-Bonito nombre- "combina con tus hermosos ojos" pero eso era algo que ella no tenía que saber.

-Gracias Kyubi. ¿Qué significa Kyubi?

-Era el nombre de un zorro gigante legendario.

-Te queda, con las marcas en las mejillas que tienes pareces un zorro.

Lo dijo de una forma tan tierna y linda que si no estuviera consiente de que ahora ella está queriendo matar a mucha gente me viera sonrojado.

-Pero dudo mucho que escogieras ese nombre por la razón que acabo de decir. ¿me puedes decir la razón por la que escogiste ese nombre?

Ella se acercó a mi oído y me susurro.

-O es que ¿Es un secreto?

Lo dijo de una manera tan lenta y seductora que se podría apostar que sonó como si estuviéramos teniendo una charla sexual.

Trague saliva -No- me sorprendió el tono agudo de mi voz.

"No caigas en su juego Naruto, eres un adulto con experiencia, se supone que este tipo de cosas ya no te deberían poner tan nervioso, tranquilízate"

Me aclare la garganta -No es un secreto, - Trate de alejarme de ella, al menos un poco, pero fue inútil, mi cuerpo no me responde. -Te lo diré si me liberas.

- ¿Que? ¿El señor Kyubi me tiene miedo?

Al decir esas palabras se presionó a mi cuerpo con más intensidad.

-No ¿quién crees que soy? ¿Un niño? Es solo que esta situación no es muy apropiada para hablar de lo que yo quiero hablar.

-Pero yo pienso que es la mejor posición para hablar contigo.

-Por favor, y te contare la razón de mi nombre y mmmm. "¿Que podría ofrecerle para que se quite?"

-Desacuerdo, con la condición que si me quito y te dejo libre de actuar a tu voluntad, a cambio me dirás la razón de tu nombre y el porqué de ser un super héroe. ¿Trato?

-Trato.

Comparado con lo que me va a dar lo que yo tendré que hacer no es mucho.

Ella se quita de encima de mi para después dirigirse a la orilla del edificio y sentarse.

En unos momentos siento como puedo mover mis dedos de las manos y después mi cuerpo entero, me siento un poco adormecido el cuerpo.

Me levanto de donde estaba y me dirijo a la orilla del rascacielos para sentarme junto a ella.

-Bien, la razón de mi nombre es porque cuando era niño mi padre me contaba historias de un zorro gigante el cual protegía aldeas humanas de monstros y todos los humanos lo respetaban y amaban.

Ella no dijo nada solo miraba así al frente.

-Y ¿qué hay de la razón de ser un super héroe?

-Mi padre era un super héroe al igual que mi madre y abuelos. Es como un oficio familiar, a todos nos encanta ser super héroe.

-Hoo. Pensé que será algo más profundo como una tragedia o algo así, tipo trama de televisión. Pero eso es más común.

No puedo creer que me esté diciendo común, nadie me había dicho así jamás, siempre me dicen que soy una persona muy rara, y estoy tan acostumbrado a que me digan raro que lo he tomado como un cumplido.

-Pues siento decepcionarte, pero así son las cosas, no necesitas una historia llena de tramas para que sea interesante.

Ella se rio levemente de mi comentario, para después voltear con el motivo de verme a la cara o mascara.

-No era mi intención ofenderte, pero es que me esperaba algo más, no digo que lo que me acabas de decir este mal es solo que como super héroe se espera super cosas de ti, y lo que me acabas de decir es algo un poco normal.

Después de esas palabras nos quedamos en silencio por un par de segundos.

- ¿Y bien?

- ¿que?

Se mira confundida, o está haciéndose la desentendida para no responder o de verdad sele olvido.

- ¿Ahora me dirás la razón por la deben de morir?

Su rostro se puso serio y volteo su rostro así al frente.

-Ellos mataron a mis padres.

Esa es una razón muy fuerte.

-Lo entiendo.

-No lo creo.

Por la forma en que lo dijo asumo que se molestó por mi comentario.

-Mis padres murieron en un accidente automovilístico.

-Eso es diferente, nadie causo su muerte a propósito.

-El accidente fue causado por un conductor ebrio el cual perdió el control justo en el momento cuando mis padres pasaban a su lado.

-Sigue siendo diferente, el hombre no sabio lo que hacía. No como los que asesinaron a mis padres.

-Talvez no, pero entiendo tu sed de venganza así a las personas que asesinaron a tus padres porque yo alguna vez las tuve.

Ella volteo a mirarme, talvez impresionada, con la máscara no puedo asegurar nada.

-Pensé que los héroes eran todos correctos y no experimentaban este tipo de sentimientos.

Ahora era yo el que reía de su comentario.

