslo.
–Ok hermosa, entonces vamos a comer, de seguro tienes hambre.
Ver la expresión en el rostro de Kagome tenía de muy mal humor a Sesshomaru, ese chico Inuyasha al cual aún no conocía, pero que empezaba a ser un estorbo para él, era capaz de poner una hermosa sonrisa en el rostro de Kagome y al mismo tiempo dejarla tan sombría, aun no sabía quién era Inuyasha; pero no tardaría en conocerlo en persona.
...
–Ya he vuelto Inuyasha te preparé una deliciosa sopa de Daikon...
–No tengo hambre Sango, quiero descansar. –Inuyasha nuevamente le dio la espalda a su invitada para evitar una nueva confrontación.
–Puedes ir a tu habitación, en cuento termine de preparar la sopa me iré sin hacer ruido. –Sango colocaba algunos ingredientes sobre la tabla de picar y otros los organizaba para acomodar en el frigorífico. –¿Sabes? Inuyasha...Tu padre llamó y...
–Me voy a mi habitación Sango, cuando te vayas asegura la entrada principal por favor. –Se dirigió a su habitación arrastrando los pies con cansancio y pesar.
Sin dejar de observarlo que se marchara Sango dejó escapar todo el aire que había contenido en sus pulmones, ella sabía que esa sería la reacción de Inuyasha al escuchar de su padre y no podía esperar menos de él si su padre únicamente se había ocupaba de enviarle dinero sin tomar en cuenta que Inuyasha necesitaba atención pero desde que su madre falleció siendo el un recién nacido fue la ama de llaves quien cuido de él convirtiéndolo en un joven de bien pero hacia un par de años el destino volvía arrebatarle a la que fuese su madre sustituta la anciana Kaede había muerto y en su lugar el padre de Inuyasha contrato a Sango como su tutora.
Inuyasha se encontraba en su habitación recostado en la cama con la vista perdida sobre el buró, donde se encontraban en pie tres fotos enmarcadas en portarretratos de madera pero una se encontraba boca abajo, en una de las fotos se podía observar a una hermosa mujer de larga cabellera color obscuro de mirada bondadosa y gentil con una sonrisa muy hermosa, en otra de las fotos se podía observar a una mujer de cabellos plateados y con líneas de expresión bastantes marcadas por la edad con un Inuyasha aproximadamente de unos 12 años que la abrazaba con amor y la última fotografía era de un pequeño Inuyasha sosteniendo la mano de una pequeña niña que no dejaba de llorar.
CONTINUARÁ...
Kristhen Love
Nota de autor: Primero que nada, agradeciendo como siempre su apoyo infinito en este camino de las letras que decidí tomar, son muchas las alegrías y satisfacciones que hacer esto me deja pero sin ustedes esto no sería posible, así que gracias a ti lector por interesarte en esto que hago y más aún por la paciencia al esperar cada capítulo porque si bien algunos recuerdan esta historia ya tenía escrito varios capítulos pero he decidido re-estructurarlos y mejorar la calidad ya que los personajes han decidido cambiar el rumbo de la historia así que espero que lo disfruten tanto como yo al escribir.
