Un beso en Navidad

Capitulo 3 ...

Todos estaban en la sala terminando el refrigerio. Albert y Candy no se quitaban la mirada el uno del otro, era amor lo que ambos sentían.

En eso entra el mayordomo avisando que llegaba una visita.

-Señora, la señorita Annie Scott se encuentra en el hall.

-Hágala pasar señor Benson.

-Señorita Scott pase, la están esperando.

-Gracias.

-Buenas tardes señores Andrew, hoy llegamos con mi familia y vi vehículos, entonces pasé a saludarles.

Annie abrió los ojos enormes y enojada. Pensaba que la familia Andrew estaban solos y mas molesta estaba porque había una chica al lado de Albert.

-Pero pasa niña, ven y toma asiento – Benson trae un refrigerio para la señorita Scott (a la mamá de Albert no le gustaba, siempre andaba detrás de su hijo, entonces ella hacía la diferencia llamándola por su apellido)

-Si señora.

-Como puedes ver, estamos con visitas y se quedarán a pasar las fiestas con nosotros.

Annie se comía a Candy con la mirada, pero Candy no se quedaba atrás y también la miraba con los ojos entre cerrados. Albert era el más feliz, sabía que Candy no lo dejaría solo y menos con la tal Annie que para él era una molestia, era como una piedra en el zapato que por mas que la tiraba volvía.

-Se quedarán todo ese tiempo, pero no tendrán familia que los espera.

-Mi querida Annie, ellos son de la familia, se conocen hace mucho tiempo, además Albert y Candy son muy unidos. (le dijo Anthony colocándole un poco mas de la cuenta para que se fuera luego)

-Ya me doy cuenta (miraba a Albert y Candy y mas aún porque estaban tomados de las manos), creo que me iré y volveré otro día cuando no estén tan ocupados.

-Creo que no has escuchado bien, los amigos de mi familia estarán todos estos días y pasarán las fiestas con nosotros. (dijo Albert)

-(sonrisa) Si, me había olvidado lo que había dicho la señora Rosy, bueno me retiro en otra oportunidad los volveré a visitar.

Annie se retira molesta por no quedarse mas tiempo y con mucha rabia porque veía a Albert muy contenta con la chica rubia)

-Que le paso a la señorita Scott, se retiró y no me dejó ni presentarlos, esta niña cada día mas mal educada, sus padres le dan en todo en el gusto, no es por nada, pero no me gusta que venga, siempre molesta a Albert.

- ¿Cómo? Molesta a Albert esa señorita Annie.

-Si mi niña, cada vez que venimos a esta casa lo molesta, el año pasado mi niño se hizo el enfermo para no recibirla.

Con que molesta a mi Albert, esta mosquita muerta no sabe con quién se ha metido.

-Candy, ¿qué estás pensando? Te has quedado callada.

-En nada Albert, sólo pensaba lo bien que lo pasaremos esta navidad todos juntos, como una familia.

Me gusta que Candy esté a mi lado, Annie salió como una flecha de la casa (pensaba Albert y a la vez se reía)

-Hijo de que te ríes.

-De nada mamá, sólo me siento feliz (lo decía mirando a Candy)

Annie llegaba a su casa que quedaba a 10 minutos de la de los Andrew.

Entra a la casa golpeando la puerta al entrar.

-Pero hija ¿Qué te pasa? ¿Y ese modo de entrar? ¿Cómo te fue donde los Andrew?

Se sienta al lado de su madre.

-Mal, tenían visitas y se quedarán todo este tiempo, pasarán las fiestas con ellos.

- ¿Y eso que tiene de malo? Deben ser unos buenos amigos, he escuchado que tienen amistad con una de las familias mas renombradas en Escocia, a ver como se llaman, Sinclair, ese es, además es uno de los más antiguos clanes junto con lo de los Andrew, sería bueno hacer amistad con ellos.

-No mamá, no quiero tener trato con esa familia, me han robado toda la atención de Albert, esa chica que estaba a su lado y él se veía muy contento.

-A ver, que yo sepa tú nunca has tenido nada con Albert, entiende hija no le gustas, deberías aprender a ser mas humilde y sencilla, tu altanería y tu modo de ser no te llevará a ningún lado, sólo terminarás sola.

-Eso pienso madre, está bien, me voy a mi cuarto, que me lleven los alimentos y no estoy para nadie.

Annie se retira pensando en lo que dijo su madre, ella sabía que tenía razón, todos salían arrancando por su manera de ser.

Ya en su cuarto se estira en la cama.

-Creo que debo cambiar, no conquistaré a Albert, pero puede que encuentre a otro joven en mi camino.

Mientras, en la casa de los Andrew continuaba la charla y comenzaban los preparativos para navidad.