-Somos super héroes, pero ante todo somos personas con emociones y equivocaciones. No somos ningunos dioses de lo correcto, solo seguimos nuestros valores y lo que creemos que es correcto.

-Sí, pero como protegen a las personas, no los imagino teniendo esos mismos errores que ellos.

Yo levanté los hombros y serré mis ojos mientras que lo hacía.

-Nadie es perfecto, todos cometemos locuras, ya sea por miedo, ignorancia, amor, ira o tristeza.

Suspire profundamente para poder decir lo que venía.

-Como tú en estos momentos, sé que quieres venganza lo comprendo porque yo sentí esa necesidad de vengar a mis padres cuando me entere quien provocó el accidente ya que de los tres él fue el único que salió con vida.

Volteé a ver mis manos que estaban en mis rodillas y las hice un puño.

-En ese momento pensé que era un desgraciado que merecía morir por lo que le hiso a mis padres, pero decidí no matar en el último momento.

- ¿Y por qué no lo hiciste? Él se lo merecía.

-Porque cuando le mencione a mi abuelo paterno lo que pensaba hacer, el que me cuido desde que mis padres fallecieron me dijo que si lo mataba no solo perdería mi vida ya que él mismo se encargaría de llevarme a prisión, me perdería a mí mismo ya que al hacerlo no hay marcha atrás, al matar a un hombre ya no te puedes seguir llamando hombre, pierdes una parte importante de ti, perdería su afecto así a mí y todo lo que he construido hasta ahora y ¿solo para qué? ¿Para sentirme bien por unos instantes pensando en algo tan absurdo como el a ver "vengado a mis padres"? Mis padres vieran estado decepcionados de mí, tanto como héroes, como en su papel de padres.

El silencio reino unos segundos que parecieron minutos. La voltee a mirar.

-Ahora cuéntame tu historia y ¿no tienes nadie en tu vida para detenerte a pensar sobre esto?

Ella suspiro

-Era de noche, mis padres y hermana estábamos en la sala cuando escuchamos a mucha gente gritando furiosa fuera de nuestra casa, mis padres fueron a ver que era, tiempo después mire como mi madre entraba corriendo a la casa, su cara estaba pálida y llena de lágrimas, ella agarro a mi hermana y a mí de la mano para llevarnos al sota donde allí abajo estaba un agujero que nunca había visto antes, nos metió en ese agujero diciendo 'sigan ese camino, no miren atrás.' Yo no quería irme sin ella. Así que trate de resistirme a entrar. 'Se buena niña, cuida a tu hermana yo regresare por ti' con esas palabras entre al agujero ella medio una linterna para después poner una caja arriba del agujero, mi hermana y yo caminamos por el hasta encontrar una salida, cuando la encontramos nos dimos cuenta que estábamos en un jardín de una casa abandonada.

Ella paro y suspiro. Se nota que esto no es algo fácil de hablar para ella.

-Después me enteré que esas personas eran nuestros vecinos y otros ciudadanos más los que habían matado a mis padres para después incendiar la casa, la policía y los medios de comunicación dijeron quera un incendio accidental y que toda la familia había muerto. Las personas que habían matado a mi familia no fueron arrestadas ni juzgadas. No se cometió justicia, pero yo hare mi propia justicia.

-Entiendo que no fue justo eso, pero muchos de los que mataras son personas inocentes, son personas y niños que no tienen ni la menor idea de esto.

-Muchas de esas personas me miraron en la calle a mi hermana y a mí, y no hicieron nada, pasaban de largo como si un par de niñas podrían cuidarse por sí solas.

-Pero al matarlas te convertirás tan o más malas que esas personas, y si vas con esa lógica entonces ¿también te mataras?

-Si, es por eso que me alegre que estuvieras aquí, tú me mataras.

Sus murada era la de una persona que sabía lo que estaba diciendo, en sus ojos miraba puro odio.

Pero no sé porque, pero a pesar de su lenguaje corporal, pensaba que en realidad no quería hacer todo esto, que solo quiere justicia, y que de verdad le temía a matar y hacer a cecinada.

Volteé a mirar a mis manos y las hice un puño.

-Ahora tu eres la injusta, quieres que te mate, pero yo no quiero hacerlo, me resiste a matar a alguien porque no quería perderme a mí mismo y ahora tú me harás hacerlo.

-Te hare un favor.

La mire, tal vez si me murara completamente la cara viera mirado que la había visto con esperanza de que terminara con este estúpido juego de matar.

-Haré que no seas consciente de nada y lo último que mires sea un hermoso sueño.

Espero que les haya gustado, y quisiera que me dijeran como podría mejorar o si le falta algo a la historia, o comenten lo que quieran, por favor.